Desde aquí repartimos ideas y conceptos para la manipulación creativa y el abuso cultural. Somos el diario de lo genial, y el pensamiento de lo imposible
Ha llovido mucho desde que John Byrne nos presentó a aquel tapón canadiense peludo y con malas pulgas que se ganó nuestros corazones lectores.
No hay duda de que el personaje fue uno de los máximos hallazgos que contribuyó a encumbrar la epopeya mutante de los Ochenta. Y llegados los Noventa, para cualquier serie de grupo creada por un artista hot, su máxima aspiración era tener su propio Lobezno (o, en su defecto, Cable, pero es que ROB! son palabras mayores).
Pero esto duró un tiempo, hasta que personaje y editorial se convirtieron en mainstream y objetivo de brokers y adquisiciones. Hasta que Marvel se convirtió en una mercancía y Lobezno una imagen corporativa, una mascota. Un icono que debía contentar a todos los segmentos del mercado. Y para ello tuvieron que imponer cambios en su comportamiento.
Y es que Lobezno hace décadas que dejó de fumar. Aunque a lo mejor la instauración de las versiones Red Band servirá para que vuelva a hacerlo.
Tampoco le pega al alcohol como antes.
Personaje políticamente correcto, si alguna vez fue un antihéroe lo woke le pasó por encima. Tanto es así que aprovechando la existencia de infinitos universos, nos llegaron a mostrar uno en el que no le ponía peros a la homointimidad.
Y en tiempos más recientes Hickman se atrevió a insinuar que el de la continuidad oficial también tocaba varios palos en la casita del árbol.
(Si era alcohol, sería para seducirles)
Como veis, también en Logan se está llegando a un punto sin retorno en la contradicción entre la persona y el personaje. Y cuando pensábamos que la corrección para contentar a todos los colectivos no podía ofrecer más de si, Panini nos brinda un matiz más, con una segunda edición de una añeja novela gráfica que tampoco parecía que fuera material imprescindible que digamos.
Y ¿por qué han sacado una edición más, a qué obedece esta inesperada necesidad?
A veces voy por la calle y la gente me pregunta: Oye Pablo, ¿cómo me leo la Saga del Clon? ¿Cómo afrontar uno de los momentos más convulsos e impactantes del personaje cuando al mismo tiempo tiene fama de ser un tebeo malísimo? Y cuando eso me ocurre, que es sorprendentemente a menudo, yo suelo responder: No temas, amigo mío, pues la Saga del Clon de Spiderman es en realidad un tebeo bastante decente enterrado en una pila de tebeos muy malos que se supone que forman parte de la Saga pero que no hace falta leerse . Yo te ayudaré.
¿Qué es esto?* Es la Guía (no tan) Definitiva de Cómo Leer la Saga del Clon de Spiderman. Un repaso honesto por los momentos fundamentales que nos ayuden a entender los acontecimientos y disfrutar de lo que tiene que contar este evento legendario entre tanta morralla editorial. *En realidad, esto es un refrito ampliado de un hilo muy largo hecho de Bluesky.
La primera regla de esta guía es que no pretende atar todos los cabos sueltos. Los cómics de Marvel de los 90 rebosaban subtramas y acontecimientos que cruzaban entre cabeceras y entre personajes. En esta guía solo nos centraremos en la Saga del Clon, dejando esos hilos al aire. Es decir: puede que haya subtramas que pilles a medias en un número porque nos hemos saltado su comienzo, o cuyo cierre sea en un tebeo que no sea necesario para entender la Saga del Clon. Esto para mí es inevitable si no quieres leer cientos de números no relacionados con el Clon, y es indoloro.
La segunda regla es que esta guía considera que la Saga del Clon no está tan mal, si la cribas adecuadamente. Nos vamos a saltar muchas cosas, sí, por supuesto. Pero vamos a intentar leer la mayor cantidad de tebeos buenos que podamos. Y al mismo tiempo, contemplar todos los elementos relevantes de la saga. No es ni una selección de tebeos buenos dentro de la saga ni un repaso únicamente a sus puntos álgidos. Es una guía de lectura.
La prueba de que la saga del clon puede ser buena: la hicieron bien en la serie de dibujos noventera.
Vamos a articular esta guía en “capítulos”, como si se tratase de tomos recopilatorios si los tomos recopilatorios pudieran saltarse la morralla. Por supuesto, si te lees la guía entera, puedes encontrar spoilers de estos famosos tebeos de hace 30 años, por lo que te recomiendo ir capítulo a capítulo. Vamos con ello.
The exile return
Comenzamos con The Amazing Spiderman 394. Sí, el primer tebeo de la saga “oficial” es otro, pero es un tebeo bastante malo y en cambio este es un cómic excelente que nos plantea todo lo que necesitamos saber sobre el clon, de modo que, ¿por qué no empezar por aquí?
Este primer arco es sabrosísimo, sigue con Spider-Man 51 y cierra en Peter Parker, the Spectacular Spider-Man #217. Creo que merece mucho la pena leer este arco sin tener la mirada cínica que da saber hacia dónde vamos porque así podemos ver con paz lo que se pretendía hacer aquí… y la verdad es que es una idea muy guay.
El segundo arco, con Veneno como enemigo, corresponde a una breve etapa donde las cabeceras arácnidas se repartían entre las que iban de Spiderman y las que iban de la Araña Escarlata. Comenzamos con Web of Spider-Man 118, primera aparición, todavía sin nombre, del traje de la Araña Escarlata.
Para completarlo hay que leerse Spider-Man #52, Web of Spider-Man 119 y Spider-Man #53. A estas alturas siguen sin ser malos tebeos y sobre todo el último es muy importante para establecer al tercer personaje más relevante de la saga.
De aquí saltamos a un breve arco con The Amazing Spider-Man #396 y Peter Parker, the Spectacular Spider-Man #219. No tienen que ver con el clon pero son importantes para entender sucesos que ocurrirán posteriormente y están escritos por los dos mejores guionistas de la oficina arácnida, de modo que, ¿por qué perdérselos? También incluye el traje de Daredevil más feo que jamás se ha visto.
Web of Life and Death
Web of Spider-Man 120, Spider-Man 54, Web of Spider-Man 121 y Spider-Man 55 hacen “Web of Life”, un arco en el que seguiremos a Ben Reilly, presenciaremos su enfrentamiento con el Cazador Macabro y con Kaine y conoceremos más sobre este último, el gran villano de la Saga del Clon hasta el momento.
Por su lado The Amazing Spider-Man 397, Peter Parker, the Spectacular Spider-Man 220, The Amazing Spider-Man 397 y Peter Parker, the Spectacular Spider-Man 221 completan Web of Death. Esta parte incluye las mejores páginas que Mark Bagley ha dibujado en una cabecera arácnida, en mi nada modesta opinión, y sigue las desventuras de un Peter Parker al borde de la muerte.
Aquí comenzamos a saltarnos extras. Esto es algo de la que muy poca gente habla y es que las ventas de Spiderman estos años eran buenísimas. Lo aguantaban todo, incluso la terrible crisis de los tebeos fruto de la burbuja especulativa. Esto quiere decir que Marvel sacaba muchísimas cosas relacionadas con Spidey y con los clones, la mayoría de las cuales vamos a ignorar directamente en esta lista.
Smoke and Mirrors
Originalmente, este debería haber sido el penúltimo arco de la Saga del Clon si todo hubiera ido bien. Debido a muchas causas, entre las que se incluye el tema de las ventas comentado anteriormente, no lo fue. Por lo que se estableció que sería el cierre del primero de tres actos. Finalmente, tampoco fue así. Con esto quiero decir que incluso en el caso de los mejores tebeos individualmente hablando que podamos encontrar a partir de aquí, ya son mantequilla sobre demasiado pan. Y precisamente el arco que da nombre a este capítulo se convirtió, de forma no irónica, en la consigna. Con esto en mente podemos leer Web of Spider-Man 122, The Amazing Spider-Man 399 y Spider-Man 56, correspondientes al arco titular.
Lo siguiente son dos arcos más breves, “Players and Pawns” y “Aftershock”, separados por un hito numeral de la colección principal. Peter Parker, the Spectacular Spider-Man 222 y Web of Spider-Man 123 componente el primero de ambos.
Después tenemos el muy bien recordado The Amazing Spider-Man 400, un número denso y que ha dado en el futuro para una gran cantidad de memes, pero que está bastante bien escrito. Este número especial, que originalmente estaba previsto que fuera el que pusiera final a la saga, se convirtió en el hito a partir del que mucha gente considera que “la saga del clon” empieza a derrapar de verdad.
Terminamos este “tercer tomo” con Spider-Man 57 y Peter Parker, the Spectacular Spider-Man 223. Todo esto planificado para desencadenar en el siguiente arco argumental, El juicio de Peter Parker”. Pero no fue así. Entre Aftershock y el jucio se publicó un montón de broza que únicamente estaba destinada a esperar el chicle porque los de marketing sabían que el juicio sería un jugoso punto de entrada para nuevos lectores, y había que espaciarlo del TASM 400. Tanto era así que en medio publicaron un especial llamado The Clone Journal que solo servía para recapitular esta primera fase de forma bastante torpe y cutre.
Maximum Clonage
Si este es el destino, ¿por que no vamos directamente aquí? El siguiente arco en nuestra guía es The Trial of Peter Parker. Lo único que hay que saber es que en algún momento del lapso que nos estamos saltando, Peter y Ben se intercambian, de forma que el primero queda libre, usando la identidad de la Araña Escarlata temporalmente, mientras que Ben Reilly queda en prisión.
Hay que leerse Web of Spider-Man 126, The Amazing Spider-Man 403, Spider-Man 60 y Peter Parker, the Spectacular Spider-Man 226. Es un arco imprescindible para seguir la Saga, pero tiene sus cosas. Concretamente que el segundo número, es una paja mental tremenda de cuando el bueno de DeMatteis aún creía que en algún momento le dejarían escribir tranquilo una saga sobre Judas Traveler. Esto nunca llegó a ocurrir, por lo que podéis asumir que todos los ganchos vinculados a Traveler van a quedar en nada.
Tras el juicio llega el gran hito que la mayoría de lectores recuerda: Clonación Máxima. Un macroevento que añadiría a las cuatro cabeceras normales un número especial de introducción y otro especial de conclusiones, imitando sin ninguna gracia la estructura que había tenido X-Men Apocalipsis. Su propósito: resolver definitivamente las dudas sobre los clones. No lo consigue.
Comenzamos con Spider-Man: Maximum Clonage Alpha que continúa en Web of Spider-Man 127 y The Amazing Spider-Man 404.
Y continúa con Spider-Man #61, Peter Parker, the Spectacular Spider-Man 227 y, por supuesto, Spider-Man: Maximum Clonage Omega. Si bien “Omega” es un tebeo malísimo y con un arte GENIAL!, no se puede culpar a esta pésima conclusión por el hecho de que el evento no funcione. Todo Clonación Máxima es un desastre hecho con prisas, sin ganas y sin demasiada idea de cómo se iban a cerrar las cosas, de modo que cuando llega el final, escrito por Tom Lyle , no hay forma de concluirlo todo. Los vaivenes tonales fruto de los múltiples equipos son terribles. Y este tendría que haber sido el final de la Saga del Clon. Pero está tan mal escrito que no lo es.
Power and responsibility
La buena noticia es que gracias a esto tenemos uno de los mejores tebeos hechos sobre clones. Web of Spider-Man 128, escrito por Tom DeFalco, es probablemente lo que la mayoría de estos cómics querían ser, y no puedo dejar de recomendarlo. Aún hubo que esperar un par de meses para ver “concluir” la saga, de modo que damos un pequeño saltito py nos leemos el último arco de esta “primera parte” de la Saga del Clon. Estos son The Amazing Spider-Man #406, Spider-Man 63 y Peter Parker, the Spectacular Spider-Man 229.
Como extra hay que incluir, ahora sí, la miniserie Spider-Man: The Lost Days 1-3. No es que sean imprescindibles en este momento de la saga, pero es en el tiempo en que fueron publicados. Y, sobre todo, es una miniserie bastante bien escrita por J.M. DeMatteis y dibujada prodigiosamente por Romita Jr. Leerse la Saga del Clon y saltarse The Lost Years, aunque posible, es como comerse una tarta pero dejarse el frosting de encima sin probar.
Interludio
Llegados a este punto considero que hay que hablar un poco de qué significaba para Spiderman la Saga del Clon en su momento. En la era post-Watchmen de los superhéroes a Peter le habían ocurrido tantas cosas, sus enfrentamientos se habían vuelto tan desoladores, que el personaje parecía cambiado inevitablemente. Y como ignorar todo ese bagaje no era una opción, una alternativa se planteaba en el horizonte. Esa alternativa se llamaba Ben Reilly y proponía un personaje libre de los últimos acontecimientos, soltero, con solo los momentos más canónicos del personaje como equipaje (siendo el último, la muerte de Gwen Stacy).
Creo que es muy interesante pensar en aquello porque, con todo, era una solución más elegante que la que sucesivamente se nos ha lanzado a la cara de los aficionados al trepamuros. Un intento mucho más honesto y coherente con lo que siempre habían sido los superhéroes. A lo largo de la saga del clon se va a repetir muy frecuentemente esta idea de que Ben es “el gracioso” de los dos, frente a un Peter mucho más amargo y violento. Es una pena que de cuando en cuando se les olvidase, porque los tebeos en los que Ben Reilly es puro corazón son los mejores de toda la década y la dinámica hermano mayor-hermano pequeño era perfecta para un Spiderman del siglo XXI.
En un claro caso de revisionismo, la segunda de Spiderverso intentó pintar a Ben como un dramas.
Hay que hacer notar que esto era una solución a un problema creado por las mismas personas que estaban intentando resolverlo. DeFalco, DeMatteis y en menor medida el resto de la oficina arácnida habían sido los que habían empujado a Peter a este abismo de irascibilidad, antipatía y amargura, y se podría haber resuelto de muchas maneras que no implicasen una sustitución.
Pero en aquel momento se estaba todavía defendiendo una concepción completista de la continuidad en Marvel, donde todos los hechos y acontecimientos ocurridos en los cómics debían estar reflejados. Es interesante entender que este es el primer intento que “volver atrás” con Peter.
Y a pesar de muchos requiebros en ese tortuoso camino, lo consigue. Ben Reilly es Spiderman. Peter Parker seguirá ahí como figura familiar, ayuda y consejo. Se empieza a construir un lore propio para Ben en “Los años perdidos”. Pero igual que el problema a solucionar era obra de estos mismos autores, la barrera que impidió llevarlo a cabo también la habían creado ellos. Hay una auténtica obsesión durante toda la saga con la idea de que los clones “no son humanos” y no merecen la misma consideración que las personas vivas. Es tan recurrente que llega a ser agobiante, sobre todo porque no parece justo. ¿Por qué un clon iba a tener menos derecho a la vida o a ser feliz que una persona nacida? En aquel momento, creo yo, pretendía ser un cortafuegos que pusiera solución a todas las muertes del cómic únicamente a través de clones… pero eso acabó jugando en su contra.
A los aficionados y a muchos autores en Marvel no les hizo ninguna gracia que Peter, su Peter Parker, fuera menos que una persona. Que fuera solo un clon. Y esto estaba provocado en parte por esa idea introducida de que el clon valía menos que el personaje original. Esto, unido a la inconsistencia en el tratamiento de la personalidad de Ben, llevó a la editorial a una situación comprometida: su solución para retconear a Spiderman se estaba viviendo como un ultraje, no tanto por la sustitución como por las ideas que estaban contenidas en ella. Y rápidamente el editor Bob Budiansky se dio cuenta de que la solución solo podía pasar por demostrar que Peter era el auténtico y volver a meter “el clon” en el armario.
Tras Peter Parker, the Spectacular Spider-Man 229 la editorial tardó dos meses en poner a Ben Reilly el traje de las redes, cambiando provisionalmente las cabeceras de nombre cambiando Spiderman por La Araña Escarlata. Esto, un requisito del equipo de marketing, podría haber sido peor, porque originalmente iban a ser 4 meses con este cambio, lo que no tenía ningún sentido narrativamente porque ya se había hecho el pase de testigo. Y cuando finalmente se quiso volver a los títulos normales y a que Ben fuera Spider-man por derecho propio, la editorial ya había cambiado de opinión. Había que deshacer lo hecho dos meses antes.
Esto supuso un fracaso a todos los niveles. A nivel creativo, todo el trabajo invertido por los autores en lograr asentar este cambio se vio desperdiciado. A nivel de marketing había que venderlo de forma que no se leyera como un gatillazo. Y a nivel laboral fue la gota que colmó el vaso. A lo largo de la saga del clon únicamente Tom DeFalco se mantuvo en el equipo de guionistas de Spiderman desde el principio hasta el final, e incluso él sería depuesto como editor durante el proceso. Con sus mejores creativos a la fuga o absolutamente derrotados, Marvel tuvo que pedir ayuda y buscar debajo de las piedras a quien tuviera una idea para solventar este desastre.
El resultado es que los tebeos que implican a Ben Reilly como Spiderman, tras tanto tiempo esperando, no son la gran cosa, y en esta guía nos los vamos a saltar todos. Todo lo que se estaba haciendo en las cabeceras arácnidas se estaba al mismo tiempo viendo cómo deshacerlo en los despachos, y la mayoría de autores estaban lejos de esforzarse en aportar cosas a un proyecto que había nacido, tras un parto tan complicado, condenado a la muerte.
Y aún así, duró bastante. Debido en primer lugar a que el equipo de la oficina arácnida quería encontrar la forma de deshacerlo, y por otro lado, gracias a la intervención del nuevo editor en jefe de Marvel, Bob Harras. También conocido como el peor editor que jamás ha tenido Marvel, cogió una editorial en estado ruinoso y logró convertirla en una vergüenza absoluta. Con Spiderman en concreto hubo ensañamiento y su implicación en toda la toma de decisiones es nefasta.
El caso es que si tienes muchas ganas de leer tebeos donde Ben Reilly sea Spiderman, diría que los arcos Cyberwar y Blood Brothers son los mejores. También se escribió un arco llamado Return of Kaine con la idea de tantear al personaje como potencial anti-héroe, algo que no funcionó en absoluto entre otras cosas porque cuando se despejó el humo, nadie quería seguir hablando de los clones.
De este modo nuestro último capítulo se llamaría:
Revelations
Yo diría que es interesante leer la miniserie Spiderman: The Last Adventure 1-4, lo más cerca que hemos estado en el canon de leer un final para Spiderman. Creo que es un tebeo bastante decente, aunque tiene mucho texto y su génesis fue de lo más compleja, puesto que se escribió como final feliz para Peter mientras editorialmente se deshacía todo lo hecho para que no le quedase otra que volver.
Otra miniserie, Spider-man: Redeption 1-4 sirve como cierre a The Lost Years y, aunque no es tan buena como aquella, creo que merece la pena cerrar esos cabos. De hecho, a veces pasa que la gente confunde cosas de esta miniserie y la atribuye a la otra.
Y con esto llegaríamos a Revelations, el arco final que se compone de Spectacular Spider-Man 240, Sensational Spider-Man 11, Amazing Spider-Man 418, y Spider-Man 75.
Si esto no se te ha hecho largo (serías el primero) siempre puedes rematar con Spider-Man: The Osborn Journal, un especial dedicado a aclarar (casi) todos los enrevesados giros e inconsistencias presentes en esta historia. Gracias a esta guía, te habrás ahorrado algunos de los peores.
Si en lugar de los horrores “in universe” te preocupan los horrores sucedidos en el mundo real, en este blog (y en otros, es una lectura muy popular) se recopilan las columnas Life of Reilly, en la que se da cuenta de la historia del clon tanto dentro como fuera de la editorial. Y yo siempre recomiendo leer un epílogo… Spider-Man: The Clone Saga 1-6 es un intento de Tom DeFalco de contar, en 2009, cómo habría sido «la saga» de no haber sido por todo el desbarajuste editorial del que él mismo fue responsable durante años. No es un tebeo excelente, pero es un What If bonito.
¡Menuda guía! ¿Merece la pena leerse La Saga del Clon? Pues en mi opinión sí. Es importante ver qué se intentó, cómo fracasó y por qué ocurrió todo para entender muchas cosas. Por ejemplo, es imposible entender el Mefistazo en todo su contexto, igual que otros tebeos posteriores como el arco Clone Conspiracy, escrito en 2016 en la cabecera principal de Spidey por Dan Slott.
¡E incluso las series propias de los clones! Muy recomendable Scarlet Spider, de Christopher Yost a los guiones y varios artistas como Stegman o Baldeon publicada entre 2011 y 2012, y no tan brillante pero aún así bastante divertida, Ben Reilly: Scarlet Spider, publicada entre 2017 y 2018.
Pero, además de todo eso, hay grandes tebeos aquí escondidos, con algunos de los mejores guionistas de Spiderman que jamás ha habido intentando muy fuerte sacar adelante un concepto en el que empezaron creyendo y del que acabaron hartos. Se me ocurren al menos 5 números de esta guía que están entre mis 50 tebeos de Spiderman preferidos. De todos los tiempos. Esta guia te permite volar rápidamente por ellos, así que espero que sea de vuestro agrado.
Realizo mi lectura de después de cenar en familia, en el salón y con la tele puesta. Y es así cómo me encontré ayer con Andrés Pajares (aka Makinavaja) como entrevistado en el programa de David Broncano (antes lo llamaba así y así lo sigo llamando). No es que me posicione con ese visionado, el mando lo llevan otros y normalmente gana Wyoming, aunque me pregunto que si eso es la antesala del prime time y en ocasiones lo alargan hasta las once pasadas, dónde ubica esta gente el prime time.
Debo reconocer que por momentos me sentí incómodo con la entrevista. Pajares (84) está mayor y ha vivido mucho, y ambas cosas se le notaban. Arrastraba el habla y la coherencia, por lo que es de agradecer el respeto y la ayuda por parte de público y equipo para sacar aquello adelante con dignidad y resultado. Y aun así es de agradecer que visibilicen a una generación a la que la picadora de carne de la televisión suele ignorar. Y mientras se emitía aquello yo estaba releyendo el especial de Excalibur: Mojo Mayhem.
Un equipo artístico en plena forma: Chris Claremont, Arthur Adams y Terry Austin (y una pléyade de entintadores invitados bajo el alias de «Wiacek and Co.». En plena forma, claro…en aquel 1990.
¿Dónde están hoy en día? Claremont (73) tira escribiendo miniseries esporádicas de sus tiempos mutantes a cargo de dibujantes random, Arthur Adams (61) está en el circuito de portadas variantes (aunque la chavalada ve una suya y dice «Uauh, esta vez Nick Bradshaw se ha esforzado«). De Austin (72), lo último que tengo localizado son cosas de Sonic y Archie en 2016. Los focos ya apuntan a otro lado. Me hice entonces la pregunta de si hay una discriminación a nuestros artistas mayores.
Respuesta rápida: aquí no. Aún pesa en el ambiente la ausencia de Don Francisco Ibáñez Talavera (pongo los dos apellidos porque así subrayo su dedicación por la rima con la de cierto tenista) a los 87 años. Y Carlos Giménez (83) va cerrando series, pero tiene muchas y todavía le queda. Y venden.
Eso aquí. Pero allá la vida es diferente, y lo que aquí pasada cierta edad se hace jubilado por gusto y oficio, allá se sigue mayormente por necesidad ¿O acaso Harrison Ford hervía de ganas de hacer otra de Indiana Jones? lo de los gastos médicos es un tema muy chungo allá.
Pero mientras que el público de aquí somos los de siempre, de manera que crecemos con los autores y les acompañamos, allá hay un cierto recambio de público y los autores y conceptos nuevos encuentran su hueco, muchas veces en detrimento de los clásicos. Esa es la razón porque la Marvel actual tiene personajes como el Spider Boy y la Hulkette, mientras lo que satura aquí las librerías son las Bibliotecas Marvel. O la de que mientras allá la serie de los X-Men con autores clásicos retomando por un par de números sus etapas clásicas hace tiempo que no saca nada nuevo, aquí se disfrazan miniseries de autores cualesquiera, clásicos o no, bajo la capa de «Leyendas de la Patrulla-X«.
Edadismo allá, aquí no.
Pero luego está el manga, que llama mucho a los jóvenes. Y entran al mercado, y nos okupan sitio en las estanterías. Así que no puede editarse todo. Y hay que elegir qué editar. Y qué no editar.
Este año Dolmen celebra su 30 aniversario, y para celebrarlo anunció la publicación de Time2, de Howard Chaykin (74)…para Mayo de 2024
¿Alguien lo ha visto?
Vale, es Dolmen. Pero parece que siempre se caen los mismos.
E incluso cuando se publican, apenas hacen ruido. Que Bill Willingham (67) y Mark Buckingham (unos lozanos 58!!!) han sacado doce episodios extra de Fábulas, y hasta han sido publicados aquí.
En otro tiempo, en otra Era, en otra Edad, estas cosas eran noticia.
Y la prueba para mi definitiva de que algo está pasando en nuestro mercado:
Neil Gaiman (63)
Recopilatorio en tapa blanda de material con material terminado allá a finales de 2023. Marvel. Gaiman ¿lo veremos aquí en un plazo razonable?
Y todo esto me preocupa en realidad porque ROB! (57) ha anunciado, y posiblemente sea cierto, que sacará cosas nuevas con Youngblood en 2025. Que Scott Mitchell Rosenberg tiene una edad (aunque wikipedia no me la diga).
Uno tiene proyectos y luego pasan cosas. Que se lo digan a DC, que en cuanto te descuidas hace un Vuelven los ’90s y recuperan no solo el logo de la editorial, también el sello Vértigo. Claro que también van a reunir a Lee y Loeb para una segunda parte de Hushque espero, sinceramente, que llamen HUSH HUSH. La verdad es que podría hablar del despiporre y del personaje (lo primero se resume en que LOEB! sabe que el misterio pica al lector, pero no es capaz de montar uno en condiciones así le maten; lo segundo se resume en que DC). Pero no es eso, no es eso.
Claro que en cualquier momento tú piensas que tienes terminado el posteo y te la lían.
En fin…
Por supuesto hay decisiones compartidas, como hacer cómics verticales online. Que es una gran noticia… para este blog. Entre el de Marvel que tiene a personajes con revelaciones SORPRENDENTES
que reduce la identidad de este personaje a solo unos… 500 o así. (Le podéis pedir a Pablo que haga un repaso.) Vamos, desde aquello de No More Mutants no habíamos hablado de un número más reducido.
Mientras que en DC montan un Nothing Butt Nightwing con una de las más sorprendentes revelaciones, montar un cómic sobre Nightwing y su carrera como modelo de culos…
Lo digo completamente en serio. ¿Os ment… Quiero decir… ¿No creéis capaz a DC de ello?
A veces parece que no sabéis con quiénes estáis hablando.
Eso sí, han sido capaces de dar con el único dibujante que no es capaz de dibujar el culo de Nightwing. Prueba suficiente de que en DC carecen de algo llamado INTERNETE.
Con lo que nos cuesta a nosotros encontrar imágenes que sean DE AUTORES DE DC de Nightwing…
Claro que cuando las encuentras…
Pero ese es otro tema. DC toma sus decisiones, nosotros no somos nadie para discutirlo. Aunque estén a dos días de abrirle un OnlyFans. Aunque sospecho que ese es el nombre que dan a los que aguantan comprando la editorial.
Pero bueno, que esto es algo que no deja de recordar que los superhéroes son así. En cuanto te descuidas hacen un remake, reboot o realgo de cualquier serie que esté por cumplir diez años. Como Miraculous LadyBug.
Y, por eso, lo mejor es apartarse alguna vez de estos dimes y diretes e ir a la gente QUE SABE, los CREADORES VISIONARIOS, los que de verdad aprecian al medio y se ponen en el centro para los números especiales…
Vale, la mitad del primer párrafo y ya estoy fuera, un nuevo logro.
Creo que mejor ser sinceros: Se me había pasado que este era el lunes lógico para sacar lo de las letras (toca la I de DC) y pensé que lo mismo había algo fácil que hacer como mirar lo que estaban anunciando, publicando o comentando. Vi la entrevista y pensé: Esto puede ser fácil, me la leo y voy tomando anotaciones para hacer un posteo pero, la verdad…
es que no soy capaz. (Nota mental: A ver si lío a alguno de los otros del blog para que le dedique un posteo al tema)
Así que os dejo para ver si la semana próxima logro sacar lo de las letras mientras os dejo reflexionando sobre la grandeza del cómic…
La alianza entre Marvel y Lego lleva muchos años siendo prolífica y venturosa para ambas partes y también para los aficionados a los sets de la empresa de juguetes danesa. Aunque es cierto que finalmente la Legopelícula tuvo como elemento principal (con spin off incluído) a Batman, en cantidad de sets y en inversión realizada, es la Casa de las Ideas la principal colaboradora del mercado, quizá por detrás de la primera gran licencia que estableciera Lego a finales de los 90, Star Wars.
Sin embargo, siempre ha habido un eslabón débil en la cadena, y ese ha sido la franquicia mutante. Marvel no ha pasado los últimos 15 años demasiado satisfecha con el espacio preponderante que ocupaban los X-Men y compañía en el corazón de los aficionados, principalmente por no poseer los derechos para sus adaptaciones audiovisuales. Y esto ha implicado que en las últimas décadas, la cantidad de juguetes y productos licenciados relacionados con los mutantes que no fueran de imagen real ha sido muy pequeño. En el caso de Lego, por ejemplo, lo más destacable el Set 6062406, conocido como «Los X-Men contra el Centinela», lanzado al mercado en 2014.
Para los estándares de 2014 el set no está mal, incluyendo a los 3 héroes más populares (Lobezno, Cíclope y Tormenta), Magneto y un Centinela. Hay una absurda abundancia de sets de Marvel que incluyen un avión, un jet, una nave o en general un vehículo volador, pero en aquel momento no parecía para tanto. El set debutó por un precio de 50 € por algo más de 300 piezas y cuatro figuras. Caro, pero no demasiado para los estándares de los sets licenciados de Marvel.
El tiempo pasaría sin demasiadas noticias de los mutantes hasta que 10 años después, a comienzos de 2024 y en plena euforia por el estreno de X-Men 97 Lego volvería a sacar un set que a los aficionados nos resultaba familiar.
Por lo que sea, yo diría que entre quitar al Centinela y quitar el avión, la mayoría de aficionados hubiéramos preferido el robot, pero qué es un set de Lego Marvel sin su vehículo volador, supongo. Las opiniones fueron generalmente favorables respecto a la remodelación del jet, y era entendible que en el contexto de la serie de los 90 se sustituyera a Tormenta por Pícara como personaje popular y se incluyera una versión renovada de Magneto. Lo más polémico fue el precio, y es que este nuevo set tiene 359 piezas (30 más que la versión de 2014) y su coste se duplicaba a los 80€, poniéndolo como uno de los sets con peor ratio precio-pieza del año y una gran decepción para los fans. Este set 76281 era, a todos los efectos, una bajona.
El resto del año ha transcurrido sin que veamos demasiado Lego mutante de nuevo, pero nos han sorprendido recientemente (bueno, no, no ha sido muy sorprendente) con La Mansión.
Que nadie me interprete mal. El set está chulo. a primera vista, la Mansión se ve bastante guay, siendo siempre un modelo a escala del que hayamos visto en el audiovisual o en los cómics, e incluye muchas figuras chulas, como un Magneto renovado y varias inéditas como Jean Grey, Bishop, Gámbito… También cabe destacar el diseño del Centinela, mucho más potente que el de su primera aparición en 2014. Y este set, orientado definitivamente al coleccionista adulto, sale el mes de noviembre con un precio base de 340€.
No es el primer set de Marvel con ese precio que saca Marvel. En 2021 Lego lanzaba su Daily Bugle (Set 76178), un impresionante edificio de cuatro plantas que actualmente se encuentra disponible por 350€ en su página web.
Como aficionado que tiene esta enormidad en su salón os puedo decir que no es lo mismo. El Daily Bugle contiene 3789 piezas, correspondiendo en su inmensa mayoría al edificio y con unas pocas dedicadas al taxi y a la irrupción del Hombre de Arena. Por contra, la Mansión X contiene 3039 piezas, un 23% menos y midiendo solo un poco más de ancho está claro que no está ni cerca de competir en altura. Pero la peor parte se la lleva el reparto de figuras, puesto que el Daily Bugle incluye la barbaridad de 25 figuras. No todas ellas nuevas y originales, con unas pocas repetidas o creadas a partir de piezas de figuras ya existentes. Sin embargo, el número de figuras originales sobrepasa las 10 figuras que incluye la Mansión. Sorprende que en el gran set de una licencia de un supergrupo se incluya tal escasez de personajes, con algunas ausencias imperdonables como Bestia, Júbilo, Rondador Nocturno,.. que se ven referenciados en el set pero sin posibilidad para el coleccionista de añadirlas a sus colección.
Por ubicarnos, el Sancta Sanctorum de Lego, lanzado en 2022, incluye 8 minifiguras y 2700 piezas. Mucho más próximo a los números de la Mansión X. Pero su precio de compra era de 250€, algo que en contraste con el precio del Daily Bugle podía tener sentido (si me preguntan a mí, el Sancta Sanctorum tampoco salía a cuenta). Hay una cierta correlación entre el precio de un set licenciado y el número de figuras incluídas. No es el único factor, pero es uno importante dado que la mayoría de coleccionistas aprecian mucho las minifiguras, que tienen su propio y sobrepreciado mercado secundario. De modo que es bastante evidente que lo que está haciendo Lego con los X-Men es guardarse unos cuantos ases bajo la manga para dedicarse el año que viene a sacar nuevos sets sobrepreciados que incluyan las figuras que hasta ahora no habíamos podido tener. Un set con, digamos, Pícara, Rondador Nocturno y Gambito que haga al coleccionista comprar una caja de 40 € con dos figuras repetidas solo para echarle el guante encima al personaje que le falta. Una táctica tan rastrera que parece propia de una editorial de superhéroes.
A ver, todos sabemos que la cosa está muy achuchá, y que lo que para los lectores puede ser cultura y/o entretenimiento, para los proveedores es fundamentalmente negocio. Nosotros nos fijamos en los dibujos y las letras, ellos en los números. Y no hay manera que oferta y demanda se pongan de acuerdo. Se publican más títulos que nunca sin que el público aumente, por lo cual para que un título salga rentable el beneficio por ejemplar debe ser elevado. Por lo que una vez recortado todo lo posible en pagos a los autores y cuidado editorial, sólo les queda repercutir al alza en el precio. Pero esto hace que más gente se lo piense antes de hacer el desembolso, y se entra en un bucle en el que por más que se suba el precio no hay manera de que el público quede contento. Misterios del Mercado. Y es entonces cuando entra la otra Eme Mayúscula, el Marketing.
O dicho en castellano, el Morro.
Las tormentas de ideas entre los editores y los de Marketing darían para un libro precioso (que hoy en día saldría en tapa dura y 23.50, seguramente). Como todo en esta vida, cuando la situación es de bipartidismo todo es fácil: juegan todos con la misma baraja y las mismas reglas, y el que consiga una mejor mano vence; a veces gana uno, a veces otro, pero a ambos les sale a cuenta. Pero cuando empiezan a entrar jugadores nuevos y cada uno juega a una cosa, hay que encontrar medios para captar la atención y ser el elegido por encima de los demás. Una vez más, el mejor ejemplo de esto lo encontramos en los Gloriosos Años Noventa, en lo que las páginas de anuncios de novedades eran usualmente más atractivas que las novedades mismas o que los comics en los que estaban incluidas:
Aquellas páginas de letra apretadas y atractivos logos y dibujitos comportaban horas de entretenimiento. Se intentaron todo tipo de estrategias: portadistas que no coincidían con el artista de interiores, tebeos embolsados, portadas múltiples…lo mismo que ahora, sólo que antes funcionaba. Ahora estas medidas no tienen tanto impacto, los publicistas piensan que es porque los lectores de ahora tienen otros gustos, la realidad suele ser más bien que es porque somos los mismos de entonces y no volvemos a picar. De manera que tienen que tienen que tirar por trucos más sutiles. Y la genialidad que ha llegado a Marvel, y que parece que lo ha hecho para quedarse, es la de las que marcan época:
Imprimir una parte de la tirada para no venderla.
Parece contraintuitivo, pero en eso mismo radica su belleza. Mirad estos dos tebeos diferentes:
Hay diferencias más allá de la posición del código de barras. La idea es que se te ofrecen dos versiones de un mismo título, ambas por el mismo precio, una con altas dosis de sangre y violencia, y otra más adecuada para débiles de espíritu y padres que compren este t´ítulo de vampiros y acción para tiernos infantes.
De manera que la decisión ya no es si vas a comprarte el título o no, sino cual de las ediciones te pillarás. Desplazando la pregunta, consigues una venta.
Pero la estrategia es mejor aún de lo que parece.
¿Cual edición te has pillado?
¿y tú?
¿Todos la misma?
¿Nadie es débil de espíritu? ¿nadie compra tebeos de vampiros para tiernos infantes?
Pues siendo así ¿quién nos garantiza que el ejemplar blanquito que han puesto al lado del montón rojo tiene un contenido diferente? bien podría ser lo mismo que el otro, o tener hojas en blanco grapadas. Daría lo mismo, el caso es que ha cumplido su función y les has hecho una compra.
De hecho, si atendiésemos a la lógica de mercado ¿sabéis cual edición tendrá más opciones de revalorizarse en un futuro?
Te quedas con la mosca detrás de la oreja, pero en nada te lo volverán a hacer con Lobezno y volverás a caer. Aunque siempre habrá una razón para autojustificarse. En este caso podrás decir «Este me lo compro por Capullo«.
En realidad Panini lo tiene fácil, pues se limita a remedar las estrategias que le vienen de origen. Pero imagina que editas en castellano el material de una editorial en el que las estrategias de marketing de su casa madre se basan en no editar lo que ya han producido para ahorrarse impuestos, y que lo que sí lanzan al mercado son musicales (o algo) en los que Harley Quinn la interpreta Lady Gaga. Y más difícil todavía, que te hagas a ti misma la competencia sacando crowdfundings en los que no sacas beneficio con material que más tarde lanzarás a librerías. Eso, eso sí que tiene mérito.
Y lo hacen bien, los malditos. Y no tienen miedo a repetir las tácticas.
Es decir ¿quieres una maxiserie interesante con una trama atractiva, un equipo artístico contrastado y un precio de mercado razonable?