Desde aquí repartimos ideas y conceptos para la manipulación creativa y el abuso cultural. Somos el diario de lo genial, y el pensamiento de lo imposible
Estoy volviendo a leer cómics de pijameros modernos poco a poco, salvando los años en que no me he acercado a ellos ni con un palo de dos metros. Pero sólo de etapas concretas y una se podría englobar en «cosas que siguió haciendo Peter David sobre el Spiderverso».
Lo que me ha llevado a Ben Reilly, Scarlet Spider y al año 2018.
(ni confirmo ni desmiento que a estas alturas de mi vejvida el traje que en su momento me parecia horroroso me guste tanto que me hice el videojuego entero con él)
El año 2018, como iba diciendo, cae en la época de dibujantes que se ahorraban el engorro de hacer fondos y perspectivas limitándose a pegar un render de modelos del entonces popular Google Sketchup (ahora Trimble Sketchup) sin molestarse siquiera en hacer un antialiasing que suavizara el pixelado.
Con erótico resultado.
Un tiempo que a mi me gusta llamar «los Años Deodato».
Quedaban décadas para que la Disney comprara Marvel Comics así que no habia temor de que te pudieran despedir de un dia para otro…
…y menos por cobrar por viñetas en las que sólo habias dibujado el militar pequeñito ese de pie en medio como esta con que nos podia obsequiar Will Sliney en la mentada serie arácnida.
Ya entonces internet era una cornucopia de modelos disponibles para descargar que permitian al artista sin escrúpulos creativo multimedia poder montarse fácilmente una base militar norteamericana.
Y llegados a este punto más de un lector habitual de los jueves debe estar pensando que ya estoy con mis quejas tikismikis.
Como que el «dibujante» no se haya molestado en mirar qué modelos se descargaba…
Pfff, por favor. Eso es un pequeño accidente. Un fallo menor. Un ligero malentendido. Un error infinitesimal.
Lo mínimo que le habría pedido a Sliney es que puestos a llenar de aviones la base…
…al menos fueran norteamericanos y no Mig 29 rusos.
Y aún así nuestro querido Will no-Hunting sólo logra quedar segundo ante el maestro de la «técnica», nuestro nunca lo suficientemente alabado Deodato. Quien, ante el reto de dibujar los robots invasores desplegados por el Craneo Rojo en el emocionante crossover Mismamente Miedo…
…se limitó a coger un Warhammer del juego Battletech (Destroid Tomahawk para los puristas) y pegarle una esvástiPERDÓN, un antíguo símbolo budista en el pecho porque total, quién iba a darse cuenta.
No es como si el Warhammer figurara en la misma portada del juego ni nada parecido ¿verdad?
A ver, Administración Nacional de la Aeronautica y del Espacio, sientate aquí un momentito que tenemos que hablar.
No, no es de cuando anunciaste a bombo y platillo que el ser humano volvia a la Luna.
Todavia no se me ha pasado el mosqueo.
Es sobre un detalle más trivial y sin embargo más importante. Y sobre todo uno que nunca habría imaginado que pudieras descuidar de manera tan catastrófica.
PHOTO DATE: March 29, 2023. LOCATION: Bldg. 8, Room 183 – Photo Studio. SUBJECT: Official crew portrait for Artemis II, from left: NASA Astronauts Christina Koch, Victor Glover, Reid Wiseman, Canadian Space Agency Astronaut Jeremy Hansen. PHOTOGRAPHER: Josh Valcarcel
¿QUÉ COÑO DE CASTING ES ESTE, NASA?
Quiero decir, vale, de acuerdo…
…ya sabemos qué dos astronautas van a volver convertidos en la Mujer Invisible™ y la Cosa™…
…pero ¿ME PUEDES EXPLICAR QUIÉN ES AQUÍ MISTER FANTÁSTICO™ Y QUIÉN LA ANTORCHA HUMANA™? ¿PUEDES, NASA? PORQUE YO NO PUEDO NI DISTINGUIRLOS. SON COMPLETAMENTE INTERCAMBIABLES.
¡Y la gente se quejaba del casting de Pedro Pascal!
El de verdad. Es fácil de distinguir de todos los trailers falsos hechos por aficionados que pululaban por internet porque todos cantaban enormemente a IA barata mientras que el oficial…
Ahm…
¡ES EL OFICIAL!
Y todos aquellos que, por poco que sea, sentimos el material original como algo nuestro hemos podido respirar aliviados. Cada momento, cada maldito segundo del trailer demuestra que los Visionarios Creadores™ de esta versión lo han tratado con el máximo cariño y respeto a la hora de trasladarlo a la gran pantalla. Sin duda estamos ante el mejor mod de reskin de Thor RagQUIERO DECIR sin duda estamos ante la mejor y más fiel adaptación que se ha hecho nunca…
Se dice mucho, casi demasiado, que esto de los cómics mensuales -más o menos mensuales- de superhéroes son un Culebrón.
Pero, ¿qué hay de cierto en esto? Más aún, ¿hay algún parecido razonable?
Lo que sirve, lógicamente, para hablar de la historia de la telenovela. Entendida como ese producto televisivo de absoluto exceso y tramas imposibles tanto por su extensión como por los saltos lógicos como por casi cualquier otra cosa y que, claro, tiene que ver con el mercado iberoamericano. Bueno, más el hispanoamericano, pero no vamos a dejar fuera a los brasileños porque entonces no podría hablar de… ahm… su importante contribución que en absoluto tiene que ver con mujeres bañándose y con cascadas. Porque, claro, telenovelas o ‘culebrones‘ hacen todos, y cada uno como puede. Los estadounidenses son sobre todo de esos de algo más de presupuesto y capítulo semanal, como Dallas, mientras en el mundo anglo es muy habitual el culebrón continuado que pone el foco en un lugar para poder mantenerse, sean los británicos como Coronation Street o East Enders, los australianos con Neighbours o los estadounidenses con General Hospital o The Bold and the Beautiful, pero ninguna de estas dos cumplen con parte de lo que hacen estas otras. Porque las iberoamericanas son de emisión diaria pero, además, tienen principio y final. (Uno diría que como las turcas, pero ese es un charco distinto y posterior en el que no nos vamos a meter… hoy)
Al fin y al cabo siguen el esquema de las antiguas radionovelas que, a su vez, seguían el esquema de los folletines. Historias fenomenales repletas de giros y sorpresas -que muchas veces van más allá de lo improbable- con múltiples penalidades para los protagonistas, malvadísimos villanos (de esos que llaman ‘de opereta‘ porque las operetas también estaban antes que esto) y una notable cantidad de hechos delictivos. Si Alejandro Dumas, Fiódor Dostoievski, Paul Feval o Benito Pérez Galdós podían hacerlo, ¿por qué no el resto?
Sea como sea si en España fueron dando lugar a Ama Rosa o Simplemente María es lógico que en Cuba se hiciera por el estilo con El derecho a nacer de Félix B. Caignet.
Y de los unos a los otros. En cuanto hubo televisión hubo radionovelas para la televisión, o telenovelas. Por ejemplo, antes de que en España hubiera una emisora de televisión en Venezuela ya tenían telenovelas. Obras como La criada de la granja (1953) o ‘antológicas’ con una marca de jabones patrocinándola -y poniendo el nombre- como Camay (1954-1956). A ver si os creíais que lo de las soap operas era una cosa solo de los USA. Y no solo los venezolanos, claro, en 1958 los mexicanos tuvieron Senda prohibida.
A partir de ahí no se pararía, muchas veces con nombres propios por medio. Como la escritora cubana Inés Rodena, que vería cómo su radionovela La gata
se adaptaría varias veces, la primera en 1961 en Puerto Rico, en 1967 como Ella, la gata en Argentina, tres veces en Venezuela – la primera en 1968-, siete en México comenzando por La gata en 1970 y aún en algún país más.
No sería, claro, el único nombre propio. A Caridad Bravo Adams le adaptarían su novela de 1953 Corazón salvaje primero como película en 1956 pero luego ya como telenovela en Venezuela en 1965, en México en 1966, película de nuevo en 1968, en México en 1977 y, sobre todo, en 1993 como telenovela mexicana adaptada por María Zarattini. En 2009 se reintentaría en México de nuevo, esta vez fusionándola con Yo compro esa mujer. Se trata de una historia de Martinica a principios del S XX, con un joven corsario que es hijo ilegítimo de un personaje rico y poderoso y al que llaman Juan del Diablo.
Por supuesto también estaría Delia Fiallo, a la que encontramos de nuevo con una versión de una radionovela, en su caso sería El ángel perverso el que se iría adaptando, primero en Venezuela como Lucecita (1967-1968) y luego ya con diversos nombres como Luz María, Estrellita, Virginia, Lucerito, etc… Siempre con una joven que tiene que servir, un novio de buena familia que termina amnésico y una malvada mujer que le manipula.
Pero no solo de las radionovelas se nutrían las primeras telenovelas. Entre 1963 y 1964 se serializó en México por parte de Yolanda Vargas Dulché un cómic llamado…
Al fin y al cabo Yolanda Vargas Dulché estaba casada con el que se convertiría en su compañero no solo en la vida, también en el lanzamiento de un sello en el que publicar estos cómics. Y es que aunque su principal creación fuera Memín Pinguín lo cierto es que fueron muchos y variados los cómics que hicieron ella y su marido… Guillermo de la Parra. Sí, ese es el apellido que inspiraría el de la editorial que crearon juntos: VID. Quizá debería de haberle dado un posteo solo a ella, y así hablar de Rubia y Morena y todo lo demás. Pero ya llegará. De momento digamos que hubo más cómics y más telenovelas -y películas- adaptándola. Incluyendo, claro, una de inspiración japonesa: El pecado de Oyuki (1988). Pero volvamos a nuestro asunto.
En 1968 se emite en México Rubí, (1968). En este caso sobre una mujer joven que usa su belleza para seducir a distintos hombres y lograr el poder.
Como suele pasar tendría varias réplicas como un par de versiones más en ese mismo país en 2004 y 2020, y e 2010 en Filipinas. Y, por supuesto, una película en 1970 del gran Carlos Enrique Taboada.
Como vemos hay toda una serie de registros y de nombres propios que irían usándose y reutilizándose aquí y allá. Y que volverían a salir, claro. Por ejemplo a Inés Rodena volveríamos a encontrarla en 1975 con la adaptación de otra de sus radionovelas, en este caso de La indomable. Pero más que eso, porque en 1977 se presentaría como la mexicana La Venganza,
antes de fusionarla con otras como La Gata en México en 1987 para sacar Rosa salvajes. En 1994 pondrían a Thalia a protagonizar el remake de esta con el título de Marimar (que se adaptaría con el mismo título en filipinas en 2007 y de nuevo en 2015). En 2002 los venezolanos uniría a La Indomable y La Gata también La Galleguita y de ahí saldría Gata Salvaje. En 2008 sería Alma indomable. En 2013 la mexicana Corazón indomable. En fin, que la historia iba dando tumbos y uniéndose a unos u otros, pero en el centro siempre acababa estando la misma muchacha y los mismos demonios, da igual cómo lo llamaran.
Algo similar a lo que podríamos decir de Delia Fillao, que se encontró con que su venezolana Esmeralda (1970-1971) se convertía una década después en Topacio (1984-1985) y para 2017 en México en Sin tu mirada. Porque, sí, la protagonista de turno era ciega.
La historia de una joven ciega maltratada por su familia
comenzando, yo diría que por el nombre. A ver quién es el cabrón que ve a una ciega y decide COMO UN TOPO: la llamaremos TOPACIO. Pero bueno, que después de ser intercambiada siendo bebé por otro, huérfano, y que luego pasen cosas… Pues eso, de sufrir y de sufrir. Ya sabéis cómo va esto. También os diré que una telenovela que incluye ‘nunca sabrá que estoy desfigurado porque es ciega’ o ‘he vuelto al pueblo porque me he prometido con mi prima’
es una telenovela indudablemente desprejuiciada y, por tanto, ganadora.
El siguiente éxito llegaría con La usurpadora (1971-1972) una obra venezolana tras la que se encontraba Inés Rodena de nuevo y que daría lugar a obras de distintos títulos como la mexicanaEl hogar que yo robé (1981), la venezolana La intrusa (1986), una nueva versión mexicana de La usurpadora en 1998 y la colombiana ¿Quién eres tú? ya en 2012. En todos los casos con distintas variaciones sobre la historia de una hermana gemela que ocupa el lugar de la otra en su familia.
Por supuesto Rodena seguiría creando a personajes como La doña (1972) -original de Venezuela pero adaptada múltiples veces- o Rosa salvaje (1987-1988). Aunque uno de sus mayores éxitos vendrían de Raquel (1973-1975) otra creación venezolana que sería adaptada múltiples veces. Por ejemplo algo más de una década después como Abigail (1988-1989), y luego también con otros nombres como Luisa Fernanda (1999) o la mexicana Marina (2006), además del cambio de foco que propuso en 1980 la mexicana Verónica que se centraba en el otro personaje central de la trama, y que tuvo una nueva versión mexicana posterior y con otro título: Sin ti. Y si Abigail era una joven un tanto insufrible que se empeña en seducir a su profesor para luego regalarle su hijo a un taxista (no vamos a meternos con a quién decide regalarle sus hijos cada uno, por supuesto)
lo que podemos decir es que de nuevo esta Raquel se combinaría con otra de las obras de Rodena, en este caso con Cuando se abandona un hijo, para crear la que es una de las telenovelas -mexicanas o no- más conocidas e influyentes… al menos en España: Los ricos también lloran (1979-1980).
Telenovela que, de hecho, acabaría reciclada y reconvertida en 1995 en otra parte de la trilogía de las Marías que hizo Thalia junto a la ya mencionada Marimary a la futura Maria Mercedes. Pero que, en este caso, se llamaría: María, la del barrio.
Que quizá penséis que no os suena, pero ya os digo yo que os suena hasta en la cabeza.
En cuanto a Delia Fiallo, fue la responsable de la venezolana Lisa Mi Amor (1969-1970) que dio paso a una versión muy libre Buenos días, Isabel (1980) que, a su vez, dio lugar a otra versión muy libre: Inés Duarte, secretaria (1990). Que aquí mucho hablar de cómics pero hay un punto brugueriano en todo esto.
Ah, sí, aún me queda una de Delia Fiallo de la que tenía que mencionar. Otra de esas telenovelas que marcaron una época. Es decir…
Cristal (1985-1986) Otro de los éxitos de las telenovelas venezolanas en las que, además, nos encontramos un ejemplo del viejo Este padre tan padre es mi padre.
En fin, intentaremos ir ahora un poco más rápido. Pero podemos asegurar que aún hay más y que muchas veces los títulos despistan. Por ejemplo, Pobre diabla (1973) es una telenovela argentina de Alberto Migré que se adaptó de nuevo en múltiples ocasiones… excepto la mexicana de 2009 que es una adaptación de ¡La Gata de Inés Rodena!
Arturo Moya trajo otra que sería múltiplemente adaptada, la chilena La Colorina (1977-1978) que iba de una prostituta que se enamoraba de un rico. Lo que demuestra que Camilo Sexto es nuestro Roy Orbison. Salvador Garmendia y José Ignacio Cabrujas crearon La hija de Juana Crespo (1977) y… ah, sí, los brasileños tuvieron también la suya con A Sucessora (1978-1979) que tendrían varias versiones incluida una llamada Manuela (1991) que es una versión de esta y no de la colombiana del mismo nombre de (1975) que hablaba de la lucha de una mujer indígena. Está claro que uno no puede fiarse del nombre para saber lo que hay dentro.
Igual que hay veces que las historias externas son casi tan interesantes como las internas. Como el caso de la venezolana Ligia Elena (1982) de César Miguel Rondón que iba a ser una mini, pasó a ser una de 60 capítulos y para burlar la legislación del momento que prohibía que las telenovelas tuvieran más de 60 capítulos -o tres meses continuados de emisión- decidieron sacar una continuación en forma de ‘segunda parte‘ llamada Nacho.
Y no eran solo obras puramente románticas, conste. En 1983 se presentó en México El Maleficio, obra de Fernanda Villeli con un fondo de temática de brujería que tendría tanto éxito que tuvo una continuidad en película: El Maleficio II (Los enviados del infierno) de Raúl Araiza, y un remake también mexicano en 2023. Que no sería la única, por supuesto, porque tanto la mexicana El extraño retorno de Diana Salazar (1988–1989) de Carlos Olmos y Mario Cruz como la venezolana Ka Ina (1995) de César Miguel Rondón reunían leyendas, fantástico, brujas y un poco lo que tuvieran a mano.
No es de extrañar que cuando los estadounidenses pusieran pasta en coproducciones saliera un clásico de este vuestro blog: Gabriel, amor inmortal (2008-2009), que podemos discutir si entra o no en Telenovela pero que con Chayanne y El Puma por medio por lo menos hay que mencionar.
¿Qué tengo por aquí para hablar aún…? Ah, sí,
la brasileña Dona Beija (1986) de Wilson Aguiar Hijo, que tuvo una versión colombiana en 2010, y una segunda versión brasileña a punto de estrenarse en… Warner.
En fin, que podríamos pasarnos el día hablando de todas ellas. Títulos como La Señora (1985), que sería la inspiración de la colombiana Señora Isabel (1993) que sería adaptada en México como Mirada de Mujer; como La dama de rosa (1986-1987) de José Ignacio Cabrujasy Boris Izaguirre; la memorable telenovela colombiana Caballo viejo (1988) de Bernardo Romero Pereiro -con versión venezolana en 1998 Enséñame a querer– sobre un viejo achacoso y una jovencita con un tema central del que adaptaría la canción… ahm…; Cadenas de amargura (1991) de José Cuauhtémoc Blanco y María del Carmen Peña; Mundo de fieras (1991-1992) de Ligia Lezama; Dos mujeres, un camino (1993–1994) de Emilio Larrosa -con aparición de Selena-; Café con aroma de mujer (1993-1995) de Fernando Gaitán; Las Juanas (1997-1998) de Bernardo Romero Pereiro; El país de las mujeres (1998-1999) de Leonardon Padrón; La niña de mis ojos (2001-2002) de Alidha Ávila o La invasora (2003-2004) de Iris Dubs.
Pero eso no significa que no haya algunos títulos a los que dedicar un poco más de espacio, como a una de las más grandes: Cuna de lobos (1986-1987) la telenovela mexicana de Carlos Olmos que fue adaptada muchas veces pero que nunca logró replicar lo que María Rubio hizo con Catalina Creel, viuda de Larios.
Igual que Ibsen Martínez logró con Por estas calles (1992-1994) darle mucha más importancia a los temas de actualidad, la realidad y el costumbrismo.
También tenemos a Martín Hahn, especializado -un decir- en meter misteriosos asesinatos en telenovelas venezolanas como Angélica Pecado en 2000, La mujer de Judas en 2002, Estrambótica Anastasia en 2004, La viuda joven en 2011 y Mi ex me tiene ganas en 2012. Que, además, incluyen toques paranormales, claro.
Igual que la colombiana Pedro el Escamoso (2001-2003) de Luis Felipe Salamanca no solo fue un éxito sino que tuvo dos continuaciones: Como Pedro por su casa (2003) y Pedro el escamoso: más escamoso que nunca (2024). Y una adaptación mexicana Yo amo a Juan Querndón (2007-2008)
Aunque supongo que de entre las colombianas echaréis más a faltar Pasión de gavilanes (2003-2004) creado por Julio Jiménez a partir de su propio libro, Las aguas mansas.
Y, por supuesto, uno de los más recientes fenómenos. También colombiano, claro, obra de Fernando Gaitán. Y padre de mil versiones. Me refiero, claro, a Yo soy Betty, la fea (1999-2001).
También tenía apuntado la adaptación de Jorge Franco del libro de su mismo nombre Rosario Tijeras (2010). Pero no se me ocurre ningún comentario que pueda hacer de ese título. Ninguno. Cero…
Aunque supongo que la más reciente sería de las colombianas sería La reina del flow (2018-) de Claudia Sánchez y Said Chamie. Con una mujer y su carrera musical en el centro.
Y, además de todas estas, luego están las infantiles. Esas centradas en niños o jóvenes que llevan haciéndose desde por lo menos la argentinoperuana Papá corazón (1973), la mexicana Chispita (1982-1983) de Abel Santa Cruz o Quinceañera (1987–1988) de Jorge Durán Chávez y René Muñoz, o incluso El abuelo y yo (1992) de Lorena Salazar y Eduardo Quiroga con protagónico de Gael García Bernal y aparición de Diego Luna. Que tuvo otra versión como De pocas, pocas pulgas (2003). Las versiones infantiles o juveniles de las telenovelas fueron ganando incluso más presencia gracias a éxitos como la mexicana a Agujetas de color de rosa (1994-1995) de Susan Crowley, Montaña Rusa (1994-1995) de Jorge Maestro y Sergio Vainman o la argentina Chiquititas (1995-2006) de Cris Morena, sobre cuyo título no haremos comentario alguno. A quien le gusten… pues le gustan…
Este tipo de obras iría dando lugar no solo a títulos que dan mucho juego como la mexicana Gotita de amor (1998), los personajes digitales de Serafín (1999), los viajes temporales de… ahm… Aventuras en el tiempo (2001) o, por supuesto, la magnífica decisión de estrenar con Rayito de luz (2000-2001) una adaptación a telenovela de Marcelino, Pan y Vino.
Lo que nos llevaría, supongo, a Amarte así (Frijolito) (2005), una coproducción México/Argentina de tanto éxito que dio paso a una secuela, Amar de nuevo (2011-2012) en clave de fantástico cristiano que tiene a un nuevo elenco cuyo punto de contacto es… Frijolito, que estando junto a un amigo sufre un atentado que iba contra los padres del otro niño, acabando la madre en coma, el padre muerto y Frijolito… Frijolito se mantiene en la serie como un ángel. Sí, en serio. Uno no sabe de dónde sacan las ideas estos guionistas.
Pero, por supuesto, hay muchas más. Especialmente las creaciones argentinas de Cris Morena como Verano del ’98 (1998-2000), Rebelde Way (2002-2003), Floricienta (2004-2005), Alma pirata (2006) o Casi ángeles (2007-2010). Pero también Alegrijes y rebujos (2003-2004) de Palmira Olguín,Patito Feo (2007-2008) de Mario Schajris y Marcela Citterio o Soy Luna (2016-2018) de Jorge Edelstein.
Como veis las telenovelas tienen un tiempo, unas trayectorias, unos nombres propios y una evolución del género que merece no solo la pena conocerlas también ponerlas en perspectiva para que cuando se hable de ese Culebrón Superheroico, como pasó durante nuestra reciente sección de los Classic X-Men podamos responder de manera informada:
Claramente no existe ningún punto en común ni parecido entre ambos mundos.
Fue en el mejor de los tiempos, fue en el peor de los tiempos, fue en el entretiempo…
Vale, quizá en este posteo haya algo más que dos dinosaurios porque… bueno…
A veces hay que pararse y contemplar las diferencias fundamentales entre las cosas inicialmente similares.
Sí, sí, podría hablar de cualquier cosa. O estar leyendo una galleta de la fortuna. Pero no, me refiero a que incluso cuando se genera una serie por acumulación de homenajes la duplicación no deja de ser una duplicidad.
Vayamos a la Disney. Ya sabéis cómo son. Y acaban de presentar una serie nueva llamada…
Armorsaurs
Por si alguien tiene dudas de a qué se refieren, mezclan partes de Tonkatsu… no, espera, eso es un filete empanado y frito… Tokusatsu… eso. Concretamente un ¿Seitan? No, eso era una masa de gluten de trigo… ¡SENTAI! Eso era. Un Sentai como los Power Rangers. De verdad, qué manía los japoneses de mezclar la comida con todo.
Pero, como decía, los Power Rangers, distintas series de dinosaurios – Dino-Riders, Dinosaucers, Beast Wars, Extreme Dinosaurs… y porque Dino Squad no era noventera- y un poco lo que pillen. Por ejemplo, el diseño de los dino-robots es de las películas recientes de Transformers. Vamos, que no será por falta de GENIALIDAD!
Pero resulta que no es lo único que copia. Porque, de hecho, es una versión. Una adaptación. Algo así. De una serie original de origen… No, no, no es japonesa. No sé qué os llevó a pensar que era japonesa. Era surcoreana:
Armored Saurus
Así que, ¿por qué no compararlas?
Al fin y al cabo seguro que no pueden ser tan diferentes ambas series, ¿no?
De hecho, las dos comienzan muy parecidas. Con una mirada al pasado.
Con una cierta tranquilidad que termina con la llegada de una nave espacial
Cada una con su estilo, como vemos. Pero ambas con la misma idea central: Hacerse con algunos dinosaurios.
A partir de ahí las entradillas. En la original van a lo que les interesa:
Dinosaurios, armaduras… y robotos.
En Disney tienen… otras prioridades:
La sensación de que en Disney pensaran que una serie de dinosaurios en armaduras era demasiado adulta es fuerte. Así que veamos cómo seguían en la surcoreana.
Armored Saurus continúa con lo que parece una llegada de extraterrestres a la tierra, algo que provoca un cierto caos, incluyendo sacar a un coche de la carretera
Sí, ese es un bebé que, de hecho, pasan a llevárselo unos tipos vestidos raro.
y lo siguiente que vemos es un transporte especial llevado por un grupo de persona…
Es posible que Disney viera esta imagen y pensara que eso de ponerles una pantalla verde detrás del vehículo no era lo que ellos querían.
Ellos querían todo hecho por ordenador, que es más barato.
En la surcoreana nos presentan a un joven repartidor que recibe un encargo que hacer y que cuando está con ello… pero, esperad, mejor vamos con la versión de Disney. Aquí no hay ni jóvenes repartidores ni nada de eso.
Lo que vemos son a un par de personas a los que sí que les han dejado rodar sobre fondo verde. Están supervisando el traslado de un T-Rex (lo que hemos visto arriba, vaya) hasta que aparecen unos dinosaurios-robot malos que hacen que el transporte se caiga por un acantilado, lo que libera al dino y, bueno, más o menos lo esperable.
Pero, sobre todo, sirve para que los dos tipos del fondo verde llamen al que supondremos que es su mejor hombre porque no parecen tener a nadie más.
Quien, a su vez, antes de subirse al robot decide llamar a su hermano.
Después se va a hacerle carantoñas a su dinosaurio…
Y, finalmente, se pone en marcha.
Mientras los robots de los buenos tratan de atrapar al t-rex,
sin éxito, así que tiene que llegar este que va en un… triceratops-robot.
¿Por qué no es un dinosaurio con Armadura? Ah, quién sabe. Pero, además, resulta que llega un malo maloso.
que se enfrenta al bueno que está dentro del trice-bot. Y, soltando un insecto, logra que se electrifique el dinosaurio y su conductor.
Algo que nos lleva al hermano, que está en otro decorado de pantalla verde…
en el que… Bueno, quizá mejor que hablar de lo que pasa aquí sea bueno volver a lo que estaban haciendo en la SBS. (La cadena surcoreana, que no voy a estar siempre con lo mismo).
¿Por dónde iba? Ah, sí, el chaval mensajero que estaba con su bici cuando aparecen…
¡Unos malvados robotsaurios!
El chaval contempla como los robosaurios se hacen -o deshacen- del transporte, sin caer en que…
¡Los robosaurios le han rodeado! ¿Cómo habrán podido llegar a dentro de la sala con la pantalla verde? Un misterio.
Por suerte aparecen una serie de señores peculiares vestidos raro.
que le salvan
lo que le da una oportunidad de huir cuando llega un dinosaurio-robot de su parte.
Sí, un triceratops, claro. ¿Por qué no es un dinosaurio con armadura? Bueno, quizá si lo sea. Pero de momento esta gente no nos ha enseñado dinosaurios, solo robots. De ahí que luego aparece un pteranodon robot.
Y, por supuesto, uno de esos señores peculiares decide enfrentarse a él de la manera más lógica…
…a puñetazos.
Luego ya entra el tricerabot y ahí llega…
…el dinosaurio de turno. Al que le sigue también un coche.
Que se transforma en un avión que se transforma en…
…una armadura para dinosaurios.
Y sí, eso lleva al enfrentamiento esperable.
Que, una vez más, nuestro héroe aprovecha para huir. Con éxito relativo, debo decir.
Pero antes de que le pillen, PUMBA, ataque desde fuera de plano.
Luego ya se gira hacia el chaval y
hay una conexión. O algo. El chaval se desmaya, el dinosaurio es apresado por los buenos, que deciden llevarse también al chaval de regalo… en fin, con eso termina el capítulo.
Porque el capítulo es de unos 25 minutos frente a los 40 de la versión estadounidense.
Así que os contaré también un poco del segundo capítulo, como que vemos al protagonista recuperarse en la base de los buenos de la manera habitua…
Sí, a dos manos, carrillos y todo lo demás. Y porque no he puesto las siete bandejas vacías que tenía al lado.
También viajamos al cuartel de los malos, en el que descubrimos que el malo malísimo es…
una persona claramente distinguible de las otras.
Que ordena que investiguen a los buenos. Concretamente con una
mariquita mecánica.
Una mariquita mala, por supuesto.
También hay una subtrama de unos compañeros del chaval, un ataque a una clase o yo qué sé, blablabla, pero lo importante es que vuelven a atacar al bueno cuando se va a subir a un helicóptero o algo.
Ah, y por si alguien se lo pregunta, en el avance de la surcoreana avisan de que no van a hacer un ‘homenaje’.
Lo que me lleva de vuelta a los americanos. Porque, claro, ya hemos visto los dos primeros capítulos, unos 46 /47 minutos. Así que, ¿qué han cogido de todo esto los estadounidenses?
Habían electrocutado al dino-bot triceratop y secuestrado al t-rex, que ya vemos que era un cambio de guión. Pero, además, se habían pasado las tornas al entorno 3D en el que el hermano entra.
Va con kimono para la clase de Artes Marciales pero lo que entra ahí es…
El malo malvado, ahora a cara descubierta, y con dos masillas. ¿Que si el diseño del tipo malo está usando también los taquiones para algo?
No sé a qué os referís.
Por suerte aparecen para rescatarle parte de las tropas de los buenos, que son también peculiares. Aunque otro tipo de peculiares…
Que parezca más una adaptación de [adult swim] que de Disney supongo que tampoco ayuda.
Mientras tanto nos presentan los cuarteles generales que, curiosamente, parecen una habitación con paredes verdes en la que entra gente…
…y más gente…
…y cuando ya están todos pasan a la siguiente sala de paredes verdes.
En las que habla con una de las encerradas en la sala del principio, por detrás y por delante…
A los que después les ponen unos cortes de lo que hemos visto hace un rato. Debe de ser por la famosa falta de capacidad de atención de los jóvenes.
Y ya que están, les llevan a la granja-escuela que tienen allí montada
o un anuncio de galletas… no sé.
Pero bueno, que por tener tienen también unos trajes que les han hecho
sin saber quién va a conectar con qué animal pero, mira, ni falta que les hace.
La verdad es que empiezo a preguntarme cómo es posible que Disney tenga menos presupuesto para una serie que El rescate del talismán. Pero bueno, volvamos a la historia.
En un momento determinado uno de ellos -el chaval del centro- demuestra tener una conexión con, por supuesto que lo imagináis, el triceratops. Así que ya pueden ponerse con ello:
El triceratops por un lado,
el coche que se convierte en avión por otro, y luego se convierte -claro- en la armadura de…
No seré yo el que compare calidades. Porque creo que no hace falta compararlas de puro obvio.
Total, que van para allá para recuperar el t-rex, lo logran tras su propia versión del homenaje de antes.
Menos logrado, me temo.
La cosa termina con el de las gafas rojas se encuentra frente a él. Vestido de rojo (supongo que se lo dieran porque iba a juego con las gafas), con una especie de T-Rex en el casco, supongo que por eso la cosa acaba…
…a lametones.
Pero, por supuesto, aún queda algo para el final. ¿Creáis que no se podía homenajear más?
Siempre dos, hay: un Maestro, y un Aprendiz.
Así que ya veis, la situación daría para que votáramos si hay algún parecido entre ambas o es solo una casualidad.
Lo que, desde luego, da para comentar sobre las maneras en las que los americanos deciden crear sus historias, o modificarlos, o lo que sea…
Independientemente, claro, de que eso de los dinosaurios en armadura es algo que ya tiene tiempo.
Qué os puedo decir, al final todo está en los cómics.
Un subuniverso injustamente olvidado cuando se rememora los molones hitos de los tebeos noventeros. Quizá por su carencia de pistolones y cartucheras (paliada en otros aspectos).
¿Recordais Una Nación Bajo Muerte?
Obviamente los actuales editores de Marvel NO.
Llamadme señoro.
Llamadme peneanciano.
Pero echo de menos aquellos tebeos hechos con pasión por profesionales que creian en su trabajo. Con tal atención al detalle que como parte del evento se publicó un especial que contenia el nuevo código legal impuesto por Muerte como presidente de los Estados Unidos de América.
Medidas destinadas a arreglar la terrible Norteamérica distópica que se nos habia ido mostrando en los tebeos durante los dos años anteriores. Porque este Victor Von Muerte, igual que el de relatos clásicos como Emperador Muerte o Esta Tierra es Mia, busca realmente el bienestar del pueblo aunque tuviera que imponerlo por la fuerza.
Echo de menos aquellos cómics.
Eran historias que sólo buscaban entretener.
«Familia» se define como cualquier combinación de humanos, mutantes o cyborgs, consistente en un individuo/a y sus hijos o hijas menores dependientes, de haberlos, cohabitando con propósitos incluyendo pero no limitados a procreación, interacción social, estabilidad económica o harmonia comunitaria. Ningún tipo de familia tendra una consideración legal mayor o diferente que cualquier otro tipo de unidad familiar.
Nada de colar forzadamente agendas woke LGTBI inclusivas como hacen los tebeos modernos.