Desde aquí repartimos ideas y conceptos para la manipulación creativa y el abuso cultural. Somos el diario de lo genial, y el pensamiento de lo imposible
Lo bueno de vivir en La Era Dorada de las Series™ es que uno acaba desarrollando un talento, un sexto sentido que le permite adivinar el argumento de un próximo estreno o temporada. Los responsables de Disney Plas lo saben y por eso…
…han decidido titular la cuarta temporada de Daredevil como Born Again en un intento de engañar a la futura audiencia tan artero como en última instancia futil.
…sino otra más reciente e impactante. Porque ha bastado con tener el dato de que Deborah Ann Woll no regresará como Karen Page y no oir por ningún lado que vaya a aparecer Tatiana Maslany como Abogada Hulka para saber que la historia en que se va a basar la nueva serie…
Por supuesto que la vuelta tras el verano quiere decir reciclar ideas que durante agosto no ha hecho falta utilizar. Y por supuesto, eso supone hablar de producciones audiovisuales de Marvel, el fondo de la pirámide de la originalidad. Pero con las muchas críticas que ha habido al aspecto físico de Hulka en la nueva serie de Disney+… me he sentido discriminado. Discriminado como hombre.
Porque no todo se trata de los finísimos brazos y la altura variable del alter ego de Jennifer Walters, otro importante personaje ha sido profundamente alterado en su aspecto respecto a los cómics. Por supuesto, hablo de Augustus Pugliese (Pug, para los amigos), interpretado en la serie por el actor Josh Segarra.
En los cómics, Pug es un simpático y bonachón abogado, entusiasta de los superhéroes, que trabaja en el mismo bufete que Hulka.
Es un hombre ancho, grande, con un aspecto no muy atlético ni guapo. Tiene un cierto aire al Clark Kent de Frank Quitely, pero sin superabdominales debajo de la ropa ancha. Su papel es el del chico bueno que, obviamente, se enamora temporalmente de su compañera de trabajo gamma. Un hombre de a píe en un mundo de semidioses.
Pug era nuestro chico. Representaba al hombre corriente en el mundo de Marvel. Era la otra cara de la alocada vida de Vengadores, Hombres Lobo y alienígenas para Jenn. Pero Josh Segarra tiene esta pinta.
El macizo de la izquierda.
Y Marvel tenía aquí la oportunidad de devolverle al karma lo que hizo con el cuerpo de Chris Pratt y pedirle a Segarra que se pasase unos meses comiendo hamburguesas, saltándose el gimnasio y cortándose el pelo en sitios más baratos. Pero no.
Un ejemplo más de la discriminación que sufrimos los hombres en estos tiempos que corren. Maldita Woke Disney.
Es un hecho desde hace tiempo que lo audiovisual le ha comido el terreno a la narrativa secuencial. Por audiencia, por presupuestos, por importancia.
Y en este mercado los cómics están yendo a rebufo de lo que dictan las pantallas. Las editoriales rescatan títulos y personajes coincidiendo con el hype en una película o serie. Y lo audiovisual ha quedado planificado de forma transmedia, alternando pantalla cinematográfica con plataformas de suscripción. En los cines tenemos lo que se supone que son los eventos grandes para el público mayoritario, mientras que el día a día va transcurriendo con episodios semanales de series más o menos relevantes que transcurren con mayor o menor fortuna alimentando el apetito y cultivando el fandom. Esa ha sido la dinámica de esta confusa cuarta fase, en la que tras el bombazo vengador con el que se despidió la etapa anterior, no parece muy claro por donde van a tirar. Imitando un poco el modelo del mercado de los tebeos, el material de esta fase sería un poco la Marvel de los setenta, en los que cada uno tiraba por su cuenta sin fijarse mucho en lo que hacían los demás y sin intención expresa de que hubiera una dirección común para todo. Expansión, lo llamaban cuando estaban serenos.
Y en estas nos ha llegado Hulka.
Con un tono y un humor que han cogido desprevenido al teleespectador tipo, que se pregunta si esto se lo han sacado de la manga o si, volviendo a aquella pregunta que hacían cuando aquellas lejanas primeras películas de éxito, los tebeos también eran así.
Algunos explicadores dirán que la faceta de abogada y el humor del personaje llegaron de la mano de Dan Slott en la serie iniciada en 2004. Y aunque lo de la cuarta pared en el cine nos lo anticipó Masacre, para Hulka lo hizo Byrne.
¿Quién necesita unas billy?¿soy acaso un youtuber?
Así que la respuesta sería que sí, que los tebeos ya eran así.
Otra cosa es si te preguntan si en la serie saldrá lo que salía en los tebeos. Aquí la respuesta es más compleja. Te están preguntando si una escena de la Marvel de 2005 pre-pre-pre-fase 1, puede trasladarse a una serie de una plataforma del conglomerado Marvel-Lucas-Disney de 2022.
Y vaya, por toda una serie de razones que no costará comprender…
Hay veces en las que se acumulan las noticias, pero uno no sabe si es para bien o para mal. Por ejemplo: Parece que ya sabemos cómo conseguir premios de actuación en una película de superhéroes. Pero no tiene pinta de que los actores vayan a estar muy por la labor:
…pero supungo que será algo propio estadounidense. O de su gestión cultural.
Del mismo modo, hemos ido viendo cómo la influencia de la cultura popular ha sido una constante en la otra cultura popular. Incluso dentro de la misma empresa. De ahí que la forma de gastar dinero en lo de los elfos parezca propia de lo de Bezos tanto como la cosa de los dragones parece un resumen de cómo están en Warner.
La situación general de todo es de confusión y de claridad. Por eso este fin de semana la película más vista ha sido la cosa esa de Spidey que estrenaron en diciembre.
Movie theaters and the terrible, horrible, no good, very bad end-of-summer continues at the box office. https://t.co/RDjA0Hji9V
Puede parecer confuso, pero luego piensas: Claro, claro.
Todo esto viene porque hoy toca relleno -la otra opción era «Lo que he aprendido durante mis vacaciones», pero resulta que si no tienes vacaciones no aprendes nada. Algo así- que, además, voy a robarle en las narices al pobre EmeA, que no tiene culpa de nada.
Porque la ñapa de hoy viene a cuento de la famosa discusión sobre Hulka y los músculos, que en la AEW decidieron solucionar como si fueran una editorial española: A base de mamporros y sin pagar derechos.