Desde aquí repartimos ideas y conceptos para la manipulación creativa y el abuso cultural. Somos el diario de lo genial, y el pensamiento de lo imposible
¡Un mes más, una letra menos! Que falta hace porque nos acercamos a las letras tan cargadas que necesitarán más de un mes. Pero, de momento, vamos con la P. La letra, digo. Y eso significa más cómics de los que esperaba en DC. Y más personajes con continuidad complicada. Así que mejor ponernos a ello a ver si por lo menos nos salen unos cómics… ¡PROPICIOS!
01) Pat Boone (1959—1960)
Supongo que lo que sepas sobre Pat Boone supondrá una primera forma de acercamiento a este cómic. Si le recuerdas por su éxito como cantante en los inicios de su carrera cuando era, digamos, un émulo de Elvis pero ‘con un giro’, luego cuando se pasó a una música más… ‘cristiana’ -que tampoco debería de habernos sorprendido mucho teniendo en cuenta que parte de su primera etapa fue hacer la música negra más blanca- y pasó de ahí a actuar como orador motivacional cristiano y comentarista político conservador. También sacó un disco de heavy, pero esa es otra historia. Y, por si os lo estáis preguntando, Pat Boone sigue vivo a sus 91 años. Lo que significa que en 1959 tenía 25 años.
Su carrera musical había comenzado en 1953 y su éxito le había llevado a protagonizar películas desde 1957, el presentarlo como un Elvis ‘decente’ con un gran repertorio -de versiones de músicos negros pero cantadas ‘decentes’-, le habían convertido en toda una estrella. Así que era normal que el cómic llegara.
Pero, resulta, que el cómic no iba a ser lo típico… al menos no del todo. Por supuesto la historia central sería sacar a Boone… pero había un problema. No podían sacarle en historietas de romance porque era ya entonces un cantante cristiano, y ya sabéis lo que significa eso.
Efectivamente, a sus 25 años Boone ya estaba casado y con cuatro hijas.
Que eran parte de su ‘figura pública’ porque para eso lo que vendía es que era una persona ‘decente’. Así que la mayoría de historias le tenían de fondo, eran anécdotas familiares o similares. Aunque, claro, seguía siendo un cómic pensado para un público juvenil. De todas formas del cómic os hablan mejor en este blog. Yo lo que quiero es contar que alguien tuvo el buen juicio de dejar que de los dibujos se encargara Bob Oksner, un clásico que estaba haciendo también The Many Loves of Dobie Gillis y que sería el responsable de la creación de Angel and the Ape, por ejemplo.
Pero que aquí se encontró con manga más ancha y pudo hacer composiciones y dibujos en los que no usar los bocadillos, por ejemplo, o las viñetas sin bordes o el uso de los colores para rellenar el fondo:
No digamos ya cuando tocaba dibujar figurines.
Una libertad que se agradece ver en los cómics. De este tipo y de cualquier otro. Aunque, por supuesto, la colección no duraría mucho. Cinco números más tarde y Pat Boone se quedó fuera del negocio de los cómics de DC. Y eso que en la editorial habían estado promocionándolo.
Pero, ¿qué puedo decir? El mundo del espectáculo es así.
02) The Patriots (2000)
La compra de Wildstorm por DC en 1998 convertiría el sello en una de las famosas tierras paralelas durante unos años. Pero no impidió que siguieran sacando títulos, ni mucho menos. De ahí que pudiéramos seguir encontrándonos con la excusa de presentarnos a dos de los operativos deInternational Operations para que Brandon Choi y Jonathan Peterson -como guionistas- y Michael Ryan -como dibujante- sacaran una maxi de 10 números que es de suponer que también servía como prueba a ver si luego les daban más relevancia en otro lado. Pero no. O, al menos, no de momento.
Aunque esto que veis ahí arriba es la portada de su primer cómic propio en realidad para hablar de Peacemaker nos tenemos que ir a la Charlton.
Su primera aparición tuvo lugar en Fightin’ 5 número 40, en 1966, como complemento. Un grupo de fuerzas especiales y todo eso del que ya hablaremos algún otro día. Cuando hablemos de la Charlton o algo. El asunto es que Peacemaker sería presentado en aquel momento como Christopher Smith, un diplomático que tiene su propia fundación -el Pax Institute– que usa como base para ejercer como Peacemaker, un héroe que usa una serie de yelmos especiales y de técnicas y armas no-letales para lograr resolver conflictos. El éxito -moderado pero éxito- del personaje en sus dos apariciones sirvió para darle al año siguiente una serie propia en la que ahora Fightin’ 5 sería el complemento.
El título duraría solo 5 números, tras los que pasaría solo a realizar apariciones mínimas. Pero, claro, siempre pasan cosas. Como la venta de Charlton a DC. O, por ejemplo, las Crisis Infinitas. En ellas fue uno de los personajes clave de la Tierra 4 -la de la Charlton– y llegó hasta el mismo número 12.
Tras lo cual se suponía que se había integrado en el universo DC. Aunque su recuperación, al final de ese mismo 1986, fue… peculiar.
La versión post-Crisis de Peacemaker sería responsabilidad de Paul Kupperberg. Con Denys Cowan dibujándolo. Pero así como lo de Cowan no dejaba de ser una versión similar a la original, la de Kupperberg era… distinta. Porque Kupperberg decidiría que el nuevo Peacemaker estaría un tanto desquiciado. Ah, y que pasara a ser el hijo de un empresario alemán. Un empresario NAZI. De manera literal, quiero decir. A partir de ahí una serie de convulsas historias familiares configurarían un Peacemaker que dejaba de ser un hombre que amaba la paz tanto que estaba «dispuesto a pelear por ella» a amarla tanto que está «dispuesto a matar por ella». Un giro que partía de lo que ya habíamos estado viendo en otras obras ochenteras y que anticipaba el noventerismo, pero sin llegar a él porque, como decimos, no llegó a rediseñarse.
Pero presentarlo en Vigilante, asesinado a Vigilante, fue… una manera de integrarlo. Y en dos años, en 1988, tendría su propia mini y más espacio para explorarlo. Así volvemos al principio.
Esta vez con Tod Smith dibujando. Pero ya veis que el diseño continúa. Y la mini le deja ya lo suficientemente integrado como para que, al año siguiente formara parte de los personajes del crossover The Janus Directive. Y luego reaparecería por Invasión.
Tras esto pasaría a convertirse en parte del fondo, hasta que en 1993 le recuperaran primero en el Showcase durante media docena de títulos
sería en una pequeña historia escrita por Mark Baron y dibujada por Gary Barker, aún no estamos en lo más noventero, aunque sí podemos ir diciendo: Cuidado con eso que le vas a sacar el ojo a alguien.
Aunque no pasaría de ahí porque ese mismo año Waller le metió en los Shadow Fighters
que quizá no recordéis, pero que acababa con la muerte de los involucrados. Quizá os suene porque hemos ido hablando de todas las veces que fueron reviviendo con más o menos explicaciones a los que pasaban por allá.
Poco.
Conste que se suponía que estaba muerto porque en Day of the Judgment aparecía como espíritu. Pero en Blue Beetle 3 (volumen 7) de 2006 reapareció. Aunque lo cierto es que…
…un tanto cambiado. ¿Que si explicaron algo de su resurrección durante los tres años que duró el título? Por favor, que parecéis nuevos.
Por supuesto todo esto dio igual porque para 2011 andábamos con los New 52.
Tampoco es que hubiera mucho problema porque… ¿sorprendentemente? no le sacaron a pasear por esa ¿tercera? ¿cuarta? continuidad del personaje. Así que vino y se fue en 2016.
Así que para cuando llegó la siguiente, en 2019, alguien pensó que se le podía recuperar. Más o menos.
Sí, de Fightin’ 5 pasábamos a Inferior 5. Pero volvían a ser unas pocas páginas de complemento.
De Jeff Lemire, eso sí.
Para el último número mezclarían ambas historias, para dejarlo con un continuará…
Pero resulta que James Gunn ya había sacado su película Suicidas de la Galaxia (2021), y Peacemaker era uno de los personajes principales. Tanto que Gunn había logrado también una serie. Y eso significaba, por supuesto, sacarlo en donde tocaba.
Así que en DC sacaron el rodillo de intentar adaptar personajes, o yo qué sé. De ahí que en 2022 decidieran darle un especial que inauguraba una continuidad más, que tenía pocas el pobre.
Esta vez contaron con Garth Ennis, que hizo una versión menos extrema que la de Kupperberg. Y sin nazis. Literales, digo. Porque esta vez eran extremoderechistas de USA. Que en 2022 podía parecer que ya no hablaba del gobierno, pero bueno. El cómic este se suponía que serviría para reintroducirlo. En realidad lo que hacía era otro resumen más y otro cambio más. Sin que en ningún momento nadie quisiera cambiar al personaje en absoluto. Quiero decir, el cambio ya lo habían hecho postCrisis y ahí se había quedado, como si Peacemaker fuera el nuevo Guy Gardner. Pero el Peacemaker sigue con el mismo nombre y apariencia.
Aunque, por supuesto, los tonos iban cambiando, así que para cuando le dieron la siguiente oportunidad…
Decidieron que esta vez tenía que estar más cerca de MuertoPiscinas, (al que aprovecharon para rob… homenajear con los chistes sobre ser bisexual) o de la serie de Harley Queen (Bien pensado, quizá es que creen que los bisexuales son anárquicos y divertidos). Motivo probable por el que decidieron que lo guionizara Kyle Starks.
Que hizo su clásico trabajo solvente (un ejemplo es Dancestroke, otro Bruce Wayne). Un poco como el de Posehn/ Duggan en MuertoPiscinas. No es el mejor pero a los ejecutivos y a los lectores les vale.
Pese a lo cual cuando llegó la siguiente oportunidad decidieron usar al personaje para vender otra cosa.
Sí, en serio.
La historia de Vigilante era obra de Tim Seeley y Mitch Gerads, la de Eagly era de Rex Ogle y Matteo Lolli. En ambos casos marcaban a James Gunn como Story consultant. Y, ya puesto, añadían unas páginas de diario escritas por Freddie Stroma. Da igual lo que hiciera en UnREAL, el mundo del cómic siempre lo supera.
El resultado era más violento y sangriento, porque se ve que el público objetivo de Tries Hard! era demasiado poco adolescente. No os voy a contar lo que ocurre en la última página del último número. Pero os voy a dar la oportunidad de que le echéis un ojo, bajo vuestra propia responsabilidad.
En teoría esta versión no es la versión de los cómics. De ninguno de los cómics anteriores. Sino la versión del personaje de la serie y televisión. De un universo distinto. ¿Lleváis la cuenta de cuántas versiones llevamos ya del personaje? Ya, como yo.
En cuanto al futuro… Ya veremos dónde volvemos a encontrarlo, teniendo en cuenta que en la historia de Absolute Power, de 2024, acabábamos viendo como él -y Peacewreacker– eran detenidos.
Pero creo que si algo hemos visto después de todo este repaso es que antes o después le recuperarán.
Posiblemente con una nueva continuidad.
04) Pearl (2018—2019)
Cuando DC fichó a Bendis una de las cosas que se llevaron fue Jinxworld, que seguía siendo propiedad de sus creadores. Así que parecieron pensar que anunciar que su unión con Gaydos crearía una nueva obra en línea con Jessica Jones. ¿Cómo no iba a funcionar? De hecho, en el primer número aprovecharían para recuperar una historia corta que ambos habían hecho antes con un Elseworlds de Batman.
Eso sí, después de los doce primeros números aquello no continuó -para sorpresa de sospecho que nadie-, ni Bendis se ha molestado en recuperarla, claro.
Pero, eh, cualquier día volvemos a saber de ella si es que Bendis es capaz de engañar a un servicio de streaming. Tal y como está Disney lo mismo es parte del nuevo acuerdo para pasarse a Marvel.
05) Batman: Penguin Triumphant (1992)/ Joker’s Asylum: Penguin (2008)/ Penguin: Pain and Prejudice (2011—2012) / The Penguin (2023—2024) / The Penguin Special (2024)
Vamos a tratar de ir lo más rápido posible aquí. Oswald Cobblepot aparece por primera vez en 1941, en el número 58 de Detective Cómics, creado por gente que muy probablemente no eran Bob Kane.
Originalmente un jefe criminal recién llegado a Gotham, tras su primer enfrentamiento el Pingüino huía. Se lo encontrarían luego escondido por USA un par de veces, siempre con el criminal huyendo o fingiendo su muerte, normalmente con pájaros por medio. Para 1943 -y tras un nuevo plan que incluía asesinar criminales para quedarse con su botín- era capturado por fin… pero también llega a esa nueva época, tras el segundo serial, en el que deciden rebajar un poco más la violencia. Así que pasa a esa época de los crímenes con paragüas… bueno, y de seguir con los crímenes de pájaros. Pero menos cruentos.
Por cierto, el nombre ‘real’ del personaje apareció por primera vez no en los comic books sino en la tira cómica…
Como parte de una trama en la que la tía del Pingüino cree que es un empresario y no un criminal -bueno, no ese tipo de criminal- así que Batman y Robin tienen que ayudarle a fingir delante de ella.
Ya, bueno.
‘Rebajar la violencia’.
En fin.
Para 1956, con el paso de Tierra Dos a Tierra Uno (o de la Golden Age a la Silver Age, lo que ustedes prefieran) se retocaron algunas historias (dándole una justificación tirando a ridícula para lo de los paraguas)
Y si os estáis preguntando qué es lo que causó su carrera criminal… os diré que hay algunas cosas que no cambian nunca:
Sí, otra vez que el origen de un criminal USA es su sistema de salud (criminal).
Luego llegaron las Crisis yada-yada-yada, el Pingüino fue a Tierra 5 con el Capitán Marvel, y luego, bueno, una versión distinta. Esta vez pasa a ser de una familia rica, de alta sociedad. Rechazado por su padre por su aspecto, pero amado por su madre. También empieza el follón con su posición. Dejade ser un hampón más para ser una especie de villano de altos vuelos, más centrado en manejar a gente y elaborar planes que en participar en ellos. Además, por supuesto, de tratar de reformarse varias veces. Igual que le tocó pasar por el Escuadrón Suicida. Y en 1992 es uno de los villanos (discutible) de Batman Returns. Así que…
Le tocaba un cómic propio con Ostrander, Staton y Smith. Que no deja de ser una primera aproximación cínica de lo que luego veríamos en Batman: The Animated Series. Una obra más propia del género negro, con un estilo ochentero más allá de las fechas de publicación.
Mientras, en la continuidad habitual -y ya en 1995- abrió un bar, el Iceberg Lounge, que según el día es Casino, y forma parte de su ‘fachada legal’. Por supuesto iría apareciendo aquí y allá e, incluso, tendría parte de una de esas de tener especial propio en 2008.
Y entonces llega 2011 y eso significa New 52, momento en el que alguien piensa que es buena idea
darle una mini.
Una de esas espantosas oscuras, violentas y grotescas propias del New 52.
El tipo de historia que crees que no se podía empeorar.
Y entonces…
Bueno, es cierto que no es tan GENIAL! como el dosmilero, pero está claro que esto de sacar películas y series acaba causando.
Eso y los especiales, claro.
Y con el cachondeo que se traen con la segunda temporada de la serie aún tendremos más que sufrir disfrutar en adelante. Total, podría ser peor.
Y, claro, no podían hacer una serie y no hacerle un cómic. Imagínate si alguno de sus espectadores, o ambos, quisieran comprar un cómic basado en la serie. Siete números duró. Que ya es.
07) Peter Cannon: Thunderbolt (1992—1993)
A veces compras cosas a bulto y no sabes bien qué hacer con ellas. En el caso de DC lo que compró fue la Charlton. Quizá os suene. El caso es que en ella venían una buena cantidad de personajes e historias, incluyendo a Peter Cannon. Un personaje con una de esas historias.
De entrada, porque fue creado por PAM. Pero por PAM el bueno. O el menos malo, yo qué sé. Hablamos de Peter A. Morisi, un tipo que firmaba sus trabajos comiqueros como PAM para separarlos de su otra vida. Porque en su vida ‘normal‘ era… Policía de Nueva York. Desde el año ’56 al ’76, de los 28 a los 48 años, Morisi se dedicó a la policía.
Además de a los cómics. En ellos guionizó y escribió distintos personajes. Aunque el más conocido es precisamente este, que surgió por no pagar. Morisi había hablado con Dick Giordano para crear algo para la línea Action Heroes que estaba montando el editor en la Charlton, se le había ocurrido revivir a un personaje de los años cuarenta llamado… Daredevil. Llegó incluso a un acuerdo con Lev Gleason, el editor original, con el que ya había trabajado en el pasado, y con su creador, Jack Binder, pero el que acabó siendo el principal guionista y dibujante del personaje le pidió un porcentaje de cualquier ganancia futura… Y ahí se acabó el asunto.
En lugar de ese Daredevil, que por si no lo recordáis tenía esta pinta:
Menos centrarse en el racismo y más en el traje, porque lo que decidió PAM fue crear su propio superhéroe. Peter Cannon… THUNDERBOLT. Y realizar con él un…
Homenaje. No hablemos de taquiones. No todavía.
La historia de este Peter Cannon es tan particular como era de esperar. Una pareja de médicos (occidentales, claro) que viajaban por las montañas del Himalaya dando asistencia y llevando provisiones y equipo, una tormenta de nieve que les deja atrapados en un lamasterio, una enfermedad mortal que acaba con los médicos que la tratan, un huérfano al servicio de los monjes, que no sabes cuál es peor, si el muy blanco, clavo, con gafas y bigote High Abbot o el otro que va con capa, manos de color blanco y sin que se le vea más que parte de una calavera debajo de la capucha. Que es una persona de lo más normal de tener por ahí, claro. Que le llamen The Hooded One tampoco es que ofrezca mucha más tranquilidad, la verdad. En cualquier caso, y pese a las quejas del encapuchado, los monjes deciden criar al chaval para que sea un pináculo físico y mental. Y luego ponerle a estudiar THE ELDER SCROLLS. No, espera, que me lío… THE ANCIENT SCROLLS. Eso.
Quizá penséis que exagero… bien:
¿Qué? Ah, sí. Los monjes le ponen a un acompañante de su propia edad, pero claramente de un color más oscuro. Al que llaman Tabu. ¿Quiero yo hacer especulaciones sobre el motivo del nombre? No, claramente no.
En fin, lo importante es que Peter y su fiel Tabu viajan de vuelta a Occidente y viven aventuras y bla. Lo de siempre. Luego también lo de siempre: Charlton quiebra, DC lo compra al peso. Y decide qué hacer con los personajes. Peter sale un poco en las Crisis… pero no tienen ni muy claro ni mucha utilidad para él.
Y, como suele pasar en estos casos, llega Alan Moore. Que tenía una idea para los personajes de la Charlton, no sé si os sonará. El caso es que DC le dice que JAJA NO y que cree personajes nuevos. PERO eso les deja con la idea de que, mira, lo mismo podrían hacer algo con esos personajes que Moore quería usar en sus cosas.
Y así llegamos a los noventa y a esta versión tan poco noventera. Si la creación del personaje en los 60s hace que parezca de los 40s, la serie de DC de los 90s hace que parezca de los 70s. Lo que intentó Mike Collins fue crear una obra que permitiera introducirlos en la continuidad de DC sin olvidar que tenía un pasado en Charlton. Y dejar las cosas lo suficientemente abiertas por si había posibilidad de continuación tras la maxi. Y posibilidad hubo, pero continuación no.
Thunderbolt aparecería durante la duración de la colección por alguna otra colección como las de la JLA, y acabada esta también por la JLA Task Force. Pero muy claramente no encajaba ahí. Y mira que a este sí que le noventizaron.
Pero solo fueron media docena de números. Luego desapareció.
Hay quien dice que fue un lío de derechos, otros que simplemente no le veían mucha utilidad. Lo cierto es que no volveríamos a saber de él hasta el acuerdo de DC con Dynamite. Aunque ahora mismo se supone que son los herederos de PAM los que tienen los derechos, y por eso salió lo de Dynamite fuera de DC en 2012.
Aunque lo cierto es que la historia buena del personaje es la que publicó Dynamite en 2019 a manos de Kieron Gillen y Caspar Wijngaard. Y que necesita, eso sí, de un poco de conocimiento previo del personaje. Concretamente… necesita saber que en 1986 Alan Moore quiso usarlo para un cómic de los suyos, DC dijo que no, y entonces Moore tuvo que crear a alguien para reemplazar a Peter Cannon… Thunderbolt. Un personaje llamado Ozymandias.
En fin, que esta historia metatextual como es de Dynamite os animo a que lo busquéis y leáis en inglés, porque como tengáis que esperar a que alguien se anime en España vais dados.
Lo cierto es que es un personaje -y un creador- que ha tenido seguidores entre otros autores, pero nunca ha parecido tener demasiada suerte. Aunque ahora mismo Dynamite está publicando en este 2025 su tercera obra sobre el personaje. Esta vez con Fred Van Lente y Jonathan Lau.
Y una cosa os puedo decir, Van Lente ha manifestado su interés por el personaje. Lo manifesto nada menos que en 2021 cuando Paul Kupperberg le dedicó un artículo a PAM. Y, si es un hombre de palabra, creo que esta nuestra desorganización hará bien en mantener un ojo en estos cómics…
08) Peter Panda (1953—1958)
En DC, como en todas las compañías con un tiempo, pensaron en su momento que tenían que diversificar. Así que en 1953 probaron a ver cómo les iba con los ‘funny animals’. Y el que probablemente fuera el primer título propio fue este Peter Panda. Peter y sus amigos tendrían distintas aventuras, historias más o menos fantásticas (como de cuentos ) -casi inevitable siendo uno de los secundarios Dronald Dragon, que habla solo en rima- aunque no acabara de cuajar. Duró, sí, 31 números, pero no volvimos a saber de él.
09) Peter Porkchops (1949—1959)
En DC, como en todas las compañías con un tiempo, pensaron en su momento que tenían que diversificar. Así que en… ¿No he hablado ya de esto? Ah, sí. Bueno, esto es un poco distinto. Es distinto porque Peter Porkchop apareció en Leading Comics, una cabecera que usaron en 1942 para reunir personajes que se habían quedado un poco fuera de juego y reunirlas, bajo el título de los Seven Soldiers of Victory (que en aquel momento eran Green Arrow y Speedy, Star-Spangled Kid y Stripesy, más el Shining Knight,Crimson Avenger y Vigilante). Para el 15 vieron que no tenía recorrido y pasaron a centrarse en los funny animals. Y en estas estaban cuando para el 23 en 1947 presentaron a Peter Porkchops,
como nueva estrella de la cabecera, en la que permanecería hasta su cierre en 1955 en el número 77 -con el título cambiado a Leading Screen Comics desde el 34-.
Pero antes de que eso sucediera consiguió su propio título en 1949. Por eso Peter Panda era ‘uno de los primeros’. La serie duraría 10 años y 62 números. Solo que esta vez sí que volvimos a verle después… más o menos.
Porque en 1982 pasaría… esto:
Efectivamente, en el primer número de Captain Carrot and His Amazing Zoo Crew1 se descubriría que Pig-Iron era, en realidad, Peter Porkchops. Y, así, comenzaría una nueva vida como superhéroe. Quizá no con muchas apariciones, pero sí sustanciosas. De ahí que en 2008 decidiera quedarse luchando contra Starro mientras el resto del Zoo Crew viajaba a otra realidad.
Sí, en serio.
¿Para qué os iba a mentir yo? Así que ya veis, quizá algún día regrese, quizá no, pero lo que está claro es que en DC ni los ‘funny animales’ saben lo que se van a encontrar por delante.
10) Phantom Lady (2012)
¿He mencionado alguna vez que DC tenía una cierta tendencia a comprar editoriales y luego tratar de integrar a sus personajes en su universo? ¿Puede que sí? En fin, sea como sea esta vez no hablamos ni de Wildstorm ni de la Charlton, hablamos de la Quality. Una editorial conocida no tanto por haber sido creada por el impresor Everett M. Busy Arnold como por publicar obras de Eisner & Iger. De ahí saldrían Plastic Man, Kid Eternity, Blackhawk, Manhunter, Uncle Sam y… por supuesto… Phantom Lady.
Creado en 1941 por Arthur Peddy para ese estudio, su aparición como una de las respuestas a la 2ª GM tuvo lugar por primera vez en el cómic de varios personajes Police Comics,
En una historia que la muestra ya como un personaje establecido, sin que fuera necesaria una historia de origen, se nos presenta a Sandra Knight: Hija de un senador, con un traje que consiste en un body amarillo y una capa verde, más un ‘proyector de luz negra’ que le permite tanto cegar a sus enemigos como hacerse invisible. El personaje duraría en la revista hasta el número 23.
Aunque intentaron recuperarla ese mismo 1943 en un crossover con Spider Widow. Y como Quality no parecía por la labor cuando el ahora llamado Iger Studio tuvo que facilitarle cómics al Fox Feature Syndicate, específicamente alguna muchachita de buen ver, pensaron que a Quality no le importaría. Y así cambiaron Wotalife Comics para pasar en el número 13 a tener su serie propia.
Sí, aunque fuera 1947 el racismo seguí ahí. Lo que pasa es que la época era la que era y, bueno… Acabó apareciendo en los papeles de Wertham por portadas como esta:
Que consideraba parte del Good Girl Art. Que no tengo claro cómo traducir, supongo que como Buenas Chicas. O quizá… Tías Buenas. Es tan complicado esto de la traducción.
En fin, lo de la Fox tampoco duró mucho, los personajes fueron dando vueltas y para cuando DC compró en 1956 la Quality decidió que Phantom Lady era de los personajes que les pertenecían.
Aunque no sería hasta el Justice League of America 107 de 1973 que decidiera recuperarla como parte de los Freedom Fighters.
Porque como en DC eran como eran hicieron cosas como decidir que la familia Knight era de una tierra distinta, pero de Opal City, haciéndola familia de Starman. Familia de otro universo. De modo que ella sería algo así como prima de Ted Knight.
En 1994 le darían otro pasado más dentro de la cabecera Damage, con la Zero Hour por medio. Por algún motivo eso incluye significa convertirla en una espía durante la Segunda Guerra Mundial, quedarse embarazada, que un nazi robara el feto -y sin monjas de por medio-, que tuviera que escapar de los comunistas (estadounidenses, ya sabéis), y que acabara en USA como directora de una escuela que es un centro para chicas espías. ¿Que cómo era el dibujo? Pues el dibujo…
El dibujo bien, gracias.
La historia de la hija seguiría en Manhunter (el tercer volumen) en 2006, cuando descubriera que la protagonista, Kate Spencer, es su nieta. O un hijo secreto distinto. La verdad es que es difícil saber si los guionistas se acordaban. Sobre todo porque ya no hay nazis de por medio -de los viejos-. Pero, en cualquier caso, esto significa que Phantom Lady es prima de los Starman y abuela de Mahunter. La clásica sencillez de DC.
Entre medias a DC le había dado tiempo de sacar en 1989 una nueva Phantom Lady, la segunda, que copiaba parte de la historia de la original, pero que también decidía seguir parte de las ideas de las de Fox. Concretamente…
Poner a Chuck Austen de dibujante. Y si el de la portada es Dick Giordano imaginad el interior. ¡Y DEJAD YA DE LEER LO DE DEMON!
Tras Action Comics aparecería como secundaria por Starman, Flash, entrenaría a una sustituta –Delilah Tyler– un rato, y formaría parte de los nuevos Freedom Fighters… hasta que la mataran en 2006 durante las Infinite Crisis. (Luego regresaría un rato como Black Lantern, pero vaya)
Quizá pensasteis que fue porque en 2006 reapareció la anterior por Manhunter. Que va. Aún veríamos una tercera Phantom Lady en ese año. Esta nueva se llamaría Stormy Knight, Knight como la primera Phantom Lady o la familia Knight (aunque en ningún momento se establece esto), y Stormy como… ahm… eh… ¡Esta versión volvería a unirse a los Freedom Fighters! ¡Y volvería a tener un padre senador! ¿Será algún fetichismo de las hijas de los senadores de DC?
Y ahora, AQUÍ, llegamos por fin a 2012 y a la NUEVA Phantom Lady: Jennifer Knight, que no es hija de senador. Porque por eso estamos en el New 52. Esta vez sus padres fueron asesinados y que es periodista, hace equipo con Dollman, bla.
Lo más divertido es que en 2024 Geoff Johns sacaría a una Phantom Lady dentro de Justice Society of America (Vol 4) 9 pero… ¿cuál de todas ellas es? Teniendo en cuenta que no ha vuelto a salir… creo que podemos elegir la que más nos guste. Y siendo Johns yo no descartaría ni a la muerta.
11) The Phantom Stranger (1952—1953)(1969—1976,2010)(1987—1988)(2012—2014)/ Vertigo Visions – The Phantom Stranger (1993)/ Batman/ The Phantom Stranger (1997)
Creo que si sigo diciendo: «Voy a tratar de hacer esto lo más rápido posible» alguien se lo creerá en algún momento. No sé si ustedes o yo o quién.
Creado en 1952, Phantom Stranger protagonizaría inicialmente media docena de números de su propia serie. Durante estos primeros números Phantom Stranger se dedicaría a mostrar que distintos hechos sobrenaturales en realidad son reales. A la vez que el protagonista tendía a comportarse como un fantasma, desaparecer, etc…
Tras esos primeros seis números volverían a la carga en en 1969 con el Showcase 80, que le uniría con el Dr. 13. Terrence Thirteen.
Que también estaba -desde 1951- en el negocio de desenmascarar a falsarios de lo sobrenatural. Salvo que, claro, Thirteen intentaba demostrar que también Stranger era un falsario. Y que tras esta ‘presentación’ se uniría a Stranger ese mismo año en su segunda serie.
Y no solo eso, porque -por supuesto- al final fueron añadiendo sucesos paranormales reales al menú. A partir del 4, que los tres anteriores eran reimpresiones de los cómics de cada uno. Varios de los series sobrenaturales pasarían a ser recurrentes o, incluso, secundarios. Facilitando también cambios en la colección, por ejemplo la salida de Thirteen de la historia principal tras el 10. A partir del 12 le mandarían a un complemento. Y a partir del 23 ese complemento pasaría a ser The Spawn of Frankenstein, con la que comenzaría una historia que acabaría convergiendo en la principal en el número 26, que también vería la desaparición casi-definitiva -regresaría para un complemento en el 34- del buen Dr. Thirteen.
En el 30 veríamos también cómo acababan los complementos de Frankenstein, pasando a ocupar el complemento fundamentalmente Black Orchid, aunque no siempre. Deadman aparecerá en el 33 -un número más largo con él como invitado- y el 34 -el regreso de un complemento de Thirteen-. Precisamente Deadman pasaría a ocupar los complementos en el 38. Y ahí se quedaría hasta el cierre definitivo de la serie en 1976, en el 40 .
Que son muchos números, pero también bastante trasiego de autores. Si el primer volumen se había centrado fundamentalmente en John Broome como escritor y Carmine Infantino dibujando, Aunque con tanta historia participaran más autores como M.W. Wellman o Jack Miller a los guiones o John Giunta, Murphy Anderson o Manny Stallman entre los dibujantes, el segundo volumen fue un follón. Como decíamos, los tres primeros números fueron reediciones, en el cuarto aparecen Robert Kanigher y Neal Adams, este último es sustituido por Mike Sekowsky en el quinto, quien en el sexto se ocupa también del guión, el siguiente regresa el guionista pero esta vez le toca dibujar a Aparo, que repite como dibujante pero pasa a guionizar Dennis O’Neil. Detrás llegan Joe Orlando con Sekowsky mientras Aparo sigue. Hasta el 11 no logran repetir equipo, con Gerry Conway guionizando y Aparo a los dibujos en ese número y el anterior. A partir de ahí Aparo sigue y del 14 al 26 parece estabilizado con Len Wein a los guiones y Aparo dibujando. Con interrupciones puntuales. Pero para el 27, tras el final de la historia de Frankenstein, llega un nuevo cambio. Arnold Drake pasa a los guiones y Gerry Talaoc a los dibujos. Estarían allí más o menos -con apariciones de otros autores como David Michelinie– hasta el 37. En el 38 entrarían Paul Levitz y Fred Carrillo, quienes cerrarían la serie. Normal que con tanto cambio la serie fuera dando botes.
En los años posteriores iría pasando por distintas cabeceras como secundario. Por Swamp Thing a principios de los ’80, como parte del dominio fantástico en las Crisis -y luego por Legends-, por The Spectre a finales de los ’80… Incluso le dieron un hueco en el Secret Origins.
Que sirvió para absolutamente nada porque, claro, si es misterioso es misterioso así que nos ofrecían distintas posibilidades: Que fuera un ángel que no se quiso posicionar ni con el Cielo ni con el Infierno, porque ambos bandos habían hecho cosas malas. Que fuera un ciudadano de época bíblica que se enfrentara a Dios y sus Ángeles. Que fuera el Judío Errante. Que fuera un resto de un universo anterior, por si hubiera alguien no católico en la sala. Lo cierto es que a estas alturas le han dado tantas explicaciones -casi todas bíblicas, que van de Lucifer a Longinus, pasando por Judas y… bueno… el que toque ese día- que en realidad lo más importante era que no quisieran dar una explicación concreta.
Aunque eso no les paró para darle una tercera cabecera, que fue una mini.
Efectivamente, con Paul Kupperberg a los guiones, Mike Mignola dibujando y P. Craig Russell entintando. Una historia que mezcla a James Gordon, Jimmy Olsen, Negative Woman y… Eclipso (Sección Bruce Gordon). Que una parte central de la trama sea la posesión de Ronald Reagan es… bueno… parte del contexto de la época, supongo. Pero lo importante es que sigue con sus cosas.
Tras esto pasaría a tener su propio serial en Action Comics Weekly de 1988 al ’89, así como a aparecer por las páginas de Doctor Fate, The Books of Magic o War of the Gods antes de lograr su siguiente cómic.
Una de esas historias dentro de Vertigo Visions que parecía probar a una serie de personajes a ver si alguno vendía lo suficiente como para darle título propio.
Vamos a decir que con éxito regular. Aunque de los personajes que tuvieron su oportunidad es cierto que Tomahawk, The Geek o Prez parecían ir por otros lados, pero Phantom Stranger se encontraba también en compañía con Dr. 13 o Doctor Occult. Y quizá por ello para 1999 tuvieron mucho trabajo. Aunque antes de eso, en 1997, le dio la oportunidad de un especial compartido con Batman.
Pero volvamos a 1999 porque Phantom Stranger aparecería por Conjurors, Day of Judgment y, sobre todo, como miembro de la Trenchcoat Brigade junto a Occult. Bueno, y a Constantine y Mr. E.
Tras eso, seguiría apareciendo como secundario toda la segunda mitad de los dosmiles en Day of Vengeance, Shadowpact (en la que ejercería de algo así como narrador), Madame Xanadu o Solomon Grundy.
Y, una vez más, llegaron los New 52.
Sí, de nuevo Dan Didio.
Suspiro.
Tras tanto negarse a dar un origen resulta que Dan Didio decide tirar un dado y quedarse con ese. Así que es Judas. Una serie de líos y bla lleva a que tenga su cuarta serie. Y, peor aún, un especial y otra serie incluso más idi… capaz de demostrar los cómics de toda una época. Trinity of Sin: The Phantom Stranger: Futures End y la propia Trinity of Sin.
Para cuando salieron de ello pasó otra vez a ser… particular. Como parte de la Quintessence. Luego estaría por ahí cuando el Doctor Manhattan, la Metal War y esas tonterías. No volvería a haber una versión mínimamente coherente. De hecho por ahí sigue, con la Infinite Frontier. Incluyendo una decisión de que Pariah le poseyera que contradice a… bueno. En fin. Es el DC que tenemos ahora. Teniendo en cuent que la última vez que le vimos fue en el DC All In Special, donde era parte de la Contessa, o como se llame, les sacan para derrotarlos rápido… Mira, qué más dará. Supongo que en algún momento la sensatez regresará a DC. Lo que no sé es cuánto puede llegar a tardar. Pero supongo que The Phantom Stranger tiene toda la eternidad por delante.
12) The Phantom Zone (1982)
En contra de lo que podáis creer antes había tebeos así, que aprovechaban cosas presentadas del personaje para montar una pequeña historia. En este caso con los criminales de la Zona Fantasma influenciando a un antiguo preso, que había sido liberado y demostrado su inocencia, para que él y Superman volvieran a ser atrapados mientras ellos iban a la Tierra a cometer fechorías. Una historia de Steve Gerber con dibujos de Gene Colan que maneja las dos tramas paralelas y la forma de ser de los personajes, con sus momentos trágicos y cierta capacidad imaginativa. Sin buscar ser revolucionaria, ni nada así. Porque antes no hacía falta reinventar la rueda cada vez, muchas veces valía -como aquí- con hacer un trabajo solvente.
13) Picture Stories from the Bible (1942—1943) (1944—1945)
En la DC de los años ’40 el editor M.C. Gaines puso en marcha una adaptación de la Biblia, la idea era contar historias primero del antiguo testamento y luego del nuevo.
Pero los planes no funcionaron. De la primera colección lograron sacar cuatro, y eso les pareció bien. Pero cuando llegó la siguiente…
Pero en esta solo fueron capaces de publicar dos.
Eso sí, no os preocupéis que el tercer número salió… pero no en DC. Porque Gaines se largó para formar su propia editorial en la que publicar Comics Educativos. Y sería ahí donde veríamos publicada la tercera.
14) Plastic Man (1944—1956)(1966—1977)(1988—1989)(2004—2006)(2018—2019) / Plastic Man No More! (2024—2025) / Plastic Man Special (1999)/ Green Lantern/Plastic Man: Weapons of Mass Deception (2011)/ Convergence: Plastic Man and the Freedom Fighters (2015)
Párame si has escuchado esta antes: Publicado originalmente por Quality dentro de Police Comics -tenéis la portada ahí arriba-, creado por Jack Cole, uno de los personajes centrales de la editorial, quizá porque ofrecía algo distinto: De entrada humor, para seguir se trata de un antiguo hampón, un huérfano criado en las calles y que acaba formando parte de un grupo de ladrones dentro de los que se especializaba en abrir cajas fuertes. Patrick Eel O’Brian. Que un día se encuentra durante un robo con un tanque de productos químicos cayéndole encima y convirtiéndole en tortug… no, eso era otra cosa. Mejor ponemos la primera página del Police Comics.
Para el número 13 le dieron un compañero sección Sidekick Humorístico. Woozy Winks. Presentado como una persona que no puede ser dañado -luego se le pasaría el efecto- y un gran carterista pero no muy inteligente, pronto se convierte en un contrapunto estúpido y cómico. A la vez.
Para el número 13 le dieron un compañero sección Sidekick Humorístico. Woozy Winks. Presentado como una persona que no puede ser dañado -luego se le pasaría el efecto- y un gran carterista pero no muy inteligente, pronto se convierte en un contrapunto estúpido y cómico. A la vez.
Tres años más tarde le dieron su cabecera propia
– sin dejar, por supuesto, de aparecer en Police Comics– e incluso trajeron un nuevo personaje regular, el Chief Branner, su jefe en el FBI -con un cercano parecido al Comisionado Dolan– y las dos series seguirían, Police Comics hasta 1953 y la del propio Plastic Man llegaría hasta la venta a DC en 1956. Aunque lo cierto es que el último año se nutrió de reediciones.
Una vez en DC llevaría un rato que se pusieran a ello, pero lo harían. En 1966 comienza apareciendo en un número de House of Mystery dentro de Dial H for Hero. Y luego llegaría ya su propia cabecera. Un total de 20 números, los 10 primeros en Tierra Doce y el resto en Tierra Uno. ¿Por qué? Pues veréis… Durante los diez primeros números pasan a estar ocupándose Arnold Drake y Gil Kane, lo que significaría que tanto el estilo como el dibujo era… distinto. Hasta el punto de que el origen se cuenta con tres versiones en el segundo número, y solo una de ellas es parecida a la de siempre -pero aquí se cae en un tanque de químicos, por suerte no había capuchas rojas cerca-. De hecho, cuando decidieron explicar que era el hijo del original tampoco pudo sorprendernos mucho. La decisión de ponerle unos villanos recurrentes, un par de secundarios distintos, y varias chicas guapas en ambos campos hacía que se acercara más a un Hong Kong Phooey que al cómic que conocíamos. Si hubieran decidido hacer Hong Kong Phooey sexy. (Por supuesto si encuentras a Hong Kong Phooey no seré yo quien te juzgue). El caso es que el jovencito que le ponen de nuevo secundario y la chica que le ponen de interés romántico, más los villanos… Total, que para el número 10 en 1968 deciden echar el cierre…
…y volver con un número 11 en 1976 -tras haber aparecido por un lado en The Brave and the Bold alguna vez desde 1968, y morir en un número de la JLA de 1973, pero quién le hace caso a esas cosas-, esta ver con Steve Skeates y Ramona Fradon a los mandos. De nuevo con Woozy Wingks, el jefe Branner, más un par de secundarios extra: el agente Gully Foyle y la secretaria Sundae Supplemenet. Skeanetes se encontraría en el 13 con dos guionistas extra –Jane Aruns y Mary Skrenes-, tras esto tendríamos a Elliot S. Maggin haciendo un número, y para el 16 acabaría lo de Sketaes. El 17 sería John Albano el guionista, que se quedaría como fijo hasta el cierre en el 20.
Lo siguiente que supimos de él sería en 1979… en una serie de televisión. De la que creo que os pongo esta especie de trailer y podemos fingir que no tenemos más que decir.
En 1980 sería en Adventure Comics donde encontraría un hueco,
esta vez con Joe Stanton dibujando y Len Wein los dos primeros números y Martin Pasko los siguientes, hasta el 478 ese mismo 1980. Comics que se usarían como reposición en números posteriores de la colección en 1983. En 1986 sería uno de los personajes del DC Challenge. Y entonces llegaron las Crisis claro.
Ese mismo año una nueva versión aparecería poco menos que listado en All-Star Squadron 60, pero el siguiente volumen de su cabecera no llegaría hasta 1988.
Una mini de 4 números escrita por Phil Foglio y que contaría, una vez más, su origen. Eso sí, buscando hacerlo lo más parecido posible al que Cole le diera. Excepto porque aquí no hay monje redentor. De hecho, sería más distinto el origen deWoozy Winks.
El dibujo se lo repartirían Hilary Barta, Kevin Nowlan y Doug Rice. Que lograrían darle un tono looneytunesco, respetuosa con lo de Cole pero distinta a lo anterior. Y, desde luego, sin menospreciar lo de Skeates pero claramente la mejor aproximación de DC hasta el momento.
A partir de ahí iría apareciendo aquí y allá en distintas series como Adventure Comics, hasta que en 1997 Morrison decidiera convertirle en parte de la JLA.
Eso le facilitaría ir apareciendo por cabeceras como Green Lantern, One Million o Haven. Más como secundario muchas veces de fondo y, en ocasiones, solución de la papeleta. Pero, al menos, eso le daría una oportunidad, primero en 1999 de un especial
de distintas historias cortas, guionizadas todas ellas por Ty Templeton. Con diferentes dibujantes en distintos grados de acierto. Ah, y vuelven a contar el origen, vuelve a ser el de Cole, con monje y todo. El origen de Woozy Winks cambia otra vez más, eso sí. Esta vez es un agente de élite al que le ponen de compañero cuando se une a la agencia y que acaba ‘idiotizado’ por culpa de un mad doctor y del propio Plastic Man.
Y luego en 2002 en un número de la JLA deciden darle un hijo y una exmujer. ¿Por qué? Nunca lo sabremos. Sobre todo porque…
Tras esto volvería a tener serie nueva en 2004. (Sin hijo ni ex-mujer a la vista)
Esta vez con Kyle Baker a cargo, en una multipremiada colección que duraría 20 números y llegaría hasta 2006. Con un estilo muy libre, muy de dibujo animado -sección Clouseau– y, por supuesto, contando de nuevo el origen -el de Cole, con monje-, lo de Woozy es más un no-origen, y le ponen una rubia de buen ver de compañero porque los tiempos cambian pero dentro de un orden. A partir del 7 iría acercándose a otros distintos estilos. En general clásicos de la animación, así hay capítulos que recuerdan a cosas de Looney Tunes o Tom & Jerry, o referencias a Monty Python, al underground, a esas cosas. Pero todo acaba cerrando.
Pese a lo cual en 2006 sería uno de los personajes que aparecerían con cierta frecuencia por 52 -y también tendría un piloto animado que no llevaría a ningún lado-, y al año siguiente en Countdown to Mystery. (Otra vez con su hijo por medio).
De hecho, en 2011, a principios de año, publicaron el muy particular Green Lantern/Plastic Man: Weapons of Mass Deception.
No sé lo que pensaban en DC, salvo que Marv Wolfman y Brent Anderson tuvieran muchas ganas de hacer algo así… y, una vez más,… unos pocos meses después llegó The New 52.
Por suerte no reapareció mucho -que yo sepa-. Bueno… en forma de media docena de cortos de un minuto en Cartoon Network durante 2013.
Y también lo hizo en 2015 durante Convergence en Convergence: Plastic Man and the Freedom Fighters.
Supongo que como guiño con aquella aparición de 1973.
Pero bueno, que para Dark Nights: Metal en 2017 reapareció un rato. Y, como siempre ocurren en estas situaciones, faltó tiempo para que se acordaran de él, primero en The Terrifics -de la que hablaremos en la T – suponiendo que aún me queden ganas de explicar lo del hijo y todo lo demás- y luego… en un nuevo volumen, ese mismo 2018, de su propia cabecera. Esta vez una mini de 6.
Y sí, vuelven a contar el origen. Que es… bueno… parece que tiene nociones de como era el de Cole. Alguien le leyó por un teléfono sin cobertura un resumen de la Wikipedia o algo así… Por lo menos no hay monje. Pero no sé si a Gail Smone le contaron que estaba guionizando esto y no MuertoPiscinas o Harley Quinn. Lo único que pido es no tener que volverlo a leer jamás.
Y después de eso, pues un poco lo mismo, apariciones aquí y allí, que sí Justice League, Event Leviathan (con un intento de encajar su continuidad que aún me da dolor de cabeza), en el One-Star Squadron del que hablamos el otro día (en fin), en Batman/Superman: World’s Finest… y en 2024, tras aparecer por Absolute Power comenzó a simultanear Plastic Man No More!
con guión de Christopher Cantwell y dibujos de Alex Lins más colaboraciones de Jacob Edgar. (Que acaban siendo los que más hacen por sostener la serie… pese a todo) No sé si os lo vais a creer o no porque es algo que nunca pasa pero… aprovechan para contar el origen de Plastic Man que, por algún motivo, es un ladrón junto con su amigo Woozy Winks. Luego hay una versión de lo de Cole… bueno… en realidad se parece más a la de Drake pero después de que vieran el Batman de Burton. En el lado bueno, no hay monje.
Por algún motivo lo que tiene es otra vez un divorcio con una tal Angel con la que tiene de hijo a -de nuevo- Luke. Intentar seguir esto es… bueno. Complicaro.
También es curioso que esta sea la versión que más insiste en que la poli era eficaz. Supongo que es el signo de los tiempos. Desde luego es un buen ejemplo de que no es tan fácil guionizar al personaje.
Que sea una mini sobre su muerte tampoco ayuda porque… bueno… claramente es otro universo porque en el principal le hemos seguido viendo. Por ejemplo este mismo año en Batman: The Brave and the Bold.
Pero, qué puedo decir… Supongo que cuando en DC deciden usar a Plastic Man saben que encaja en cualquier parte y es flexible.
Más que sus lectores, desde luego.
15) Plop (1973—1976)
Teóricamente creado a partir de una historia de Steve Skeates para The House of Mystery, pensada para ser un magazine que mezclara humor y horror, con un punto grotesco. De ahí que también tuvieran anfitriones, Cain, Abel y Eve. De ahí parte de la forma de organizar el ejemplar, con los anfitriones contando sus historias y con secciones complementadas. Incluso cuando Skeates se peleó con Orlando seguía escribiendo buena parte de las historias. Otras veces Aragonés escribía una idea, alguien la desarrollaba y a partir de ahí se dibujaban. A partir de allí y con la colaboración de gente que publicaba en los cómics de terror o en la MAD. Con Basil Wolverton y Wallace Wood en las portadas. Lo más sorprendente es que pensaron que iba a vender tanto que no necesitaría anuncios. Pero sí que los necesitó. Y siguió perdiendo dinero. Así que duró 24 números. Pero, claro, ¿no son muchos 24 números para algo que perdía dinero desde casi el principio, sacaba recursos de otras partes de la editorial y tenía a su creador principal enfrentado al editor? En fin. El maravilloso mundo de los cómics.
16) Plunge (2020)
Es cierto que hablamos de la clásica historia de un barco que reaparece tras décadas en las que se le consideraba hundido, y que va evolucionando por esos predios entre la ciencia loca y el terror cósmico. Lo cierto es que podría haber sido perfectamente una película de principios de los dosmiles. Pero en lugar de eso es un cómic. No muy destacable ni por arriba ni por abajo de la línea de calidad. EXCEPTO. Porque se llama Plunge. ¿Y quién no querría tener un Plunge en su listado?
17) Plus (1996—1997)
A mediados de los noventa alguien pensó que hacer una colección de team-ups poco habituales podría ser una buena idea. Sobre todo para lanzar o tratar de que se conocieran más a algunos personajes nuevos. El resultado fue esta colección Plus. Que no tiene que ver con el Plus de los noventa, no lo busquéis, sino con la suma de dos personajes, empezando, como veis, por Azrael + Question.
Detrás tendríamos hasta catorce números en los que se intentó mover especialmente a Scare Tactics con sus cuatro miembros logrando un número: Screamqueen en el tercero con Catwoman, Gross-Out el sexto con Impulse, Fang el octavo con Robin y Slither en el undécimo con Superboy. Los miembros de la futura Young Justice también aparecieron con facilidad, de hecho Robin e Impulse compartieron el séptimo número, aunque también otros héroes juveniles como Supergirl, el Capitán Marvel Jr., Mary Marvel o Jesse Quick. Teniendo en cuenta que los equipos también iban cambiando, generalmente para usar a parte de los equipos de las series de alguno de los personajes, lo cierto es que el resultado final es más una visión a cómo estaba DC en esos noventa. Al menos, una parte de la editorial. Lástima que no de para más, porque no da ni para justificar (hoy, otro día ya veremos) poner una galería de portadas.
18) Point Blank (2002)
Hay veces que uno recuerda más toda la publicidad que le dieron a un cómic que el cómic en sí. Point Blank se convirtió en una de las enseñas del Wildstorm post-adquisición. Es de suponer que porque esta historia de Grifter investigando un intento de asesinato contra Lynch (John) acabaría dando paso a Sleeper. Serie aclamadísima, como sabemos, pero de la que Planeta decidió no sacar la segunda temporada. En su lugar sería Norma quien la sacara, y por no sacarla suelta volvería a publicar toooda la serie, incluyendo este Point Blank. Mientras, los cómics -y el intermedio entre temporadas dibujado por Jim Lee de entre toda la gente- se iban moviendo por Hollywood. En distintos momentos se habló de que Warner quería contratar a Raimi y Cruise, luego se habló de Damon y Affleck con Shawn Ryan aún fresco post-The Shield. Quedó en nada. Y, mientras, Ed Brubaker y Sean Phillips habían ido creando otras series en conjunto: Criminal, Fatale, The Fade Out y… bueno, todas las que han ido haciendo en cuanto vieron que la idea de obra completa más o menos autoconclusiva vendía más que la serialización de toda la vida.
19) Batman: Poison Ivy (1997)/ Batman/Poison Ivy: Cast Shadows (2004)/ Joker’s Asylum: Poison Ivy(2008)/ Poison Ivy: Cycle of Life and Death (2016)/ Poison Ivy: Thorns (2021)/ Poison Ivy (2022—)/ Poison Ivy: Uncovered (2023)/ Knight Terrors: Poison Ivy (2023)/ Poison Ivy/Swamp Thing: Feral Trees (2024)
Empiezo a cogerle cierta manía a la letra P. En fin, igualdad de oportunidades, si al Pingüino le hicimos un intento de rápido repaso vamos más rápido y más repaso aún con Poison Ivy. Una vez más: Trataré de ir lo más rápido posible…
1966, junio (para la portada, ya sabéis que salen antes), en el número 181 de Batman aparece por primera vez Poison Ivy.
Y sí, es una de esas portadas que explican su adaptación posterior a películas. Y los Bat-Labios de Goma. Eso también. Creada por Robert Kanigher y Sheldon Moldoff, y con un reconocimiento a otras supervillanas de Batman en su origen. Y sí, Ivy intentan encantar… pero a Batman, por el amor de ROB!, que esto no es la lista Epstein. Lo que pasa es que Batman se libra de su hechizo porque… ahm… tiene una gran fuerza de voluntad. Sí. Eso. Menos mal que no era Robin. Al que intentó hechizar, digo. Poison Ivy. No que Robin intentara hechi… da igual, sigamos que me pierdo.
En su primera versión era una botánica implicada en un robo cuyo cómplice, después de seducirla intenta envenenarla. Sale mal y sale Poison Ivy. Se une a otros criminales como el Injustice Gang, además tiene un ojo puesto en las Industrias Wayne. Lo típico.
Entonces llegan las Crisis y tenemos otros orígenes. Esta vez el hombre que la seduce es el Doctor Jason Woodrue, que quiere convencerla de hacer pruebas con ella. Funcionan… de aquella manera. No sé quién no podía confiar en El Hombre Florónico. Ah, también la dejan estéril. Blablabla enfrentamientos con Batman, blablabla el Escuadrón Suicida a finales de los noventa.
Y así, en 1997 consigue su primer cómic: Batman: Poison Ivy. Que fuera el año de Batman & Robin es pura casualidad, por supuesto.
En este cómic se cuenta que se había exiliado a una isla del Caribe, pero que una empresa estadounidense decidió bombardearla -que puede parecer increíble, pero mira a TRUMP!– así que Ivy vuelve a Gotham a vengarse, y decide no salir de USA hasta que haya cambiado las cosas. Ánimo con eso.
Un buen cómic con John Francis Moore a los guiones y Brian Apthorp dibujando, con un estilo más ochentero del que la fecha de publicación sugeriría y una Ivy más cercana a la de Batman: The Animated Series que a la de la película -por suerte para ella-. Lo de TAS sería, por supuesto, también el inicio de su relación con Harley Quinn.
En 2001 y siguiendo el éxito de TAS alguien decidió darles un primer especial a cargo de Judd Winick y Joe Chiodo.
En fin, sigamos, blablabla durante No Man’s Land (sí, es antes que el especial, pero con lo que duró da un poco lo mismo) ella se encargaba del parque y cuida a unos huérfanos. Va arriba y abajo con Batman y se pelea con algunos villanos. Acaba la tontería y ella acaba siendo desalojada. Blabalbla. Total, que para 2004 deciden darle otro especial,
esta vez a manos de Ann Nocenti y John Van Fleet con un estilo de dibujo que parece cercano al rotoscopio.
Quiero decir, este es su Alfred…
…y creo que eso resume más del asunto que cualquier otra cosa.
No fue lo único que intentaron en 2004, porque también volvieron a ver si podían darle una serie compartida… o algo.
Como decía, TAS hizo mucho por juntar a Harley con el personaje. Y en cuanto a lo que pasa en esos tres números… casi os diría que lo de siempre.
Sí, imágenes completamente normales en un cómic.
Nada extraño en absoluto.
Para 2005 decidieron matarla. Un rato, tampoco mucho, porque para One Year Later volvía a estar dando vueltas sin que nadie se molestara en explicar cómo lo había hecho. Que lo hiciera en unos cómics que eran una versión de Little Shop of Horrors con un ser llamado Harvest que la dejó malherida y del que no se volvió a saber (y no os pongo una imagen porque suficiente yaoi raro llevamos hoy ya, pero lo podéis buscar), demuestra también el interés de los guionistas.
En estas estaban cuando para 2008 le volvió a tocar un especial. Esta vez dentro de Joker’s Asylum.
De nuevo, mejor no dedicarle mucho tiempo. Aunque supongo que al menos sirvió para que Guillem March se pusiera a ello. (Que lo mismo ya la había dibujado antes pero no me voy a poner a buscar con el lío que tengo por delante aún)
Sea como sea para el año 2008 ya estaba montado Gotham City Sirens con Paul Dini guionizando y March dibujando…
De este también hablamos en la G, pero vamos a tener que hablar más en un rato. Así que de momento digamos que duró hasta 2011. Sí, con el New 52. ¿Y qué pasó en el New 52? Pues que Ivy se unió a las Birds of Prey.
Duraría en el que equipo aproximadamente el primer año de la colección, y así comienzan también los múltiples pasados de Poison Ivy.
Por ejemplo en el Detective Comics (vol. 2) 21.1 de 2013 dedicado a ella se nos cuenta que nació con un problema de piel que no hacía recomendable que saliera al sol, que había una crema para evitar problemas pero que su padre le prohibía salir de casa, que su madre estaba a tope con la jardinería, que su padre maltrataba físicamente a su madre y compraba su perdón con flores… hasta el día en que la mató y la enterró bajo su jardín. Que en la universidad ella se dedicó a crear drogas de diseño mientras estudiaba las feromonas, y que eso le sirvió para visitar a su padre a la cárcel y darle el primero de sus besos mortales. Lo siguiente que pasó es que -tras unirse con la empresa para la que trabajaba Ivy– Bruce Wayne la despidió por considerar su investigación poco ética. El intento de ella de llevarse la investigación acabó con el clásico ‘estos químicos me han cambiado’. Y, por algún motivo, fortaleciendo su conexión con Lo Verde (que aquí no se refiere a Guillem March).
Para el año siguiente en Batman (vol 2) 25 y dentro de Zero Year se nos presenta de pasada a Pamela Isley, una asistente de investigación que trabajaba con el botánico Doctor Paji.
Y en 2015, dentro del Secret Origins (esta vez volumen 3) 10 tenemos un segmento dedicado a ella. La Doctora Pamela Isley es una botánica que ha escuchado que una gran empresa se ha mudado junto a una granja de agricultura orgánica para plantar su cultivos genéticamente modificados, lo que no solo le quitó clientes, también los herbicidas usados dañaron a sus plantas, y cuando encontraron algunas hibridadas decidieron demandarla por robar su patente. Aquí vemos que Ivy repite lo de la fórmula que hizo que la despidieran de Industrias Wayne, una versión más corta de lo de 2013 -sin menciones al Doctor Paji-. Antes, por supuesto, de acabar con un CEO distinto.
Todo esto nos lleva -junto con las clásicas apariciones y bla, pero ya sabéis- a su siguiente miniserie en 2016. Después de los New 52 pero, por una vez, sin que nos den una continuidad distinta.
En ella Ivy ha vuelto a la comunidad científica a desarrollar un programa. Teniendo cuenta que el programa es sobre la hibridación humanos-planta creo que estamos tardando mucho en considerarla una Mad Doctor. Pero unas muertes misteriosas amenazan el proyecto, así que se pone a investigar. De esa manera que investiga la gente que acaba causando más muertos que los que se pusieron originalmente a investigar. Lo mejor es que los seres modificados genéticamente acaban la mini con una promesa de que van a hacer ‘algo’. Pero aquí estamos, sin haber vuelto a saber de ellas. Igual que no volvimos a saber sobre el Dr. Darshan Bapna que se había convertido en un aliado de Ivy.
Ese mismo año DC nos dio el primer beso entre Harley e Ivy… en un multiverso distinto, el de Bombshells.
Claro que hubo más besos ahí, y luego también otros cómics… de otros multiversos, como el de Injustice en 2017.
Pero sí podemos decir que en el número 25 de Harley Quinn llegó el primer beso de ambas dentro de algo parecido al universo y la continuidad ‘oficial’.
La siguiente vez que vemos a Ivy será en Batman, es una versión peculiar porque está controlando el mundo entero pero se empeña en lamentar una y otra vez el haber matado a gente. Va tan en contra de lo que llevamos años viendo del personaje que no es de extrañar que el cómic lo escriba Tom King. Algo que demuestra de nuevo en Heroes in Crisis, ese cómic del que cuanto menos hablemos mejor.
Total, que mejor pasar a 2019 en donde vuelve a tocarle cómic compartido:
Se trata del intento de Jody Houser (y Adriana Melo) de ‘explorar’ la relación de Ivy y Harley tras lo sucedido en Heroes in Crisis. Mitad roadtrip mitad drama con todo el follón, e intento de explicar la situación de Ivy. Y también, es de suponer, de Harley. De alguna manera en 2020 para Harley Quinn & the Birds of Prey se nos da una explicación distinta de su… distanciamiento. Y para el último número se arregla. Incluso tenemos otro beso…
en esa más-o-menos-continuidad de las series de Harley. No la de televisión, que allí también, claro.
Aunque el gran año de eso sería 2021. Comenzando por Batman: Urban Legends que sería su primer beso dentro de la nueva continuidad oficial ahora si ok definitivo.
Algo refrendado por el lanzamiento de Pride, el especial queer que DC hace cada año -desde 2021-, ese momento del año en el que la editorial saca a jugar a los personajes que tantas veces se pasan el resto del año guardados en… hum… en algún sitio donde se guarden cosas. El asunto es que Harley e Ivy vuelven a aparecer como pareja. Demostrando que, a veces, los villanos lo único que necesitan es… tocar hierba.
Finalmente en 2021 le tocó turno a su cómic en la sección infantil/juvenil -más juvenil aquí- de DC. Me refiero, claro, a Poison Ivy: Thorns de Kody Keplinger y Sara Kipin.
Por supuesto un universo alternativo en el que Pamela es una estudiante de instituto, que vive en una gran casa con su padre científico en una familia con secretos y un instituto lleno de gente hostil en el que, al menos, puede cuidar del invernadero. No es que sea lo mejor de la colección pero supongo que si hay gente que aprecie el romance gótico y los personajes de llorera todo el rato puede gustarle.
Y si os parece que llevábamos ya mucho tiempo sin que le cambiaran el origen… ¡Bienvenidos a Batman Secret Files: The Gardener!
Si os estáis preguntando qué hace Janelle Monáe ahí, os diré que en DC pensaron que no tenían suficiente con que ya hubiera una persona llamada The Gardener. James Tynion IV (y Jorge Jiménez) decidieron que podían meter otro villano en Batman (volumen 3) 107, y, ya puesto, explorar James Tynion IV (y Christian Ward) su pasado y su relación con Ivy.
De nuevo Jason Woodrue, pero esta vez la compañera de programa era ella, Bella Garten. Y en ese programa se encontraba también Alec Holland y Phillip Sylvain, porque los fanfics son así. Ahí se une como ayudante Pamela Isley. Y, por supuesto, se lían. Porque, ¿qué sentido tiene insertar un OC si no puedes liarlo con el personaje que tú quieres? A partir de ahí Isley deja a Garten por Woodrue. Porque en esta versión está claro lo sencillo que resulta llevársela al huerto. Así que son los experimentos de Woodrue los que le dan sus poderes. Así que hemos vuelto a la versión post-Crisis. Pero, por lo visto, el salto en los poderes de Ivy los produjo que se llevaran a Harley al Escuadrón Suicida. Diría que ‘porque patatas’, pero como las patatas son vegetales es más que probable que hayan tenido algo que ver. Y, por supuesto, tras eso le toca a The Gardener experimentar con Ivy después de lo sucedido en Heroes in Crisis. Llevando a Fear State, con Queen Ivy y más cosas insustanciales.
Pero al final se libera, se besan de nuevo y así ya pueden ir de colección en colección repitiéndolo. De ahí que pasen por Catwoman, Harley Quinn o el especialStrange Lovede febrero de 2022. Sea como sea estaba claro que había ya suficientes cómics -no voy ni a mirar cuántos, y eso que me estoy saltando los de Harley adaptando o expandiendo su serie de animación- como para que no solo salgan de nuevo en el siguiente especial de Pride sino que aprovechen para darle serie propia. Finalmente.
Y no solo eso, también van saliendo especiales. Que si en Uncovered,
que si en Knight Terrors,
que si llega el All In y, a estas alturas, lo que más sentido tiene es que protagonice un especial junto a Swamp Thing…
Y en 2024 un Gotham City Sirens en su segundo volumen para 2024, que en 2025 la mini Gotham City Sirens: Unfit for Orbit…
Además de estrenar para 2026 -un decir, el primero ya está- Harley & Ivy: Life & Crimes, que promete ser The Definitive Origin of DC’s Wildest Love Story!
Así que mientras la serie regular va ya como por el 39 y esta se anuncia como abierta -que lo dudo, pero no ponen el ‘uno de nosecuantos’ en ningún lado- creo que si algo podemos decir es que los cómics de Poison Ivy están… floreciendo.
20) The Power Company (2002—2003)
Entre finales de los ochenta y mediados de los dosmiles en DC habíamos visto una buena cantidad de equipos ‘industriales’ de superhéroes. Con mejor o peor fortuna. Desde la aproximación humorística y entrañable de Hero Hotline a apariciones más o menos puntuales como The Conglomerate, hasta las series propias S.T.A.R. Corps y Blood Pack.
Luego vendrían otras, claro, y de cuando en cuando iban apareciendo. pero en 2002 le tocó a esta, idea de Kurt Busiek con Tom Grummett, que comenzaba por poco menos que un cameo por la JLA, más una serie de apariciones de distintos de sus personajes.
Busiek, siendo Busiek, buscaría que los especiales tuvieran un cierto estilo retro, con apariciones de personajes que, en muchos casos, ya estaban en otro momento de su continuidad. Y, por supuesto, ligando a los personajes dentro del contexto. De alguno de ellos, quizá recordéis, hemos hablado como de Manhunter. Pero eran unos cuantos más: Bork, Skyrocket, Witchfire, Sapphire, Striker Z y, por supuesto, Josiah Power. El abogado afroamericano con poderes despertados durante Invasión que estaría detrás del negocio. La serie duraría en total 18 números. Que podemos discutir si fueron muchos o pocos. Y aún hoy sirven, sobre todo, para encapsular una época.
Pero en DC no se han olvidado del todo de ella. Normalmente aquí digo lo de ‘ya veremos lo que tardan en recuperarla’ pero esta vez no hace falta. Porque durante 2025 DC ha sido capaz de hacerlo directamente.
Bien es cierto que parte sale para integrar la historia de Black Lightning. Pero lo más importante es que han vuelto a acordarse, aunque sea para ‘la foto’. Pero bueno, eso significa que es más que probable que sigamos sabiendo de ellos… cada febrero.
21) Power Girl (1988)(2009—2011)(2023—2025)/ Green Lantern/Power Girl (2000)/ Power Girl Special (2023)/ Power Girl: Uncovered (2024)
Creo que para esta me voy a tomar una biodramina. En fin, otra vez más… vamos a intentarlo hacerlo lo más rápido y sencillo posible.
Eso dijo ella.
En 1976 Gerry Conway y Ric Estrada estaban ocupándose de All-Star Comics, un cómic centrado en Tierra Dos. Así que pensaron en presentar una formación nueva, el Super Squad.
Creado por tres jóvenes héroes. Robin, Star-Spangled Kid y un personaje recién creado, Kara Zor-L o… Power Girl.
La excusa que ponen es que es la prima de Superman. Esta vez lo que ocurrió es que el transporte la mantuvo dormida mientras se desarrollaba, mientras la estimulaba cerebralmente. O algo. De manera que cuando llegó a la Tierra ya tenía veinte años. En su llegada a Tierra Dos son Superman y Lois quienes la cuidan, tratándose como tío y sobrina y queriéndola como una hija, o algo así de cursi.
Para 1978, en el Showcase, alguien pensó que necesitaba una identidad secreta, así que Paul Levitz a los guionies con Joe Staton y Dick Giordano dibujando ayudaron a crear a
Karen Starr, informática.
¿Qué? ¿No la veis y pensáis inmediatamente en que tiene pinta de trabajar de informática? Pues en 1978 no dudaron.
En Tierra Dos seguirían sus aventuras, se haría amiga de más personajes -como la Huntress de ese mundo-, entraría en la JSA y, debido a una serie de peculiares circunstancias, acabó en el grupo original de Infinity Inc. en 1984 -podemos discutir hasta qué punto fue miembro fundador- como ya contamos en la I.
Y entonces, una vez más, llegaron las Crisis.
El problema parecía bastante claro. Kara Zor-L era la prima de Superman en Tierra Dos. En Tierra Uno la prima de Superman era Supergirl. Llamada Kara Zor-El. Pero, claro, ahora solo había una Tierra. Así que… ¿Qué iba a pasar con ellas?
Pues para eso estaban los Secrets Origins que en febrero de 1987 nos explicaba –Paul Kupperberg con dibujo de Mary Wilshire–
Por ridículo que suene, este giro en su pasado acabaría llevándola a Warlord del 116 al 124 tras haber decidido ‘explorarlo’. Hasta que Jen la avisa de que es necesaria en la Tierra, y tras profesar su hermandad decide hacerle caso y volver. Eso era diciembre de 1987 y, por supuesto, su primera mini es de 1988.
Obra del habitual Paul Kupperberg con Rick Hoberg dibujando, explorando aún su nuevo pasado y la mezcla de superheroismo actual -y computadoras- con las amenazas de un pasado mágico. En su amplia variedad, que no van a ser siempre los mismos.
Que PUEDEN, pero no tendría por qué. ¡Conste!
Detrás de esto llegó Invasión, la JLE -que incluyó una bajada de poder porque a saber- algún encuentro y desencuentro con Oráculo, y… bueno…
Si me dieran un nickel cada vez que una superheroína rubia superpoderosa pero luego un poco menos hubiera tenido un embarazo fantasma
sin que hubiera un padre por medio, con el hijo desapareciendo, reapareciendo de la nada para que se tenga que poner un jersey por encima y teniendo a su retoño
para encontrarse que crece tan rápido que a ella misma le sorprende
para que aparezca un señor a explicarle que todo era parte de un plan mágico
y al poco el bebé crezca tanto que se vaya a comprar tabaco…
Y acabe reapareciendo ya como un adulto hecho y derecho…
Tendría dos nickels. Que no son muchos, pero ya es raro que la industria del cómic sea tan misógina como para que haya pasado dos veces. Solo.
Por supuesto aquí hay alguna diferencia. El Arion que le contó su ‘auténtico pasado’ no se parece al que aparece luego. Lo explican por que lo hizo un mago. Tampoco es que lo del niño tenga mucho más recorrido. Se enfrenta a Scarabus y desaparece. Y todo el mundo procura fingir que esto no ha pasado nunca.
Bueno, eso entra en los parecidos.
El caso es que, además, Arion era el abuelo de Power Girl -en teoría- así que esto de dejar embarazada a tu nieta supongo que hace que los Atlanteos sean parte del sur de estados unidos.
(Y luego ya podríamos hablar de hasta qué punto es buena idea que entre ‘he ayudado a mi mujer a traer al mundo a mis dos hijos’ y ‘soy mujer’ te decidas por la segunda aunque haya vivido en una isla en la que voy a asumir que el número de partos no debe de ser mucho mayor que en El Vaticano)
Tras esto, por algún extraño motivo, Kara no estuvo mucho más por la JLA. En su lugar estuvo por los Sovereign Seven durante casi un año, tiene un cruce con Green Lantern…
y luego ya Geoff Johns se la lleva para la JSA, que iba a estar más tranquila allí. Y ya para 2005 con JSA Classified el Dr. Mid-Nite tiene que investigar porque, vaya, de improviso parece que tiene poderes kriptonianos. Qué tontería, si ella había descubierto que era la nieta de Arion, un tipo claramente de fiar. Por supuesto ahí cuenta una continuidad en la que Batman había hecho pruebas -porque no se fiaba- que demostraban que no era kriptoniana, y también que el fantasma de Arion le había dicho que en realidad todo el asunto este era mentira también.
Aparecen entonces una serie de personajes dándole distintos pasados, todo ello orquestado por el Psycho-Pirata. Que lo que quiere es contarle que, en realidad, es una persona kriptoniana de Tierra Dos que lo ha olvidado. Y si estáis pensando a dónde nos lleva esto… me temo que a las Infinite Crisis. Lo de Superboy a golpes con el tejido de la realidad y tal. En fin.
Para el One Year LaterKara está al frente de la JSA, al menos hasta que una bronca lleva a separarse en la JSA All-Stars. Y, de paso, volver a Starrware Labs. Y ahí llegamos a 2009 y su segunda serie…
Con Justin Gray y Jimmy Palmiotti, más Amanda Conner dibujando. Aunque rápidamente la meten en problemas. Empresariales y superheróicos. Hasta aparece un clon suyo, no os digo más. Divine. Que el gran villano de la colección sea Maxwell Lord solo sirve para recordar lo mal que estaba DC. Pero bueno, duró hasta 2011. Porque, claro… New 52.
Es difícil no hablar mal de esta época cada vez que tengo ocasión, pero entonces recuerdo que en 2012 decidieron sacar Ame-Comic, una iniciativa en la que solo las mujeres tienen poderes… Con guiones de Palmiotti y Gray, pero los dibujos no son de Conner sino de Mike Bowden.
En el mejor ejemplo posible de a lo que contribuyó Conner a la colección.
Perdón, que me pierdo. En los New 52Kara es la prima de Superman que llega tarde a la tierra pero cuando lo hace se convierte en Supergirl, y junto con Robin (Helena Wayne) forma parte de yoquéséquémásdará. El caso es que, efectivamente, estamos de nuevo en Tierra 2. Cuando las dos llegan a Tierra 1 se encuentran con que los alias están cogidos, así que pasan a ser La Cazadora y Power Girl. Y el nombre a Karen Starr. Que esto suceda fundamentalmente en los títulos Mr. Terrific y Earth 2 sospecho que os dará una idea de cómo fueron las cosas. Aunque es cierto que también estuvo por World’s Finest y Harley Quinn.
Por cierto que en World’s Finest, en 2014, aparecería una segunda Power Girl. La que recogería el título tras el regreso de Kara… Karen… lo que sea… a Tierra 2. Y lo sería en Deathstroke o Teen Titans, pero tampoco tuvo mucho más recorrido.
Y antes de que les diera tiempo a cerrar la continuidad esa aún hubo una oportunidad entre 2015 y 2016 de que co-protagonizara -ya que no tenerla propia- una colección. ¿Que con quién? Pues con quién va a ser…
A veces parece que solo hay seis series y van cambiando los personajes entre ellas. 2015-2016
Y cuando se terminó la chorrada del New 52 nos reencontramos con ella en… ahm… Sixpack and Dogwelder: Hard-Travelin’ Heroz. Sí, esto es DC ahora. Pero bueno, es un teórico porque se supone que hasta 2020, hasta el final del Doomsday Clock, no se recuperarían varios personajes de continuidades diversas. Una de las cuales es, precisamente, Kara.
El mismo 2020 pasaría por Harley Quinn and the Birds of Prey, en 2021 por Infinite Frontier, en 2022 por One-Star Squadron y, finalmente, en 2023 tendría su año, pasándose por Action Comics en la reagrupación de la Superman-Family en donde es… ahm… ¿la prima de un universo alternativo? Algo así. Luego pasó por la refundación de la Justice Society of America y, finalmente, la traca. Primero un especial
que continúa lo visto en Action Comics para mostrar sus nuevos poderes, su nuevo traje y, por supuesto, su nuevo puesto en la Superman-Family, incluyendo que se presenten entre ellos. Incluyendo la presencia de Omen, que también tiene una continuidad que menos mal que no ha tenido cómic propio.
Y, para final de año, tras todo este tiempo, una nueva serie:
Repite -desde el especial- Leah Williams como guionista, ahora con Eduardo Pansica dibujando, y un nuevo nombre inexplicable… Dra. Paige Stetler. Supongo que por si alguien pregunta, ¿Ha visto a la Doctora Stetler? poder responder No, pero me gustaría verlas. La explicación que dan es que Paige viene de PG que es Power Girl. Mira, yo qué sé. El caso es que Superman le pide que investigue un virus kriptoniano, del Kripton de Tierra Dos.
Por supuesto esta es la excusa de lanzamiento, para el año han buscado otras cosas con las que empezar, incluyendo las tramas de Steelwork, sus amigas y animales, un novio que le ponen llamado Axel que es asgardiano
En medio de todo esto DC decidió sacar un especial que… bueno…
Supongo que hay un tipo de persona que compraría una recopilación de portadas y dibujos sueltos de Power Girl.
Que también nos da un repaso por los distintos trajes que ha llevado.
La serie principal cerraría -un poco por sorpresa en mi opinión, teniendo en cuenta que parecía estar construyendo una nueva etapa- en el número 20.
Pero creo que a estas alturas está claro que volveremos a verla. De momento en la JSA y en la JLA Unlimited. Pero seguro que en algún momento también en una propia.
22) Power Lords (1983—1984)
Comencemos reconociendo que solo con el nombre ya merece la pena. Pero casi es lo único, porque es otra de esas veces que una figura de muñequitos da el salto a los cómics por si cuela. Y no, claro. 3 números duró. Pero al menos nos dejó una historia de obstáculos. Una empresa –Revell– contrata a unos creadores de muñecos para lanzar una nueva colección. La idea parecía ser sacar los bichos de la Barlowe’s Guide to Extraterrestrial, así que contactaron con Wayne Barlowe. Problema: Los derechos del libro no eran del autor. Porque USA, diría, pero ya conocemos por ejemplo Bruguera. Lo que hizo fue, claro, crear diseños nuevos. La idea era crea a un personaje ‘humano‘ que se convirtiera en un Power Lord. Y una serie de amigos y enemigos ‘extraterrestres‘. Esperad, os pongo un vídeo.
Los muñecos no tuvieron demasiada recepción, así que sacaron los Beast Machines… que tampoco eran mucho mejores. Así que aunque tuvieron más intentos de venderlos –como cuentan por aquí-. Aunque, por supuesto, ya tuvo un revival nostálgico.
Así que, al final, estos pocos cómics casi fueron lo mejor que salió de la línea. Haceos a la idea de cómo fue el resto.
23) The Power of Green (2010)
Una cosa os puedo decir: Pocas decisiones más hilarantes pueden tomarse en una editorial de cómics que sacar un cómic sobre el reciclaje. Usar a un Green Lantern lo es, y poner a Solomon Grundy como enemigo… Brillantísimo. Ojalá hubieran decidido hacer más.
24) Prez (1973—1974)(2015—2016)
A veces las series míticas lo son por motivos inesperados. Y quizá no estéis hoy para leer sobre elecciones. Lo entiendo. Lo cierto es que estas son de las pocas series de las que he llegado a considerar la posibilidad de volver a escribir cosas. Pero pasa que les he dedicado uno, dos y tres posteos ya. Y EmeA le dedicó otro.
Hemos hablado de la serie antigua, de lo que hubo entre medias y de la nueva:
Sobre todo de la nueva.
Pero como tengo que poner alguna cosa para animaros a que le deis a los enlaces (o que os leáis los cómics, lo que ocurra antes) creo que lo mejor es poner una viñeta y que decidáis.
25)´ Pride & Joy (1997)
Uno podría preguntarse cómo logró alguien publicar en Vertigo esta mini de cuatro números, luego ya te fijas en que la firma Garth Ennis y eso explica cómo lo que parece algún tipo de película de sobremesa, pero tan ‘para tíos’ que es raro que no pongan la portada en azul y gris y anuncien de que tiene extra proteína, sobre un viudo con un pasado violento y una serie de malas relaciones paternofiliales. Quién sabe, quizá en Warner pensaron que podrían adaptarlos también los de LifeTime.
26) Primal Force (1994—1995)
Con todo el follón de la Zero Hour decidieron lanzar -o relanzar- algunos títulos, a ver si esta vez había más suerte. Y uno de ellos fue este Primal Force que aquí veis que, en contra de lo que pueda parecer su portada, no es una adaptación de Mystery Men. Por motivos como que aún faltaría casi un lustro para que la estrenaran.
En realidad es más una versión de otro clásico, los Global Guardians. Aunque si aquellos no acabaron logrando una cabecera propia estos lo hicieron sin demasiado problema. Y lograron incluso que durara 14 números. Con un estilo que podemos llamar dosmilero pese a que les faltara un buen trecho para llegar allí.
Por lo demás, irían para arriba y abajo con personajes entrando y saliendo, aparecería alguna cara conocida y, desde luego, la tranquilidad de contar con una serie regular… hasta que en el número 14, en mitad de una pelea durante el evento Underworld Unleashed se acabó. Se acabó que el final es que están en la batalla, perdiéndola, y en lugar de usar las seis últimas páginas para ganarla… hace un fundido a negro y nos pasa a un ‘y después de esto el grupo se separó hasta que volviera a ser llamado’ metiendo un repaso a lo que harían a corto plazo los personajes. Aunque dejando, eso sí, muchas de las tramas abiertas. No sé si porque pensaron que podrían recuperarlos de alguna manera.
Pero a la mayoría de ellos, como Claw, Jack O’Lantern, Meridian, Will Power o Golem, prácticamente no volveríamos a verlos. A Black Condor le matarían en la Infinite Crisis y reaparecería resucitado un rato durante la Blackest Night. Y Red Tornado… bueno… para algo era el más conocido de ellos incluso antes de unirse.
Pero, como siempre pasa con estas cosas, nada nos dice que el día de mañana en DC no se den cuenta de que tienen que renov… que tienen un concepto interesante con el que pueden volver a sacar una serie. Cosas más raras se han visto.
27) Primer (2020)/ Primer: Clashing Colors (2024)
Vamos a intentar explicar esto, Primer fue una idea que dio vueltas. La historia que se contó en 2020 era que dos creadores televisivos, Jennifer Muro (Guionista de Star Wars: Forces of Destiny y Lego DC Super Hero Girls) y Thomas Krajewski (Jefe de guionistas de Buddy Thunderstruck y guionista de la versión de aquel momento de Teenage Mutant Ninja Turtles), contactaron con DC para venderles un concepto superheróico que desarrollar para serie de animación. La creación resultante fue Primer, magníficamente dibujado según las necesidades por Gretel Lusky… pero no lograron que Warner lo aprobara para serie. Pese a eso y como a DC le estaba funcionando muy bien lo de los tomitos de cómics infantil/juvenil tiraron para allá… Y fue un éxito.
Lo suficiente como para que después de todos los giros y vueltas en 2024 decidieran volver a él… pero de una manera distintas. El tomo que se publicó en 2020 se volvería a publicar… pero esta vez en formato de grapa. Y, después de esta edición del primero en grapa se publicaría la continuación -ahora con más continuidad de DC-… como miniserie en grapa.
Y unos meses más tarde… de nuevo como tomo. Un movimiento que parece haber sido usado por DC para probar a ver si se podía trasvasar a esa enorme cantidad de compradores de los tomitos para que se pasen a la grapa.
De momento no tenemos un resultado -sobre todo ahora que Bookscan no quiere seguir haciendo públicos sus datos- pero supongo que la respuesta la veremos si hay una tercera parte. Cómo la saquen será lo que lo decida.
¿Y el cómic? Pues bien: Una joven acaba con unas ‘pinturas mágicas’ que dan diferentes poderes según lo que se use. Pero se las tiene que aplicar sobre su cuerpo. Luego ya hay familia encontrada, líos del pasado, gente mala, gente buena… lo típico de estas cosas. Con la continuidad mínima de DC para que resulte cercano pero no un follón -algo más en la segunda que en la primera, de hecho- y el tipo de obra que se convierte en un éxito entre la chavalería.
Lo raro, en realidad, es que no la hayan adaptado aún a serie de dibujos animados.
28) Prince of Cats (2012)
Lo fácil aquí sería decir que este Prince of Cats de Ronald Wimberly es su particular adaptación de Romeo y Julieta. Una versión en el NY de los años ’80s, con espadas de samurais, y centrada en uno de los secundarios de la obra. Tybalt, Teobaldo Capuleto si estás leyendo una de las antiguas traducciones españolas, John Leguizamo en la versión de Luhrmann , Michael York en la de Zeffirelli, y más conocido como uno de los antagonistas de la obra, la persona que mata a Mercutio, la persona a la que Romeo mata. ¿Quizá debí poner un aviso de espoiler antes de eso?
¿Y el título? Pues porque es como le llama varias veces Mercucio, en referencia a otro clásico, el Renart el zorro, Reineke Fuchs, Reynard the Fox o el Renardo que sacó Sfar (en los ratos libres que le deja el sionismo), una serie de historias medievales en las que el zorro se enfrentaba, entre otros, a un gato. Pero, además, un juego de palabras entre el Cat inglés y el Cazzo italiano.
Pero en realidad, más allá de todo esto, más allá incluso de la obra que usa los versos de Shakespeare siempre que puede, lo mejor es la bronca.
Siempre.
En este caso concreto el cómic se publicó, Wimberley logró cierta repercusión con ella -aunque yo diría que su primera obra en Vértigo, Sentences, ya se lo consiguió- y la cosa llevó a que se vendiera la tirada entera.
La bronca empieza aquí, cuando un año más tarde DC decidió no reeditarla.
Sí, en serio. Sea porque pensaban que la cantidad que había que imprimir era demasiado, sea por cualquier otro motivo, el caso es que no la reeditaron. Wimberley se mosqueó con ellos, y estuvo años intentando lograr que se la devolvieran. Algo que acabaría logrando, de modo que para 2016 ya la había publicado en Image.
Wimberley pasaría a trabajar con ellos (y con LAAB Magazine) olvidando a DC.
Lo que nos lleva a constatar una vez más que Romeo y Julieta es una historia de amor que acaba mal. (¡Spoilers!)
29) Princess Natasha (2006)
Lo sé, lo sé, procuro no poner adaptaciones de series, igual que procuro no hacerlo de juguetes, pero… es que estamos hablando de la adaptación de una serie animada en variedad ‘dibujos animados flash’ que hicieron para AOL. Sí, una serie en ‘streaming‘ en AOL Kids y que duró desde 2003 a 2006. Es decir, algo que existió antes de que se lanzara YouTube en febrero de 2005. Que no se nos olvide que había cosas que existieron antes del rodillo.
La historia, creada por Larry Schwarz, era propia de aquel momento: La princesa de un país centroeuropeo tenía que viajar a Estados Unidos a detener los planes de su malvado tío, ex-gobernante del país y que ahora es profesor de ciencias Y director de instituto allí. Sin que nadie descubriera que era 1) una princesa y 2) una espía. La serie, sin ir tampoco mucho más allá, acabaría teniendo dos temporadas, y siendo emitida por Cartoon Network. ¿Y los cómics? Pues DC, que para algo había sido AOL Time Warner hasta 2003, así que publicó… cuatro números. Que ya son números teniendo en cuenta que logró replicar la animación de una serie flash. Y es que a veces estos cómics son menos importantes por si mismos que como ejemplos de un tiempo, unas costumbres.
30) The Prisoner (1988—1989)
¿Sabéis lo del cómic ochentero que usó los versos de Ozymandias de Shelley? Efectivamente, me refiero al cómic que DC sacó en los ochenta para expandir el mundo de serie sesentera de El Prisionero. Por supuesto continuar tantos años después servía también para marcar el paso del tiempo. Lástima que, pese a todos los intentos, precisamente eso mostrara más que la idea era unas vacaciones en la nostalgia que tratar de recrear lo que fue. Aunque, claro, ¿cómo hacerlo?
31) Prototype (2009)
Vale, sí, es una historia dentro del mundo del videojuego. No es que sea mucho, porque todo lo que podían contar era de antes del juego, pero con una portada como esa da igual que el interior sea el clásico tebeo edgy dosmilero.
32) Psyba-Rats (1995)
Llevábamos ya un tiempo sin encontrarnos con gente salida de Bloodlines. Pero aquí estamos de nuevo, con el último de ellos. Esta vez con un grupo que Dixon presentó en un anual de Robin, muerte de uno de sus miembros incluido. Resumiendo mucho tenemos a un grupo de adolescentes que se alquilan como agentes. Eran tres: Channelman, Hackrat y Razorsharp. El primero, aparentemente muerto en el primer número pero que se quedó dando vueltas por ‘la electricidad’, el segundo es un mega-Hacker -que demuestra que había mucho trabajo para ellos porque luego se incluirá también a Megabiter y a Output, y la tercera… bueno… Creo que es bastante autoexplicativo.
Lo cierto es que para estar básicamente protagonizado por una mujer que convierte en pinchos afilados sus extremidades el tebeo es sorprendentemente ochentero en su dibujo. La voluntad noventera podía estar en los guiones de Chuck Dixon, pero Michal Dutkiewicz se las apaña para reflejarlo con un estilo diferente. Pongamos un ejemplo:
Luego ya podemos discutir si el problema fue del editor por no estar más encima. Porque está claro que Dixon ejerce aquí de «Visionario Creador«. Cómo será de ‘visionario’ que estaba usando una islamofobia post-11S en pleno 1995.
¿Que qué es lo que quiere robar? Pues… quizá no me creáis pero…
La fórmula de la Zesti Cola.
Mira, yo qué sé.
Razorsharp aparecería por Blood Pack antes de volver a Psyba-Rats, que como no tuvo más números es algo que nos tenemos que creer. Robin haría alguna referencia lejana de nuevo… pero poco más. Se olvidaron de ellos incluso para matarles. Que tal y como está la gente que salió de Bloodlines casi es una victoria. Porque lo mismo se acuerdan de ellos a futuros pero, sobre todo, porque no se han acordado de los New52 en adelante. Que ya es. Aunque la auténtica tristeza aquí es que no pudieran mandarlo a ser un título de Marvel UK. Que en mi opinión es lo que más le pegaba.
33) Pulp Fantastic (2000)
Llevaba tiempo sin que llegara Chaykin, ¿eh? Bueno, aquí le tenemos guionizando junto a Tischman, pero las ilustraciones son de Rick Burchett. Que logra hacer algo así como un Chaykin-sin-Chaykin más que curioso. Lo cierto es que con este título podría haber sido muchas cosas, muy distintas de la miniserie de tres números que realmente es. Pulp de crimen y aventura con partes de ciencia ficción. Más que al revés. Vamos, que esto no es Barbarella. Pero qué os voy a contar, no siempre se puede engañar a una editorial para que publique una antología a tu gusto.
34) Punchline (2021)/ Punchline: The Gotham Game (2022—2023)
En los ’10s pasó una cosa: Harley Quinn se convirtió en un icono global. Y eso llegó a que DC decidiera dos cosas: Que había que sacarle todo el juego posible y que Lo mismo le podían dar a El Joker una novia nueva con la que repetir el truco.
El problema es el de siempre que pones Jóker y 2 juntos. Dio igual que le dieran especiales o minis y que intentaran vendernos que Punchline tenía personalidad propia y no la que habían elegido en una reunión de departamento una serie de ejecutivos.
Es increíble que ‘hagamos una Harley pero al revés, es silenciosa, efectiva y una asesina mortal… ¡y al Joker le importa!’ no funcionara. Casi tan increíble como que no estuvieran haciendo chistes sobre… Her? desde el primer minuto.
Pero seguro que la siguiente sí que lo consigue. Sobre todo si la llaman Bruno Díaz.
35) Punk Rock Jesus (2012—2013)
A Sean Murphy le dieron una mini de seis para contar una historia, que la use para contar su propio viaje desde ser un católico prácticamente a ateo militante a ser menos dado a la confrontación en temas de religión, aunque explicando sus quejas con lo que había encontrado. Vamos, que al final la cosa acaba siendo tan blandita que DC pudo publicarlo.
Y todo porque a principios de los ’00s habían habido una campaña publicitaria en la que se hablaba de ‘clonar a Jesús‘. No hay que dejar que la gente de los libros se acerque a la publicidad. Teniendo en cuenta que parte del asunto es también fusilar de El Show de Truman quizá lo que hay es que evitar que los guionistas de cómic se acerquen a la cultura. Que tarde varios números en aparecer un Punk Rock Jesús supongo que entra en lo mismo.
Que ECC publicara cuatro versiones de este cómic supongo que explica muchas cosas. Sobre ECC.
¡Hasta aquí para esta letra! Ya veis que la P nos ha traído un exceso de historias, mucho movimiento entre décadas y demasiados ejemplo de comprar editoriales para reciclar sus personajes. Pero el mes que viene habrá más, aunque será en Marvel. Además, así podemos aprovechar mientras para ir pensando para dentro de dos meses, en el que espero sea el posteo más corto -para coger fuerza casi tanto como para descansar- con las cosas que DC tiene preparadas para nosotros en la Q. Que son tan pocas que comenzaremos la R. De momento confiaremos en que lo que nos encontremos va a ser como poco…
¡Un mes más, una letra menos! Este mes nos toca la P. La letra, digo. Y eso significa unos pocos cómics. Más de los que esperaba, y con más que contar de lo que consideraba. Así que ya podemos ir empezando porque hay por delante mucho cómic… ¡PINTURERO!
01) Patsy Walker (1945–1950)
Y empezamos por todo lo grande, nada menos que Patsy Walker. Uno de los personajes peor tratados del Universo Marvel con el que es complicado hablar de su biografía. Aunque podemos tratar de hacerlo dentro y fuera a la vez.
La primera aparición tiene lugar nada menos que en
el número 2 de Miss America en 1944, que había pasado de ser Miss America Comics a Miss America Magazine. Ahí se presentaba por vez primera al personaje y su familia.
Tras tres números más recibió su propio comic -el que se ve arriba, vaya- que empezaba ya a tope:
Walker seguiría apareciendo en Miss America Magazine y su propia cabecera -que pasaría a llamarse Patsy Walker Comics del número 9 (1946) al 26 (1949) antes de regresar a solo Patsy Walker en el 27-, con apariciones en otros como All Teen Comics (luego Teen Comics), Nellie the Nurse, Cindy Comics, Jeanie Comics, Margie Comics, Georgie Comics…
Suficiente es que en 1951 decidan poner delante de Miss America el nombre de Patsy Walker para el número 42
y sacar una segunda serie, co-protagonizada con su enemiga íntima,
que para 1953 se convertiría en una tercera serie con Patsy and Her Pals,
En 1957 probaron un par de cosas más, por un lado un título para Hedy Wolfe y por el otro
que duró, claro, solo un número. Ese mismo año Patsy and Her Pals cerraría en el 29. Parece que había llegado al tope y ahora le tocaba ir plegando.
En 1958, en su número 93 y tras unos números de reimpresiones, cerraría Miss America. En 1961 pasaría por las páginas de Millie the Model y en 1965 por la de Los 4 Fantásticos. Ese mismo año tendría el primer intento de Annual, que llamarían Patsy Walker’s Fashion Parade. Eso sí, Queen Size.
Sería publicado, eso sí, justo a continuación del 124 de Patsy Walker, el último número de esa cabecera.
Patsy and Hedy duraría un poco más, hasta el 110 en 1966.
Normalmente uno diría que en ese año desapareció durante una larga temporada. Aquí… bueno… Serían 6 años los que pasarían para cuando una Patsy Walker ahora casada cruzara sus caminos con los de La Bestia en Amazing Adventures 14 (vol. 2). El marido, Buzz Baxter -que llevaba siendo su novio desde su primera aparición- sería parte de seguridad de las Fuerzas Aéreas USA. (Y mezclado con la Brand Corporation, pero ese es otro tema) y, de nuevo, en 1975 en Avengers 139… más o menos. En realidad trataron de que pareciera un secreto un par de números, luego llega, se anuncia y no pasa nada. Bueno, pasa que Steve Englehart es claramente incapaz de escribir a gente casada, así que anuncia que se ha divorciado y para el 144 le ha dado ya el viejo traje de Tigra y la nueva identidad de Hellcat. A partir de ahí tendremos un infierno de guionistas que no saben escribir mujeres.
Su aparición en Defenders llevando a que en el número 89 decidieran meter tremendo retconeo y que todos esos cómics fueran en realidad producidos dentro del universo Marvel, una ficción creada por su madre fallecida. Cuatro guionistas firman ese número, porque se ve que así se diluye la vergüenza. Por supuesto esto ayudaría también a que trajeran a Hedy de nuevo como una especie de archienemiga rara. Pero bueno, ya sabéis, alguien pensó que llevando HELL en el nombre había que ponerle con alguien del infierno. Como los guionistas de Marvel tampoco saben guionizar gente casada fueron dando tumbos de lo malo a lo peor hasta matarla. Una vez muerta decidieron hacer otra serie de cosas -incluyendo lo de que su segundo marido fuera malo malísimo, por supuesto; si Patsy Walker ha sido maltratada tampoco es que Daimon Hellstorm haya tenido mucha mejor suerte-
Cuando en Marvel intentaron que volvieran las colecciones protagonizadas por mujeres trataron de traerla de vuelta. Primero en la mini Patsy Walker: Hellcat en 2008 por Kathryn Immonen y David Lafuente.
Luego en 2015 en Patsy Walker, A.K.A. Hellcat! de Kate Leth y Brittney Williams. Esta vez duraría 17 números, que visto lo visto es un éxito.
Lo cierto es que aquí al menos tenemos una serie encantadora, muy de su época en los guiones y también los dibujos. Que, sospecho, hubiera mejorado mucho en un formato distinto al de la grapa y lo suficientemente fuera de continuidad de manera directa en lugar del jaleo habitual del Marvel, pero bueno, merecía mejor suerte pero es lo que había.
Y en 2022 lo intentaron con una digital que… bueno… es un cómic que uno nunca sabe hasta que punto existe, por mucha Trina Robbins que pusieran en los guiones. Una historia bastante más moderna pero dentro de la creación de una historia clásica -es decir, nada de superhéroes por aquí- con las dos muchachas intentando conocer a un cantante. Por algún motivo ambientada en 1955. De nuevo, podrían haber intentado hacer alguna cosa más, o diferente, pero así se las gastan en Marvel ahora.
Así llegamos a la actualidad de aparición en aparición, supongo que intentando olvidar su pasado -no he hablado de su etapa en Iron Man, no hace falta que me deis las gracias- mientras Marvel sigue en su espiral autodestructiva haciendo cosas como meterla en el evento Venom War subsección simbiontes-zombies.
80 años cumplió Patsy Walker en 2024.
02) Patty Powers (1955–1956)
En 1955Stan Lee y Al Hartley sacaron la cabecera Della Vision. Que iba, sobre todo, de una presentadora de televisión y sus secundarios y amoríos. O algo así. Algo así porque las historias eran los suficientemente básicas como para que gran parte del primer número tuviera que ver con un montón de señores babeando alrededor de la rubia.
para el tercer número se vio que aquello no tiraba, y eso que mezclaban páginas de chistes de un solo número, cómics de a-veces-romance y cómics ‘humorísticos’ con el programa que tenían la particularidad de que las viñetas tenían bordes redondeados imitando a un televisor. -Sí, Stan Lee hizo lo de la viñeta-tele antes que ese cómic de los ochenta que usted me habla. ¿Que si no sería cosa de Hartley? Bueno, si le preguntar a Stan Lee dirá que no lo recuerda.-
Sea como sea decidido repetir el truco pero esta vez llevándola a las películas. Así que a partir del cuarto cambiaron el nombre. ¿Y cómo lo justificaron dentro del cómic?
¿Qué? ¿Que podían no justificarlo? Claro que podrían, pero claramente tenían páginas sin usar que pensaban reciclar. Así que en ese cuarto número con el cambio de título:
Deciden que el otro era un nombre artístico, y a correr.
La serie cerraría en el 7, sin que nadie se preocupara mucho ni por recuperarla ni por ninguna otra cosa. Pero ya vemos que habían hecho méritos para ser recordados.
03) Penance Relentless (2007–2008)
Si creías que los noventa eran oscuros es porque no sufriste la segunda mitad de los dosmiles. Todo lo que hubo alrededor de Civil War, por ejemplo, con la transformación de Speedball en… lo que fuera que fuese Penance. Le metieron en los nuevos Thunderbolts bajo vigilancia de Osborn y acabaron dándole una oportunidad en la cosa esta.
La excusa del cambio de que se estaba castigando ofrecía… vamos a decir ‘posibilidades alternativas’… cuando mirabas lo que había decidido hacer.
¿Que lo que pasa es que somos unos malpensandos? Claro, sin duda. Mira que insinuar que Marvel publicaba un cómic de un masoquista depilado. Y seguro que también hay una explicación perfectamente lógica para esta página.
Fueron unos años, vaya que si lo fueron.
04) Pendragon (1992)
A veces pasan estas cosas, por ejemplo, Marvel comienza a publicar en Marvel UK en Knights of Pendragon 1990,
para el número 13 deciden cambiar el nombre en la portada.
Y ya para el 18 deciden cerrar la serie y relanzarla como Pendragon. Aunque arriba parezca que pone lo mismo.
Con guiones de Dan Abnett, John Tomlinson y dibujos de… nah. Los interiores, por cierto, eran de Gary Erskine. Alan Davis aguantó en las portadas solo los cinco primeros. A partir de ahí irían variando -con un regreso de Davis- y en la ruleta te podía salir un Bolton o un Bisley o… bueno, otros dibujantes menos conocidos.
En el paso a Pendragon lo que nos encontraríamos es que el dibujante pasa a ser Phil Gascoine.
Pero la cosa no debió de funcionar porque para el número 5 tuvimos un nuevo cambio de nombre… y de dibujante.
John Royle, que aguantaría hasta casi el cierre en el número 15.
En fin, que no se diga que en Marvel UK se aburrían.
05) Peter Parker & Miles Morales: Spider-Men Double Trouble (2023)
El intento de acercarse a los cómics infantiles y juveniles que tanto éxito habían estado teniendo en DC vieron un tímido intento de réplica. La mayoría de ellos los hacían otras editoriales -como Scholastic– tras pagar un acuerdo de licencia con Marvel, pero en Marvel también intentaron algo. En este caso con Mariko Tamaki en los guiones, con Gurihiru dibujando.
Comenzaron en 2019-20 con Spider-Man & Venom: Double Trouble, en 2021 tocó Loki & Thor, y para 2022-23 sacarían este Peter Parker & Miles Morales. Que tenía la novedad de contar como co-guionista con Vita Ayala. Lo cierto es que Tamaki solo repetiría en una de las historias de Batman/Deadpool (la que une a Harley y Hulk con dibujos de Amanda Conner) mientras que Ayala solo aparecería por un Marvel’s Voices: Spider-Verse y un complemento con Alitha E. Martínez en un número de Incredible Hulk.
Así que habrá que ver si en Marvel son capaces de continuar con el asunto… o deciden que es más sencillo seguir con las licencias.
06) Peter Porker, The Spectacular Spider-Ham (1985–1987) (2020)
Hablando de lo cual.
La creación de Peter Porker pertenece a la de las más grandes ideas. Lo que querían eran sacar dinero. Se supone que todo sale de una conversación entre Larry Hama y Tom DeFalco, Hama decía que era la oportunidad de presentar ideas nuevas para poder licenciarlas. Es decir, cosas que no hubieran licenciado ya. Y en esas salió la broma de hacer una de Funny Animals para poder vender los derechos a una empresa que hiciera peluches. Como digo, la más alta de las motivaciones artísticas. Y allá que se fueron para hablar con Shooter, que les dejó hacer lo que les diera la gana.
En 1983 Tom DeFalco llegó con un especial, con dibujos de Mark Armstrong, una idea llamada Marvel Tails que tiraría de Peter Porker.
aunque presentaría también a toda otra serie de personajes animales. Pero no lograron vender los derechos para los peluches.
Eso sí, el título se vendió sorprendentemente bien, así que les pidieron que hicieran una serie. ¡Imagínate, crear cómics para vender cómics, qué será lo siguiente!
El caso es que así llegó Peter Porker, The Spectacular Spider-Man.
Serie que duraría 17 números y que, a la vez, llevaría al personaje a protagonizar historietas también en Marvel Tales (del 201 al 247, aunque no en todos ellos) hasta 1991, luego por los What The…?! a partir de 1992, del 18 al 24. De ahí pasaríamos a 2005, con su aparición dentro del one-shotSpider-Man Family. Y la ¿parodia? Ultimate Civil War: Spider-Ham de Straczynski.
No, no me lo estoy inventando:
En 2010 llegaría un especial 25 aniversario -ya, bueno, los aniversarios-, y para 2013 empezaría la juerga del Spider-Verso y aquí seguimos con el personaje.
La película facilitaría que saliera un Spider-Ham en 2020,
Y, ya en 2021, una de esas licencias para Scholastic. Sí, serían tres cómics con Steve Foxe guionizando y Shadia Amin dibujando.
Pero no sería lo único, también le venderían licencia a Golden Books.
Así que podemos decir que al final Hama y DeFalco lograron lo que querían lograr con este cómic: Hacer dinero con las licencias.
07) Peter the Little Pest (1969–1970) / Petey (1970) / Petey (2010)
En contra de lo que podría parecer este Peter se apellida Doogle. peter veía a sustituir a Melvin the Monster, que es un chaval de aspecto y actividad similar… pero rubio. Peter era pelirrojo, que así las demandas eran más complicadas de justificar. Melvin duró seis números, porque para el séptimo le cambiarían el nombre a Dexter the Demon, que en ese caso seguí siendo el mismo dibujo con el mismo color de pelo. Por supuesto podéis pensar que son exageraciones mías pensar que es el mismo personaje con pocos cambios encima. Bien… Veamos la portada de Melvin the Monster número 3.
¿Queréis una votación, eh? Pues no toca.
El caso es que Peter duraría solo tres números. No os pongo las portadas pero ya sabéis cuáles son.
Y, por si acaso era un problema con el título, lo cambiaron en el siguiente.
Sí, esta portada también. Aunque es curioso cómo el cambio de expresión del personaje hace menos comprensible el chiste. Pasando a ser un niño travieso o despistado en lugar de un cabrón con pintas.
Por supuesto en Marvel todo se usa y se recicla, con lo cual en 2010:
Sí, Fred Hembeck. Es una pena que fuera en 2010 porque veinte años antes lo podrían haber vendido como un cómic indie. Pero bueno, supongo que en otros cuarenta años, cuando tengan que renovar la cabecera, habrá una nueva oportunidad. Seguro que ya están eligiendo a qué portada parecerse.
09) The Pilgrim’s Progress (1992)
Tú pones a los de Marvel a hacer una adaptación de una obra religiosa y este es el tipo de cosas que te ponen en la portada. Por suerte no estaban atentos nadie y no cayeron en que este era el camino para la propaganda. Que después de toda la era Regan ya podían haberlo visto antes, la verdad.
10) Pinhead (1993–1994) / Pinhead vs Marshal Law: LawHell (1993)
Pues sí, además del Razorline en Marvel dieron un hueco dentro de Epic para un cómic centrado en Pinhead. Si no os suena Pinhead os diré que es como Penance pero en serio.
Seis números fueron. Y para encontrar a un guionista que supiera causar dolor decidieron poner a Chichester. Los dibujos correrían a cargo de Dario Corrasco, un dibujante conocido por haber hecho únicamente estos seis números en Marvel.
Y no es lo único, porque a la vez en Marvel decidieron sacar casi a la vez un segundo título, lanzando dos números de crossover con Marshal Law que traía a sus autores originales, Pat Mills de guionista y Kevin O’Neill dibujando, a cargo del asunto.
Llevaba Marshal Law años sin ser publicado por Marvel tras marcharse a Apocalypse en 1990 y luego a Dark Horse. Pero estaba claro que una oferta con una portada de tintas metálicas rojo sangre no se podía perder.
Así que la serie regular acabaría después de esta. El sello Razorline duraría aún hasta 1995, pero Pinhead no volvería a ser visto -legalmente- por Marvel. Al menos hasta que decidan sacar un Deluxe, claro.
11) Pinocchio and the Emperor of the Night (1988)
Sí, claro, The spectacular new film from Filmation. ¿Cómo no recordarlo?
Que comienza con Pinocchio convertido en niño de verdad, un tipo llamado Puppetino, incluye una marioneta rubia seduciendo a Pinocchio, claro que el ex-muñeco también bebe un líquido verde que le hace alucinar y desmayarse. En fin, lo que todos los niños querían ver.
Aunque tuvo una parte buena, Disney les demandó y el juez dijo que de qué iban, que la obra estaba en dominio público desde hacía años para que cada cual la interprete a su estilo. Bueno, y que Pinocchio se convierte en muñeco solo dos veces durante la película. Eso sí, les da tiempo a hacer un momento Pinocchio, miente, Pinocchio.
Así que suelo evitar poner aquí las adaptaciones, pero creo que podemos hacer una excepción con esta.
12) The Pitt (1988)
Co-escrito por John Byrne y Mark Gruenwald, con dibujos de Sal Buscema… y no pasó de un one-shot. Teniendo en cuenta que comienza con una página de texto explicando todo lo que pasó ANTES de que comenzara el cómic… creo que os podéis hacer a la idea. Por supuesto habría sido más sencillo explicar que esto seguía algo que Byrne había contado en Star Brand 12, que lo mismo ayudaba.Y eso que luego comienza con un fantasma (es decir, Witness), con un ser divino (Star Brand, claro) y una mujer en una armadura (Spitfire). Además del ejército. Que la cosa termine con otra página de texto y algunas imágenes, dejando claro que luego van a usar a los personajes en este Nuevo Universo… de aquella manera. Porque el uso dado a los personajes fue… limitado. Pero bueno, ciertamente es un one-shot particular.
13) Pizzazz (1977–1979)
La incansable búsqueda de Marvel de una revista que les funcionara siguió en el año ’77 con la creación de este Pizzazz que buscaba ser más una revista de ‘actualidad juvenil’ -películas, grupos de música y esas cosas- por encima de los cómics… que alguno había. Cómics sobre la hija de Jimmy Carter, un cómic serializado de Star Wars, además de una columna de ‘consultas sentimentales’… En fin. Decisiones. 16 números sacaron, el último de los cuales tenían en portada a… Superman.
14) Planet of the Apes (1974–1977) (2023)
Por si alguien no estuvo mirando, sí, en Marvel salieron cómics de El Planeta de los Simios. La serie comenzó la publicación tras el estreno de Batalla por el Planeta de los Simios, la quinta y última de las películas del ciclo original. Irónicamente al año siguiente sacaron una primera versión televisiva que hacia su propia versión de la original. Y, al siguiente, una versión animada. Así que, por lo menos, significó un momento de suficiente éxito -y expansión de la franquicia- de la obra.
Por supuesto Marvel intentó aprovechar no solo con este magazine en B/N, también lanzando campañas como esta:
En 1975 comenzarían con una reedición coloreada, con el título de Adventures on the Planet of the Apes. Duraría, eso sí, solo hasta el 11. A partir de ahí la solución para leerlo coloreado era la habitual: Una caja de Alpino.
La edición magazine en blando y negro duraría hasta el 29. Les dio tiempo a adaptar las cinco películas y añadir algunas historias originales. Lo cierto es que no eran los primeros, la Gold Key Comics y antes en mangas ya se habían hecho adaptaciones.
Tras esto los derechos darían aún más vueltas -pero eso le pedís a otro que os lo cuente- incluyendo Malibú.
Marvel, eso sí, recuperaría los derechos en 2023.
No solo publicarían una mini adaptándola, además sacarían también otra serie, Beware the Planet of the Apes, que servía de precuela a esta. Así que ya veis. No solo en Marvel siempre ha habido un hueco para hacer el mono, también lo ha habido para que luego se puedan sacar recopilatorios.
15) Planet Terry (1985–1986)
Dentro de la iniciativa STAR uno de los títulos de creación propia para Marvel fue este Planet Terry que tenía un punto de partida que era pura excusa para una serie animada. Terry había sido lanzado al espacio por sus padres y ahora iba en su búsqueda. Se le unían una robota y un extraterrestre, y justos iban de un lado a otro a la búsqueda de los padres. Búsqueda infructuosa, claro, porque entonces se hubiera acabado la serie. Irónicamente la serie se acabó igualmente, en el doce y sin que Terry encontrara a nadie. Que dentro se organizara la historia como una adaptación de una de estas series -concretamente se parecía a The Puppy’s New Adventures, pero explicar el contexto llevaría también un rato- dice más de las ganas que tenían de venderlo como serie que de la que tenían de venderlo como cómics.
Así que después de doce números desapareció… como desaparecen las cosas en Marvel.
Un cameo en X-Babies en 2009, y su recuperación como personaje dentro de Marvel cuando en 2016 decidieron dejar que guionizara el segundo volumen de la serie de Drax nada menos que Phil Brooks con la ‘ayuda‘ de Cullen Bunn. Ah, espera, que lo mismo no os suena por ese nombre. Bueno, Phil Brooks es también conocido como… CM Punk. ¿Que tampoco os suena? De verdad, la gente cómo es. Sea como sea Brooks quiso recuperar a un Terry que era… algo diferente.
Y que estaría allí del 6 a su cierre en el 11. Luego ya alguna otra breve aparición y una mini-recuperación en Asgardians of the Galaxy en 2019. Ah, sí, el guionista de aquella era Cullen Bunn de nuevo, ¿cómo lo habéis sabido?
Así que quién sabe cuándo volveremos a ver a Terry. Lo único que hace falta es que Bunn vuelva a tocar un título espacial… O que Disney decida, por fin, dedicarle una serie.
16) Plasmer (1993–1994)
Plasmer es conocido en España sobre todo por una cosa. Por ser la puerta de entrada del -en aquel momento- Pascual Ferry a Marvel. Esta mini de Marvel UK sobre una científica que logra separar su parte buena de su parte mala. La buena se convierte en un ser plásmico que puede cambiar su forma -más que conservarla, la verdad- mientras que la mala…
…digamos que en Marvel tienen una idea muy concreta sobre cómo son las malas mujeres.
Plasmer no volvería a ser usada en un cómic por Marvel.
Aunque sí en los tribunales.
Defiant comics anunció en ese mismo 1993 que iba a sacar un cómic llamado Plasm. Marvel les denunció, y aunque Defiant cambió el título por Warriors of Plasm
Marvel insistió en seguir adelante. Al final pasó lo esperable. El juez le dio la razón a Defiant… pero los gastos para el juicio hicieron que la editorial quebrara. Una vez más el sistema judicial demostró su utilidad.
17) Pooluminati (2025)
A veces sospecho que hay un título de MuertoPiscinas para cada letra porque, en realidad, esperan sacar un abecedario en algún momento. Luego recuerdo que ya lo han hecho.
Sea como sea, la abundancia de títulos que iban de «todos los X del multiverso» sirvió de base para… bueno, para lo que debamos de suponer que es esto. Que no queda claro si es solo una parodia de los Illuminati de Marvel, de las historias de multiverso, de lo mayor que está la hija de MuertoPiscinas o de qu… Espera, ¿2025?
En fin, al menos algo podremos sacar de ello…
Bueno, me refería más a la historia de complemento. Pero es que luego la he leído también.
18) Powerhouse Pepper Comics (1943)(1948)
En los años cuarenta Basil Wolverton, uno de esos reyes del feísmo y lo grotesco, creó a Powerhouse Pepper. Un boxeador de gran fuerza y poca cabeza -aunque entrañable, claro-, casi como si los productores de animación de la época -o en Bruguera– hubieran decidido pasarse al underground. (Que, en realidad, tampoco estaba tan lejos), lo creó para el primer número de Joker Comics.
En la esquina, como veis.
El éxito fue suficiente como para que en el sexto número -al año siguiente- le dieran su serie propia serie… o mejor dicho, su intento. Porque solo habría un número en 1943.
Pero no por ello dejaría de aparecer en cabeceras, ni mucho menos. Gay Comics, Tessie the Typist, Rusty Comics e, incluso, Millie the Model serían las cabeceras por las que se pasaría hasta que, cinco años más tarde, en 1948, decidieron intentarlo de nuevo…
Y esta vez consiguieron sacar cuatro números más. Números en los que había historias cortas del personaje y también alguna página suelta.
Tras esto Powerhouse Pepper no reaparecería en Marvel. Ni lo ha hecho. De momento.
Basil Wolverton seguiría colaborando puntualmente, menos como guionista que como dibujante, en títulos como Mystic, Adventures into Terror, Journey Into Unknown Worlds o la Crazy Magazine y, finalmente, en los setenta le publicaron una tira en Comix Book. El título de underground que Marvel publicó en los setenta y en el que se podían encontrar nombres más que conocidos.
Fue una lástima que muriera en 1978 -con 69 años, que tampoco está mal-. Pero ya sabéis que la muerte no detiene a Marvel, y en los ochenta aún aparecería una obra suya en Epic Illustrated, con la reimpresión una historia de su otro personaje más conocido, Spacehawk.
Qué puedo decir, a veces incluso detrás de los cómics y personaje de vidas más cortas en apariencia hay alguna historia que rescatar.
19) Powerless (2004–2005)
Alguien en Marvel debió de pensar que si en DC sacaban Identidad Secreta ellos también podían. Pero, claro, sin habérselo leído antes. Así que tenemos una serie de historias dentro de un universo alternativo… pero todo el rato mencionando y sacando las cosas del otro universo, cada recurso posible. Pero sin llegar realmente a entrar en los personajes porque, claro, están muy ocupados sacando a unos y otros y, sobre todo, con el ‘misterio central’ preparando un giro que… en fin.
20) Powerline (1988–1989)
En 1988 y dentro de lo que se dio en llamar The Shadowline Saga se publicaron varios cómics en Epic. Bueno… en realidad fueron tres cómics: Doctor Zero, Powerline y St. George. Lo más importante que acabaría saliendo de esto sería que uno de sus personajes, Terror, Inc., acabaría en el Universo Marvel. Pero ese es asunto para otro momento. Para la T, concretamente.
En cualquier caso, a Powerline se les mostró por primera vez en Doctor Zero… y no volverían en salir en los ocho números que tuvo aquella serie en 1988. Pero, claro, al mes siguiente les daban la suya propia. Esta de la que hablamos. También con el tándem de D.G. Chichester y Margaret Clark en los guiones -los mismos que unos meses después sacarían la tercera en discordia, St. George– aunque como ‘creador’ constaría Archie Goodwin, la presentación no sería casi ni tenido en cuenta, porque -ahora sí- se nos presentaría a los personajes.
Lo curioso es que en realidad… es un dúo. Hay más personajes, claro. La portada nos presenta a tres y un enemigo. Pero lo importante son dos de ellos, que descubren que su cercanía potencian los poderes. A continuación una serie de historias de superhéroes que podría haberse publicado en Vértigo… si no fuera de Marvel… o si hubiera existido años antes de cuando lo hizo… ¿Qué a qué tipo de cosas me refiero con esto? Pues…
A algunas cosas. Indeterminadas.
Lo cierto es que ninguna de las tres series pasó del octavo. Pero, eso sí, pensaron en sacar… un extra. Al año siguiente sacaron A Critical Mass.
Que reunía personajes de las tres series. Eso sí, solo siete números en lugar de ocho.
En parte porque eran los siguientes números de las series, que se suponía que iban a ser un crossover llamado… sí, Critical Mass, efectivamente. Así que intentaron ver si como título suelto vendía más. Que por supuesto que no, pero ya que lo tenían no lo iban a tirar, o algo así.
Y ahí acabó… al menos de momento. La verdad es que no tengo claro cómo no lo han recopilado y revendido ya en algún lado, pero teniendo en cuenta que Chichester acabó con un puestazo en Ogilvy & Mather quiero creer que es porque ya hacía suficiente el mal en su trabajo habitual sin necesitar extras.
21) Power Man (1974–1978) / Power Man and Iron Fist (1978–1986)(2011)(2016–2017)
Si esperáis que haga un repaso de la carrera de Luke Cage vais dados.
Lo que pasa es que tenía suficiente gracia esto. A ver, Cage aparece por primera vez en Hero for Hire
pero para el número 16 deciden que eso de Luke Cage, Hero for Hire no quedaba suficientemente bien, así que le cambian el título a Power Man. Y para eso se buscan una de las excusas más ridículas de los cómics Marvel. Que ya tiene mérito.
Como Power Man continuaría con su título y aparecería por alguno otro -sobre todo como parte de los Defenders, en aquel momento-, pero para el número 50 acabó acogiendo a otro personaje en su título. Así que tocó un nuevo cambio.
Hasta el 125 llegarían, ya en 1986. Cage pasaría a tener título propio de nuevo seis años más tarde, en la muy noventera colección con su apellido…
que duraría 20 números. Y seguiría apareciendo aquí y allá -en Secret Defenders, por ejemplo- hasta que en 1997 sacaran Heroes for Hire. Que se quedó en 19 números.
Luego llegaría la etapa de Iron fist / Wolverine, la de Marvel Knights, Bendis usándolo de juguete en Alias, Daredevil, New Avengers o lo que tocara, un segundo intento de serie propia con Azzarello y Corben, un segundo Heroes for Hire en 2006 con todo el follón de Civil War, mil apariciones aquí y allá y, finalmente, en 2011
el tipo blanco le cambia por uno más joven.
Sí, Cage dijo que no quería volver ser Power Man, así que el nombre se lo queda un tal Víctor Álvarez.
Víctor Álvarez había aparecido por primera vez en Dark Reign: The List – Daredevil, le habían dado un especial de prueba en Shadowland: Power Man
y como no hubo mucha queja tirarían pa’lante con él en esta nueva mini… que duraría cinco números.
Álvarez seguiría apareciendo por títulos, especialmente Avengers Academy, Mighty Avengers, New Avengers, Champions -sorprendentemente no Champions Avengers– y una de las últimas versiones de Los Thunderbolts. Aunque desde 2022 estaba un tanto menos presente.
Pero mucho antes de eso, en 2016, ya lo habían intentado de nuevo…
Una versión más contemporánea, que aguantaría 15 números, con David F. Walker guionizando y Sanford Greene dibujando.
Pero, por supuesto, no sería la última vez tampoco porque este mismo año…
protagonizó los cuatro números de esto que se supone que fue un evento o algo. Muy importante y definitorio. Una cosa.
Y ahora que ya hemos repasado la historia de Power Man os dejo que echéis un ojo, a ver cuántos guionistas y dibujantes racializados negros ha tenido.
22) Power Pachyderms (1989)
El típico cómic en el que te encuentras de guionista a Roger Stern pero te acreditan como creadores a Tom Defalco y Adam Blaustein. Lo que tiene su aquel, teniendo en cuenta que era su primera aparición impresa.
Ya sabéis, lo de Spider-Ham le había salido bien. ¿Por qué no intentar repetirlo? Pero había algo más.
El éxito de las Tortugas Ninja -y sus referencias a Marvel– estaba resultando ser una mina de oro. Y eso que en 1989 aún no habían sacado la película. PERO… Ya se estaba comentando. Hasta el punto de que el Marvel Age 40 -en el que, por cierto, se hablaba de Spider-Ham– había un muy peculiar anuncio.
Eso fue en 1986 y este cómic se publicó en 1989. Porque el verano puede hacerse muy largo, claro.
Las decisiones editoriales -erróneas- se fueron apilando. Aunque lo mismo preferís leer el artículo de Cracked resumiéndolo. Digamos que para cuando fueron a sacarlo no tenían claro ni qué querían hacer, ni cómo querían hacerlo, ni por dónde estaban moviendo eso.
De ahí que el juego de palabras con las Tortugas Ninja desapareciera, pero se mantuviera a cuatro integrantes, pero se metiera a Elektra, pero los diseños -y la portada- hicieran referencia a los X-Men, pero el paquidermo Cíclope -sí, es Cíclope y no Longshot– lanza rayos por la trompa y no por los ojos… Y así un buen rato. Por supuesto hacer un juego de palabras con los Power Packs y no meter ninguna referencia al grupo infantil tampoco es que ayude mucho. Probablemente por todo esto el éxito fue… vamos a decir… que no fue el que esperaban.
Ahora bien, ¿con qué nos podíamos encontrar dentro?
Pues con una excusa argumental
Luego empeoraba. Sí, en serio. Lo cierto es que nadie parecía estar muy por la labor. Mezclando referencias y guiños que no tenían mucho sentido, ni coherencia. Hasta acabar con:
Por supuesto ni han vuelto a aparecer ni se les espera por sitio alguno. Pero creo que sirven sobre todo como recordatorio de que parodiar no es tan fácil.
23) Power Pack (1984–1991)(2000)(2005)(2018)(2021) / Spider-Man and Power Pack (1984) (2007)/ Cloak and Dagger and Power Pack: Shelter from the Storm (1984) / Power Pack Holiday Special (1992) / X-Men and Power Pack (2005–2006) / Avengers and Power Pack Assemble! (2006) / Hulk and Power Pack (2007) / Fantastic Four and Power Pack (2007) / Iron Man and Power Pack (2008) / Power Pack: Day One (2008) / Skrulls Vs. Power Pack (2008) / Wolverine and Power Pack (2009) / Thor and the Warriors Four (2010) / Power Pack: Grow Up! (2019) / Power Pack: Into the Storm (2024)
Una vez más: Vamos a ello.
Que la continuidad es un constructo creo que es algo que sabemos todo. Pero supongo que siempre está bien que aparezca una serie para demostrarlo. De eso supongo que va Power Pack. Es decir, también va de cuatro hermanos que reciben poderes y de una guerra intergaláctica entre una raza de unicornios y otra de serpientes. Pero también de lo de la continuidad.
No es lo único, claro, también muestra cómo llega el descenso a los problemas en Marvel cuando ellos están contando su historia y comienzan a aparecer todos esos eventos como las Secret Wars II o Inferno en los que tienen que participar quieran o no.
Así que no solo marca un momento en el que se podía sacar una serie con unos personajes que no derivaban de otra obra y que aquello durara 62 números, también enseña cuando empezó a dejar de ser factible.
Pero bueno, vamos a centrarnos o no acabaremos nunca:
La culpa de todo la tuvo Jim Shooter. Shooter se empeñaba en que los editores debían de ser también guionistas. Simonson no estaba segura de lo bueno de la idea. Pero acabó con cierto tiempo libre después de que Shooter contratara más editores. Así que a Simonson se le ocurrió el punto de partida de Power Pack y se puso a guionizar. Descubriendo en el proceso que guionizar era más complicado que editar. Así que parece que lo de Shooter no era tan mala idea.
Sea como sea, lo primero que Simonson hizo fue buscarse a una dibujante que supiera hacer algo poco habitual en el cómic de superhéroes: Dibujar niños. Ya sabemos lo fácil que es que acaben dibujando a señores bajitos. Por suerte June Brigman era ciertamente capaz.
El éxito de la colección daría como para que cuando iba como por el quinto número hubiera una publicación especial con Spider-Man de Nancy Allen y Jim Salicrup con Jim Mooney dibujando. No, no me refiero a que Spider-Man apareciera en el tercer número. Me refiero a… otra cosa.
Brigman duraría hasta el 17, después un par de número con Brent Anderson y Scott Williams, Bob McLeod, y para el 22 llegaría John Bogdanove, que sería el principal dibujante, hasta que en el 36 se ocupa también del guión. Simonson se ocuparía del siguiente, con Sal Velluto dibujando que duraría -salvo un número- hasta el 42, el 43 lo recuperaría Bogdanove, y tras una serie de números con inestabilidad -que incluye un número junto a Viuda negra y Punisher obra de Terry Austin y Whilce Portacio, porque 1989 era casi los noventa- volvería del 47 al 49. En el 50 Bogdanove seguiría guionizando, pero ahora con un dibujante, y con… una serie de decisiones.
Por cierto, que poco después de la publicación de este número de la regular llegaba también una novela gráfica compartida con otro de los ‘grupos juveniles’ de Marvel.
Otra decisión, vaya.
Lo cierto es que la salida de Simonson causaría un carrusel de nombres en ambas partes de la creación, que se notaba en los bandazos que iba dando la historia. En el 56 llegaron Michael Higgins y Tom Morgan, que se quedarían ya hasta el final en un número 62 que salió a finales del ’90 y que no contó con Morgan por haber ‘acabado’ con las serie en el número anterior. Estos últimos números fueron, digamos, notablemente controvertidos.
Hasta el punto de que a finales de diciembre de 1991 publicaron un Holiday Special en el que regresaban Simonson y Brigman.
¿Y a qué volvían? Pues, resumiendo mucho, a deshacer lo que habían estado haciendo los últimos números. Eso incluía no solo revertir apariencias -también os digo que dejar convertido a uno de los niños en un unicorniosome fue… una decisión- sino también recuperar a los padres en un salvado anterior con el viejo truco de ‘uy, que va, esos no son’. En fin, tampoco es que
En fin, que tampoco es que salieran en tantos sitios -un Marvel Fanfare, un Marvel Super-Heroes, una aparición como improbable ‘flashback’ en Cage… o los New Warriors…
Lo cierto es que los noventa no fueron la década más movida para ellos, pero tampoco es que se olvidaran exactamente, y para el 2000 lo recuperarían…
Por Shon C. Bury y Colleen Doran, aunque duraría solo cuatro números.
Para 2005 decidieron una estrategia diferente, sacando una serie de miniseries de cómics en los que una versión alternativa -dentro de su propio universo- tendría aventuras. Empezando por el tercer volumen…
y siguiendo por toda una serie de apariciones junto a otros personajes
además, como vemos, de alguna historia más o menos suelta. Los años que había suerte se encargaba de los cómics Fred Van Lente o Gurihiru. Con mucha suerte ambos a la vez.
Así fue hasta que en el evento Marvel Legacy decidieron recuperar el grupo clásico con un número 63… que llegaba con Devin Grayson y Marika Cresta.
Un intento de, en realidad, contar un número antiguo con dos puntos de vista. Para seguir con una secuela de aquella historia, pero hacerlo de tal manera que en realidad se centran solo en una de las personas del grupo, y termina separándolo de nuevo. Si lo que pretendían era… cualquier cosas, desde celebrar el grupo a mirar si lo podían relanzar… lo cierto es que no fue precisamente una buena idea. Pero claro, es Marvel. La Casa de las Ideas. No La Casa de las BUENAS Ideas.
Probablemente algo andaba dando vueltas -y me refiero a que estaban intentando sacar una serie con Disney, claro- porque en 2019 llegó primero un One Shot: Power Puck: Grow Up!
De nuevo con Simonson y Brigman a los mandos. Y una segunda parte de la misma historia por las Gurihiru.
Una historia sencilla, puro one-shot, que sirve para unir lo antiguo lo moderno y también para celebrar ese estilo ‘moderno’ que se había convertido en el más reconocible de los hermanos en los últimos años. Y todo eso con una historia de cumpleaños que, sin embargo, no necesitaba hacer ningún tipo de exceso para que la consideraran adulta.
El caso es que la serie debía de seguir dando vueltas porque en 2021 llegó el quinto volumen:
Y dentro, por supuesto, de la iniciativa Outlawed. Que funcionó regular. Esta de Ryan North y Nico Leon duraría 5 números. Que normal porque a quién se le ocurre ponerle portadas de Ryan Stegman. El público potencial no va ni a pararse, y el que compre por la portada saldrá por patas. Como quizá no quede claro voy a poner una imagen interior para que comparéis con la portada.
Por eso Simonson quería un dibujante que supiera dibujar niños.
Y, probablemente por eso, lo último que hemos visto del grupo, en 2024, ha vuelto a ser una mini de 5 de Simonson y Brigman.
Unas ‘vacaciones de verano’ en la que recupera muchos de los personajes y temas, incluido Franklin Richards como ‘quinto Power Pack‘, y con una promesa en el aire de que podría repetirse cada año… o dos años. Ya veremos, de momento no han vuelto a aparecer -es decir, como grupo, que es de lo que hablamos y por eso no he hablado de apariciones sueltas que podrían haber sido una verbena- pero si algo creo que hemos dejado claro es que en Marvel van a seguir con ellos.
Al menos hasta que Disney estrene la serie y vea resultados, claro.
24) Presidents’ Day Celebration Special (2009)
Por algún motivo alguien pensó que había que sacar un cómic que tuviera una historia de Spidey y el Capi con Lincoln. Y luego el resto rellenarlo con lo de Obama y Spidey. Como si en 2009 todavía hubiera gente que esperara algo de Obama. Pero debieron de aprender de su error, porque últimamente no han sacado ningún especial. Y eso que pedir cosas que Obama tuvo es una de sus especialidades.
¿Y Lincoln? Pues nada, luego fue a peor con el Cazavampiros, y después a mejor con Oh, Mary! así que este cómic puede contar como un punto cero. Ni frío ni calor.
25) Prevent Child Abuse America Presents: Amazing Spider-Man on Bullying Prevention (2003)
De alguna manera Target, que en tantos follones está últimamente por plegarse con rapidez a las peticiones anti-diversidad de TRUMP!, decidió sacar un cómic anti-bullyng. Que no es tan raro, Anarrosa sacó un libro contra la violencia doméstica, aunque es cierto que como no lo escribió probablemente tampoco lo leyera y por eso luego se pasó años manteniendo en nómina a… pero estoy divagando.
En este cómic se nos cuenta que si Spidey decide quedarse a un lado sin intervenir pasan cosas malas. Salvo que en este caso no muere su tío -es decir, sí, pero no en esta historia- sino que un compañero acaba buscando venganza por el matonismo del cole y convertido en supervillano. Supongo que es el tipo de historias en las que piensan los de ‘ahora esto no podría publicarse’ porque lo considerarían propalestino o algo así.
Luego sacan a otra víctima de matonismo… ¡y resulta que se ha hecho policía! De verdad que es un número especial más espeluznante que los de halloween.
26) Previously in Marvel Comics (2020)
En julio de 2020 Marvel decidió sacar un tomo recopilatorio para que los lectores pudieran recordar cuándo y cómo se habían quedado los cómics. Por culpa del parón que hubo cuando lo del COVID. No sé si os acordaréis de aquello.
¿En qué consistía? Bueno, sobre todo en resúmenes de una página con más o menos arte.
Pero, de cuando en cuando, alguno lograba sacar algo más de aquello.
No mucho, porque… buenoenfin, esto era lo que era. Pero supongo que por ello también conviene recordarlo. Un contenedor. Quiero decir, un contenedor de un momento concreto de la historia de los cómics Marvel.
Y también de los otros, claro.
27) Prime (1993–1995)(1995–1996) / Power of Prime (1995)
Blablabla. En 1992 Malibu era una editorial más o menos consolidada, hasta el punto de servir como primer editorial de los cómics de Image. Eso sirvió para lanzar las ventas también de esta editorial, hasta el punto de superar las cifras de ventas de DC. Luego Image se largó pero en Malibú sacaron el Ultraverso.
Ahí apareció Prime. En junio de 1993, con Len Strazewski y Gerard Jones como guionistas y dibujando Norm Breyfogle, que se ocuparía del primer año de la colección. Tras él llegaría un carrusel de dibujantes que incluiría nombres conocidos como los de Darick Robertson, George Pérez, Dave Cockrum o Bryan Hitch, normalmente para hacer solo un número… o incluso menos de uno, solo algunas páginas o en colaboración. Con tanto trasiego daría tiempo a que pasara lo otro que tenía que pasar…
…y es que con tanto éxito -aparente- de ventas, y tanto nombre más o menos conocido y blablabla, las dos grandes dirigieron sus ojos hacia ellos. DC consideró comprarlo, pero Marvel se adelantó. No para comprar las series y cerrarlas, en absoluto. Fue por… ehm… por su… coloreado. Sí, eso, el coloreado.
Pero a Prime le estaba yendo tan bien que había logrado su propio… vamos a llamarlo ‘annual’ 1994…
además de su propio videojuego…
Vale, en SEGA CD, pero videojuego al fin y al cabo. ¡Y tuvo una especie de cómic-gratuito-introductorio-que-lleva-al videojuego!
Estaba claro que Prime era uno de los éxitos del Ultraverso.
A principios de noviembre de ese mismo 1994 Marvel se hizo definitivamente con el control de Malibú. Y para el verano de 1995 comenzaron a notarse los cambios. El trasiego de dibujantes en el título continuaba, pero es que en Marvel ya tenían un plan que comenzaba por lanzar lo que podríamos llamar algún tipo de resumen o similar… Power of Prime.
Anunciado como seis números, reducido a cuatro. Alguien decidió que la segunda y la tercera no eran necesarias. Claro que tampoco el resto, supongo. Salvo, claro, que quisieras responder la pregunta: ¿Cómo de noventera podía ser una serie?
Aunque imagino que por lo menos nos ponía en perspectiva. Porque en Marvel decidieron hacer un relanzamiento. No de todas, claro, de algunas. Prime sí y por eso está aquí. Otras como Protectors o Prototype no tuvieron esa suerte, y por eso no están.
Pero, como decíamos antes, Prime era de los que más éxito estaba teniendo, así que era normal que Marvel mantuviera la colección e, incluso, comenzara a preparar el relanzamiento en aquel verano de 1995. Como vemos esperaron a que llegar al 25 para sacar ese mismo mes -aunque un poco antes- este resumen. Después de eso, como con otros personajes del Ultraverso, le dieron un número crossover con uno de los héroes de Marvel.
A Prime le tocó, efectivamente, Hulk. Se sacó después del 25 pero aún con Power of Prime en marcha. Buscando un hueco para el personaje. Lo co-escribieron los guionistas habituales -únicos, de hecho- de Prime, Len Strazewski y Gerard Jones, y -por supuesto- Peter David.
De los dibujos se encargarían John Statema y Kevin West. El primero había trabajado en uno de esos números de tiovivo de autores en Prime -el 17- y había vuelto en el 24 para hacerse más o menos cargo del personaje, incluyendo dibujar también un par de números de Power of Prime. El segundo… digamos que era un plan a futuros.
Prime duraría solo un número más, hasta el 26. Una vez publicado este, el especial con Hulk y el último número de Power of Prime llegaría el relanzamiento. Que comenzaría con un número especial en septiembre.
La vuelta al cole y el ‘nuevo curso’ sirve para lanzar todo tipo de coleccionables, supongo. La idea era que el número infinito -dibujado por Statema– sirviera tanto de cierre como de apertura. Y la nueva colección la dibujaría… West. Una manera de relanzarlo dentro de Marvel. Bueno… a su particular manera.
El problema es que para el segundo número volvieron a las andadas con los dibujantes. Además de West pasarían John Royle, Bryan Hitch, Phil Jiménez o Scott Kollins… Por los primeros seis números.
Y me paro en el sexto porque para ese número aproximado ese intento de lanzamiento y relanzamiento incluyó en el caso de Prime no solo ir apareciendo por algún otro título del Ultraverso, también un segundo especial con otro personaje de la casa en marzo de 1996. A ver si así.
A Len Strazewski le habíamos visto aparecer por última vez en el número 4. El quinto lo guionizó Jan Van Lente y tanto el sexto como este especial nos llegó como Jones a solas. Eso sí, para hacerlo en Marvel pensaron volver al principio y se trajeron a Breyfogle a dibujarlo, a ver si así.
Pero no. Los creadores seguían dando vueltas, aunque para el 9 trajeron de vuelta el equipo original con Strazewski y Breyfogle, Luego saldría en algún otro título del Ultraverso, que tampoco fue mucho más, la verdad. Y, por supuesto, no se molestaron en recuperarle.
Para el 11 se irían los creadores originales -y espero no tener que decir más de Gerard Jones, pero mira, mejor en Prime que en Power Pack– y pondrían a Keith Giffen y Dan Shaheen a los guiones, con Humberto Ramos y Al Rio dibujando. Ramos duraría solo un número, pero acabaría en el 15, ya solo con Shaheen y Rio al mando. Desde el penúltimo. El cierre de Prime coincidiría con el de otra de las series, UltraForce. El último intento, por llamarlo de alguna manera, sería Future Shock. Un ‘cierre‘ para la editorial en febrero de 1997.
Prime no ha vuelto a asomar por ningún lado, pero… supongo que al menos en Marvel tienen ese nuevo sistema de coloreado. Además de un rival menos.
Pero bueno, todo esto demuestra, una vez más, que en Marvel son unos cobardes. Porque ya ves lo que les costaba haberle traído de vuelta en lugar de Sentry.
28) Private Eye (1951–1952)
Uno podría pensar que Marvel acabó publicando a la famosísima revista británica. Pero me temo que no.
Esta Private Eye, que al principio llevaba delante del título Crime Cases con una libreta a la derecha que decía Dangerous adventures from the private case-book of Rocky Jorden. Un intento, parece, de fingir que tenía algo que ver con Rocky King, el protagonista del programa televisivo Rocky King, Inside Detective que estuvo en pantalla de 1950 a 1954. Aunque, claro, el canal de emisión era DuMont.
En Marvel -bueno, en Atlas– decidieron apostar más aún por Jorden, así que pasó a sustituir lo de Crime Cases para ser Rocky Jorden Private Eye. Lamentablemente no pareció que el público estuviera muy por la labor, porque el 8 fue su último número y Rocky Jordan no regresó en ninguna de las otras colecciones de Marvel. Pero, al menos, les queda el poder decir que en su momento publicaron Private Eye.
29) The Prowler (1994–1995) (2016–2017)
Supongo que a estas alturas han sacado suficientes artículos sobre el personaje -es decir, no hay como poner a un actor más o menos famoso para que salgan esos artículos de ‘¿quién es ese misterioso X que interpreta N en la película Y?’. Como lo de explicar finales, que no van a admitir nunca que los escriben no para los que han visto la película y no la han entendido sino para los que han decidido que pasan de verla pero quieren conocer lo único que el trailer no destripa… a veces.
Pero bueno, aquí nos debemos a nuestro público y a la posibilidad de hablar de eventos como Creatures of the Night. Pero me estoy adelantando.
Prowler apareció por primera vez en el 78 de The Amazing Spider-Man, en 1969, creación de Stan Lee y John Buscema -aunque la portada seguiría siendo de Romita Sr.–
En teoría el personaje era… otra cosa. Originalmente el diseño iba para un enemigo que iba a salir en el magazine Spectacular Spider-Man. Que no llegó a salir nunca, claro. Y el nombre por lo visto era de un villano que diseñó el adolescente Romita Jr. y del que su padre usó solo el nombre. El personaje, que tras sus comienzos villanescos prometería reformarse, caería en suficiente gracia como para regresar un par de veces sobre todo en los títulos de Spider-Man.
Pero no solo, también se daría dar una vuelta por Deadly Hands of Kung Fu o Defenders en los setenta. Lo cierto es que Hobart Brown, Hobie, normalmente se presentaría como alguien dispuesto a hacer el bien… después de haberse equivocado antes. (Además de alguien a quien parece fácil robarle el equipamiento. Al menos un par de veces) De ahí que formase parte del grupo de villanos reformados (masomenos) The Outlaws.
Y para los noventa llegó su momento. O algo.
No diré que nadie en Marvel pensara: Vaya, ojalá nosotros tuviéramos a algún personaje afroamericano con una máscara, unas manchas en la cara distintivas, capa y un cierto aspecto demoníaco. Pero tampoco lo contrario, claro.
Así que lanzaron esta serie, con Carl Potts a los guiones y Bill Reinhold a los dibujos, y el nombre Creatures of the Night en la parte superior. ¿Por qué? A saber, pero voy a presuponer que la idea era que si colaba siguieran con ella, y si no se quedaba como esa miniserie. Que es lo que pasó, claro.
Y si os preguntáis si en esa serie alguien le roba la equipación y se hace pasar por él…
¿Qué por qué lleva la versión nueva pinchos y bolsillo? Quizá no he sido claro: Estamos en los noventa. De hecho el nombre del tipo -que se supone que no le imitaba, sino que se inspiraba en él- era Nightcreeper. De hecho, se supone que era un compañero de trabajo de Hobie cuya hija murió durante un tiroteo. Así que pensó en hacerse un traje y yadayadayada. Tampoco es que volviera a aparecer después de esta mini, la verdad.
Durante la mini sabríamos más de la vida familiar de Hobie, como que es el más joven de nueve hermanos, que su padre les abandonó, y eso llevó a su madre al alcoholismo, haciendo que él y sus hermanos -uno de los cuales es el artista marcial Abraham ‘Abe‘ Brown, o Black Tiger, que debutaría en Deadly Hands of Kung Fu y al que veríamos también por aquí.
A su mujer le saldría una oportunidad de trabajo que significaría mudarse de la ciudad. Y el dejar Nueva York, su empresa, su familia -y es de suponer que a The Prowler– es uno de los temas de la serie. Que acaba con ellos decidiendo separarse.
La mujer –Mindy– volverá a aparecer en algún número suelto, pero lo cierto es que la decisión es bastante más notable porque no deciden matar a la mujer o buscar otra forma de empeorar la relación, sino seguir caminos separados.
Tras la mini Prowler quedaría de nuevo para aparecer de cuando en cuando, sobre todo en títulos de Spider-Man. Pero eso no significa que no decidieran, casi veinte años más tarde, darle otra oportunidad.
Por supuesto esto no tuvo nada que ver con que saliera en cierta película de animación de éxito y decidieran renovar los derechos. Ni mucho menos.
Todo empieza como parte de una historia de Spider-Man, con Hobie aceptando infiltrarse en New U Technologies. Sus pesquisas le llevan a descubrir que el nuevo Jackal ha creado una nueva Electro… y a ser aparentemente asesinado por ella.
El Jackal le trae de nuevo a la vida, con una nueva misión, que es de lo que se ocupa la miniserie. Que esta vez duraría seis números a cargo de Sean Ryan y Javier Saltares. En todo esto ocuparía un espacio Madame Web (las dos) y las ‘medicinas’ para que el cuerpo no decaiga.
A lo largo de la serie descubriremos alguna cosa más, como que el auténtico Prowler está en un tanque de recuperación cuidándose de sus heridas. Mientras su clon se acerca a la muerte poco a poco. Hobie acaba separándose de Spider-Man mientras el final indica que probablemente eche de menos el no haber elegido su relación con Mindy por encima de su trabajo y su persona superheróica. Supongo que buscando un eco al final de la anterior mini.
Volaríamos a verle en 2019 en Friendly Neighborhood, en un miniarco que terminaría con él presidiendo una especie de GoFundMe llamada Fairgray. Y que nos llevaría, un par de años después, en 2021, y dentro de Planet of Symbiotes (uno de esos ‘Todo el mundo consigue el poder de X‘, másomenos) a un cómic que comienza volviendo a ver reunidos a Mindy y Hobie. Solo que esta vez Hobie ha cogido -y transformado- el traje de The Hornet.
Sigue dedicándose al bien, pero ahora con otro traje y dentro de la empresa. Y que sirve, por supuesto, para reunir a los Slingers. En una trama… particular en Amazing Spider-Man. (Volumen 5). En la que le vemos reunido con Mindy de nuevo, pero también acabando a sueldo de Beyond.
Aunque la última vez que le veríamos sería en 2024, en Miles Morales: Spider-Man 15, en el que se nos enseñaría que fue él quien decidió darle su bendición -y su traje- a Aaron Davis para que siguiera ejerciendo de The Prowler mientras él continúa como The Hornet. Y sí, ESE Aaron Davis. El tío -de alguna manera, en algún universo- de Miles Morales. Pero no tengo ninguna intención de tratar de acercarme a explicar la continuidad de ese personaje.
Pero lo importante es que por una vez dejamos a ‘uno de los buenos’, a Hobie Brown, teóricamente reunido con su mujer y con un trabajo ‘legal’. Quizá no sea la mejor de las situaciones, y sin duda es pero que lo de Fairgray. Pero contémoslo, al menos de momento, como una victoria.
30) Psi-Force (1986–1989) / Untold Tales of the New Universe: Psi-Force (2006)
El intento de hacer un universo ‘más adulto’ en Marvel en 1986 nos llevó a esta Psi-Force. Una mezcla de grupo-de-chavales-con-poderes y… Bueno, ya llegaremos a ello. La creación se acredita a Archie Goodwin y Walt Simonson quienes, por supuesto, ni están ni se les espera en el primer número, que cuenta con Steve Perry y Mark Texeira como equipo. Vemos a los chavales, vemos que están huyendo y que hay algo parecido a una fuerza gubernamental persiguiéndoles. Y vemos que cuando se juntan sale un personaje de entre ellos.
No, para el Capitán Planeta aún faltaban años. Así que digamos que es más el Infinity-Man, pero sin quitarse de en medio.
Que les reúna un agente llamado Proudhawk y sea asesinado por un agente ruso llamado Mindwolf os dará idea de la sutileza de conceptos que manejábamos aquí. A partir de ahí idas y venidas del grupo de chavales y las distintas agencias que tratan de darles caza.
Perry estaría fuera para el tercer número, sustituido por Danny Fingeroth. Para el cinco el sustituido será Texeira. En fin, otra fiesta de creadores entrando y saliendo, algunos repitiendo, con Fabian Nicieza y Bob Hall como los dos más habituales. Con eso y todo tras el número 12 se publicó un Annual con Texeira dibujando. Para el 16 parecía haberse formado un nuevo grupo con Niecieza y Ron Lim. Que dejaron momentos como esta portada.
Ah, sí, hubo idas y venidas con otros personajes del Nuevo Universo, por supuesto.
Para el 23 Lim se iría y volveríamos con las ideas y vueltas de dibujantes. Para el 28 -y hasta el final de la serie- lograrían que Rodney Ramos aguantara en el puesto. Como el final fue en el 32 tampoco hubo tanto problema.
Lo cierto es que mucho duró, pero supongo que el ser un Proyecto Marvel ayudó. A que llegará hasta 1989.
No volveríamos a saber de ellos hasta que intentaron el Untold Tales of the New Universe en 2006, que tuvo una versión de Psi-Force, por supuesto. Con Tony Bedard y Russell Braun.
La actualización no funcionó -como podía haberles avisado cualquier que se la hubiera leído- pero tampoco parece que les importara en exceso. Supongo que es la manera de Marvel de mostrar lo que les importa: Mantener renovados los derechos de los títulos.
31) Psychonauts (1993–1994)
La verdad es que después de esa portada debería de limitarme a poner una de esas imágenes de ‘mirando a cámara’. Pero como son muchos años ya en esto creo que puedo continuar adelante. Por supuesto la forma de escribir la frase hace pensar a la vez que es mentira y que está escrita para ser lo más cercano a la verdad que pudieron. Pero, claro, ¿para qué vamos a preocuparnos en mirarlo? Es decir, más allá de porque tiene pinta de ser mentira.
Así no nos hacemos preguntas como ¿Qué ha pasado aquí y por qué no aparece como Heavy Hitters? Claro que uno mira dentro y da la sensación de que no debió de ser sencillo. Por ejemplo, no parece que hubiera traductores entre medias. Porque equipo estaba formado por Alan Grant y Tony Luke como guionistas y a los lápices Motofumi Kobayashi.
Intentaría explicar el argumento o mostraros imágenes del interior, pero creo que no se trasladaría tan bien su mala fama. O, quizá, eso es exactamente lo que hace falta. Vamos con una página:
Sea lo que sea que le ha pasado a estas páginas -o a las piernas del tipo- está claro que hay una historia que contar. Algo que, imagino, intentan explicar aquí:
Y si esto es lo que publicaron en el propio cómic -supongo que como disculpa después de lo que sea que le hicieron a las páginas originales- no quiero ni pensar en lo que la historia real pueda ser.
En realidad lo único que me extraña es que no hayan tratado de recuperarlo de alguna manera en la Marvel de Akira Yoshida.
32) Psylocke and Archangel Crimson Dawn (1997)
Seguro que todos recordáis ese momento en el que Arcángel y Psylocke fueron pareja. No me cabe duda.
Salvador Larroca había comenzado a colaborar con Marvel UK en 1993, en Dark Angel y Death’s Head. De ahí pasó a algunos otros títulos y para 1997 llevaba ya varios cómics hechos. Uno de los cuales fue el arco de Excalibur del 107 al 110 en el que tenía lugar el inicio de un arco que continuaría en esta mini. Así que no s tan raro.
Y, además, nos dio para algunas imágenes como el pretzelocke…
También hay una buena cantidad de pies dibujados. Pero entiendo que eso es porque siempre hay que tener un Plan B.
33) The Punisher: Die Hard in the Big Easy (1992)
Una cosa tengo que decir antes incluso de mostrar la imagen de portada. Y es que soy la peor persona posible para hablar del Punisher. Nunca me ha hecho mucha gracia el Castigador, no he seguido habitualmente sus cómics y creo que puedo hablar más de las películas que de cualquiera del resto de cosas. Así que elegir algo suyo para esta sección ha sido complicado. Así que si alguien quiere saber más lo mejor es que le pida al resto de posteadores que lo hagan ellos.
Para mí siempre ha habido algo intrínsecamente Barbie en su éxito. Comenzando por eso mismo, ha tenido éxito pero no tanto éxito como para lograr mantener la serie de manera continua sino para estar todo el rato sacando números 1. La serie The Punisher lleva 14, de Punsiher War Journal hemos tenido 5 versiones, y todavía tendríamos que contar cosas como Punisher: Red Band, que es en lo que están ahora después de haber presentado a un nuevo Punisher que no ha llegado a serlo ni en 10 números. Así que sí, hay dos Punishers por ahí.
Pero decía lo de la Barbie porque a lo largo de los años hemos tenido todo tipo de Punishers con distintos disfraces:
De hecho de la versión espacial tenemos otra que ya veremos durante algún momento de los meses que dure la S (os voy adelantando, por si no os lo esperabais, que tiene toda la pinta de que la R y la S, mínimo, necesitarán al menos dos entregas)
No solo eso, de Punisher hemos tenido también algún cómic de un secundario,
varios cruces que incluyen un par… peculiares…
y, por supuesto, las versiones 2099, una más clásica
y otra dentro de esa tradición que dice que si el Punisher se acerca a lo asiático
…se femboyiza, como pasó con el Mangaverso…
Por tener tiene incluso cómics que nunca se llegaron a publicar…
…pero esa es otra historia.
Es cierto que ha habido un punto de comedia, con los distintos equipos (al menos dos equipos Punishers, el Punishment Squad, el Punisher Task Force, por supuesto la juerga de Punishment Police, Punishers of the Galaxy o Punisher Pack. Aunque obviamente el mejor chiste fue en el What If…? 34 la Punisher Family)
Queda dicho todo esto para dejar claro que si no sacamos más a Punisher por este vuestro blog es porque no queremos, no por falta de material.
Y también para explicar por qué con todas las posibilidades que teníamos he pensado que lo mejor era buscar una que no tuviera que explicar. Una que ya solo viendo la portada sepáis que… quizá… alguien se tendría que haber pensado primero.
Eso es lo que ofrece Die Hard in the Big Easy.
Y he de deciros una cosa: Su portada no defrauda.
No tenéis más que preguntarle a cualquier poli de USA.
¡Hasta aquí para esta letra! Ya veis que la P nos ha traído miradas a los distintos pasados, niños, giros inesperados… y sospecho que un exceso de portadas. Pero el mes que viene habrá más, aunque será en DC. Además, así podemos aprovechar mientras para ir pensando para dentro de dos meses, en el que espero sea el posteo más corto -para coger fuerza casi tanto como para descansar- con las cosas que Marvel tiene preparadas para nosotros en la Q. Y ya os podemos ir adelantando que va a ser un tremendo…
¡Un mes más, una letra menos! Este mes nos toca solo una, pero una entera, la O. Que, aunque no lo pareciera, sigue teniendo su aquel. Cuando me puse a mirar pensé que no tenía muchas series en ella… pero luego me fijé en cuáles eran. Así que ya podemos ir empezando porque hay por delante mucho cómic que os dejarán… ¡OBNUVILADOS!
01) Old Lady Harley (2018—2019)
La saga de Old Fulanito sirvió para q… No, ya, no era el nombre pero hemos tenido tantos The End y Old Man y todo eso que, mira, de alguna manera hay que englobarlo. Tanto da. Su primera aparición -o la primera aparición de esta versión de Harley, si lo preferís, tiene lugar en el número 42 del tercer volumen de Harley Quinn, una historia de Frank Tieri con dibujos de Alain Mauricet en 2018 que se las apañaba para hacer a la vez una parodia del Old Man Logan -y el resto, pero sobre todo esa- y de, por algún motivo, Fury Road.
Ambas de tres años antes -a ojo-, pero es que los cómics son así. (Y por eso están las referencias que están, incluido ese tridente… y el comentario en la firma, claro)
Estamos en un futuro postapocalíptico en el que el Gang of Harleys (a quienes recordaréis de la H) se está peleando por Coney Island y blablabla. No es que tuviera mucho sentido sobre todo porque tuvieron que meterlo todo en un solo número.
Quizá por ese motivo pensaron en darle seis números más de su propia miniserie. No es que tuviera mucho más que añadir -claro- pero al menos tira arriba y abajo con algunos conceptos del futuro de DC.
Y luego ya no volvió a aparecer hasta unos pocos números ‘multiversales’ del cuarto. Pero con estas cosas, ¿quién sabe si no volverá? ‘Con estas cosas’ es lo del ‘multiverso’, no lo de ‘DC’… Bueno… ambas.
02) Olympus: Rebirth (2022)
Notar que había interés por la mitología grecolatina no debió de crear mucho problema a DC. Montaron todo un follón -que diría que aún dura, pero probablemente tendría que leer lo que están publicando ahora y no sé si estoy preparado- en el que lo mejor que pasó fue lo de Nubia que contábamos hace una letra (o dos meses), pero bueno, que aquí tenían la posibilidad de meter a Hipólita en el Olimpo y presentar un poco a los dioses. Lo cierto es que da la sensación de que todo lo que saben de mitología lo sacaron viendo Hércules, sus viajes legendarios -ni Xena, vamos- y el resultado es… bueno, el que esperarías de cómo está la DC de los últimos años.
Una cosa que se puede decir de OMAC es que tiene una de las mejores primeras páginas de cualquier tebeo de DC.
Y, efectivamente, tras esta explosión se vuelve al pasado, a presentarnos la historia que solo medianamente tiene que ver con mujeres en congeladores.
También hay IAs, o algo así. Lo cierto es que OMAC puede ser una de las obras más ‘actuales’ de Kirby. Supongo que poque hay cosas que nunca pasan de moda.
la serie duraría solo ocho números, de octubre de 1974 a diciembre de 1975. Ya sabemos cómo acabó aquella época en DC para Kirby, pero en DC decidieron traer de vuelta la serie -que para eso era suya- en octubre de 1978 como acompañamiento en Kamandi. El autor detrás sería Jim Starlin, que le iba a cambiar el origen, pasado, traje y…
bueno… todo lo cambiable. (Incluyendo convertirle en el abuelo de Kamandi). No está muy claro para qué querían traer de vuelto OMAC si no les gustaba nada. Pero lo trajeron de vuelta… más o menos.
Más o menos porque este relanzamiento de Kamandi con acompañamiento de OMAC duraría… solo este número. La DC Implosion les pilló en toda la cara, vaya. De hecho los dos números siguientes de Kamandi -incluyendo un crossover con The Sandman– aparecerían junto con la siguiente de OMAC en el Cancelled Comic Cavalcade. Aunque, en realidad, ese mismo número sería recuperado como complemento en Warlord 37, en septiembre de 1980.
O una versión parecida, porque cuando salió el Cancelled Comic Cavalcade vimos que se habían hecho algunos cambios antes de publicarlo.
sea como sea este título, que ya estaba preparado, ocuparía del 37 al 39 ( 8 páginas por números = 24) y sería todo lo que haría Starlin con el personaje. Porque volveríamos a verle de nuevo de complemento en la misma serie del 42 al 47 -en 1981 ya-, seis números con otras ocho páginas -es decir, otros dos números troceados- que realizarían, esta vez, Dan Mishkin y Gary Cohn con dibujos de Greg LaRocque. De nuevo acabaría con una suerte de cliffhanger…
Que no se molestarían en explicar dos años m´s tarde cuando en el DC Comics Presents 61 de 1983…
Se nos presentara una historia en la que OMAC viaja ‘al pasado’ y se encuentra con Superman. Para proteger a su antepasado, o algo así. Es difícil saber qué pretendían más allá de mostrar una versión con Len Wein escribiendo y George Perez y Pablo Marcos como ‘ilustradores’. Y -fuera de una aparición en History of the DC Universe– ya no volveríamos a verlo más…
Al menos durante casi una década, porque en 1991 cuando John Byrne quiso ser Kirby en lugar de calif… de Byrne lanzaría el segundo volumen:
Una versión en blanco y negro que, a ratos, parecía menos interesado en seguir el cómic antiguo que en prefigurar lo que acabaría siendo Savage Dragon
Sea como sea, como las cosas no estaban suficientemente complicadas decidió montar una de viajes en el tiempo. De esas que son capaces de explicar que no había que matar a Hitler. En fin, Byrne y sus cosas.
Fuera como fuese lo cierto es que desaparecería de DC con las Crisis y no se recuperaría hasta casi tres lustros después… con la llegada de otras crisis. En forma de miniserie de 2005 a 2006.
Esta vez con Greg Rucka a los guiones y Jesús Saiz dibujando. Y comenzando con Maxwell Lord asesinando a Blue Beetle. Seguro que echáis de menos esa etapa de DC, sí… En esta versión el Brother Eye fue una creación de… BATMAN. Sí, seguro que la echáis de menos. En fin. Los OMAC pasan a ser una especie de unidad de nanotecnologia que yadayadayada. Qué más dará. Matan a toda la gente de la JLI que pueden, copian cosas de Superman III, hacen -en general- de los cómics de superhéroe una cosa mucho menos divertida. Algo completamente en contra de aquellos ocho números iniciales de Kirby.
Sea como fuera esta mini acabaría dando paso a un número especial ligado a las Crisis, con Alexander Luthor por medio. Sí, seguro que habíais olvidado cómo fueron aquellas Crisis. Y como única utilidad dejando a Sasha Bordeaux fuera de este asunto. En teoría se ha acabado por fin con los OMAC… excepto que no.
Ese mismo 2006 se le dieron una serie propia. Sí, ‘el último hijo de OMAC’ o algo así. Tanto da. Ocho números duraría, otra vez. Tampoco esta vez le darían mucho que hacer porque estaríamos casi más cerca de una de Vértigo. Un tipo descubre que es la reserva de OMAC cuando le ponen en peligro. También los superhéroes lo descubren. Y ahí empieza una especie de carrera entre unos y otros con Brother Eye como el enemigo definitivo y un final de los que darían vergüenza ajena en un proyecto semestral de Comunicación Audiovisual.
Parecería que nos iban a dejar tranquilos pero en 2008 se acercaba otra crisis más, la Final Crisis. Así que sacaron un recopilatorio de historias antiguas…
…por motivos inexplicables. Porque si bien OMAC aparece -sin mucho sentido y contradiciendo varias de las cosas que se habían contado durante los dos últimos años- durante el evento lo cierto es que la cosa no pasó mucho de ahí. Bueno, pusieron a un pseudOMAC, Remac, en los Outsiders durante unos meses de 2008. Pero vaya.
Pero, por supuesto, todo era susceptible de empeorar. Es decir…
Sí, en 2011 Didio decidió autopremiarse con OMAC – Igual que haría luego con los Metal Men– y poner a Giffen en su mejor estilo kirbyesco a dibujarlo. Eso sí, de nuevo duró… ocho números. Que ya son.
Y como esto funciona como funciona a Didio le faltó tiempo para liarlo con el Proyecto Cadmus y, por supuesto, con todo el follón de Neo-Génesis y Apokolips. Fue cancelada a mitad del primer arco, pero decidieron publicar los números que faltaban, que ya es. Y terminar con un cliffhanger, claro, con la nueva versión – Kevin Kho, que hacía de Buddy Blank… o algo así- declarando que ya solo era OMAC.
Luego daría igual porque le irían sacando aquí y allá durante años, de Stormwatch a la Justice League International, Suicide Squad… bla.
Para 2015 llegó el evento Convergence, en el que reapareció el OMAC original, además del del universo habitual y de Benjamin Boxer, biOMAC. Ya, yo qué sé.
Y en 2017 Didio lo sacó en The Kamandi Challenge, y Paul Levitz y Phil Hester en el Darkseid Special. Cada uno el suyo, claro. El de Didio -que no es el otro de Didio, sino otra versión de Buddy Blank– apareció por la serie Bug de Young Animals, el de Levitz se supone que es el original de Kirby. Porque el de Didio que es el otro de Didio –Kho– aparecía ese mismo 2017 en Blue Beetle.
No entiendo yo tampoco por qué la gente piensa que la continuidad de DC es complicada.
Por supuesto Didio volvería otra vez a la carga en su último hurra con los Metal Men, recuperando a… Kho. Estoy casi seguro de que era Kho.
¿Significa esto que con la marcha de Didio se acabó el baile? ¡Que va!
En 2021, y dentro del evento Generations -yo qué sé, ya llaman Evento a cualquier cosa- aparece para unirse a los Linear Men (mira, esto os lo cuento otro día porque en fin, el follón). Y, sí, era el de Kirby otra vez. Pero en 2023 el que aparece en Dark Crisis: Big Bang es biOMAC.
Aunque, si a estas alturas sois capaces de recordar todas las versiones y continuidades que hemos visto para OMAC os tengo que felicitar y conmiserar. Porque tenéis una memoria prodigiosa y porque jamás trabajaréis en DC. Porque si algo espero que haya quedado claro después de todo este follón es que en DC no ha trabajado en décadas nadie que supiera realmente qué era o cómo iba OMAC.
04) The Omega Men (1983—1986) (2006—2007) (2015—2016)
Bueno, después de lo de OMAC seguro que lo siguiente es más senc… NOOOOOOOO!!!
Aparecidos originalmente en el Green Lantern 141 (el segundo volumen, eso sí), de manos de Marv Wolfman y Joe Staton, como un grupo de extraterrestres que estaban ocultándose en la Tierra de unos extraterrestres diferentes. Una historia que parece reunir ideas de conceptos que ya habíamos visto antes, que teniendo en cuenta que originalmente la idea de Wolfman era que fuera una banda de fantasmas con otro nombre… Supongo que las vidas editoriales tienen estas cosas, y al final cuelas tus ideas en donde caben.
Más aún cuando la historia que se inventan es incluso más complicada, porque se inventan que vienen de Vega en donde los Guardianes no operan porque llegaron a un acuerdo con el Spider Guild. ¿Podría ser esto una referencia? A estas alturas quién sabe.
El caso es que en esa zona hay unos planetas en los que están los Citadel haciendo, deshaciendo, mezclando razas y lo que se les ocurra. Y de ahí que hayan acabado huyendo unos cuantos de ellos. Por supuesto esto funciona como casi todas esas ‘razas desconocidas con la que nos encontramos’, de entrada tienes a media docena reconocibles pero dejas un bulto de fondo por si necesitas inventarte a alguien.
Tras una historia en cuatro partes (del 141 al 144) Wolfman volvería a sacarlos primero en el Action Comics 535 y luego continuaría esa historia en el New Teen Titans 24 y 25. Una historia que terminaba con Blackfire -la hermana malvada de Starfire– haciéndose con el control de Citadel. O La Ciudadela. O como leches decidieran llamarlo, tanto da.
Lo importante es que parecían haber logrado lo importante, al año siguiente tendrían otra aparición por dos números en Green Lantern 160 y 161 -esta vez con Mike W. Barr y Keith Pollard a los mandos- y ya para abril de ese 1983 se lanzo por fin su serie propia con Roger Slifer a los guiones y Keith Giffen dibujando -y echando una mano a los guiones-.
Durante 38 números y dos anuales tendríamos aventuras espaciales del grupo de alienígenas -cuyos jefes tenían un aspecto sospechosamente humano, aunque a uno de ellos la colección le costara un ojo de la cara, como si la hubieran sacado en Tomos Limited, vaya- en las que iríamos viendo a algunos otros extraterrestres, de hecho para el número tres…
se presentaría ya a alguien que claramente tendría una carrera extensa, aunque sus pintas -y no solo- fueran distintas de las que conocemos ahora.
Con el número siete los dibujos pasan a Tod Smith, para el 16 habría un pequeño interludio con Joey Cavalieri a los guiones y Alex Niño en los dibujos, para pasar a Doug Moench de guionista en el 17, aún con Tod Smith dibujando. Niño regresaría en otra historia suelta en el 21 con guión de Sharman DiVono, con Wolfman y O’Neill pasando a saludar en el 24, en el 25 aparecería Shawn McManus a los lápices y en el 26 Todd Klein como guionista, que entre otras cosas añadieron al reparto a Darkfire o Ryand’r. Es decir, el hermano pequeño de Starfire.
Algo que aprovecha Wolfman para preparar en New Teen Titans (segundo volumen) 15 para traerse a Starfire y preparar un cruce con Omega Men en el 34, -de mano de Klein y McManus, eso sí-, continuando la historia en el 16 de los titanes y rematando (por decirlo de alguna manera) en unos apuntes del 35 -que incluyen la despedida del personaje-.
Pero el final se acercaba ya. Para el 36 el dibujante sería Chuck Patton, en el 37 Martin King y el 38 sería el último con McManus de vuelta, y Steve Montano de añadido. Un número especial sobre los Omega Men que es un poco ‘esta ha sido su vida’, presentado por Synapse que es un… una…
…forma de vida alienígena.
Un final -o este final- que dejaba puertas abiertas para lo que viniera detrás. Que, por supuesto, fueron las Crisis. Al fin y al cabo era mayo de 1986.
Los Omega Men volverían a aparecer de una forma u otra en un par de títulos de los Titanes, Tales of the Teen Titans 82 y Teen Titans Spotlight 15, y ya no volveríamos a saber de ellos hasta… la Invasión entre el ’88 y el ’89. En la que, como suele suceder en estas cosas aprovecharon que había que darle dramatismo a la cosa matando a algunos personajes sin colección.
Os podéis imaginar que los Omega Men perderían a un par, incluyendo a su líder. Aunque estarían por allí echándole una mano a los Blasters.
Tras esto desaparecerían durante bastante tiempo. Algún cameo, algún comentario, poco más… Al menos hasta 2005.
La serie de Adam Strange de Andy Diggle y Pascal Ferry de mediados de la década los recuperaría, aún huyendo el Spider-Guild, porque era una mini de 8 (¿con 8 es mini o maxi?) para preparar el lanzamiento de unos movimientos galácticos, pero a los Omega Men los dejó un tanto colgados, esto de organizar así las historias impidió que fuera más allá la cosa.
Porque pasó lo que tenía que pasar… y les dieron otra serie. Una limitada.
Efectivamente esta vez era con Andersen Gabrych y Henry Flint, y por supuesto comenzaban como era de esperar: Aprovecharon que había que darle dramatismo a la cosa matando a algunos personajes sin colección, incluyendo a su líder. Una forma de comenzar una miniserie como otra cualquiera.
Además de eso tenía una trama en la que no está claro si estamos en una realidad alternativa o si toda la continuidad de DC se puede definir así. Con un dibujo que parece sacado de Vértigo…
y una trama en la que los Guardianes echan a L.E.G.I.O.N. y … bueno, más gente reconocible…
…reconocible dentro de un orden, al menos… mientras estos se enfrentan a las Arañas y hay una historia de piedras elementales… o algo así… la verdad es que no está muy claro.
Sea como sea esta historia que tiene a una monja…
…que en unos números acaba vistiendo poco monjil.
Ríete de los reveal.
Lo cierto es que de puro cachonda podríamos sospechar que es un cómic europeo.
Quiero decir, yo no soy arañólogo, pero juraría que en Spier-Man las telarañas no funcionaban así.
En fin, una mini muy recomendable para no tengo muy claro quién y, desde luego, que decide reinterpretar a los Omega Men de una manera… laxa.
Andersen Gabrych solo volvería a colaborar con DC en el especial de Vértigo llamado Fogtown, en 2010. A Henry Flint le volverían a llamar para el Haunted Tank de 2009. Pero alguien debió de leer este segundo volumen y tomar dos decisiones. La primera, sobre su colaboración con los autores, ya hemos visto cómo fue. La segunda fue relanzar a los personajes… más o menos… Porque la mezcla de L.E.G.I.O.N. y los Omega Men fue uno de los puntos centrales de R.E.B.E.L.S., en la que aparecerían durante casi todos los números. La cabecera de Tony Bedard y Andy Clarke en sus inicios, y Claude St. Aubin a partir del 4 y hasta su final, echaba un ojo al lado ‘espacial’ de DC. Los Omega Men estarían presentes en sus 14 primeros números -a falta de un par- de una serie que llegaría hasta el 28. Pero ese núero 14 en 2010 marcaría su desaparición,
¿Tuvo que ver con Flashpoint y los New 52? A saber. Pero el caso es que desaparecieron y cuando reaparecieron fue por la obra de…
ROB!
Sí, en Deathstroke 9 presenta una nueva versión en la que recupera a sus líderes habituales y se olvida de todo lo demás. New 52, ya os digo.
Esta versión duraría unos pocos número en Deathstroke y pronto desaparecería. Mira, como los New 52. Para el final de esta continuidad aparecieron como cameo en uno de los números de Convergence, y casi a la vez que el cambio de continuidad de turno -que llegaría en realidad en 2016, apareció su tercer volúmen.
Sí, Tom King, ese hombre. Con dibujos de Barnaby Bagenda. La ruleta había vuelto a girar y ahora eran delincuentes buscados como terroristas, por el asesinato de Kyle Rayner, que en realidad está… ¿secuestrado? Bueno, nada tiene mucho sentido pero están todo el rato poniéndose trascendentes -lo que demuestra que no es una falsificación, esto lo ha escrito King. Claro, ¿quién mejor para hablar sobre terrorismo?. Entre lo evidente de la metáfora y Rayner rezando todo el puto rato el resultado es de los que justifica el reboot universal de cada seis meses en DC.
Que es más o menos lo que consiguieron.
En Green Lanterns aún hay un punto de parecido con lo que hemos visto, para cuando llega Supergirl en su séptimo volumen en 2019 lo que tenemos es la colección original con los diseños de personajes nuevos.
Y para 2025, cuando aparecen en el Universo Ultimate… perdón… Absolute lo que tenemos es otra vez lo de ‘Estos Omega Men no son lo que parece’. Otro cambio a peor de gente que se cree muy lista. Sobre todo para usar algo sin conocer su historia. O, peor aún, ningunenándola.
Supongo que será cuestión de esperar un par de continuaciones para que vuelva a tocarles una cabecera.
05) One-Star Squadron (2022)
One-Star Squadron es lo que pasa cuando tienes un juego de palabras con All-Star Squadron y has sido capaz de obviar que la idea de ‘un grupo de superhéroes de medio pelo montra un servicio de contratación’ es algo que ya hizo DC mejor en varias ocasiones anteriores, con Hero Hotline en 1989, I Can’t Believe It’s Not the Justice League en 2005, Blue & Gold en 2021… En fin. Supongo que el problema principal es que aquí quiere hablar del capitalismo y la despersonalización. Pero, claro, usando superhéroes. Con pinta de que preguntó qué le dejaban usar. Que es la manera más sencilla de acabar sirviendo sobras.
06) The Oracle Code (2020)
Siempre es bueno recordar que lo mejor que ha hecho DC en los últimos años es sacar una colección de cómics juveniles autoconclusivos en los que da un giro a personajes o historias de manera que aunque estén fuera de la continuidad -que lo están- reflejan habitualmente mejor el corazón de los personajes que lo que se publica regularmente -y reguleramente-. En este caso nos presentan la historia de Barbara Gordon, recién disparada y dejada en silla de ruedas y necesitada de seguir una rehabilitación. Así que, al final, nos presenta una situación y un camino pero, sobre todo, lo usan para hablar de aquello del ‘autodescubrimiento’ y el ‘quién soy yo ahora’. Ojalá fueran capaces de hacer estas cosas en la regular.
07) Oracle: The Cure (2009)
El único otro con Oráculo en el título. Sí, de Batgirl hemos tenido bastantes, de Barbara Gordon no hemos tenido ninguno, y de Oráculo hemos tenido estos dos que hemos visto, el anterior y este pre-flashpoint en el que tras la separación de Birds of Prey y con Barbara centrada en ser Oráculo llega un enfrentamiento contra… ¡EL CALCULADOR! Eso y enseñar-sin-enseñar toda la teta posible parecen ser el centro de la historia. Que sean capaz de lograr esto último -o hacer explotar cabezas fuera de plano- mientras saca una trama que las películas de hackers de los noventa no hubieran admitido son dos de los elementos a elogiar de esta mini. Del final -que daría paso a otro número 1 de Batgirl– casi mejor no hablar. Y eso que he dejado fuera todo el follón con que en uno de los centros de la historia estuviera Wendy Harris. En resumen, un gran ejemplo de por qué es tan buena la colección juvenil de DC.
08) Orion (2000—2002)
Después de haber estado hablando en letras anteriores de Mister Miracle y de los New Gods parece casi inevitable seguir con Orion. Salvo que de Orion solo ha habido una serie. Que hemos mencionado… más o menos… en las dos anteriores. Pero, vaya, es su momento así que hagamos resumen:
Byrne parecía haberse alejado por fin de las series del Cuarto Mundo tras la mini de Genesis. Ya estaba lejos el New Gods de Tom Peyer y Rachel Pollack con dibujos de Luke Ross, así que… se lo dieron a Walter Simonson. Que decidió que lo más lógico era… ahm… meter a la Newsboys Legion y a Jim Olsen de secundarios…
E incluir de complemento en algunos los Tales of the New Gods en los que contar cosas ‘del pasado’. Y en los que iba contando con dibujantes invitados, entre otros
Frank Miller, Dave Gibbons, Erik Larsen, Howard Chaykin, Art Adams, Jim Lee o… por supuesto… ROB!
Eso sí, en el 13 y 14 buscaron un recambio a Simonson como dibujante… y no tuvieron otra idea que poner a Byrne. En el 19 estaría el último Tales… dibujado esta vez por Eddie Campbell. Y a partir de ahí la marcha hasta el 25, con un enfrentamiento con Mister Miracle.
Una forma de terminar para unos personajes que iban camino del Death of the New Gods. Pero esa es otra historia que, curiosamente, ya hemos contado.
09) The Other Side (2006—2007)
El primo de Jason Aaron era Gustav Hasford, el autor del libro en el que se basaba La chaqueta metálica. Sus memorias de Vietnam. Así que Aaron decidió contar más historias de las él, su grupo de amigos o… quien pillara… le había contado. Sí, en 2006. 13 años después de la muerte de Hasford. Y si para algo sirve este cómic es para dejar claro que el talento no se hereda.
10) Otherworld (2005)
A veces el centro de una historia es su potencialidad. Por ejemplo, Otherworld tenía la potencialidad para ser toda una serie de historias, comenzando por una maxi de 12 números y, según cómo funcionara, alargarlo más.
La historia, sin relación con la serie de televisión del mismo nombre, ofrecía una lucha entre magia y ciencia (ficción). Unos jóvenes se encuentran en una guerra entre ‘realidades’ por el control de la Otherworld, que es algo así como una dimensión de la magia y los muertos, aunque al final el enfrentamiento entre facciones lleva a parte de ellos a un mundo mágico y la otra a un mundo tecnológico.
Pero, claro, una cosa es la potencialidad y otra distinta que cuando DC publica este tipo de proyectos… me refiero a los Creator Owned… no te vayas a encontrar, como aquí, que deciden cancelarlo… en el 7.
Por supuesto Phil Jiménez podría haber buscado otro lugar, o algún lugar, en el que publicar al menos esos 5 últimos números que quedaron descolgados. Pero tampoco.
¿Qué puedo decir? La potencialidad tiene estas cosas. Funciona en dos direcciones aunque se nos olvide centrados siempre en la mejor de ellas.
11) Our Army at War (1952—1977) (2010)
Como tantos otros títulos bélicos lanzados durante los cincuenta, este Our Army at War comenzó como un cómic de historias cortas -bélicas, claro-, a la que se le podía añadir alguna página de humor,
pero, sobre todo, mucha propaganda. Y no siempre de la bélica manera, claro.
Que, muchas veces es más burda y más preocupante porque, bueno, es más fácil de comparar.
Pero tanto da, el asunto fue que la serie se convirtió en un éxito, más aún cuando comenzó a introducir personajes recurrentes como…
Sep, aún no era ‘oficial’ -eso llegaría en el 83- pero ya en el 81 se presentó a Rock y a la Easy Company.
En el 151 el personaje nuevo sería presentado con un enigma…
…que, tenía respuesta dentro.
Por supuesto hubo mucho más, como es lógico, desde personajes que no lograron el mismo recorrido a ‘series‘ de batallas reales y de biografías de guerreros a primeras colaboraciones de autores como Neal Adams, porque, en fin, es lo que pasa cuando tienes una serie que llega hasta el número 301. Más aún cuando no es que cierre en el ese 302 sino que cambia al de su más famoso personaje.
Título con el que, por cierto, duraría algo más de una década, de 1977 a 1988. Ya habrá más tiempo de hablar de Rock cuando lleguemos a la S (supongo que será en la S, al menos) pero os diré que en DC tardarían en recuperar el título… pero lo harían.
De entrada en 1978 se lanzaba Army at War, que parecía prometer una visión más… global de los conflictos…
…pero que en la práctica seguía siendo más de lo mismo. Sobre todo porque no pasó de este primer número debido a -ya os lo esperaréis, seguro- la DC Implosion.
Pero no sería el último intento, primero con la publicación del evento Our Worlds at War durante 2001, pero, mucho más directamente cuando en 2010 se lanzó Our Army at War (Featuring Sgt. Rock)
que contraponía las historias del pasado y el presente, contraponiendo Pearl Harbour y el 11S y presentando una nueva compañía con un nuevo jefe, el Capitán Duncan. La decisión de intentar mantenerles a la par en una historia que es a la vez distinta pero se va mostrando de manera paralela, hasta un final que supongo que intenta mostrar ese ‘por qué combatimos’ de una manera tal que lograron que no hubiera continuidad alguna ni para este título ni para su personaje central.
¿Qué os puedo decir? No todo iban a ser malas noticias.
Pero antes de Our Army at War estuvo Our Fighting Forces, de nuevo un título de larga duración en la que se buscó una buena cantidad de autores conocidos y que tras un par de años de historias nuevas (y alguna reimpresión) decidió lanzarse a lo de tener alguna figura central, recurrente. Así que aprovechó también para ‘traerse’ personajes de otros lados, concretamente a Gunner y Sarge, que venían de un par de historietas en All-American Men of War pero que fue en Our Fightin Forces donde encontrarían su ‘hogar‘. Es cierto que irían apareciendo aquí y allá en otros títulos bélicos como G.I. Combat, Capt. Storm, All-Out War, Unknown Soldier y -por supuesto- Our Army at War. Pero sería aquí donde iríamos viendo la aparición primero del Pte. «Gunner» MacCay y el Sgt. «Sarge» Clay en Our Fighting Forces 45, luego un par de meses más tarde la aparición del perro Pooch -este sí creado originalmente en Our Fighting Forces 49-, este trío peculiar -en realidad Pooch iba y venía- sería el centro de la colección (siempre acompañados por otras historias, claro) hasta el 94.
Del 95 al 98 se ocuparía un personaje más recordado hoy como curiosidad que otra cosa, se trataba de Fighting Devil Dog, conocido también por su nombre de Lawrence «Larry» Rock y que era, por supuesto, el hermano (marine) del Sgt. Rock. Pero claramente no tuvo mucho más tirón y se quedó para hacer solo apariciones especiales y esas cosas.
Y del 106 al 122 tendríamos a los…
Hunter’s Hellcats, un grupo claramente influido por los Doce del Patíbulo y que durante ese año y pico fueron ese centro de la colección. Hasta que le cedieron el hueco a algo que se venía fraguando desde la aparición de Gunner & Sarge en el 45 -y Pooch en el 49-.
Porque tras esas llegadas veríamos después la del Captain William Storm, que había debutado en su propio cómic Capt. Storm en 1964 –del que ya os hablamos brevemente en la C– y que ese mismo año entraría -además de en otros de los títulos bélicos- en Our Fighting Forces 87. Y, finalmente, el Lt. Flying Cloud a.k.a. Johnny Cloud y, a veces, incluso the Navajo Ace. Presentado en 1960 en All-American Men of War 82 en donde continuaría hasta el cierre de la colección en su número 117 en 1966, durante la que, además haría las rondas por tebeos bélicos, incluyendo una serie de apariciones esporádicas en G.I. Combat de 1964 al ’67 que incluirían ‘echarle una mano’ al Haunted Tank. Y precisamente allí, y con The Haunted Tank por medio conocería al resto de personajes en el G.I. Combat 138 de 1969.
Que, efectivamente, crearía un grupo reuniéndolos a todos. Un grupo que ‘rápidamente’ pasaría a ser el centro de Our Fighting Forces 123.
Desde ahí hasta el 181, con cierre de la colección en 1978, seguirían siendo los ‘protagonistas’, un peculiar grupito que parece creado con personajes que no ‘pegan’ porque, efectivamente, los personajes venían de aquí y allá. (Y que tuvieron una carrera posterior, incluyendo un número con su propio nombre durante las crisis en la que todo el grupo moría. Porque las Crisis son así, siempre mueren los mismos).
Por supuesto DC tenía en cuenta que había que recuperar el título de cuando en cuando. Perdón, quería decir, que había que homenajear el título. No por motivos de derechos, que va. Aunque tardaron un poco, en parte por los avatares de estos Losers.
Pero para 2010 hicieron una breve intentona de manos de B. Clay Moore y Chad Hardin…
…y para 2020 sacaron un GIANT
que, irónicamente, estaba centrado en The Unknown Soldier, un personaje bélico que NUNCA apareció en los 181 números de historias de Our Fighting Forces y que había aparecido originalmente en digital. El número especial traía también una historia de Batwoman, otra que era ‘basada en hechos reales’ de Brad Meltzer y Jim Lee pero que decidían que mejor si la metían dentro de una historia de Batman (y sí, es en la que sale Obama) y, de postre, la reimpresión de cinco números de historias bélicas… de Men of War. Sí, la versión de 2011-2012. Historias en las que nos encontramos a protagonistas reales, o al Sgt. Rock en una y el fantasma del general confederado Robert E. Lee en otra. Nada de los personajes que habían aparecido a lo largo de todos esos años de la cabecera cuyo nombre habían decidido usar.
Que puedo decir, el cariño de los directivos de DC por sus cómics se nota en estos pequeños detalles.
13) Outcasts (1987—1988)
Para finales de los ochenta la ‘British Invasion’ de los cómics iba viento en popa, así que no fue extraño que decidieran darle una oportunidad a John Wagner y Alan Grant, dos autores con una trayectoria ya, que desde principios de la década estaban colaborando en 2000 AD -y escribiéndose casi más de media revista entre uno, otro y ambos-. De ahí el lanzamiento de esta mini, Outcasts, como prueba.
Lo cierto es que el cómic no iría muy lejos de lo de 2000 AD: mega-corporaciones, políticos corruptos, deportes hiperviolentos… y lo que lanza la acción. La declaración de la ilegalidad de ser mutante. La Mutant Clearance Act que permite la caza, captura y deportación a colonias exteriores como trabajadores forzados. Una decisión que el político malvado de turno –Boss Angel– hace asegurando que su programa informático inteligente así lo ha decretado. (Podéis creer que me lo estoy inventando, pero no. De hecho esta ‘computadora orgánica’ recibe como nombre… ORCOM.
Si estáis esperando que lo siguiente que pase es que una persona rica que es un mutante en secreto reúna y prepare a un grupo de mutantes para luchar contra esta ley… estaréis en lo cierto. Un ex-deportista cyborg, un inmortal y un mutante con poderes de electricidad. Si esperáis que este punto de partida vaya dando lugar a revelaciones truculentas, enfrentamientos y la aparición de asesinos a sueldo… estaréis en lo cierto. Aunque no sé si os esperáis a The Satan Brothers.
El resumen es que hicieron lo mejor posible para crear una obra que pudiera funcionar con el público americano pero que mantenía ese estilo inglés. Aún con el ochenterismo en un guion que, en ocasiones, se iba acercando a los noventa. Aunque los encargados gráficos – Cam Kennedy y Steve Montano – estaban lejos de caer en los excesos que vendrían.
Al final la maxiserie vendió bien, no tanto como para continuarla (aunque su final no era exactamente el más continuable del mundo, pero siempre se puede apañar algo) pero sí lo suficiente como para que los jefes de DC tomaran una decisión.
Wagner y Grant pasarían a guionizar Detective Comics a partir del número 583, y esta vez Norm Breyfogle sería en encargado gráfico.
Qué puedo decir, a veces las recompensas por un trabajo bien hecho son misteriosas.
14) Outlaw Nation (2000—2002)
¿Cuántas veces habéis hecho risas con eso de ‘tres generaciones de mujeres que cuentan la historia de un blablalba’? Pues esta es la versión desquiciada y para DC. Porque en el centro está una familia de personas que viven mucho tiempo. Semi-inmortales y todo eso. El problema llega cuando uno de ellos va a Vietnam. La experiencia le deja semi-amnésico y no muy estable. Pero tras veinte años perdido, dedicado a escribir pulp (?) decide regresar a su casa. Sin pensar en que su familia también tendra opiniones. Ahí comienza esta saga-fuga, farsa y licencia, telenovelesca hasta más allá de la parodia. Que originalmente se presentara en el Winter’s Edge 3 con el título de The Great Satan tampoco es que nos desdiga.
Y, por supuesto, Jamie Delano -con dibujos de Goran Sudzuka– se mete de cabeza en este cacao que según el momento parece que va solo de esta familia que ha vivió la historia de USA, que la ha manipulado, que es parte de conspiraciones, que es ¿cómico? y que según decida el tiempo puede ser una de guerra, de ‘western‘, de drama familiar o dios sabe qué. Quizá ese es el asunto, que es todo a la vez y nada en concreto. Una ensaladilla de temas en la que echa todo lo que tenía en la nevera. Y lo hace a lo largo de 19 números como podría haber sido 6 ó 50. Total, no le iban a faltar cosas que comentar.
15) Outlaws (1991—1992)
Quizá creías que esta Outlaws es alguna historia de un grupo creado por Green Arrow. Solo estaréis medio equivocaos. Porque no es Green Arrow…
es una versión de Robin Hood que Michael Jan Friedman y Luke McDonnell ponen en un entorno postapocalíptico -otro, está visto que es el tema de este mes-. Una versión que conoce perfectamente el original hasta el punto de realizar metacomentarios, el protagonista crece conociendo la leyenda de Robin Hood porque se usa poco menos que como un fondo sobre el que crearle.
Y, sobre todo, una manera de demostrar que eso que decimos de que muchas veces a finales de los ochenta vemos ya cómics noventeros, también a principios de los noventa vemos cómics ‘ochenteros’.
16) The Outsiders (1985—1988)(1993—1995)(2003—2007)(2009—2011)(2024)/ Adventures of the Outsiders (1986—1987)/ Batman and the Outsiders (1983—1986)(2007—2011)(2019—2020)
Vamos a intentar hacer esto lo más corto posible, por lo que queda de mi estabilidad mental.
En abril de 1983 se publicaba The Brave and the Bold 200, un número especial en el que -de entrada- se cerraría la colección. Serviría también para mostrar y contraponer a los Batman de Tierra Uno y Tierra Dos, un team-up especial porque… no llegarían a coincidir. La historia de Brimstone es particular, pero servía, además, para atraer a los lectores a una previa de la colección que… no diremos tomaría su lugar pero sí que aprovecharía el hueco.
Y ahí vamos, ahora sí, a la publicación original en agosto de 1983 como Batman and the Outsiders.
En 1983 la Liga de la Justicia respondía a poderes políticos y blablabla. Se supone que era la ONU, pero creo que a nadie le sorprende que la falta de capacidad de reacción lleva el tiempo suficiente dando vueltas. Sea como sea Batman quería que actuaran en la guerra que estaba teniendo lugar en Markovia (porque estaba Lucius Fox por ahí en medio perdido, tampoco penséis que era por la bondad de su corazón) y como la JLA señaló que oficialmente no podían, Batman dimitió. Mitad pues me enfado y me llevo el balón, mitad me voy a montar mi propia Liga, con casinos y furcias. Por si os preguntáis cuál es cual, os diré que la primera alineación era Black Lightning, Geo-Force, Halo, Katana y Metamorpho. Os dejo que discutáis quién va en cada categoría.
El cómic lo montaban Mike Barr y Jim Aparo, aunque la historia de la formación era un poco más complicada, con Batman viajando con Black Lightning a rescatar a Fox mientras el Baron Bedlam hacía sus cosas tras matar al rey. Y uno de los príncipes -o como vaya eso- convirtiéndose en Geo-Storm tras un experimento científico pensado que buscaba crear un supertipo que venciera a Bedlam. Metamorpho estaba buscando a la doctora detrás del experimento científico. Katana estaba por ahí porque ¡honor! ¡venganza! Y, además, se encuentra con una joven amnésica y deciden que como les ha seguido la pueden adoptar. O algo. Total, que combaten juntos y deciden permanecer como equipo. ¿No podría Batman haber formado algo mejor buscando entre sus archivos gente a la que pedírselo? Posiblemente, pero esto es con lo que jugamos ahora.
La idea es convertirlos en un grupo de ‘operaciones especiales’ que pudieran acudir a misiones delicadas a las que no podía ir la Liga. Supongo que porque ‘un grupo de gente hace explotar cosas’ no iba a llamar mucho la atención. Las aventuras habituales van y vienen -no es que haya mucho que hubiera requerido que la Liga no interviniera, la verdad-. Aparo dura los doce primeros números, luego comienza un baile de dibujantes que incluye a Dan Day, Bill Willingham, Trevor von Eeden… el regreso de Aparo en el 16 y dos portadas inolvidables. Aunque sea por motivos distintos.
Pero que no os vuelva yo a leer diciendo que lo de ‘¡Y tiene tetas!’ fue idea de ROB!
Para el 20 se va definitivamente Aparo y, tras un número con Jerome Moore, llega para quedarse Alan Davis. Que es al que le toca comerse no solo el periodo durante las Crisis, también la decisión de que para el relanzamiento post-Crisis va a haber algún pequeño cambio de nada. Y así, tras una saga con la llegada de una nueva heroína -una persona femenina con superpoderes, no la droga- llamada Looker, nos encontramos con que…
¡Se acabó Batman and the Outsider!
¡Comienza Adventures of the Outsiders!
En el número siguiente, por supuesto. Que en los años ochenta aún se ganaban más lectores con la inercia que con un nuevo número 1.
Y si creéis que esto es raro esperad que aún os queda tela por ver.
Porque todo esto pasaba entre abril y mayo de 1986. PERO… resulta que con todo el follón de las Crisis en noviembre de 1985 se presentó…
Sí, el título de arriba. Y sí, seis meses antes -masomenos- de que Batman dejara los Outsiders. ¿Que cómo es esto posible? Pues… precisamente porque el follón que tenían en DC era lo suficientemente grande como para jugar ambas cartas. El mes que salía Batman and the Outsiders 27 se presentaba también este número que correspondería con el 39. ¿Que qué me hace pensar que correspondería con ese número?
Bueno, son una pequeña cantidad de indicios, como que continúa al 38 y que cuando Adventures of the Outsiders llegó al 39 el interior era el mismo. Solo cambiaron la portada.
Lo creáis o no Adventures of the Outsiders llegaría hasta el número 46 -en el que se reimprimía el número 8 de The Outsiders-, momento en el cual alguien debió de darse cuenta de que reimprimir algo con 8 meses de diferencia no tenía el público comprador que DC hubiera deseado. Así que se quedaron solo con The Outsiders.
Las opciones de los lectores de la época eran: Tener todo Batman and the Outsiders, luego Adventures of the Outsiders hasta el 38 y luego The Outsiders a partir del 1; tener todo Batman and the Outsiders, luego Adventures of the Outsiders hasta el 46 y luego The Outsiders a partir del 9; comprártelo todo, aunque sea dos veces, qué más dará, solo es dinero y espacio en casa; mezclarlos, ir alternando a partir del 38 de Aventures of the Outsiders entre esta colección y The Outsiders hasta el 8, qué más dará; ir con una garrafa de gasolina a las oficinas de DC para comentar tu opinión sobre la jugada.
Por supuesto la diversión no había hecho más que empezar. Porque esta nueva colección la dibujaba… Jim Aparo. Sí, por eso se había largado de la otra. El 36 fue el último número de Alan Davis, el 37 y 38 tuvimos de vuelta a Tevor von Eeden, y para el 39 (que era el 1) volvía Aparo. Aunque el último, igual que The Outisders 8, lo dibujaría Jan Duursema. El 9 volvía Aparo, pero fue una forma particular de rematar la serie original. Porque Aparo se quedó casi todo lo que quedó de serie. Excepto algunos números.
Dentro de la serie en el 18 volvería Batman -aunque esta vez nadie tocaría el título-. Y, quizá por aquello de conservar la paridad hombres-mujeres, rápidamente el equipo contaría, además, con un miembro nuevo llamado Windfall a partir de… bueno, es complicado pero diremos que del 20.
Como decía antes, Aparo dibujó, de nuevo, casi toda esta etapa. Salvo algunos sustitutos: En el 15 Dan Jurgens, el 16 lo dibujarían Jerome Moore y Jan Duursema, el 23 Dave Ross, el 24 Trevor von Eeden y Erik Larsen, este último regresaría en los dos últimos, en mitad del evento Millenium, para cerrar la colección con el 27 y 28. En febrero de 1988.
En ese final de colección habíamos visto que la lucha contra los Mahunters había acabado con la muerte (siempre aparente) de Metamorpho, Halo en coma y Looker perdiendo sus poderes. Por supuesto esto no iba a parar a DC para sacar cinco años más tarde un nuevo volumen, aún con Mike W. Barr como guionista, aunque el dibujante pasaría a ser Paul Pelletier. Y, de hecho, lo lanzarían en noviembre de 1993 con dos números 1, Alpha y Omega, ambos con portadas de Travis Charest.
La historia comienza con Sebastian Faust -teóricamente un héroe, en la práctica un personaje noventero- teniendo visiones de los Outsiders, un vampiro atacándole, un oso atacando al vampiro y Faust rematándolo (al vampiro, no al oso). Un poco lo de siempre, vaya. Y entonces comienzan los ecos de sociedad. La casi totalidad de los Outsiders vuelven a Markovia, al bautizo del Príncipe Gregor II. Que es el… ¿sobrino? de Geo-Force. Algo así. De hecho GF está en calidad de Príncipe Brion echando una mano a su cuñada, la Reina Illona, antes del bautizo (a estas alturas ya no sé cuántos miembros de la familia real llevan muertos en la serie, pero estos tres siguen vivos de momento).
Solo que Illona sigue fiel a sus tradiciones, el primero que llega la controla mentalmente y esta vez ha tocado que sea un vampiro, el Príncipe Roderick. A eso se suma que dos americanos han llegado para venderles una armadura de seguridad y defensa, o algo así. Porque nada dice tan bien que un reino está dispuesto a comprarte cosas como un bautizo, aparentemente. Mientras tanto Katana ha ido a despedirse a Halo -que sigue en coma- porque se va junto a Looker y su marido al bautizo. Ya sabéis, esos momentos en que el Gotha y el Gotham se juntan. Con todos por allí les llama Gardner Grayley (no hace falta que lo miréis, es el Atomic Knight) que les dice que está cerca de curar a Halo.
Sinceramente, haber reunido a ‘casi’ todo el viejo equipo y que te llamen diciendo esto debería de haber levantado alguna sospecha. Pero no.
A continuación pasa lo esperable: Illiona vuelve a culpar a Brion de algo malomalo y le convierte en un proscrito. Y Roderick pone en marcha su plan en dos fases: Primera fase) Hechizar a todos los que estén allí para que crean lo que ha dicho la reina. Segunda fase) Y a los que no han caído bajo el hechizo nos los cargamos y tan contentos. De hecho, también se cargan a Illiona que, mira, por lo menos la cosa estará tranquila ahí.
Por supuesto este ataque sirve para lo esperable: Que todos los personajes se reúnan, incluyendo el americano que se pone la armadura -y toma el nombre Technocrat– y su ayudante. El ataque ‘desbloquea’ los poderes de Looker -claro- que, a su vez, los usa para que Halo vuelva en si -más claro aún-. El oso de Faust ataca al ayudante de Technocrat, así que entre los dos se matan. La llegada del primero sirve para decir que aún queda suficiente fuerza vital en ambos y fusionarlos en un ser nuevo: Wylde. (Que ya era el apellido del tipo, pero mira, mejor ese nombre que FurriOso). También sirve para que se una al equipo, claro. Ah, y en un giro final parece que uno de los vampiros mata a Looker bebiéndose su sangre. Seguro que no os esperáis lo que viene detrás. Pero antes de que eso pase el Technocrat llama a su mujer para decirle que no se preocupe que todo está bien. Y ella hace lo que cualquier esposa en su situación. Informa al asesino a sueldo que ha contratado de dónde se encuentran. ¿Que si el asesino a sueldo es suficientemente noventero? Ustedes dirán.
Por tratar de resumir, el encuentro acaba con la mujer muerta y Halo también. Así que fusionan a la dos en un… espera, ¿no he escrito yo esto antes? Bueno, que ponen a la ‘energía vital’ que es Halo ligada con el cuerpo de la mujer de Technocrat. Se van a Batman para que les eche una mano y descubren que no fue al bautizo porque ahora Batman es Azrael. Y si os lo estáis pensando, efectivamente. Van a Gotham a hablar con Batman: Sale mal. También se encuentran con un Superman que resulta ser el Eradicator. Los noventa fueron así. Ah, y con una ¿supervelocista? o algo así llamada Dervish. Todo lo que no habían variado los miembros la vez anterior está variando esta. El enfrentamiento final con Roderick -y el sorprendente descubrimiento de que Looker está vivo y ahora es una vampira, que seguro que no os esperabais- llega justo a tiempo de Zero Hour y ese número Zero. Porque el final es, una vez más, que el equipo se había peleado y separado. Pero llega Zero Hour y volvemos al ataque. Y tras él, el número 12 con dos grupos de Outsiders, los de Katana y los del Eradicator. Wylde traiciona al equipo y acaba convertido en un oso en un zoo (y nadie parece acordarse de él porque… bueno… ¿qué sentido tenía en cualquier caso?). Ah, y en algún momento Windfall se ha vuelto a unir al equipo.
Que para el número 24 llegue Geo-Force a tiempo de casarse con la novia que se echó en el anterior (Denise Howard) y ponerla de regente. O algo. Pero, sobre todo, de cerrar la colección.
Creo que si puedes nombrar a todos los personajes de la imagen te dan un pin. Y, como veis, para ser noviembre de 1995 no estaba muy desatado el noventerismo. Y mira que podrían haberlo hecho. Pero los dibujantes, Paul Pelletier estaría hasta el 19, David Ammerman en el 20, Joe St. Pierre en el 21 junto a un Casey Jones que se encargaría -ya a solas- de todos los números que quedaban; no estaban por la labor. (Bien es cierto que algo más los últimos que el primero). Pero es especialmente divertido teniendo en cuenta que los guiones de Barr son extremadamente noventeros, con visitas al infierno y todo. Y que los diseños -el de Sanction que hemos visto antes, el de Sebastian Faust en general- también iban por ahí… Pero luego no acaba de rematar.
Pero bueno, hemos llegado a noviembre de 1995. Pasemos a ocho años más tarde en agosto de 2003.
Sí, ya no está Mike W. Barr, ahora está Judd Winick. Y muy claramente ha cambiado también el reparto.
Tras Graduation Day y la separación de los Titanes, Arsenal y Nightwing deciden montar un equipo. La idea es ‘que no sea de gente con la que tengan implicación emocional’. En serio. También os digo que siendo Terra algo así como una hermanastra de Geo-Force mucho cachondeito hay en la elección de nombre para el equipo por pate de un par de ex-Titanes, pero supongo que los miembros de la Bat-Familia tienen estas ideas.
Al final de los antiguos Outsiders se quedan a Metamorpho. Y, ya en ello, incluyen a cuatro mujeres: En primera ronda Indigo, Grace y Thunder. Thunder es, por supuesto, una de las hijas de Black Lightning, y Grace es una medio-amazona. Ambas se presentan en este número. Por su parte Indigo es una de esas versiones de Brainiac a la que habían presentado precisamente durante Graduation Day. Jade se uniría poco después. De manera que al final tenemos casi más un equipo de ‘legado’ que otra cosa. Con representantes de ‘familia’ de Batman y Black Lightning -más Metamorpho, claro- y luego de la ‘familia’ de Green Arrow, las Amazonas, y los Lanterns. No diré que Indigo sea de la de Superman, pero. Por cierto, se acaba descubriendo que en realidad Metamorpho no es Metamorpho, es un pedazo olvidado de Metamorpho que pasa a llamarse Shift. Legado.
Lo cierto es que no tardan en encontrarse con enemigos tan propios de los Titanes como el Hermano Sangre, mientras que Sabbac les ayuda a meter al Capitán Marvel (Jr) también dentro de la juerga. Aunque ni él ni Huntress serán oficialmente miembros. Pero para el 12 comienza la siguiente, con unos nuevos Fearsome Five. Y con Jade harta, acusando a Nightwing de estar muy alejado emocionalmente del equipo. Así que se hace con el puesto de líder y lo primero que hace es… incluir a Starfire como nuevo miembro. ¿Y a quién se trae entonces Winick como enemigo? Pues a Deathstroke. Vamos, que si Didio quería que no guionizara más a los Titanes el juego le salió regular. ¿Un ejemplo? Su siguiente arco argumental es ‘Hay un traidor en el grupo’. ¿Después de eso? Superboy.
Para cuando llega el One Year Later la nueva formación es Grace, Thunder, Nightwing, Katana, Metamorpho y… por algún motivo el Capitán Boomerang. Junior, por supuesto. Pero con el final del número 49 se acaban los guiones de Winick y Nightwing que le deja su puesto a Batman, lo siguiente que harán será el mini-evento Outsiders: Five of a Kind, cinco números en los que Batman ‘enfrenta’ a varios posibles miembros. Una idea que solo podemos definir como GENIAL! a lo que ayuda, además, la rotación de guionistas.
Outsiders: Five of a Kind tuvo los siguientes encuentros:
Nightwing/Boomerang por Nunzio DeFilippis, Christina Weir y Tony Bedard, Katana/Shazam! por Mike W. Barr y Tony Bedard, Thunder/Martian Manhunter por Tony Bedard, Metamorpho/Aquaman por G. Willow Wilson y Tony Bedard, Wonder Woman/Grace por Marc Andreyko.
Como os podéis imaginar la mayoría de estos encuentros son puro disparate y la actitud de Batman está más allá de lo g… De su manera habitual de actuar. De manera que cuando llega el 50, del que se ocupa también Tony Bedard, y vemos que ha decidido mantener a Katana, Grace y Metamorpho y de paso a Martian Manhunter, mientras que Boomerang decide irse a Suicide Squad, Nightwing decide que está harto de Batman y se larga, y Batman decide echar a Thunder. Pero poco, porque vuelve en un rato. Y de remate parece que meten a Catwoman… Uno se pregunta cómo podría ser más… más… el relanzamiento de la serie. Algo que nos será contestado cuando en diciembre de 2007 se hace con un guionista muy lejano a Winick… nada menos que Chuck Dixon.
Para que os hagáis a la idea del… decisionismo… lo primero que hace es sacarles un OMAC. Aunque ya lo sabíais si habéis leído lo de arriba, porque es el que acabaría siendo ReMAC. También os diré que en el mismo primer número, después del sindios del ‘torneo para elegir nuevos miembros’ se meta un miembro nuevo es… bueno… otra decisión más. Que para el cuarto ya hayamos perdido la cuenta de cuántos y cuáles son los miembros actuales… bueno… Qué os puedo decir. Hay momentos en los que parece que este volumen está hecho para que el de Winnick parezca mejor por comparación. Aunque una cosa le tengo que reconocer. Dixon puede ser el único guionista capaz de escribir a Geo-Force y olvidar que no es estadounidense. Así que no es de extrañar que tras el 10 estuviera fuera.
Que trajeran en su lugar a Frank Tieri fue más como poner a un interino que a un guionista propio.
Por si fuera poco se une el evento Batman RIP. Lo que hace un poco más complicado que exista un Batman and the Outsiders. Así que tras el número 14 y un especial que incluye una oferta para que se una Owlman entre otras cosas llega…
Efectivamente, seguimos con la numeración, quitamos el Batman. Y sí, ese es The Creeper, porque a estas alturas el sindios está desatadísimo. Esta vez el guionista es Peter J. Tomasi, que decide que una vez quitado el Batman del título lo más lógico es poner a los nuevos Outsiders a perseguir a viejos enemigos de Batman. Pero bueno, al menos para el 24 recuerda que Geo-Force es de Markovia. Si es que queda algún markoviano al que no hayan matado aún. Que lo hagan porque durante la cosa de los Black Lantern mandan a Terra a por él es… bueno…
Y si pensáis que esto no podía ir a más… ahm… a más… os diré que en el número 26 entra el nuevo guionista de la colección…
Dan Didio.
Ya.
Están jodidos.
Y eso que aún no he dicho que Didio decide meter a una creación suya, un personaje llamado Freight Train que mejor os dejo descubrir a vosotros.
Teniendo en cuenta que Didio se dedica a repetir cosas que ya hemos visto y, en un momento determinado, parece olvidar quién está dentro del equipo y quién fuera… bueno… digamos que hay cierta consistencia con su época al mando de DC. Claro que a partir del 32 el dibujante, Philip Tan, empieza a tener parte del crédito de los guiones. Supongo que para repartir culpas. Algo que se repetiría en los cambios puntuales de dibujantes como el 34, 38 y 39 con Keith Giffen o el 36 con Joe Bennett. Y como sorpresa, en el número 40 (agosto de 2011) regresa Batman y cambia -otra vez- el título de la colección. Total, para cargársela. Y por eso no llegaron a tener 15 miembros a la vez.
Y entonces llegaron los New 52, claro.
Lo siguiente que sabemos es que en Batman Incorporated se nos dice que Batman sigue contando con unos Outsiders: Freight Train, Halo, Katana, Looker y Metamorpho, con Red Robin como jefe de equipo. Si les preguntas probablemente ni lo recuerden.
Por suerte eso significó que hasta que no se pasó no se volvieron a acordar de ellos como grupo. En 2017 son mencionados como cameo de pasada en Dark Days: The Forge, en 2018 con Doomsday Clock sacan a unos Outsiders como los ‘héroes de Markovia’, al mando de la Baronesa Bedlam y compuesto por the Eradicator, Knightfall, Terra y Wylde. En fin, las vueltas de estos eventos (aunque Wylde acabaría apareciendo de cuando en cuando así que vamos a presuponer que ha sido retconeado en parte, pero mejor que nadie pregunte mucho por esta continuidad).
Hasta 2019 no volverían a la carga. En enero se nos deja caer que hay una nueva versión de los Outsiders funcionando. Una con Arsenal, Jade, Nightwing, Thunder y Grace. Así que vamos a suponer que es la de Winnick. No diré ‘en un intento de borrar lo de detrás’. PERO.
El asunto es que esto acabaría dando lugar a una nueva serie. Y como seguro que os imagináis, el título esta vez era…
Esta vez Batman pide a Black Lightining que cuide de The Signal y Batg… Orphan. Y Katana, suponemos. En realidad Batman no deja de meter las narices porque para eso está su nombre en la colección. Por cierto que esta vez se ocupan de ella Bryan Edward Hill y Dexter Soy. Por algún motivo deciden que deben de enfrentarse a Ra’s al Ghoul, con Karma como villano de fondo. Que tiene el problema de tener que explicarle a la gente 1) que Karma existe, 2) quién es. Para el 12 meten a Babylon en el equipo y, de paso, se enfrentan una última vez a Karma. Y para el número 17, en diciembre de 2020, alguien debe de ser consciente de que aquello no va a ninguna parte y lo cancela.
Pero como esto es DC y si una vez funcionó en algún momento tendrá que funcionar de nuevo, para 2024 se presentó un nuevo…
Sí, esta vez sin Batman. Pese al logo.
Comienza con Batwing, Batwoman y una nueva versión de Drummer. La serie no se parece a Outsiders, posiblemente porque lo que queda claro muy rápido es que querría ser Planetary. El problema es que los autores, Jackson Lanzing y Collin Kelly con dibujos de Robert Carey, están fundamentalmente en querrían como verbo. Eso sí, presentan a una nueva Jenny. Jenny Crisis.
Pero como todo puede tener un final feliz esta se canceló en el número 11. Y no hemos vuelto saber nada de un grupo -casi más no-grupo durante demasiado tiempo… o ‘grupo disfraz’, la verdad- llamado los Outsiders. Aún no hace un año de ello, pero estoy casi seguro de que los dejarán descansar un rato.
17) Out There (2001—2003)
En 1998 Jim Lee hizo dos cosas en Wildstorm. Bueno, hizo más, pero estas dos son las que nos importan ahora. La primera fue crear el sello Cliffhanger para que autores populares pudieran publicar sus cómics de propiedad propia. Fuera del universo WildStorm. Ahí estaría en marzo el Danger Girl de J. Scott Campbell, en abril el Battle Chasers de Madureira, y en mayo el Crimson de Humberto Ramos. Lo otro que hizo fue llegar a un acuerdo con DC para venderles WildStorm, efectivo a partir de enero de 1999.
You’ve been JimLee’d y todo eso.
Crimson llegaría hasta el 24 (o, dicho en parámetros actuales, un volumen recopilatorio en tapa dura) en 2001, y ese mismo año Ramos se puso con lo siguiente. Que era este Out There.
Una historia en la que las Fuerzas Vivas de la ciudad llegan a un acuerdo con las Fuerzas Muertas del demonio Draedalus, a cambio de su propia seguridad. O la del pueblo, vaya. Un acuerdo que a los adultos les parece razonable porque se supone que el pueblo quedará protegido de cualquier problema -de ahí lo de soltarle un grupo de demonios a unos traficantes de droga que se aproximaban a él- pero que tiene los problemas obvios: No solo que estás sacrificando al mundo por hacer lo que a ti te dé la gana y vivir bien y todas esas cosas. También que esperan que el demonio les respete a ellos. Y no es algo que debería pasar por muy Votante del Partido de los Leopardos Comecaras que seas. ¿Qué? ¿No era esa la metáfora?
Sea como sea hay cuatro chavales que no están contentos con este acuerdo y tratan de acabar con el demonio. A partir de ahí cada cierto tiempo le dan una vuelta a las historias, bien con la ciudad en sí, con los cuatro chavales protagonistas buscan un talismán mágico, parecen desarrollar poderes, con una especie de ¿reverenda? ¿cura mujer? ¿she-cura? por ahí dando vueltas, y con un final en el número 18 en el que se insinúa que lo que viene a continuación es una invasión extraterrestre (o intradimensional, o algo) que va a ir a por el objeto de poder. Todo ello con el estilo de dibujo y, sobre todo, ese coloreado de principios de siglo.
De momento no la han continuado -aunque parece que en la edición francesa Ramos metió una historietilla extra, pero a saber-, pero quién sabe. Al fin y al cabo pertenece a su creador… y antes o después llegará la nostalgia por los cómics de principios de los dosmil. Tiene que estar ya a la vuelta de la esquina, de hecho.
¡Hasta aquí para esta letra! Ya veis que la O nos ha traído más apocalipsis y ochenterismo de lo que parecía para lo poco que se suponía que iba a haber, un poco de cada. Pero el mes que viene habrá más, aunque será en Marvel. Además, así podemos aprovechar mientras para ir pensando para dentro de dos meses, en las cosas que DC tiene preparadas para nosotros en la P. Y ya os podemos ir adelantando que van a ser…
¡Un mes más, una letra menos! Este mes nos toca la O. Que, la verdad, es que acaba quedando más tranquila de lo que parecía. Y, mira, mejor, porque tenemos ahí delante la P o la S y yo necesito trabajar menos. Casi me alegro de que no haya llegado a salir aún Omega Kids. Pero, pese a todo, vamos a ir empezando porque hay por delante mucho cómic y no podemos ponernos… ¡OBTUSOS!
01) Obnoxio the Clown (1983)
Hablemos de Obnoxio. Y para eso primero tenemos que hablar de la revista Crazy. La Crazy fue uno de los múltiples intentos de Marvel de encontrar una alternativa a la MAD. Montada originalmente en 1953, con Stan Lee de editor y un buen puñado de autores como Bill Everett, duró solo 7 números. Hasta mediados de 1954.
Por supuesto, siendo Marvel como es, volvieron a intentarlo. Así que en 1973 lo intentaron de nuevo. Reciclando material el Not Brand Echh de la década anterior y ese tipo de trucos. Tres ejemplares duró esta vez. Pero alguien debió de pensar que es que no lo habían intentado correctamente. Así que para finales de ese año deciden sacar una versión en magazine en blanco y negro, con Marv Wolfman ocupándose (durante su primer año) de él.
También creo la primera mascota, ese ser que está ahí a la derecha y que parece una mezcla de Alfred E. Newman y Hamburglar.
Sin nombre los ocho primeros números, bautizado como The Nebbish en el noveno, y más adelante como Irving Nebbish, sería la ‘mascota’ de la revista durante bastantes números, y no sería el único ‘personaje recurrente’ de la misma porque también se inventarían a Teen-Hulk, pero en el 63 -coincidiendo con la llegada de Larry Hama como editor del título-
presentaron a un nuevo personaje regular (Bueno, un decir). Que, efectivamente, era Obnoxio.
Como veis llamarlo ‘personaje’ quizá era mucho llamarlo. Y, por supuesto, aparecía a la vez que Nebbish. Pero poco a poco fue ganando hueco hasta hacerse con la portada -aún compartida, por decir algo- para el 69.
La sustitución de mascotas junto al título llegaría con el 77
Y aunque no supuso la desaparición total de Nebbish sí que demostró que había habido un cambio y ahora la cara de la publicación era Obnoxio. Bueno, y no solo la cara…
La revista duraría, eso sí, hasta su número 94, a principios de 1983. El mismo año en el que saldría el cómic de ahí arriba.
Que, efectivamente, es una historia a color en la que se nos cuenta el ¿origen? de Obnoxio o algo. En realidad no es que haya nada que marque un antes y después en el personaje, aunque sí que es la primera interacción que podríamos considerar ‘dentro del universo Marvel’ -¿de cuál? ah, esa es otra pregunta- del mismo.
Obnoxio regresaría en un par de historietas cuando en 1991 Marvel sacara otra cabecera cómica, What The…?! en este caso. De nuevo a color, pero solo en el 13 y el 14.
Y para la siguiente aparición estaríamos ya en 2016, con un cameo en Deadpool: Back in Black 2 y luego una serie de intentos de cómics humorísticos por parte de Marvel, es de suponer que para meter el dedo a ver cómo estaba el agua.
Ziggy Pig-Silly Seal Comics y el tercer intento en cómic para la Crazy, ambas en 2019. El resultado claramente no convenció, pero al menos sirvió para recordar a Obnoxio, que pasaría a hacer cameos en series dispares como Venom: Lethal Protector (2022) o Deadpool: Seven Slaughters (2023). Pero no tuvo suerte. No fue en la historieta que dibujó ROB!
Aunque sí dejó claro que es el tipo de payaso al que vamos a encontrarnos una y otra vez en Marvel. Aunque no creo que a este lo anuncien en la New York Comic Con.
02) Occupy Avengers (2017)
A veces el Pisuerga pasa por Valladolid, otras veces Valladolid obliga al Pisuerga a pasar por él. Porque esto es lo que ocurre aquí. Tenemos una colección más o menos aleatoria que claramente iba a ser de Ojo de Halcón, con Red Wolf de fondo, los cuatro primeros números dibujados por Carlos Pacheco, y hasta el 3 no aparece Nighthawk. Creo que podría ser la colección de los Vengadores con menos Vengadores de la historia [y si viene alguien a decirme que ninini me dará material para un posteo, así que ganamos igual], sobre todo porque para esa cuarta, (en la que se junta Tilda Johnson que ya no se hace llamar Nightshade) se pierda a Pacheco, en el quinto tenemos a Gabriel Hernandez Walta, que estará dos números, uno con la historia de un skrull, y el sexto en el que se une Nico Wheels Wolinski. Sacado directamente de la serie clásica Wolfpack de la que ya hablaremos en la W (si llego hasta la W, claro).
El problema es que a partir de ahí meten la serie dentro del follón de Imperio secreto. Y ya no hay manera de salvarlo. Entre que pasamos a un intermedio de dibujantes -esta vez Martín Morazzo y Jorge Coelho-, que ahora no se llaman Occupy Avengers sino que el grupo es The Underground y ha incluido fuera de plano a la Viuda Negra, Ant-Man, La Cosa, Wonder Man, una IA de Tony Stark y un Giant-Man que pasaba por allí (Raz Malhotra, que creo que es el tercero o cuarto, un día tenemos que dedicarle un posteo también a estos) más nuestro grupo habitual que tiene ahora a dos Fireheart, Frank y Silas, de la reserva de Lobo Rojo y, bueno, que aparecen también de la nada aquí. Un despropósito que ni el regreso de Wata en el 9 logra maquillar. Sobre todo porque en el 9 hay tanta gente ya en el Underground -y tanta que no está- que queda claro que cualquier historia que hubiera se ha producido en otro sitio. Es una lástima porque los cuatro primeros iban en una dirección que podría haber funcionado. Aunque muy claramente no fuera un cómic de los Vengadores.
Pero este es el problema cuando decides Occupy cosas que están de moda, supongo.
03) Offcastes (1993)
Cuando en Epic decidieron montar lo de Heavy Hitters uno de los títulos elegidos fue este de Mike Vosburg, una curiosa historia de ¿aventuras? ¿misterio? ¿señoritas en ropa interior? Y si el estilo de Vosburg os suena os puedo ir lanzando un motivo posible: Fue parte del Studio X que fundó Howard Chaykin, de ahí el ‘aire familia’. Lo cierto es que el estilo, las composiciones e incluso la forma de organizar esta trama que es un poco de todo -incluyendo de espías, supongo que en su mayoría- se nota su mano. Poner a un chaval en el centro es un movimiento aquí no tanto -no solo- para que el lector se refleje en él, también para que el protagonista sea una persona con conocimiento de lo que pasa, pero sin mucho que pueda hacer para cambiarlo.
Aunque como es de Epic aquí no hay que pedir a Marvel que lo reedite sino buscar una editorial para el autor. Que alguna habrá. Y eso que aún no os he hablado de Sisters of Steel. Porque no hemos llegado aún a la S, que ya lo haremos.
04) The Official Handbook of the Marvel Universe Master Edition (1990–1993)
La historia de los Handbooks comienza en 1983 con el inicio de la publicación del propiamente dicho The Official Handbook of the Marvel Universe que durante 15 números desgranaría el quién es quién de Marvel -bueno, de sus personajes-. El pistoletazo de salida al que luego se uniría en 1985, un segundo volumen de veinte números con el apelativo de Deluxe, y otro en el ’89 con el de Update. En 1990 fue la Master Edition de 36 números. Y ahí lograríamos cierta tranquilidad hasta 2006 con el All-New (de 12 números). Seguido de otro Update de 4 en 2007. Y, finalmente, un regreso al título clásico con los 14 números de 2008, y su Update de 2010 a 2011.
Y quizá creáis que eso fue todo.
Jaja, no.
Porque también hay una cincuentena de títulos que va de enciclopedias a repasos a las armas, Atlas, selecciones por multiversos, por colecciones, por temas y tantas otras cosas que iba a haber puesto imágenes aquí pero son DEMASIADAS.
Así que pondré los títulos que eso no abulta:
Handbook of the Conan Universe Punisher Armory Official Handbook of the Conan Universe Wolverine Encyclopedia Spider-Man: Back in Black Handbook Marvel Legacy: The 1960s-1990s Handbook Marvel Atlas Official Handbook of the Marvel Universe: Alternate Universes Official Handbook of the Marvel Universe: Avengers 2004 Official Handbook of the Marvel Universe: Avengers 2005 Official Handbook of the Marvel Universe: Book of the Dead 2004 Official Handbook of the Marvel Universe: Daredevil 2004 Official Handbook of the Marvel Universe: Fantastic Four 2005 Official Handbook of the Marvel Universe: Golden Age 2004 Official Handbook of the Marvel Universe: Horror 2005 Official Handbook of the Marvel Universe: Hulk 2004 Official Handbook of the Marvel Universe: Marvel Knights 2005 Official Handbook of the Marvel Universe: Spider-Man 2004 Official Handbook of the Marvel Universe: Spider-Man 2005 Official Handbook of the Marvel Universe: Teams 2005 Official Handbook of the Marvel Universe: Wolverine 2004 Official Handbook of the Marvel Universe: Women of Marvel 2005 Official Handbook of the Marvel Universe: X-Men – Age of Apocalypse 2005 Official Handbook of the Marvel Universe: X-Men 2004 Official Handbook of the Marvel Universe: X-Men 2005 Official Handbook of the Ultimate Marvel Universe 2005: The Fantastic Four & Spider-Man Official Handbook of the Ultimate Marvel Universe: The Ultimates & X-Men 2005 New Avengers Most Wanted Files Secret War: From the Files of Nick Fury Secrets of the House of M Marvel Zombies: The Book of Angels, Demons & Various Monstrosities Mystic Arcana: The Book of Marvel Magic Mighty Avengers: Most Wanted Files World War Hulk: Gamma Files X-Men: Messiah Complex – Mutant Files All-New Iron Manual Skrulls! Ultimate Secrets Marvel Mystery Handbook 70th Anniversary Special Marvel Pets Handbook Thor & Hercules: Encyclopaedia Mythologica Wolverine: Weapon X Files Iron Manual Mark 3 Deadpool Corps: Rank and Foul Avengers Assemble Women of Marvel: Celebrating Seven Decades Handbook X-Men: Phoenix Force Handbook Blockbusters of the Marvel Universe Thor: Asgard’s Avenger X-Men: Earth’s Mutant Heroes Captain America: America’s Avenger FF: Fifty Fantastic Years Vampires: The Marvel Undead Defenders: Strange Heroes Avengers: Roll Call Avengers NOW! Secret Wars: Official Guide to the Marvel Multiverse All-New, All-Different Marvel Universe Spider-Geddon Handbook Empyre Handbook X of Swords Handbook King in Black Handbook
Quizá creáis que con esto está todo señalado. ¡JA!
Porque en Marvel decidieron sacar también Mini-Handbooks. Más cortos y con menos fichas pero igual de existentes:
Astonishing X-Men Saga Saga of Squadron Supreme Annihilation: Saga Marvel: Your Universe Saga X-Infernus Saga Spider-Man: Brand New Day Yearbook War of Kings Saga Spider-Woman Saga Moon Knight Saga Thanos Sourcebook All-New Wolverine Saga Spider-Man Saga (Vol. 2) Mighty Thor Saga Fear Itself: Fellowship of Fear
¿Ahora sí? Ahora tampoco, porque en Marvel decidieron también sacar cómics explicando las cosas de las películas, las Guidebook to the Marvel Cinematic Universe…
Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s Iron Man Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s Incredible Hulk/Marvel’s Iron Man 2 Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s Thor Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s Captain America: The First Avenger Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s The Avengers Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s Iron Man 3/Marvel’s Thor: The Dark World Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s Captain America: The Winter Soldier/Marvel’s Ant-Man Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s Agents of S.H.I.E.L.D. Season One Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s Guardians of the Galaxy Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s Avengers: Age of Ultron Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s Agents of S.H.I.E.L.D. Season Two/Marvel’s Agent Carter Season One Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s Agents of S.H.I.E.L.D. Season Three/Marvel’s Agent Carter Season Two Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s Captain America: Civil War Guidebook to the Marvel Cinematic Universe – Marvel’s Doctor Strange
¿Y ya con esto? Pues… Casi. Porque desde 2019, además, Marvel ha comenzado a publicar todo este cachondeo en Omnibus recopilatorios. A razón de uno por año, más o menos, en 2023 no salió ninguno y en 2025 es un segundo volumen, pero, mira, de eso sí que puedo poner las imágenes y así cerramos esta sección que me hace pensar que en realidad un verano podríamos dedicarnos a postear portadas de las cosas estas. Porque está claro que lo de las ‘fichas’ es algo que en Marvel ha importado mucho siempre. Quizá porque es lo que se empollan los que quieren fingir que saben.
05) Official True Crime Cases Comics (1947)
Efectivamente, también Marvel -bueno, Atlas– también tuvo su momento ‘True Crime’, aunque en realidad venía de antes… Es en lo que se convirtió la serie que hasta ese año había protagonizado… Sub-Mariner. Del 1 al 23 había sido suya pero en el 1947 las cosas habían cambiado así que el hueco en los estantes lo pasó a ocupar esta… Más o menos, porque con este título solo estaría un par de números.
Para el 26 el nuevo título sería All True Crime Cases Comics, en el 37 quitarían lo de Comics
y en el 52 -ya en 1952, además- la cancelarían. Y es que la historia del ‘true-crimen’ siempre ha estado buscando a un público en tandas intensas.
06) The Olympians (1991–1992)
Un nuevo ejemplo de que dejas que un guionista inglés haga lo que quiera y la mayoría de las veces van a acabar haciendo una parodia de los superhéroes. Esta gente y sus manías. Aunque en este caso solo ‘estaban’ en Gran Bretaña porque Stephen Jewell es neozelandés y Gary Chaloner australiano. Así que debemos presuponer que es algo que echan en el agua.
En esta ocasión tienes a un trío de seres poderosos, también alguno más, pero los importantes son estos tres: El superfortachón, la mujer guerrera y el tipo qu se disfraza raro. A saber de dónde ha sacado la inspiración. Y en estos dos números -porque solo fueron dos-
se las apañan para repasar muchos de los lugares comunes, incluyendo, por supuesto… homenajes.
¡Homenajes, os digo! En fin, que quizá a alguien le suene lo que este guionista que es más conocido por escribir para la 200AD y este dibujante que es toda una institución en Australia.
O quizá le suene porque… bueno…
A veces Forum publicaba estas cosas.
07) The One (1985–1986)
Sí, en Epic parecían tener un cierto gusto. A favor de Veitch -al que tanto hemos visto- podemos decir que esto lo hace en 1985 y no en 1986, pero estaba claro que el interés estaba ahí al alcance. Comenzando por un artículo -que podría ser real porque en fin-, siguiendo con un truco para hacerse rico que sale regular, y por supuesto que hay violencia, algo de sordidez, decisiones cuestionables sobre violaciones, y la sensación de que esto se lo podían haber vendido en los noventa como derivado de los cómics de los ochenta. Sus cosas.
08) Omega the Unknown (1976–1977) (2007–2008)
Una de las cosas buenas de Marvel de los setenta es que estaban suficientemente… ahm… dispuestos… como para permitir a sus autores probar cosas nuevas. A Steve Gerber sobre todo. Aquí con Mary Skrenes de co-autora. Skrenes venía de haber hecho algunas cosas en los títulos de Kung Fu y en la Crazy, y aún colaboraría alguna cosa más. En Omega… colaboraría en la primera media docena y luego en los dos últimos.
Omega como tal no aparecería en muchos sitios, en un Howard el Pato, en algunos números de los Defensores, de paso en el Foolkiller… ese tipo de cosas que guionizaba Gerber.
La historia -de alienígenas, razas, decisiones tomadas y mucho giro que al final tenía algo de sentido- se convirtió en algo lo suficientemente de culto como para que quizá no. Y su joven co-protagonista regresaría años más tarde, esta vez con Lethem a los guiones.
Lo de Lethem fue particular. Entre otras cosas porque comenzó con un encontronazo con Gerber que se quejó de que no hubieran hablado (Lethem, Marvel…) con ellos. Luego Lethem se disculpó y se reunieron y todas esas cosas. Supongo que porque le explicó que lo que quería hacer no era tanto continuar con el personaje como contar una historia parecida pero diferente. Casi como una de esas… no parodias, pero sí versiones superheróicas de los cómics independientes USA de los ’90s.
La cosa podría haber sido el final de esta historia, pero nunca lo es, ¿verdad?
El joven adolescente que coprotagonizaba Omega the Unknown fue recuperado por Marvel en 2021 dentro de la especie de evento de Darkhold. Y luego en un número -el 9- de Scarlet Witch, todo ello con Steve Orlando como guionista. No lo ha vuelto a usar pero… bueno, creo que estas cosas ya sabéis cómo van.
09) Onslaught Reborn (2007–2008)
ROB! UUUuuuUUUUh-OOooh. Savior of the Universe!
Si es que mirad qué dibujos.
¿Cómo no va a lograr ROB! dar lustre y esplendor a lo que el invitado a la Comic-Con de Málaga Jeph Loeb hiciera? Mirad, mirad qué ilustraciones.
Cada una de esas ilustraciones que podrían lanzar mil análisis en este blog…
Porque la maravilla antigua fue esta, claro, comenzando porque en estos especiales hasta las portadas eran una juerga. Tú tenías esa de arriba, pero luego también estaba esta:
que se desplegaba. Y, en la otra -que no tenía segunda portada-
Que también se desplegaba… pero no para formar una imagen juntas. No. Aquí cada uno tenía la suya:
¿Swipe? A donde vamos no necesitamos swipes.
Pero, además, aunque la de los X-Men lo dibujaran Adam Kubert, Pasqual Ferry y Art Thibert, mientras el de Marvel Universe fuera obra de Andy Kubert y Joe Bennett, todas tienen páginas memorables.
AVIV THGUALSNO!!!
11) Open Space (1989–1990)
Pues sí, por extraño que suene Marvel tuvo un cómic de historias cortas de ciencia ficción, editado por Kurt Busiek y Carol Kalish y con un reparto de autores que podemos decir lo suficiente amplio como para incluir a Steve Yeowell, Norm Breyfogle, Pat Olliffe o Tom Grummett.
Lo cierto es que, bien por los autores adaptados, bien por el desinterés del público -que quizá esté relacionado- no pasaría del cuarto número. Así que cabe en un recopilatorio de tamaño razonable.
12) The Order (2002) (2007–2008)
En un giro de acontecimientos Busiek y Pacheco se reunieron para contar una historia de Los Defensores. No funcionó tan bien como su historia de Los Vengadores, pese a que jugaba con ideas como los originales -el enemigo también- y los siguientes, los equivalentes femeninos y más cosas. También recupera a Papa Hagg tras esa primera aventura se aquel segundo volumen que guionizó el propio Busiek a principios de los ’00s.
Y como estas cosas funcionan así cinco años más tarde teníamos un nuevo The Order…
que no tenía nada en absoluto que ver con el antiguo. Guionizada por Matt Fraction y dibujada por Barry Kitson, con una de esas ideas de Fraction creyéndose muy listo pero no demostrándolo, pronto empezarían a matar a los héroes y a buscar excusas, lo cierto es que no saldrían mucho más allá de esta mini (que quizá esperaba ser regular, pero poco) pasando a ser Fear Itself: Youth in Revolt, en 2011, su última aparición.
Pero ya hemos visto que si en Marvel hace falta ellos recuperan lo que sea necesario.
13) Origin II (2014)
Hablando de recuperaciones. Si lograron vender los suficientes ejemplares de Origin en Marvel estaban más que dispuestos a intentar repetirlo.
Entre 2001 y 2002 se había publicado la mini original, con Paul Jenkins, Bill Jemas y Joe Quesada acreditados como guionistas y Andy Kubert como único dibujante. Así que en 2014 debieron de pensar que ya se habrían olvidado. Pusieron a Kieron Gillen a los guiones y… vale, Andy Kubert no, pero Adam Kubert sí estaba libre. Como vale con poder poner el apellido no creo que hubiera mucho más discusión. Prometiendo mostrar bastante más Creed y metiendo a Siniestro por medio.
14) The Original Ghost Rider (1992–1994)
Quizá estéis pensado… ¿Pero cómo que el original? ¿El original no es el que nos contaste el otro día? Sí. Pero es que en los noventa el Motorista Fantasma era un personaje tan grande que en Marvel le hubieran dado incluso un par de películas con Nicolas Cage. Así que había que aprovechar, en este caso había que aprovechar… para reeditar las historias originales setenteras de la versión Johnny Blaze de Motorista Fantasma y ver hasta donde llegaban.
La respuesta es… hasta el número 12 del segundo volumen de ese título y primero del personaje. Aunque tiene su aquel, claro. En el primero recuperaban su creación en Marvel Spotlight, del 5 al 11 con lo que cubrieron hasta el 7 de esta. A partir de ahí comienzan con la serie regular… salvo alguna cosa. Por ejemplo, no reeditan el 10 porque ya era una reedición del 5 de Marvel Spotlight, además el 10 de Original Ghost Rider sería para el Marvel Spotlight 12 y el 19 para el Marvel Two-In-One. Así que llegar al 12 de la otra fue mucho llegar. Aunque, eso sí, aquella colección duró hasta el 81. Está claro que un poco cortos se quedaron. Claro, como no lo sacaron en un Omnibus a 100 pavos.
15) Ororo: Before the Storm (2005)
No os preocupéis que para la S haremos el repaso de todas las series que ha tenido Tormenta, que son unas cuantas. Pero esto es una precuela. Aquella primera aventura de Ororo que hemos visto como dos millones de veces en flashbacks en cómics en la que se quedaba semienterrada y blablabla… pues esa. Para que luego diga que no se pueden estirar las historias.
16) Oscar Comics (1947–1949) / Awful Oscar (1949)
No, no es un asesino en serie, es que antes dibujaban así.
Óscar es uno de tantos cómics de jóvenes cach… enamoradizos. Uno de esos que ya hemos contado mil veces de dónde salían ( Andy Hardy -> Archie ) y que tuvo su oportunidad en Marvel, como tantos. Tan como tantos que para el número 11 intentaron un cambio de nombre y de edad…
con unos resultados tan malos que para el 13 habíamos vuelto a las andadas.
Oscar llegaría hasta el número 13, ¿cómo es que entonces vemos el 24 en la portada? Bueno… resulta que Óscar venía de ocupar el espacio -y la numeración- de Funny Tunes, así que los dos primeros números mantuvieron la numeración para pasar en el tercero al número 3.
De modo que Oscar Comics es una cabecera que va del 3 al 10 y luego pasa al 13 y de ahí al 24 y 25. Que en realidad son de dos años antes que el 13. ¡La sencilla vida del lector de cómics!
17) Osborn (2011)
Hay alguien en Marvel convencido de muchas cosas. Una de ellas es que a la gente le gusta Norman Osborn. Así que le montaron esta historia de cárcel, fugas y maldad con Kelly Sue DeConnick guionizando y Emma Rios dibujando. Claramente ambas sabían dónde se estaban metiendo porque son cinco números que dejan bien claro que pueden ser profesionales en el sentido de esperar a sacar adelante un proyecto y cobrar un cheque. Que supongo que es de lo que va esto y no de curas conspiradores y tipos patibularios.
18) The Osborn Journals (1997)
Creo que hemos hablado lo suficiente de ella pero, por otro lado, ¿cuánto es demasiado para una obra que es GENIAL! a cada oportunidad?
Recordemos que este número aparece durante todo el follón aquel del clon, en teoría es un diario que encuentra Spider-Man en el que Osborn explica todo su malvado plan y trata de organizar los distintos eventos sucedidos. Por supuesto la continuidad tradicional tardara menos y nada en decir no ya que lo que aquí se cuenta era falso sino que, de hecho, la idea era que Spidey llevara el diario como prueba y para cuando la poli fuera a leerlo sus páginas hubieran mutado en el diario de un hombre preocupado porque Spider-Man era un obseso con alucinaciones que trataba de acabar con él. Así que supongo que podría haber sido peor.
Y del dibujo qué os puedo decir, en perfecta sintonía con el guión:
A ratos uno podría pensar que Kyle Hotz no solo se basa en los guiones de Glenn Greenberg sino, además, en los dibujos de Don Rosa para sus cómics de patos y en las ilustraciones de la Fangoria, porque va de uno a otro lado. Y va, además, con nada menos que tres entintadores: Jason Moore, Al Milgrom y él mismo. Normal, por tanto, que el resultado lograra ser tan GENIAL!
19) Our Love Story (1969–1976)
Efectivamente, otro título de historietas románticas -más o menos románticas, desde mi punto de vista-. Atlas tuvo de 1949 a 1950 un cómic llamado My Love que duró 4 números y otro llamado Our Love en las mismas fechas que solo duró dos. Seguir su evolución es un tanto complicado, porque también estuvo Actual Romances que acabó también en el segundo. Uno de estos dos se convirtió en True Secrets, que empezó en el 3 y que tendría una vida un poco más larga. En cualquier caso, tanto My Love como una versión del otro -la que aquí nos atañe- titulada Our Love Story, revivieron ese mismo 1969.
En el caso de esta Our Love Story duraría 38 números, aunque 12 serían de reeimpresiones. Y, como podéis ver, contaban con portadas de Romita padre, mientras que las historias -muchas escritas por Stan Lee– las dibujaban autores que podían ir de John Buscema a Don Heck. Porque los superhéroes podían estar vendiendo bien, pero había que tener huevos. En diferentes cestos, quiero decir.
20) Outlaw Fighters (1954–1955)
Efectivamente, Atlas también publicó títulos de vaqueros. Historias creadas por Stan Lee, George Tuska, Dick Ayers o Ernie Banche. Que de alguna manera lograron no incluir a ningún personaje que perdurara y tiene mucho mérito porque…
21) The Outlaw Kid (1954–1957) (1970–1975)
Ese mismo año y esa misma editorial habían creado a The Outlaw Kid. Seguro que lo recordáis de cuando hablamos del Night Rider. Que tenía poco que ver, pero tenía.
Creado por Doug Wildey para esta misma colección, no deja de ser una versión de El Zorro. En este caso es el hijo de un ranchero, que en lugar de hacer calzones comenzando en lana y terminando en cuero decide jugar a los vigilantes. Que, en realidad, no está tan lejos. Aunque aquí los calzones van por dentro. Todo viene de que el padre era Marshal, de trabajo, no de nombre. De nombre era Zane. Así que cuando un forajido al que atrapó se ha fugado y busca venganza ya sabemos cómo va a acabar esto: Con la mujer muerta y el padre malherido. Inesperadamente -un decir- se unen a ayudarles -a los buenos, no a los forajidos- un par de… mejor os dejo que lo veáis con vuestros ojos:
Efectivamente, un indio y un mexicano. La clásica inclusión woke de los años 50. El caso es que su padre le dice que esto lo tiene que hacer cumplir la justicia (supongo que porque era un señor blanco cisheterosexual que había pertenecido a las fuerzas del orden) y le hace prometer que no buscará venganza. Así que la forma de cumplir su palabra es inventarse este Outlaw Kid y lograr que se haga justicia. ¿Es esto REALMENTE cumplir la palabra? Yo diría que no.
A partir de ahí, y con un caballo que pasa por allá y que se llama Thunder, se ocupará de ir desfaciendo entuertos sin que se entere su anciana tía… no, espera… su anciano padre.
Además de en su colección -que duraría 19 números, hasta 1957- fue apareciendo por otras como Wild Western, Kid Colt Outlaw, Wyatt Earp y, en fin, más títulos del Oeste.
Y en los setenta decidieron regresar con más western…
Aunque comenzaron con un primer número que era una reedición de uno de los antiguos. (El tercero, de hecho) Empresarios del tebeo, ya sabéis. En el 2 metieron una serie corta nueva y, en realidad, solo fueron novedades los números del 10 al 16, que es la manera de lograr que llegue al 30. Y si estáis pensando que los 19 antiguos y los 7 nuevos no suman 30 es porque no pensáis como uno de ellos. son 19+7+los 4 últimos que salen de repetir esos 7 nuevos. Aquí se aprovecha todo.
Y si creéis que es lo único que hizo este segundo volumen… ni mucho menos. Resulta que en ese regreso en el número 10 decidieron que su origen se parecía demasiado al de un personaje anterior, Texas Kid -ya llegaremos a la T- total solo porque los dos tuvieran el mismo origen y se llamaran igual y Texas Kid se creara en 1950… La gente. Así que le crearon uno nuevo. Y si creéis que mis comentarios sobre Spidey estaban fuera de lugar esperad a ver la portada del número:
En esta te cuentan que en realidad Lance Temple -sí, mantuvieron el nombre, yo qué sé- era un veterano de la Guerra Civil americana -¿en qué bando? Uy, a saber- que al regresar al rancho familiar para trabajar como abogado -y echando una mano a su padre- se encuentra con que unos malvados les lanzan dinamita haciendo que su padre, que aquí se llama Hoot, se quede ciego. De nuevo el padre le dice que la violencia ha sido la causa de esto y le pide blablabla. Ya sabéis cómo sigue.
Después de esto solo le volveríamos a ver mencionado en el nuevo Rawhide Kid de los ochenta, y en el espanto de Blaze of Glory de Ostrander y Manco. Para hacer un último regreso en 2007 dentro del Marvel Comics Presents volúmen 2 número 4. En esta ocasión nos lo presenta con su padre muerto, envuelto en una leyenda que lo presenta casi como ser sobrenatural, el giro del asunto es incluso más ridículo de lo que uno pensaría, con Outlaw siendo ‘responsable‘ de la muerte de su padre cuando este descubre su identidad, y disociándose hasta niveles ridículos según tuviera puesta la bandana tapándose la cara o no. Y cómo eso lleva al chaval a… perseguirse a si mismo.
En fin, Marvel y sus cosas. Pero supongo que eso significa que la próxima vez que le veamos le habrán vuelto a dar un trasfondo nuevo. Y con un poco de suerte esta vez no mezclaran historias en las que el padre puede ver y en las que no.
22) Outlawed (2020)
En 2020 pasaron cosas. Por algún motivo de algunas no nos acordamos mucho y de otras preferiríamos no acordarnos. Y, pese a todo, vamos a hacer recuerdo. Porque en Marvel habían tenido una idea: Prohibir a los superhéroes adolescentes. Sí, no hacía tanto de la Civil War, pero confiaban en que la gente no lo recordara ya tras el suficiente número de genocidios multiversales. Así que llegó el evento, saludó con la mano… y se fue.
Se supone que se dejó notar en varias colecciones pero…
creo que todos sabemos cómo acabó aquello.
23) Overkill (1992–1993)
Alguien en Marvel UK pensó que sería buena idea sacar una revista en la que ir presentando, moviendo y ofreciendo historias de su universo. Por supuesto sin hacer novedades-novedades sino, más bien, alguna novedad, alguna redifusión… un poco de cada.
Sí, sí, sé que ahí pone All-New Adventures, pero en realidad lo que pusieron fue las primeras páginas de cada uno de sus primeros números uno. En el resto fueron haciendo cachitos de distintos cómics del UK para repartirlos por ahí. Pero no solo eso, claro, también hubo un hueco para añadir alguna sección propia que… bueno…
Veintiséis números y acabó cerrando en un número con apariciones de los X-Men y el Capitán Britania. Eso sí, al menos sus cliffhangers se podían resolver buscando qué serie habían estado troceando esta vez. Más aún cuando acababa con el anuncio de lo que estaba por venir en el siguiente -e inexistente- número.
24) Over the Edge (1995–1996)
Alguien en Marvel pensó que sería buena idea sacar una revista en la que ir presentando, moviendo y ofreciendo historias de su sello Marvel Edge. No sé por qué pero esto me suena. En realidad Over the Edge también fue un evento del propio sello. Y, de alguna manera, acabó siendo un contenedor de historias sin mucho punto en común más que el que sus protagonistas estuvieran eso, en lo de Edge. Pero claro.
Comienza con 5 números con 5 personajes, siempre a precio promocional de 99 centavos. DareDevil, Doctor Extraño, Hulk, Motorista Fantasma y para el quinto sacan a The Punisher en un número en el que van cambiando el dibujante: Scott Kolins, Jeff Johnson y, por supuesto, Stephen B. Jones. Que en realidad sería casi el que más publicaría, porque es cierto que este número lo compartía, pero dibujó otros cuatro. De diez. Lo que pasa es que los otros cinco fueron del mismo autor: Robert Brown. Y entre ambos parecían querer canalizar la década de los noventa.
Los otros cinco se supone que deberían de haber sido una segunda vuelta, pero aunque Doctor Extraño y Motorista Fantasma regresaron no pasó lo mismo ni con Hulk ni con Punisher. En su lugar tuvimos tres números más de DareDevil -uno de ellos centrados en Elektra, bien es cierto- haciendo que de los diez números cuatro fueran suyos. Así que esta idea promocional quedó… peculiar.
Aunque nos dejó, eso sí, no solo unas grandes páginas noventeras. También algunas viñetas… memorables.
¡Hasta aquí para esta letra! Ya veis que la O tenía cosas que… Ofrecer… aunque fuera más tranquila. La calma antes de la tormenta porque el mes que viene habrá más, aunque será en DC. Además, así podemos aprovechar mientras para ir tomando fuerzas para dentro de dos meses, en las cosas que Marvel tiene preparadas para nosotros en la P. Y ya os podemos ir adelantando que os va a dejar…