Calla Libertad

Malditos estos dias de ofendiditos que te cancelan por cualquier cosa. Que ya no se puede decir NADA, hombre por favor. Cómo echo de menos los viejos, buenos tiempos. Ay, cuán poco conscientes éramos de la enorme libertad de la que disfrutábamos.

Como en 1966.

Cuando la portada del número 52 de Los Cuatro Fantásticos muestró abierta y orgullosamente la primera aparición de la Pantera Negra. Y la crearon autores normales, no gente obligada a meter con calzador temas políticos o agenda LGTB por miedo a perder su carnet de woke o a ser *CHOKE* cancelados por hordas linchadoras en Twitter.

Con completa libertad.

Tanta pero tanta libertad…

…que en la publicidad en el resto de tebeos de ese mes se tapaba la portada PERO OJO, PARA QUE FUERA UNA SORPRESA QUE TE ENCONTRARAS AL IR AL KIOSKO Y NO POR NINGUNA OTRA COSA ¿VALE?

¿Que por qué se refieren a él como «el villano del mes? ¡Pues porque viene de una villa, que hay que explicároslo TODO!

Los Mejores Rabos del Mundo

Y ahora que tengo vuestra atención voy a hablar de lo que en realidad quería hablar desde el principio: los rabos.

Que, como todo el mundo sabe, son las extensiones que tienen los bocadillos (o globos) en los tebeos que indican qué personaje corresponde el texto que contienen.

Siendo una elemento tan fundamental del lenguaje comiquero sorprende el histórico desprecio con que han sido tratados. A lo largo de los ya más de cien años que tiene el Noveno Arte han sido relegados a un simple rol complementario. Hemos tenido un desolador panorama en que sólo venian en tres variedades: curvo, en rayo y serpentino. Eso por no hablar de las escuchimizadas y diminutas formas con las que hemos tenido que conformarnos. Salvo honrosas e históricas excepciones de autores que han prestado a los rabos la atención y el detalle que se merecen como Tom de Finlandia o Kevin Taylor.

En particular Taylor siempre se ha caracterizado por dibujar unos rabos largos y flexibles como los de esta viñeta de Girl: Rule of Darkness.

Resulta patente que el norteamericano es un autor surgido de los noventa, la época de gloria de los rabos. Imperaba el estilo de diálogos interminables de Chris Claremont que a menudo costaba no ya asignar sino simplemente encajar dentro de una ya abigarrada viñeta. En situaciones así, como demuestran estos episodios de Los Cuatro Fantásticos (entonces viviendo una de sus más GENIALES! etapas) el correcto manejo de los rabos era fundamental.

Sólo gracias a la precisión y longitud del rabo del tercer bocadillo podemos saber que su contenido procede de Reed Richards y no del yacente adaptoide.

Pero no se trata únicamente de una cuestión de falta de espacio. Viñetas más grandes y abiertas pueden requerir rabos de mayor longitud para una adecuada lectura.

A estas alturas sé que estais haciendoos LA pregunta. ¿Existe un tamaño ideal de rabo? Depende de la circunstancia. Para ser comprensible, su función principal, el rabo debe acercarse a la boca todo lo que sea menester.

Y claro, esa distancia puede variar mucho. Incluso dentro de la misma viñeta.

Y aquí llega la OTRA pregunta: ¿qué pasa cuando hay un sólo personaje en la imagen y el diálogo no puede provenir de otra boca o pantalla?

Pues que se debe tener en cuenta toda posible fuente de sonido.

Por ejemplo, aquí los rabos resultan vitales para entender que la voz del androide del Pensador Loco que está autodestruyéndose surge de su boca y no de algún altavoz localizado en otra parte de su cuerpo robótico.

Y gracias a una correcta longitud sabemos que este diálogo proviene de Susan Richards y no del radiocasette del Fantasticar.

Tristemente toda gloria es efímera. Y este reinado de los rabos largos también lo fué.

Pronto volvió la gris dictadura de lo uniformemente mediocre y rabicorto.

Me podeis decir que el tamaño no importa.

Me podeis llamar obseso del volumen a lo Russ Meyer.

Y yo os responderé que un rabo de la envergadura correcta es imprescindible para saber si Lyja, la entonces novia skrull de Johnny Storm, está hablando por los labios…

…o está hablando por los labios…

Cuando tenía 25 fué un año muy bueno…

Existe una imagen distorsionada de los tebeos marvelitas de los años 90.

Un desdén alimentado por la distancia temporal que se convierte en vertical al pretender mirar por encima del hombro a los supuestos excesos de aquella época. Una lente de superioridad moral que en lugar de enfocar la imagen la emborrona con absurdos prejuicios. Y pocas colecciones la han sufrido tanto como Los Cuatro Fantásticos, que en aquellos dias pasaba por una excelente etapa de la mano de Tom DeFalco y Paul Ryan.

Es demasiado común toparse con reseñas modernas que desprecian esta magnífica portada señalándola como el epítome del desesperado seguidismo a toda costa de la molonidad noventera. La acusan de sacrificar en el altar del hype al mismísimo grupo fundacional del universo Marvel. La ponen como ejemplo supuestamente perfecto por contener ejemplos de todos los elementos de lo que según ellos fué un descarrilamiento creativo de dimensiones históricas.

Cuán ciega es la ignorancia, ROB! mio.

Algunos critican el uso de hologramas para inflar el mercado especulatorio.

Cuando se trataba simplemente de crear nuevas oportunidades de negocio. Lo que cualquier tertuliano español de hoy en dia llamaría «crear riqueza y empleo«. A mayor actividad mercantil más beneficios que redunden en la sociedad. Y para entendero basta con echar una somera mirada a los anuncios contenidos en este número y los inmediatamente anteriores y posteriores.

¿Es «inflar el mercado especulatorio» editar un número cero de una serie que no existe, que contiene historias ya publicadas y que sólo puede conseguirse comprando cinco episodios genéricos concretos de otras colecciones. ¡NO! Es una original estrategia para animar las cifras de ventas. Como dijo hace años un prohombre emprendedor, «los buenos negocios están donde los buscas«.

Y como dijo un directivo de A3media…

«Un público asustado es un público que gasta dinero a cieg¡VIVA LA LIBERTAD, JOLINES!»

Otros comentaristas señalan el detalle de que todos los personajes, hasta la Antorcha Humana, usen chaquetas y chalecos con bolsillos como una cesión gratuita a la estetica paramilitar.

Pero cuando lo hacía John Byrne aplaudíais con las orejas ¿verdad, malandrines? Cualquiera que os escuchara podría llegar a pensar cualquier cosa igualmente absurda…

…como que lo de las armas es otra cesión gratuita a la estetica paramilitar de esas.

Y como no podia faltar nadie a la fiesta los de siempre condenan el nuevo uniforme de la Mujer Invisible llegando a decir que se trata de la clásica hipersexualizaci´´on de un personaje femenino.

Cuando lo que es es un uniforme completamente práctico. Evita que le entre arena si se enfrenta al Hombre de Ídem. Es una cosa que ha aprendido de nuestras jugadoras de Voley Playa, que se han enfrentado a absurdas acusaciones de cosificación machista por jugar así.

De hecho Sue va demasiado tapada en comparación.

Maldita generación wookie de cristal ofendidita.

Que luego no dice nada de los jugadores de Voley que, como puede verse en la imagen, juegan IGUAL de fresquitos.

Igual que no llaman hipersexualización de personaje mutado por los rayos cósmicos a que Cosa lleve décadas corriendo por ahí en gayumbos.

Y llegamos al summun, al casus belli, el cogito ergo sum.

A los que les parece ridículo que Ben Grimm, tras años lloriqueando cada vez que se mira al espejo, de repente se ponga un casco para ocultar su horrible rostro sólo por las cicatrices que le han dejado las garras de Lobezno.

Claro, hay gente que se ha acostumbrado a su cara tras años de verlo dibujado por Kirby, los Buscema, Byrne o Simonson.

Y por eso no conciben que pueda ser una visión pesadillesca.

Hay gente que nunca se ha enfrentado a…

(Aviso de contenido: la siguiente imagen puede herir las sensibilidades del lector)

(Habeis sido advertidos, declinamos toda responsabilidad por las consecuencias)

(Allá vosotros ¿eh?)

BIJOLD…

…LA COSA…

…DIBUJADO POR AL MILGROM…

Y ahora volved a decirme eso de que no debería ponerse un casco.

Reed Richards, de profesión EL PUTO AMO

En anteriores episodios de esta nuestra-vuestra Novelti Library ya hemos hablado de las ocasionales carencias intelectuales del líder de Los Cuatro Fantásticos.

Pin-Up de Stan Lee

Pero ¿y si no fueran ocasionales?

¿Y si, lejos de ser la mente científica más brillante del Universo Marvel, Richards fuera un absoluto mediocre que llevara décadas viviendo del cuento de haber creado un cohete capaz de llegar a órbita?

¡Con resultados no mucho mejores que los de Elon Musk, encima!

¿Y si en realidad el presunto Mister FANTÁSTICO se hubiera dedicado todos estos a´ños a disimular su ignorancia con largas parrafadas de tecnojerga indescifrable? Alguien que estrena PC y es capaz de decir que tiene de memoria 45 x 10 elevado a 17…

…EN BYTES para que parezcan más impresionantes unos 45 Gb que no son nada del otro mundo.

¿Es un genio alguien a quien se le cuela un virus en su nuevo y flamante PC, como si fuera un oficinista abriendo un Email titulado I LOVE YOU?

Y no un virus cualquiera, no.

Uno programado por el Brujo sin Alas.

EL

BRUJO

SIN

ALAS

¿Llamariais «genio» a alguien que para explicar cómo ha localizado el origen del virus…

…improvisa una sarta de palabros sin sentido en lugar de decir «HE RASTREADO SU IP«?

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Los Noventa no fueron fáciles

Hay una gran corriente de opinión que concluye que esta es una de las portadas que mejor representa lo que significaron los años Noventa para la industria del comic-book.

Quede claro que con las portadas del primer número de Spawn, WildCATS o Youngblood tendríamos una portada icónica de la época, pero que en ningún caso podríamos darnos cuenta de cuánto representaron y moldearon la industria.

En cambio, en esta…estos no son los 4F que leían tus padres (en realidad sí, que al tebeo le quitabas esa chaqueta y por dentro era tierno como un corderito): portada con brillitos raros, los que no vuelan llevando armas, mucha cazadora molona (de moléculas inestables además, al menos la Antorcha), la Cosa llevando un casco para no mostrar una cicatriz que afea su bello rostro, relieve estratégicamente colocado para que no se vean los pies… que la familia fundadora del Universo Marvel tuviera que plegarse a la corriente del momento para mantener las ventas indica lo muchísimo que la actitud vitalista de las creaciones de los Extreme Studios, Wildstorm, Top Cow y compañía marcaron el paso de las demás editoriales. En el caso concreto de los Cuatro Fantásticos esto les concedió tres años más de vida, al final cerraron, se los pasaron directamente a Jim Lee, luego el mercado se dio la vuelta con los Heroes Return y resultó que lo que el mercado quería era Claremont + Larroca….una larga historia, pero esa portada marca muy bien como estaba la industria en aquel momento.

En su día yo ya manifesté que para mi la icónica era esta otra

pues representaba cuánto se había tenido que liar la continuidad mutante para resistir, con un derivado surgido de un crossover paseándose por otra serie con una alineación poco reconocible. Una tendencia que Krakoa mediante no cambia mucho de la actual. Pero al menos los mutantes no necesitaron cerrar. Renumerar sí, por supuesto, como toda Marvel. Ahora mismo la serie que lleva más tiempo sin renumerar es la de X-Force, con eso queda dicho todo.

Además escogí la versión española de la portada con su reciente renumeración tras La Era del Apocalipsis, y que se viera bien el logo a ordenata con su color, su relieve y su brillo, los textos comiéndose la mitad del espacio. Pero la portada realmente no conseguía definir cómo pasó el mercado patrio del comic-book aquellos años.

Y ha sido hace poco, en el foro de facebook dedicado a los tebeos de Forum, cuando me he topado de frente con la portada definitiva de la situación de Los Años Noventa en España. Y es que tras una época de bonanza editando lo que querían cómo querían sin competencia, comenzaron a necesitar agudizar el ingenio para mantenerse a flote. Competir con Zinco a finales de los ochenta fue fácil en su día, pues les bastaba con copiar sus estrategias, pero más difícil fue cuando la competencia venía de la sobreoferta del material marveliano, y como la multiplicación de títulos hacía difícil cuando no imposible encontrar algo de interés. Fue entonces cuando se volvieron editorialmente más creativos.

Si los lectores de un título no son suficientes, pongamos dos series bajo una misma cabecera. Para algunas cabezas pensantes eso supondría vender el doble…siempre que cada serie tuviera su propio grupo de seguidores independiente del otro. En la práctica no solía ser así, y a final lo compraban los de siempre (si es que no se bajaban del carro) y duró lo que duró.

Qué series juntar para mantener el interés solía ser un desafío. El dúo vengador de Thor y el Capi´tan América, los Nuevos Mutantes con seriales mutativos por aquello del gen X, el de La Masa con Alpha Flight porque los equipos creativos se intercambiaron, el de La Masa e Iron Man porque yo que sé… se trataba de sobrevivir como fuera. Y exprimiendo las meninges llegaron a Julio de 1991, cuando se sacaron de la manga el combinado definitivo.

El Caballero Luna junto con Nick Furia, y de postre tiras de prensa de Spiderman. El título que Bendis cuando era Bendis hubiera matado por poder escribir.

La serie del Caballera Luna duró por si sola hasta el número 15, y luego se reconvertió a esta fórmula heredando numeración. Bimestral, 64 páginas. La cabecera se mantuvo tres números más cerrando en el 19. Una razón más por la que mucha gente no lo recuerda. Y es que hubo un tiempo que editar Marvel era duro.

Pero que las penurias editoriales de la época no os escondan el más verdadero matiz noventero de la portada.

El Nick Furia fumándose un puro dentro de su escafandra.

Eran otros tiempos. Pero ojo que cuando menos te lo esperes vuelven.

Leyendo tebeos de décadas pasadas… y Astérix

Luna Azul, me viste solo y de pie…

No soy tu mami, papi

Cuando se habla del retorno a la Marvel de los 70 de un Jack Kirby desengañado tras el fracaso de sus proyectos en la DC se suelen mencionar sus últimas grandes creaciones, Los Eternos, 2001 Una Odisea Espacial y la injustamente menos famosa Dinosaurio Diabólico. Se habla mucho menos de las portadas que realizó para diversas colecciones en esa época, incluyendo la de Los Cuatro Fantásticos.

Y hasta cierto punto es comprensible al no tratarse precisamente de sus mejores trabajos.

Se nota en ellos algo más que el simple cansancio creativo.

Se adivina una patente desgana, quizá debida a tratarse precisamente de sus personajes más famosos.

Y sin embargo quien tuvo, retuvo.

Igual que Frenesí o La Trama son consideradas Hitchcock menores y al serlo están a años luz de las mejores películas de otros directores un Kirby siempre es un Kirby.

Y ocasionalmente El Rey nos regala portadas donde podemos apreciar el brillo de su dinámica composición y su irrepetible plasmación de las figura humana en movimiento.

E incluso más. En la ilustración del número 180 Kirby nos recuerda que siempre fué un maestro del retrato psicológico. Con cuatro magistrales trazos era capaz de dibujar personajes cuyo carácter quedaba inmediatamente claro para el lector. Casi como si le estuvieran hablando al oido.

Y diciendo «Como te pille te vi a desgraciar, zoquete»

«Te voy a arrancar la piel a tiras, grrrrr»

«Mira, bastante bien he salido para ser la idea que tenia de una femnista radical un señor nacido en 1940«

«Si te gustaba deberias haberle puesto un anillo.
Si te gustaba deberias haberle puesto un anillo.
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh, o-ohh»