Desde aquí repartimos ideas y conceptos para la manipulación creativa y el abuso cultural. Somos el diario de lo genial, y el pensamiento de lo imposible
Hubo un tiempo en que la gente se permitió imaginar que otro país era posible
(uno)
(dos)
(tres)
Aunque todo jardín necesita cuidados, y a poco que te descuides los bichos están al acecho
(cuatro)
Momento en que gente de toda condición se dio de cara con la realidad
(cinco)
(seis)
(siete)
(ocho)
El camino se volvió difícil, aunque el ideal se mantuvo vivo
(nueve)
(diez)
Y es que se trata de un concepto que trasciende fronteras
(once, admito que me está costando)
Un proyecto colectivo de quienes quieren tomar las riendas de su propia historia
(doce)
Con respeto hacia quien mantuvo la dignidad en la distancia
(trece…)
Mientras alguien siga dibujando esa esperanza, seguirá siendo una viñeta abierta al mañana
(…y catorce)
Pasad un buen catorce de abril. Vivimos tiempos inciertos y no sabemos qué nos deparará el futuro, pero mientras haya memoria y tinta habrá salud y tebeos.
¿Por qué leemos tebeos? La respuesta es tan poliédrica como la cabeza de un Funko. Podemos hacerlo por un puro placer estético, por una composición de página que nos sorprende, un trazo agradable, una trama cautivadora…Pero hay también un componente importante de adicción al culebrón. Queremos saber qué sucede con ese héroe tras sesenta años sufriendo las mismas crisis existenciales, atrapados en una continuidad que es a la vez cárcel y refugio para los lectores. Nos movemos en el equilibrio entre encontrar cosas nuevas y mantenernos cómodos en terreno conocido, la dicotomía de la novedad frente a la nostalgia. Y también está el placer de descubrir conexiones entre autores, épocas y géneros, hilando una red de conocimientos en apariencia inútiles pero que nos colman. Sin ir más lejos, el otro día, leyendo una miniserie random de Tormenta porque Panini había decidido meterla en la cabecera de Leyendas de la Patrulla-X, me di cuenta de que Ann Nocenti conocía y trataba a los mutantes tan bien como el mejor Claremont, y que a ver si lo que añoramos del patriarca mutante no es porque se haya ido haciendo mayor, que también, sino por el hecho de que ya no tiene a Nocenti en labores de Editora. O toparme con el concepto de los Legionnaires en la parte final de la etapa de Giffen de los Cinco Años Después de la Legión de SuperHéroes y no dejar de encontrar paralelismos con la joven Patrulla-X de Bendis e Imonnen, dibujante que comenzó a ganar notoriedad precisamente en la cabecera principal del siglo XXX. Cosas que no van a ninguna parte, pero que hacen el trayecto más agradable.
Sin embargo, este nuestro hábito conlleva un peligro: la rutina. Llega un momento en que el lector viajado siente que ya lo ha visto todo, que las fórmulas se repiten y que el asombro ha sido sustituido por la inercia del completismo. Esta misma semana las novedades americanas semanales nos ofrecen un cruce entre Blade y Supergirl. Y muchas portadas alternativas. Bostezo. Es en ese punto crítico, cuando parece que el medio ya no tiene nada que ofrecernos y estamos a punto de claudicar ante el hastío, cuando ocurre el milagro.
Justo cuando crees que no queda nada por descubrir y estás scrolleando distraídamente por listados de otras editoriales, de repente te encuentras ese algo que te hace reencontrarte con ese sense of wonder que creías cauterizado.
Y no desesperéis, amigos de lo impreso, porque lo que os muestro seguramente tenga pocas posibilidades de cruzar el charco hasta nuestros lares. Más teniendo en cuenta que de que Scioli todavía esperamos que sus G.I Joe vs Transformers pasen de la lengua de Shakespeare a la de Chespirito. No hay que caer en el complejo de inferioridad editorial. Aquí también nos llegan maravillas capaces de cortocircuitar cualquier atisbo de aburrimiento y recordarnos por qué seguimos volviendo a las librerías cada semana.
La serie Secret Origins (DC, 1986-1990) puede parecer algo intrascendente vista en perspectiva (la perspectiva de haber quedado atrás unas cuantas continuidades) pero en su momento era la serie para estar informado de todos esos cambios que habían tenido ocasión cuando LA Crisis. Todos los personajes del universo de ficción habían visto cambiada su historia, de manera que el número correspondiente a los personajes significativos eran acontecimientos celebrados. Cierto es que también había de vez en cuando números más intrascendentes, que pocas razones más allá del completismo cerril habría para comprarlos.
No, en 1987 no comprarías el tebeo por tener un recorte de Kirby en la portada.
Y completismo lector es el que me ha impulsado a la lectura del número 46 de la serie, que está dedicado a los orígenes de los cuarteles generales de los principales grupos, incluyendo a la Legión de Superhéroes.
Sí, otro posteo con la Legión de Superhéroes, es lo que tiene estar descubriéndolos, que de vez en cuando caerá algo. Pero vamos con Secret Origins ¿puede ser interesante una historia con el origen de la cueva que sirvió como primer cuartel de la Liga de la Justicia?
Respuesta: Si.
La de la Torre de los Titanes es más predecible, pues escribe Marv Wolfman y se atiene a lo ya explicado en su momento de que el padre de Vic Stone, Cyborg, la construyó para que su hijo tuviera un sitio donde socializar con esa peña con la que se había juntado. Y la del cuartel de la Legión comienza, como debe ser y es tradición, con una ronda de reclutamiento.
Se nota la influencia de Watchmen en las historias de la editorial, pues todo funciona como un reloj. Así, nos muestran las habilidades de una candidata, que de haber sido aceptada hubiera sido la primera afroamericana: Mnemonic Kid.
Su habilidad, hacer olvidar las cosas a los demás. Hace una demostración con un chavalín que pasa, haciéndole olvidar el camino de regreso a su casa ¿pequeño inconveniente de esta habilidad? no hay marcha atrás, no puede devolver la memoria de lo perdido.
Ni que decir tiene que este talent no entró en el equipo de ninguno de los tres. Pero fijaos en la fluidez de los acontecimientos, pues el siguiente candidato es…
…Fortress Lad, con la habilidad innata de convertirse en un refugio. Muchas gracias, ya te llamaremos.
En un giro inesperado de los acontecimientos, Menm…Nemmo…La Chica Memoria, despechada por el rechazo, emplea su poder contra el trío legionario original para que olviden sus poderes, y así atacarles con su mortífera pistola.
¿Cómo podrán salir de esta nuestros héroes? pues no os lo vais a creer, pero…
Dicen que la distancia es el olvido, pero Chico Fortaleza estaba lo suficientemente cerca para proteger a la triada heroica.
Cosa que, por supuesto, irrita a la Chica Memoria….
…hasta el punto de emplear sus malévolos dones sobre Fortress Lad, que con ello olvida su identidad. Pero consigue salvar a los tres Legionarios, que se enfrentan a la Chica Memoria que, en un desafortunado incidente y por supuesto por su culpa, perece.
Y desde entonces nuestro grupo comenzó a habitar en las entrañas del cuerpo sin mente aunque vivo de un paria olvidado. Ahora vosotros sois también sabedores de la amarga verdad.
Y es que hay más matices en casi cualquier historia de la DC de la segunda mitad de los Ochenta que en todo lo gritty que nos quieran vender actualmente. Y no es nada de esto lo que llamó tanto mi atención como para dirigirme al teclado, sino una escena anterior del reclutamiento, en la que se nos presento a un personaje adelantado a su tiempo.
En ese casting fue rechazado, pero veinte años después hubiera sido trending topic en las aventuras de la editorial.
En fin, todo tiene su momento y este no era el suyo. Pero es un buen añadido a una historia compleja y redonda, en la que todo encaja y no dejan ningún cabo suelto, incluso resolviendo la trama del infante perdido…
…y es que en la DC de entonces alguien pensaba en los niños.
Definitivamente, me está pasando algo con Mike Mignola y cada vez que veo una portada suya se me activa el sentido adlácnido.
Porque uno podría pensar que en este caso concreto no hay nada que chirríe.
-El tipo duro en camiseta dispuesto a darse de mamporros, el simpático perro policía, los amenazantes esbirros en sombras y sus cuchillos, la ominosa presencia del dragón… Si hasta le perdono que pasen sombras o trazos por «el hueco de la luna» ¿qué me pasa entonces, doctor?
-Demasiadas lecturas, mi buen señor, que como bien sabe secan el cerebro, encorvan la cerviz sobre el pupitre y nublan la vista con tan menuda y apretada letra, dejando al hombre lánguido de espíritu y falto de toda natural energía. Además, consumen la hacienda en papeles inútiles y mudan la sangre en aguachirle de imprenta, haciendo que el alma olvide su salvación por atender a las cuitas de héroes fingidos. Nada acaece de sustancia en esta ilustración, donde el señor don Miguel de Miñola, cual diestro artista de la sombra, mantiene aún el pulso firme y el trazo vigoroso que en sus mejores otoños le dieron fama. Mas decidme vos, ¡oh, triste orate!, que de tan extrañas visiones os alimentáis ¿a qué libro o gaceta pertenece esta extraordinaria lámina?¿Acaso son las andanzas de Terry y los Piratas, o las militares cuitas de Steve Canyon? ¿Es por ventura el Capitán Easy quien en ella se asoma? ¿O tal vez, en vuestro desvarío, creéis ver a The Goon, a Doc Savage o al mismo Big Ben Bolt, que a puñetazos imponen su ley en los papeles?
-Pues debe tratarse de eso, doctor…
(Sí, soy conocedor de que hay un contexto, pues incluye una aventura de Steve Costigan, personaje de R.E. Howard, pero sigue siendo chocante la elección de Panini en la colección, rompiendo un algo la trayectoria de la misma.
Sobre todo viendo cual era la portada principal de su versión original.
-Conclusión: yo adoleceré de portadismo, de acuerdo, doctor, pero queda claro que Mignola vende.
–Mas lo que más pasma al sentido y deja al entendimiento en blanco, es ver que se ha hurtado al lector la visión de aquellas doncellas guerreras que, en biquinis de hierro y con más piel que acero, solían adornar estas portadas. Sépase, pues, por los siglos de los siglos, que en estos tiempos de extravío editorial tira más un Mignola que dos pares de aquellas bárbaras carretas, y que prefiere el mercader el trazo sombrío de un marinero con su can, que el alegre y pecaminoso brillo de la carne cimeria)
Es bastante seguro que todOs habéis presenciado al menos un par de veces la disertación de daphnedaphnedaph del otro día. Y es que cuando confluyen continente y contenido, la comunicación triunfa. Y aunque está bien loar los logros del Maestro, conviene no obviar que antes de ROB! ya hubo otros artistas que se atrevieron a ser disruptivos en el cómic americano mainstream.
Al respecto de esto, como estoy embarcado en lectura de Legión de Superhéroes, no puedo menos que remarcar las hazañas de Keith Giffen. Que en este título experimentó una mutación estilística que, en combinación con el buen hacer de Paul Levitz, posibilitó que la Legión fuese uno de los títulos escogidos para ser publicado en formato de lujo. Lo mismo que con los Titanes de Wolfman y Pérez, y en ambos casos con el paso al nuevo formato el tandem autoral clásico duró menos de diez números hasta la marcha del dibujante. Giffen siguió ligado al universo de la Legión, no en vano fue él el que plasmó la visión del siglo XXX de robustos edificios metálicos, dejando atrás la concepción clásica de trajes de astronauta con pecera y alegres mochilas voladoras. Su primer regreso a los personajes de la Legión fue en un especial en el que mostró varios de sus aciertos de estilo.
daphnedaphnedaph lo flipaba con la disposición y los marcos de las viñetas, aquí hubiera tenido una sensación parecida sumado a lo de «no tengo muy claro qué ha dibujado en algunas viñetas, pero tengo claro que mola«. Aquí tenemos bordes en negro y juntos…
O una imagen continuada a lo largo de varias viñetas aportando estatismo y dinamismo. Recursos no faltaban.
Aquí el fondo espacial sirve de marco a la acción de las viñetas.
Pero el hallazgo que necesito contaros es el que me he encontrado en estas dos páginas, concretamente el uso de una viñeta repetida:
Este es un recurso que de Bendis a esta parte está más que visto, pero para la época quedaba original. Eso sí, hay que decir que si las vemos en detalle podemos comprobar que faltaba todavía por pulir un poco la técnica.
Que Giffen era un cachondo ya se intuía por entonces, pero por cosas como estas me tiene ganado. También con el espectacular plano a toda página del Cuartel General del grupo que se marcó en el Especial.
Me dice wikipedia que en economía un bien de Giffen es un producto que posee una curva de demanda con pendiente positiva. A medida que el precio del bien aumenta, los consumidores desearán adquirir una mayor cantidad de dicho bien, y cuando el precio de dichos bienes comience a descender, querrán adquirir una cantidad cada vez menor del mismo (podéis buscar ejemplos, pero lo primero que me ha venido a la cabeza fue la burbuja de los primeros tebeos de Image). Y pese a parecer un sinsentido coincido completamente, Giffen es bien, y pagaría más porque hiciera más cosas así. Los que no lo tengáis muy visto, disfrutAdlo!.
Y para que me hagáis más caso, si encuentro una camiseta apretada que ponga levraM os hago un video.
Cuando Panini anexionó DC a sus territorios, me dije que posiblemente se había terminado lo de buscar bastante mandanga en su edición original. Con los antiguos tenedores mi proceder era el siguiente: esperaba al anuncio en castellano de lo que tenía interés, y veía si formato y precio me convencían. Normalmente lo hacían si salían en grapa o una rústica sencilla (o sea, casi nunca), pero a mayor número de páginas o formatos más repujados (sí, Black Label, te miro a ti) los costes se disparaban y hacían más interesante dirigirse al tomo original, incluso teniendo en cuenta los costes de envío asociados, maravillas de la globalización.
Así pues, durante bastantes meses he ido adquiriendo el material de DC en castellano, aparcando las adquisiciones en inglés. Panini funcionaba. Por ello, me ha parecido curioso que lo último americano que he adquirido sea precisamente de Marvel. Arriba:
La miniserie con la que ROB! se despidió de Masacre terminó de publicarse en Abril de 2025, y el correspondiente tomo ha sido publicado ya en varios idiomas, incluyendo el castellano…pero a cargo de Panini Comics México. Casi un año después de su publicación, Panini todavía no ha lanzado este material en territorio español.
Esperé con paciencia por si aplicaban la estrategia clásica de aprovechar el impasse entre un volumen de la serie principal del personaje y el siguiente para colar en la grapa del mes algunas miniseries y especiales. Así han terminado de publicar un volumen, 15 episodios originales que han despachado en 5 grapas, y han comenzado la ronda de cosas variadas con algo llamado Lobeznos y Masacres, y luego seguirán con el Masacre No Muerto de la Era de la Revelación…en Mayo, de manera que dejan la publicación de la serie en standby durante Marzo y Abril. Mensaje recibido entonces, no pasa nada, ya lo tengo en casa. Edición británica, por cierto, que entre envíos y aduanas los envíos desde los EUA se están volviendo una lotería.
Conste que no tengo resquemor con Panini por no estar editando esto ahora que sería buen momento por el hueco en el calendario. Es más, lo comprendo y lo respeto.
La negación es una fase del duelo.
A nadie nos gusta que ROB! termine su andadura con el mercenario bocazas. Masacre es actualmente el icono más visible de la Marvel moderna, aquel al que eligen cuando hay que hacer un cruce con Batman (hoy por hoy, Spiderman y Superman son segundo plato), y ROB! el autor más mediático. Que sí, que Jim Lee tuvo mucho nombre en la SAN DIEGO COMIC-CON MÁL, pero traete un año a ROB! y verás lo que pasa. Juntos son la combinación perfecta. Y como un bonito romance o una buena comida gastronómica, no queremos que termine. Aunque va a suceder, tenemos que asumirlo.
Panini todavía no lo ha asumido. Y para evitar que suceda, su solución es no publicarlo. Porque mientras no lo publique, ROB! no se marchará.
Como decía, es una fase y les tomará su tiempo superarla. Entretanto, como lector que va a otro ritmo ya me he buscado una forma de disfrutar de una obra más de mi autor favorito. Y antes de proceder a su lectura, simplemente admirando la edición del tomo británico, he visto otra forma de aceptar esta pérdida.
Con optimismo.
Y es que en la parte final de los créditos se hace, como en todas las obras buenas, una semblanza del autor. Y en la misma en Panini UK lo tienen claro.
Lo mejor está todavía por escribir.
Queda mucho futuro por delante. La vida da muchas vueltas, la vida editorial todavía más, y la de ROB! no digamos.
Esa es la actitud.
Y ey, cuando ROB! venga invitado a la SAN DIEGO COMIC-CON MÁL ya tendré un espacio en blanco para que estampe su firma.
Veremos qué prodigios atesoran las páginas de…un momento, que llaman por el telefonillo…sí, es aquí, de acuerdo, abro…
Pese a todo lo que tiene la historieta como vehículo cultural, no podemos obviar que lo referente a su edición, publicación y difusión forma parte de una industria, y que por lo tanto debemos referirnos a ella como una actividad económica. Oscura materia esta, la de los dineros. El primer contacto de una generación con el mundo de la economía fue a partir de un tebeo:
También estaba el Obelix y Compañía, por supuesto, pero no vamos a comparar el alcance entre la chavalería de un Mortadelo promocional con todo un señor álbum europeo (ya lo he dicho alguna vez, en las bibliotecas los Asterix siempre estaban cogidos, te tenías que conformar con Tintines o con suerte algún Lucky Luke).
Más allá de la portada de Ibáñez, poco que resaltar de la historieta, a cargo de Jesús de Cos y las recurrentes manos apócrifas. Que bonito es el dinero y que bonitos los bancos, venía a decir el cuaderno publicado por Bankunion y que cuando más adelante fue promocionado por la Caixa…
…incorporó cuatro páginas nuevas loando las virtudes de las cajas de ahorros. El mensaje cambiaba con la intención del emisor, pero sus valores llegaban, y de todas formas lo más importante del dinero lo teníamos claro: que hacía falta tenerlo. Y esta es una cuestión en la que los mismos tebeos han intentado ayudarnos desde siempre, lo de los criptobros de ahora es tan sólo una evolución de los clásicos.
Ya tenían claro que debían recurrir a todas las herramientas de adoctrinamiento emocional, bien fuera la lástima…
…o el éxito.
Pero dejémonos de mensajes viciados por intereses comerciales y vamos a medios libres e independientes. Recientemente ha vuelto a youtube y plataformas uno de los programas de análisis de la actualidad más rigurosos, y su editorial de ayer sobre la economía es demoledor. Recomiendo la escucha de esos 2-3 primeros minutos para ponernos en situación.
Este editorial os habrá servido también para poneros en el papel del eslabón más débil de la cadena de producción. De la minoría. Del editor. Del jaleo que suponen los movimientos de caja.
Que ciertamente es un sinvivir, como tiene a bien Zivs explicarnos, agradecidos quedamos.
Si tuviéramos que definir este sistema con el nombre de un monumento de piedra sería…pirámide, malpensados.
Precisamente por ello en los USA, que en algunas cosas nos llevan años de ventaja, proliferaron en los primeros ochenta las librerías especializadas, porque hacían pedidos en firme a la editorial con un descuento mayor sobre el precio a cambio de no hacerles devoluciones. Comenzaron como algo residual respecto a los demás puntos de venta, pero lo que les entregaban era venta asegurada para la editorial sin nada de regreso. Llegaron incluso a modificar las logoformas de las portadas que iban a un circuito y a otro para evitar picarescas en las devoluciones. El resto de la historia es conocido, con un éxito exponencial que desplazó completamente al mercado e hizo que los comic-book desaparecieran de quioscos, supermercados y demás puntos de venta tradicionales. Y el que las librerías no pudieran hacer devoluciones fue a la larga el germen de otra bonita costumbre americana, las cajas de saldos.
Y con un mercado cambiado, también cambian las reglas. Como sólo hay librerías y hacen los pedidos justos, el mercado se limita. Y si te toca hacer el pedido sin devolución a tres meses vista no sabes si va a ser un éxito o una pifia, por lo tanto pides de menos, eres conservador para no comértelos con patatas. Y si hay de menos, cuando es un éxito venderás lo que tengas, pero no más.
Veremos cómo sigue, que ya sabemos que con tanto vaivén se dice que la economía es el arte de predecir el pasado.
Ahora tocaría hablar del rumor nunca confirmado del famoso personaje emérito que cobraba una pequeña comisión por cada grapa de Bruguera vendida, o de por qué aquellas novedades en los Salones no llevaban código de barras, pero es que…¡Mirad! !Detrás de vosotros!¡Un therian de tres cabezas!
Entono el mea culpa. La pasada semana, exponiendo la obra de Mike Mignola (cortina de humo que eclipsa el que Marvel cruce a Spiderman con el chef José Andrés, debe decirse), metí en el mismo saco su probable decadencia con este trabajo de Frank Miller.
Incluso tuve los arrestos de chotearme haciendo referencia a Arañita Plateada. No hablaba yo, sino mi desconocimiento. Falta de background arácnido, pues todo spidermanófilo debe conocer la SpiderArmadura.
El número 100 de Web of Spiderman fue su primera y última aparición en las viñetas, aunque luego ha tenido más vida en series animadas y como skin en juegos. Y es precisamente lo definido de la existencia del traje lo que tiene importancia en este caso, pues sirve para que Miller añada nuevos matices a su obra del Caballero Oscuro.
Y es que en el Dark Knight lo único que sabíamos era que transcurría en el futuro. Un futuro de 1986. El DK2 ya salió en 2001, y La Raza Superior en 2015. Saltos temporales en la creación que no tenían su reflejo en la historia contada.
¿En que año ubicamos pues la acción del Batman de Miller?
Pues La Raza Superior en 1993, más claro imposible.
Mucho se ha dicho sobre que fue la estética y la actitud mal entendida de obras como este Batman o Watchmen lo que condujo a los Gloriosos Noventa (aunque siempre he sido más de la sensación de que fueron los avances en impresión y color los que posibilitaron brillos, disparos y armamento, y abrieron un mundo de posibilidades), pero poco se dice que en esa década Miller se alejó de su obra con las grandes, buscando, principalmente con Dark Horse, otros horizontes creativos y autorales.
¿Significa esto que Miller renegó de los Noventa?
Al contrario, aprovecha uno de los breves instantes de lucidez que le permiten sus compromisos de portadas alternativas de grandes eventos para ampliar el universo de su obra. Y con algo tan simple como hacer contemporáneos a sus personajes con un uniforme que apareció en una única aventura, emplaza temporalmente de forma inequívoca su obra magna.
El Batman de Miller es un tebeo de los Noventa. Quizá no lo fue cronológicamente, pero siempre lo fue en espíritu. Y ahora el autor nos lo confirma. Se puede decir más claro, pero no más alto.
Por cierto, que después de esto me estoy mirando las portadas alternativas de los Before Watchmen en busca de mensajes parecidos y dentro del sacrilegio fueron muy respetuosas, a ver para cuando toca un nuevo meneo de copyright…
¿Podemos estar ante un cambio de ciclo en los portadistas clásicos, aquellos que eran el gancho idóneo para atraer las miradas de los compradores potenciales? ¿es algo debido a la edad o una estrategia consciente? es decir, en un tiempo de centenares de portadas alternativas cada mes, algunas sin siquiera relación con el contenido de la historieta que contienen, igual esta es la manera en la que algunos autores clásicos se reinventan para destacar. Porque cada vez que vuelvo a ver ese murciélago, me reafirmo en que debe ser esto último. La manera de destacar entre una jungla de portadas clónicas y tipiconas. No todos pueden ser Skottie Young.
Y esto venía por una portada de 2023.
Claro, tenía que contar con que, con el paso del tiempo, la dinámica sería creciente y esto iría a más…
¿Qué les das, Spiderman?
Al menos Miller nos saca algo tan loco que nos dice «eh, chavales, aquí hay una historia cojonuda detrás: el Hombre de Acero más de acero que nunca, Hormiguita Plateada con sus seis patitas y un Batman, que Batman siempre entra bien«. Otra cosa es que la cuente o no, pero por lo menos ya nos ha estimulado la imaginación.
Cuando fui informado de que el episodio del próximo Abril de Youngblood llevaría el número lOO en portada, lejos de mi de desconfiar de las cábalas y adiciones que habrían dado lugar a tan redonda cifra…pero sucede que también es inevitable darse cuenta de que los episodios aparecidos durante 2012 y 2013 fueron los numerados como 71 a 78.
El volumen siguiente fue publicado en 2017-2018 y fueron 11 episodios, por lo que la cuenta es inmediata y casi inevitable. Así las cosas entonces se llegará al lOO en Abril, correspondiente al sexto número del volumen actual. Palabra de ROB!
Y si los números no os cuadran, descreidos, entonces sí nos retrotraemos y tiramos el hilo desde el principio a contar. Pongo aquí la mejor recopilación que he encontrado por la Red, que aunque voluntariosa tiene bastantes matices.
Asumamos para empezar que el número cero no entra en las cuentas. Vamos sumando, sumando…y vemos que los 71-78 serían según estas cuentas los 75-82, Una solución rápida sería no incluir los números 0 y 2 de Bloodsport, por la sencilla razón de que jamás llegaron a salir. Y tampoco se contarían los Battlezone, ya que no contenían historias, sino que eran dibujos y fichas. De ahí sale por ejemplo la tan icónica de George Pérez.
Es decir, que sin mucha complicación los números saldrían restando cuatro…el volumen actual serían 78 más 11 del volumen siguiente equivaldría a comenzar por el número 90…y se alcanzaría el lOO en la sexta entrega como afirma ROB! ¿ahora sí?
¿Tampoco? qué cuadriculados sois. Lo que pasa es que sois lectores, meros espectadores del proceso creativo, y sois incapaces de ir más allá. ROB!, en tanto que creador, no se limita a lo que ha sido publicado, sino que cuenta también aquello que no se ha llegado a publicar pero que ha sucedido. Mirad por ejemplo qué pasó en el volumen 2, con 10 números aparecidos en 1995-1996 y numerados del 1 al 10…
…y que cuando ese mismo año cambió de editorial, de Image a Maximum Press, lo hizo con el número 14 en portada.
¿Qué significa esto? pues que entre esos episodios hay tres historias que por devenires editoriales no han podido ser publicadas, pero que aun así CUENTAN.
Os lo dije ya hace unos días, pero lo que entonces era una conjetura ahora es una certeza. Con este cliffhanger terminaba el número 78:
Con este otro nos dejaba el volumen 4:
Lo sentimos, por aquel entonces estaba Obama.
Y. como dije el otro día, esta costumbre de concluir en alto estimula nuestra imaginación, que intenta llenar el hueco no publicado entre un volumen y el siguiente, en el que comienzan sin hacer referencia a lo anterior. Pues bien, esas historias no contadas, tan poderosas como las publicadas, entran también en la numeración. Sí, se trata de historias imaginarias, pero ¿acaso no lo son todas?
Entrad en el juego, vivid el momento, no os obcequeis tanto con que si la cifra redonda cae este mes o el otro, disfrutad del número especial cuando caiga. Ey, os creisteis el número 1000 de Marvel Comics cuando ni por fecha tocaba, eso sí que tiene delito (bueno, no tanto, que ROB! participó en el proyecto).
Visto así, lo extraño es que vayamos todavía por el lOO. Bueno, lo veremos en Abril.