Fue rápido mientras duró

La reconversión de El Jueves de hace unos días opacó otro acontecimiento similar que se dio en las mismas fechas. Y es que la serie de Flash publicada por ECC ha cerrado en su número 88.

(y total, lo de El Jueves no es para tanto, es pasar lo que en grapa vende poco a tomo, lo que se lleva haciendo toda la vida del Señor)

Ya es meritorio que una serie regular en nuestro mercado sobrepase la ochentena sesentena cincuentena treintena veintena de entregas. Pero las circunstancias del velocista escarlata post-Flashpoint y post-Renacimiento multiplican el mérito.

De su primer escriba Joshua Williamson tan sólo puedo decir que se trata de un autor con oficio. Esto es, que entrega sus cosas escritas cada mes y cuando los dibujantes le pasan las páginas dibujadas les pone diálogos, y con eso va tirando la trama adelante, cargando con las condiciones que los editores le vayan imponiendo. Es puntual, correcto y siempre saluda cuando te lo cruzas por el pasillo. Los tebeos salen y los números cuadran. Con eso basta, no pidas filigranas. Oficio.

Pero oficio se ve que es lo que quieren los lectores, pues con el cambio a Jeremy Adams ha sido cuando se ha decidido el cierre aquí, pese a que el hombre apuntaba ideas divertidas. La grapa 9 (que es la 81) del personaje, del pasado Junio (que es Mayo), sería un buen ejemplo.

(Jilki yi li hici intis, Jilki yi li hici intis…pillAdlo!, descreidos)

Las circunstancias editoriales son para darle de comer aparte. Fue el primer héroe grande en ceder el relevo en la continuidad DC, pudiendo los lectores ser testigos en Crisis en Tierras Infinita del traspaso de testigo de Barry Allen a Barry West que, Waid mediante, consiguió convencer a una hornada de lectores que Wally era el verdadero Flash. Como nada dura para siempre, ni nada termina nunca, el personaje continuó tras la estancia de Waid, cayendo en las manos de un chaval con gracia, un tal Geoff Johns, que supo mantener la diversión con el mazo de cartas que le tocaba jugar: el legado, la fuerza de la velocidad, Zoom, Keystone City, el plantel de villanos, el Flash reverso, el árbol familiar del presente y del futuro… Relevar a Waid catapultó a Johns a proyectos mayores, incluyendo la miniserie Rebirth en la que redimió a Hal Jordan como el genuino portador del anillo en el sector 2814. Y cuando una obra te sale acertada y te la aplauden, que menos que seguir con la broma, de manera que terminó saliendo también un Rebirth para Flash, que nos devolvió a Barry Allen como velocista escarlata. No hubo quejas, pues los sacrilegios con Wally habían ocurrido antes con una serie de escaso recorrido de Flash en la que se intentó que el relevo lo tomase Bart Allen, Impulso. Salió mal, si buscas «Didiotez» en wikipedia suele salir aquella serie.

Barry Allen, Geoff Johns y Francis Manapul. Expectativas altas. Salió Flashpoint.

Un nuevo universo al que se le vaticinaba poco recorrido hasta la vuelta a la normalidad. Desde entonces hemos descubierto que en DC la normalidad no existe. El Reloj del Juicio Final tiene alarmas puestas para cada Crisis pero nunca atrasa ni vuelve a marcar la misma hora. Sus multiversos pasan a universos con dietas milagro, se van dejando llevar y volviéndose a hinchar, y entonces toca Crisis nueva, que no arregla nada pero crea nuevas direcciones en las que perderse.

En el caso de la grapa regular Flash, la cosa iría entretanto de volver a contar con un aire nuevo (cambios en el color, cambios en el papel, cambios en el dibujo) historias con los mismos personajes y las mismas cartas. En eso un poco se resumiría. Con la complicación adicional de que el personaje gozaba de una cierta popularidad por su serie de televisión, de la que pilló algunos conceptos, incluyendo un Wally West (el original había sido borrado de aquella existencia) afroamericano como nuevo Kid Flash. Más tarde el Wally original retornó, y al otro chaval lo terminaron llamando Ace, diminutivo de Wallace. Ah, y Wally ha vuelto a retomar el manto de Flash y él y su familia, incluyendo chavalada con poderes, son los últimos protagonistas del título. Yo cuando lo voy leyendo de tanto en tanto ya no distingo, a la etapa completa le llamo «la de Wally Allen» y tiro.

Y no he hablado de la película.

Lo dicho, que tiene mérito haber llegado hasta aquí. La película ahora está programada para el próximo Junio, así que no sería descabellado suponer que ECC retome la serie en tomos y lo venda como una forma de promocionar la serie coincidiendo con el filme. Es más, puede quedar la duda de si el cierre de ahora es programado por esto o si lo ha motivado una bajada de ventas. Como de las ventas no se habla tan sólo podríamos especular.

Si no fuera porque esta vez sí que podemos medir la popularidad de la serie, o al menos compararla con la de la original americana, cuyas ventas son conocidas y públicas.

¿Y cómo podemos hacer esto? pues gracias a Google Trends. Y a Argentina.

Remontémonos a 1992, cuando la gran editora de DC en latinoamérica era Perfil, la cual al querer comenzar serie de Flash en Argentina encontrose con un problemilla en el registro de marcas. Tampoco era tan grave, esto de los idiomas por aquel entonces no se llevaba tanto.

«¿Cómo te llamas?» «Guiguiguillermo» «¿eres tartamudo?» «Yo no, lo es mi padre, y el del registro un c*brón»

Un buen lustro le duró allí ese nombre allí, 49 números.

Y Jeremy Adams, que ya he dicho antes que tiene su punto, se llevó en una aventura (Flash 781) a Wally y Wallace a Argentina, y mientras andan p’allá un fan saluda al velocista.

Escena que para su aclaración al lectorado viene rematada por la siguiente llamada.

Pues precisamente este episodio está contenido en la grapa 16/88 de Flash con la que aquí han congelado la publicación.

Llamada incluida.

De manera que ahora es cuando entramos en materia consultando Google Trends para ver las búsquedas globales de Flush Man Argentina:

El 781 de Flash se publicó en origen el 19 de Abril de 2022. Seguro que sabéis localizar esa semana en el gráfico.

El tebeo de ECC salió el 11 de Enero de 2023. Seamos generosos y démosles los dos piquitos de la derecha.

Ey, y te dirán que es por la película, ya verás.

Si se da el caso, échale un tiento, aunque sea para subir un poco el Trends de Jeremy Adams, que de momento de DC no sale.

Fanservicial

En el año recien terminado hubo una notable acumulación de decesos de artistas relevantes, y pensamos que era de recibo dedicarles un espacio en nuestra última sección navideña. Delimitamos la sección entre el fin de semana previo a la Navidad y pasada la festividad de Reyes. Como tres semanas a razón de uno diario. Parecería suficiente ¿no? pues aún tuvimos que hacer una criba, así nos fue el año 2022. Y una vez programados en orden casi cronológico a última hora, hicimos en privado la bromita de «ahora ya verás como viene alguien y nos trastoca la programación«. Y efectivamente así fue. Calpurnio. Abrimos entonces un día antes con él y tiramos adelante, esperando que no fuera necesario actualizar el listado durante esos días.

Aún así, la frontera de quién fue un artista relevante y quién no es muy subjetiva. Bajo mi baremo hice merecedores de estar en este Hall of Fame o gente como Ron Goulart o Brian Augustyn, gente que es posible que si el listado lo hubiera elaborado algún otro hubiera dejado fuera para incluir a otros. Y hubiera sido igualmente válido, quedando siempre presente la intención del homenaje colectivo a toda esta gente que nos ha ido alegrando la existencia con sus creaciones.

Pero…¿Ken Kelly?

Que fue una caña de portadista, de acuerdo.

Pero por mucho que le he buscado alguna página de narrativa secuencial, he sido incapaz de encontrarla.

¿Puede considerarse historietista un ilustrador que únicamente ha hecho portadas?

La pregunta podría dar para debate, sobre todo cuando poco tienen que ver las portadas con el interior, máxime en tiempo de portadas alternativas. Pero si hoy día en los créditos de portada incluyen a los coloristas, le dan un Gran Premio a Antonio Martín, y se hacen colas para que un youtuber firme omnibuses ¿quién soy yo para discriminar en este sindios?

Además, sale en tebeosfera. Con eso me vale. Y era zurdo.

Venga, de acuerdo:

Y que conste que no, que no tenemos previsto abrir carpeta.

Feliz Año, sed buen@s.