En abril tuiteos mil

Por si no lo recordáis, la parte central del mes vino marcada por la emisión de un Todopoderosos donde… se dijeron cosas

Los Noventa que faltaban

Dentro 1993:

A diferencia de otras décadas más lisérgicas, los Noventa es imposible olvidarlos. En parte por eso siguen ahí, en tantos aspectos de la cultura popular y sobre todo en la historieta. En aquel año un dinámico y molón Steven Spielberg llegó al punto más alto de su carrera dirigiendo la película Parque Jurásico. Lo siguiente fue La Lista de Schindler y de ahí comenzó la bajona.

Que me corrijan los que sepan más de cine, pero creo que fue a partir de esta cinta que Jeff Goldblum comenzó a encasillarse interpretando desde entonces siempre a Jeff Goldblum. Película basada en un best-seller de 1990 de Michael Crichton, que fue más best-seller si cabe a partir de la película, y que desató en 1993 la Dinosauriomanía. Moda que también se reflejó en las historietas, incluyendo una adaptación del filme a cargo de autores destacados de la década anterior:

Simonson, Kane y Pérez, una alineación que lo raro es que no haya nadie reeditándolo en tapa dura. Otros editores se subieron también al carro, en el caso de Marvel llevando a un boquiabierto Lobezno a la Tierra Salvaje en una saga de tres números dentro de su propia serie, de la mano de Larry Hama y Dwayne Turner.

Aquí esta estrategia les pareció demasiado sutil y optaron por sacar estos tres números en un especial fuera de colección. Era la forma de adelantar esos episodios, que de haber esperado su turno en la serie regular hubieran visto la luz más de un año después, pasada la fiebre.

Y parecía que esto de los dinosaurios era algo de los Gloriosos Noventa que iba a quedar en el recuerdo hasta que el otro día esto:

Miniserie que llega amparada por Daniel Warren Johnson, un autor que comenzó a trabajar en las editoriales grandes en un tebeo de Prophet, y cuyo estilo desproporcionado y exagerado ha acaparado alabanzas tanto de público como de crítica, pese a que nunca ha escondido sus preferencias.

Pero como se ganó a la crítica antes de ser popular no se lo echan en cara. Lo malo es cuando primero te haces popular, entonces la crítica te lincha.

Pero vamos a lo importante, que los Noventa siguen, y los dinosaurios vuelven a molar. A ver si se animan las demás editoriales ¡la imaginación es el límite!

Aquellos maravillosos tomos

Que ahora lo tenéis muy bien, pudiendo elegir formato de casi todas las marveladas, que aún no os ha dado tiempo a traspapelar las grapas y ya os lo están sacando en tomito, y si es algo guapo más pronto o más tarde os los vuelven a editar en alguna de las cosas en tapa dura, cuando no en tomazo. Jauja. Y además desde que pegaron el subidón en las grapas, los cartonés salen hasta rentables.

No como antes, en aquellos tiempos pre-Quesada, en los que una saga tenía primero que ganarse el status de clásico inmortal para que decidieran sacarlo de alguna manera en las américas. Y luego rezar por si aquí los de forum tenían a bien sacarlo. Aunque a veces se daba el caso inverso, y forum sacaba de motu propio material que podía interesar al lector español sin que Marvel lo hubiera hecho antes. Para ello, amigos como siempre han sido los de Planeta de encasillar su material en líneas y sellos, lo ubicaban en diferentes colecciones como los Prestigio, los One-Shot, los Archivos X-Men, etc. Lo planificaban, lo maquetaban, le metían material extra como artículos, ilustraciones, portadas originales. El conjunto muchas veces iba engalanado por una portada realizada expresamente por alguno de los chavales que tenían en cantera. Lo hacían bien y el coste de esa ilustración apenas repercutía en el precio.

Y después, para que el público se enterase, creaba su propia publicidad.

Unos máquinas, en forum.

Eso sí, en aquellos años había mucho trabajo en la editorial e iban a destajo. Un jaleo.

Spiderman y sus enmarañados amigos

Durante las últimas dos semanas repasamos la trayectoria de Spiderman en los cómics acompañado de otros héroes, recorriendo su primera década de historia. A partir de 1972 me permití dar un salto cronológico hasta 1981, surfeando la cabecera Marvel Team-Up en la que el trepamuros sería una presencia prácticamente constante durante toda una década, incluyendo una racha ininterrumpida del número 30 al número 104, ambos inclusive. Aparte de esta aparición mensual con otros superhéroes, Spider-Man seguiría teniendo encontronazos con más personajes del Universo Marvel, tanto dentro de sus propias cabeceras como en las de otros superhéroes. Por citar algunas relevantes, en el número  123 de Amazing Spider-Man conocería a Luke Cage, en el 130 Johnny Storm le ayudaría a construir el Spider-Mobile o en los números 161 y 162 coincidiría con Rondador Nocturno y con el Castigador. El justiciero de la calavera se convertiría en un habitual en la colección, a la que tampoco faltaban héroes de nuevo cuño, como Nova, o clásicos como el Capitán América.

Además, a partir de su segunda cabecera, Peter Parker, The Spectacular Spider-Man, el cabeza de red tendría el doble de posibilidades de encontrarse con más personajes de Marvel. Así, en el número 9 coincidiría con Tigre Blanco y en el número 22 de dicha cabecera se toparía por primera vez con el Caballero Luna. Ya en los 70, la popularidad de Spider-Man le convirtió en un habitual acompañante de personajes menos conocidos y más recientes para servir como carta de presentación a héroes como Ms. Marvel, Spiderwoman o el ya mencionado Nova. Spider-man se convertiría así en un invitado frecuente en las nuevas series lanzadas durante los 80 como Dazzler, Power Pack o la Hulka de Byrne.

En 1985 termina la cabecera Marvel Team-Up, y poco después el gran evento marvelita de los 80, Secret Wars, en el que Spidey tenía un papel considerable alrededor de todos los héroes del Universo Marvel. Sin embargo, la costumbre del trepamuros de aparecer casi siempre acompañado no decaería en aquel momento. En Octubre de 1985 se cruzaría con Hulk en Web of Spider-man 6, y al mes siguiente en Amazing Spider-Man 270 acabaría siendo apoyado por los Vengadores tras una ardua batalla contra un heraldo de Galactus. Poco después Daredevil le ayudaría contra el Comepecados en la cabecera Peter Parker: The Spectacular Spiderman y pocos meses después, en el número 115 de dicha colección coincidiría con el Dr. Extraño. Ya en 1987 tendría encontronazos con el Castigador y Daredevil en la colección arácnida principal o con Lobezno en Web of Spider-Man 29 y ya a finales de la década, en 1989, contaría con un pequeño arco lleno de crossovers en Amazing Spider-man. El arco se llamaba The Assassin Nation Plot y dibujaba nada más y nada menos que TOD!

Es cierto sin embargo que la presencia de Spidey en colecciones ya instauradas se había convertido en algo menos habitual. En parte porque la segunda mitad de los 80 eran una década donde pesaban mucho los elementos oscuros y trágicos de los personajes, y muchos guionistas consideraban que Spider-Man no aportaba en ese sentido, sino que restaba. También se habían popularizado las cabeceras colectivas gracias al éxito de la Patrulla X, lo que también cargaba las colecciones de personajes y hacía menos necesarios los crossovers. Aún así, eso no quiere decir ni por asomo que el cabeza de red no se dejase ver de cuando en cuando. En Uncanny X-Men 190 y 191, por ejemplo, a pesar de lo poco amigo que era Claremont de mezclar a los mutantes con el resto de personajes de la editorial. También cruzó sus caminos con varios vengadores, como en Thor 391 (en Mayo del 88) o Iron Man 234 (en Septiembre de ese mismo año).

Entre unas cosas y otras, Spider-Man no llegó a pasar solo ni seis meses en ningún momento del tiempo que va entre 1971 y 1990, pero la cosa iba a sufrir un importante cambio de tono a partir de entonces. Las tramas cada vez más complejas y enrevesadas que rodeaban a gran parte del Universo Marvel complicaban las apariciones puntuales y cada vez tendrían que justificarse en arcos narrativos más rocambolescos. Y vaya si los hubo. Pero de eso seguiremos hablando… la semana que viene.

¡Feliz 2021!

El supuesto primer mes de 2021 resultó ser el decimotercer mes de 2020. Vivimos tiempos extraños

El Secreto del Acero

Pocos aspectos de la tecnología se complementan con el arte tan perfectamente como el de las armas blancas. Ya las más antiguos ejemplares conservados en museos reflejan los modos y la estética de las pretéritas culturas que los crearon.

Porque es precisamente la simplicidad estructural de una espada, hoja y empuñadura en su mínima esencia, la que permite interminables variaciones en acabado, forma y proporciones. De las rectas espadas medievales europeas a las curvas hojas de katana japonesas.

De la misma manera que su básica funcionalidad, libre de todo tipo de mecanismo y artificio, no suple la letalidad de quien la usa sino la potencia. Cualquiera puede disparar un arma de fuego pero de qué sirve el acero sin la fuerza del brazo que lo blande. Por ello tantas y tantas figuras legendarias poseen armas igualmente míticas. Como la Excalibur del Rey Arturo o la Tizona del Cid Campeador.

Como era de esperar siempre que hablamos del Arte de la Guerra, siempre hay gente que rezonga y protesta. Intelectualillos pacifistas que miran con desprecio la artesana forja de la espada y en general todo tipo de tecnología bélica. ¡Ni que sólo sirviera para causar muerte y destripe!

Narcopodemitas que llegan incluso a establecer maliciosos paralelismos. Que osan insinuar que una larga y enhiesta espada no es más que la sobrecompensación a la que se aferra su dueño ante su presuntas carencias físicas en otros ámbitos más… ehm… íntimos.

Qué vergonozoso desatino. Hace falta ser un femisoviet para decir que una espada no es más que un mero símbolo fálico.

¿Sabeis lo que os digo, panda de bolivaprogres?

¡QUE OS VAYAIS A CUBA!

¡A CUBA!

Y a ver si una buena estancia cubana os cura de lo vuestro…

Tuiteos de diciembre

Buf, 2019… ¿os acordáis de 2019? ¡Qué nostalgia!