Desde aquí repartimos ideas y conceptos para la manipulación creativa y el abuso cultural. Somos el diario de lo genial, y el pensamiento de lo imposible
Estoy volviendo a leer cómics de pijameros modernos poco a poco, salvando los años en que no me he acercado a ellos ni con un palo de dos metros. Pero sólo de etapas concretas y una se podría englobar en «cosas que siguió haciendo Peter David sobre el Spiderverso».
Lo que me ha llevado a Ben Reilly, Scarlet Spider y al año 2018.
(ni confirmo ni desmiento que a estas alturas de mi vejvida el traje que en su momento me parecia horroroso me guste tanto que me hice el videojuego entero con él)
El año 2018, como iba diciendo, cae en la época de dibujantes que se ahorraban el engorro de hacer fondos y perspectivas limitándose a pegar un render de modelos del entonces popular Google Sketchup (ahora Trimble Sketchup) sin molestarse siquiera en hacer un antialiasing que suavizara el pixelado.
Con erótico resultado.
Un tiempo que a mi me gusta llamar «los Años Deodato».
Quedaban décadas para que la Disney comprara Marvel Comics así que no habia temor de que te pudieran despedir de un dia para otro…
…y menos por cobrar por viñetas en las que sólo habias dibujado el militar pequeñito ese de pie en medio como esta con que nos podia obsequiar Will Sliney en la mentada serie arácnida.
Ya entonces internet era una cornucopia de modelos disponibles para descargar que permitian al artista sin escrúpulos creativo multimedia poder montarse fácilmente una base militar norteamericana.
Y llegados a este punto más de un lector habitual de los jueves debe estar pensando que ya estoy con mis quejas tikismikis.
Como que el «dibujante» no se haya molestado en mirar qué modelos se descargaba…
Pfff, por favor. Eso es un pequeño accidente. Un fallo menor. Un ligero malentendido. Un error infinitesimal.
Lo mínimo que le habría pedido a Sliney es que puestos a llenar de aviones la base…
…al menos fueran norteamericanos y no Mig 29 rusos.
Y aún así nuestro querido Will no-Hunting sólo logra quedar segundo ante el maestro de la «técnica», nuestro nunca lo suficientemente alabado Deodato. Quien, ante el reto de dibujar los robots invasores desplegados por el Craneo Rojo en el emocionante crossover Mismamente Miedo…
…se limitó a coger un Warhammer del juego Battletech (Destroid Tomahawk para los puristas) y pegarle una esvástiPERDÓN, un antíguo símbolo budista en el pecho porque total, quién iba a darse cuenta.
No es como si el Warhammer figurara en la misma portada del juego ni nada parecido ¿verdad?
Como hablábamos la semana pasada comienzo aquí el sano propósito de hablar una vez al mes de un cómic de Spiderman que realmente me guste mucho. Había muchas formas de comenzar esta serie pero he decidido elegir un número que probablemente poca gente tiene en mente o se podría esperar que sea uno de mis preferidos. El cómic es The Amazing Spider-man 151 y es el comienzo del tercer guionista regular de la etapa, Lein Wein. Wein, que había sido editor de la cabecera durante el último tramo de la etapa de Gerry Conway, duró apenas 30 números en la colección arácnida, y su legado más importante en la colección es la creación del Corredor Cohete. En efecto, para 1975 los mejores años de la cabecera arácnida habían pasado y se venían unos años de considerable mediocridad para Marvel.
Sin embargo, Amazing 151 es un tebeo impresionante para los cánones modernos, tanto por la cantidad de información que contiene como por lo interesante tonalmente que resulta. A los lápices se encuentra RossJohn Andru, mi dibujante arácnido de los 70 preferido. Todavía le quedaba mucho por hacer en las páginas de Spiderman, pero es cierto que el estilo clásico que tiene aquí es envidiable. Le ayuda, y no poco, el trabajo a las tintas de John Romita Sr. completando un equipo de dibujo poco habitual y de talento extraordinario.
Estamos ante unas viñetas que una por una todavía son muy clásicas, muy deudoras de los cánones originales de Marvel, pero donde la composición de página y la narrativa van evolucionando y tomando caminos más creativos e innovadores. No es que Conway o Gil Kane fueran unos puristas, pero es a partir de la llegada de Andru y, sobre todo, de Wein donde se comienza a notar la llegada de una nueva década en la narrativa. Era 1975, ya era hora, por otro lado. Este tebeo contiene una de mis páginas preferidas por la forma en que está contada y creo que hace muy memorable lo que en otro tiempo hubiera sido un tebeo muy poco digno de ser recordado.
Y es que la página comienza a abrir el plano, revelando al mismo tiempo que Spidey va razonando, contrastando su traje rojo y azul con el intenso amarillo de la ciudad de Nueva York.
Y es que a medida que nos vamos alejando, cada vez lo vemos todo con más claridad. Y es al mismo tiempo que Spiderman comienza a comprender la magnitud de lo que está ocurriendo.
Menuda imagen para la eternidad. Pero lo importante de este número 151 no es el duelo entre el superhéroe y el Conmocionador. Qué va. Esto solo ocupa unas pocas páginas, porque el resto del cómic está dedicado a…
Peter Parker y sus amigos universitarios asistiendo a una fiesta en casa de J. Jonah Jameson. Esta clase de detalles, con tebeos con más páginas dedicadas a Peter rodeado de su elenco de secundarios civiles que a las peleas de señores en pijama, son los que caracterizaron los años más nostálgicos del personaje. Aquí los tenemos a todos: Mary Jane, Harry; Flash, Ned, Betty, y por supuesto, al mismísimo anfitrión:
En las pocas páginas donde podemos disfrutar de su hospitalidad, Jameson nos da toda una panoplia de momentos de absoluta comedia con el cascarrabias bigotudo preferido de América, combinando una faceta snob poco habitual en sus encarnaciones más populares con el clásico populismo irascible que lo convierte en uno de los mejores personajes de Marvel. ¿Cómo no va a gustar un tebeo así?
Pero además, The Amazing Spider-Man 151 contiene un elemento especial que lo hace extra, que lo convierte en uno de esos cómics imprescindibles de la historia arácnida, aunque de forma absolutamente accidental. Es el número que incluye la chimenea de Ben Reilly.
La importancia de este momento (que conecta con el final del arco original del clon de Spiderman) era imposible de prever. Y es que recordemos que el Chacal tuvo que seguir a Peter hasta ahí para rescatar al clon y lanzar el cadáver de otro clon distinto. Los tumultuosos motivos para esto se encuentran en la mente de los autores de los Diarios de Osborn en los 90, donde intentaban darle sentido a todos los callejones narrativos sin salida de la Saga del Clon.
Santo dios, la tipografía de ese tebeo…
Todo esto en 18 páginas que cierran un arco, abren otro y en medio da tiempo para unas cuantas chanzas a lo Archie. Los tebeos de entonces te duraban hora y media. Menuda conjunción de cosas brillantes, una detrás de otra, todas ellas brillantemente ejecutadas en el apartado gráfico. ¿Qué más os puedo decir? Me encanta este cómic, me parece una maravilla y uno de los mejores tebeos de Marvel de toda la década.
El mes que viene hablaremos de otro. Hasta entonces, recordad no leer tebeos modernos.
He sido comprador de Spider-man desde el año 2002 hasta el año 2010. Durante casi una década compré mes a mes, en muchos casos con absoluto desdén, la colección arácnida dirigida primero por JMS en la cabecera principal, y luego por la endeble alineación de talentos dispares que tomaron los mandos durante la etapa de Brand New Day. La inconsistencia de esta última me hizo abandonar, y pasé algún tiempo sin comprar los tebeos. Eso es mucho decir sobre su inconsistencia, dado que mis tiempos de lector (y comprador ocasional) del trepamuros se remontan a la segunda mitad de los 90. No obstante, no podría decirse que dejara de leerlos. Con la etapa de Dan Slott ya afianzada decidí darle otra oportunidad al cómic impreso, regresando para Superior Spider-man hasta la práctica totalidad de la etapa del guionista. Después seguí leyendo, y comprando, la etapa de Nick Spencer, que disfruté enormemente hasta prácticamente 2021. Fue el siguiente paso dado por Marvel, con la insulsa idea de Spider-man Beyond, donde volví a darme de baja del tebeo. Pero no de la lectura, seguí leyendo durante meses en mi suscripción de Marvel Unlimited hasta que, más o menos a la mitad de Beyond, el tedio de pudo.
Y desde entonces, hace ya 4 años, no he vuelto a leer un solo tebeo de Spiderman. Desde que aprendí a leer en el verano de 1995 no había estado tanto tiempo seguir sin leer un número actual de la colección principal de Spider-man. Creo que eso es decir bastante sobre mi opinión sobre el estado de la franquicia arácnida en su momento actual. Después de casi 25 años, Marvel logró desgastar a un fanático que ha vivido con cierto regocijo los considerados como los peores momentos editoriales del personaje.
Pero esto también influye en mi completo desprecio por la comunidad de haters de Paul Rabin. Nadie con un conocimiento aceptable de la historia de Spider-man y de su lore podría enfadarse tanto por un personaje tan apropiado como inocuo, con un tío que solo es… un nuevo novio para MJ. Un personaje que no pretende ser un remplazo de ningún otro personaje popular, como hemos tenido muchos a lo largo de la historia de Marvel, ni ser un caramelito para el público, como hemos tenido otros tantos. Un personaje creado para provocar un poco de drama y de salsa a la insípida relación post-BND entre Peter y MJ. ¿He leído algún cómic en el que salga Paul? Os mentiría si os dijera que sí. No lo he hecho. No me interesa. Pero él no tiene en absoluto nada que ver con ello.
¿A qué viene esto? A que, SPOILERS, supongo, Paul ha muerto. Ha sido asesinado por el villano Torment en el mundo de los cómics y por el guionista Al Ewing en el mundo real, en una forma de dar algo de empaque al enésimo villano misterioso y muy violento al que se enfrenta Spidey en los últimos tiempos. Un tropo que se remonta a los tiempos del Duende y el Comepecados en los 80 pero que se volvió incómodamente popular en los 90, donde cada misterioso enemigo acechante era sustituido por un nuevo misterioso enemigo acechante. Y ahora ha vuelto, tras la etapa de Slott, en sucesivas encarnaciones que, como todo lo que están haciendo con Spider-man desde hace mucho, huele a refrito, sabe a refrito y anda como un refrito.
La celebración por cierta parte increíblemente tóxica y un tanto patética del fandom viene a recordarnos que hay pocos lugares con menor cabida para la madurez emocional que en un reddit de lectores de Amazing Spider-man, pero también que actualmente la tendencia parecer ser darle al público rancio todo lo que quiere en una vana esperanza de que les guste lo que siempre han dicho desear. Y casi nunca es así, porque en realidad los fans no saben lo que quieren. Solo saben lo que no quieren: absolutamente nada que sea mínimamente diferente.
La muerte de Paul es una nueva victoria, ficticia o real en función de las motivaciones que puedas creer que Ewing ha utilizado para venderle esta decisión a Marvel, para lo peor de un colectivo de fans realmente tóxico, alineado a la derecha y en el ala más explícitamente misógina del espectro. Es un triste recordatorio de que en esta Marvel que aún se jacta de liberal, inclusiva y diversa, cada vez son menos las cabeceras regulares con personajes o equipos femeninos, cada vez más retroceden los mensajes políticamente relevantes en beneficio de una ligereza vacua y neutral que se niega a afrontar la realidad porque los inversores y una pequeña pero ruidosa parte del fandom están en su época MAGA. La muerte de Paul, un emblema del lamentable estado de la franquicia arácnida, no es un camino en la dirección correcta sino un nuevo viraje a lo que llevamos años recibiendo: correcciones minuciosas a un canon histórico que nunca fue tal.
Qué aburrido es todo últimamente. No tanto como la segunda temporada del Daredevil de Disney +, pero casi. Y es por esto que he decidido que una vez al mes, empezando este mes de abril, voy a dedicar uno de mis miércoles a simplemente hablar de un tebeo de Spider-man que me encante. A uno que realmente me guste. Voy a hablar de lo que me hizo enamorarme del personaje, de las cosas que más me han marcado y también de las muchas, muchas rupturas con el statu quo editorial que han hecho de muchas de las etapas arácnidas grandes hitos del universo Marvel.
La semana que viene empezamos con una. Y os reto en los comentarios a adivinar qué número de Amazing Spider-man va a ser.
Viernes Santo. El viernes más bonito del año salvo que seas una mujer de Sagunto, claro. La Semana Santa enfila su recta final y a nosotros se nos van acabando los pecados, pero ese es el ciclo natural de las cosas, igual que pasa con esta manía nueva que he desarrollado de empezar una serie de posteos con la misma estructura para darme a cuenta a la mitad que el chiste se ha alargado demasiado y me he metido en un berenjenal, que es algo que ya me ha pasado antes y me volverá a pasar.
Pero las tribulaciones de los posteadores, que las ha habido y las habrá, nunca han paralizado a este nuestro humilde blog y por eso hoy seguimos advirtiéndote contra los 7 Pecados Capitales que son una lista peligrosa pero no por ello menos parte de la historia de los cómics. Como se puede ver en este gráfico:
Hoy os advertimos contra…¡¡¡LA LUJURIA!!!
La lujuria es un pecado tan peligroso que si le preguntas a google por qué es un pecado capital no se atreve a mostrarte los resultados con vista generada por la IA. La lujuria es una de esas cosas en las que entrar, lo que se dice entrar, es fácil (y más con lubricante), pero en las que de forma silenciosa (si lo haces mal) o escandalosa (si lo haces bien) acabarás dándote cuenta de que te arrastra a lugares muy alejados de lo que los valores religiosos predican y aconsejan.
Dice el catecismo que la lujuria «es un deseo o un goce desordenado del placer venéreo» ya que «el placer sexual es moralmente desordenado cuando es buscado por sí mismo, separado de las finalidades de procreación y de unión» y además es una «ofensa a la castidad».
En Adlo Novelti Librari creemos (en contra de lo que piensan algunos periodistas por ahí ) que la lujuria es una de esas cosas que hay que practicar con moderación y siempre con protección, pero entendemos a aquellos nostálgicos del pasado que echan de menos aquellos Viernes Santo de antaño en los que la misa era obligatoria, nadie follaba y los bares cerraban porque el caudillo así lo mandaba.
Por eso en este Viernes Santo te recomendamos que esta noche tu pareja y tú os acostéis en camas separadas y reprimáis vuestras ganas de consumar el acto concentrándoos en tebeos que promulguen sólidos valores morales totalmente opuestos a la lujuria.
Decía hace dos lunes: «uno puede tener para la semana próxima una entrada sobre, digamos, parte de la letra R de Marvel… y ya sabe que alguien la va a liar, y esa liada tendrá que esperar.«
Por supuesto eso es exactamente lo que sucedió. La liada fue doble -o triple, según si se cuentan los sugardaddysmos o no- porque por un lado el ABC decidió escribir un artículo sobre los movimientos de La Sectorial para silenciar disidentes como ‘mujeres buscando subvenciones se pelean, malas mujeres’ dando la versión de… bueno… de La Sectorial, que es la única que daba declaraciones sin que a nadie del ABC le pareciera mal -risas-.
Lo otro que sucedió fue peor, murió Sam Kieth. Y, como pasa siempre en estos casos en esta vuestra desorganización, cada uno sacó un posteo pensando que ya celebraría su vida y obra el siguiente. ¿Qué os puedo decir? No nos llaman desorganización por nada.
Pero el asunto sigue siendo el mismo: ¿Cómo no dedicarle un espacio? Especialmente cuando Kieth ha dejado tan clara su postura sobre la muerte:
Por supuesto eso tiene que llegar a un final, y cada uno de nosotros podría hacer algo distinto, sospecho. Pero para quien esto escribe lo más importante que tiene que recordar de Kieth es una obra.
Sí, sí, ya sé. Tenía muchas obras, tuvo incluso repercusión más allá de los cómics gracias a la serie de televisión de The Maxxx.
y habrá otra gente que le recuerde por su trabajo en algunos personajes de las grandes franquicias.
o por sus variadas historias de enfrentamientos superheróicos,
muy variadas. En fin, que uno nunca sabía bien dónde iba a aparecer o qué iba a hacer, ni si sus personajes iban a…
…hacer una versión de Bohemian Rhapsody. Pero sí que sabía un par de cosas.
Sabía que podía confiar en él para leer historias con mujeres en su centro,
Y también para encontrar algo distinto.
Por supuesto habrá quien prefiera hablar de 30 Días de Noche, Mars Attacks: First Born, Aliens: Earth War… que recordáramos -otra vez- cómics como The Adventures of The Thing, The Craptacular B-Sides o Batman: Through The Looking Glass… o que nos anticipáramos a hablar de Scratch, por ejemplo. Pero no.
Como decía antes, para mí Sam Kieth siempre ha estado ligado a un cómic en concreto:
Es curioso -usemos esa palabra- como durante tanto tiempo ha sido Messner-Loebs el que parecía al borde de la muerte, para acabar siendo Kieth el que acabara falleciendo antes. Y es que al final este cómic iba y venía de nuestra ‘actualidad comiquiera’ más por los GoFundMe que porque las editoriales se molestaran en mantenerlo vivo. Sí, Zinco lo publicó en su momento…
…y tras esa edición de 1991 no volveríamos a verlo recuperado hasta que en 2009 Norma lo reeditara.
Después de esto… nada.
Es cierto que de la de Zinco a la de Norma pasaron 18 años y ahora mismo llevamos 17 desde la de Norma, así que quizá sea algún tipo de ciclo. Pero no es menos cierto que ahora mismo no tenemos una edición que poder vend recomendar con entusiasmo.
Y no es para menos.
No solo porque, pese a su querencia por dibujar tetas y culos por todo el cómic -muchos masculinos, bien es cierto. No todos de mayores de edad, igualmente cierto- tiene varios mensajes a favor de las mujeres.
También porque su forma de contar la filosofía -vale, más en el primer número que en el segundo- puede que no nos acabe de convencer entre retorcimientos y chascarrillos…
…pero eso no lo hace menos interesante en su generalidad. E, incluso, cuando eso servía para quitarle hierro a gente tan problemática como los sofistas, lo cierto es que llevo años…
…usando lo de ‘definamos definición’.
Así que está claro no solo que las editoriales españolas deberían avergonzarse de no tener este cómic como fondo editorial vivo.
También, por supuesto, que Sam Kieth era uno de los grandes.
Y por eso no nos puede sorprender ir encontrándole aquí y allá en nuestras lecturas.
Siempre con una composición peculiar, con un diseño especial, siempre con algo que transmitir y, por supuesto, siempre, siempre, siempre…
¡Un mes más, una letr…! Mierda, no. Este mes nos toca la segunda parte de la R. ¡Y aún vamos a necesitar una tercera! En fin, que vamos de la Re a la Ri. No os digo más, que yo ya empiezo a verlo todo rojo. Así que vamos con ello que por delante tenemos mucho cómic y no podemos ponernos… ¡RIDÍCULOS!
08) Real Heroes (1994)
A veces las empresas tienen la idea correcta realizada de la peor de las maneras posibles. Por ejemplo, Pizza Hut. Estaban en un momento tan bueno que se decía que en el futuro ganarían la Guerra de las Franquicias. ¿Quién iba a ganarla si no? ¿Taco Bell? Sea como sea, se les ocurrió que para 1994 iban a regalar una serie de cómics. Uno cada semana. Y no solo eso, ¡iban a llevar cartas exclusivas y mierdas de esas! Aunque solo fuera por los coleccionistas seguro que iban a sacar una pasta.
Vale, ahora están por menos de 10 €, pero está claro que el problema es que no les hicieron gradeo, hombrepordios. En cualquier caso el asunto es que en el interior venía un cómic propio. Un cómic con una selección de los héroes que, digamos, puede sonar un poco ‘al tuntún’, pero que ya sabemos que eso jamás pasaría. Que lo que sucede es que se maximizan las posibilidades de interacción. O algo así.
Pero no solo las historias eran completamente independientes entre ellas. Es que, además, los equipos creativos eran diferentes. Excepto, por supuesto, Tom Morgan que se encargó de las portadas dobles de cada número.
Y aún le quedaron ganas para encargarse de los lápices del último número.
Por supuesto esta decisión de historias separadas y distintos equipos facilitó que los cuatro cómics pudieran estar con rapidez.
También facilitó que el resultado fuera… ahm…
Bastante GENIAL!, la verdad. Por cierto, este de arriba es de Nicieza. De MARIANO Nicieza. Ya sabéis, Mariano es el hermano. El otro es el que se disfrazaba de jeque, Antonio. Pero bueno, el dibujo de arriba se atribuye a Pete García. Un dibujante especializado en los cómics promocionales, como cuando la empresa de exterminadores -de insectos, no Blackwater– decidieron sacar un ‘flip book’ con Spider-Man por un lado y ‘Exterminator‘ por el otro. Y también uno de los cómics del National Committee To Prevent Child Abuse. Eso, un Deathlock suelto y, por si acaso lo recordáis, unos pocos números de Nomad.
Del segundo número se ocuparían Christian Cooper (¿Os acordáis? Hablamos de él y su afición a mirar pájaros hace poco) y Robert Gordon, este último ayudado por Ernie Chan de entintador. MUY ayudado, Gordon no volvería a trabajar para Marvel.
El tercero le tocó a Joey Cavalieri y Michael Gustovich. Y cerraban la promo en el cuarto Evan Skolnick y Tom Morgan en un número ‘contra el tabaquismo infantil’ que hay que verlo para creerlo.
Ojalá hubiera contraatacado Malboro con un cómic de regalo contra la obesidad infantil.
Todas las partes aprendieron algo de esta experiencia. Y por eso lo habitual ahora es que den cómics pre-existentes con alguna pegatina por encima.
Al final los que gestionan estos inventos… esos eran los Real Héroes.
09) Red Goblin (2023–2024) / Red Goblin: Red Death (2019)
En 2019 en Marvel comenzaron con cuatro historias sueltas, ambientadas entre el Amazing Spiderman 706 y 800 en el que se nos presentaba a un nuevo Goblin, el Red Goblin que mezclaba a Norman Osborn con Carnage. Esto serviría también para presentar a Goblin Childe, el joven Normie Osborn. Eso sería lo que acabaría recopilado como: Red Goblin: Red Death.
Eso serviría para que en uno de los muchos sinsentidos con simbiontes de los últimos años, Absolute Carnage, le pusieran a dar vueltas junto con otros de los personajes que el día que me toque explicar posiblemente no, como Dylan Brock. Digamos que la gremlinficación de los simbiontes y el ¡Tú tienes uno, tú tienes uno, tú tienes uno! acaba con Normie con uno llamado Rascal. Y a partir de ahí es cuando llega su serie propia. La de la portada del principio.
El cierre de la serie en el número 10 no fue el final del personaje, por una vez. Lo pasaron a Avengers Academy
-en donde ejercía tanto de ‘el niño‘ como de‘token hetero’– y de cuando en cuando pasaba por la serie del trepamuros a los eventos de turno de tener un follón con los simbiontes. La última vez que apareció por Spidey lo hizo sin simbionte alrededor, pero dado que parece que tenemos uno o dos eventos de simbiontes al año… bueno, es cuestión de tiempo.
(Sobre todo si Marvel acaba haciendo lo más lógico: Su propio Pokemon Go de simbiontes, total, a estas alturas seguro que hay más de 150.)
10) Red Hulk (2025–2026)
En 2008 estaban de todos los colores. En DC se pusieron con los anillos, en Marvel se pusieron con los Hulks. Total, si ya había uno verde y uno gris, pues…
Loeb y McGuiness presentaron un relanzamiento de Hulk en 2008. Para ese momento Hulk había estado dando vueltas, la cosa de los Illuminati -que parecía pensada para que La Encrucijada pareciera una buena idea- le había mandado al espacio, al Planet Hulk, y a su regreso habían hecho el World War Hulk. Que terminaba con un rayo satélite que se suponía que dejaba a Hulk fuera de juego. Como anda por allí Hércules (?) le pusieron al frente de la colección un rato, de ahí que por un lado le cambiaran el nombre de la colección a The Incredible Hercules y, por el otro, este Hulk volumen 2 en el que aparecía un misterioso Hulk Rojo que no está claro quién es. Con Banner neutralizado -en teoría-, y las muerte de La Abominación en ese primer número como intento de lanzamiento de la colección. Que teniendo en cuenta las muertes…
…pues os podéis hacer una idea del descontrol general. Por supuesto había varios sospechosos, en el primer numero sobre todo Rick Jones, que para el segundo es revelado como el bicho azul A-Bomb / nueva Abominación, pero también estaban otros secundarios que, bueno, lo mismo alguien se podía creer que era alguno de ellos (Samson, Ross, Hill, Stark, Quatermain y es de suponer que She-Hulk). La cosa duraría seis números durante los cuales se supone que Quatermain y Ross morirían y que acabaría con Samson pegándole un tiro por la espalda a Jones, llevándoselo después mientras que Ross -que aparece con Samson, pese a estar teóricamente muerto- le suelta al Red Hulk que…
Pero parece que ni eso, ni el Giant Size Hulk ni los distintos trucos lograron traer mucho interés por ese Red Hulk. De hecho, podríamos asegurar que lo mejor que salió de todo esto fue…
…la página de humor de Hulk de Colores de Loeb/ Giarrusso (que claramente no recibieron la circular de que el azul no era un Hulk)
A partir del número 7 el cómic se partiría en dos, la mitad del número con el Hulk verde y Arthur Adams dibujando, la segunda parte con el Hulk rojo enfrentándose a distintas supermujeres porque, bueno, habían contratado a Frank Cho. Para el 10 volveríamos a las andadas, con McGuinness y con un Rhulk que se enfrentaría a Hulk con sus propios Defensores.
Para el 14 Ross le da una orden a Rhulk, tiene que montar su propio grupo…
…al que acabarían llamando Code Red y que según pusieron en marcha enfrentarían con…
X-Force. (El nuevo) ¿Qué puedo decir? La mano de ROB! está claramente en todas partes. ¿Y para qué serviría esto? Bueno, pues para…
…insistir. Pero ya llegaremos a eso, que nosotros estamos con Red Hulk.
Muchos más números de lo razonable después, y tras descubrir que MODOK (como poco) está detrás de ello y maneja los hilos de Samson (especialmente tras un número que demuestra que los números de Samson psiquiatra no están pensados para que los guionice Loeb) llegamos Fall of the Hulks, de ahí a World War Hulks -un evento de ¡Todo el mundo logra el poder de X! en el que X es… bueno, creo que os lo imagináis- y a un nuevo grupo de supervillanos secretos como los Illuminati pero más tonto, llamado la Intelligencia, y con ello a una nueva muerte de Ross y de Samson y a la ‘sorprendente revelación’ del número 23 que, en realidad, a nadie le importaba gran cosa. Recuperar a Cosmic Hulk entra en estas cosas, claro. Pero la sorpresa era doble, se revelaba quién era Red She Hulk y Red Hulk.
Que era el General Ross, claro. ¿Tenía sentido que lo fuera? Claro que no, pero tú sacas ‘usaron un señuelo dotado de vida’ y blablaba’ y tiras. ¿A quién le va a importar nada?
Loeb se iría tras el 24, dejando a Red Hulk encerrado. Por supuesto en el número siguiente el siguiente guionista, Jeff Parker, lo recupera. Por supuesto esto significa lo esperable: deshacen lo anterior, cambian sus poderes y a jugar. Incluyendo un momento ‘jamás podrá volver a su forma humana’ que ya sabemos que duraría poco.
Quizá penséis que no se puede ser más… ahm… GENIAL! Pero os estáis olvidando de una cosa. Bendis estaba en los Vengadores. Así que decidió unirle al grupo. Al menos unos cuantos números. Sin decirles su identidad secreta.
En fin, muchas aventuras, muchas tonterías, le buscan una robonena, blablabla… Para 2011 aparece por Circle of Four en Venom, reuniendo al susodicho, Rhulk, X-23 y Ghost Rider. ¿Para qué? Pues para…
…darle a Rhulk el simbionte y mezclarle con el Espíritu de la Venganza para… lo que sea la abominación esa de ahí arriba.
En fin, más idas y vueltas, los Thunderbolts con una versión de Code Red, un momento de coche-escoba de quitar poderes de hulk-adyacentes se los quita en 2015, así que para el siguiente cambio se une a un grupo secreto llamado The Power Elite que es claramente mala idea. Quiero decir: Selene, Volkov, clones de Nuke… ¿En qué momento era buena idea? Mientras, en 2017, se presenta U.S.Avengers
Ya llegaremos a la U y me tocará explicarlo. Lo que sí puedo decir es que en esta serie aparecía Red Hulk… pero uno distinto.
Por ridículo que suena, Al Ewing presento en el número 0 de sus Avengadores en 2015 al General Robert L Maverick. Y cuando le dieron la mini esta un par de años más tarde sería al que recuperara. Eh Ross estaba por ahí sin poderes porque Marvel tenía planes para él, así que nada mejor que inventarte un exploit y usarle para tus Vengadores, para la serie esta, para tus Vengadores otra vez cuando la serie no tuviera continuidad y, finalmente, para unos números en los que el Capitán América se enfrenta a Red Hulk. Salvo que hablamos de Sam Wilson, Captain America y el Red Hulk era este. Así que un combate de segundas encarnaciones que, supongo, pensaron que era lo que en 2025 querían ver la gente. Ya veremos si volvemos a encontrarle en algún lado.
Mientras tanto, regresemos a la historia de Ross y sus aventuras con la Élite nosequé. de la que acaba descubriendo que son malos (sorpresa), y siendo capturado y torturado. Eso acaba con sus poderes volviendo.
Por algún motivo ahora mantiene el bigote al transformarse.
¿A quién se le ocurrió juntar a Red Hulk con el Capitán América para que se pelearan y blablabla? Uy, imposible saberlo. De manera sin duda no relacionada si lo anterior era de 2021 para 2025 llega su propia serie. ¿Película? A saber. Que le hubieran afeitado el bigote para entonces es, indudablemente, una casualidad.
Pero al menos le dan un nuevo enemigo propio…
…o algo. La verdad es que entre eso y la experimentación médica..
…que consiste en ir probando para que le ‘crezca el Hulk‘ a rachas. Y no os cuento el final porque no os… nah, claro que os lo ibais a creer.
Que lo siguiente que nos encontremos sea enfrentándose con Capitán América… Bueno, casualidades. Seguro.
11) Red Raven Comics (1940)
Imagínate. Lograr para tu debut un cómic con tu propio nombre. Vale, sí, había otros personajes dentro pero el grande, la portada… ese era el tuyo.
Eso es lo que consiguió Red Raven en 1940.
Y no pasó de ahí. Para el segundo número lo habían renombrado Human Torch y usado para presentar a Toro. No es que relegaran a Red Raven a páginas interiores… es que desapareció. Y mira que eso de presentarnos de un joven que era huérfano y fue adoptado por una raza de hombres-pájaro que le construyeron alas falsas para que se pudiera unir a ellos parecía suficientemente original. ¡No eran lobos, eran pájaros! Pero nada, no quisieron darle más oportunidades.
Toda una historia.
Por supuesto esto es Marvel. Eso significa que veintiocho años más tarde lo trajeron de vuelta muy brevemente para los X-Men.
En realidad pronto se descubría que este era un constructo -que en 1970 se enfrentaría a Namor en Sub-Mariner 26- y al auténtico sólo lo veríamos en flashbacks. ¿Eso significa que estamos ante el segundo de ellos?, pues en realidad sería el tercero porque en 1964
apareció un completamente diferente Red Raven como oponente de Rawhide Kid (en el 38).
Así que en realidad el orden es: Lanzamiento de cabecera en 1940 y desaparición posterior, en 1964 otro Red Raven aparece como enemigo de Rawhide Kid, en 1968 es traído el original para pegarse con El Ángel, en 1970 un segundo falso llega para enfrentarse a Namor. No está mal para ser un personaje que no parece tener mucho impacto sostenido.
Y como Marvel es Marvel en cuanto Roy Thomas pudo escribir sus fanfics en 1976 le trajo de vuelta para su propia JSA, la Liberty Legion. Bueno, tal y como los ha tratado Marvel en realidad estarían más cerca de ser los Freedom Fighters de Marvel, pero nos entendemos.
Por supuesto eso significa apariciones por Marvel Premiers, por Invaders y esas cosas. Y luego en cameos y similares. Entre medias, en 1987, el villanesco del Oeste pasaría a saludar por la segunda serie de Rawhide y por los WACOs.
Pero como todo cambia para 1991 tuvimos…
este Marvel Super-Heroes volumen 2 número 8 es bien recordado porque en él se nos presentó por vez primera a…
… ya, bueno, sí. Pero esa es otra historia. En realidad me refería a…
Efectivamente, un nuevo Red Raven -el cuarto ya- que esta vez era mujer porque todo el mundo sabe que los malvados izquierdistas que cambiaban sexos también viajaban en el tiempo o algo.
Lo cierto es que esta Red Raven tampoco tendría mucho más recorrido. En 1999 hubo un arco en Nova en el que vimos el regreso de padre e hija, más o menos. Luego el original pasaría por Captain Marvel y Defenders -serie en la que también aparecería ella- y, si bien él siguió apareciendo de cuando en cuando, a ella no volvimos a verla hasta Avengers Arena en 2012, el nada discreto fusilamiento de Battle Royale en el que era uno de los jóvenes asesinados. Y, como os podéis imaginar, no revividos… de momento.
En 2015 el Red Raven original protagonizaría, como villano, el evento Inhuman Error, una historia en la que no solo no se queja de lo de su hija sino que se enfrenta a los Inhumanos porque, bueno, porque en Marvel intentaban en esa época que la gente les recordara. Y lo hacían con Jeff Loveness a unos guiones que demostraban que no había prestado nada de atención. Que tras escribir estos decidieran darle los guiones primero de Groot y luego de Nova… bueno… que tras esto le relegaran a números en los que se adaptaban películas o se mostraba un encuentro de Spidey con Jimmy Kimmel… supongo que resume el tipo de guionista que era. Efectivamente, trabajaba para la tele o el cine y ya sabemos que si vienes de ahí puedes guionizar lo que quieras. Aunque como lo último que escribió fue el guión de Quantunmania sospecho que no le vamos a ver en los cómics una temporada.
Y en este punto estamos, claro. Antes o después en Marvel se acordarán de él, y quizá de alguno de los otros. Es posible incluso que nos digan que este último también era uno nuevo. Total, cómics puede que no, pero parece que de Red Raven hay versiones para aburrir.
Lo que ya no está tan claro es cuándo volverán a animarse a darle su propia cabecera.
12) Red She-Hulk (2012–2013)
Volvamos de nuevo a lo que contábamos hace un rato. En el 16 del segundo volumen de Hulk, en 2009, se presentó a:
Red She-Hulk. Su identidad era un misterio yada-yada-yada, y medio año más tarde, en el 22, se descubren dos cosas, que Red Hulk es el General Ross y que Red She-Hulk era su ya-no-tan-difunta hija Betty.
Tras la chorradita pasaría a formar parte del reparto de Incredible Hulks, y también de ese Hulk que, en una de esas ideas y venidas, cambiaría su númoer a partir del número 58 por el de Red She-Hulk.
Que es lo que veis arriba. Auunque tras los cinco primeros números hubo un intento de darle un nuevo aspecto a la serie:
que duraría los cinco números que duró la historia esta antes de volver a ser cancelada del todo.
Por supuesto durante la trama de Hulk quitándole los poderes Gamma a todos los bichos que había creado también le tocaría su turno a Betty. Lo que no significa que durara mucho así, porque para 2019 se había convertido en otro Red. Red Harpy. Pero esa es otra historia. Aunque tendréis que convencer a Marvel de que saquen el título Red Harpy para que os la cuente.
13) Red Skull (2011–2012)(2015)
Por ridículo que suene, Red Skull ha tenido dos miniseries. Tantas como Eurodiputados. En la primera trataban de explicar su pasado, y la segunda…
Bueno, la segunda era durante Battleworld.
Teniendo en cuenta el personaje, demasiado ha sido, la verdad. ¿Que si no pienso ponerme a explicar su historia y los diferentes que se han puesto su nombre y todo eso? JAJA NO. Es Cráneo Rojo. Suficiente que he decidido apuntar aquí que lleva más miniseries que Medusa.
14) Red Sonja (1977–1979)(1983)(1983–1986) / Red Sonja: Scavenger Hunt (1995) / Spider-Man/Red Sonja (2007–2008)
Vamos a intentar que esto vaya rápido.
Roy Thomas -ese hombre- y Barry Smith crean a Red Sonja en la muy libre adaptación de The Shadow of the Vulture, uno de los relatos históricos de Robert E. Howard, también se supone que había elementos de otro personaje de Howard, Dark Agnes de Chastillon, pese a lo cual los herederos de Howard reclamaron el personaje comiquero resultante como suyo. Claro que sí. De todas formas ya volveremos con los follones de derechos luego, de momento vamos con la historia propiamente dicha del personaje.
La primera aparición de Red Sonja tiene lugar en Conan the Barbarian 23 en 1972.
Un tanto distinto de lo que veríamos luego. Como podéis observar.
El éxito sería suficiente como para ir sacándola por otros lados en historias propias sueltas -en Savage Tales, Savage Sword of Conan o Kull and the Barbarians– dando fe de un cierto ‘fenómeno fan’ a su alrededor.
Lo que no significa, claro, que los distintos dibujantes no hubieran ido… cambiando su estilo.
Pero el cierre de Kull and the Barbarians en 1975 dejaba claro que no valía todo en la cosa de los bárbaros. Por suerte en Marvel tenían un plan B -que no servía para hacer ingeniería financiera con los créditos-, así que ese mismo año relanzaron el Marvel Feature con una serie de historias de Red Sonja.
Durante siete números -durante los que no dejó de aparecer por otros cómics- tendría sus historias como protagonista. El segundo volumen de Marvel Feature acabaría en el número 7, en un crossover con Conan que había empezado en el 67 y terminaría en el 68. Y aunque ningún otro personaje siguió con la cabecera lo que sí que ocurrió es que tras salir este número en agosto de 1976 su propia cabecera aparecería en octubre. La de arriba del todo, vaya.
Entre medias la popularidad del personaje permitiría una aparición en Marvel Team-Up 79 en diciembre de 1978.
Una historia recordada sobre todo porque en ella la forma de mezclar a Red Sonja con Spider-Man era…
que poseyera a MJ.
Hashtag NotAllPossessions.
Pese a todo esto la cabecera duraría 15 números, hasta 1979.
Por supuesto esto no iba a desanimar a Marvel y en 1983 sacaron una nueva colección…
…que esta vez solo duraría dos números… porque eran de prueba. La cosa era ver si había interés por ella, así que en menos de seis meses estaba su nueva colección abierta en marcha.
Por supuesto en 1985 llegó la película, lo que significó tanto sacar un Marvel Super Special (el 38) centrado en ella como publicar una adaptación en dos números: Red Sonja: The Movie.
Que no se diga que en Marvel no sabían aprovechar las oportunidades.
La película, eso sí, no debió de ayudar para mucho más porque en 1986, con el número 13, cerraría la colección. Por supuesto el personaje seguiría apareciendo por Conan y sus cabeceras, y en 1989 también en Doctor Strange, Sorcerer Supreme dentro del complemento The Book of the Vishanti: The Curse of the Darkhold en un cameo viñetil junto a Conan.
En 1995 tuvo una nueva oportunidad en forma de one shot.
Que esta vez se quedó ahí.
Tras esto solo haría una aparición más porque el personaje iría de la empresa creada para gestionar los derechos de Howard a una empresa propia, así que si querías sacarla tenías que lograr un acuerdo separado al de Conan. Y no, claro. De ahí que en 1998 se la llevaran a otros lados. Primero a Blackthorne, luego a Cross Plains, después a Dynamite… y por eso mismo cuando Conan regresó de 2018 a 2019 Red Sonja no le acompañaba. Que en Dynamite suficientemente entretenidos están con ella.
Pero eso no significa que no nos quedara un poco de GENIALIDAD! por medio.
Porque de 2007 a 2008 vimos publicado…
Que, como ya vemos, llevaba el sello de Dynamite porque eran los que en 2005 se hicieron con los derechos del personaje.
De un dosmilerismo desbordante, y metiendo esta vez a Veneno por medio, la forma de mezclar a Red Sonja con Spider-Man vuelve a ser… que poseyera a MJ. Las recurrencias, ya se sabe.
Y como estas historias funcionan como funcionan, y los derechos también -o especialmente- no hemos vuelto a verla por Marvel. Ni siquiera cuando sacaron la película. La otra película. Pero esa, claro, es otra historia.
15) Red Warrior (1951)
A veces pasan estas cosas. Marvel saca un cómic de un personaje nuevo, con sus propio nombre, y aquello… dura seis números y luego se cierra. No solo eso, sino que no vuelve a recuperarse… nunca. Es difícil saber si es porque Tom Gill tenía algún acuerdo concreto o qué pasó. Visto lo visto. Pero sí podemos asegurar que tras seis números no volvimos a saber de este Red Warrior. Y si esto os parece curioso esperad a conocer a…
16) Red Wolf (1972–1973)(2016)
Por supuesto Red Wolf es un personaje completamente distinto de Red Warrior, solo faltaría. ¿Que el ‘plot’ del primer número es de Roy Thomas? Que cosas estáis dando a elegir. Además, Thomas era el editor, así que uno se pregunta por qué pone que el plot era suyo, ¿no se suponía que siempre que era el editor eran suyas las ideas y por eso es el cocreador? Pero bueno, ¿quién tiene en cuenta esas cosas?
Además, Roy Thomas tiene otro motivo para reclamar ese crédito porque aunque este Red Wolf es del antiguo Oeste dos años antes…
Ese de arriba es William Talltrees, un joven nativo americano que vivía en una reserva con las cosas habituales blablabla
Luego la historia seguía como de costumbre, nos mafiosos (blancos) mataban a su familia y el prometía venganza. Así que se disfrazaba de estriper temático, se ponía a bailar y a entrar en trance – cof – hasta que el Owayodate se le aparecía y le decía que claro que sí que le iba a dar poderes para combatir el mal. Lo primero que hacía era matar a una loba que le atacaba y robar a su cachorro, así que está claro que había aprendido bien de los blancos.
Tras estos dos números de los Vengadores decidieron darle una oportunidad con el primer número de Marvel Spotlight…
…que acabaría llevando a esa serie propia de la que hablábamos arriba… salvo que no era propia claro. Y, por supuesto, tampoco era TAN parecida a la de Red Warrior. *cof*. La historia aquí era mucho mejor, por supuesto. Este no era un guerrero indio luchando por los suyos, que va. Este era un joven indio que quedó huérfano… ¿que cómo quedó huérfano? Uy, qué preguntas más capciosas. Pero uno de los militares estadounidenses pensó que ya que estaba se podía llevar un niño indio y dárselo a una buena familia blanca. Porque, bueno, hay cosas que llevan pasando toda la historia. Y, por supuesto, esto favoreció que le pusieran de nombre Johnny Wakely y acabara reuniéndose ‘lo mejor de los dos mundos’. *cof*
¿Que cómo salió la idea? Pues para el número 7 decidieron pegar un salto temporal.
Nah, lo de «Holocaust of Today» no es ni Gaza ni ninguno de los otros, en realidad están en Phoenix. Hay un nuevo Red Wolf llamado… Thomas Thunderhead. Sí, en serio. Gardner Fox y Syd Shores se encarga de esto. Owayodate le visita para decirle que ha olvidado a su gente y blablabla, y a su abuelo. Que era Johnny Wakely. Ya, yo también prefiero no pensar cómo ha llegado el cambio de apellidos. Tanto da. Total, que sale de su apartamento y resulta que hay un lobo. Que se llama Lobo. Como La Profecía pero con más apropiación cultural.
Para que os hagáis a la idea, ni encajan los territorios de los pueblos indígenas, ni tienen sentido las referencias al Gran Cañón ni parece que nadie hubiera mirado nada en absoluto sobre las naciones indias antes de ponerse a escribir. Ya, sorprendente, sin duda.
Y quizá estéis pensando: Espera, si el de Avengers se llamaba William Talltrees, ¿por qué este es Thomas Thunderhead? Estas cosas son así. Pero tampoco os preocupéis mucho, porque fuera de los tres números -la serie no superaría el noveno número- que le quedaban
De Johnny Wakely no volveríamos a saber nada hasta el año 2000, cuando alguien pensó en sacarle en Blaze of Glory y luego, unos años más tarde, en un especial y en la cuarta de Rawhide Kid.
¿Significa eso que se acabó Red Wolf? Pues claro que no.
La solución fue, claro, volver a William Talltrees, primero como secundario en unos número de Marvel Chillers con Tigra, luego alguna aparición suelta como en el Contest of Champions, luego empezó alguna diversificación, en 1984 apareció una especie de Red Wolf espacial en Hercules, en 1992 veríamos aparecer en un anual de los 4F al primera Red Wolf, Wildrun…
Talltrees regresó cuando a los WACOs les dio por el Oeste y luego estuvo yendo y viniendo… de hecho su última aparición fue en 2020 en Marvel’s Voices: Indigenous Voices.
Así que… ¿Hemos terminado ahora?
Pues tampoco. Porque todavía tenemos un Red Wolf más. En 2015 sacaron 1872. Marvel y los números, ya sabéis. Por supuesto esto eran versiones aquella época, y de ahí que Gerry Duggan y Nik Virella decidieran… ahm…. llamarle Red Wolf a secas porque pensar un nombre claramente fue más complicado.
Y de ahí a 2016 con la siguiente serie. Mini.
Esta vez Nathan Edmondson y Dalibor Talajic continuarían sus aventuras con un vestuario actualizado -va de Sheriff, y e la cara tiene una especie de mancha que le cubre la parte superior del rostro con dos colmillos bajos los ojos. Así resulta más sencillo montar un thriller dentro de la reserva, que es lo que es esto aunque le den un par de toques de algo fantástico. Pero lo importante es que lograba hacer una especie de Dark Winds actualizados -sí, está en la actualidad, no sé cómo lograrían pasar de 1872 a esto, pero vaya- que podría haber sido continuado… si no fuera porque no lo fue.
Le veríamos, eso sí, en aquel Occupy Avengers, los Avengers que vinieron después y, de alguna manera, su última aparición fue en la mini Werewolf by Night de 2020.
Así que tiene pinta de que en algún momento volveremos a verlo.
17) Reno Browne (1950)
Tras Margie Comics en Marvel pensaron que podían intentarlo con Reno Browne, en aventuras que mezclaban el western con el misterio. Tres número duró. Pero ya veis que si alguien os pregunta que cuándo ha tenido Marvel unos cómics protagonizados por una vaquera podéis decir que en 1950. Porque tiraban de una muy popular actriz protagonista de western de la época. ¿Quién iba a decir que existieran mujeres antes del S XXI?
18) Reptil (2021)
Presentado en 2009, durante toda la jarana de La Iniciativa, Reptil es Berto López, un chaval que se puede convertir en dinosaurio. Originalmente creado por Christos Gage como un personaje para Super Hero Squad Show y luego usado también en Marvel: Super Hero Adventures, tuvo el suficiente éxito para acabar convertido en un personaje de cómic.
Comenzando por el especial Avengers: The Initiative Featuring Reptil.
Y luego otra vez en Enter the Heroic Age antes de convertirlo en uno de los personajes de Avengers Academy, sacarlo aquí y allá mientras tanto -muchas veces como parte del grupo-, y tras su cierre pasar por ese Battle Royale llamado Avengers Arena. Tras esto tuvo alguna pequeña aparición hasta que decidieron darle esta mini en la que parece que intentaban ver si realmente habían logrado que fuera un personaje interesante para el público.
Así que le pusieron un par de primos -los hermanos Quintero– -pero son gemelos, una chica que tiene poderes de bruja y un chico queer. Por lo visto su punto común es que ambos hubieran sido quemados en una hoguera- y a un abuelo al cargo, pero moderno, y así que vivieran algunas aventuras. Es poco habitual ver tan en directo el intento de Disney por comprobar si merecía la pena dedicarle una serie de animación propia. El resultado fue que no, claro. Pero porque lo trataron pensando que el público de las series de animación infantil/juveniles y de los cómics es el mismo. Es Disney, qué más podemos decir.
Sea como sea, no funcionó. A su prima, Eva, la mandaron a la Strange Academy; al primo, Julian, le mandaron a la m… no volvieron a sacarle en ningún cómic; y Reptil, Berto, desapareció para hacer solo algún saludo en esos cómics de Tenemos personajes diversos y, sorprendentemente, unos pocos números del Werewolf By Night de 2025. Así que ya veis, parece que Disney no se ha olvidado del todo de él. Marvel. Quería decir Marvel.
19) Rescue (2010)
Puede que no lo recordéis pero en 2010 alguien pensó que podían hacer dinero de lo de la peli de Iron Man sacando una versión femenina con la cara de Gwyneth Paltrow.
La primera aparición del personaje la realizaría en, claro, Invincible Iron Man (volumen 2 número 10), y luego ya le dieron este especial.
Resultó que no era lo que la gente quería ver. Quizá por miedo de saber dónde se metería Paltrow la armadura.
Pese a lo cual de cuando en cuando se acordaban de ella y sacaban la armadura. La última que tengo anotada es en Iron Man 2020. Así que quién sabe. Quizá en el próximo relanzamiento.
20) Revenge of the Cosmic Ghost Rider (2020)
Tratar de explicar toda la historia alrededor del Cosmic Ghost Rider podría llevar un rato, así que quedémonos en que es una versión alternativa que aparece en el número 13 de Thanos, en 2017. Y es un Frank Castle de un universo alternativo en el que llegó a un acuerdo con Mephisto y al que Galactus dotó de poderes cósmicos. Tras la muerte de este a manos de la versión de ese universo de Thanos pasó a ser su mano derecha. Y, tras su muerte, un Odin alternativos le mandó a acabar con el Thanos bebé. A partir de ahí llegó su primera miniserie, Cosmic Ghost Rider Destroys Marvel History, y detrás esta otra.
Una historia que comienza con el personaje siendo encerrado en una cárcel y a partir de ahí mil batallitas, mil personajes cada uno más poderoso que el anterior, y todas esas cosas de los cómics en tiempo de Dark Universes.
21) Ringo Kid (1954–1957)(1970–1976)
Siguiendo con el listado de personajes del Oeste de Marvel, este Ringo Kid creado por Joe Maneely en 1954 para el título del mismo nombre -cuando aún era aquello Atlas-.
La historia tras el personaje es que un abogado es despedido por casarse con una comanche. -Con una princesa comanche, nos dicen, yo no tengo tan claro que ese sea el título-. Así que el tipo, Cory Rand, decide dejar la abogacía y pasarse al rancherismo. Y tener un retoño con ella, claro. El hijo de estas dos personas es, por supuesto, Ringo Kid. Rechazado por los otros niños, blablabla. La cosa termina con la madre muerta -ya sabéis cómo va esto-, y padre e hijo decidiendo convertirse en forajidos (?) y, por supuesto, haciéndolo cada uno por su lado (otro ? más grande).
Ringo Kid duraría 21 números, durante ese tiempo aparecería también -de manera directa o por rediciones, que para eso están- en Wild Western, Frontier Western, Western Trais y otros cómics de temática similar. Con el cierre de su colección en 1957 parecería que no regresaría tras su última aparición en el Wyatt Earp 22 de 1958.
Pero esto es Marvel.
Pero en 1970 el aparente interés renacido por los vaqueros llevó a Marvel a sacar un segundo volumen de Ringo Kid…
..que comenzaba con la reedición del número 10 y 11 de su colección original. Ya hemos dicho, esto es Marvel.
No aparecerían nuevas historias del personaje hasta el número 18 -en 1972-, de nuevo a manos de Joe Maneely. Pero solo aparecerían en ese número y el siguiente, para 20 volvieron las reposicione que duraron hasta el 30. Sí, la serie original fueron 21 números y la ‘reposición’ fueron 30. No hay nada como manejar las reposiciones de materiales varios y variados.
Con eso y todo habría aún un par de apariciones del personaje, por un lado de los Avengers 142 y 143 de 1975 y también por Avengers Forever 6 de 1999. Cuando llegaron el resto de las recuperaciones del Oeste a Ringo Kid no le tocó. Que por un lado casi podríamos sospechar que casi mejor, pero por el otro… a ver qué se le ocurre a Marvel a futuros.
22) Rio Rides Again (1990)
Por extraño que parezca esta es una novela gráfica original de Marvel, pero no solo eso, también uno de los dos únicos cómics que Doug Wildey escribió para la editorial -el otro está en The Outlaw Kid-, aunque dibujara bastante más. Pero este Rio Rides Again, única aparición del personaje Rio en Marvel y dentro de esa colección de Novelas Gráficas que la metía en el 60 de la colección entre una de Conan y otra de la Viuda Negra.
El resultado es un buen western de estilo clásico y resonancias a ratos BDscas, con un muy notable uso del color -que no aparece acreditado: Doug Wildey se lleva el de creador, guionista y dibujante, Cindy Emmert el de designer y Steve Alexandrov y George McKinley Roberts, JR el de production, supondremos que sería alguno de ellos-. Pero, en cualquier caso, una historia muy clásica del Oeste con Jesse James por medio que quizá fuera un intento de Marvel de ver si también así podían sacarle el jugo a los western. Aunque no repitieran la jugada, al menos no con Wildey.
23) Riot (1954–1956)
Quizá recordéis que hablamos de Marvel Riot hace unos meses (en la M, vaya), pues bien… Riot fue originalmente uno de esos émulos de la MAD -de la primera MAD– que salió bajo ATLAS con una idea de humor macabro. Luego tenía las parodias habituales, alguna historia de texto, y un número menor de personajes recurrentes (concretamente: 0) de los que uno habría esperado. Y, con eso y todo, aún se encontraban cosas aunque fuera la portada de ese tercer número… de los seis que llegaron a sacar.
24) Ripfire (1995)
Mucho es lo que podemos decir del Ultraverso, de la integración de Malibú en Marvel y de mil temas más. Pero lo primero por donde podemos empezar es: ¿Hay algo más noventero que una cabecera que sólo ha tenido un número… que es un Número 0?
Ripfire es un personaje obviamente muy original, en absoluto una mezcla de Thor y Ojo de Halcón, no sé qué os hace pensar eso.
Como tal fue presentado en el Ultraverse Premiere. Durante el primer año de la estancia de Malibú en Marvel. Un formato serializado pero tan noventero que Darick Robertson parece mezclar todo lo que puede para sacar lo mejor, como esta mezcla de poderes y alienígenas, o los cambios en apariencia y corte de pelo que vamos viendo según la historieta serializada de cada ocasión…
…y que nos permite ir encontrando distintas versiones del noventerismo destilado. Da igual cómo de noventero te pareciera el capítulo en curso, porque siempre va a llegar el siguiente.
Todo esto para decir que esa presentación serializada pasaba por una visita para ver si lograba el interés del respetable, y de ahí la posibilidad de tener o serie propia o apariciones en los Ultravengadores o algo.
Lo cierto es que de aquello lo que quedó es este número que recopilaba las distintas historias porque, por algún motivo, no significó ni lo primero ni lo segundo.
O no de inmediato. Al final le recuperarían en algunos títulos sueltos –All New Exiles 11, Ultraverse Unlimited 12, Angels of Destruction 11- hasta que llegara el UltraForce 12 y así, finalmente, admitirle como parte del asunto. Desde ese número hasta el 15… En el que la serie cerró.
Y ese fue el final de este Ripfire, su última aparición (como siempre con Marvel: De momento) que es un personaje tan noventero que su única cabecera propia consiste en un número cero.
Sí, ya sé que eso ya lo había dicho. Pero lo que no había dicho es que es TAN noventero que su portada era doble.
¡Y QUE PORTADA!
AVIV ERIFPÎR!!!
25) Ripwire
Para 1993 Marvel UK anunció algunos lanzamientos, uno de ellos era este Ripwire, una historia de un sistema robótico armado que -en teoría- se encontraría a la fuga por Nueva York. La idea era que, como gancho y apoyo, aparecieran también los Warheads por ahí. Para finales de ese año se anunció que el título se retrasaba hasta el año siguiente… Hasta que la hostia del mercado de cómics hizo que se cancelara directamente. Por supuesto podríamos hablar más de ella, pero lo cierto es que en aquí lo han contado mejor. Lo que espero que quede claro es que no solo en DC tienen su Cavalcade. Lo que pasa es que de las de Marvel no se ha hablado tanto. (Ni se ha molestado nadie en recopilarlas para publicarlas, claro).
26) Riri Williams, The Invincible Ironheart
¿Os acordáis de lo que decía en el cómic anterior? Pues os vais a reír porque… aquí está otro de esos títulos cancelados. Aunque por un motivo distinto. Riri Williams, The Invincible Ironheart se anunció como un título que iba a haber salido cuando la serie iba a haber sido un lanzamiento de 2023. En el momento en el que Disney decidió retrasarlo a 2025 la serie simplemente desapareció. Es decir, pese a haber sido anunciada para un mes concreto cuando llegaron las páginas de pedidos de Marvel con sus títulos para ese mes… este no estaba. Esta vez es Bleeding Cool quien mejor habló de él cuando la serie de streaming acabó estrenándose… sin más acompañamiento de cómics que el one shotIronheart: Bad Chemistry. Para que luego digan que los follones audiovisuales no tienen sus impactos en los cómics.
27) The Rise of Apocalypse (1996–1997)
Cuatro números de un aspecto más dosmilero que noventero, eso es todo lo necesita este ‘origen secreto’ de Apocalipsis, en el que nos explican no solo su historia sino, además, su más que comprensible odio hacia los calvos. Lo hace con una historia que puede parecer un intento de sacar ideas de Aladdin, pero es mucho más. También hay caballos de aspecto cuestionable.
Por supuesto no es lo único que tenemos. También está Apocalipsis en calzoncillos, no tengo claro si de la trifuerza o de leopardo. Probablemente lo segundo. Tiene pinta de ser de ese tipo de gente.
Un cómic en el que parece que los personajes escucharan: «Deprisa, viene el Faraón que te gusta, actúa con naturalidad pero mandándole mensajes subliminales».
Un tebeo, en suma, de absoluta normalidad.
Aunque, por supuesto, hay algo que este cómic tiene de lo que podrá presumir siempre: Portadas dobles.
Eso y el logo 3D de los mutantes, por supuesto.
28) Rise of the Black Panther (2018)
Aprovechando que iba a salir una película, Evan Narcisse a los guiones y Paul Renaud a los lápices con Stéphane Paitreau como colorista, pusieron en marcha una miniserie sobre los inicios de Pantera Negra. ¿Que por qué aparece en grande el nombre de Ta-Nehisi Coates? Ah, es que era… consultant. Lo que eso signifique. Por supuesto para que nadie se asuste en la primera página sale el Capitán América, y luego enseñan cómo los de Wakanda pueden ser amigos de los blancos. Por si acaso.
La mini sirve no solo para mostrar ese ‘número cero’ acompañado por un repaso de aliados, enemigos y en ocasiones ambas cosas, también para crear un contexto tanto del entonces como del ahora. Una serie que sirve para ir preparado a la película incluso aunque el cómic parezca tener menos una historia que las formas de un vídeo corporativo que buscas venderte la historia de Pantera Negra.
No sé si esto sería lo que buscara alguien -quizá ni Marvel-, pero sí es lo que ha acabado teniendo. Lo que, supongo, demuestra que al final sí que tenían una lección que enseñar.
Hasta aquí para esta letra! Ya veis que lo que llevamos de R ha tenido bastante, incluso aunque hayamos visto solo del RE al RI, pero hemos tenido mucho western, mucho personaje con más que rascar de lo que parecía, mucha cancelación y mucha portada doble. Pero el mes que viene habrá más, aunque será en DC. Con quienes tendremos una situación similar, he de decir. Mientras tanto podéis ir pensando en las cosas que Marvel tiene preparadas para nosotros en el tramo final -espero- de la R. Y ya os podemos ir adelantando que van a ser unos cómics…
Es un buen día para hablar de envidias en el mundillo porque nada despierta más envidias que el estreno de una nueva película de Spiderman, en el que todos los fans de cualquier otro personaje de Marvel pueden ver al público más mimado, afortunado y surtido de opciones que existe quejándose de las mayores memeces posibles mientras que ellos se tienen que confirmar con una serie de streaming de 8 capítulos la mitad de los cuales son un tráiler para alguna otra serie de Disney +.
La gente elige a veces cosas muy raras de las que tener envidia. Por ejemplo, hay gente que tiene envidia de Marvel Rivals. Un juego prometedor y exitoso cuyo nivel de lanzamiento de contenido es tan convulso que resulta imposible de seguir para cualquier persona con un empleo a jornada completa o que se duche más de 4 veces a la semana. Su éxito no ha estado exento de polémicas como, por ejemplo, el eterno recordatorio de que la meritocracia no existe.
Sin embargo los fans de DC, que han sido condenados los últimos años a que todos los videojuegos que Warner ha intentado sacar se peguen la hostia, sean un GaaS o ambas, han decidido tener envidia de Marvel Rivals. La respuesta de la comunidad ha sido la creación de DC Allies.
Nada se Defiende en ADLO! como la lucha del pequeño contra el grande, y en este caso la comunidad se ha armado y ante la falta de capacidad de Warner de darles un videojuego del que sea divertido despotricar, han decidido inventárselo. Porque DC Allies no existe más que en una activa comunidad de Reddit y unos cuantos creadores de contenido que están poniendo en práctica la versión extrema de que se puede crear contenido hablando de cosas que no has visto, leído ni jugado. Ni siquiera necesitas que existan.
En un mundo en el que todo es simulado, todo es falso y acartonado, hay un grupo de personas que ha tomado lo más importante de sus dos aficiones preferidas, los tebeos y los videojuegos, y los han volcado en un proyecto puro y refrescante centrado únicamente en el principal valor que comparten ambos hobbys: discutir en internet.
Y lo bueno es que no van a poder despedir a ninguno de los artífices de la idea porque la mayoría ya estaban en paro viviendo en casa de sus padres.