París bien vale una firma

Trato de entenderlo. Comienza el buen tiempo, apetece salir, se hacen ferias al aire libre, se acerca Sant Jordi, el público tiene ganas, el mercado lo necesita…

Mejor comienzo por el principio. Un año más es por casualidad que me entero de que se celebran en fechas próximas unas jornadas de cómic en mi localidad.

Debo reconocer que al menos la noticia ha aparecido a la vez en varios medios locales, cuando se han puesto las pilas lo han hecho bien. El cuerpo de la noticia es la misma en todos los medios, extraída de la nota de prensa, al igual que la foto de la presentación.

Conviene por eso recordar al personal encargado de difusión el que antes de liberar una nota debe comprobarse todo. Los números romanos los debería dominar tanto la gente de ciencias como la de letras. Pero el lugar y la fecha son los correctos, la gente llegará. Nos congratularemos de tener una editorial de cómics de autores nacionales establecida en la provincia y que además se atreve a sacar grapas, veremos qué nos traen esta vez Azagra y Revuelta, experimentaremos las nuevas estrategias de aproximación y venta de Grafito Editorial cuando te acercas a su stand. Lo habitual, uno se siente cómodo con esta repetición de patrones. Pero en esta edición hay un hecho diferencial. Estamos en 2024 e Ibáñez acaba de sacar un álbum.

A algunos nos costará a partir de ahora saber donde y cuando tocan los siguientes Juegos o grandes eventos futboleros sin este recordatorio. Y más que le costará a las editoriales, y a las librerías, y… Ya es meritorio que por parte de la familia del autor o de la editorial no se animasen a continuar de alguna manera, quizá tirando del oficio de asistentes previos, pero ya se sabe que el mérito estaba en los guiones, y en eso…yo, por si acaso, ya tenía en la libreta de temas posibles el título «Va la IA y se pone al día«. Supongo que con un bagaje de 65 años de aventuras acumuladas tirarán de inventiva con formatos y recopilaciones para todos los gustos con ese material y su mercado apenas lo notará. La risa es universal y la obra de Ibáñez abarca una generación completa. Siempre habrá alguien que descubrirá aquello por primera vez. A la editorial siempre le saldrá a cuenta.

Otra cuestión es qué harán en este tipo de eventos. Y en el caso que nos ocupa…

…preveo algún que otro infante decepcionado con el dibujito.

¡VENDIDOS! (2023’s version)

A veces la mejor forma de comenzar un posteo es por el final. O, bueno, casi el final si queremos hacerlo con una pregunta. Porque… ¿qué tienen estos cómics en común?

Portada de Spider-Man: Fake Red de Yusuke Osawa, en la que vemos a Spidey saltando por la ciudad, detrás hay un edificio en el que vemos reflejado a Veneno, el escorpión o Screwball. Todos ellos con diseños un poco más manga de lo habitual.

Ah, y arriba a la izquierda el logo de Marvel.
Portada de Spidey and his Amazing Friends. Arriba el logo de marvel y luego el título Team spidey does it all! en la que vemos unas viñetas con una ciudad futurista y el Team Spidey con Parker, Morales y Stacey. Leemos también My first comic reader! -porque esto es para pequeñ s lectores- y un poco debajo: Features 14 all-new adventures.

Y no, aquí no aparece autoría alguna registrada en la portada. ¡Quizá lo hicieron duendes!
Portada en la que vemos un estilo como de dibujo animado con Miles Morales corriendo por tejados mientras se disfraza de Spidey, vemos un par de graffitis con motivos latinos, y también texto:

MARVEL(el logo, claro)

A Spider-Man graphic novel

MILES MORALES

Shock Waves

Written by Justin A. Reynolds
Illustrated by Pablo Leon
Portada en la que vemos un Spidey con estilo cómic algo humorístico, está rodeado de animales, algunos reconocibles como Tippy-Toe, Goose, Lucky o Throg. De fondo, en un cartel en un edificio vemos a Los Vengadores. Sam Wilson de Capitán América, la Capitana Marvel, Hulk y Iron Man.

El texto dice A mighty MARVEL team-up (el Marvel es el logo, claro)

SPIDER-MAN 
Animals Assemble!

An original graphic novel

Written and illustrated by Mike Maihack

Hum, quizá esté siendo un tanto oscuro todavía como para que se vea con facilidad qué tienen en común…

Aunque… Puedo añadir un quinto título que no encaja del todo pero que puede dar una pista.

Imagen clásica de la portada de la primera aparición de Spidey, recortada para centrarse en él y sin bocadillos, dentro de la edición más clásica aún con la franja blanca y la negra en la parte inferior con el título y demás de los Clásicos Penguin.

En la parte superior tenemos ese recorte de la portada orignal con Spidey en el centro cargando a una persona, y un edificio detrás en el que hay gente mirándole y señalando. La franja blanda debajo tiene el pinguino de Penguin y el texto Penguin Classics Marvel Collection

Debajo, en la franja negra que ocupa como un tercio de la portada leemos:

The Amazing Spider-Man
Stan Lee! and Steve Ditko!

Foreword by Jason Reynolds
Introduction by Series Editor Ben Saunders

Y el logo de Marvel en el centro.

Sí, creo que ahora queda más claro.

¿No?

Sí, cierto, todos son cómics de Spider-Man, todos tienen el sello de Marvel. Pero no es eso.

De entrada, todos tienen el sello de Marvel pero ninguno de ellos es de Marvel. Que es parte de lo importante aquí.

De abajo arriba tenemos el tomo Penguin Classics: Amazing Spider-Man  que entra -claro- en la colección de Clásicos de PRH. Encima de eso tenemos el Spider-Man: Animals Assemble que publicó Abrams. Y, por encima, en Scholastic, tenemos el segundo año de Miles Morales: Shock Waves. En cuanto a Disney -sí, Disney y Marvel son dos sellos editoriales diferentes, os va a tocar aguantas cháchara editorial por si no os lo veíais venir- en su caso tenemos Spidey & His Amazing Friends: Team Spidey Does it All! Y, finalmente, tenemos Viz, la editorial USA especializada en manga con Manga Spider-Man: Fake Red.

Viz, Disney, Scholastic, Abrams y Penguin. Pero no Marvel, propiamente dicho.

Porta de Spider-Punk: Battle of the banned. En la que vemos a Spider-Punk en una pared que parece tener grafittis. 
A la derecha el logo de Marvel.
A la izquierda pone: Ziglar, Mason, Charamlampidis y un texto elogioso de una página web especializada en cómics.

Spider-Punk: Battle of the Banned, ese sí que es de Marvel propiamente dicho.

Vamos, no solo eso, es que fue el cómic más vendido en las librerías generalistas el año pasado.

Ah, sí, es cierto. Se me había olvidado comentar algo. ¿Os acordáis de cuando estuve comentando que el cómic de supes es algo que vende mucho… dentro de las librerías especializadas en el cómic de supes y muy poco en el resto de librerías? Pues ya ha salido el estudio de este año que, como siempre, corresponde a las ventas del año anterior. 2023, vaya.

Un año en el que Spider-Punk es el único título de Marvel en el TOP 750 de cómics. Eh, el año pasado también tuvieron solo uno… ¡y el anterior ni eso! Así que las cosas podrían ser peores. Supongo.

Al fin y al cabo han logrado vender unos 12 mil ejemplares de ese Spider-Punk.

Eso son más de los casi 10 mil ejemplares del Penguin Classics: Amazing Spider-Man, por ejemplo.

Eh, ya os dije que ese cómic tenía algo diferente.

Porque todos los demás han vendido más. Spider-Man: Animals Assemble 16 mil, Miles Morales: Shock Waves 34 mil, Spidey & His Amazing Friends: Team Spidey Does it All! 36 mil y Spider-Man: Fake Red 50 mil ejemplares vendidos.

Así que aunque el de PRH haya vendido más que cualquier cómic de Marvel no lo ha hecho más que su superventas. ¡Esa es la diferencia!

Por supuesto aquí debería de comenzar la cháchara sobre editoriales pero, en realidad, toca pasar al siguiente sospechoso habitual de estas cosas: ¿Que cómo le ha ido a DC? Bueno, mejor que a Marvel.

14 títulos colocados dentro de esos 750. Pese a lo cual ha sido peor resultado que los años anteriores. Y, por supuesto, cuando uno mira qué es lo que ha vendido de DC se encuentra lo esperable:

Portada en la que vemos dos versiones de Robin. Una mayor que parece ser Dick Grayson en una versión con diecitantos, y un joven que supondremos Jason Todd. El primero está hablando por móvil, va con una chaquetilla de estudiante como de último año de instituto o primero de 'college', a su lado el otro parece más pequeño, va con chandal y lleva un batarang en la mano. En ambos casos su ropa reproduce los esquemas de Robin

Arriba leemos un blur elogioso de una autora, debajo a la izquierda el logo de DC. En grande arriba en el centro los nombres de los autores:

KAMI GARCÍA
GABRIEL PICOLO

y

The New York Times Bestselling Series.

Y debajo, también en grande:

Teen Titans
ROBIN

Yep, el cómic más vendido de DC el año pasado. Con 34 mil ejemplares -eh, mira, ahora ya sabéis qué dos cómics con los derechos vendidos de Marvel han logrado superar a los de DC.- fue el mayor éxito que siguieron. Y detrás vino Watchmen, Sandman, Año Uno, Batman ’89, La Broma Asesina, El Batman que Ríe, los mangas Joker: One Operation Joker y Batman: Justice Buster (en torno a los 11 mil ejemplares, muy lejos de los 50 mil del manga de Spidey), V de Vendetta y ya el resto por debajo de los 10 mil ejemplares.

Con DC pasa también algo muy entretenido, y es que cuando se ponen a mirar resulta que siguen vendiendo ejemplares de America’s Best Comics, CMX, Paradox o Minx. Que no son los únicos sellos que aparecen, claro, pero probablemente son los que llevan más tiempo cerrados. Aunque es otra de esas cosas que podemos dejar para un poco más adelante.

El asunto es que sumando lo que vende Marvel y lo que vende DC no llegan al 10 % del mercado. Los cómics infantiles son los que más venden por cantidad, el manga es lo que más vende por total de títulos.

Es decir, parecido a lo que comentábamos la última vez pero con todo el mundo vendiendo menos. Y, sobre todo, con varios comentarios que se pueden hacer al Tema En Sí desde un punto de vista de La Cosa Industrial.

Comenzando por la estrategia de Marvel de vender los derechos. Es curioso cómo en las películas acabaron decidiendo que mejor ocuparse ellos que llevarse una parte de lo que hicieran otros. Y, sin embargo, con los títulos para infantil/ juvenil claramente han ido por otro lado. Ahora bien, viendo cómo le ha ido a DC parece que tampoco era tan buen idea…

Excepto porque en DC tuvieron una BRILLANTE IDEA después de la fusión con Discovery: Despedir a todo el departamento de ventas de DC y que se encargara uno general de Warner. Que ha servido, básicamente, para que las ventas de DC se desplomaran. Mientras que las empresas que hacen lo propio con las franquicias de Marvel, sea Scholastic, Viz o quien sea, mantienen sus equipos de ventas y sus ideas promocionales. Así que quizá el asunto estaba en invertir en trabajadores.

Algo que se ve también con las cifras de ventas de Sandman, que resulta que vendía mejor cuando eran 10 volúmenes de un precio razonable que como 4 tomos caros. Porque a la gente -inesperablemente, por supuesto- le cuesta más tanto conseguir el primero como seguir pagando el resto cuando el dinero es más. Reunir 10 es más fácil que 40. Así que se vende menos. Supongo que alguien vendrá con que el porcentaje de ganancia es mayor o algo así, pero lo cierto es que acaba como todo lo demás: con menos gente comprando cómics.

El siguiente tema es el que decíamos antes. Hay varios cómics que tienen ya un tiempo. No hay más que ver que DC debería de llamar a Alan Moore para darle las gracias. Y, probablemente, también dinero.

No son los únicos, mirando las cifras de Andrews McMeel -que está en el quinto puesto de las de no-manga- su segundo título en ventas es… Calvin & Hobbes. Una tira que el año que viene cumplirá 30 años desde que dejó de publicarse. 33 mil ejemplares de The Complete Calvin and Hobbes vendieron. Casi tanto como el cómic de DC que más vendió, más que algunos de los franquiciados de Marvel.

Así que tenemos autores malpagados, despidos y decisiones editoriales que causan bajadas de ventas, y un caos general que está golpeando al cómic de superhéroes.

Es decir, la rutina de costumbre.

Uno esperaría que de todas estas cosas pudieran sacar conclusiones y decidieran tomar medidas. Quizá deberían ver cuál de los suyos es el que más ha vendido y buscar la manera de repetir su éxito. Aunque sea con sigilo…

Pagina de Spider-Man: Fake Red n la que vemos tres viñetas. Las dos inferiores muestran al protagonista siendo despedido del rocódromo por un joven, entusiasta y alegre de color. La de la izquierda la muestra esperando para cruzar. Pero la principal es la superior, que ocupa como dos tercios de la página y que muestra al joven subiendo un rocódromo, como si estuviera tumbado, con Spiderman 'encima' de él. Soplándole la nuca.

…ninja.

La Barbie Original

¡FUA, MENUDO PASOTE EL ÚLTIMO EPISODIO DE X-MEN ’97!

Y ahora que tengo vuestra atención vamos a hablar de lo que quería realmente hablar. Y es que entre los jóvenes de hoy en dia se ha extendido demasiado la idea de que la presencia de protagonistas femeninas en el cine de acción es un fenómeno moderno. Que los tiempos anteriores al 2010 eran un erial dominado por el heteropatriarcalismo en el que las mujers sólo podían ser damiselas en peligro o, como mucho, viciosas villanas.

Y no, amiguitos, nada más lejos de la realidad. No sólo la cinematografía de los años 90 está llena de representación femenina, la mitad de esa década marca un pico en cantidad y calidad de películas protagonizadas por mujeres que nunca se vuelto a igualar.

En 1995 tenemos Black Scorpion, una producción de Roger Corman que narra las aventuras de una heroina fuerte, independiente y empoderada.

Que dos años más tarde tuvo secuela con villana igual de fuerte e independiente pero incluso más empoderada.

Del 95 también es The Demolitionist, otra aventura de justiciera urbana empoderada.

Ay perdón, que no era esa foto.

Ahora. Decía justiciera urbana empoderada y quién mejor para interpretarla que Nicole Eggert, que venía de la serie de televisión más inclusivas de la historia. Un show cuyo reparto femenino era de hecho su propia razón de estado. Un hito imperecedero del feminismo.

Los Vigilantes de la Playa.

Y como no podia ser de otra manera es de la cantera de las playas californianas de donde sale la actriz llamada a protagonizar la película superheroica femenina DEFINITIVA. Un manifiesto de empoderamiento que deja en pañales a las Wonder Woman, Viuda Negra o Harley Quinn modernas.

Obviamente estoy hablando de Barb Wire, estrenada justo en 1996.

Si hay un papel que Pamela Anderson nació para interpretar sin duda era el de la dura heroina surgida del Comics Greatest World de Dark Horse (los 90 tambiñen fué la época en que todo el mundo creia que podia montarse su propio universo superheroico pero eso es otra historia). En su momento algún crítico dudó de sus habilidades actorales pero el film es una contundente evidencia de su capacidad de interpretar a un personaje tridimensional.

Barb Wire es una película plenamente noventera. Empezando por el subgénero en el que se enmarca, la distopia cyberpunk. Transcurre en el lejano futuro del año 2017 en el que, como se nos explica en la reglamentaria fuente pseudo-Eurostyle…

…un gobierno totalitario se ha hecho con el control de los Estados Unidos de América. Porque esa es otra característica del cine noventero, su desbordante e incontenible fantasía.

La imagen del edificio del Capitolio arrasado es algo que sólo podría haberse concebido en aquella época.

Pero que esta excusa argumental no os lleve a engaño. Barb Wire es cine de acción a la antigua usanza. Parido en los viejos, buenos tiempos en que las películas sólo buscaban entretener al espectador…

…no intentar hacerle tragar ningún tipo de mensaje político como hace el cine de concienciados de hoy en dia.

Otra abismal diferencia con el cine moderno es que en los 90 no se malgastaba una película en contar el origen del personaje. De Barb sabemos lo necesario, que es una dura cazarrecompensas, y una vez explicado nos sumergimos en la trama. Y pudiendo haberse limitado a adaptar alguna de los tebeos originales sus guionistas, Chris Warner, Ilene Chaiken y Chuck Pfarrer, nos regalan una originalísima historia.

En la convulsa Norteamérica del futuro Steel Harbor es una ciudad abierta. Un puerto franco al que acuden vividores y fugitivos buscando escapar del país.

Y su epicentro es el Café Americ Club Hammerhead de Barb Wire. Y de todos los clubes Hammerhead del mundo es justo en ese en el que tiene que entrar Ing Axel, un antiguo amor de Barb dado por muerto en el caos de la guerra civil el enfrentamiento fratricida sin buenos ni malos.

Pero no aparece sólo. Junto a Axel viaja su esposa (por conveniencia), Victor Las Cora, una científica vital para el triunfo de la resistencia contra las fuerzas del fascismo régimen equivalente a la Segunda República.

Por casualidades del destino Barb se halla en posesión de unos salvocon unas lentillas imprescinidbles para evadir los controles de identidad del aeropuerto. Lo que sigue es una compleja narración que entreteje melodrama y acción en la que no puede faltar el arquetipo del canalla sinvergüenza en el fondo simpático, aquí el Comisario Renau Jefe de Policia Willis.

Interpretado, cómo no, por Xander Berkeley.

Las palabras no bastan para describir la desenfrenada secuencia de acción final.

No, en serio.

No sería capaz de explicar coherentemente cómo acaban Barb y el Jefe de la Gestapo Oficial de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado peleando encima de un coche empalado por un volquete que cuelga de una grua portuaria manejada por Alex.

Baste decir que al final Barb decidie sacrificarse por la lucha contra el nazismo la normalidad democrática constitucional y cederle sus lentillas a los fugitivos porque qué son los problemas de tres simples personas en este loco mundo.

Y suerte que lo hace porque sin las lentillas Cora habría despertado sospechas hasta en la cola del pan…

…pero gracias al milagroso artefacto ocular…

…pasa completamente desapercibida.

El noble gesto de Barb hace que el ya ex Jefe de Policia Willis le confiese que está empezando a enamorarse de ella.

Porque ¿VEIS CÓMO ANTES SÍ QUE HABÍA LIBERTAD Y SI DOS PERSONAJES DE UNA PELÍCULA TENÍAN UNA OBVIA TENSIÓN SEXUAL SE PODIA MANIFESTAR Y NO PASABA ABSOLUTAMENTE NADA?

Esto ha sido un somero repaso. Hay muchos más motivos por los que deberíais correr a exigir una reedición en 4K UltraHD de este clásico inmortal del cine. Permitidme que, como despedida, añada sólo uno adicional.

El personaje de Udo Kier sobrevive.

ANIRT

Ha muerto Trina Robbins. Para muchos de los lectores de ADLO!, y para la mayoría de la prensa de los tebeos de superhéroes, el principal logro de Robbins es que fue la primera mujer en dibujar un cómic oficial de Wonder Woman. Así lo han destacado Eldiario.es o RTVE, por hablar de la prensa española. Sin embargo, el legado de esta autora legendaria del underground americano es mucho más importante. Fue la primera autora en crear una historia sobre una mujer abiertamente lesbiana en el cómic estadounidense (o, como ellos aseguran, del mundo mundial, aunque eso es más difícil de asegurar). Robbins no era lesbiana. Robbins, que sepamos, no pertenecía al colectivo LGTBI+. Pero en 1972 decidió fantasear con la idea de que igual, si las mujeres dejaban de ir detrás de los hombres, podían “hacerse lesbianas”. Trina Robbins fue la primera mujer en teorizar sobre el “lesbianismo político” en los cómics.

La cosa no le salió barata, aunque la historia la ha tratado con benevolencia. Su tira del lesbianismo político, publicada en el primer número del fanzine Wimmen’s Comix, provocó a otra autora, Mary Wings, a contraatacar con un fanzine autoconclusivo que desromantizaba el ideal amazónico de Robbins para plantear el drama sáfico desde un punto de vista biográfico. De este modo, Wings se convertiría en la primera autora LGTBI en crear un cómic sobre una mujer lesbiana en el cómic estadounidense (o, como ellos aseguran, del mundo mundial).

Después de eso Robbins hizo muchas cosas. Para ser una feminista de segunda ola, con todos los riesgos que todos sabemos que tienen esas cosas a medida que la edad avanza, el historial de la autora ha logrado evitar las polémicas más avinagradas entre el colectivo LGTB y las segundaolistas. De hecho, llegó a tirarle beef a Melinda Gebbie en su momento por publicar un tebeo sobre temática gay… sin ningún autor gay entre sus acreditados. Para que luego digan que no se puede aprender de los errores.

Es verdad que Robbins dibujó Wonder Woman. 4 números, nada menos. Pero hizo muchas más cosas. Algunas verdaderamente importantes y relevantes, preservando y contando la historia de las mujeres en un medio, el cómic, que ha tendido siempre a olvidarse de toda una labor underground, subterránea y alternativa poblada de mujeres. También en los 2000 empezó una serie de cómics para Image que solo duró dos números. Y amigos, si eso no es GENIAL!, yo no sé qué puede serlo.

Esta serie, ¿se ríe (de ti)?

Yo no suelo hablar de esto, pero hace dos años que no compro carne ni pescado en el super. Ni huevos, ni lácteos, tampoco. Dos años y cuatro meses, que se dice rápido pero no es tan rápido. Total, que yo sé que hay quien está muy preocupado por esos “productos vegetales” que se compran bajo el nombre de productos de origen animal. Leche de avena. Hamburguesas vegetales. Queso vegano. Lo entiendo. Igual tú ves una hamburguesa de remolacha y proteína de guisante y te la compras pensando que es carne de rata, cerdo y un montón de harinas para rellenar. Así no hay quien se cuide. Está fatal.

El caso es que espero que los mismos defensores del consumidor que han logrado imponer los tetrabriks de “bebida vegetal de soja” estén pendientes de las “series aperiódicas” con las que nos congratula ECC.

Que digo, imagina tener a Wonder Woman. Guionizada por Tom King. Y decidir que eso igual no merece la pena ni ponerle un calendario de ir saliendo al mercado. “Aperiódica”. Que quiere decir que si no te sacamos el siguiente número no puedes decir que no cumplan su compromiso de “siempre terminar las series”. La serie termina donde ellos digan. Como la anterior etapa de Wonder Woman. Que terminó donde les vino bien.

Pero claro, tú imagina que tienes a Superman. O a los Titanes, con Tom Taylor nada menos. Y dices. No, mira. También aperiódica. ¿Para qué nos vamos a pillar los dedos? No preocuparse, que es por el estado del mercado y la demanda del público. Lo que el público quiere es no saber si el siguiente tomo sale o no sale. Disfrutad lo votado.

Luego tienes las series periódicas. ¿Qué es eso? Que todos los meses sale el número. Pero claro, igual no es el número consecutivo al anterior. Igual nos saltamos unos números para sacar esto en tomo. ¿Que tienes toda la colección en grapa menos estos números? Ya, bueno, a mí me pasa con el final de The Nice House of the Lake y no he hecho tanto aspaviento.

Es que vamos a ver, la RAE es clara: “Conjunto de cosas que se suceden unas a otras y que están relacionadas entre sí.” Y hombre, sucederse se suceden, hasta que dejan de suceder. No están faltando a la verdad. ¿Dónde dice que la sucesión no puede ser aperiódica? Al fin y al cabo, lo períodico es solo aquello “Que se repite con frecuencia a intervalos determinados.” De modo que asumimos que las series aperiódicas se suceden en intervalos no determinados. Por ejemplo, el tomo 1 el mes que viene y el tomo 2, nunca. Ya sacaremos otro tomo más grande que incluya ambas. Esto es una serie, pero nadie dijo que fuera en serio.

Por suerte, esto no es como el “filete de atún 100% vegetal”, que puede llevar a engaño. Esto es una serie aperiódica atendiendo al estado del medio. Y si no te gusta, espera, que en seguida sale el DC Universe Infinite. Tú espera, que ya se viene.

1962: Tan tanto y tan poco

Dos ejemplares históricos, uno de 1938, el otro de 1961.

Nada menos que 23 años les separan, y ¿os fijais en qué es lo que tienen en común?

Ya fueron buscando maneras de ir recortando páginas y contenido, pero tenían claro que se trataba de un entretenimiento asequible, era parte de su éxito. Pero llegó 1962, y el chicle no pudo estirarse más, de manera que las publicaciones subieron a los 12 centavos. Un 20% de golpe. Y si hubo una subida, también hubo el documento que quiero presentaros hoy:

Nada menos que el primer «Querido lector«.

Y la verdad es que es impecable. Recomiendo sumergirse en su prosa, está todo ahí. El agradecimiento, los costes, las disculpas…todos los elementos que se han seguido usando desde entonces, estando ahí desde el primer momento. Los que vinieron después tan sólo fueron adaptando esas directrices iniciales. Con cambios mínimos este anuncio podría ser de este mismo año. Todo estaba inventado (o enfocado de otra manera: ni en eso son ahora originales).

Y es que la publicidad de aquellos comics es para enmarcarla. Muchas veces os habrán enseñado anuncios sobre rifles, musculación, gafas con rayos-X, monos marinos y demás tonterías, clásicos todos. Pero el que no puedo evitar mostrar hoy es uno que me encontré en un ejemplar de un Lois Lane de 1962, el mismo del que he sacado el «Querido lector» de arriba:

Publicidad institucional sobre ventajas de la ciencia y recomendaciones sobre vacunación.

En esto sí que hemos cambiado, estamos totalmente desconocidos. Hoy los terraplanistas soltarían pestes sobre este pasquín de la Agenda 2030 con el que nos quieren inocular chips y cosas. A ver si tomamos ejemplo y con el Back to Basics también vuelven estas costumbres. Bueno, con menos plástico también nos conformariamos…

Una boda muy española

Las bodas, vaya fiestas. Por supuesto hoy esperaríais que habláramos aquí de otra boda. La boda de Drácula, por supuesto. Pero como en realidad ese cómic era una reedición de tres anteriores creo que lo más sencillo era buscar una alternativa… ESPAÑOLA.

¿Y qué podría ser más español que la boda de Popeye?

No, no lo digo porque el año próximo la primera versión de Popeye vaya -si los abogados no lo impiden- a entrar en Dominio Público. Pero no os preocupéis, que no vamos a hablar de lo que puede hacer Larsen con Popeye.

Vamos a centrarnos en ese especial de la boda que publicara en 1999 la editorial Ocean Comics, una empresa un tanto peculiar que hasta ese momento había publicado… Bueno, lo que había publicado.

Portada del cómic Ocean Cómics número 1 en el que vemos a un alienígena, The Zits of Venus, que llega a la tierra con buenas intenciones pero causa varios accidentes de tráfico.

Tras aquella serie de 1985 siguieron publicando títulos peculiares, en 1986 le toca a Street Fighter.

Portada del número 1 de Street Fighter, en el que el susodicho entra por una claraboya para lanzarse sobre unos malhechores armados con navaja, cadena y pistola respectivamente.

y ya en 1987 lograron un acuerdo con la King Features Syndicate -un sindicato de los de antes- para publicar un cómic de Popeye.

No, no el que decíamos, el otro. Este otro. Una especie de precuela.

Portada de Popeye: Borned to the sea! en el que leemos: Incredible Origin Issue, vemos a un Popeye claramente pelirrojo y una serie de personajes en recuadros, tres a su izquierda -Poopdeck, Brutus, Dan O'Mite- y tres a la derecha -Romy, Wimpy, Watasnozzle-. 

Arriba pone un letrero en el que leemos: Incredible Origin Issue.

Sí, 1987. Sé que uno pensaría que este tipo de historias son posteriores. El tipo de truco de los noventa, o de los dosmiles o… Me temo que no, como siempre, todas estas historias las habíamos visto antes.

Aunque, a su favor, diremos que había un cierto aire underground en cómo lo hicieron.

Página del primer número de Popeye, Borned to the sea! en la que vemos a Wimpy atado a un asilla, Popeye entrando por la puerta, ambos con el uniforme de la marina. Y un montón de malvados de distintos tipos y con armas, acechando en la oscuridad. Con un dibujo lleno de rayitas y de aspecto un tanto sucio, particular, casi fanzinero.

En cualquier caso, no pasarían de dos números para la historia. En cuanto a la editorial, publicaría una de superhéroes el año 1988,

Portada del número 1 de Mr. Jingsaw, con un cartel Two-Color Special. En el que vemos al superhéroe, que puede separar de su torso piernas, brazos y cabeza, para enfrentarse a un par de malhechores. Lo hace mientras saluda con las manos sacando la lengua.

salido de la Charlton y luego pasado a Redbud.

Pasarían unos años hasta su siguiente publicación en 1992:

Portada de The Greatest American Comic Book Spider-Maniac vs. Batmaniac. Si imaginas que en la portada hay una parodia de Batman luchando contra una de Spider-Man... se te habría olvidado señalar que también hay un anuncio de Mr. Jigsaw y Guerrilla Gorillas.

¿Qué queréis que os cuente? Que no podamos aprovechar para otro posteo otro día, claro.

Pero hoy estamos con Ocean. Porque aún queda un cómic que publicaron. Aunque fue más adelante. En 1999.

Y fue, por supuesto, con Popeye. Y fue, aún más por supuesto, con su boda. Esa boda tan española.

La decisión fue traer a Popeye y Olivia, más una buena cantidad de personajes de las tiras y los cortos animados. Desde Harold Hamgravy o Ham Gravy, el novio de Olivia al que Popeye le quitó la chica casi sin que se diera cuenta.

Eugene the Jeep, los Goon -incluida Alice-, Bernice la Whiffle Hen, Geezil y Wimpy / Pilón, la familia de Olivia y de Popeye y, por supuesto, The Sea HagLa Bruja del Mar, vaya. Muchos personajes aunque sea de fondo. Ah, sí. Y Bluto, también está Bluto, sí. O Brutus, Bruto o como leches lo llamen hoy. Mogollón de gente…

Página de La Boda de Popeye y Olivia en la que vemos a un mogollón de personajes de las historietas. El Rey Blozo -y no ningún tipo de representante religioso- les casa. Y ahí tenemos otro chiste, porque cuando se besan la famosa pipa de Popeye acaba en la boca de Olivia.

Es una aventurilla bastante tranquila, en la que los guiños son constantes pero sin molestar mucho, permitiéndose algunos chistes como este a cuenta del Rey Blozo.

Viñeta del cómic La Boda de Popeye y Olivia en la que Bluto, en una versión hipermusculada, sujeta por el cuello a Ham Gravy ante la sorprendida mirada de Olivia. La sorpresa, en realidad, es porque Brutus ha dicho que van a ir a Spinachia, el reino del Rey Blozo. 

Olivia le dice que pensaba que se llama Nazilia.

Y Bruto responde: ¡Nah, lo cambiaron porque los nazis no dejaban de aparecer por allí!

Como veis da lo mismo que sea 1999 o la actualidad, hay cosas que no cambian.

No hay más que mirar la publicidad:

Anuncio del Comic Book Legal Defense Fund que se pregunta: ¿Y si quisieran prohibir a Groo?

Hay un texto sobre el asunto y la necesidad de defender la libertad de publicación y esas cosas. Pero como estas cosas funcionan, es de 1999, podría ser de 2024. ¿Qué son 25 años entre amigos?

Pero, como decía, lo importante para el posteo de hoy no es ni la historia, ni los cameos, ni eso que lleva Popeye en su cabeza como si fuera pelirrojo o algo. Yo qué sé. ¡Ni siquiera los chistes!

Viñeta de La Boda de Popeye y Olivia en la que ya están casados. Popeye le dice: 

So we're finally HITCHED!, well, blow me down!

Y Olivia responde:

Later, Popeye, LATER!

No, lo importante es la parte española. Y es que no hay más que mirar la portada para comprobar que detrás se encuentra un muy completo autor español:

Portada de The Wedding of Popeye & Olive de Tom Grummett. En la que les vemos vestidos de novios encima dela tarta nupcial. Popeye golpea a Bluto, Olivia golpea con su ramo a un villano innominado, un Goon trepa por la tarta, En la esquina inferior izquierda vemos a Wimpy comiéndose la tarta mientras Geezil está a punto de saltara a golpearle. 

Pero, sobre todo,  está el nombre del autor en el lado derecho:

DAVID
GARCÍA
DE LA ROSA

¡DAVID GARCÍA DE LA ROSA!

Habrá quien diga que me lo estoy inventando, o filtrará a los medios afines papeles discutibles mientras la fiscalía lo afina,

Página interior de The Wedding of Popeye and Olive. Con una imagen clásica de Segar y una serie de créditos que incluyen al susodicho y también al guionista Peter David y a los dibujantes Dave Garcia y Sam de la Rosa. La portada es de Tom Grummett. Y los editores son Bob & Kathy Palin.

Vosotros ni caso. Este es un cómic muy importante y, por supuesto, muy español. Tan español como… como… ¡como el schotis mexicano!