Un octubre piando en el patio de recreo del señor Musk

La importancia de los hablantes nativos.

No reconocemos lo suficiente el trabajo que hacen los encargados de establecer los nombres de las cosas.

Ya sabéis, los que deciden que la forma correcta de traducir un título es haciendo una gracia.

Pero, sobre todo, la gente que conoce el país en el que vive.

Que conoce a su gente.

Que sabe sus tradiciones.

Y aún así decide publicar álbumes con títulos como:

¿Cómo no quererles?

(¿Qué? No, hoy tampoco quería trabajar. De verdad, qué ganas. Si total luego no me leéis.)

Tuits del mes de mayo

No, no os voy a repetir los tropecientos tuits sobre Eurovisión, pero aquí están algunos de los demás

Arma Letal

¿Sabeis una cosa que separa a mis tiempos de los vuestros? Que nuestros padres no nos dejaban jugar con tijeras. Algo tan frustrante a edades tempranas se convirtió en los cimientos morales de los adolescentes que seríamos unos años más adelante. Podemos decir con la cabeza muy alta que fuimos una generación que sabía distinguir un infensivo juguete de un artefacto peligrosamente mortal.

No como los chavales de hoy en dia. Por eso si algún día visitais el sótano de la casa de mis pa mi céntrico loft…

…podreis observar cómo mis estanterias lucen orgullosas una primera edición del Vampiro la Mascarada…

…o una segunda del DC Heroes.

Pero si quereis ver mi ejemplar del Aliens de Leading Edge debereis tener paciencia porque la caja fuerte donde tengo el armamento letal es de apertura retardada. Ya os lo he dicho, mi generación aprendió a manejar artefactos peligrosos desde jovencitos.

Igual que nuestros heroes.

Una buena Crisis es lo que hace falta

Que locura lo del Multiverso ¿verdad? y os lo digo una semana en la que el 13 caerá en Viernes.

Al principio hace ilusión, pero luego las cosas se van enrevesando, se complican, es todo un lío y lo mejor es olvidarse de todo, dejarlo como estaba al principio y comenzar de nuevo para no embrollar al público ¿cada cuánto conviene resetear? pues depende. Para el Universo Cinemático de DC lo mejor es cada dos películas como mucho. Pero es que ya en los tebeos DC tiende a hacerse confusa en seguida. Al principio era bastante sencillo, con aventuritas entrañables y situaciones que son tan del gusto de los visitantes de este sitio

Te echamos de menos, jotacé

En el momento que comienzan a agruparse, tanto personaje junto hace bola. Cojamos esta viñeta por ejemplo. A la vista del texto ¿cuántos componentes diría que tiene la Liga de la Justicia?

Pues alguno menos de lo que ellos mismos suponían.

Los cuarteles generales disponían de pasillos amplios

Sucede mucho, son tantos personajes…

Y cuando aumenta el número de dimensiones y Tierras, la confusión también se multiplica, como aquella vez en que una amenaza que afectaba a Tierra 2 tenía repercusiones también en los personajes equivalentes de Tierra 1. Lo que le afectaba a Flash-Jay Garrick le dolía también a Flash-Barry Allen, y lo mismo para los Hawkman de ambas tierras, y los Green Lantern, y…

…y si no hay un Doctor Medianoche en Tierra 1 lo normal es que afecte a su equivalente, a Batman. Algo que tiene su lógica, salvo cuando la Sociedad de la Justicia se reune para afrontar esa Crisis…

…y al contemplar su alineación nos asalta una duda. Una duda seria y cruzada de brazos.

No es de extrañar por tanto que con la costumbre que tenían de reunir cada verano a los supergrupos de ambas tierras en una aventura común ´que podía afectar a más universos, llegase un momento que se hiciera necesario demoler para simplificar. Estas reuniones desde los sesenta hasta los ochenta fueron recopiladas por DC en seis potentes tomos, tan potentes que Planeta en su día sólo se atrevió con los tres primeros. Suficiente para darse cuenta de que aquello era muy complicado. No queda claro si era complicado para el lector, para los autores o para los packagers, pero antes la duda tijera. Y así se fraguaron las míticas Crisis en Tierras Infinitas que dieron lugar a un Nuevo Universo más sencillo y comercial. Y la historia de este Universo mereció publicación propia para orientar al lector. Y quiere el Destino que dicha obra salga reeditada en nuestro país esta semana. Un homenaje bonito.

Eso sí, el Destino es puñetero, y ha querido que en nuestro Multiverso…

…nos llegue con portada de otro.

Entre comunicado y comunicado, junio ya ha pasado

Una selección no exhaustiva (ejque eran muchos) de los tuits de ese junio que vivimos peligrosamente

El Herminio

Cuando desde la empresa lo destinaron a labores editoriales en Panini, ya lo dejaron bien claro en el informe: Herminio es capaz de realizar cualquier labor siempre que el procedimiento quede bien explicado. Y claras parecieron que quedaron las cosas en la primera reunión.

La linea a la que más cariño y esfuerzos dedicamos es la de los mutantes ¿sabes? Patrulla-X Oro, Azul, Roja… muchos de los otros títulos derivan de los Vengadores o los personajes que los componen, así que entre películas y otros merchandising ya se venden bien sin esfuerzo. Llegas en un momento clave, pues vamos a editar la serie de cinco números de Exterminio, que supondrá la despedida en la linea temporal de los miembros fundacionales (que se ven tan jóvenes porque han sido traidos al presente desde el pasado; mutantes, ya te irás acostumbrando) y comenzará una nueva etapa con todos los esfuerzos concentrados en un único título principal, el retorno a la grandeza de los Uncanny X-Men, que esperamos que esta vez sea la buena, con Ed Brisson. Así que vamos a hacer algo especial. Tenemos cinco portadas variantes, a cargo de Mike Hawthorne, que forman una sola imagen, con uno de los jóvenes miembros en cada una. De manera que vamos a colocarlas en las contraportadas de la miniserie. Por tanto, avisaremos a producción antes de que entre el episodio en imprenta y les diremos que cambien la publicidad habitual de contraportada por la imagen de la primera portada ¿está todo claro?

-Clarísimo.

-Conforme, pues eso haremos. Los de la oficina te irán diciendo más cosas.

Pero cuando salió en Noviembre el primer capítulo:

-Herminio ¿no habíamos quedado que ibas a avisar a producción y decirles que cambiaran la publicidad por la imagen aquella?

-¿Que lo hiciera yo? no.

-¿¿Cómo que no??

-Usted lo dijo todo en primera persona del plural: vamos, avisaremos, diremos, haremos…y luego se marchó. Yo pensé que es que me estaba informando de lo que iba a hacer usted con su gente.

-…

-…

-Estoy intentando decidir si vas en serio, te burlas de mi, o si es la mejor excusa que me han dado jamás, pero vamos…vas a hacer una cosa: colocar la primera imagen en el siguiente número. No sé qué solución tendrá o dónde mostraremos la imagen completa, pero de momento se publicarán las cuatro imágenes en las contraportadas, que remedio ¿ha quedado claro ahora?

-Por supuesto que sí.

Y claro quedó al llegar Diciembre…

Y en Enero…

Y también en Febrero, es lo que tiene explicar las cosas de manera clara e inequívoca.

Llegado el momento de editar el quinto número, Herminio comentó:

-Se acerca ya el momento de colocar la última imagen en el quinto número de aquello.

-¿El quinto número, dices? ah ¿no te lo han dicho? resulta que en América han sacado un número unitario llamado The Exterminated, y hemos…he decidido que aquí se titulará Extermino Epílogo, y aunque no sea un sexto número haremos como que sí y podremos continuar la imagen en él. Así arreglamos lo de aquel malentendido. De manera que el número cinco coloca la penúltima imagen y en el Epílogo la última ¿queda claro?

-Por supuesto, usted manda.

Y como le dijeron, Herminio colocó la penúltima…otra vez.

Tres de cinco, el informe para la empresa aún le salió aprobado. O mejor aún con cuatro de seis, si contamos el Epílogo.

En el que además encontraron, como suele suceder en cualquier número de la editorial con más de treinta páginas, un espacio para publicar la imágen faltante y la completa.

Y aprobando con una nota así, queda claro que Herminio superó el periodo de prueba y allí sigue. Dicen las malas lenguas que la equivocación en los precios de las portadas del año pasado se lo contabilizaron como acierto al ver que la gente seguía comprando. El día menos pensado lo ascienden.

La Green Lantern

Por muy molón que sea el concepto y el diseño del uniforme, tenemos que reconocer que el nombre es bastante de loser. Es decir, si te dicen Flecha Verde, lo entiendes ¿verdad? va de verde y tiene flechas ¿Qué pasa entonces con Linterna Verde? pues que va de verde y va armado con…¿una linterna? pues no, con un anillo.

Vale, para atenernos a la verdad deberemos decir que el poder del anillo procede de la recarga periódica del anillo desde la linterna. Si es que eso es una linterna, pues los términos con los que más se define suele ser «power battery» o «power lamp«. Lo llaman lamp, pero al héroe lo nombran Lantern. Si es que el único que parecía ir armado de verdad con una linterna era el Starman de la Golden Age.

¡Mirad, por ahí viene Anillo Verde! al trasto ni lo llaman linterna ni casi ni lo parece. El logo del pecho, preguntadle a cualquiera qué puede representar. Muchos os dirán que es una representación del anillo. Tras ochenta años podemos decirlo, el nombre no estuvo muy atinado, pero el poder de la costumbre marca.

Tan poco sentido tenía el nombre para los traductores que cuando Vértice, en su costumbre de sacar el material más random de las editoriales que pillaba, tuvo a bien editar a Green Lantern/Green Arrow post-Neal Adams, lo tituló con el nombre que les pareció más comercial.

Que además llevaba una perilla molona.

Bueno, el nombre más comercial siguiendo siendo fieles a la realidad, claro, sin tomar la senda Novaro (que tantas veces siguieron tantos despues).

(por cierto, que el material contenido en aquel volumen Vértice prácticamente se corresponde con el que lleva el tomo Space Traveling Heroes aparecido hace unos meses en las Américas,…

…material que en pocas semanas tendrá edición en castellano.

Ellos lo hacen porque tras abandonar la publicación en formato Showcase Presents, continuan la edición cronológica en este nuevo formato, un poco como con los tomos de la Legión de Super-Heroes empalmando con donde se quedaron en los Archives, si es que su número 13 realmente existió. Y aquí lo hacemos porque ellos lo hacen.)

Nombre inapropiado, de acuerdo. Pero pasa como ocurrió con los mutantes, que sin tener muy claro qué significaba la X aquella, les fueron llegando los Factor, los Force, los Statix, los Oro, los Rojos, los Azules… Al cruzado esmeralda le llegaron los Green Lantern Corps, los Red Lanterns, las Tales of the Green Lantern Cops, las linternas de colores…la Linterna se convirtió en marca.

Poco margen de retitulación tenía Grant Morrison al estrenar volumen de las aventuras de Hal Jordan en 2019. Se conformó con añadirle un The. The Green Lantern. El Linterna Verde. Hal Jordan.

«¡TEMED MI PODER!«, reza la entradilla de la portada, sin aclarar si se refieren a la actitud parapolicial de Hal Jordan o a la labor de Morrison en el título. Pues en la constante evolución del escocés, ha pasado de contar cosas complejas de una manera sencilla a contar cosas sencillas de una manera compleja. Morrison y Sharp se quieren, se gustan, y se regodean en qué cuentan y cómo lo cuentan. Si rascas un poco las aventuras son sencillas, pero con esos dibujos y esa prosa no lo parecen. Tiene que ser así, pues cuando tratas con culturas alienígenas ni las anatomías se corresponden ni mucho menos las experiencias sensoriales. Es el Morrison ese que en cuanto puede te suelta eso de «Los campos vainilla proyectan destellos fétidos por el holo-restaurante de fósiles con sus elegantes trajes de refrigerador«. Un martirio también para traductores y rotulistas, que son los que se lo tienen que leer inevitablemente con algo de detenimiento. Yo sospecho que entre los lectores si hay mucho párrafo así, al poco lo miran en diagonal.

Todo esto junto viene a explicar qué pudo haber pasado en el número 7 de El Green Lantern, que transcurre con un Hal Jordan perdido en un universo nuevo que resulta ser el interior de su propio anillo. No, no es spoiler, pues el spoiler se hace a los lectores interesados, y se supone que los lectores interesados, aunque no hayan leido todavía su ejemplar…

…se supone que al menos han mirado la portada.

Es una historieta de las duras, con mucho texto de campos vainilla para detallar ese nuevo universo y conseguir sorprender a los lectores que hayan llegado al tebeo sin verse la portada.

Pero cuando llegamos al descubrimiento, podemos empatizar con el problema que se plantea, pues el anillo se está quedando sin carga, y de hacerlo toda esa civilización allí contenida se desencarnaría. Lejos quedan ya las barritas de poder que definían el nivel de energía de Spawn a lo Street Fighter, ahora los anillos de poder van cantando porcentajes de manera regresiva, y eso sí consigue inquietarnos. Nos identificamos con su angustia, pues ahora todos sabemos bien lo que es llevar en la mano un dispositivo de altas capacidades que debe ser recargado al menos una vez al día que se está quedando sin batería, y tener que buscar, encontrar y pedir un cargador compatible, y llegar con él a una toma de corriente antes del temido fundido en negro.

Suma por tanto el nombre, la marca, el Morrison, los campos vainilla, los textos y los diseños. Sumalo e intenta comprender a Felip Tobar, traductor.

Pues Jordan consigue salir de aquella realidad instantes antes de que suene el fin del modo de ahorro de energía. El momento es crítico, todo está a punto de irse al traste, no queda apenas tiempo y ¿qué es lo primero que pide?

Comprendédmelo. Tan sólo os pido eso.

Aunque sea por una vez, echad la culpa a los campos vainilla.

USB Ikkoku

Más o menos cada año toca relectura de algo de Takahashi. Y en estos tiempos inciertos tan necesitados de buenas sensaciones, esa romántica oda al coliving que es Maison Ikkoku se me ha antojado la mejor elección. En su única edición completa en castellano, la de 2004-2010, Glénat mediante. Curioso que no haya habido otra edición desde entonces. Planeta se ha lanzado hace nada con una del Lamu a color, así que no estaría mal que llegado el momento vuelvan a mostrar Maison Ikkoku a una nueva generación de lectores.

Y estará dificil superar la edición Big Manga de Glénat, con su buen tamaño y gramaje, y con esas sobrecubiertas tan resultonas. Este, este es otro tema. Las sobrecubiertas, ya tan establecidas con prácticamente todos los tomos de manga. Se supone que están para proteger el tomo, pero son la parte mas frágil del mismo. De manera que debemos ser muchos los que las retiramos para leer. Y luego hay que tener cuidado al devolver nuestras lecturas a su sitio de que sobrecubierta y tomo coincidan. No sería la primera vez en una librería de segunda mano que al ojear tomitos se ve que la sobrecubierta no corresponde con el interior, ojo con esas compras. Editorialmente, las sobrecubiertas vienen bien sobre todo cuando es la única parte a color del tomo. Pero también entrañan un riesgo en el tema de maquetaciones, pues multiplican por dos el riesgo de que actuen los duendes de imprenta.

Tomemos por ejemplo el primer tomo de Maison Ikkoku, en cuya sobrecubierta el título está escrito correctamente dos de las tres veces en que aparece.

Circunstancia que se repite también bajo la sobrecubierta.

Entonces, el señor de Glénat avisa con más o menos severidad a Paco, de Grafismo, para advertirle del gazapo. La fecha de salida ha sido Julio de 2004, en plena efervescencia de blogs y foros comiqueros, de manera que hay que ser especialmente cuidadoso para no darles carnaza.

De manera que Paco toma nota, hace su trabajo y el segundo tomo aparece sin mácula aparente.

Si no fuera porque lo de dentro también cuenta. Lo dicho, doble riesgo.

Y es por tanto a la tercera cuando Paco conseguirá hacerlo correctamente, y se ganará su merecido pagaré valedero por un sandwich de mortadela.

Y eso que pensaba que lo difícil sería escribir Ikkoku o Takahashi siempre igual. Si hubieran dejado el título aquel de Juliette je t’aime, ahí sí que habría pasado más hambre el pobre Paco.

El Hecho Diferencial

Dicen que cualquier tiempo pasado fué mejor pero no concibo esa razón.

SALVO en la traducción de los títulos de las películas, claro.

Es sin duda fruto de estos modernos tiempos de dictadura sociocomunista de lo políticamente correcto que se haya perdido completamente esa tradición tan española de mejorar los títulos originales. Mejorar las voces sigue gozando de una excelente salud (no en vano el nuestro es el Mejor Doblaje del Mundo™) pero los títulos no han corrido la misma suerte. Vivimos una anodina distopía en la que Annihilation se traduce como Aniquilación y la innoble derrota de La Ciudad de las Estrellas ante el espurio La La Land demuestra que en España ya no volverán los ya lejanos tiempos de gloria. Una gloria pasada que se remonta a clásicos como La Pasión de los Fuertes y llega hasta Agárrame Esos Fantasmas pasando por hitos como Jo, Qué Noche.

¿En toda España? ¡NO! Un pequeño reducto resiste ahora y siempre al invasor.

Vale, los Kanariashotai no podemos presumir de salones de cómic como el de Granada, como mucho de bibliotecas de tebeos situadas fuera del espacio y el tiempo. Pero no cometais el error de subestimarnos. ¿Recordais a Warren Ellis? Tenía fama, fortuna y su nombre era sinónimo de «adaptación de cómic de éxito». Y entonces decidió echarse unas risas a costa de Gurankanaria.

Y el resultado… Cualquiera de estos dias va a ser Nacho Vigalondo quien le ofrezca adaptar algo suyo.

No, no subestimeis Kanariashoto. En lo que estais distraidos con la última monería de Ayuso podría ser que se estuvieran desenterrando cosas que han yacido durmiendo durante un milenio y cuyo sueño no debería perturbarse y no os hubierais enterado.

En estas atlánticas latitudes al menos podemos presumir…

…de mantener viva la tradición de los títulos mejorados.

¿Que qué es una «panza de burro»?

No, lo siento, como dijo Worf «es algo que no comentamos con foráneos«