Lo malo de tener ideas es que a uno le toca luego remangarse, así que de ‘vaya, debería hacer un repaso por los cómics dedicados a Sherlock y los Holmes‘ acabamos siempre en ‘se me ha ido de las manos’. Pero, claro, ¿no sigue siendo un tema interesante en una época de tanta versión y giro? Es decir, si en Sherlock Holmes en el Siglo XXII podíamos tener un Sherlock descriogenizado, un robo-Watson y una Lestrade no veo por qué los cómics no pueden habernos traído niveles semejantes de GENIALIDAD!
Y puedo deciros que, una vez revisado todo… Claro que lo hay.
Pero ya llegaremos allí. De entrada vamos por el principio. Las primeras tiras cómicas que salieron de Sherlock Holmes aparecieron en 1930.

La verdad es que casi parece un exceso llamarlo cómic, y lo cierto es que no duraría más que unos meses, para 1931 plegaría aquello. Pero bueno, el Bell Syndicate distribuía, Leo O’Mealia dibujaba. Y los guiones… pues os podéis hacer a la idea.
La primera tira era del 28 de julio de 1930 y Sir Arthur Conan Doyle había muerto el 7 del mismo mes. Así que es posible que estuviera en marcha ya y no fuera un ‘herederos en acción’. Al fin y al cabo hubo otros proyectos -como el proto Detection Club– que se quedaron dando vueltas.
Quién sabe. En cualquier caso el siguiente intento tardaría casi veinticinco años.
Es decir, si no contamos que en 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, el Captain Marvel Jr. 2 de Fawcett vería la aparición de un invitado especial.

(Si os estáis preguntando si después hubo cambios en la retrocontinuidad… ya os voy diciendo que sí y que claro. Esos mismos años ’40 Kid Eternity le tuvo de invitados unas pocas veces, y así se explicó su aparición en la de Marvel Jr.)
Y, bueno, si no contamos tampoco el Sherlock López (Y Watso de Leche) que Gabi comenzaría a dibujar en 1943 y seguiría siendo publicado con más o menos trompicones hasta los setenta.

(Y sí, antes de esto habían aparecido otros títulos ‘detectivescos’, igual que lo harían después otros. Pero lo del nombre ayuda, aunque es cierto que por esa década estaría también Pepe Carter, que luego pasaría a Pepe Holmes, que siempre es un lío porque por esas fechas hubo también un Pepito Holmes. Pero uno era de Puigmiquel y el otro de Castanys. De todas formas años después hubo un Sherlock Gómez y un Sherlock Pómez (de Palop). O, al menos, eso dicen que decía Cuadrado en The Stranded. Que yo voy a fingir que es algo que existe y no algo que se inventó Molina Fuet hace unas décadas.)
(Pero, claro, si a eso vamos la primera versión humorística fue en… 1893 con Chubblock Homes a la que seguirían Padlock Bones, Culock Holmes, Sherlock Guck, Sherlocko the Monk, Harkshaw the Detective y, por supuesto, Sherlock Holmes Jr. -de la que hablaremos más adelante-. Entre otros.)
(Y John T. McCutcheon le sacaría ocasionalmente en sus chistes gráficos, claro)
En los cuarenta los famosos Clásicos ilustrados se encargarían de alguna de sus historias. No serían los únicos, Hispanoamericana adaptaría también alguna aventura en sus cuadernillos -a manos de Ripoll-.
El primero de estos cómics (que tenga yo apuntado, ya sabéis: todo está sujeto a rectificación posterior, que una cosa es manejar distintos listados y otra que estén bien, igual que no puedo/ quiero mencionar todo, aunque podéis echar un ojo a mis apuntes si os apetece verlos), el primero de esos cómics, decía, apareció en 1944 y, francamente,

yo habría puesto la misma cara.
(Por cierto que en el Batman 28 de 1945 Alfred conocería -y tendría una cita- con una policía, Shirley Holmes. La cosa no pasó de ahí. Al menos que sepamos.)
En 1946 sería en Flash Comics donde saldría, concretamente en el 69, en la historia de Hawkman. Y hay que decir que le calan desde el principio.

Eso sí, pronto encuentran un punto común para trabajar

Y así tiene otro ‘último caso’.
De 1954 a 1956 hubo una segunda tira hecha por Edith Meiser y Frank Giacoia

con dominicales incluidas,

aunque, como decía, no duró demasiado.
Por supuesto esto no impidió que en 1955 la Charlton intentara, a manos de Joe Gill y Bill Molno, sacar una colección.

Tres aventuras en cada número que duraron… dos números.
Pero eso solo supuso unos años hasta que alguien lo intentó de nuevo. Esta vez en 1961 fue Dell Comics con Frank Giacoia de nuevo y Bob Fujitani, pero no era reeditar tiras, estas New Adventures of Sherlock Holmes traían historias nuevas…


y duró, de nuevo, dos números.
Ese mismo año, por cierto, le ‘convocaron’ nada menos que al Action Comics 283.

Un lustro y un poco más tarde sería Look and Learn el que decidiera hacer su versión de los clásicos ilustrados, de nuevo un par de números. Y si creáis que la cosa no podría ir a peor es porque no habéis visto lo de Pendulum Press hizo en los setenta. Aunque no fueron los únicos, claro, porque en Alemania sacaron en 1971 otro cómic humorístico, Sherlock Holmes und das Geheimnis der blauen Erbse.

Mientras que Novaro comenzó su propia serie de cómics en 1971 que… bueno…

¿Qué podemos decir de Novaro que no sepamos ya? Desde luego su acercamiento al asunto fue…






particular. En fin, una fidelidad en las adaptaciones absolutamente indiscutible.
Y aún quedaba, porque en 1975, dentro de la revista Madhouse, de la Fawcett, se publicó una historia que demuestra que, en realidad, el tiempo es circular y los taquiones poderosos. Porque os puede sonar novedoso pero ahí apareció la obra de Marvin Channing y F. Thorne…


¡¡¡SHERLOCK HOLMES CAZA-VAMPIROS!!!
Por supuesto este mismo 1975 vio a DC decidirse a tomar cartas en el asunto. Si creíais que lo de Cazavampiros era Una Cosa esperad a ver lo que pensaron estos, que fue…

..enfrentarlo a El Joker, claro.
Y después decidieron darle su propio cómic.

Que esta vez no duró dos números.
Duró solo uno.
Pero ya sabéis aquello del Culo Veo, Culo Quiero así que para el año siguiente Marvel…

…se llevó a Sherlock Holmes a protagonizar algunos Marvel Preview.
¿Que cuántos? Pues cuántos van a ser…

Dos, claro. (Y no, no es un mandril. Es un sabueso)
Claro que DC estaba preparada. Con un disco. No os digo más.

(Bueno, os digo que el dibujo es de Jose Luis García López, que el 26 de este mismo mes de marzo cumple años. Por si lo queréis apuntar. O votar a algún Gran Premio aprovechando que sigue vivo y esas cosas)
(Y tranquilos que de Mylock Bloodstalker no vamos a hablar hoy)
(Aunque sí que podemos hablar de este Son of Sherlock Holmes de 1977

en el que, con pasmosa tranquilidad, se inventan a un detective que ‘podría’ ser el hijo de Sherlock. Y a tirar millas.)
De 1976 a 1977 tendría lugar la última de las tiras del personaje, Mr. Holmes of Baker Street de Bill Barry. De nuevo, sin mucho éxito. Aunque una década más tarde serían recopiladas y vendida como una… Graphic Novel. Hay cosas que nunca cambian.
Al año siguiente, en 1978, una versión de Holmes regresara a DC en el DC Special 8, un The Brave and the Bold especial con Batman, Deadman y el Sgt. Rock. Dándole pistas a Deadman para que ayude a Batman.
En 1979, aprovechando el estreno de la serie televisiva Sherlock Holmes and Doctor Watson sacaron una versión en cómic con cuatro historias nuevas y fotos de la serie en la portada. El cómic no tuvo continuidad, y la serie no llegaría a tener una segunda temporada. O quizá por ello mismo.
Ese mismo 1979 sería nada menos que René Pétillon el que publicaría una parodia, Le chien des Basketville:

Y así, mientras seguían las adaptaciones clásicas y seguían surgiendo curiosidades -como que en 1983 Bruce Jones decidiera montarse una historia para vender al cine junto con April Campbell, por aquello de que puedes publicar los storyboards y decir que son un cómic, eso sí, aunque la historia fuera ‘hitchconiana‘ el título era Somerset Holmes. Y, de alguna manera pasó de Pacific a Eclipse pese a ser una mini de seis-, aparecían aún en Eternity Scarlet in Gaslight en 1987, parte de unas aventuras inventadas por Martin Powell y dibujadas por Seppo Makinen que continuaría un par de años después con A Case of Blind Fear. Si la primera era contra Drácula y Moriarty la segunda sería contra el Hombre Invisible y Sebastian Mora. No sacaron más. Aunque, eso sí, fue reeditado en tomo.
[EDITADO: Por sugerencia de Pablo vamos a añadir aquí algo que ya habíamos sacado en ADLO!, la adaptación a cómic de la clásica serie de animación Sherlock Hound, perdón, Sherlock Holmes, aunque en realidad era Meitantei Hōmuzu…

…conocida también como ‘la serie de Hayao Miyazaki‘ pese a que él solo dirigiera seis de los capítulos, pero así nos entendemos. Al fin y al cabo para muchos fue la serie que les introdujo en su tema central:
El furrismo.
Ah, y también donde conocieron a Holmes, sí. ]
Aunque posiblemente aquí nos interese más una de las aventuras más memorables de Holmes, su aparición en un aniversario…

…porque con la excusa del 50 aniversario el Detective Comics 572 de 1987 nos traería un encuentro entre El Mejor Detective del Mundo…

y Batman.
Historia varias veces reeditada y recordada que nos llevaría, además, a ese punto de inflexión entre ‘unos pocos cómics’ que hemos visto hasta el momento y ‘una barbaridad de intentos’ que empezarían en los noventa. (Aunque es cierto que antes de eso hizo un ‘cameo’ como ficción que pasa al mundo real en Hellblazer). Tantos que vamos a dejar muchos sin nombrar -ahí tenéis los dos listados, y seguro que podéis echar un ojo al resto- para centrarnos solo en algunos destacables. Que si no nos ponemos a hablar de cosas como lo de Caliber de 1989 de Baker Street punk victoriano ucrónico contra el Destripador y esto no acaba nunca, casi mil quinientas palabras llevamos ya.

La década comenzaría con Eternity, que lo mismo reeditaba las tiras de Sherlock Jr. que Sidney Smith hizo de 1912 a 1914

(ya os dijimos que todo regresaba), que sacaban Sherlock Holmes in the Case of the Missing Martian, DC seguiría usándole de manera incoherente e inconsistente en la JLE o Eclipso, Adventure Comics (la editorial, en serio) contaría con Seppo Makinen para Return of the Devil (1992), Caliber tendría a Aldin Baroza para ponerle por medio contra el Fantasma de la Ópera (1994) y para final de la década Delcourt presentaría su Baker Street (1999) nuevo uso del título pero dirección completamente diferente -aunque iría de Holmes, no de Gerry Rafferty-, aquí moderadamente humorística y que duraría 5 volúmenes.

Vale, quizá en el recopilatorio no se aprecie del todo, por suerte tenemos también las portadas originales:





Aunque, claro, no sería el único título del cambio de siglo en el que aparecería.

Y no, esa imagen no es de la Liga de los Caballeros Extraordinarios. Por eso no apareció en la película.
El nuevo siglo también trajo una de mis versiones favoritas. Se trata de Martín Holmes -conocido en los países anglosajones como Zachary porque se ve que no entienden el concepto de Martín– que es una creación de Carlos Trillo yJuan Bobillo para la revista infantil Genios publicada a partir del año 2000 y recopilado tiempo después por Domus.



Que este cómic -y su continuación, que la tuvo, aunque es una lástima tener que decir que no pasó de ahí la serie- no haya sido publicado en España supongo que nos dice también algo de cómo están las cosas por nuestro país.
Por cierto, el que sí que se publicó fue el Walter, dentro de Les formidables aventures de Lapinot.
En fin, que mientras Moonstone sacaba títulos como Sherlock Holmes and the Clown Prince of London (2001) y Dark Horse sacaba The Irregulars (2005) -que acabaría siendo el clásico ejemplo de serie de Netflix que hace más mal que bien por el cómic- nosotros pudimos gozar en 2006 de lo que Morrison tenía que presentarnos de Holmes en…



WILDCATS: Nemesis. ¿Qué? Morrison es un apellido muy habitual, este es Robbie. Y el dibujo tan dosmilero es de Andy Smith.
Por supuesto no son los únicos momentos destacables de la década, daba igual que Moonstone le fuera mezclando con quien pillara –Kolchak, por ejemplo-, Posy Simmonds le dedicara una de sus historia, Alterna se animara con un dibujo… personal… para el Sherlock Holmes: The Painful Predicament of Alice Faulkner de Bret M. Herholz ilustrando el libreto de la obra de teatro de 1899, o que Dynamite empezara también con lo suyo en una serie de historias escritas por Moore. Otro apellido habitual, nos referimos a Leah Moore.
Por suerte Antarctic Press sabía lo que pedíamos y en 2009 nos trajo…

¡SHERLOCK NINJA!
Que solo durara un número demuestra los problemas que tienen las pequeñas editoriales para darse a conocer.
Lo cierto es que el final de la década estaría bastante animado entre Les Quatre de Baker Street (que, aquí sí, fueron publicados los 10 álbumes en España por Yermo… en 4 tomos), o el Dark Detective de Chimera -con un conjunto de portadas que hoy llevarían a múltiples discusiones sobre si las ha hecho un humano-,

Por supuesto la nueva década pisaría el acelerador, de ahí no solo la idea de Holmes Incorporated (2010-2013) de Ty Templeton

y que suena a trabajo de taller al que se le ha prometido unas prácticas que acabaran siendo publicadas. Que así, además, los que montan el curso pueden vender a Amigos, Familiares y Allegados de los novatos.
También lo que estábamos esperando desde el principio…

¡MUPPETS!
Porque todo es mejor con Muppets. ¿Que por qué Gonzo es Sherlock, Fozzy es Watson y Gustavo es Lestrade? Pues… ¡MUPPETS!
Pero, claro, si tenemos en cuenta que WildStorm le sacó dentro de una serie de títulos de Victorian Undead, AAM/Markosia presentó un The Young Sherlock Holmes Adventures…

…que, sorprendentemente, ni es ochentero ni se parece a Smallville… (Se pierden las tradiciones) pues ya vemos que iban a por todas. Y más que iban a ir.
Image presentaba Moriarty: The Dark Chamber (2011), Tidal sacaba Victorian Knights (2011), Dynamite seguía con sus cosas (incluyendo un Year One), Dark Horse le mezcla con cosas como el Necronomicon y, por supuesto,

llegaba el manga. Esta era Young Miss Holmes (2013-2014) de Kaoru Shintani. Pero también tenemos a

Sherlock Bones. Que también duró de 2013 a 2014.
Y es que aunque en esos años se nos presentaran obras peculiares como el Domino Lady/ Sherlock Holmes (2013) de Moonstone que llega con un buen par de…

crossovers.
Aunque no fue ni lo peor, porque en 2013 también llegó Deadpool Killustrated en el que el Holmes del Ideaverso reúne a un grupo de personajes para evitar que… bueno, da igual, ni lo del Ideaverso ni lo de Marvel merece mucha más explicación, así que mejor sigamos. Además, empezó Watson & Holmes, una versión más…

…urbana que con Bollers, Leonardi y Mendoza acabaría cerrando en un número 6 pese a anunciar el 7 al final del mismo. (Y que sería reeditado décadas después a ver si esta vez tenía más suerte).
Un año muy entretenido ese, que vio también la aparición en Marabout de Sherlock Holmes et la conspiration de Barcelone. Y no es que fueran a cambiar las cosas. Soleil sacó en 2014 Dr Watson y también Les Chroniques de Moriarty. Lo cierto es que en esos años Soleil sacaría multitud de series -que comenzaron en 1995 con Mycroft Inquisitor pero que podríamos decir que se lanzó a por todas en 2010 con Sherlock Holmes et les vampires de Londres, que sería seguida por toda una serie de series tanto de Holmes como de relacionados, incluyendo Scotland Yard– hasta el punto de que en 2015 sacaría Sherlock Holmes Society, serie que lograría el para mí culmen de la GENIALIDAD! en los cómics holmesianos de la editorial (que en gran parte podéis leer en Yermo) al llegar al volumen cuatro de los seis que tendría y ofrecernos esto:

A ver si os vais a creer que solo por ser francobelgas no pueden ser GENIALES!
Antartic Press sacaría ese mismo 2015 Sherlock Holmes, Steam Detective y en 2016 Titan empezaría con la adaptación al manga de la serie Sherlock. En 2016 hubo hueco incluso para la autopublicación de The Canny Cthulhu Holmes, no os digo más. Aunque, por supuesto, en 2017 mi favorita fue la publicación de la obra de Roger Langridge, Andy Hirsch y Fred Stresing The Baker Street Peculiars en Boom! Studios.

Y eso que el mismo año en Action Lab Comics se publicó el también notable Kid Sherlock


Sí, todo tiene sentido como siempre. Aunque lo más notable es que en lugar de los clásicos thrillers de correr de un lado para otro decidieran hacer algo más centrada en la deducción, aunque sea por el lado corto.
Aunque el éxito llegaría el año siguiente con Dans la tête de Sherlock Holmes (que ya ha tenido una segunda parte, aunque aún no la haya publicado aquí Norma. Pero ese es un hilo aparte que seguir.) y más historietas, que si Sherlock Holmes – Hiiro no Kenkyuu (2018) de Shoko Fukaki, que si una versión deEnola Holmes en IDW, que si Sherlock Holmes & Moriarty Associates e, incluso, en 2019…

un pequeño acercamiento.
En 2020 comenzaron con Moriarty El Patriota (que ahí sigue), además de Violet Holmes and the Agents of H.I.V.E.: Adventures of a Teenage Detective o Major Holmes & Captain Watson. Aunque lo más curioso sería Mr Doyle’s Class Presents A Study in Scarlet (Portsmouth City Council, 2020)

Que es un ejemplo tanto de como adaptar a obra un texto no-teatral, cómo actualizarla y, sobre todo, cómo jugar con la idea de transmitírselo a una clase.
Habría un Adler en Titan, también un Sheffield Holmes (2024), Nancy Peña le sacaría en la… peculiar… El gato del kimono, también saldría en Godzilla’s Monsterpiece Theatre, Gillian Goerz sacó en 2020 Shirley and Jamila Save Their Summer, que en España pasa Shirley a Sara. Pero, claro, Shirley Bones no queda igual en español. E, incluso, hubo oportunidad para Rick and Morty Presents: Finals Week: SheRick Holmes and Mortson (2024) en Oni Press y, por supuesto, las cosas de Zenescope que van… en su línea…

Eh, que tuvo una continuación crossover loquesea…

Y en 2025, en Delcourt, Pierre Mortel y Anaïs Dumas sacaron Le Lapin des Baskerville…

Así que está bien claro que vamos a tener más.
Pero, por supuesto, con esto podría terminar nuestro repaso si no fuera porque… siempre conviene dejar un par de cosas para el final. Fuera de la cronología.
Lo primero y más lógico es señalar que ha habido múltiples adaptaciones del personaje y sus alrededores pero, a veces, las más exitosas son las que tienen una relación más indirecta. Esto es…

Detective Conan lleva publicándose desde 1994, tiene adaptación al anime, series varias, OVAs y películas (de gran éxito) y, por supuesto, el nombre de su figura central es Conan… por Sir Arthur Conan Doyle. Así que ya veis, un ejemplo del impacto aunque sea lateral. Es decir, ha durado más de dos números.
Lo segundo es que he dejado de lado una historia porque consideraba que a estas alturas todos los lectores de Marvel la conocerían, aunque os dije que ya llegaríamos hasta aquí. Pero ahora que estamos casi en el final puede ser un buen momento para sacarla porque lo tiene TO-DO. Hay GENIALIDAD!, hay taquiones, hay personajes más que conocidos…
Y es que puede que en DC saquen al personaje y le usen con cierta constancia y no mucho sentido, pero en Marvel han tomado otro camino, en parte debido a una decisión
En el X-Treme X-Men 1 de 2001 pasó algo más que el Phuta phuta phuta y todo el resto de diversiones españolas. También se pusieron a leerse los diarios de Destino. Recordemos que se había dicho en distintas ocasiones que su nombre real era Irene Adler. Así que casi parecía normal que si nos decía que cuando conoció a Mystique era Raven Darkholme no nos extrañemos, pero cuando Claremont añadió que, además, era…

un ‘consulting detective‘… podía habernos llamado un poco más la atención.
Claremont repitió esto, por si no hubiera quedado claro, durante el especial de la boda:

Y en 2022, en Immortal X-Men 8, Kieron Gillen decidió ir un paso más allá.


La sutileza, por supuesto, es para los cobardes.
Eh, en el universo Marvel oficialmente Sherlock Holmes tiene una relación homosexual, tampoco debería de sorprendernos.
Así que cuando un año después en X-Men: Blue se supo que en realidad eran ambas las madres de Rondador Nocturno estaba claro que ahora Rondador pasaba a ser el hijo de Sherlock Holmes e Irene Adler.
¿Qué puedo decir? El método Marvel.
Y queda aún una pequeña cosa para rematar. Porque no hemos hablado de Conan Doyle como personaje de cómics. Si recordáis os dije hace unas semanas que Real Fact Comics incluía también historias sobre personas reales. Una de ellas, en el número 19, fue sobre Conan Doyle y la creación de Holmes.

Pero, claro, estamos hablando de un cómic de 1949, con Doyle ya muerto. ¿Es que no hubo cómics en los que saliera Doyle cuando estaba vivo?
Bueno, por supuesto, tenemos algunos ejemplos variados, por ejemplo este de 1922…

…otra cosa es lo que Doyle pudiera pensar de cómo se le retrataba.
Aunque, desde luego, me parece la mejor forma de acabar con este pequeño retraso. Mostrando que la realidad del propio autor era más fantástica que cualquiera de los cómics que hemos mostrado.
Incluido el de Sherlock Ninja.

















