Taquiones e queadrinhos

Te llamas Jantje Friese, eres productora y escritora de series para plataformas de streaming. Tú y tu colega Baran bo Odar habéis logrado dar el salto a las ligas mayores cuando en 2017 se estrenó Dark en Netflix. La serie es el producto estrella del streaming alemán de los últimos años, y habéis pensado una nueva serie, esta vez de ciencia ficción, que se llama 1899. Todo va sobre ruedas. ¿Todo? ¡No! Porque una artista brasileña reclama que tu serie utiliza varios conceptos argumentales y visuales sospechosamente inspirados en su cómic Black Silence.

Te llamas Mary Cagnin, eres «ilustradora e quadrinista». Para entendernos, das clases de dibujo porque esto de los quadrinhos no da para comer, pero aún así has ganado un par de premios haciendo tebeos. Eres una artista más o menos asentada en Brasil, donde por lo visto se hacen tebeos, aunque hasta ahora nadie se había enterado. ¿Nadie? ¡No! Porque un grupúsculo de sinvergüenzas sí que se ha percatado de tu presencia. Ojalá no lo hubieran hecho porque son: productores de series para plataformas de streaming.

La polémica está servida. Muchos medios se hacen eco, aunque la mayoría no quieren mojarse mucho. «Acusan», titulan. «Supuestamente», dicen otros. Nadie quiere meter la pata y comerse una demanda millonaria de Netflix. Salen, incluso, medios a desmentirlo. Tras un titular clickbait, Digital Mafia Talkies asevera que no hay plagio. ¿Leen los productores de series alemanes queadrinhos brasileños? ¿Están las pirámides sobreexplotadas en la ciencia ficción? ¿Taquiones?

Supongo que nunca lo sabremos. Pero lo que sí sabemos es que todo esto ya ha pasado. Y sabemos que, lo más probable, volverá a pasar.

SI NO LEES ESTE POST CANCELARÁN SANDMAN

Bienvenidos, hermanis;

Sé lo que estaréis pensando: ¿Otro sermón sobre cómo lograr la eterna salvación de mi Sandman?

Las veces que haga falta, he de deciros. Al fin y al cabo lo que estáis haciendo ahora mismo está MAL. Véis la televisión MAL. Recordaréis que hace tres semanas en el sermón «Tenéis que ver más Sandman«, en el de la semana siguiente «No, así no«, y en el de la pasada «Así tampoco» os comentaba algunos hechos inefables sobre cómo lograr un éxito televisivo. Por lo visto aún no os lo habéis aprendido porque SEGUÍS VIENDO LA TELEVISIÓN MAL.

No solo eso, como no lo hacéis bien CANCELAN SERIES POR VUESTRA CULPA. Total, este año NETFLIX solo lleva estrenadas como 150 y sólo le quedan por estrenar como 50 más de aquí a octubre. No quiero ni saber lo que estrenarán en noviembre y diciembre. Pero lo importante es: Sí, NETFLIX va a estrenar más de 200 programas, series, realities y true crime -sobre todo true crime– en 2022… ¡Pero qué hay de SANDMAN!

Al fin y al cabo Sandman es una serie en la que hay contenido LGBT, en sus dos versiones: Villanos y Muertos. ¡Es algo que no tiene prácticamente ninguna otra serie de Netflix!

¡Y además es la adaptación de un cómic! ¿Cuándo habéis visto que NETFLIX estrene una adaptación de un cómic? ¡¡¡Es una oportunidad única!!!

Precisamente por eso creo que debo recordaros de nuevo cómo hay que ver una serie, no vayan a cancelarla como si fuera esto la Warner. Que cancelen una serie con personajes LGBT que adapta un cómic puede que sea algo normal en la Warner. ¡Pero no en NETFLIX! Estamos hablando de un servicio de streaming completamente diferente de los demás, completamente distinto del de HBO Max, y de Disney +, y de Amazon Prime, y de Apple TV +, y de Starz, y de Crunchyroll, y de AMC +, y de Paramount +, y de Peacock, y de… Bueno, ya ha quedado claro, ¡¡¡ES UN SERVICIO ÚNICO!!!

Por eso es tan importante hacer caso a nuestra luz y nuestra guía, Neil Gaiman, y lograr que la renueven para así conseguir la más importante de todas las mercedes que puede conseguir una persona: Que se calle un rato.

Por supuesto esto no es algo religioso, esto no es algo propio de una secta. Sólo porque su padre fuera el director de la rama británica de la Cienciología -responsable, por ejemplo, de mandar informaci´ón falsa al gobierno estadounidense en la Operation Cat que ponía un blanco en la espalda de… pero mejor dejamos esto, podéis leer sobre la Operation Cat otro día, seguro que le hacen un especial en NETFLIX cuando hagan el True Crimen El sueño de un millón de Operation Cat– y toda su familia esté metida, con su hermana Claire como actual jefa de Misiones internacionales. Pero bueno, su otra hermana se dedica a continuar con el negocio familiar de venta de suplementos con vitaminas y plantas. Es impresionante ver cómo dos caras tan separadas pueden estar tan juntas.

Pero bueno, solo porque venga de una familia inglesa de clase alta, con una empresa con más de cincuenta años de vida y unas conexiones enormes en todo tipo de campos gracias a una iglesia creada por un tipo metido en la ciencia ficción casi tanto como en manipular a la gente no significa que Neil Gaiman no sea una persona a la que hacer caso.

Además, ya sabemos que él no tiene nada que ver con la cienciología desde que le pillaron entre los donantes millonarios y salió para aclarar que no. Que eso era cosa de su primera mujer -para distinguirlas, la primera mujer es a la que no le saca 15 años, la segunda es la que es una famosa estadounidense- y que le pondría fin. Y, en efecto, desde entonces no se han firmado con su nombre las donaciones.

No estamos aquí juzgándole, por supuesto, ya sabemos que es un hombre falible. Que se fue de Nueva Zelanda durante el confinamiento a otra localización desconocida en al que no estaban ni su mujer ni su hijo. (El de 5 años de su segunda mujer, no los tres que tuvo con la primera, claro) ¿Pero quién no pensó en que las normas que nos obligaban a quedarnos en casa eran un espanto? La diferencia es que él hizo algo. Y solo por eso hay gente que le señaló.

La gente es muy mala

Por eso no ve la tele correctamente.

Que habrá quien piense que qué más le dará a todo el mundo cómo veas la tele, pero es porque no saben que si no se concede una segunda temporada -pero bien, eh, nada de recortes de presupuesto como si esto fuera la chusma de Una serie de catastróficas desdichas o de Scrubs, una temporada extra como Sandman se merece- el señor NETFLIX irá en persona a tu casa a quemarte los cómics.

Acordaros de cuando Disney le quitó sus series, que el señor NETFLIX obligó a Marvel a no sacar cómics buenos. Es posible que no lo recordéis porque ya no sé los años que hace de eso. Y ahí sigue el señor NETFLIX. Y Marvel.

Por contra, si la serie tuviera éxito se explotaría a fondo todo lo explotable. Se sacarían precuelas, postcuelas, porsicuela, y habrían spin-off y versión de manga. No como hasta ahora, que ha sido una obra contenida, tratada con un respeto y dignidad fáciles de clasificar.

Quizá penséis que tendría más sentido montar una campaña. Pero eso solo sirve para tener entretenida a la gente en internete y para sacar artículos sobre campañas extrañas que empiezan siempre con Sherlock Holmes o Star Trek para luego saltar mogollón de años y pasarse a las nueces de Jericho. ¡Ojalá a una serie basada en un cómic se le hubiera ocurrido algo así! Más nueces, más calcetines, más plátanos, más tabasco, más ajo, más colirios, más bombillas, más Mars, incluso más donuts. Y para qué, ¿quién recuerda las series para las que se enviaron estas cosas? Por ejemplo, la de los donuts… una tal… Twin Peaks. ¡Olvidada por el tiempo y el espacio!

Aún recuerdo cuando no querían renovar Sense8, no recuerdo en qué canal, pero seguro que en uno en el que nunca antes se había emitido una serie con personajes LGBT, que decidieron mandarles flip-flops de esos. Son como zapatillas que… Bueno, da igual. ¡El caso es que los mandaron!

¿E hicieron caso? ¡Quién sabe!

El problema entonces es que tenían un sistema para medir las audiencias que era una locura y obligaba a movilizar a la base fan de la serie intentando respetar una serie de criterios extraños. ¡Algo completamente distinto a lo que pasa ahora!

Ahora hay que movilizar a la base fan de la serie intentando respetar una serie de criterios extraños porque el sistema para medir las audiencias es una locura. Más aún… ¡ES ALGO NUNCA VISTO!

Y lo peor es que la gente luego se quejará. Igual que se quejaron cuando cambiaron el tipo de corte del SUBWAY.

Duros años aquello. Puede que el Subway lograra extender algo la vida de CHUCK! y promover seis temporadas de nosequé otra serie -se nota que no hubo película y por eso no la recordamos en absoluto-, pero lo que no logró Subway fue recuperar su corte original en barquita. Ellos dicen que es en V pero todos sabemos que es falso, en Subway lo que hay es una VV.

Precisamente por eso, y para lograr que lo que salga en la vista previa del posteo sea la imagen de arriba y no la siguiente, es por lo que hay que crear una serie de métodos para lograr una segunda parte. Algo que puede ser radical, pero que no se le ha ocurrido jamás a nadie.

Así que ahora escuchadme con atención porque solo lo repetiré una vez. Cada media hora. Durante todo el tiempo que haga falta o hasta que salga la próxima serie en la que jugar a nadar y guardar la ropa con respecto a lo envuelto que estás en ella.

Lo más importante es encender el aparato de ver NETFLIX. Puede ser la tele, puede no serlo. Y luego darle a reproducir. Entonces lo tienes dando vueltas a la misma serie. Puedes hacer relevos con tu familia, amigos y vecinos para que pongan otra vez el episodio uno cuando haya terminado el último. Lo importante es que haya siempre alguien en algún lado dándole a reproducir. Esto es porque a NETFLIX le importa sobre todo tener a gente con graves problemas obsesivos. Si ellos ven que un suscriptor cuyos datos claramente tienen se ha visto la serie durante días, solo esa serie, todo el tiempo, no se atreverán a cancelarla por miedo a lo que esa persona podría ser capaz de hacerles.

Esa es la base del éxito de ese modelo de visionado.

Por supuesto habrá quien piense que NETFLIX no se atrevería a quitarles lo único que les da cierta estabilidad emocional y sentido a su vida. Pero teniendo en cuenta que los últimos éxitos de NETFLIX son Abogada Woo y Donde hubo fuego ya sabemos lo que opinan de la estabilidad de la gente.

Lo importante es que el método es como un conjuro, como la ouija pero con muertos de verdad. Los de las series y las carreras en ellas envueltas. Yo estoy esperando a que metan The Middleman y The Cape para intentar a ver si funciona con ellas, no os digo más. Aunque hay que tener cuidado con estos conjuros o pueden volver como zombies. ¡Recordad el caso de Arrested Development!

Además, en NETFLIX primero estrena la serie y luego la cancela, que es mucho peor que primero cancelarla y luego no estrenarla, porque entonces ya sabes lo que hay y es más difícil conseguir convencer a la gente para que se la vea. Cape Crusader tiene mucha potencialidad, Sandman está estrenada. Cape Crusader podría ser cualquier cosa, incluso Sandman. Sandman es… bueno… Sandman.

Un error básico de novato. Ojalá NETFLIX hubiera estrenado antes alguna vez alguna serie.

De esa manera quizá tuviera un protocolo que no incluyera que la gente tuviera de fondo sus programas para que los renovaran como si fuera un podcast de true crime. O haría más documentales de true crime. Hechos ambos claramente no relacionados.

Otra forma de conseguir que no cancelen Sandman es conseguir nuevos suscriptores de NETFLIX. Para ello es imprescindible buscar a gente que no esté apuntada, que es difícil, o a gente que habiendo estaba apuntada quiera volver, que eso sí que es para nota. Cuando se suscriban tienen que poner que el motivo es verse Sandman debido a la incapacidad alguna para encontrar sitios en los que la pirateen. Pero dejando bien claro que es una serie tan querida y deseada que está pirateada en todas partes, lo único es que tú quieres darles dineros a ellos porque sientes que estás en deuda por hacer series como esta. Porque es una serie que hoy en día no podría hacerse.

Al fin y al cabo requiere de unos dineros y unas ediciones que rivalizan con los de The Umbrella Academy, The Witcher, Sweet Tooth o Shadow and Bone. De ahí que les haya pillado por sorpresa lo que cuesta hacer una de estas series y renovarla para una segunda temporada.

Por supuesto podría ser peor, dicen los rumores que Prime se ha gastado mil millones de dólares en hacer la cosa de los anillos. Pero ahí la culpa es suya por decir «por cada inédito que me encuentres te doy un dolar» a la sociedad Tolkien.

El caso es que si Prime tiene mil millones de dólares ganados d´uramente haciendo mear en botellas a sus empleados, no dejándoles sindicarse y pagándoles poco y mal, seguro que NETFLIX podría sacar dinero de alg´ún lado. Por ejemplo, vendiendo la empresa a Disney. Venden la empresa, sacan el dinero, y pueden hacer otra temporada de Sandman. Son todo ventajas.

Pensad la alegría que le daríais al pobre Gaiman, que claramente no tiene dinero para comprarse un peine, que por fin podrá ver su sueño de ver representada en la pantalla una obra en la que haya trabajado. Al fin y al cabo sus cómics son el tipo de obras que hace inevitable pensar en un museo. Concretamente en los museos británicos: Las mejores piezas son robadas.

De esta manera podrá descansar, puede que incluso dedicar sus energías a otras cosas como reconocerle el mérito de la co-creación del cómic al porrón de dibujantes que se iban largando del mismo. como si el mero hecho de ser un cómic requiriera tener a esos molestos dibujantes y concederles derechos y todo eso. ¡Cómo se nota que no existían las IAs entonces! De lo contrario hubieran visto lo importantes que eran. ¡Hasta las portadas iban a salir por IA!

Porque un robot puede dibujar, pero no puede hacer algo más importante: Quejarse en tuiter.

Y por eso, hermanis, os pido que veais la serie como Gaiman quiere.

Al fin y al cabo él no haría lo que Guillermo del Toro. No, no me refiero a dejar de tuitear en español, quiero decir lo de decir que si hay 100.000 votos en un tuiter se pone a preparar Hellboy III. Y no llegar. Claro que luego dijo que si Pacific Rim II tenía éxito en taquilla podría planearse Hellboy III. … No sé, empiezo a notar cierto mensaje etéreo.

Y si no, bueno… siempre puede moverse por sindicación, como Xena.

Eh, a Los vigilantes de la playa les funcionó.

Y para eso solo hace falta que la veais correctamente. Como pasó con una serie en absoluto relacionada con Sandman como es Lucifer. Una serie que rescataron de otro canal, que se convirtió en un éxito y al que le dieron varias temporadas.

Si tan solo Sandman se pareciera más a Lucifer

Pero las cosas están difíciles. Mirad Samaritan, que solo han sacado un telefilme a modo de piloto.

Casi, casi le dan a uno ganas de ver lo que quiera, al ritmo que quiera, y olvidarse de lo que hacen o dejan de hacer porque, total, ya renovarán o dejarán de renovar y, desde luego, no van a dejar de hacerse series.

Quizá, simplemente quizá, el secreto está ahí. En aprender a aceptar la MUERTE de algunos proyectos. Y dejar que duerman… el sueño de los justos.

Nah, es broma, ¡APRENDED A VER BIEN LA TELE, QUE LA VEIS MAL! ¡RENOVAD SANDMAN! ¡QUE SI QUIERE BOLSA/ SUÉLTEME EL BRAZO/ ESTO ES UN WENDYS!

AVIV NAMDNAS!!!

AVIV LE OICNELIS!!!

Todo es adaptarse.

¿Qué semana, eh? No solo empieza con la resaca de haber visto adaptado un cómic a los servicios de streaming sino que acaba creando la resaca de haber visto adaptado un cómic a los servicios de streaming. Claro que la anterior tuvo la resaca de haber adaptado unos personajes de cómic a animación y esta terminaba con la adaptación de una novela japonesa en la que han decidido que la mayoría de personajes no sean asiáticos. Se ve que Scarlett Johansson estaba ocupada en otra cosa. ¿Que esto último es un cómic? Pues porque Akira Yoshida aún no se ha puesto a ello.

Por supuesto, podría seguir hablando de Prey y de cómo consolida una idea que ya nos ha ido dejando caer Red, Baymax y las propias Paper Girls: «Si sangra, puede matarlo».

Así que vayamos a The Sandman, que ya sé que es de lo que todos queréis que escriba. Os voy a dar el gusto. Hablando, además, de la adaptación en sí. Mi primera idea era recomendaros que os leyérais un libro sobre el tema de las adaptaciones y las broncas arriba y abajo con ellas: Tales from Development Hell de David Hughes, pero pasan dos cosas. La primera y más importante, que el propio autor del libro colgó el capítulo correspondiente en su blog para que lo pueda leer quien quiera. Y segundo, que no sé yo eso de recomendar libros. Parece que leer no gusta mucho, es más fácil llamar ‘amarillento’ a algo sin habérselo leído. Hacer un Angosto, vaya.

Así que, en su lugar, voy a hacer un resumen general. Yo os recomiendo mucho más que le déis al enlace y pidáis a google translator que os diga lo que pone. No es tan bueno como Altavista pero logra que no lo ovidemos. Por lo demás os resumo el asunto.

El artículo empieza diciendo algo así como que The Sandman dió respetabilidad al género y ganó premios y robaba de muchas partes, perdón, tenía muchas tradiciones que continuaba, poco menos que inventó la Novela Gráfica en su variedad de 24 páginas, porque esto es como el Fandom, regularmente alguien lo crea. Y luego demuestra cómo son los periodistas hablando de que Warner se hizo con el control de DC. Que es algo de ya sabemos que es falso por lo de Kinney y tal. Pero bueno, periodistas.

Lo importante es que nos ponemos con las historias de la adaptación, primero con Elliott y Rossio (Aladdin, Men in Black y varias películas más hasta llegar a The Lone Ranger) que aseguraron que les echaron, pese a que el guión le había parecido bien a Gaiman, porque el productor quería que a Sueño le atraparan unos adolescentes de farra haciendo una sesión mágica. Por lo visto estos guionistas se creían mejor que Ghoulies.

Entonces llegó Roger Avary, que tenía a su favor conocer a Tarantino y en su contra aún no tenía la historia de Glitterati, y el proyecto se puso otra vez en marcha con ellos. Por supuesto adapta los dos primeros arcos, saca a El Corintio como gran villano y hay una trama romántica o algo con una Rose. Quien, de hecho, acaba teniendo dos. Platónicas, claro.

El problema es que estos guionistas tenían más cosas que hacer así que viendo que no terminaba pasaron a la siguiente y dejaron solo a Avary que, al fin y al cabo, conocía a Tarantino. Así que se puso a adaptarlo. ¿Cómo? Bueno, ahora El Corintio era el padre de Rose. Y salía la casa de Madonna. Pese a lo cuál no se entendía con el productor, porque el productor quería a Sandman ‘con mayas y capa golpeando a El Corintio’ como era el modelo del momento. ¿Que qué momento? 1997. Nunca fue fructífera la relación de los superhéroes y el cine.

Si os estáis preguntando quién era ese productor… Jon Peters. ¿El de la araña mecánica de Wild Wild West (1999)? Ese. Eh, no os riáis, sus últimos cre´ditos son Superman Returns (2006), Man of Steel (2013) y A Star Is Born (2018).

Según Avary lo que Peters quería era un nuevo Batman. Que en 1997 era Batman y Robin. Pero Batman con pezoneras encaja perfectamente en una versión de The Sandman que siguiera lo que Poppy Z. Brite o Clive Barker hubieran podido imaginar.

Pero bueno, que se tratjeron a otra persona. A William Farmer, porque les había gustado su guión para lo que acabaría siendo Jonah Hex. Que deja claro que considera que el problema de los cómics es que no tienen una estructura clara de tres partes -risas- y sigue diciendo que lo que querían en realidad era crear toda una franquicia alrededor de The Sandman. Con la película del mismo nombre en el centro. Supongo que estarían pensando ya en la posibilidad de una película para Madame Web.

Solo que Farmer -que, inexplicablemente, no tuvo una gran carrera en Hollywood siguiendo el estreno de Hex– se encontró con que él hacía lo que le pidieran, pero lo que le pedían eran cosas como que el cambio de milenio tuviera una importancia crucial, y que hubiera una escena en una rave.

El resumen de lo que se filtró es bastante inenarrable pero muy divertido, os animo a que vayáis a leerlo a la página original, pero os resumiré que saquean cosas de Terminator 1 y 2, que ahora El Corintio es el hermano de Sueño, y que la pelea entre los dos es porque el tercero de los hermanos, Lucifer, hizo una apuesta con el primero.

Por algún motivo cuando llamaron a Gaiman a preguntarle su opinión se pasó quince minutos gritándoles cosas.

Artistas.

Por suerte el guión -una versión de él- fue filtrado a una web y vilipendiado tan fuerte que uno pensaría que qué suerte tuvo Gaiman de que alguien filtrara ese guión de acceso restrictivo a internete. Sí. Una fortuna.

Así que se paró todo. Otra vez.

Incluso hubo rumores de que Gaiman se iba a llevar el material a algún sitio distinto de Warner. Algo que el propio Gaiman negó asegurando que era ridícula la idea siquiera de que la adaptación de Gaiman no fuera para Warner.

El siguiente en pasar por la picadora de guiones fue, ya en los ’00s, David J. Schow. Autor de splatterpunk -al fin y al cabo el horror es una parte importante del cómic, al menos en sus primeros números, y no podría ser algo que se dejara de lado con facilidad al adaptarlo- así que traer a Schow, que venía de adaptar The Crow. Que por lo visto era más importante que su guión para Critters 3, el arte nunca es comprendido. Por supuesto todo esto fue mucho antes de que hiciera guiones como el de The Texas Chainsaw Massacre: The Beginning. Pero eso es otro tema, centrémonos en este.

Su idea fue hacer algo que no fuera una historia de orígenes. Para lo cual decidió centrarse en cuatro personajes: Sueño, Muerte, El Corintio y Grace. Grace es un personaje que se había inventado él y que sería hija de la Rachel del cómic además de una descendiente sangínea de El Corintio. De paso mostraría las posibilidades de The Sandman llevándole a una aventura para recuperar sus tres posesiones. Lo cierto es que para no ser una historia de Origen daba la sensación de serlo.

Por supuesto se metió por medio Peters. Quería que The Sandman tuviera una trama romántica, que El Corintio fuera más fuerte y poderoso que él y que secuestrara a la chica.

Mientras, Gaiman se desesperaba y decía que ojalá lo convirtieran en una serie de televisión. Y que lo último que sabía es que le habían preguntado si The Sandman tenía un gran villano central como en Harry Potter y en El Señor de los Anillos. Y que él había respondido que no. Y eso era lo último que había sabido.

El texto termina ahí. Faltan los movimientos en los ’10s con David S. Goyer y Joseph Gordon-Levitt guionizado por Eric Heisserer. Que dijo que esto tendría que ser una serie de HBO y no una película o una trilogía. Pero al guionista del remake de Pesadilla en Elm Street y más recientemente autor de la adaptación de Bloodshot, no le hicieron demasiado caso.

Detrás de él vinieron James Mangold (Logan) o Eric Kripke (Supernatural, The Boys) que se encontraron con diversos problemas con HBO… Hasta que HBO decidió pasar.

Eso, unido a que Goyer contrató al guionista de series y cómics Allan Heinberg y a que el éxito de unos y otros, especialmente de Buenos Presagios, hizo que existiera una posibilidad de venta -aunque American Gods hizo que no en Prime– que nos lleva a la llegada a Netflix.

De la que Gaiman ha dicho que ha trabajado en The Sandman más de cerca que en American Gods pero no tanto como en Good Omens. ¿Cómo se dice en inglés Nadar y guardar la ropa?

Pero bueno, lo importante es que sabemos que la adaptación ha sido hecha de manera muy diferente a lo que teníamos hasta ahora: Nada de El Corintio apareciendo todo el rato y siendo el Gran Villano; nada de rebajar o eliminar la brutalidad del cómic, el horror noventero, la violencia, a favor de un tratamiento más Para toda la familia que permitiera venderlo mejor cambiando el tipo de violencia que se ejerce y es ejercida; nada de trasladar este daño a los animales; y, por supuesto, nada de extender innecesariamente las historias. Al fin y al cabo todos sabemos que 24 páginas no dan para una hora.

Todo es adaptarse.

Una burbuja en apuros

Tranquilos, no voy a hablar del Día del Cómic. Al fin y al cabo no todo el mundo tiene la capacidad de crear de la nada un Día para lograr publicidad. Iba a decir gratuita, pero todos sabemos que tiene un precio. Normal que la discusión por el descuento ha sido casi lo más interesante. Al menos si no contamos lo de los audio-cómics, que está al nivel de llamar a la tortilla de patatas Novelas gástricas.

Tanto da.

Ya sabemos todos que el mundillo del cómic, como el del libro y, sospecho, hasta el de los churreros merece consumirse bajo el fuego purificador.

Lo que no merece es una guerra. Nadie la merece.

Supongo que ya estará todo el mundo hablando de los artistas y obras de Ucrania, recuperando artículos como este de 2012, del éxito que fue The WILL, y compartiendo el comunicado -y la lista de firmantes- que el mundo del cómic de Ucrania ha sacado condenando la agresión de los rusos.

¿De qué hablamos nosotros entonces aquí?

Pues del otro lado. Porque la más importante editorial rusa ha enmudecido.

¿Cómo de importante? Tenéis en Netflix una película de superhéroes suya.

Bueno… a estas horas quizá no lo tengáis. Quién sabe.

Pero seguro que os interesa saber que fuera de los grupos y las franquicias había una editorial de contenido propio que se estaba haciendo un hueco gracias a un fundador que tenía mucho dinero de origen que nunca dejó de creer en su proyecto.

Así que hoy toca hablar, al menos un rato, de Artyom Gabrelyanov.

Gabrelyanov es del ’87, por si queréis sentiros viejos, o jóvenes, o algo.

Pero, sobre todo, ha sabido estar en el lugar adecuado en el momento adecuado para sacar adelante su editorial de cómics, una enseñanza que pudo sacar de Stan Lee. Es decir: Ha sabido nacer en su familia.

Concretamente ser hijo de Aram Gabrelyanov, el hombre al mando de News Media y de Baltic Media Group, una persona que podría hacer parecer a Ferreras imparcial. Por algún extraño motivo, obviamente no relacionada a su cercanía al Kremlin, también con mucho dinero para invertir en proyectos… … en proyectos. También es el padre de Ashot Gabrelyanov, fundador de Chudo, que su mismo creador describe como «el TikTok de los gamers«, una demostración del tipo de gente que hay en su familia.

Lo que nos lleva a la brillante historia de Artyom Gabrelyanov, de cómo se graduó en la universidad y entró rápidamente a escribir para PlayStation Magazine, FHM, Men’s Health y… bueno, os lo podéis imaginar. También se supone que intentó entrar en la escuela de cine, no pudo y decidió que si no le dejaban dirigir películas en su lugar ¡CREARÍA CÓMICS!

Os dejo este espacio para vuestros propios comentarios mordaces.

Lo primero que hizo con la recién creada Bubble Comics -lo segundo, si contamos lo primero pedirle dinero a su padre para fundarla- fue publicar una serie de revistas humorísticas y satíricas. Porque todo el mundo es inmune a la ironía sobre uno mismo. Esto le sirvió para demostrar que no había mercado, discutir con su padre por desavenencias políticas -según Artyom él no es pro-Kremlin pero tampoco anti-Kremlin, está más cerca del Partido Demócrata USA… signifique eso lo que signifique- y convencerle de que donde había dinero era en los superhéroes. Un error casi tan común como involucrarse en una guerra terrestre en Asia en invierno. Pero allá que fue.

Empezó en 2012 con un claro plan de acción editorial como una de las de verdad. Primero publicó los títulos Major Grom, Demonslayer, Friar y Red Fury. Al año sacó dos más: Exlibrium y Meteora. Y para el siguiente hizo lo que siempre se hace: Un crossover. Y luego ¡SACAR MUÑEQUITOS!

Además, se metió a apoyar una ComicCon rusa, a aparecer en la americana y a hacer amigos a uno y otro lado del charco. De ahí que para 2015 las versiones en inglés de sus títulos estuvieran ya en ComiXology -en donde duraron… un rato-. Y, por supuesto, lo siguiente que hizo fue montar un kickstarter para sacar una versión en inglés en tapa dura de uno de sus cómics. Los editores visionarios tienen estas cosas. Por supuesto su siguiente movimiento fue cerrar sus líneas de cómics y volver a lanzarlas cambiando el título y sacando un nuevo número uno. Son sus costumbras y hay que respetarlas.

Así aparecieron Coolix, Plague Doctor (No hay como hacer un villano al gusto del pueblo, ¿eh?), Major Igor Grom, Realmwalkers, Allies y, por supuesto, Demonslayer vol.2. Porque también en Image se puede inspirar uno. Además de esto sacaron MIR, una idea muy original sobre un soldado soviético dado por muerto durante la Guerra (Fría) que vuelve a la vida en nuestros tiempos, en un mundo que no entiende y que él no ha creado. Algo así. Rompedor.

Además de estas historias típicas también estuvo la apertura en 2015 de una división audiovisual que le permitiría ir moviendo cosas para sacar algún corto/ trailer/ teaser para atraer inversores. Porque tenían claro que vender las propiedades intelectuales era mal negocio. Supongo que a partir de cierto nivel de dinero uno puede creerse Marvel por algo más que… la inspiración. Primero hicieron un corto de Major Grom para demostrar que podían, y finalmente su primera película -la que está disponible en Netflix- que sería Igor Grom contra el Doctor Peste.

Por supuesto estas cosas funcionan como funcionan y se vendió como el inicio del Universo Cinematográfico Bubble. La idea era que tuviera el mismo éxito que el cómic. Pero hay que recordar que el cómic también tuvo sus problemas.

La idea de que el villano fuera un asesino de oligarcas (para quien no lo sepa, oligarca es la palabra rusa para IBEX 35) corruptos -ya, reiterativo- que usaba temas y motivos de la oposición rusa a Putin resultaba tan excesivo que incluso su padre le dijo que andara con ojo que no se podía atacar así a la oposición. (Bueno, quizá no sea tan comparable con Ferreras) Mientras, el público lector encontraba más que razonable la carnicería del Doctor Peste. Así que supongo que realmente había encontrado el Método Marvel.

Con un presupuesto de poco más de 5 millones de euros la película a duras penas recaudó la mitad. Por supuesto eso no le paró en planificar una serie animada, otra de acción real y una película que serviría de precuela de esta. Porque una cosa es pegársela uno en taquilla y otra creer que eso significa algo. De hecho, dijeron que quizá había sido un fracaso en taquilla pero que en las plataformas de streaming había sido un éxito. Así que a partir de ese momento su intención era sacar todo en plataformas sin posibilidad real de medir datos que dan más libertad.

Lo siguiente que tenía que haber salido era la serie de acción real de Fury, lamentablemente parece que se ha quedado ahí. Probablemente para renacer en breve. Porque también se supone que hay una serie de animación de Coolix. Y la precuela de la película que se la pegó: Major Grom: Troubled Childhood. Aunque esa está prevista para 2023. Así que supongo que oiremos hablar más de estos proyectos en el futuro. O no. Al menos ahora, que parece que la editorial ha preferido callarse en todas sus redes.

Por supuesto, si ese silencio significa que Artyom Gabrelyanov desaparece, o aparecer con menos cachos, o en más, diremos que este es un inspirador posteo sobre la forma en la que ese joven idealista e independiente blablabla se enfrentaba al establishment ruso. Pero ya lo dudo.

Mientras tanto nosotros, ¿qué sacamos en claro de esto?

Pues lo de siempre:

¿Maldad o Estupidez?

Tranquilos, no voy a hablar de Spider-Man. Ni siquiera de la idea ridícula del ´ÓscarTM a película más popular, que tampoco se va a llevar. En realidad hablamos de otra de las ramas del mal: Netflix.

Vale, puede que Disney ya haya avisado que les quita sus series de superhéroes que Netflix aseguraba que eran suyas, van a dejar de serlo. Y quizá también les haya engañado Mark Millar como si fueran una panda de cryptobros, porque lo único de valor que puede tener Jupiter’s Legacy o Supercrooks (sí, sí, esa también la han estrenado) es la url del enlace. Así que su éxito es innegable. Su éxito derruyendo el género superheróico. Incluso si no habláramos de El Vecino.

Y nada mejor para eso que lo que van a estrenar en un par de semanas.

Sobre todo porque es difícil de explicarlo de una manera creíble. Aunque quizá lo más sencillo sea resumirlo en una persona:

Adi Shankar.

El hijo de un banquero acostumbrado a la idea de que lo que hace son proyectos artísticos al estilo Bansky. Una persona siempre metiendo mano en donde le dejan bajo el hecho de que es… bueno, no parece que nadie tenga muy claro que es. Aunque él se ha ocupado de ser llamado El Quentin Tarantino de la generación digital. No puedo decir si como admonición. Y, como pasa siempre con esta gente, primero pasó por Disney.

¿Y cómo llegó a Disney? Pues haciendo lo mejor que hace esta gente: Crear una gran obra. En este caso Power/Rangers. Una reimaginación ocura y brillante… por parte del director y co-guionista Joseph Khan. Con estar a su lado haciendo la foto y asegurando que parte del mérito era suyo valía. Igual que unos años antes aseguraba ser «El más joven productor en lograr un número 1 de taquilla en USA». Vamos, que una vez más demostraba que su mayor talento artístico era tener dinero desde joven.

De ahí ese Bootleg Universe que en realidad son fanfilms, lo de Kahn o que Disney haya hecho con él lo que hace siempre cuando se huele estas cosas.

Porque, os sorprenderá, después del trato de 2015 resulta que no hizo ninguna película con Disney. Sí que estrenó, en 2017, una película. Bueno, se la produjo a Kahn, que siempre es mejor idea.

Y ese mismo año se supo que Disney le había dejado ir y él había acabado en Netflix.

De verdad que hay veces que parece que Disney lo está haciendo a propósito. Seguro que le despidieron con lágrimas en los ojos diciéndole a Netflix «Oh, no, no, por favor, no le fichéis por un mogollón de dinero, a él no».

La fiesta de después tuvo que ser épica.

En Disney.

Lo primero que hicieron en Netflix fue ponerle a ocuparse de Castlevania. Lo segundo que hicieron fue fichar a Warren Ellis para que arreglara Castlevania. De verdad que no entiendo cómo Netflix sigue picando.

Tampoco es que hiciera mucho más, se supone que esta´ desarrollando series basadas en Assassin’s Creed, Far Cry, Devil May Cry y un par de videojuegos más.

Que no significa que no haya estado haciendo nada, porque aprovechando que es nacido en La India estuvo hablando sobre el personaje de Apu en Los Simpson, diciendo cómo habría que arreglar el personaje y asegurando que iban a retirarlo de la serie. El tipo de cosas que acaban llevando a que los productores de la serie salgan a decir que ellos a este señor no le conocen y que deje de hablar como si tuviera algo que ver con ellos.

Todo el movimiento deja muy claro el tipo de persona que es, porque lo que hizo fue decir había que arreglarlo pero que lo mejor era organizar un concurso para que la gente mandara sus guiones e ideas y entonces, ENTONCES, elegir a un ganador al que le produciría un corto de fanfiction con su guión.

Que no ha salido, claro, pero todo sea por buscar talento al que ordeñar.

Entonces… ¿Cuál es su siguiente proyecto para Netflix?

Me alegro de que me hagas esa pregunta.

The Guardians of Justice.

Una reinterpretación satírica del género de superhéroes que lleva el remix de…

Esperad, que se me da fatal hablar en bullshit. Mejor os dejo la entrevista en dos partes que le hicieron en Bloody Disgusting (Qué hacía BD dedicándole una entrevista en dos partes es tema para otro día) en la que podemos leer cosas como:

It surpasses the realm of media remix

Supera el reino de la remezcla de medios

my entry point to superheroes were actually these [90s] trading cards; you could look at a character, be like, “That character looks cool,” then you could read the back, and in a paragraph, learn about who this character is. Through these trading cards I came to understand what was going on in the stories.

mi punto de entrada a los superhéroes fueron en realidad estas [90s] tarjetas coleccionables; podría mirar a un personaje, decir: «Ese personaje se ve genial», luego podría leer la parte posterior y, en un párrafo, aprender quién es este personaje. A través de estas tarjetas coleccionables llegué a comprender lo que estaba pasando en las historias.

Y no os pongo más porque mi capacidad para admirar la desvergüenza ajena es limitada y la de este tipo brilla más que el sol.

Porque, por supuesto, después de pasarse más de un lustro ‘desarrollando‘ esta idea lo primero que hizo fue un movimiento sacado de la más pura escuela de los primos Menahem Golan y Yoram Globus. ¡¡¡LLEVARLO A CANNES!!!

¿Ganó algo? ¡Pues claro que no! Pero consiguió publicidad, poder decir en los sitios web que su proyecto había ido a Cannes y montar momentos como este:

¿Y qué ha pasado con la serie? Pues que Netflix al final parece que la va a estrenar y hasta se ha pseudofiltrado un pseudotrailer…

Sólo os puedo decir que el final del trailer no os defraudará.

¿Y cuándo hemos dicho que va a estrenar esto Netflix? Pues, LA MISMA SEMANA QUE SE ESTRENA LA SERIE DE ANIMACIÓN SPIN-OFF DE «THE BOYS».

Así que regresemos al principio. ¿Está Netflix tratando de sabotear a los superhéroes utilizando para ello a toda la gente que les cuelan de Disney? ¿O son simplemente estúpidos y por eso se los cuelan?

Quiero decir, ¿en qué momento pensaron que era buena idea fichar a un tipo que se presenta con estas pintas?

Que no es una sola vez, eh, que tiene enorme afición a disfrazarse de Dreamy.

Y que les ha colado noticias sobre sus proyectos que ya mismo salen a mogollón de medios de esos serios y periodísticos que no viven de sacar rumores para rellenar. O de tratar las movidas fan como si el resto de personas querrían dar su versión sobre personajes muy conocidos -que siempre es más fácil que crearlos propios- sólo por querer respetar los derechos de autor y no tener el dinero para hacer lo que les da la gana.

Así que…

Netflix: ¿Maldad o Estupidez?

Lo Escualo

Está claro que este es el año del tiburón. No tanto porque se haya saltado, que a estas alturas parece una comba, como porque van apareciendo por todas partes. Estamos viviendo una especie de Semana del Tiburón eterna.

Pero en realidad habría que preguntarse de dónde viene todo esto. Que lo lógico sería pensar que es de los años noventa. Al fin y al cabo…

algo de eso hay.

Pero más allá del King Shark y sus múltiples versiones, y más allá de otras configuraciones populares, porque al fin y al cabo en todas partes cuecen habas,

en todas.

Y fuera de otras posibilidades comiqueras que podríamos sacar porque claro:

Que hayan sido villanos en su mayoría (bueno, hay uno que quizá sea budista) no ha ayudado.

Por suerte hace unos años apareció Jeff.

¿Qué Jeff?

Este Jeff.

Que no es solo que se haya convertido en un personaje bienamado, merecedor de que en Marvel le dediquen artículos y mucho más.

Es que ha traído algo más poderoso con él.

¡LOS TAQUIONES!

Porque, ¿de qué otra manera podemos definir que hace dos semanas Netflix estrenara esta serie si no?

Que no se hayan demandado mutuamente aún sólo demuestra una cosa.

Están aún revisando si tenía un perro Baby Shark.

Nananananana.

Qué os puedo decir, todo esto ha pasado. Y volverá a pasar. En Disney Plus probablemente.

Vuelve el El-Hombre

Probablemente no os hayais enterado porque es una de esas cosas que pasa desapercibida en el mensual aluvión de novedades de los servicios de arroyo pero se ha estrenado una nueva serie protagonizada por los añorados Masters del Universo.

Y ciertamente ha habido reacciones de todos los colores. Desde los que consideran que está bien hasta los que piensan que es un ataque de las Feminazis aliadas con la Mafia Rosa diseñado para castrar psicológicamente a futuras generaciones de hombres heterosexuales y normales de toda la vida. Lo que un periodista español llamaria «amplio rango de opiniones totalmente válidas e igualmente respetables«.

Y si bien es cierto que a los aficionados que guardan un caro recuerdo de la serie clásica de Filmation les puede chocar la repentina aparición de tantos personajes femeninos nuevos creados para la ocasión que se hacen con el protagonismo de la historia…

…su responsable, Kevin Smith, ha sabido respetar las más arraigadas tradiciones de la animación tanto occidental como oriental.

Como la reglamentaria ración de tentáculos.

Porque el milagroso equilibrio entre tradición y renovación que alcanza esta MotU:R parte de una profunda reflexión previa sobre el maravilloso sentido de la fantasia desatada y sin complejos que hacía de la serie original algo tan inolvidable. Por eso desde el principio establece detalles cruciales de su canon.

Sin ir más lejos tenemos a un rey que no se entera de nada, ni siquiera de qué es lo que le va realmente a su hijo príncipe heredero. Y a una reina que se entera de todo pero hace como si no supiera nada porque es una PROFESIONAL. Y es basándose en estas ideas que la serie aporta giros nuevos igualmente fantasiosos pero continuistas dentro de su rupturismo.

Como que la monarquia y su castillo se basen en una mentira, un mero espejismo para engañar a las masas porque el verdadero poder de Grayskull siempre ha residido en una secreta sala subterranea. Smith entiende perfectamente que uno de los atractivos del genero fantástico es que muestra cosas que jamás pasarían en nuestro mundo real. HE DICHO QUE NUNCA PASARÍAN EN NUESTRO MUNDO REAL, SEÑOR JUEZ.

Algunos espectadores se han quejado del cliffhanger con que acaba esta primera temporada pero era necesario dado el compromiso de Smith de adaptar todo el material original que, no olvidemos, consta de tres libros no escasos en número de páginas.

Aunque esta vez TAMPOCO haya habido tiempo para incluir a Tom Bombadil.

¿Es realmente buena esta MotU:R? Lo siento, no puedo hablar de ella objetivamente. Smith conoce de primera mano la nostalgia de los dibujos que formaron tu preadolescencia y ha tenido especial cuidado en incluir esos detalles clave, esos momentos que hacen que se te ponga la carne de gallina.

Concretamente la secuencia de la transformación la ha CLAVADO el jodio.

En abril tuiteos mil

Vale, exagero, son un 1% de eso, pero es que si no no rimaba

Genios de la profesión

Tenéis toda una web de prensa AQUÍ en la que mirar las variaciones del cartel, aunque por algún misterioso motivo parezcan no estar usándolos en sus redes sociales. ¡¿Quién puede entender por qué?!

Pero – oh, tiempos, oh, costumbres – parece que a estas alturas Lupin III no es muy conocido. Total, solo han tenido seis temporadas animadas, siete películas, veintiocho especiales televisivos, seis ovas, y toda una serie de material derivado. Incluyendo dos incursiones en la acción real (no confundir con la acción falsa o lo de los dibujitos). O, peor aún, han leído cualquiera de las dos ediciones en Español -que demuestran que Restauración para muchos editores es un periodo históricos que va de 1874 a 1931-. Es fácil que a alguien se le haya pasado la existencia de este personaje.

Por supuesto es comprensible que ahora quieran acercarse a él teniendo en cuenta que está basada en… ¿cómo era? El éxito de Netflix. Esa serie que nos ha conquistado a todos en sus… veamos… cinco capítulos emitidos. Un nuevo clásico.

Y, claro, se quieren acercar a esto conociendo solo la serie de Netflix y es lógico que se líen. Por suerte aquí estamos nosotros para explicar correctamente quién es este personaje ignoto. Pues bien, Lupin III es

un ladrón de guante blanco que se burla de la ley, nadie tiene tanta clase como él. Va con Óscar y con Francis -Genios de la profesión-, juntos viven aventuras y hacen mil locuras pero tienen un gran corazón.

Lupinx3: El ladrón más elegante que se puede imaginar. Nunca le echarán el guante, nunca lo sorprenderán. Siempre el inspector Basilio va tras él, pero no consigue pruebas que le valgan de una vez. Es un juego divertido de ganar y de perder. Nunca le echaran el guante, siempre escapará.

Esperamos que ahora haya quedado más claro incluso a aquellos que -como hipótesis de trabajo- no tengan Netflix.

No nos deis las gracias, no es nuestro trabajo.

El agosto del estreno más improbable

Hoy no trabajo, hoy tocan reposiciones de lo que escribí en agosto