Es bueno siempre apelar al cambio para saber cómo ir más allá. Implicarse en las nuevas tecnologías. Desvelar los misterios de la red.
Gracias a ello una editorial puede descubrir que tiene una grandísima base fan que recopilar y ordena las opiniones de su autor estrella, que estudía las apariciones de los personajes y establece un sistema enciclopédico sin necesidad de wikis para poder estudiar el resultado.
Entonces es cuando deciden cerrarlo.
¿O creíais que una editorial iba a estar contenta por tener detrás a fanes capaces de realizar un trabajo de investigación poniendo los datos, los textos y sus contextos? ¿así sin más? ¿Sin poder poner Toni Guiral estuvo allí en un libro? ¡Anda ya!
Eso es exactamente lo que ha ocurrido con Ase62 y sus trabajos sobre Mortadelo y Filemón. Y como internet es como es el principal defensor de los derechos de la editorial ha sido el propio Ase62, más ocupado en ser encantador que en reivindicar su esfuerzo.
Lo que no quita para que el nuevo jefe de Ediciones B, Ernest Folch -no confundir con el gran Ramón Folch, creador, traductor, guionista de cómics, descendiente del Folch i Torres de las enciclopedias y autor él mismo de Qui és qui de les lletres catalanes, ni con el editor catalán creador de Empuries Xavier Folch, este es un Folch diferente.- haya decidido dar su opinión al respuesto.
Bien directamente por twitter
-Oye, bonito Mondrián, ¿es muy caro el pago de derechos para poder usarlo?-
O con misteriosas apariciones de
Ediciones B en
una entrada dedicada al tema por
Pablo Odell en
Pensodromo.com reivindicando la importancia de defender a los autores y de no utilizar pésimas reproducciones.
Algo que me parece perfecto porque, fíajate, cuando ví que sacaban la colección de cómic de Bruguera me pregunté si se buscaría a los autores o sus descendientes para pagarle los royalties o que la calidad pudiera dejar de desear.
Ya sabía yo que cuando
Álvaro Pons decía aquello de "
mala calidad de reproducción crónica" se refería a que no tenían hijitos, no a que hayan publicado de cualquier manera el material.
Imagino, por tanto, que lo que no quiere es que se dañe el prestigio de una obra como
Mortadelo y Filemón que no es que les ponga la comida en la mesa o mantenga a la editorial, ni mucho menos, sino que es un claro ejemplo de joya extraña.
Algo así como una Taquionita
Porque si algo ha demostrado durante años Ediciones B es su rotunda oposición a la explotación en forma de diccionario de las propiedades ajenas. No entiendo aún cómo no han tratado de tumbar a la Wikipedia.
Una defensa llevada a cabo desde siempre. No hay más que recordar el comportamiento absolutamente E-JEM-PLAR que han tenido con Harry Potter.
No hay más que decir que cada vez que decidieron sacar un libro sobre una serie de la que no tenían los derechos lo hicieron con la mayor de los respetos. Al fin y al cabo era casi un runnin-gag editorial.
No en vano sacaron no UNA guía no autorizada…
(2001)
-Encuentra las diferencias entre esta versión y las posteriores-
Ni tampoco DOS guías autorizadas…
(2002)
-Que no sólo salió en bolsillo–

-Aunque, por cierto, conoció una edición diferente,
como si hubieran tenido que
resaltar algo que ya estaba ahí, escondido-
Ni hasta TRES guías no-autorizadas…
(2005)
¿Creéis que fueron entonces CUATRO guías? ¡Pues no!…
(2009)
No, señores, Ediciones B ha sacado hasta CINCO guías no autorizadas de un personaje cuyos derechos no poseen:
-(2010)
Pasando cada vez por un periodo de mayor contención en lo que a las ilustraciones significaban y logrando que el record mundial de disclaimer en una portada se convierta en algo complicado de superar.
Sí, ADLáteres, Ediciones B habla de los derechos de autor y el respeto a las creaciones ajenas desde el conocimiento. saben de qué hablan. Lo han sufrido. Y por eso hay que hacerles caso.
No se trata de lo que digan tus textos, se trata de PERSEVERAR hasta que no puedan pillarte por ningún lado.
Esa es la lección.