Es bueno siempre apelar al cambio para saber cómo ir más allá. Implicarse en las nuevas tecnologías. Desvelar los misterios de la red.
Gracias a ello una editorial puede descubrir que tiene una grandísima base fan que recopilar y ordena las opiniones de su autor estrella, que estudía las apariciones de los personajes y establece un sistema enciclopédico sin necesidad de wikis para poder estudiar el resultado.
Entonces es cuando deciden cerrarlo.
¿O creíais que una editorial iba a estar contenta por tener detrás a fanes capaces de realizar un trabajo de investigación poniendo los datos, los textos y sus contextos? ¿así sin más? ¿Sin poder poner Toni Guiral estuvo allí en un libro? ¡Anda ya!
Eso es exactamente lo que ha ocurrido con Ase62 y sus trabajos sobre Mortadelo y Filemón. Y como internet es como es el principal defensor de los derechos de la editorial ha sido el propio Ase62, más ocupado en ser encantador que en reivindicar su esfuerzo.

Algo así como una Taquionita



-No vamos a extendernos que para eso ya está En todo el colodrillo–
Porque si algo ha demostrado durante años Ediciones B es su rotunda oposición a la explotación en forma de diccionario de las propiedades ajenas. No entiendo aún cómo no han tratado de tumbar a la Wikipedia.
Una defensa llevada a cabo desde siempre. No hay más que recordar el comportamiento absolutamente E-JEM-PLAR que han tenido con Harry Potter.
No hay más que decir que cada vez que decidieron sacar un libro sobre una serie de la que no tenían los derechos lo hicieron con la mayor de los respetos. Al fin y al cabo era casi un runnin-gag editorial.



-Aunque, por cierto, conoció una edición diferente,
como si hubieran tenido que
resaltar algo que ya estaba ahí, escondido-

Pasando cada vez por un periodo de mayor contención en lo que a las ilustraciones significaban y logrando que el record mundial de disclaimer en una portada se convierta en algo complicado de superar.
Sí, ADLáteres, Ediciones B habla de los derechos de autor y el respeto a las creaciones ajenas desde el conocimiento. saben de qué hablan. Lo han sufrido. Y por eso hay que hacerles caso.
No se trata de lo que digan tus textos, se trata de PERSEVERAR hasta que no puedan pillarte por ningún lado.
Esa es la lección.
