





Así es amigos, la gente se está cebando con la película de Zack Snyder y dicen que es mala, incongruente, y un desperdicio de dinero, pero yo os digo que es buena y tenéis que creerme a mí en vez de a ellos. ¿Por qué? Porque yo soy objetivo y ellos no. ¿Y como podéis saberlo? Fácil, porque ellos han visto la película, y por lo tanto lo que dicen de la película está manchado por su percepción subjetiva de la cinta, mientras que yo no la he visto y por lo tanto no estoy condicionado por nada, eso es una verdad que, tan evidentemente, no puede discutirse, que me extraña que no la haya usado ya María Dolores de Cospedal.
Pero vamos al tema. ¿Que dicen por ahí de The Man of Steel?
1) "Superman parece una bola de demolición destrozando el mobiliario urbano sin tener en cuenta su efecto sobre la población"
Bien, ya sé que cuesta imaginar un Superman violento que atraviese edificios.

Que sea agresivo

Que imponga la fuerza como solución a los problemas


2) "La muerte de Jonathan Kent es lo más tonto que he visto nunca"
Los fans de Superman se dividen en dos: Los que creen que Superman no puede ocupar su lugar en el mundo sin asumir la muerte de su padre adoptivo, que en algunas continuidades ha marcado el tránsito de Superboy a Superman.

Y los que perdonamos las claras desviaciones edípicas de los anteriores y les dejamos vivir a pesar de saber que Byrne tenía razón y los Kent, vivos, son personajes que permiten mejor que nadie entender a Superman, remarcando que a pesar de ser un alien, Kal El es tremendamente humano.

Lo normal sería dejar que la biología siguiera su curso y fuera exterminado a la gente que se ha criado con el Superman pre-crisis y nos quedarámos los que mamamos desde el principio el Superman de Byrne, pero en Man of Steel se intenta reconciliar los dos bandos matando a Jonathan Kent, de una forma absurda. Los dos bandos ganan y los dos bandos pierden, (se demuestra que hay que matar a los Kent, y a la vez que es una idea muy tonta). Esto sí que es digno de un nobel de la paz y no lo de Barack Obama que se cree Batman espíando las conversaciones ajenas.
3) "Lois Lane es el personaje más plano que he visto en mucho tiempo. Esa no es la Lois de los cómics"
Lo primero que tenemos que asumir es que no vamos a recuperarla a ella

Y a partir de ahí, como no tiene sentido repetir, hay que buscar una cosa nueva. ¿Y que cosa nueva aporta Man of Steel?

Una Lois Lane rubia. En Superman’s Return cogieron una rubia y le oscurecieron el cabello, pero eso no funciona, porque aunque la rubia se tiña de morena rubia se queda, y una rubia de cine no puede ser echada palante, va contra todo lo que cree Hollywood.
Y vosotros diréis: "¿Pero no ves cacho cenutrio que el error es ese? ¿Convertir una morena en rubia sin necesidad?" Y yo os diré ¿sin necesidad? ¿en serio?
En el Universo DC hay una sobredosis alarmantes de morenas echadas p’alante.
Lois

Diana
Carol

El asunto está degenerando como vimos cuando se publicó The New Frontier y en algunas viñetas era casi imposible saber cual de todas estaba hablando

Podría acabar diciendo a los que dicen que Man of Steel es una película aburrida que ese es precisamente el espíritu del último relanzamiento del personaje, pero no lo haré porque los cómics sí que los he leído, y no sería tan objetivo como soy con la película. No pienso caer en su juego. Lo dejamos en que The Man of Steel es una buena película y lo va a seguir siendo hasta que cometa el error de verla.
AVIV REDYNS KCAZ!!!
Cuando el Todo-Nuevo y Todo-Diferente Joker le dijo a Selina…
"TE VOY A COMER TO LO NEGRO"
Nuestra otra mujer felina preferida pensó "en verdad este Todo-Nuevo y Todo-Diferente Joker ES Todo-Nuevo y Todo-Diferente.
(aunque en realidad ya el Joker de Molinero Franco en su GENIAL! Toda-Estrella Batman y Robin el Chico Que Se Pregunta mostraba tal interés en el bello sexo)
Lamentablemente a lo que se refería el Payaso del Crimen…
…era a su traje de látex…
… mientras que otros tienen pensamientos como "figuritas de superheroínas DC en estilo manga, con supertetas incluidas", "¿no había otra manera más sutil de sacarle los cuartos al comprador masculino de tebeos?", "¿por qué Catwoman va de cuero rojo?", "¿qué guarda Hawkgirl en esa especie de hombreras sobredimensionadas que lleva en sus botas?", "¿por qué me suena rara la frase Arisia: available now?" o "¿no había otro villano al que ponerle tetas más que a Brainiac?", nosotros vemos un claro llamamiento para que hagamos una reflexión a cómo el mundo del cómic, en todos los países del mundo, gestiona la imagen de la mujer trabajadora. Un llamamiento cargado de creatividad, tan cargado de creatividad que las figuritas no son suficientes como para contener semejante torrente de inspiración y genio, no: el impulso artístico es tan incontenible, el ansia creadora tan irrefrenable…
…que hay que sacar tebeos basados en estas figurinas. Y anunciarlos a tutiplén en sus propios tebeos (aunque sea seis meses después de emprezar a sacarlos en el Previews y sea demasiado tarde para pedirlos, salvo vía app) para que todo el mundo se entere de en DC se hacen las cosas por el arte, no por el dinero.
Y así es como funciona el mainstream americano: dando rienda suelta a la creatividad, permitiéndonos a los lectores sumergirnos en su tormentoso maelstrom de pura esencia artística y comulgar con el acto de inspiración y génesis que supone su trabajo. Y por todo ello les estamos eternamente agradecidos. En serio.
El intercambiador de autobuses de la Plaza de Castilla en Madrid tiene una curiosa decoración estos días


Como podéis ver se trata de señores vestidos con mallas de colores que recuerdan ligeramente a algunos superhéroes. O sea, que no son superhéroes, solo se parecen. Y usan bocadillos para hablar para que se parezcan más. ¡Y hasta hay algún error tipográfico para que parezca tal cual un tebeo!


¿Y cuál es la clave? Que si fueran los personajes que parecen ser y que no son tendrían sus logos en el pecho. Y como no los tienen solo son un pervertido con capucha puntiaguda, un señor cualquiera que vuela vestido de azul y otro al que han puesto un filtro verde con Instagram para que quede más bonito. ¡NADA QUE VER! Así que no hay que pagar derechos ni nada

Si hoy os sobra un puñado de billetes, es o esto o el Holy Terror...









Y es que para las dos grandes (editoriales americanas), los dibujantes españoles se han convertido en un recurso con el que es agradable trabajar. Ofrecen trabajos resultones, no hacen ascos a nada y cumplen las entregas aunque se les solicite con muy poca antelación. Esto último, tradicionalmente, ha sido uno de los puntos más valorados a la hora de hacerse los servicios de alguno. Y es que lo que para los editores americanos es una virtud, para los de aquí es la forma habitual de hacer las cosas; es más, aunque les diesen plazos más que sobrados para entregar, casi seguro que lo terminarían dejando para el último momento, son costumbres.
Son por tanto muchos los obreros, y bastantes menos los que pueden considerarse estrellas; y de estos últimos más saben por viejos veteranos que por sabios: la vieja veterana guardia de Pacheco, Larroca (con su Eisner), Ferry, algo más tarde los Acuña, Pulido, Martín (y este último lo pongo porque conseguí el último Daredevil que quedaba en la librería, no os creáis)… a los que siguen una legión de dibujantes patrios con mayores o menores dotes artísticas a la entrega de ese encargo que dure más de cuatro números con el que puedan hacerse un hueco y ganar algo de estabilidad.
A día de hoy gran parte de los títulos de mitad tabla de Marvel y una porción significativa de los Nuevos 52 se los trabajan dibujantes de aquí. Su producción mensual es un elemento clave para el lento resurgir de la industria del comic-book del último par de años. Gracias a ellos la cosa remonta, de la misma forma que podemos decir que de no ser por ellos la industria ahora lo tendría muy crudo; posiblemente habría menos títulos, a un precio de unos 4,50$ el ejemplar, siendo cada uno de 18-19 páginas de historieta, lo que fuera para cuadrar cuentas. Decenas, docenas, casi cientos de manos españolas empuñando lapiceros sostienen el grueso editorial del país de las oportunidades. Pon varios españoles en una línea editorial y esta se mantendrá. Que útil hubiera sido saber esto último cuando la línea Ultimate 1.0. marveliana estaba decayendo.
Y es que la línea Ultimate comenzó fuerte, lo normal si consigues tener a Adam Kubert a ritmo mensual con los Millar, Bendis, Ellis y compañía, lo difícil sería no vender con eso. Lo realmente complicado tras un comienzo así es saber mantenerse (sin tener nada que ver con esto ¿a que Increíble Hulk mola?). Y ahí fue donde la línea Definitiva de la Casa de las Ideas comenzó a hacer aguas. Poco importa que mantengas el tipo con un Mike Carey (4F) o varios años con Robert Kirkman (X-Men), que se te cuelan los ínclitos Greg Land, Ben Oliver y compañía y el público habitual poquito a poco lo va dejando.
Que distinto hubiera sido todo si se hubieran decidio a meter autores españoles en la línea Ultimate a tiempo.
Pero llegaron tarde. Lo intentaron con buen tino metiendo en una de sus series en verano de 2006 a uno que cumplía con las dos condiciones, español y estrella, Pasqual Ferry.

Recurso de emergencia número uno: pillar a Salvador Larroca con unas cuantas tardes libres para que te dibuje unos números ¡gran cumplidor Sal Larocca! ¡quítale una serie regular y dos fillines tomarán su lugar!

Recurso número dos: ¡las ventas siguen bajando, pongamos otro español! ¿cómo que no tenemos más series en la línea? ¡pues da lo mismo, Salva, consigue un español que conozcas y colócalo dónde sea de lo que sea! ¿me oyes? y si tiene nombre, mucho mejor ¡donde sea!

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Recurso número tres inmediatamente después del dos: inducir a confusión, o "si no lo tienes te lo inventas"


Slogan que hubiera tenido mucho más éxito seguramente así.

Visto así se comprende mejor que para la segunda versión de Ultimate los editores fueran con la lección aprendida y encargasen la primera limitada de la serie insignia ya a un autor español:

