¡Es la economía, querido lector!

Pese a todo lo que tiene la historieta como vehículo cultural, no podemos obviar que lo referente a su edición, publicación y difusión forma parte de una industria, y que por lo tanto debemos referirnos a ella como una actividad económica. Oscura materia esta, la de los dineros. El primer contacto de una generación con el mundo de la economía fue a partir de un tebeo:

También estaba el Obelix y Compañía, por supuesto, pero no vamos a comparar el alcance entre la chavalería de un Mortadelo promocional con todo un señor álbum europeo (ya lo he dicho alguna vez, en las bibliotecas los Asterix siempre estaban cogidos, te tenías que conformar con Tintines o con suerte algún Lucky Luke).

Más allá de la portada de Ibáñez, poco que resaltar de la historieta, a cargo de Jesús de Cos y las recurrentes manos apócrifas. Que bonito es el dinero y que bonitos los bancos, venía a decir el cuaderno publicado por Bankunion y que cuando más adelante fue promocionado por la Caixa

…incorporó cuatro páginas nuevas loando las virtudes de las cajas de ahorros. El mensaje cambiaba con la intención del emisor, pero sus valores llegaban, y de todas formas lo más importante del dinero lo teníamos claro: que hacía falta tenerlo. Y esta es una cuestión en la que los mismos tebeos han intentado ayudarnos desde siempre, lo de los criptobros de ahora es tan sólo una evolución de los clásicos.

Ya tenían claro que debían recurrir a todas las herramientas de adoctrinamiento emocional, bien fuera la lástima…

…o el éxito.

Pero dejémonos de mensajes viciados por intereses comerciales y vamos a medios libres e independientes. Recientemente ha vuelto a youtube y plataformas uno de los programas de análisis de la actualidad más rigurosos, y su editorial de ayer sobre la economía es demoledor. Recomiendo la escucha de esos 2-3 primeros minutos para ponernos en situación.

Este editorial os habrá servido también para poneros en el papel del eslabón más débil de la cadena de producción. De la minoría. Del editor. Del jaleo que suponen los movimientos de caja.

Que ciertamente es un sinvivir, como tiene a bien Zivs explicarnos, agradecidos quedamos.

Si tuviéramos que definir este sistema con el nombre de un monumento de piedra sería…pirámide, malpensados.

Precisamente por ello en los USA, que en algunas cosas nos llevan años de ventaja, proliferaron en los primeros ochenta las librerías especializadas, porque hacían pedidos en firme a la editorial con un descuento mayor sobre el precio a cambio de no hacerles devoluciones. Comenzaron como algo residual respecto a los demás puntos de venta, pero lo que les entregaban era venta asegurada para la editorial sin nada de regreso. Llegaron incluso a modificar las logoformas de las portadas que iban a un circuito y a otro para evitar picarescas en las devoluciones. El resto de la historia es conocido, con un éxito exponencial que desplazó completamente al mercado e hizo que los comic-book desaparecieran de quioscos, supermercados y demás puntos de venta tradicionales. Y el que las librerías no pudieran hacer devoluciones fue a la larga el germen de otra bonita costumbre americana, las cajas de saldos.

Y con un mercado cambiado, también cambian las reglas. Como sólo hay librerías y hacen los pedidos justos, el mercado se limita. Y si te toca hacer el pedido sin devolución a tres meses vista no sabes si va a ser un éxito o una pifia, por lo tanto pides de menos, eres conservador para no comértelos con patatas. Y si hay de menos, cuando es un éxito venderás lo que tengas, pero no más.

Y ante esta involución, es posible que estemos asistiendo al inicio de un nuevo volantazo.

Veremos cómo sigue, que ya sabemos que con tanto vaivén se dice que la economía es el arte de predecir el pasado.

Ahora tocaría hablar del rumor nunca confirmado del famoso personaje emérito que cobraba una pequeña comisión por cada grapa de Bruguera vendida, o de por qué aquellas novedades en los Salones no llevaban código de barras, pero es que…¡Mirad! !Detrás de vosotros!¡Un therian de tres cabezas!

En la vieja factorIA…

Prácticamente sin darnos cuenta ya tenemos encima la anonadadora realidad de la IA generativa que, al fin y al cabo, Es Una Herramienta™.

Y una de sus más impactantes consecuencias, quizá la peor, es la duda que siembra sobre la imagen, antaño prueba irrrefutable. Ahora ante cualquier video uno tiene que detenerse a cuestionar si es real o ha sido generado por un influenciador con ganas de casito, un bot con sede en Vladivostok o el currito de un estudio de cine que está recortando gastos en personal.

Y en un perverso efecto de retroalimentación las propias producciones creadas (al menos en parte) por seres humanos imitan la estética de la IA generativa difuminando todavía más la frontera entre arte legítimo y arte ciberrrobado.

Vivimos tiempos de zozobra en los que la única opción cuerda es no fiarse de la primera impresión y escudriñar los más ínfimos detalles de los supuestos videos curiosos o sorprendentes que nos ofrece la Red de Redes™ en busca de señales delatoras cuya ausencia nos permita confiar, al menos relativamente, en la veracidad de lo que nuestros ojos ven.

El post de hoy es corto porque tengo ahí esperando en Yotube…

…el final original alternativo de Alien que nos han ocultado durante décadas y que por alguna milagrosa coincidencia ha salido a la luz.

El plan B de Cayo Coyuntural

Fuente: https://dolmeneditorial.com/el-blog-del-editor-parte-459-hace-dos-anos/

Fuente: https://dolmeneditorial.com/el-blog-del-editor-parte-461-hace-dos-anos/

Fuente: https://elpais.com/cultura/2026-02-12/una-decena-de-autores-acusa-a-la-editorial-dolmen-de-impagos-por-miles-de-euros-e-incumplimientos-de-contrato.html?ssm=TW_CC

Fuente: https://www.ultimahora.es/noticias/cultura/2026/02/12/2569215/vicente-garcia-dolmen-nuestros-autores-cobran-aunque-haya-algun-retraso.html

En contra de las malas lenguas que hablaban de que en ADLO! hacemos periodismo, esta semana yo opto por recomendaros Obelix y Compañía. Es un gran tebeo. Y si hay que hacer algo más serio, ya si eso será un true crime.

Tethanos

Thanos 1 (2024) Leinyl Francis Yu, USA.

Mainfestación contra los indultos a los independentistas del Procés (2023) Señora Facha, Barcelona.

¿Coincidencia? ¿Serendipia? ¿Homenaje facha?

¡TÚ DECIDES!

Poll Maker

Los gemelos golpean dos veces

Uno nunca sabe dónde puede acabar apareciendo una referencia, da igual lo pijo que sea el barrio o la clientela que pueda tener. Una cosa está clara.

Fotografía dentro de una tienda modernita pero con clase en un barrio bien, hay un mostrador de gemelos entre los que vemos bolas -algunas con los colores de la bandera española-, otros con bolas negras, lazos, balas, banderas, símbolo de Batman...

Da igual lo facha que pueda parecerte tanta banderita, tanta bala y tantos… ¿palos de golf?

Siempre hay un hueco para Batman.

Porque, uno se para a pensar, en realidad es lógico que Batman esté en esta compañía.

Al fin y al cabo es el tipo de personas con las que habría ido a clase.

Y esa es la realización que golpea la segunda vez.

Con reparos

Originalmente este posteo se iba a llamar Muy Maduro para su edad, pero no quería arriesgarme a que TRUMP! lo secuestrara. Así que pensé en llamarlo Muy joven para su edad, pero no quería arriesgarme a que TRUMP! lo secuestrara.

Al final la vida es eso. Escribes cosas mientras esperas que te las secuestren.

Ya hemos visto que cuando te descuidas las Redes Sociales deciden que lo que publicas es ‘sexual’ y te censuran. Y hemos visto a lo que se dedica el gobierno. Así que podemos darnos por… quiero decir… parece un buen momento para mirar una institución USA creada en 1986. El CBLDF o

Logo del CBLDF. Se trata de una mujer de pelo moreno largo con una camiseta blanca de manga muy corta en la que vemos la bandera de USA en su centro. Está sujetando un palo negro que sirve para mover el nombre de la organización en una banderola roja de letras blancas y para que la UCO considere que hay un intento de agresión. Lleva el tocado de La Estatua de la Libertad. Que como es de pinchos también sirve para que la UCO etc. Está surgiendo de lo que parece un cómic abierto, o una rejilla extraña. Quizá incluso un rallador. En ese caso la UC... os hacéis a la idea.

Comic Book Legal Defense Fund.

Una organización pensada para reunir dinero y gestionar abogados para combatir en los tribunales los intentos de censura al cómic.

Por supuesto el Cómic había estado con problemas mucho antes. En la Historia de la Censura de Cómics en USA que tienen en su web nos cuenta que ya en 1948 hubo un primer intento -y si has estado leyendo sobre cosas parecidas en radio, televisión o cine sabes que era casi lo esperable, si lo has leído sobre la literatura lo raro te parecerá que no ocurriera incluso antes- porque si bien durante años se venían recibiendo quejas y presiones no sería hasta 1948 cuando se montó la ACMP para controlar lo que se consideraba como dañino: la violencia, el lenguaje inapropiado, el sexo, la ridiculización o ataque de grupos religioso, la representación glamurosa del divorcio… Y no incluye el derecho al voto de las mujeres de milagro.

Esta asociación para regular el cómic pre-Code (como el cine pre-Code, qué curiosa coinciencia) se encontró con que no le hacía nadie demasiado caso. Así que los que querían que se impusiera dieron una segunda vuelta y lo hicieron como de costumbre:

Viñeta de Jonik en la que vemos a un tipo vestido de tío Sam, pero con gafas de sol. Está llevando una caja que dice: "Control of Internet Speech" "US Govt." y a su lado hay un tipo de traje con el cartel: Corporate Media. Está en un sitio para envolver regalos y le pregunta: How would you like this wrapped?. A su lado hay dos papeles de envolver, uno con barras y estrellas y banderas, el otro con dibujitos. El primero pone: Anti-Terrorism. El segundo Protect Kids. Lo firma Jonik, y podría ser de cualquier año porque hay cosas que no cambian nunca.

Parte de lo cual fue, por supuesto, negar una realidad: Que el cómic lo leía todo el mundo y había para todo tipo de lectores. Había supes pero también género negro, romance, histórico, aventuras en la jungla, terror y mil cosas más. Quiero decir, ¡era cómic!

Pero había que convertirlo en algo ‘peligroso para lo menores’, de lo contrario se podría haber considerado que lo que había que gestionar era la forma en la que se accedía a algo que no debía de prohibirse, solo de organizarse. Vale, aceptemos que los tiernos infantes podrían pensar que todo aquello estaba mal, pero en principio se supone que los adultos podrían leerlo sin problema, ¿no?

Pues no.

El intento de prohibir el acceso era solo una parte en la que el objetivo último era prohibir el contenido. Cuando se acabó creando el Cómic Code las presiones lograron que las distribuidoras principales se negaran a distribuir cualquier otro tipo de cómic. E, incluso, haciendo que se redibujaran cómics antiguos cuando se quisieran reeditar. Incluyendo, claro, los cómics de superhéroes.

Dos primeras páginas del Capitán América 6, en la versión de la izquierda vemos una cara monstruosa del malvado oriental Fang -sí, sí, racismo- y nuestros héroes entran para salvar de unos malvados a una mujer atada en una especie de plinton o como se llame la cosa esa. En la de la derecha han quitado la imagen racista y monstruosa de la que sale, se dejan otras racistas pero han quitado los Fangs de Fang. Ah, y la mujer también ha desaparecido. Porque por lo visto que no existan mujeres es mejor que el que estén atadas.

Y con esos cambios les dan la oportunidad de recordar que originalmente se publicó en Captain America 6.

Parte de la justificación se basaba en que el cómic ERA para menores. ¿Quién que no fuera un menor o una persona de pocas luces leería cómic? Daba igual los testimonios y explicaciones que se dieran en tribunales, medios o sedes políticas, la infantilización del cómic y el apartar de ello a los adultos era un hecho establecido.

Y así se estuvo durante años hasta que la emergencia del Underground, que era poco menos que artesanal en la creación, distribución y todo lo demás, fue logrando un mínimo de espacios en los que se podía lograr encontrar esos temas que no estaban dentro del Código.

Lo que sucedió a continuación NO os sorprenderá.

Y es que empezaron a usar las leyes antipornografía para atacar a los establecimientos que ofrecían esos cómics.

Por ejemplo con el número 4 de Zap en 1969 en el que los colaboradores (Crumb, Wilson, Shelton, Spain, Williams, Moscoso…) buscaban crear un contenido desafiante (es decir, había violencia, sexo y violencia sexual) lo que llevó a la detención de… un par de libreros. En California y en Nueva York.

El caso de Nueva York fue especialmente sangrante porque dio igual, una vez más, la cantidad de gente que saliera a defender la madurez del cómic. Porque ‘usa tu sentido común y no hagas caso a los expertos’ es algo que se lleva usando toda la vida. Les condenaron, claro, y no importó que fueran una y otra vez intentando que la sentencia se apelara. Cada vez era tumbada.

Marvel y DC, mientras tanto, iban viendo por dónde podían tirar. Las revistas fueron una de las maneras para circunnavegarlo porque entraban como revistas.

La discrecionalidad de las medidas servía, además, para que cada estado decidiera por su cuenta, porque lo de Nueva York había sido un bochorno pero en California la cosa no estaba mucho mejor. Un tipo intentó anunciar su negocio de venta por correo de material adulto. Y acabó detenido por distribución de material adulto. Que no era el material, sino el anuncio. Y eso llevó al Test de Miller -el tipo en cuestión- para determinar lo que era material obsceno. Y que se podía resumir en: Lo que nosotros decidamos según el día.

Que en 1973 saliera la sentencia de Miller tanto como el rechazo a la apelación de lo de Nueva York causó lo esperable: las tiendas que manejaban cómic underground comenzaron a llevar menos o no llevarlo.

El crack general de los años setenta facilitó el auge de convenciones y de las Librerías Especializadas, aunque siguió haciendo complicado la creación de los títulos underground, algo que se vería en los años ochenta. Tras la deceleración durante una década la estabilización de las Librerías Especializadas facilitaron rebeliones puntuales y la publicación de títulos fuera del Comic Code. Mientras la escena independiente había ido mutando sobre todo hacia distintas versiones de autoedición. Algunas de las cuales funcionaban lo suficiente como para poder añadir otros títulos, dando el paso a unas editoriales independientes. Igual que facilitaron la llegada de traducciones de material japonés.

Así que tocaba volver a atacar.

En 1986, en Illinois, unos policías hicieron una redada llevándose una serie de cómics que consideraron ‘obscenos‘. Entre los que se encontraban Omaha, Heavy Metal, Love & Rockets y también Ms. Tree, Elfquest o Elektra: Assassin.

Pero esta vez habían decidido enfrentarse de una manera distinta. Denis Kitchen, editor de Kitchen Sink Press, decidió reunir a distintos artistas para crear una publicación cuya vienta sirviera para reunir dinero para la defensa: Aragonés, Barta, Corben, Crumb, Cruse, Eisner, Miller y más autores. Ese fue el inicio del CBLDF.

Lo usaron para pagar fianzas, contratar abogados y mantener la lucha en marcha. Y ganaron.

Incluso sobró algo del dinero recaudado. Y como ya conocían el cuento lo que decidieron fue dejar la institución montada para la próxima. porque claro que habría más. Algunas se paraban antes de los tribunales, otras podían durar años. Uno de los casos acabó costando más de 100 mil dólares solo en costas legales. Y no todas las ganaban. Y no siempre los tribunales se molestaban en encontrar un motivo o justificar por qué no ganaban.

Mientras, el asalto seguiría y sería general. Daba igual que fueran obras underground o series de Vértigo como el Jonah Hex de Lansdale y Truman (y Glanzman) en el que un par de músicos les demandaron por difamación.

En el año 2000 uno de los casos que gestionaron tuvo lugar en Texas. Un oficial de policía detuvo a un librero que le vendió unos mangas. Unos mangas que estaban marcados como Not For Children. En una sección solo para adultos. Comprado por un adulto. Y, por si os lo estábais preguntando: sí, uno de los mangas era Urotsukidōji.

Una vez más se presentó un listado de expertos de todo tipo de ámbitos. Desde gente de la academia, expertos en Japón, creadores y divulgadores de cómic. Dio lo mismo. El jurado consideró que ni lo ridículo de la acusación, ni la falta de testimonios que lo respaldaran, ni lo que les habían contado los expertos iba a ser más importante que el clásicos.

Ya sabéis, ESE clásico.

ESTE.

Imagen de Los Simpson con el famoso: ¿Puede alguien pensar en los niños? Como con lo del Monorail, podríamos usarlo casi cada semana.

Y declararon culpable al empleado de la librería que vendió un cómic etiquetado como para público adulto, de una sección marcada como de material adulto, a un hombre adulto.

Por supuesto no solo pasaba ahí, también tuvieron todo tipo de problema con las importaciones y exportaciones de material porque la gente de Aduanas podía decidir que lo que habías pedido o lo que tratabas de enviar rompía alguna ley y, por tanto, se quedaba retenido y se imponía una sanción y blablabla. Tiendas, editoriales, lectores… Cualquiera.

No solo eso, se podían construir casos sin llegar a entrar en tiendas. Un cómic de la iniciativa Free Comic Book Day marcada por la tienda en la que se repartió causó que se le acusara de que había llegado a manos de un niño. La historia, de Alternative Comics, era unas pocas páginas de la obra de Nick Bertozzi que en España publica Astiberri como El Salón. En esas páginas veíamos la primera reunión de Georges Braque con Pablo Picasso. En ella Picasso -y una mujer- aparecen desnudos. No en posición ni remotamente sexual, pero sí desnudos. Y eso fue lo que se usó SIN dar el nombre del niño de seis años. Cuando lo hicieron dieron el nombre de uno de nueve años. Y luego decidieron que mejor los dos. No sería lo único que hicieron de 2004 a 2007 estarían para arriba y abajo hasta que se acabó llegando a un acuerdo. Y sí, este es el el caso que costó más de cien mil dólares.

Por supuesto también estaban las bibliotecas, con las que siguieron un camino similar, y que ha creado la idea de los Banned Books. Muchas veces con quejas que son poco menos que ridículas. Por ejemplo contra Dragon Ball han aducido además de la violencia la desnudez ocasional. De nuevo, ha dado claro que se marque claramente como para mayores de 13 años.

Algunos otros cómics que han sido perseguidos en el sistema de bibliotecas son Bone por promover el alcohol y el tabaco, Drama por su contenido sexual (dos chicos se BESAN), Maus por sus representaciones anti-étnicas, Persépolis por blasfemia, Amazing Spider-Man: Revelations de Straczynski y JRJr. por ‘sexual overtones’ y Check Please! por… bueno, no facilitaron el motivo pero ALGO HARÍAN ESOS JUGADORES DE HOCKEY QUE DECIDEN LIARSE.

La sección de noticias del CBLDF no está nada corta de estas historias y algunas más. No son los únicos, la web de literatura Book Riot tiene una sección entera dedicada a estas noticias, y hay una iniciativa que directamente se llama la Banned Books Week.

Supongo que, además, os habréis dado cuenta de una cosa. Y es que toda esta prohibición creada para ‘proteger a los menores’ pero utilizada para que no les lleguen cosas que no les gustan a los adultos falta… algo

Por lo visto los cómics que promueven otro tipo de valores, que promueven otras cosas, cómics como los de Jack T. Chick… esos no causan ningún problema.

Uno supondría que este tipo de medidas, que a veces se vende al electorado como una manera de acabar con los extremismos, los ultras y unos comportamientos entre los jóvenes que claramente les asustan, no acaba de tener esa finalidad, no funciona para eso, no hay una voluntad real de que la policía o los jueces lo apliquen para eso.

Aunque, por supuesto, todo eso pasa en Estados Unidos y ya sabemos que ese país es una cosa y el nuestro otra distinta, por lo menos hasta que pasen los tres años de diferencia para que lleguen aquí sus políticas.

¿Qué podemos decir?

Más vale tarde que renumerar

Por fin ha visto la luz el nº278 de Savage Dragon, aunque haya sido más de seis meses después de la aparición del 277. ¿Qué puede haber estado haciendo Erik Larsen este medio año?

Pues adivino que tener unas conversaciones de lo más interesante con sus abogados

De Buena Esperanza

Quizá mi post de la semana pasada sobre dibujantes jóvenes pecó de excesivo señoroismo y ha dado de mi una imagen equivocada. ¡Por supuesto que leo con gozo y hasta con aprecio a creadores de tebeos con edad para ser mis hijos!

Como Gerry Duggan.

Y si, por poner un ejemplo a vuelapluma, en uno de sus tebeos me topo con un personaje femenino que está embarazada…

…SÉ POSITIVAMENTE que su intención es reflexionar sobre la maternidad desde la óptica del empoderamiento y la perspectiva de género, reflejando la progresiva feminización del protagonismo de historias y su impacto en la gestalt narrativa del actual panorama editorial.

Y no para caer en el ultragastado topicazo casposo de señora preñada que se pone a dar a luz JUSTO en los más chungo de la batalla para liarla más.

No señor.

Para nada.

No mi Duggan.

¡Esas cosas ya no pasan en el moderno y sofisticado mundillo comiquero!

Enhorabuena, Carlos Gómez lee ADLO

El sábado pasado publicábamos este post de Nacho Teso. En él se mencionaba que Carlos Gómez seguía en Instagram a la cuenta de extrema derecha «España no está sola».

Y así era el sábado. No obstante, unos días después…

De hecho podemos ver en la captura que Carlos ha perdido 400 seguidores en unos días, mientras que él ha hecho la friolera de 60 unfollows en esa red social.

Tampoco sigue a la cuenta de aires trumpistas MEGA.
Ha dejado de seguir a Santiago Abascal.
Tampoco sigue ya a Vito Quiles.
Al artista abiertamente facha Vicente Cifuentes no le ha hecho unfollow, que es compañero.

Como vemos, Carlos claramente ha leído ADLO!

Y que siga a ROB! todavía nos congratula y nos da esperanzas.

Carlos, si estás leyendo esto: de ser un mierdas se sale. Esperamos que no te hayas hecho una cuenta B para seguir a fachas, como si Abascal fuera tu ex.