Vivienne Westwood: un legado

El pasado 29 de diciembre murió Vivienne Westwood, la diseñadora de moda británica que perfiló a finales de los 70 gran parte de la estética del emergente punk londinense. Su figura y papel dentro del movimiento siempre ha revestido cierta polémica. Frente a la presunta autenticidad antisistema de artistas y aficionados, Westwood y su entonces marido, Malcolm Mclaren, representan el impulso más comercial del movimiento. Ambos, más mayores que los iconos musicales como Johnny Rotten o Joe Strummer, emplearon el empuje mediático del punk para hacer dinero y publicitar su producto. En el caso de Westwood con mayor éxito que McLaren, logrando dar el salto de una tienda de nicho a las pasarelas mediáticas durante los 80.

Pamela Rooke* en algún momento de los 70, frente a la tienda de ropa de Westwood.

Fue la popularidad de los diseños de Vivienne los que acabaron de construir un imaginario colectivo sobre el punk fuera de la escena musical y su reducida proyección en forma de fanzines y videoclips caseros. Siendo la voz más influyente en el mainstream durante los 80, logró eclipsar una diversa y vibrante cantidad de facetas y unificar la idea de cómo vestían los punks alrededor de su propio universo de confección: estampados escoceses, patrones sadomasoquistas, pinchos, cadenas y paletas de colores vibrantes cruzadas con la monocromía. Así, fueron los diseños de Vivienne los que llegaron a la esfera mediática durante los 80 como la codificación de lo punk. En el cómic podemos encontrarlo en el look de Tormenta a partir del Uncanny X-Men 171 (dibujado en 1983) o Peter Pank (presentado en 1984). Es posible que  Claremont y Westwood hubieran llegado a conocerse dentro de la escena BDSM inglesa si el bueno de Chris no hubiera pasado la mayor parte de su juventud en Estados Unidos escribiendo para Marvel.

Tormenta en el 83, Westwood en el 77.

La colisión de intereses entre Westwood y el guionista de los X-Men no queda solo en Tormenta. A comienzos del año 81, caducada la explosión del punk británico, la modista comenzó a lanzar colecciones propiamente dichas en el mundo de la moda. Aquellas primeras colecciones reivindicaban una vestimenta antigua pasada por los filtros de la costura irreverente de Vivienne. Algunos de aquellos diseños agrupados bajo nombres como Pirate o Savages, o incluso el icónico vestuario diseñado para la banda Adam and the Ants, podría pasar perfectamente como una prueba de vestuario para el Club del Fuego Infernal, cuya primera aparición en los cómics mutantes data de 1980.

Adam & the Ants en algún momento entre 1980 y 1982.

La impronta de la estética punk en los cómics nunca llegó a desaparecer. Fue pasando de personajes principales a villanos y personajes de mal vivir a lo largo de la década de los 80 y al mismo tiempo, Westwood se fue distanciando de su época de camisetas rotas y chaquetas de contención. Su legado estético se amplió y abandonó la lucha por el reconocimiento de su lugar en la génesis del punk (una batalla cipotuda en la que su ex, McLaren, y Rotten pasaron décadas enzarzados hasta la muerte del primero hace unos años) y se centró en seguir diseñando nuevas ideas. Sin embargo, su influencia en el cómic estaba lejos de estar terminada.

Ropa diseñada por Westwood y McLaren alrededor del año 1976.

A finales de los 90 Japón estaba experimentando un revival del movimiento punk, encabezado por bandas como Shonen Knife (la banda favorita de Kurt Cobain, como llegó a afirmar alguna vez el cantante de Nirvana) o Hi-Standard, aparte del empuje de las bandas estadounidenses como Green Day. Este auge pervivía junto con los coletazos de otra subcultura altamente esteta e influida por el punk, el Visual Kei, cuyas raíces entroncan con una reinvención del glamour de las prendas de los siglos XVIII y XIX, que ya hemos mencionado como uno de los intereses de Westwood. En este contexto aparecen varios mangas muy centrados en la imagen y vestimenta de las subculturas alternativas: Kaine (1996), Kaikan Phrase (1997) y finalmente Paradise Kiss (1999), creado por Ai Yazawa. 

Un collar de Vivienne Westwood. Al otro lado, Nana Osaki dibujada por Ai Yazawa.

La figura de Yazawa es imprescindible a la hora de hablar del soho de comienzos del siglo XXI. En el año 2000 comenzaría a publicar un spin-off de su Paradise Kiss que se llamaría Nana, y que sigue siendo una de las obras más relevantes del manga reciente. Si su anterior trabajo se centraba en un grupo de estudiantes de moda, uno de los cuales se decantaba por diseños de estilo punk similares a los que Westwood había popularizado a finales de los 70, en Nana directamente nos remite a la escena musical del punk nipón y a la construcción de la identidad en el paso de la adolescencia a la vida adulta. Algo que Yazawa representa a través del vestuario de los personajes. Utilizando como patrón las colecciones y complementos de la marca de Westwood, Nana se convirtió en un referente del uso de la moda en el cómic, llegando a ser tan popular que la propia empresa de moda británica usaría el manga como plataforma para anunciar algunos de sus productos. Si os interesa algo más extenso sobre este tema, en lugar de fusilar a otro blog os dejo este enlace.

Imágenes de la colección de 1990 Portrait, de Vivienne Westwood.

 Curiosamente la obra de Yazawa está viviendo ahora un pequeño periodo de reivindicación : Norma Editorial está editando Paradise Kiss en una nueva y lujosa edición y Planeta editó Nana hace unos pocos años pero no descartemos que vuelvan a probar suerte. Justo ahora que el pop-punk de hace veinte años comienza un nuevo ciclo de popularidad con artistas que retoman la iconografía punk de los años en que se publicaban aquellos cómics. Las modas siempre encuentran la forma para volver. Ahora que se ha ido Vivienne Westwood, no está de más recordar que ella, antes que nadie, puso de moda las correas, argollas y bolsillos superfluos. ¡AVIVI VIV!

*Fe de erratas: originalmente la primera foto del post decía que era la propia Westwood la que posaba frente a la tienda. Pero un agil comentarista me ha sacado de mi error. Corregimos y pedimos disculpas.

¡Pyun, Pyun!

Llevábamos ya unas semanas para hablar de Albert Pyun, de hecho lo dejamos ahí encarrilado la semana pasada cuando hablamos de las películas de Marvel y de la necesidad de hablar del Capitán América de 1990 y de su director. Sí, era él. Pero no solo eso. Sabíamos que se encontraba muy enfermo, su mujer había pedido que si alguien tenía palabras de ánimo o de gratitud se las comunicara para hacérselas llegar. Y ese era nuestro propósito para hoy.

Entre medias la vida pasa, y lo que ha pasado es que ayer mismo se comunicó el fallecimiento de Pyun. Ya que este posteo no puede servir como homenaje en vida tendrá que serlo como recuerdo ante su muerte.

En realidad lo raro es que no hayamos hablado más -alguna mención se ha hecho aquí y allá- teniendo en cuenta no solo sus películas sino su decisión a la hora de crearlas, buscando una awesomidad que muchas veces hace que no se pueda resumir un argumento en tres líneas, explicar la película con normalidad o, simplemente, que la idea original llegue a hacer justicia a la que él tenía en su cabeza.

Pero empecemos por el principio: Albert Pyun nació en una base militar estadounidense en Hawái. Y dentro del clásico de los militares estadounidenses fue siguiendo a su familia de base en base. Eso le sirvió para vivir en, por ejemplo, Japón, y también para conocer las películas de muchos de esos sitios. Según su propia declaración fue el ver Doctor No lo que le hizo empezar a grabar cortos propios, allá por los 10 años, y a partir de ahí no dejaría el cine. En el instituto seguiría con el cine, por un lado contaría con su amigo Tom Karnowski, que actuaría como productor, y por el otro trabajaría de becario en distintas productoras haciendo un poco de todo, desde montaje a sonorización.

Todo esto serviría para que un día recibiera un mensaje de Toshirō Mifune, que había visto alguno de sus cortos y le ofreció un tutelaje. Así volvió Pyun a Japón, en principio para ver cómo trabajaba Akira Kurosawa en Dersu Uzala. Pero Mifune decidió que pasar casi un año en Siberia no le apetecía, más aún teniendo varias series contratadas. Y fue a esas series a donde se llevó a Pyun, a que estuviera a las órdenes de Takao Saito -el director de fotografía de Kurosawa– aprendiendo cosas.

A su vuelta a Hawái Pyun trabajaría en una productora de anuncios, aprendiendo a rodar rápido y barato, sacando el mayor partido posible al presupuesto del que contaba. Y a partir de eso la decisión de mudarse a Los Angeles y meterse en el negocio del cine como fuera.

Como fuera acabó siendo The sword and the sorcerer. Un éxito, la película que más recaudó en su carrera, y un ejemplo de lo que le gustaba, empezando por una espada awesómica con tres hojas.

Las dos laterales se podían lanzar. En serio:

Solo por eso ya se merecería una estatua, pero es que hay más en esa película que merece ser visto para ser creído. La trágica muerte del especialista Jack Tyree podría haber supuesto su final, pero la investigación concluyó que no había responsabilidad de la producción.

Lo siguiente que haría Pyun lograría ser más raro todavía. Radioactive Dreams no tiene mucho sentido en general, pero es Just your typical action-adventure-science-fiction-musical-fantasy in the post-nuclear world. Y no es que lo diga yo, es que esa era la frase de venta en el poster.

Llevamos solo dos de sus películas pero creo que ya está claro que tengo que recordaros que cualquier cosa que os diga sobre Pyun probablemente será cierta.

¿Que esta fue la película que hizo Michael Dudikoff antes de El guerrero americano y John Stockwell después de Christine? Pues sí, lo fue. Cualquier cosa es posible con él.

Por ejemplo, que su tercera película, Dangerously Close, con Stockewell de nuevo -esta vez justo antes de que hiciera Top Gun– fuera una crítica al vigilantismo USA reaganiano hecho de una manera muy complicada Y SIN EMBARGO suficientemente parecida a un telefilme que se estrenaría quince días más tarde, incluyendo compartir actores. Es una cosa notable, que se puede explicar en parte porque están basadas ambas en un caso real sucedido en Texas, y también porque los Taquiones son poderosos. Eso sí, el telefilme -que lleva por título The Brotherhood of Justice– está protagonizado por Keanu Reeves, Kiefer Sutherland y Billy Zane entre otros.

Para la tercera comienzo poniéndoos el poster, intentáis pensar de qué puede ir, y luego ya hablamos:

Efectivamente, es sobre un grupo de música que se pierde en un planeta abandonado de camino a un concierto que podría suponer su consagración. Me alegra ver que lo habéis pillado a la primera.

Con esta película comenzó también otro movimiento típico en la vida de Pyun: Le prometían un presupuesto para hacer la película y cuando empezaba a hacerla le decían que solo había una fracción. Así que puedes ver qué es lo que se estaba preparando cuando aún parecía que había dinero y qué en todo el resto. En este caso el decorado de la nave espacial. La solución de Pyun fue meter más escenas en la nave, que cuando más la ves más piensas que EN REALIDAD tampoco se habían gastado TANTO dinero. En fin, muy propia.

¿Y qué hizo en la siguiente? Pues darle su primer papel en el cine a Courtney Cox. Down Twisted es algo así como una película de aventuras. Suponiendo que Pyun estuviera decidiendo si quería hacer Thief o Tras el corazón verde. Si estáis pensando que esas películas no se parecen os podéis hacer una idea de la awesomidad del resultado. Que en algunos países como, digamos, España se estrenada como El tesoro de San Lucas puede hacer una idea de hasta qué punto pensaban estirar la realidad para buscarle un título.

Alien from L.A. fue su intento de hacer una versión de Viaje al centro de la tierra, lo que tiene más gracia viendo que la siguiente película en la que intervino fue Journey to the Center of the Earth. En realidad la primera, fuera de la falta de sentido general de la historia, es una buena película. La segunda, por otro lado… es lo que pasa cuando dejas a los productores cerca de las cosas, primero ponen a un director en el proyecto, luego ponen a Pyun para que haga una secuela de su película anterior, y al final se dedican a mezclar ambas sin mucho sentido ni intención. Que engañaran a una actriz inglesa para que fuera Su lanzamiento en USA -no lo fue- entra dentro de las improbabilidades propias.

Supongo que esperaréis que ahora diga algo sobre su próximo proyecto siendo algo más sensato. Ya. No va a pasar.

Su siguiente proyecto fue… Spider-Man.

Bueno, quizá podríamos decir que su próximo proyecto era… Masters del Universo 2.

En realidad lo eran ambos. La idea era crear unos decorados que se pudieran usar en ambas películas y grabarlas casi a la vez.

Eh, ¿qué podría salir mal?

Pues que la productora perdiera a la vez ambos derechos.

Una vez más, ¿os mentiría yo?

Pyun decidió que se podía salvar la compañía si aprovechaban el dinero que se habían gastado en los escenarios para rodar otra película. En su cabeza sería una película de Chuck Norris. En su cabeza eran muchas cosas. En cualquier caso, el resultado sería

Efectivamente, Cyborg era una película en la que prácticamente no había cyborgs y en la que el productor le dijo que mejor que Chuck Norris pusieran a Jean Claude Van Damme. La película en sí sería otro éxito, aunque no tanto como para salvar al estudio. Pero ayudaría a Van Damme a seguir progresando en su camino y crearía también otro precedente con Pyun. Que le quitaran el corte final por desavenencias. Es cierto que Journey… podría ponerse como el primer caso, pero es que a partir de aquí sería casi la norma.

El asunto es que fue JCVD el que lo hizo aquí, se fue con su amigo montador y entre los dos se pasaron dos semanas montando una película diferente porque no le convencía la idea de Pyun.

¿Que cual era la idea de Pyun? Pues hacer una ópera rock en blanco y negro con mucho grano en la imagen para contar un western postapocalíptico dramático llamado Slinger.

Van Damme consideró que mejor un pegahostias de toda la vida, aunque fuera en fantástico y con una trama un tanto esquiva. Pero espero que sepáis valorar que casi tuviéramos una ópera rock en blanco y negro dramática con Chuck Norris.

¿Es esta la más increíble historia de la película? Tampoco.

Pyun aprovechó mientras se preparaban para rodar las tomas nuevas que necesitaba la versión de Cyborg de JVCD para aprovechar por escenarios y el material y grabar en tres días una película y llamarla Deceit. Soy absolutamente incapaz de explicar de qué va. Hay tres personajes principales, eso sí. Pero os pongo mejor la sinopsis habitual de la película.

Two outer-space aliens visit Earth with the intention of blowing it up, but they meet a hot blonde and decide to postpone the planet’s destruction in order to try to score with her.

Me niego a intentar traducirlo, o explicarlo.

Y ahora llegamos a su siguiente película que fue pensada para lanzar la 21st Century Film Corporation de Menahen Golam. Una gran producción. Es decir…

Una de superhéroes.

Podría dedicar una entrada entera a la película de Capitán América y me quedaría corto. Entre las historias que se cuentan de ella, además de que el banco le quitó el apoyo a la productora según se empezaba a roda, está la del responsable del dinero que intentaba sacarlo de donde pudiera, aunque eso significara llevar maletines con dinero, sacarlo de donde podían o… bueno… llevar maletines vacíos fingiendo que estaban llenos de dinero. La decisión de que los villanos fueran todos italianos en lugar de alemanes, o mi momento favorito:

Sí, sí, sé que esto está editado. para que la escena vaya más rápida y para que salga sangre del brazo de Cráneo Rojo. Pero la idea principal es la misma. Si el Capitán América te agarra el brazo TE LO CORTAS. No cuento más porque algún día haré una entrada solo para esta película porque se lo merece. Aunque sea solo por el anuncio en Variety.

A continuación llegó Kickboxer II, y un poco más adelante la IV. También en las de pegarse tendríamos Bloodmatch, Hong Kong ’97 o la saga Nemesis.

La saga Nemesis es enormemente entretenida pero también demuestra cómo le funcionaban las cosas a Pyung. En su idea original en Cyborg lo iba a interpretar una joven de 13 años pero el productor le dijo que mejor un señor adulto y él dijo que venga, que vale. (Por supuesto en cuanto pudo -la segunda- puso a una mujer de protagonista) Y de Dollman no os cuento nada porque algún día saldrá también posteo por allí.

Lo que sí que hubo fue una película que os pongo tal cual y vosotros decidís:

Brain Smasher… A Love Story protagonizado por Andrew Dice Clay y Teri Hatcher.

Sam, a model, helps her botanist sister smuggle a red lotus to Oregon. A bunch of Chinese «ninja» monks want the lotus and try to get Sam so as to force an exchange. A bouncer helps Sam.

Knights iba a ser la continuación de Cyborg pero luego no, Arcade -otra que es pa’ verla- tuvo que retrasar su lanzamiento cuando Disney vio un material promocional y les amenazó por fusilar el diseño de Tron. (Con Disney pasaban estas cosas, cuando quiso rodar Omega Doom en EuroDisney postapocalíptico con todos los personajes siendo animatrónicos que seguían con vida tampoco le dejaron. Unos sosos) Así que cambiaron los CGIs del final -sí, en serio, y sí, en 1993- que a su vez cambiaban el final pero bueno. Lo que no impidió que hubiera mercados a los que se enviara la primera versión. A estas alturas ya no sé si por error o a propósito porque es todo creíble.

La verdad es que podría hablar de cada una de las películas porque esto no tiene final. Que lo mismo te montaba un remake de Yojimbo con Rutge Hauer, que dirige cuatro películas con Ice-T, monta una de Lovecraft que… bueno… la monta, prepara segundas partes de películas suyas y ajenas -en serio, hizo una segunda parte de Streets of Fire llamada Road to Hell contando con Paré y Van Valkenburgh, y las canciones de la origina- o se montaba ideas como su última película: Interestellar Civil War.

Una película cuyo resumen os dejo buscar, pero os aviso ya de que hay un Imperial Empire.

Ha quedado muy apresurado todo esto, supongo que podría haber quedado muy largo, quién sabe. Pero he decidido no seguir una por una porque aunque hay mucho más que podríamos contar hay algo más importante.

Pyung dio multitud de entrevistas, nunca decía que no a una, y en ellas siempre hablaba maravillas de la gente con la que había colaborado. En el peor de los casos -los productores, vaya- hablaba de desacuerdos o de cosas que no hacía falta recordar, pero no hacía el clásico de poner a parir a toda la gente todo el tiempo que es tan habitual en estos casos. Echando siempre la culpa a los demás de no haber llegado a más.

Y eso es lo segundo. Pyun amaba el cine tanto que estaba siempre dándole vueltas a qué hacer a continuación, sin preocuparse por no haber sido más conocido, simplemente contento de poder hacer películas. Calificándolas no por su éxito monetario, su impacto o sus premios sino por lo cerca o lejos que se habían quedado de su visión original -y ya habéis visto lo que eso siginificaba aquí-.

En 2013 anunció que por desgracia tenía esclerosis múltiple, en 2017 que además sufría de una forma de demencia. Procuró que ninguna de ellas le parara y lo que buscó fue la manera de seguir haciendo películas pese a ello.

Hace unas semanas su mujer pidió por Facebook que si alguien quería decirle lo que había significado su cine le escribiera, que los mensajes le animaban mucho. En aquel entonces comentamos la posibilidad de hacer esta entrada, que siempre parecía merecer un poco más de espacio. Otra imagen, otro clip.

No hemos llegado a tiempo para que nos lea. Pero esperamos llegar a tiempo para decir que Albert Pyun se merecía como pocos autores el respaldo y aliento de esta nuestra desorganización.

AVIV NUYP!!!

Vértice

Hoy en día decenas de dibujantes españoles trabajan para la Marvel, la DC o alguna otra editorial norteamericana. De hecho es posible que nos costara encontrar a alguno que en algún momento no haya publicado para alguna editorial extranjera más o menos confesable.

Por eso es dificil que la gente nacida de los 90 en adelante se haga una idea de todo lo que representa Carlos Pacheco para algunos de nosotros.

Es imposible explicarlo sin caer en el señormayorismo. Sin hablar de aquellos tiempos remotos, los de Antes De Internet™ y Cuando Sólo Había Dos Cadenas De TV™. Porque Pacheco pertenece a otra generación, la Generación Vértice.

El origen del título del spin off de Iberia Inc. Y es que la sombra de Ediciones Vértice es alargada. Tanto que se siguen usando sus traducciones de nombres de personajes como Estela Plateada o Mercurio.

Y hay editoriales que siguen publicando sus portadas.

Y de la misma manera que alguien que no lo viviera no puede hacerse una idea del brutal impacto que supuso el estreno de La Guerra de las Galaxias en 1977 no se puede comprender lo que representaba encontrarse un número de Spiderman o de Los Cuatro Fantásticos en unos kioskos dominados por Mortadelo, Zipi y Zape, El Jabato o El Corsario de Hierro.

Y si acaso algún número de la DC de Novaro.

El mundo era un lugar mucho más grande entonces. En todos los sentidos, casi todos ellos negativos. Antes de la llegada de lo digital las distancias eran tan enormes que a veces eran insalvables. Y si poder leer aquellos tebeos extraños y exóticos era dificil pensar en algún dia poder crearlos era directamente imposible. Lo más parecido que existia eran los autores que estaban dibujando material para editoriales británicas a través de representantes. Años más tarde Ezquerra co crearia al Juez Dredd y todavía más tarde Maroto dibujaría Las Crónicas de Atlantis. Pero eran profesionales con décadas de experiencia.

Eran los Ditko y los Kirby. Pacheco era Roy Thomas. El primer fan local que logró ascender a creador. Primero, cuando el sueño todavía era imposible, con portadas de comics Marvel de Fórum y hasta algún proyecto propio.

Luego, y no por casualidad, con trabajos para la Marvel UK. La Marvel que en realidad no era 100% Marvel pero estaba más cerca y era más accesible.

Y finalmente trabajando para la Marvel «de verdad». Entrando por la puerta grande a finales de 1994 con una miniserie protagonizada `por Bishop. Con la franquicia que barría con todas las franquicias…

…y dibujando pistolones, cartucheras, dientes-dientes y escamoteando pieses como ROB! manda.

De todos los crios que aluncinaron al descubrir el Unverso Marvel en las ediciones de mierda de Vértice Pacheco fué el primero que logró llegar a crear historias para esos mismos personajes. No sólo como dibujante, abriendo el camino a los que vendrían después, sino finalmente como co-autor completo junto a Rafa Marín del grupo que mejor define ese universo.

Es cierto, hubo alguien antes que Pacheco. Un artista incluso más grande y de mayor influencia. José Luis García López.

Pero no estoy hablando de la historia de los cómics, estoy hablando de mi historia de los cómics. García López había emigrado a los EEUU en 1974 y ya le conocimos como autor de tebeos norteamericanos. Pacheco y Marín no eran simplemete dos españoles escribiendo y dibujando Los Cuatro Fantásticos, eran dos de los nuestros. Y habían conseguido algo que en nuestros tiempos de fans lectores nos parecia casi tan inalcanzable como llegar realmente a ser un superheroe.

Imagínate crecer adorando Star Trek. Imagínate llegar a ser guionista y director y ser responsable de la siguiente serie de Espacio Profundo Nueve.

Ahora imagínate lograr eso sin que existiera internet y habiendo sólo dos cadenas de TV.

Más allá de su trayectoria y sus logros profesionales eso es lo que siempre representará para mí Carlos Pacheco.

Aunque no fuera primo de Warren Ellis.

Y aunque en mi cabeza, y por culpa de Guillem March…

…siempre se llamara Carlos Pancheco.

Se ha Escrito

A todos nos ha sorprendido la triste noticia del fallecimiento de Angela Landsbury.

Todos nos hemos hecho la misma pregunta. ¿Sólo tenia 96 añQUIERO DECIR ¿Seguia viQUIERO DECIR nos ha sorprendido.

Y en pocos casos como en este se puede decir que un actor se ha ganado la inmortalidad gracias a ese papel en el que la seguiremos recordando mientras el mundo sea mundo y exista la humanidad.

Semadar, la malvada zorrupia sexi bíblica de Sansón y Dalila.

Diso Salve a Ya-Sabeis-Quién

Amigos, la actualidad histórica de estos convulsos tiempos que nos ha tocado vivir apenas nos da un respiro. No habíamos terminado de hacernos a la idea del fallecimiento de Mikhail Gorbachev cuando el destino decide volver a golpearnos con saña.

Como quizá hayais oido mencionar de pasada en algún lugar…

…LA REINA DE INGLATERRA HA MUERTO.

Y todos, quiero decir TODOS, sabemos lo que eso significa ¿verdad?

¡¡¡COMIENZA EL REINADO DE LAS SUPERREINAS!!!

Cuatro misteriosas reinas aparecen de la nada clamando ser la verdadera Isabel II.

Está la negra…

…la cyborg…

…la adolescente…

…y la… ahm… diferente…

¿Cuál de ellas es la VERDADERA reina?

¿Quizá NINGUNA?

¡TÚ DECIDES!

NOOOO ja ja, tontitos, no os esforceis en hacer click, que es sólo un ´jpg. Como si no supieramos a estas alturas que con los temas de la Monarquía VOTAR NO, CACA.

Piando en agosto

Muchos rusos en Rusia

¿Bondadoso filántropo que puso fin a la Guerra Fria? ¿Vil esbirro del capitalismo que cercenó los Logros del Socialismo? De Mikhail Gorbachev bien se puede decir que, como en toda figura de importancia histórica, su retrato tiene Luces Y Sombras™.

Y su importancia histórica es indudable. En una época tan convulsa como las dos últimas décadas del siglo XX logra destacar entre una miríada de personajes trascendentales. Es cierto que ninguno apareció en más tebeos que Ronald Reagan, tanto de Marvel como de DC. Como también lo es que el Ayatolah Khomeini es el único dignatario que logró protagonizar un tema de Siniestro Total.

Pero en la galería de líderes internacionales que marcaron el curso de la historia sólo hay uno que pueda presumir…

…de haber aparecido como estrella invitada en un Street Fighter.

El sabio que sabía demasiado

Álvaro avisa de que don Jesús se ha ido al Cielo de los Tebeos. Una figura esencial en la crítica y la divulgación de la historieta en este país y uno de los que primero se la´nzó a abrazar las nuevas tecnologías. Tanto que la internet comiquera de entresiglos (incluyendo este mismo blog) no hubiera sido lo mismo sin él

Como los taquiones son poderosos esta misma semana estaba previsto que la figura de Jesús Cuadrado volviera a ADLO! Novelti Librari. Ya llegaremos a eso. De momento, como homenaje inmediato os dejamos una entrevista realizada por la revista Mondo Brutto en 1997 y publicada en su nº11

(Iba a digitalizar la entrevista cuando me acordé de que Fruno ya lo había hecho. Me he aprovechado de la situación y he usado sus escaneos para no trabajar dos veces, así que queda reconocido aquí el origen de este material)

La portada de Batman que se volvió real

No soy muy de poner en este blog descubrimientos ajenos, pero con esta portada haré una excepción. Y es que hoy no se me ocurre mejor forma de homenajear a los caídos

Adrienne Roy (colorista, 1953-2010)
Norm Breyfogle (dibujante, 1960-2018)
Denny O’Neil (editor, 1939-2020)​
Albert DeGuzman (rotulista, 1948–2022)
Alan Grant (guionista, 1949-2022)​