Desde aquí repartimos ideas y conceptos para la manipulación creativa y el abuso cultural. Somos el diario de lo genial, y el pensamiento de lo imposible
En este largo y doloroso gotterdammerung que nos está tocando vivir hoy debemos despedir a otro dios entre mortales. Y nuevamente es un cartelista
Drew Struzam.
Otra noticia que no por esperada es menos triste.
El arte de la carteleria es especial porque funciona en dos direcciones. Una es la de la película cuyo existencia queda ligada para siempre al cartel que la presentó por primera vez.
Otra es la del póster como objeto artístico en sí mismo apreciable independientemente de la película.
Pero existe una tercera en la que la imagen del cartel se convierte en un icono que define el microgénero que inaugura o del que se convierte en mejor ejemplo.
Como el ochentero de señores mazados mostrando chicha mientras sostienen pistolones (dos semanas seguidas lamentando la pérdida de ilustradores de Rambo, ay…)
Y Drew Struzan no sólo triunfó en esas tres vias como ningún otro artista en la historia. Lo hizo desarrollando un estilo propio y perfectamente reconocible a simple vista.
Al mismo tiempo siendo capaz de abarcar desde lo más épicamente viril y machote…
…a lo más delicádamente sensible y poético…
…incluso tonteando con el Art Decó…
…¿o era Art Nouveau?
Y todo ello al mismo tiempo que dominaba la comedia…
…porque a estas alguras no tengo que explicar que el muy cabrón también era un maestro del retrato, ¿verdad?
Haber pintado el poster del Tarzán guarrillo ochentero de Bo Derek que POR LO QUE SEA no se atrevieron a usar.
Sí, el de la enorme trompa.
Y haber sido un adelantado a su tiempo en una de esas cosas que tanto hacen lloriquear a ciertos sectores Ni De Derechas Ni De Izquierdas™ del público moderno: cambiar a negra la raza de un personaje que originalmente era blanco.
Con su póster para El Príncipe de Zamunda…
…que es un reciclaje de uno rechazado para la secuela de Cocodrilo Dundee.
¿O acaso nos encontramos ante otro caso en el que la culpa la tienen…
En esta ocasión nos ha dejado un ilustrador de carteles cinematográficos. Uno de esos autores no demasiado conocidos por su nombre pero cuya obra ha sido vista por todo el mundo en una u otra ocasión.
Allá por 1969 gracias al spaghetti western pilla el inicio de la ola que va a ser la explotation italoeuropea de las siguientes décadas.
Y se convierte en prácticamente el cartelista oficial de las estrellas de la época como Belmondo o Celentano.
Y, claro, ellos.
Tanto juntos como por separado.
Pero en aquellos tiempos los cartelistas europeos no sólo ilustraban producciones locales. Hasta finales de los 90 era habitual que las distribuidoras no dependieran de las productoras originales extranjeras y se encargaran de crear de cero las campañas publicitarias. Incluso encargando pósters nuevos.
En algunos casos como el de Starfighter (1984) eran meras réplicas del original con algunos elementos del fondo cambiados. Pero en otros los italianos decidian MEJORAR el diseño.
Por ejemplo los necios norteamericanos podian haber decidido que el póster de Air America (1990) prometiera una divertida aventura de colegas entre Mel Gibson y Robert Downey Jr. por el simple y trivial hecho de que la película era exactamente eso.
Afortunadamente Casero estaba ahí para cambiarlo por el anuncio de una tensa epopeya de combate durante la guerra de Vietnam protagonizada por Gibson.
En plena efervescencia de la comedia italiana de tetas y culos, de Jaimitos, profesoras y enfermeras…
…qué espectador que no fuera británico querría ver una farsa, por muy satírica, outrageante y provocativa que fuera, como el Britannia Hospital (1982) de Lindsay Anderson.
Pero ningún europeo continental de sangre caliente…
…se perderia un intrigante y explícito blandiporno entre robots diseñados por Sorayama.
¿Vosotros entrarias a ver La Ley de la Calle (1983), un tostón sobre adolescentes callejeros aburridos que no ven futuro a sus vidas…
…o correriais a ver La Ley de la Calle (1983), la desesperada lucha por la supervivencia de jóvenes guerreros urbanos postapocalípticos?
No extraña que Tarantino lo escogiera para pintar el cartel de Érase una Vez en Hollywood (2019) y los de los filmes ficticios rodados por el personaje de DiCaprio.
Pero hay otra cosa que debemos agradecerle a Casaro y los distribuidores italianos de los ochenta. Un logro histórico e irrepetible.
Y es que cuando en 1982 les llegó el póster de Acorralado debieron pensar que por muy pintado por el mismísimo Drew Struzam que estuviera no era lo bastante viril e impactante. Ni lo era su título original, Primera Sangre, que sonaba a llorica que se queja en cuanto se pincha un dedo.
Y sabiamente decidieron cambiarlo…
…por el apellido del protagonista cambiando para siempre el destino de una de las más quintaesecnciales sagas del cine de acción contemporaneo.
¿O acaso de verdad os creeis que hubiera triunfado igualmente de no haberles copiado la idea los productores norteamericanos y haberse ido titulando Segunda Sangre, Tercera Sangre, Cuarta Sangre y Sangre Final?
Esta semana hemos despedido a una de las más grandes estrellas de la historia del cine. Robert Redford.
Robert Redford era una de las más grandes estrellas del cine por estos motivos que vamos a explicar y esta semana lo hemos despedido.
De su larga trayectoria en la gran pantalla cabe destacar su participación en el tan de moda ahora cine de superheroes. Que comienza con una aparición en la serie de Los Defensores.
Continua con un papel secundario en la primera película protagonizada por el Hombre de Hielo.
Y culmina con la película de Electro, cuyo fracaso comercial cortó de raiz los planes de rodar sucesivas adaptaciones protagonizadas por los villanos de Spider-Man.
Pero si por algo destacó la carrera de Redford es por DLL not found
Y eso sin tener en cuenta sus muchos otros éxitos como por ejemplo…
…obra cumbre del cine deportivo Zapatillas (1992) o la considerada como uno de los mejores musicales de la historia del cine…
No cabe duda que si se pudiera resumir en una sola frase su larga y fructífera trayectoria esta seria HTML format not recognized
Grok, reescríbeme esto sin que parezca generado por IA. Y borra esta anotación, que luego Tito Borja me echa la bronca a mí. Oye, qué clase de nombre es «Grok», ¿es de uno de esos lugares de África de los que venís los inmigrantes, como Jakarta o Calcuta?
Qué mejor manera de celebrar su vida y su obra que recordando su mayor logro histórico. Uno cuya luz es tan brillante que casi anula las sombras que también abundan en su carrera.
Todo comienza en 1987 cuando Shooter es despedido de la Marvel y en lugar de hacer lo habitual y pasarse a la DC decide montarse su propia editorial con casinos y furcias: Valiant. Es la época en la que la burbuja del mercado directo y la especulación se sigue inflando como si fuera la cuenta corriente de un familiar de presidenta autonómica.
En Valiant se dedica a editar nuevas aventuras de viejos personajes de la Gold Key como Solar o Magnus y a traerse de la Marvel a autores como Bob Layton con quienes crea nuevos títulos como Shadowman, Bloodshot o X-O Manowar.
Es despedido en 1992 y como no podría ser de otra manera monta otra editorial.
Pero por muy desafiante que fuera Defiant la burbuja del mundillo está en pleno pinchazo y cierra a los trece meses. Sin embargo su trabajo aquí, como diria Leonard Nimoy, había concluido.
Fundaría otra editorial más, Broadway Comics.
¿Que si sus títulos eran diferentes?
HABER…
…lo del anuncio de serie mostrando la teta era una broma que mucha gente no quiso pillar ¿VALE? Que os ponen una teta en la cara y no veis otra cosa.
Mientras tanto los personajes de Gold Key fueron comprados por Dark Horse y luego por Dynamite, mientras que los nuevos se van a Acclaim para ya en el siglo XXI acabar en una refundada Valiant.
Y aquí es donde los astros se alinean preparando una carambola histórica que tardó décadas en completarse. ¿Os suenan esos «próximamente una superproducción de Hollywood» que encabezan durante meses o incluso años series o libros que nunca acaban siendo adaptados a superproducción de Hollywood?
Pues la de Bloodshot se terminó haciendo de verdad.
Y con ese golpe final en la que la bola blanca mete las dos últimas bolas de color antes de entrar por la misma esquina haciendo que el p´`ublico se levante a aplaudir…
…Bloodshot (el Film) se estrenó justo a tiempo de pillar el confinamiento mundial debido a la epidemia de COVID-18.
Logrando permanecer UN AÑO EN PANTALLA en estos tiempos de multisalas y streaming en los que sólo las películas evento excepcionales pueden aspirar a sobrevivir cuatro, quizá cinco semanas consecutivas en salas.
Cuando logres una hazaña semejante hablamos, John.
-Perdone, ¿dónde estamos exactamente? -Ah, sí. Este es el despacho donde se decide dónde va la gente. -¿Cómo que a dónde va? ¿Dónde voy a ir? -Ah, ya sabe… Puede ir al Lado Bueno… o al Lado Malo. -Entiendo… -¿Está seguro de que lo entiende? -Sí, sí. Pero no es esto como me lo esperaba. Pensaba que ya tendrían arreglado el papeleo cuando llegase. -No, no. Hay demasiada clientela y no tendría sentido estar actualizando los ficheros todo el rato, de modo que preferimos revisar sus expedientes aquí, cuando ya han llegado. -Bueno, si me pregunta, eso suena a que quiere que yo haga su maldito trabajo. En mis tiempos un editor de tebeos podía llevar 75 cómics al año, y ustedes no se pueden hacer cargo ni siquiera de que cuando te llega la hora ya esté todo listo. -Bueno, señor… eh, Shooter. Usted puede seguir echándome la bronca todo lo que quiera, pero yo voy a ir abriendo su expediente, a ver qué me han dejado por aquí. -¿Dejado? ¿Quién le ha dejado a usted nada sobre mí? -¡Ah! Ya sabe. Cuando uno pasa al Otro lado le damos la opción de dejar informes que se añaden al expediente de los clientes que aún están por venir. -Pues estamos jodidos. -Bueno, señor Shooter, no se preocupe. Mire, precisamente tengo por aquí una carta de recomendación para el Lado Bueno de un tal Vicenzo Colleta. -¡Ah, el bueno de Vince! Así que está en el Lado Bueno. -Oh, me temo que no. El Sr. Colleta fue enviado al Lado Malo debido a las pésimas indicaciones que contenía su expediente de unos fans de un tal Jack. Pero eso no invalida nada de lo que aquí dice de usted. Le pone bastante bien. Hasta le compara con Jesús. -Oh, bueno. Espero que eso no sea un problema de blasfemia por aquí. -No, no, no se preocupe. A nosotros ese tipo de cosas nos divierten mucho. Por lo que veo, sr. Shooter, se dedicaba usted a editar cómics. Tenemos más cartas aquí, en este expediente. A ver si todas son igual de buenas. -Estamos jodidos. -Ah, mira, aquí tengo una de un tal Sr. Neal Adams. -Estoy BIEN jodido.
-… -¿Qué pasa? -Bueno, es una carta bastante larga. El Sr. Adams deja desde luego unos cuantos recados. Aquí hay concretamente una cosa sobre los contratos de “work for hire” y un sindicato que a usted no le convenía. Y una cosa sobre utilizar a trabajadores despedidos de otra editorial para presionar a los suyos a aceptar ciertas condiciones. -Bueno, pero estoy seguro de que Neal también reconoce que eran otros tiempos y que… -No, la verdad es que no dice nada de eso. -Pues estamos jodidos.
-Mire, Sr. Shooter, le voy a ser sincero. Creo que está usted de suerte, porque veo en algunas de estas cartas muchas menciones a otra gente que no se ha debido de morir todavía. -Nunca pensé que me alegraría de que John Byrne me sobreviviera. -El caso es que aquí también podemos un poco revisar lo que dice la gente de usted cuando se ha muerto y ellos siguen vivos. Pero eso nos va a llevar algo más de tiempo, claro. -Pero bueno, esto es el colmo. Parece que sean ustedes unos aficionados. Uno esperaría que en una industria tan consolidada como la suya no le hagan a uno todas estas tonterías solo para decirle si va a un Lado o al otro. -Mira, Sr. Shooter. Comprendo que usted crea que puede hacer mi trabajo mejor que yo. Por lo que he estado viendo, no soy el primero al que le ocurre. Pero esta es una medida que rara vez es necesaria. Solo nos pasa con aquellas personas que tienen, ya sabe, un legado complicado. -¿Complicado? ¿Cómo que complicado? Salvé a esa maldita compañía durante una década. Creé un programa de royalties para que los autores cobrasen un porcentaje a perpetuidad. Hasta los que eran unos mantas lo cobraban. Y potencié el mercado directo, lo que supuso la salvación de la industria y la creación de miles de puestos de trabajo en América. Pregunte a quien quiera. ¿Sigue vive Chris Claremont? ¿Sigue vivo Walter Simonson? ¿ Louise? -Sí, señor Shooter, todas esas personas que usted me dice están vivas. Pero tengo por aquí un aviso de que muchas de las cosas que usted asegura que hizo por la industria no son mérito de usted. -¿Cómo que no? ¿Y quién las hizo si no? -Aquí mencionan a una tal Jenette Khan, pero me temo que tampoco ha pasado por aquí a dar su versión de los hechos. -Hay que joderse.
-Bueno, señor Shooter, ¡está todo solucionado! -¿Qué me dice? ¿Cómo que solucionado? ¡Llevo aquí una eternidad! -No se haga el martir, hombre, que han sido solo unas horas. Pero acaban de llegar palabras de Arriba. Y dicen que todo bien con usted. Le damos acceso al Lado Bueno ahora mismo. -¿De Arriba? ¿Quiere decir de Arriba-Arriba? ¿Del más grande? -Por supuesto, sr. Shooter. De ÉL en persona. Y si él le da el visto bueno, va a misa. Que tenga una buena vida eterna, señor.
Antes siquiera de que fuera considerada cultura, la historieta se popularizó como una forma de entretenimiento asequible. La falta de competencia hasta la llegada de lo audiovisual, la electrónica y las redes hizo que fuese extremadamente popular, y por tanto aquellas publicaciones periódicas seriadas eran una forma extraordinaria de mover papel, lo que permitía hacer llegar grandes cantidades de publicidad. Y esos ingresos adicionales conseguían que el precio de los ejemplares se mantuviera en unos parámetros que un chavalín pudiera adquirirlo sin causar un trauma económico a la familia. En el comic-book americano el número de páginas y la cantidad de ellas con historieta ha ido cambiando, pero a grosso modo (asumiendo 20-22 páginas de historieta en un cuaderno de 36 páginas incluyendo cubierta) podríamos decir que 40% del contenido de un cuaderno es contenido no historietístico. Emplazamiento para publicidad.
De hecho, repasar la evolución de la publicidad en los comic-books a lo largo del tiempo constituye un reflejo de las inquietudes de su público objetivo, de las modas y cambios de cada época.
Estos clásicos evolucionaron luego a cremas para las espinillas, cartuchos para videojuegos, discos, libros de fantasía…pero al mismo tiempo estas páginas para publicidad también marcan el estado de la industria. Ese número de páginas era fijo, pero ¿tenían anunciantes como para llenarlas todas? y si no era así ¿con qué contenido llenaban las restantes? con anuncios de sus propias publicaciones.
Por tanto, el porcentaje de páginas de anunciantes externos respecto a las de anuncios propios marca con un ligero desfase el estado del mercado. En épocas de poca venta, la poca publicidad externa asociaba hacía que se crease mucha publicidad propia, mientras que en momentos de boom los anuncios de convenciones, de milehighcomics o listados de compra por correspondencia llenaban todo el espacio disponible.
Si habéis pasado tiempo y dioptrías ojeando estos listados, estáis en el sitio adecuado.
¿Dónde estamos ahora?¿todavía venden comic-books? sobreviven, las cifras de ventas no son ni mucho menos las de otros tiempos. Sigue habiendo anunciantes externos y anuncios propias, pero a medida que los externos disminuyen, ni siquiera dan abasto para anunciar propios que merezcan la pena. En nuestro mercado, Panini encontró el filón para completar las paginaciones (porque digámoslo claro, el pase de 22 páginas de historieta a 20 les hizo un roto, sobre todo en grapas dobles y cuadernos con lomo) con ilustraciones de portadas alternativas, material que justamente en origen utilizan principalmente para multiplicar la oferta, pero que también sirve como material extra de los recopilatorios. Y al no poder tirar de estas portadas, los americanos han encontrado, posiblemente sin haberlo querido pero en la práctica sucedió, con las páginas de homenaje a los creadores fallecidos recientemente.
Stan Lee, Steve Ditko, Carlos Pacheco, Gary Fiedritch, George Pérez, John Romita…son algunos artistas que así de memoria recuerdo haber visto una página de duelo por su partida en los comics americano, y algunas de ellas se han visto repetidas en las ediciones españolas. Y es un homenaje merecido, por supuesto. Lo que pasa es que una vez abres esa puerta ¿cuándo la paras?
El Universo Marvel va para los 65 años, DC lo supera por más de 20 años. Las noticias son globales, si algo sucede se sabe al momento en todos los rincones del globo. Hay mucha gente mayor famosa ahí fuera. Mucha gente que cuando llegue el momento tendrá su página de homenaje en los tebeos correspondientes del mes. Y si se da la coincidencia de dos fallecimientos notables el mismo mes, el más reciente saldrá el próximo…y esperemos que no se junten tres o cuatro, que tampoco es plan de que a uno le toque el turno de salir medio año después del deceso.
Y me ha dado por hablar hoy de esto por dos motivos: porque ojeando grapas de los años noventa buscando anuncios propios me di cuenta de que durante el boom de los noventa en DC llegaron a tener cuadernos con todas las páginas ocupadas con anuncios externos, y porque si no hace nada lamentábamos la marcha de Peter David, hoy toca referirnos a la marcha de Jim Shooter.
Palabra de ROB!, que por lo que sea no se anima a pasarse a Bluesky.
Hay toda una generación de Grandes en nuestras memorias, muchos de ellos siguen activos. DisfrutAdlos mientras podamos.
Algunos ya estamos en la edad en la que los autores clásicos que mueren los hemos visto nacer artisticamente. Son parte de nuestras vidas porque sus trayectorias profesionales han corrido en paralelo. Todo el mundo está compartiendo sus títulos preferidos. Son tantos hace dificil escoger un momentos concreto.
Podría ser la sibilina manera en que saca a Sabra en su Hulk y frente a la falsa equidistancia Ni De Derechas Ni De Izquierdas™ que muestra Bill Mantlo en el episodio en que la creó…
…la retrata como una quejica victimista, diciendolo casi todo sobre el sionismo sin siquiera sacar a ningún palestino.
Tal vez cuando creó Star Trek: New Frontier. Una saga de novelas planteada como una nueva serie spin off de La Siguiente Generación.
Que resultó ser mejor que más de una de las series oficiales de imagen real. Y en una época en que a lo más que llegaba la representación LTGB+ en Star Trek era a un piquto entre simbiontes mostraba a parejas homosexuales y hasta un/a coprotagonista de género fluido.
Quizá el hecho de que en la serie de Los Viejos Científicos que escribia para DC creara al villano Sweeney…
…y luego se lo llevara al Universo Marvel a trabajar de dueño del gimnasio al que iban Betty y Marlo.
Posiblemente cuando a la altura del episodio 17 de Justice los responsables del Nuevo Universo deciden hacer uno de los primeros reboots suaves de la historia de los cómics con el ahora ultraclásico slogan «todo lo que creias saber era mentira«.
Y aunque el argumento es de Mark Grüenwald…
…queda inmediatamente claro que los diálogos los está escribiendo David.
Podría ser cuando se puso a escribir la serie post Crisis de Supergirl durante la época en que se cumplía a rajatabla la regla de que Superman era el único kryptoniano superviviente. Donde aparte del abanico de represenatividad a que ya nos tenia acostumbrados…
…se adelantó un par de décadas debate sobre ser intolerante con los intolerantes…
…poniendo en boca de un personaje judio como él la respuesta de que por supuesto que hay que ser tolerante con ellos.
La serie terminó antes de tiempo. La Doncella de Acero ex-Matrix acabó apareciendo en uno de los infiernos de la DC como un demonio que se creia Supergirl.
Pero Peter también ya se la habia llevado a otro lugar mejor.
Uno que en realidad no estaba tan lejos del Universo DC. Batman pudo acercarse a echarle una mano, pero tuvo que hacerlo tan bien disfrazado que ni en la editorial se enteraron porque no se fijaron en la sombra que proyecta su cabeza conbinada con una carretilla elevadora volcada.
En 1996 vino a España invitado por el Salón Internacional de Cómic del Principado de Asturias y, como contaba en uno de sus imprescindibles But I Digress, acabó perdido buscando direcciones. Chapurreando un «hasta la vista, baby» sin saber que aquí el doblaje lo habia MEJORADO convirtiéndolo en «sayonara, baby» y bailando la Macarena.
Pero ese tampoco sería mi momento preferido de Peter David.
Porque lo es el hecho de que años despues escribiendo Young Justice decidiera ponerle de nombre a un villano…