Ay di mi! Who is that?!

Nuestra historia comienza 50.000 años en el pasado cuando dos señores llamados Klag y Brugg están dirimiendo un desacuerdo. Yo qué sé, son sus costumbres y hay que respetarlas

Klag, que obviamente no es el más espabilado de los dos, cae por un precipicio y en vez de hacerse puré queda congelado 500 siglos, durante los cuales adquirirá todo tipo de superpoderes pero nada de perspicacia

Así que se dedica a volar por el mundo buscando al (suponemos) difunto Brugg. Eso sí, a lo ICE (como es de esperar por su apariencia): primero golpea y luego se fija bien y se da cuenta de que se ha equivocado de víctima

Como el mundo es un sitio muy pequeño su búsqueda le lleva a Gotham, y de entre todos los habitantes de la ciudad va a fijarse precisamente en el mejor luchador del planeta, en la única persona que puede detener su loca búsqueda

O quizá no. Pero mira, mejor, porque así podemos disfrutar de la siguiente escena, que tiene lugar en la ciudad que en un futuro se convertirá en la sede de la San Diego Comic-Con. No, San Diego no: Málaga. ¡Sí, estamos en otra entrada del blog de ADLO! perteneciente a la famosa categoría Toros y Flamenco!

Qué bonita Málaga en marzo de 1965, con su matadors, sus picadors, sus banderillos… y su troglodita superpoderoso pero miope

¡Pero tranquilo, matador Altomonte! ¡Aquí está el dúo dinámico al rescate! Y es que cuando tienes un Bat-Jet las distancias no existen

Y como a Batman ya le han zurrado una vez en esta historia, a la segunda va la vencida y logran reducir a Klag entre olés y ovaciones y aclamaciones de satisfacción

Mirada tierna a modo de epílogo y sanseacabó la historieta (y con ella este texto), que quince páginas no dan para más

[Viñetas de Detective Comics 337 (1965)]

Viñetas viejas en color y recientes en blanco y negro

El Thor más canchero es el Thor setentero

Sus caras me suenan

IDW, fiel a su lema de «ni una propiedad intelectual sin usar» ha sacado una nueva miniserie de Rocketeer llamada «The island» a cargo de John Layman y Jacob Edgar, donde nos encontramos con unos personajes secundarios que recuerdan poderosamente a otros ya conocidos

Pero esto no es un ataque de larsenitis que les haya dado de repente a los autores. Los gemelos con otro nombre están en el ADN de la serie desde que hace más de cuarenta años a Dave Stevens se le metió una Bettie Page en el ojo

Recordad las enseñanzas de Pedro Angosto: lo importante es respetar el scope. Vamos, que todo bien