






Nos ha dejado Ed Asner.
Con solo esto tenemos más que de sobra. Sospecho que para varias generaciones al menos.
Supongo que habría que explicar más cosas, pero vayamos en breve diciendo que es un actor de amplia trayectoria que protagonizó uno de los momentos más sonados de la televisión ochentera cuando el canal CBS decidió cancelar Lou Grant por la baja de audiencia a lo que Asner replicó desde cualquier medio que quisiera oírle que había sido debido a que salió apoyando a los guerrilleros de El Salvador.
Es sólo un ejemplo, aunque para mí es el que marca toda una época en la televisión estadounidense desde que en la CBS cancelaron a The Smothers Brothers Comedy Hour en 1969 hasta esta otra cancelación en 1982, marcando la década de los setenta.
Pero, ¿por qué hablamos de Asner aquí si este blog va sobre tebeos? Pues porque Asner era un aficionado a ellos.
Sí, estas cosas pasan. Al fin y al cabo tenía casi noventa años, que es algo así como la edad media de los lectores de cómics.
Podemos rastrear su interés en, pongamos…




















Por supuesto no es lo único que podríamos mencionar, pero creo que merecía la pena dejarlo claro.
Sobre todo por una historia que podéis leer por aquí:
La historia detrás es relativamente sencilla. Asner y su hijo eran fans de los cómics –Asner decía que su favorito era el Plastic Man de Jack Cole– así que cuando decidieron apoyar una iniciativa para apoyar a jóvenes autistas, The Family Center, la idea que le pareció más sencilla fue organizar subastas de cómics, especialmente de originales. Para las cuales contaba con la participación de profesionales del medio.
Así que sí, pudo ser uno de los más grandes de la televisión, capaz de ganar un premio a comedia y otro a drama interpretando al mismo personaje, capaz de hacer de Lou Grant y, a la vez, defender durante años las organizaciones de izquierdas estadounidenses y extranjeras.
Sin dejar el cómic de lado.
AVIV DE!









Oficina de editor de Marvel Comics, la editorial que publica tebeos basados en el MCU
Interior, Dia
[DENNIS y SCOTT entran en el despacho y proceden a sentarse ante la mesa. Desde detrás les mira DARREN con expresión expectante]
DA: ¡Hopeless! ¡Hepburn! ¡Mi equipo de guionista y dibujante preferido! ¿Qué nueva muestra de genio me traeis hoy para que deguste?
SC: Una página del primer episodio de nuestra nueva serie que te va a encantar, Darren.
DE: Oye por cierto ¿no sabrás si hay por ahí personajes de tercera que no esté usando nadie y que pudiera sacar en el segundo? ¿Algún ex-Vengador? ¿Un ex-Defensor? ¡Me vale hasta un ex-Campeón!
DA: No, Dennis, que me los matas a todos en un futíl intento de parecer trascendente. Es lo que los editores conocemos como la Maniobra JOHNS!
DE: Jo, tenía que intentarlo.
DA: Refrescadme la memoria, vosotros estabais produciendo…
DC: La Venganza del Motorista Fantasma Cósmico

DA: ¿El Motorista Fantasma se venga contra alguien llamado Cósmico?
DE: No, no, quien se venga ES el Motorista Fantasma Cósmico
DA: ¿Estamos publicando una colección protagonizada por alguien llamado «Motorista Fantasma Cósmico»?

DE: ¡Y no es la primera! Se trata de un Frank Castle de un futuro alternativo que murió, firmó un pacto con Mephisto para conventirse en el siguiente Motorista Fantasma, luego se convirtió en Heraldo de Galactus, luego murió otra vez y fué al Valhalla pero como se aburría Odin lo devolvió a la vida y lo depositó en la Tierra-616 en los años 60 y lleva viviendo allí desde entonces hasta el presente.
DA:…
SC:…
DE:…
DA: ¿Y cómo encaja eso en la continuidad que tan estrictamente mantenemos en esta editorial?
[Todos se Rien Muy Alto]
DA: En fin, y en estas páginas que me traeis…
SC: Presentamos a uno de los villanos de esta miniserie…
DE: ¡MEPHISTO!
DA: ¿Tan pronto? ¡Dadle unos años al pobre Frank este para que siente cabeza, se case y tenga una hija!
[Todos Ruedan Por El Suelo Riéndose]
DA: Ay, si no fuera por estas risas este curro no valdría la pena. Así que Mephisto.
DE: En efecto.
DA: Y decidme, qué visión de Mephisto habeis plasmado. ¿Acaso la original de John Buscema? ¿Esa figura tenebrosa salida del clásico Una Noche en la Montaña Pelada de Disney?

¿Ese epítome de grandilocuente expresionismo operístico más grande que la vida?

¿Acaso os habeis decantado por la personalísima versión de John Romita Jr? ¿Ese incognoscible e inabarcable ente primigenio?

¿Esa eterna y melíflua figura? ¿Como el mal que representa siempre cambiante, ahora estilizada y femenina, ahora disforme y masculina?

¿O quizá habeis elegido el neoclasicista equilibrio con que lo representa George Pérez?

Decidme, chicos. ¿De qué manera, magnífica, imborrable e impactante habeis retratado al Príncipe de las Mentiras?
DE: Bueeeeeeno…
SC: Cómo te diríamos…

«Imborrable» lo describe bastante bien, si…
Durante las últimas dos semanas repasamos la trayectoria de Spiderman en los cómics acompañado de otros héroes, recorriendo su primera década de historia. A partir de 1972 me permití dar un salto cronológico hasta 1981, surfeando la cabecera Marvel Team-Up en la que el trepamuros sería una presencia prácticamente constante durante toda una década, incluyendo una racha ininterrumpida del número 30 al número 104, ambos inclusive. Aparte de esta aparición mensual con otros superhéroes, Spider-Man seguiría teniendo encontronazos con más personajes del Universo Marvel, tanto dentro de sus propias cabeceras como en las de otros superhéroes. Por citar algunas relevantes, en el número 123 de Amazing Spider-Man conocería a Luke Cage, en el 130 Johnny Storm le ayudaría a construir el Spider-Mobile o en los números 161 y 162 coincidiría con Rondador Nocturno y con el Castigador. El justiciero de la calavera se convertiría en un habitual en la colección, a la que tampoco faltaban héroes de nuevo cuño, como Nova, o clásicos como el Capitán América.

Además, a partir de su segunda cabecera, Peter Parker, The Spectacular Spider-Man, el cabeza de red tendría el doble de posibilidades de encontrarse con más personajes de Marvel. Así, en el número 9 coincidiría con Tigre Blanco y en el número 22 de dicha cabecera se toparía por primera vez con el Caballero Luna. Ya en los 70, la popularidad de Spider-Man le convirtió en un habitual acompañante de personajes menos conocidos y más recientes para servir como carta de presentación a héroes como Ms. Marvel, Spiderwoman o el ya mencionado Nova. Spider-man se convertiría así en un invitado frecuente en las nuevas series lanzadas durante los 80 como Dazzler, Power Pack o la Hulka de Byrne.

En 1985 termina la cabecera Marvel Team-Up, y poco después el gran evento marvelita de los 80, Secret Wars, en el que Spidey tenía un papel considerable alrededor de todos los héroes del Universo Marvel. Sin embargo, la costumbre del trepamuros de aparecer casi siempre acompañado no decaería en aquel momento. En Octubre de 1985 se cruzaría con Hulk en Web of Spider-man 6, y al mes siguiente en Amazing Spider-Man 270 acabaría siendo apoyado por los Vengadores tras una ardua batalla contra un heraldo de Galactus. Poco después Daredevil le ayudaría contra el Comepecados en la cabecera Peter Parker: The Spectacular Spiderman y pocos meses después, en el número 115 de dicha colección coincidiría con el Dr. Extraño. Ya en 1987 tendría encontronazos con el Castigador y Daredevil en la colección arácnida principal o con Lobezno en Web of Spider-Man 29 y ya a finales de la década, en 1989, contaría con un pequeño arco lleno de crossovers en Amazing Spider-man. El arco se llamaba The Assassin Nation Plot y dibujaba nada más y nada menos que TOD!
Es cierto sin embargo que la presencia de Spidey en colecciones ya instauradas se había convertido en algo menos habitual. En parte porque la segunda mitad de los 80 eran una década donde pesaban mucho los elementos oscuros y trágicos de los personajes, y muchos guionistas consideraban que Spider-Man no aportaba en ese sentido, sino que restaba. También se habían popularizado las cabeceras colectivas gracias al éxito de la Patrulla X, lo que también cargaba las colecciones de personajes y hacía menos necesarios los crossovers. Aún así, eso no quiere decir ni por asomo que el cabeza de red no se dejase ver de cuando en cuando. En Uncanny X-Men 190 y 191, por ejemplo, a pesar de lo poco amigo que era Claremont de mezclar a los mutantes con el resto de personajes de la editorial. También cruzó sus caminos con varios vengadores, como en Thor 391 (en Mayo del 88) o Iron Man 234 (en Septiembre de ese mismo año).

Entre unas cosas y otras, Spider-Man no llegó a pasar solo ni seis meses en ningún momento del tiempo que va entre 1971 y 1990, pero la cosa iba a sufrir un importante cambio de tono a partir de entonces. Las tramas cada vez más complejas y enrevesadas que rodeaban a gran parte del Universo Marvel complicaban las apariciones puntuales y cada vez tendrían que justificarse en arcos narrativos más rocambolescos. Y vaya si los hubo. Pero de eso seguiremos hablando… la semana que viene.

