Desde aquí repartimos ideas y conceptos para la manipulación creativa y el abuso cultural. Somos el diario de lo genial, y el pensamiento de lo imposible
Empiezas bien el año, a todo trapo, montando un anuncio a página completa con mogollón de cosas y letra diminuta. Una obra de arte de la compresión. Tardas más en leerte el anuncio que las historietas que lo acompañan
Pero de un mes para otro te dicen que hay que reducir el presupuesto y en los tebeos de este mes tienes que meter la misma publicidad en una quinta parte de la página. ¿Qué haces?
En estas fechas tan señaladas señores con barba andan por ahi obsequiado a la gente cosas conseguidas de manera mágica (y si no eres la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid esos señores son Papá Noel o los Reyes Magos). Y es hora de admitir que en este blog una y otra vez hemos sido terriblemente injustos con la clásica publicidad de armas para niños en los tebeos.
Nos hemos dejado llevar por el alarmismo horrorizándonos con que los pequeños compradores indirectos fueran retratados como asaltadores de bancos de una película de Michael Mann.
O como obedientes soldados en algún conflicto del sudeste asiático y probablemente futuros opositores a la guerra paraplégicos.
Incluso como oficinistas que la lian parda pero ojocuidao, al final no es que fuera un terrorista de ultraderecha sino una persona con tremendos problemas psicológicos que tuvo un día de furia.
Como tanto intelectualillo woke que anda por ahí nos dejamos llevar por la superficialidad. Por anuncios de buenas intenciones pero errada ejecucREALIZACIÓN escogidos por su valor de shock. Sin detenernos a valorar lo patentemente estúpido que es pensar que la intención de los fabricantes de escopetas de aire comprimido fuera convertir a los tiernos infantes en autores de masacres en institutos.
No sé de dónde pudo salir tan absurda idea.
Porque la innegable realidad es que las armas son un juguete educativo. Una herramienta capaz de enseñar divirtiendo y preparar al jóven para las responsabilidades que van a acarrear las circunstancias de su vida adulta. Sean las que sean.
Por ejemplo que en tu país de repente se venga abajo el Apartheid y los residentes originales de las tierras que ocuparon tus abuelos europeos quieran recuperarlas, los muy egoistas.
O que acabe sucediendo un cambio climático (provocado por los lobos, las granjas de placas solares y la demolición de presas construidas por Franco) y tú y toda tu familia tengais que defender vuestra despensa de hordas de hambrientos que no se habían preparado para el Apocalipsis.
Una vez que te paras a pensarlo es inevitable admitir lo imprescindible que resulta un arma en la educación tanto intelectual como emocional de cualquier adolescente.
Sólo imaginaos las caras de pasmo y admiración de los amiguitos de vuestro retoño cuando les enseñe que ya tiene una de tamaño de hombre. ¡No pararán de pedirle que les deje jugar con ella!
Aún diria más, lejos de ser un mero juguete para los más pequeños de la casa las armas son una maravillosa actividad lúdica para toda la familia. Tenedlas sobre la mesa durante las cenas navideñas.
¿QUÉ PODRÍA SALIR MAL?
Así que cuando vuestros hijos os pidan armas de fuego en las cartas a Papá Noel o los Reyes Magos regaládselas sin miedo alguno. No los van a convertir en sanguinarios psicópatas que sonrien mientras matan.
Y si POR LO QUE SEA tal cosa acabara pasando considerad que con un arma de fuego no va a poder llevarse por delante a más de treinta personas. Cincuenta como mucho.
La compañía de rifles Daisy estaba en su apogeo en los años 40 y 50, pero las leyes del capitalismo hicieron inevitable que quisiera crecer aún más. Así que echaron mano de una de las figuras favoritas de la chavalada para soporte publicitario: el vaquero de los tebeos y los seriales Red Ryder
Por cierto, esta alianza para vender rifles a los niños (y a los padres o abuelos nostálgicos) continúa hoy en día
Fea palabra aunque por desgracia ligada a este periodo electoral permanente en el que estamos sumidos. Término usado como arma arrojadiza entre candidatos que pretenden sacar tajada a costa de una región que entretanto queda asolada por el el fuego, las armas y la violencia.
Ah, no, que esa bandera lleva una franja azul, entonces es fiesta y jolgorio, no pasa nada… La cuestión es que a la chavalada se la adoctrina, y la chavalada lee tebeos, por lo que la pregunta que surge es ¿pueden los tebeos ser usados para adoctrinar?
Para ello deberían llevar publicidad, y sabemos que salvo raras excepciones, la única publicidad que llevan las grapas populares en nuestro país es, por fortuna, propia. Y cuando digo «por fortuna» es literal, refiriéndome al inmenso poder adquisitivo de los compradores de dicho material, baste comprobar que para Enero seis grapas sencillas costarán lo mismo que un tomo en pasta dura conteniendo…el material de seis grapas.
Pero al otro lado del Atlántico la publicidad en los comics cuando eran un medio mayoritario en la juventud era más que habitual, llegando a ocupar hasta el 50% del comic en determinados momentos. Y más de una vez hemos mostrado por aquí esos anuncios destinados a la infancia. Recordad, niños, las armas son buenas.
¿Es esto adoctrinar? ¿los anuncios de armas en los niños producen una sociedad armada? ¿quién vigila a los anunciantes?
Estos anuncios tuvieron su momento de auge en los años sesenta y setenta, en el caso de haber cuajado y adoctrinar no habría habido motivo para que dejasen de ser anunciados, pues siempre entrarían nuevos lectores que…oh, esperad, el mito de los nuevos lectores, claro…¿por qué no vamos a lo sencillo? suponer que allí pasaba lo mismo que aquí, que no hay un verdadero recambio de lectores, que seguimos siendo los mismos que vamos creciendo y por tanto los anuncios cambian con nuestras necesidades y con lo que nos quieras imponer. Una vez adoctrinados con las armas ya no es necesario insistir, de manera que los anuncios cambian a cosas más de adolescente como videojuegos, discos, juegos de rol o cremas para el acné. Tiene sentido. Y esto explicaría el anuncio que me encontré en algunos tebeos de Marvel de 1984, coincidiendo con la tardoadolescencia de los niños que consumieron rifles.
Crecieron y ahora ya buscan entrar en una nueva etapa vital con un pedrusco (que cuesta entre mil y dos mil veces el precio de la revista) que les conduzca al amor y la vida familiar con el bello sexo. Sólo asumiendo la falta de recambio entre los lectores puede explicar que un anunciante como este decidiera anunciarse en tebeos. Y no sólo eso…
…sino que estamos hablando de MILITARY DIAMOND SALES, que únicamente servía a personal militar en activo, que debe dar sus datos de escuadrón, fechas de rotación y domicilio civil de la persona amada. Que una empresa con un público tan específico decidiera anunciarse en los tebeos de la Marvel solamente tiene una explicación.
Los anuncios de armas funcionaron.
Hece mucho que no pillo una grapa americana ¿ahora anuncian cosas para bajar el colesterol?
Está siendo una Semana Santa lluviosa y, a no ser que seas muy devoto, no da ninguna gana de salir a la calle. Afortunadamente la sociedad de hoy en día nos provee de mogollón de alternativas de ocio de interior, no como en 1965, cuando lo único que los niños podían hacer dentro de casa era…