No hay que dormirse en los laureles

La compañía de rifles Daisy estaba en su apogeo en los años 40 y 50, pero las leyes del capitalismo hicieron inevitable que quisiera crecer aún más. Así que echaron mano de una de las figuras favoritas de la chavalada para soporte publicitario: el vaquero de los tebeos y los seriales Red Ryder

Por cierto, esta alianza para vender rifles a los niños (y a los padres o abuelos nostálgicos) continúa hoy en día