En 1987 un FRANK! Miller en el momento más dulce de su romance con crítica, público y Lynn Varley publicó un pequeño arco en los números 404 a 407 de la serie regular de Batman
Las posibilidades no pasaron desapercibidas para la Casa de las Ideas Ajenas, que empezaron timidamente a explotar la idea, a veces con descaro, a veces con disimulo
En DC se dieron cuenta de que estaban dejando de ganar dinero con la idea, así que se abalanzaron sobre ella. Primero con cuentagotas y cuidando la calidad
Pero luego sin complejos, inundando el mercado con personajes no siempre punteros y autores no lo suficientemente preparados. Y hasta con un logo único para englobarlos a todos
Este abuso del término llevó a que cualquier editor lo usara para vender las precuelas comiqueras de cualquier franquicia que tuviera alquilada
Y claro, siempre acaba saliendo algún cantamañanas que quiere ser más que los demás
Visto todo lo anterior no es extraño que FRANK! haya decidido dar un puñetazo sobre la mesa y volver a tomar posesión de lo que es suyo. Damas y caballeros, con ustedes el bombazo editorial de 2019