Grita que ROB! es genial y sin duda lo será. Da unos geniales premios a la «genialidad» y, con el paso del tiempo, todos sus geniales nominados llegaran a la conclusión de que necesitan que se reconozca que son geniales. Todo el mundo en el fondo quiere que alguien descubra su genialidad. Yo mismo, de mayor quiero ser genial.
A pesar de a veces haber considerado desbocada y sin frenos la genialidad de algunos escribientes, y de incluso en algún momento haber perdido mi propia brújula de la genialidad, mi estancia durante estos seis años por esta genial desorganización solo puede calificarse como (y perdón por la redundancia, aunque me temo la disculpa viene genialmente tarde) Genial.
Y si no me equivoco, lo más genial debe estar aun por llegar.
Seis años de ADLO! ya, hay que ver cómo pasa el tiempo. Yo que estaba convencido de que esta
cosa no iba a durar más de seis semanas…
Fíjense cómo era de diferente todo, que por entonces Viturtia era el editor de los tebeos Marvel en España, Norma no tenía los derechos de publicación del universo DC, los cuales estaban en manos de otra editorial mucho mayor (una multinacional, concretamente), dos costumbres muy arraigadas entre los aficionados eran bromear a costa del ritmo de publicación de Dude y quejarse amargamente de los precios de Norma, Rob Liefeld era a la vez el autor de cómics más admirado y el más denostado, el que escribe estas líneas era sin discusión el más atractivo de todos los ADLáteres, Planeta había retomado hacía poco la publicación de las diversas series de Conan, tanto publicando las nuevas, hechas por autores de última generación, como reeditando el material clásico, M*n**l B*rr*r* era el sidekick más fiel que cualquier Ant*n** M*rt*n pudiera desear, los profesionales españoles de la historieta se quejaban de que al mundillo le quedaban dos días antes de irse al garete…
Estas cosas me emocionan, de verdad. Por muchos años, y AVIV BÖR.
Unos cuantos hechos y que cada cual saque sus conclusiones.





Aunque este año no parecía que hubiera mucha gente. Quizá era debido a la funcionalidad de las acreditaciones. Se trata de unos folios cortados en tiras y coloreados. Algo que no podría falsificar nadie sin una fotocopiadora ni unos rotuladores. Son muy útiles como acreditación porque carecen de identificativo más allá de un número que nadie te pide ni te mira ni te nada… se supone que hay que apretárselas a la muñeca y llevar durante cuatro días la pulsera puesta hasta para ducharse. Hay gente que lo hizo, eran los tipos de las pulseras de formas curiosas.
La segunda parte del Saló era otra sala, con más apariencia de ciudad fantasmas. Allí estaban las exposiciones como esa de Altuna en la que se recogían planteamientos setenteros para la creación de una muestra mientras se dificultaba una miaja ver los originales. También allí había unas zonas infantiles, para firmas de autores, para profesionales… en fin, un poco de todo. Al final tras unas muchas escaleras estaban las salas de actos y las de proyecciones., De estas últimas no puedo hablar ya que la mayoría de las pelis (cómo «Supersonicman«) las había visto no hace tanto, en noviembre.
Otra editorial que andaba por allí era Dolmen. Todo el mundo la reconocía por ser la del tipo de las orejas y el polo amarillo.
Del mundillo internetero había también mucha gente. (Incluso estaban los dos abogados EN ADLO!) Por ejemplo, 




Pues sí, que pedazo de salón, oiga. Impresionante, de verdad, con todas las novedades que han salido, con Planeta, Norma, Glenat y Panini ejerciendo de grandes, con esos stands tan enormes. Dónde vamos a parar. ¿ Y qué me dice de las pequeñitas ? Pues ahí están, Dolmen, Astiberri, Recerca… ah, ésta no, que no quiere apoyar al salón y por eso no pone stands, para no tener que pagar a los organizadores. Pero si pone autores a firmar, para que vendan sus obras y así ingresar dinerito fresco. Eso sí que es una buena estrategia, sí señor, que el dinero fluya en la dirección correcta.
¿ Y las exposiciones ? Pues qué pedazo de exposiciones, algunas con más originales que otras, con más glamour, con dibujos más interesantes. Que os voy a contar, pues lo que son las exposiciones, vaya.
Ah, y los tebeos, pues ciento y la madre y no pare usted de contar. Vamos, algún incauto va con la mochila cargada a todas partes, es lo que pasa, te ciegas y te pones a comprar como un loco. Además, mira que se han puesto a sacar tomos, ¿ eh ? Es que no caben en las estanterías.


















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[En estos momentos estoy disfrutando del 