Hoy tocaba posteo. Bueno… tocar toca, claro.
Reconozco que lo primero que tenía pensado era intentar entender por qué nos encontramos por un lado con una notable cantidad de librerías que van cerrando, o cambiando de ubicación por no poder afrontar el alquiler, mientras a la vez tenemos a otras librerías que parecen estar en su particular guerra de ver quién la tiene más grande. La tienda, digo. El espacio abierto al público, vaya. Pero supongo que es un asunto de polarización. Aunque en teoría esto fuera primero un asunto horizontal -todas las librerías especializadas partirían de más o menos el mismo contexto-, y luego vimos la aparición -y casi desaparición- de varias ‘cadenas y franquicias’, ahora estamos en el momento de polarización en la que unas pocas crecen mientras el resto desaparecen.
Pero lo cierto es que ocurren tres cosas con esto: En primer lugar no tengo claro que se pueda hacer un posteo que sea un mínimo de gracioso. Esta es la pega más leve porque, ¿cuándo nos ha detenido eso?
En segundo, los tenderos son el segundo grupo -solo por detrás de los críticos- que peor llevan ser mentados y co-mentados. De nuevo, ¿cuándo nos ha detenido eso?
En tercero, ¿no es ya muy aburrido este hacer de BOE de la realidad comiquera? Quiero decir, más allá de la utilidad para TFGs, papers y tal -suponiendo que sigan existiendo dentro de unos años- y para nuestro propio uso, la verdad es que podemos dejarlo aquí porque en realidad a fuerza de seguir con esta lucha por ver quién crea… la tienda de cómics mès gran del món (ya me corregirán Calduch o Isaac la apropiación cultural) alguien acabará creando algo tan absolutamente descacharrante como estamos viendo ahora suceder con los Museos de la Historieta.
Pero bueno, anotado queda y ya podemos pasar a ver por dónde salimos entonces.
Otra opción podría haber sido comentar la tontería esa de que el nosecuantísimo porciento de los títulos no se vende en librerías, que en realidad debería de ser una clase práctica de que los que procesan datos deberían de entenderlos y los que los reportan deberían de investigarlos. No le veo mucho más interés porque no deja de ser una tontería propia de la desinformación (datos sesgados tanto por el número de librerías sobre el total que los facilitan, como por la diferencia entre lo que es un libro ‘de novedad’ y un libro ‘vivo’).
O sobre que la Comic-Con de Málaga haya decidido fichar al tipo que se ocupaba de los invitados de lo de Gijón, ejemplo claro del viejo ‘si no tienes a alguien que sepa hacerlo róbaselo a la competencia’.
O de Planeta vendiendo un libre como ‘un thriller adulto de ciencia-ficción’ y resulta que es de superhéroes. Supondremos que será una Novela Novelesca o cómo se llamen estas cosas sin dibujitos.
Que también serviría para hablar de cómo los medios se interesan más por hablar de los cómics cuando hay famosos por medio, aunque el famoso sea un ex-jugador de baloncesto o un cocinero. Que mira que se publican cómics, y al final resulta que los que tienen bombo son los de los grupos grandes y los de los famosos, que casualidad.
(O hacer titulares espantosos de los no menos espantosos artículos de Tommaso Koch en El País, como muestra este último que tiene un poco de todo)

(Incluyendo la sorpresa porque en una localidad de unos 2650 habitantes pueda haber gente con talento. Supongo que pensarán que allí solo hay garrulos.)

(No, en serio, ¿quién pensó que «la ‘mamma’ de Spider-Man» iba a quedar bien en un titular? Si seguro que no es ni lo primero que sale si lo pones en un buscador)
(Y mira que hay competencia en el apartado «titular más estúpido de la semana que tenga que ver con tebeos»)

(Y mira que está el asunto complicado)

(Quiero decir… ¿a quién van a premiar si no? ¿al tercer puesto?)
En fin, que mientras todo esto pasa -y el protagonista de una de las pelis de supes que se estrenan en julio da una entrevista diciendo que aún se están rodando escenas nuevas, luego que cómo salen las películas como salen- los autores siguen tratados como siempre:
A Evanier le han robado originales de cómic, siempre hay algún autor con GoFundme -esta semana toca Tom Tenney– y cuando han salido las ayudas a los cómics del gobierno vasco…
Espera, ¿no hemos hablado aún de esas ayudas? Bueno, menos mal que todo el resto de medios sobre cómic seguro que sí que se ha hecho eco de ellas y no tenemos por qué dedicarle tiempo nosotros…
Ya, bueno.
El gobierno vasco ha abierto la Subvenciones a la creación cultural: Cómics y novelas gráficas (2026) https://www.euskadi.eus/ayuda_subvencion/2026/subvenciones-a-la-creacion-cultural-comics-y-novelas-graficas-2026/web01-tramite/es/ Abierto el plazo de presentación de solicitudes (09/04/2026-08/05/2026)
Prestación económica
Número de ayudas: 5Importe de cada ayuda: 13.875,00€
El Capítulo VIII del BOPV Nº 01484/2026 https://www.euskadi.eus/y22-bopv/es/bopv2/datos/2026/04/2601484a.pdf
- Requiere un contrato de edición. Punto. Aquí ya van a por todas.
- Y hay que publicarlo como mucho 6 meses después de que se concedan.
- Ah, y además son incompatibles con otras para el mismo fin.
Aquí no ponen requisitos eliminatorios -menos mal- pero sí que exigen cosas como que haya un acuerdo para publicarlo, un ‘plan de promoción’ (sí, en serio) y la especificación del idioma para el reparto de puntos. El baremo es discutible pero ya sabemos cómo va esto. Ojalá explicaran luego con qué baremos van a puntuar las cosas.
…como decía, cuando han salido las ayudas hemos visto que juntos a los puntos buenos seguimos con ese empeño capitalista de apoyar a las empresas por encima de las personas.
Ahora bien, ¿merece la pena seguir con la pelea? Pues por supuesto.
Al fin y al cabo esta misma semana hemos tenido una nueva revelación de ROB!


Palabra de ROB!
Alabado sea.
