Cualquier tiempo pasado fue menor

Ahora que uno de los temas de moda es la polémica decisión de algunos editores hispanos de publicar determinados cómics a un tamaño menor que el original (y de varios días de debate solo he sacado en claro que el tamaño del Cuarto Mundo es menor que un comic-book USA pero mayor que una Biblioteca Marvel pero menor que el Star Trek de Recerca pero mayor que Dylan Dog de Aleta… a ver cuándo llega a mi librería y lo mido yo mismo) es el momento de recordar la colección Pocket de Ases de Bruguera

Para los que no conozcais el formato, era una especie de Biblioteca Marvel pero con episodios al azar, en color (¡el sueño de los aficionados hecho realidad! ¿Ves como sí se podía, Viturtia?) y con un tamaño todavía menor. Como sé que esta última revelación es difícil de aceptar, he escaneado unas cuantas viñetas del Annual 7 de Hulk publicado en formato Biblioteca Marvel y Pocket de Ases para que compareis el tamaño

 

 



¡Eh! ¡He dicho que compareis el tamaño! ¡El TA-MA-ÑO! De las traducciones ya hablaremos otro día…

Follow the Leader, Leader, Leader…

La Biblioteca Marvel Hulk ha llegado al tomo 29. En él se incluye (entre otros) el nº224 de Hulk, obra de Roger Stern y Sal Buscema (por cierto, ¿os habeis dado cuenta de que el guionista del que Panini publica más cómics este mes no es otro que Roger Stern? Veintiuno, nada menos. ¡Aprende, Bendis!). Ésta es la última viñeta de dicho número


Un cliffhanger emocionantísimo que nos tendrá con el corazón en vilo hasta por lo menos dentro de dos o tres páginas, porque Panini edita en el mismo tomo el Hulk 225 (y el 226, y el 227…). Pero es que Panini no tiene las limitaciones que antes tuvieron otros…

Viajamos en el tiempo hasta 1981. Comercial Delazeta edita para Argentina una colección llamada «Aventuras Inéditas del Cine y la TV» partiendo del material que tenía Bruguera ya traducido y rotulado de Spiderman y Hulk. Solo cabe un episodio de cada personaje en cada cuaderno, y éstos tienen que ser autoconclusivos. El currito anónimo de Delazeta se encuentra con el emocionante final del Hulk 224 . ¿Cómo darle un final satisfactorio a ese episodio?


Un gran ejemplo de la aplicación del Mínimo Cambio Necesario. Lástima que este monstruo no tuviera el mismo modelo de máquina de escribir que tenían los que rotularon el resto del tebeo

Con Don Armando Matías Guiu en el Recuerdo

– Buenos días.
– Buenas tardes.
– Ha muerto Don Armando Matías Guiu.
– No me jodas. ¿Hacemos algo?
– No estamos a su nivel de él.
– Colguemos uno de sus diálogos, así se verá lo mucho que aprendimos de él de su.
– Buena idea. Que empiece el «Homenaje In Memoriam«.

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– Buenos días.
– Buenas tardes.
– ¿Cómo están ustedes?
– ¿Ustedes… refiriéndose a mí?
– A usted.
– Pues somos unos ustedes muy solitarios.
– ¿Están ustedes solos?
– Ustedes no sé como estarán, yo, que soy usted, estoy más solo que un chorizo de Cantimpalo.
– Un momento, está usted equivocado.
– ¿Están acompañados los chorizos de Cantimpalo?
– No lo sé. Usted ha dicho textualmente: «Yo, que soy usted». Y sin ánimo de interferir en su ego, que yo sepa usted es usted, pero jamás será yo.
– ¡Cómo que yo jamás seré yo!
– Yo, refiriéndome a usted, será yo, siempre que usted sea yo; pero yo, refiriéndome a usted, que soy mí, jamás será yo.
– O sea que yo debo de ser mí si no soy usted a pesar de ser yo. Pues yo no entiendo esto de usted ni de mí.
– Uno es uno siempre.
– Ahora llegan los unos. O sea que aquí estamos yo, que soy yo, usted, mí, usted que soy yo desde usted, yo que es usted desde usted, mí que debe ser un vecino musical y ahora para acabar de resolver los problemas llegan los unos. ¡El completo, vamos!
– No llegan los unos.
– Pues sí no son los unos serán los otros.
– Ni los unos ni los otros.
– O sea que llegan unos pero no llega nadie. ¡Que llegada más solitaria! ¿Les estaba usted esperando?
– Yo no espero a nadie.
– ¿También vendrá Nadie? ¡Jo! No vamos a caber tanta gente.
– Nadie no llega.
– Menos mal. Uno menos.
– Oiga, ¿sabe que usted es un complicado?
– ¿Yo? ¿Complicado yo? ¡Me llama complicado a mí, él que es siete u ocho personas a la vez!
– ¿Dice usted él refiriéndose a mí?
– ¡Ya vuelven los Mis! He dicho él refiriéndome a usted.
– De modo que yo para usted soy él.
– Perdone. Usted, para mí es usted y a veces usted es él.
– ¿Qué es él?
– Usted.
– ¿Y mí? ¿Dónde me deja usted a mí?
– Mí… Mi puedo ser yo desde mí. Usted no puede ser mí, desde yo.
– ¿Desde que yo?
– Desde yo-yo.
– Oiga, deje los juegos ahora que estamos en una conversación muiy seria. ¿A qué yo se refiere al decir yo-yo?
Yo, soy yo. Usted es usted, pero como usted desde su yo es yo, y yo soy usted, para distinguirme de su yo me llamo yo-yo.
– ¿Usted se llama Yoyo? ¡Que divertido! Jamás conocí a nadie que se llamara Yoyo.
¡Dios! ¡Ya me ha bautizado de nuevo! Escuche, ¿usted sabe quién soy yo?
– Yoyo, ¿Yoyo Pérez, tal vez?
– Yo me llamo Agapito Martínez.
– Yo, no.
– ¿Usted no se llama Agapito Martínez?
– No, que va. Yo me llamo Fulgencio Pérez.
– ¿Usted no será pariente de Fulgencio Pérez?
– Mas que parientes, somos la misma persona.
– ¡Fulgencio, a mis brazos!
– ¿Me conoce?
– ¡Claro que le conozco! ¡Llevamos una hora hablando de de usted, de mí, de yo y de los unos! Cuente, cuente, ¿qué hace de mí?
– ¿Mí? ¿Mi a secas o Mi-mi?
– ¡Ha venido también Mimi! Ya estamos todos.
– Pues si están todos, me voy. Buenos días.
– Buenas tardes.

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[«Diálogos para besugos» Armando Matías Guiu. Mortadelo nº 219. Marzo, 1985]

ADLO! no te olvida.