De lo que yo venía a hablar es de las grandes posibilidades de la historieta como medio, sobre su rápida evolución desde sus orígenes y cómo en la actualidad parece que hayamos llegado a una especie de pico asintótico en el que las obras de referencia mantienen unos estándares de calidad elevados pero sin que hayan ya grandes saltos cualitativos, como si quedara poco margen para seguir avanzando, como si ya estuviéramos rozando los límites, un poco lo que va sucediendo con los records en el atletismo, cada vez más duros de arañar algunas centésimas o centímetros.
Ante esto alguno me podrá decir que sí hay propuestas rompedoras que innovan y que atraviesan el techo de cristal, e invocarán a la caja de los sesenta euros, la última ocurrencia de Chris Ware.

Estas cosas demuestran que cuando te has hecho el nombre puedes hacer lo que quieras que tendrás público. Ante esto, solamente recordar el poco calado que tuvo La Última Obra Maestra de Aaron Slobodj (no me miréis de esa forma ¡se titulaba así!)
O el ejemplo más cercano de Paco El Miércoles Tricicle Mir ¿cómo es que esto no voló de las librerías las pasadas Navidades?

El tercer avance en la industria fue técnico. Una vez llegados a la cumbre en guión y dibujo, los comic-books siguieron evolucionando gracias a los avances en la tecnología del color. El coloreado informático de las planchas permitió dejar atrás los puntitos y producir en masa brillos metálicos, más y mejores explosiones, y una ilimitada paleta de gamas cromáticas que convulsionaron nuestras retinas para nuestro epiléptico regocijo.
Y el cuarto avance, también ligado a la informático, vino con la rotulación mecánica.
De acuerdo que aplicada sin criterio resta alma a la obra, pero no puede negarse que gracias a ella han conseguido crearse nuevos efectos. Los bocadillos llameantes cuando habla la Antorcha Humana, por ejemplo, desde finales de los años noventa (desde los Heroes Reborn, concretamente). O las letras nórdicas con puntitos que emplea Thor en sus declamaciones. Los quebraderos de cabeza que trajo Straczynski al fandom cuando hizo que una moza de buen ver susurrase algo en microscópica tipografía a una criatura del averno, las vueltas que le dimos a algo…

Lo que nos lleva, ahora sí, al mar.
A ese inmenso universo interior, tan cercano y al tiempo tan alieno, tan poco tratado en historietas a menos que hablemos de personajes anfibios capaces de respirar y hablar bajo el agua. Porque cuando se entra en el medio acuático la posibilidad de conversar se elimina y por eso es necesario recurrir a argucias del tipo "Antes de salir del submarino tomad esta pastilla que os permitirá respirar y hablar bajo el agua" para que nuestro héroes puedan seguir entreteniéndonos con sus conversaciones. El mar es una fuente de misterios ¿qué criaturas la habitan? ¿cuan evolucionadas están?

¿
;De dónde (se) ha sacado Aquagirl ese tridente?

Así que le estuve dando vueltas a eso ¿cómo representar el habla subacuática? creía que los avances modernos deberían permitir algún tipo de efecto que aunque sofisticado fuera posible y..
…y todo eso, hasta que una vez más volví a darme cuenta de que todo está inventado, basta con revisitar con frecuencia los clásicos.


Yo iba muy bien, de verdad, incluso pensaba proponer una teoría acerca del tridente de Acuagirl… Pero después me he fijado en la primer viñeta en la que el personaje aparece y, no sé, comoque me he distraído pensando en Power Girl…
Anda… ¿Héctor no ha comentado esto?… Pues me amerita un PRIME ¿no?
?Tridente? ?Así llaman a los culazos ahora?
No sólo el habla subacuática, también ya habían desarrollado soluciones para evitar que las armas se oxiden o se atasquen si se sumergen un rato en agua salada, como le ocurre al Fantasma que Camina Cuando Se Baja Del Caballo(TM).
¿Salir el comentario del cul* del perro es hablar bajo el agua?
Pues anda…
Bueno, el caso es que hay gente que es capaz de silbar canciones así. De ahí a balbucear una frase bajo el agua va un paso.