Afortunadamente, uno sólo tiene que mirar a la Distinguida Competencia para encontrar fundamentos bien formes. En DC las políticas sí que son claras. Por ejemplo, hace ya algunos meses que dijimos que en DC daban un tratamiento especial a los brazos. Así podíamos ver momentos como cuando Superboy aplicaba la directiva DC al brazo derecho de Risk…
…y un tiempo después veíamos como, bueno… Superboy le aplicaba la directiva DC al otro brazo de Risk…

… y la directiva DC se implantó con fuerza tal que en cualquier momento, un personaje de DC le aplicaba la directiva a un mindundi cualquiera…

Y así hasta hoy. Cuando ya pensábamos que en DC se habían olvidado de persistir con coherencia en sus ideas definitorias, nos encontramos con que no es así. ¡Bien por ellos! Y así podemos observar como Peter Tomasi sigue creyendo en las directrices editoriales (no en vano él era hasta hace bien poco un reputado editor de la casa), añadiendo además su toque personal…

Pero lo mejor sin duda es que, con un par de narices, ha llegado el momento de dejar bien claro que en DC las cosas a lo grande, y que sus directrices se acaban aplicando a todos los personajes, sea cual sea su importancia.
Una muestra de coherencia que agradecemos de corazón a DC. Ellos no se venden, y nuestro infinito respeto hacia ellos tampoco. Ahora, a esperar quien es el próximo de sus personajes en emular a Cervantes y hacer grandes cosas con una sola mano. ¡Seguro que no nos defraudan!
