Los cómics de Archie enseñaban a los niños del siglo XX todo lo que necesitaban para desenvolverse en la vida. Por ejemplo, el Archie 119 nos contaba que a veces a los hombres nuestro cuerpo nos traiciona y no nos podemos poner derechos

Y nuestra novia, por más que se esfuerce (y se esforzará mucho, porque es su obligación) no será capaz de ayudarnos

Archie no solo plantea el problema, sino también la solución: en esas ocasiones nos aconseja buscar estímulos nuevos fuera de la pareja habitual para lograr volver a estar en posición de firmes

Y el último de los consejos que daba Archie a los niños de 1961: ¡que tu novia no se entere de cómo has solucionado tu problema!


Twang…
«I’m all straight again!»
Claro, porque el vicio del homsexualismo es curable exponiendo al sujeto a una buena hembra jamona. Pero claro, la Mafia Rosa ha impuesto su dictadura de los políticamente correcto y…