En realidad uno nunca sabe por dónde van a salir las cosas. Cualquier chispa puede comenzar un fuego que acabará llegando a sitios inesperados. Aunque esta vez no os vamos a hablar de lo de las Ayudas a la Creación del Cómic. Pero SÍ que os recordaremos que su plazo para presentarlas termina este miércoles.
No, esta vez vamos a hablar de otra cosa distinta, de cómo una desavenencia entre autores puede llevar a una creación inesperada, con sus propias ramificaciones.
Comencemos por Marvel.
Howard el Pato había aparecido por primera vez en Fear 19 como secundario de una historia de Man-Thing en 1973, de la mano de Steve Gerber y Val Mayerik. Tan secundario que no tendría ni nombre. El nombre lo conseguiría con su reaparición en el Man-Thing 1 ese mismo 1973, y su aparente muerte ese mismo número. Aunque no sería hasta 1975 cuando reapareciera en unas aventuras propias dentro del Giant-Size Man-Thing 4 y, ese mimo año, también en el 5. Esas dos historias sueltas tuvieron sus propios hitos, como la presentación de HELLCOW!

La querida -y mortífera- Bessie.
Pero lo importante de todo esto es que había habido cambios en el equipo creativo. Sí, Gerber seguía como guionista. Lo había sido en las cuatro historias del personaje. Pero Mayerik solo se había ocupado de las dos primeras. Las dos segundas las había dibujado…

Frank Brunner.
Brunner venía de ese lado mágico de Marvel. Inicialmente autor para magazines de terror, su paso a esta editorial comenzó en 1969 asistiendo en las portadas como colorista y en complementos como entintador. Para 1972 pasó primero a asistir el dibujo de Barry Windsor-Smith al Dr. Strange que estaba en ese momento en Marvel Premiere y colaborando con las historias de terror de Chamber of Chills. Para su siguiente aparición al año siguiente con el Doc sería ya acreditado como único dibujante y también como co-guionista junto a Steve Englehart. Aparecería como co-guionista también para una historia de Monsters Unleashed (con truco, en realidad era la re-publicación de un cómic que ya había aparecido en el fanzine/prozine Phase 1) y en su siguientes colaboraciones con Englehart con Extraño por medio, tanto en Marvel Premiere como cuando el Doc logró el segundo volumen para su cabecera propia, hasta su reemplazo en la serie por Gene Colan. Su último crédito como guionista en Marvel vendría por el primer número del magazine Unknown Worlds of Science Fiction de 1974, en donde tuvo una historia.
Mientras todo esto pasaba él seguía haciendo labores de dibujante, entintador, portadista, colorista y un poco lo que surgiera.
Al menos hasta ese encuentro con Howard.
El éxito de sus apariciones con Man-Thing y un cierto sentimiento de reapropiación de los ‘funny animals‘ -sospecho que tirando hacia los ‘furry animals’– por parte del underground facilitó que se le diera una oportunidad de serie propia a Howard.

El… no vamos a llamarlo problema… digamos más bien la fuente de conflictos fue que Brunner tenía OPINIONES. Así, en mayúsculas y negrita. Opiniones sobre los guiones de Gerber, sobre sus propias contribuciones, sobre que tendría que tener un crédito de co-guionista, sobre que su dibujo era una parte importante de las ventas del cómic… Muchas opiniones.
Tantas que llegó a presentar una historia propia para el personaje.
Que fue rechazada. Por Marvel, por Gerber, por el editor Marv Wolfman… tanto da. Para el número 3 de la colección se tuvieron que llevar a John Buscema para sustituirle, del 4 en adelante se ocuparía del personaje Gene Colan. Otra vez. Tras esta salida en 1976 poco volvería a dibujar, centrándose por unos años en las portadas antes de salir definitivamente de la editorial.
Lo que nos lleva a hablar de Mike Friedrich.
Friedrich comenzó como muchos otros profesionales, escribiendo a la sección de correo. Al fin y al cabo el mundo de la fanfiction es así. Ahora mismo se escriben tuits así que no sé yo qué es peor. Como sea, le sirvió para establecer una relación epistolar con Julius Schwartz e ir mandándole guiones de prueba. Hasta que alguno logró colar. Para 1967 había vendido el primero,

que se publicaría el tercero porque la producción editorial era así.
El dinero del guión lo usaría para, una vez acabado el instituto, viajar a Nueva York a conocer a Schwartz, y venderle más guiones. Estableciéndose como guionista de DC que lo mismo te recuperaba a Phantom Stranger que te vendía historias cortas de Batman o se pasaba un año como guionista oficial de la Justice League of America. Y para 1972 pegó el salto de DC a Marvel para hacerse cargo de Iron Man durante una buena temporada. Consiguiendo de paso crédito como co-creador de Thanos -y de Drax– en su trabajo junto a Starlin. Con quien se llevaría tan bien que colaboraría con él en su paso a guionista para Capitán Marvel.
En mitad de todo esto comenzaría una aventura propia que es probablemente lo más recordado de su carrera:

Star*Reach fue un magazine independiente creado en 1974 con el que Friedrich quería encontrar un punto intermedio entre lo que era el cómic Underground y lo que llamaban el Overground, las grandes editoriales que tenían que cumplir el Comic Code y obligaban a los autores a un trabajo con unas reglas estrictas y una idea mercantilista. Este tipo de cómics -en donde entraría también la Heavy Metal o Big Apple Comix– se llamarían Ground-level Comics, antes de que decidieran que Indie Comics sonaba mejor y dejaban claro que eran Independientes de las grandes empresas pero sin llegar a la ‘sordidez’ del underground: Tetas sí, pero por exigencias del guión. Algo así.
Por supuesto los autores estuvieron encantados de participar. Y pronto comenzaron a llegarle propuestas, propuestas más allá de lo que era el propio Star*Reach. El propio Frank Brunner comenzó a colaborar con él para el tercer número -de octubre de 1975- con una historia y la portada. Y esa colaboración sirvió para que Brunner le hiciera una propuesta. ¿Veis? Hoy solo han hecho falta mil palabras de introducción.
Brunner tenía esa historia Howard que había sido rechazada en Marvel, y tenía su propia visión de hacia dónde había que tirar con el personaje. Y, como decíamos, parecía haber una ¿reivindicación? ¿interés? ¿recuperación? de los ‘funny animals’, así que, ante el éxito de Star*Reach… ¿Por qué no probar con una nueva cabecera?

Un primer número publicado en verano de 1976 que llevaba a Brunner a escribir una suerte de pseudo-editorial que iba acompañada por dos cosas más, una notable dedicatoria a su mujer… y un texto de Friedrich matizando el tono del texto de Brunner.

Por supuesto -como vemos en el lado derechos- no solo la historia de Duckaneer ocupaba el número.

Y eso sirve también para explicar lo de los autores lanzándose que decía antes, algunos nombres bien conocidos

como Howard Chaykin y Alan Kupperberg,

o Mark Evanier. Junto a un Scott Shaw que tendría bastante que decir este número porque además de su colaboración aquí,

se ocuparía de otras dos historia: una parodia de una persona real, el escritor Euell Gibbons que centró su carrera en los hábitos saludables, especialmente los alimenticios y

¡DUCKULA!
Que puede parecer una tontería pero que cuando en 1979 Filmation sacara un segmento protagonizado por un tal Quackula

pudo demandarles, sacándole se supone que unos 30 mil dólares y la retirada del personaje tras solo 16 apariciones.
¿Cómo es que no demandó a Cosgrove Hall cuando años más tarde crearon al Count Duckula primero como villano de Danger Mouse y luego en su propia serie? Misterios de la legalidad quántica, yo qué sé.
Además de estos personajes tuvieron un par de páginas para Ted Richards

y un espacio para la que acabaría convirtiéndose en el personaje más representativo de la revista, The Wraith de Michael T. Gilbert.

La cabecera reaparecería en enero de 1997 con más nombres propios, especialmente un gran debut:

Con guión de Sergio Aragonés pero, sobre todo, con dibujo de Steve Leialoha, al que ya habíamos visto entintando a Brunner en el anterior número. Esta vez la página editorial servía para reproducir una carta de Aragonés explicando su demora… y un texto de Friedrich reconociendo que en ese número de Quack! no había ninguna historieta protagonizada por patos.
Decisiones editoriales, ya sabéis.

Tendríamos, eso sí, una nueva historia de On the Skids! en la que se mantenía Alan Kupperberg a solas (aunque reconocía el apoyo de una buena cantidad de personas: Mary Skrenes, Steve Gerber y Alan Weiss) así como The Wraith y You-All Gibbon. También el debut de Steve Skeates y Ken Macklin, junto con una autora: Dot Butcher con su serie Tales of the Oregon Bobcat.

Para el tercer número, abril 1977, ya parecía claro que el tema era la falta de tema, así que lo mismo teníamos otro nombre propio conocido llegando a la cabecera…

Y sí, os dejo a vosotros hacer los comentarios que creáis pertinentes sobre Dave Sim y los ‘beavers‘.
Por aquello de los canadienses, por supuesto.
Friedrich aprovechó este editorial para hablar de, claro, la ausencia de Brunner.

No es lo único que pasa en ese editorial, también indica que se va a ir a vivir a San Diego. Algo sobre lo que hablaremos más adelante.
Lo más notable del número, sin embargo, podía ser el regreso de Leialoha, ahora como guionista y dibujante. Aunque, eso sí, con asistencia de Alex Niño en los lápices y a cargo de las tintas.

Para el cuarto, en junio de 1977, las cosas se habían descontrolado…

Si os estáis preguntando qué es lo que paso, y si tiene relación alguna con que decidieran prescindir de Alan Kupperberg. Yo también decidí ver qué contaba en el número 9 de Star*Reacher y… van por otro lado los tiros.

La vida. El desamor. Aunque para el final de ese editorial ya estaba a otras historias…

Y si os preguntáis si me he ido a mirar esa historia de Howie Chaykin que comenta… Pues sí, pero no acabo yo de ver del todo los parecidos. Quizá me salté alguna parte de Star Wars.

Pero volvamos a Quack!. Con Leialoha llevando su conejo al Oeste haciendo ya todo lo de guión y dibujo -dejando el rotulado para Orz–

además de The Wrath de Michael T. Gilbert. Que tenía incluso un hueco extra para una página para un secundario.

Mientras Dave Sim aprovechaba lo suyo para hacer un homenaje a Star Trek. Un buen momento para recordar que estamos hablando de 1977, que la serie original se emitió de 1966 a 1969, la animada duró de 1973 a 1974 y la película no se estrenaría hasta 1979. Así que ya veis lo que puede dar esto de si.
Ah, y también había un anuncio:

MAKE COMICS FUN AGAIN!
1977 tenía estas cosas.
Para el quinto, septiembre de 1977, el editorial volvía a la carga diciendo que no notaba que hubiera una coherencia o cohesión en los contenido, que eso significaba que había decidido tomar medidas, este número cinco iba a ser para destacar a The Wraith -que seguía siendo el único personaje en haber aparecido en todos los números- mientras que para el siguiente sería Ted Richards el que tendría la historia destacada. Y a partir del séptimo número habría un cambio de formato.
Para cuando llegara al sexto, en diciembre de 1977, tendríamos a los autores habituales. Ted Richards sería el destacado pero también estaría el Rick Rabbit de Leialoha y The Wraith de Michael T. Gilbert. Además de una novedad con una nueva autora, Lee Marrs, que ofrecía una historieta larga:

pero también aquí habría un problema. No llegaría a tiempo el You-All Biggon de Shaw! y eso llevaría a una página de aviso:

Así que sí, más problemas con la marcha de Shaw! tras la de Kupperberg. Y la decisión de editar a Frank Brunner con, de nuevo, la historieta fundacional.
El número acababa con una felicitación para 1978…

Que sería, además, el final de la revista. El prometido número 7 con un nuevo formato no llegaría nunca. Frank Brunner, que había puesto a rodar el proyecto, tampoco regresó. El famoso tebeos de bárbaros en el que se supone que llevaba ocupado todo 1976 acabaría siendo el Savage Sword of Conan 30 publicado en 1978. No haría más historias interiores -aunque sí alguna portada.
Mike Friedrich sacaría en 1978 la revista Imagine y también un número uno del Parsifal de P. Craig Russell con Patrick C. Mason, otro de Cody Starbuck de Howard Chaykin, y seguiría con Star*Reach hasta 1979, luego se haría agente comiquero por motivos obvios.
Habría, eso sí, un número final llamado Star*Reach’s Greatest Hits con portada e historia destacada de…

Sí, Brunner de nuevo. Una historia original que iba acompañada por varias reediciones variadas.
Así que ya veis que pese a todo no había mala sangre entre ellos.
Del resto de autores podemos hablar también un poco, supongo que a Leialoha, Chaykin, Kupperberg y Sim les tenemos más o menos controlados. Si no lo decís y ya le hará alguien un posteo.
Dot Butcher colaboraría en Imagine de Star*Reach y seguiría también con las publicaciones alternativas como Tits and Clits Comix, además de minicomics de Comix World o Comix Wave.

Ted Richards terminó su educación universitaria ese 1977 y para 1981 decidió dejar el cómic -que no daba dinero- y meterse a trabajar en la división de ordenadores de Atari -que sí-. Eso sí, en 1984 recuperó su personaje alternativo más conocido, The Forty Year Old Hippie -a dos años de cumplirlos él- para presentar…

The Forty Year Old Hippie Brings the Computer Age Home para The Computer Deli. Y ya en 1987 creó… AdWare, un proveedor de software que le facilitó pasar en los noventas a desarrollador web.
Scott Shaw!, como hemos sido informados, se fue a trabajar a los cómics de Hanna-Barbera para Marvel. Ahí recorrería el camino inverso y acabaría en 1978 siendo diseñador de personajes y supervisor de The New Fred and Barney Show. Y luego se iría a DC donde crearía junto con Roy Thomas (y es de suponer que el editor de turno) un cómic que quizá os suene.

Efectivamente, Captain Carrot and His Amazing Zoo Crew! saldría en parte de The New Titans para luego lograr su propia serie -y más cosas que ya os contamos en la C– y de ahí irse al Sonic de Archie -algún día le dedicaremos más posteos a los cómics de Sonic, porque aquí hay toda una serie de disputas legales por medio. ¿A quién no le gusta eso?- tras lo que seguiría trabajando tanto para animación, cómic, publicidad, escribió la columna Oddball Comics para CBR y más cosas aún. Pero, claro, también podríamos haber dicho que fue uno de los fundadores en 1970 de la San Diego Comic-Con.
Michael T. Gilbert publicaría aún otra historieta de The Wraith en Strange Brew en 1982, y luego sacaría dos recopilatorios. No ‘en dos partes’, no. Publicó dos veces The Complete Wraith, la primera en 1998, la segunda en 2020. Por supuesto para la segunda tuvo que inventarse alguna cosa nueva que meter aunque lo más importante es que acabaría incluyendo un homenaje a Eisner. Con quien, por cierto, acabaría colaborando en una historia de The Spirit en los ochenta.

Pero luego volveremos a eso, lo importante es que tras The Wraith colaboraría con P. Craig Russell en una adaptación de Elric y más tarde realizaría otro de esos cómics a los que ants o después le dedicaremos un hueco en ADLO!, Mr. Monster. O Doc Stearn… Mr. Monster. Lo publicaría en Eclipse a partir de un concepto de un cómic canadiense de los cuarenta, sería su personaje más conocido. Aunque eso no significa que no hiciera otros cómics: Estuvo colaborando en Spirit Jam, escribió y dibujó para Marvel y DC -¿recordáis Mann & Superman de hace un par de meses? Era suyo- y también para los cómics de los Simpsons o de… Disney.
Así que si estábais pensando si en algún momento algún colaborador de Quack! acabaría trabajando con Donald…

Por supuesto que sí.
Y es que puede que Brunner no se saliera con la suya con Howard, o que Friedrich no acabara de conseguir lo que quería publicando Quack!, pero todos tuvieron su momento y su importancia. Y ayudaron a lanzar y a mover otros cómics.
Al final nadie sabe nunca lo que saldrá con muchas de estas ideas. Qué acabará descartado. Qué acabará perdido. O qué servirá de enlace entre el underground y el mainstream. O qué te publicarán una vez muerto.
Y cuando digo nadie…

QUACK!

Yo la verdad esperaba que lo de este Duckula
https://es.wikipedia.org/wiki/Count_Duckula
Tuviera una historia legal más larga con demandas y esas cosas… Que al menos explicaría que tan maravilloso personaje (soy fan, en serio) no haya sido recuperado por nadie en todo este tiempo.
No, que va. Eso tiene más que ver con la gestión de los derechos. De hecho lo volvieron a sacar de secundario en el ‘reboot’ de «Danger Mouse» que hubo hasta 2019 o así. Lo mismo intentaban tantear a ver si repetían la jugada… Pero no. En cualquier caso, como digo, esta gente no se andaba con muchos follones legales. Cuando Vicent Price se mosqueó con ellos por el ‘spoof’ que le hacían como narrador en lugar de demandarles les escribió -o algo- para decirles que tenían que haberle contactado porque él lo hubiera hecho encantando. Pero bueno, las cosas de la tele.
Oiga… Ese Starlin es pura pornografía para marcianos.
BM Vacainfernal, YA! Y de Star Reach, que tengo una saga de Elric que leer enterita.
Starlin estaba interesado en saber si en Marte tenían el pelo verde, claramente.
En cuanto a lo de Elric, lo cierto es que el Star Asterisco Reach Greatest Hits es una juerga. No solo porque el resto fueran reediciones de la revista, es que luego Brunner -¡ese hombre!- volvió a vender esas 20 páginas para que se publicaran 10 y 10 en dos números de la «Heavy Metal». ¡Aquí no se tira nada!
¿»Orz» será Tom Orzechowski?
Efectivamente, él era. Tom Orzechowski. Así es como firmaba también en «Duck Death», una de las historias de The Wraith.
Entiendo que a Michael Golden no le publicaron porque entonces era todavia un niñato y se vengó años después forrándose con Bucky O’Hare.
Lo que me lleva a la pregunta ¿tuvo algo que ver Brunner con las historias de Han Solo que publicó la Marvel en sus tebeos tras terminar con el argumento de la primera Star Wars? Es para un amigo.
JAJJAA. Pues te vas a reír pero lo estuve mirando. Resulta que aunque Golden -y Hama- lo presentaran en 1984 se supone que lo crearon… ¡entre 1977 y 1978! Pero aún tiene más chicha, porque lo crearon… para DC. DC no llegó ni a anunciarlo porque la DC Implosion les pilló de medio la’o y, claro, el personaje se lo quedaron sus autores. De ahí que acabara en Continuity Comics cuando la montara Neal Adams. (Y no fue la única)
Hilarantemente también para ese año en DC llevaban dos desde que habían presentado a Captain Carrot y le habían dado un par de cabeceras para probar.
En cuanto a Brunner, no. He ido a mirar y ni él ni , inexplicablemente, Howie Chaykin, con las buenas ideas que había mostrado en Star Reach, tuvieron nada que ver en los cómics de Star Wars. Como decía, la relación de Brunner con los cómics de Marvel para finales de los ’70s ya era puntual. Aunque en los noventa, mientras estaba trabajando en su etapa televisiva -fue uno de los responsables del diseño de personajes de la serie de animación de «Robocop», por ejemplo- sí que haría para Topps al menos una ‘carta coleccionable ilustrada’. Del RANCOR. Porque, claro, las cabras, los montes…
Pues qué raro lo de Star Wars porque el alienígena conejo verde tiene todas sus… ahm… constantes narrativas recurrentes.