"-¿Que autores piensas que te han influido o admiras?
-En general, todos los que tienen una formación sólida en escenas de grupo, pero que saben plasmar también la realidad y acciones cotidianas. Está George Pérez, desde luego, por encima de todos, y luego tengo también en un altar a Alan Davis, Arthur Adams, John Byrne, Kevin Maguire y, por supuesto, Carlos Pacheco.
– …
-¿Qué? ¿¿tampoco esta vez??
-Pues no, te has olvidado de Immonen. Vamos mal, venga, volvamos a empezar que no terminaremos nunca ¿Que autores piensas que te han influido o admiras?"
esperanza para la industria americana (aunque ya han dejado claro que no piensan salvar DC mientras esta no deje salvarse, se siente). En su sitio se suben frecuentemente dibujos y páginas de muestra, mudas y desprovistas del contexto necesario para saber si nos encontramos ante unas ilustraciones guapas sin más o si realmente los artistas tienen idea de narrativa más allá de una escena espectacular. Que también hay que decir que eso es algo que desde el punto de vista de Adlo! nos da un poco igual, que nosotros tenemos claro que lo importante es un dibujo molón y lo demás ya irá rodado, lo de las viñetas, los bocadillos y las historias ya te lo hace algún otro. Pero bajo el particular prisma artístico de Angosto, el artista ideal debe tener ese cierto plus que le permita dibujar la guarida del Doctor Fate (versión precrisis) con los ojos cerrados y las manos atadas a la espalda.
¿Y en qué punto están esos Men of Bronze? pues no lo sabemos. Huyen de los focos y las bambalinas, se parapetan tras sus tableros de dibujo (¿todavía se usa eso?) y echan horas y pestañas para conseguir ese producto que contente a su mentor. Pero ¿cómo debe ser ese resultado deseado? podríamos decir que debe ser como las que hacen la retahila de autores influyentes que recitan cuando les entrevista, pero para satisfacer mi curiosidad he tratado de huir de esos autores consagrados y he ido a fijarme en otro autor del que también habla muy bien Angosto y que no lleva tanto tiempo en la industria. He supuesto que esas páginas de un autor que comienza a despuntar y del que el Hombre de Bronze habla bien deben ser representativas de ese ideal que también sostiene para sus apadrinados. Por eso hoy voy a hablaros de arte de Mahmud A. Asrar.
Tras ese nombre de malo secundario de Homeland nos encontramos con un autor que ahora se encuentra en la cresta de la ola, a punto de coger los lápices de la renovada serie de Lobezno y la Patrulla-X, recién salido de algo tan difícil como una extensa temporada en una serie de la nueva DC, Supergirl. Pero antes de trabajar para las grandes, hizo otras tareas para otra gente, que fue con la que asomó la cabeza para que se fijasen en él en las grandes ligas. No, no voy a ser tan
malo como para mostrar sus trabajos en el parvulario. Voy a remontarme a la vuelta de la esquina, a 2009, fecha en la que estaba terminando de hacer su gran obra de presentación junto con Jay Faerber para Image, Dynamo 5.
Jay Faerber, un autor fogueado en docenas de especiales de medio pelo y fillines para títulos de héroes juveniles o grupos de sidekicks, que terminó hallando acomodo en Image y podría haber sido una suerte de Robert Kirkman para ellos si no fuera porque ya tenían uno. Su serie coral Noble Causes hizo hincapié en la acción superheroica pura y dura mezclada con las relaciones familiares en la más pura tradición stanleeniana de mezclar melodrama personal y épica cósmica. Empalmando series limitadas (la primera de las cuales llegó a ver la luz en nuestro país de la mano de Planeta en grapa) llegó hasta los cuarenta números (que se han editado también en origen en dos tomacos que tienen una pinta bastante apetitosa, hay que decirlo). Y en 2007 lanzó con el principiante Asrar una serie parecida con la que compartía universo, Dynamo 5, partiendo de la premisa de un héroe que muere, se revela que era un algo vivalavirgen y que sus cinco hijos ilegítimos han adquirido metapoderes, de manera que la sufrida y cornuda viuda se hace cargo de su formación.
La escena escogida para evaluar sus capacidades combina la inevitable acción asociada al género con las gotas de cotidianidad que es lo que al final distingue a los artistas con estilo de los que encajan peleas con plantilla. Son las tres páginas que abren el episodio número 21 de los 25 que tuvo la serie. Por tanto Asrar ya no era ni mucho menos un recien llegado sino el principal valor de la serie (como lo demuestra el que esta duró poco más de lo que estuvo el dibujante por mucho que Faerber trató de reflotarla posteriormente en forma de miniseries). Lo vemos primero en conjunto y luego vamos al detalle:




Bueno, en realidad no es un cajero, sino lo que
ellos llaman una magic money machine. No tiene sentido construir un cajero automático techado al uso en el recinto de un parque, pues su función como hospedaje nocturno de homeless sería redundante. Esa es una explicación, la otra sería que lo de la magic money machine fuese un recurso del guionista para explicar algo discordante en lo que se encuentra dibujado y no necesitar de correciones artísticas (algo parecido a un bocadillo como "caramba, Ángel, pensaba que tenías la piel azul ¿a que estás usando el inductor de imágenes, a que sí?". La tercera opción es que realmente se trate de una máquina mágica que da dinero, sería la mejor para salir del apuro, como dice hasta la mujer.


Lo que sigue ya entra más en los convencionalismos del género, incluyendo giros del horizonte para ofrecer sensación de dinamismo, tanto que hasta los caballos llegan derrapando,…





Chungo para el aficionado no iniciado, por supuesto, los que tenemos el liston de calidad puesto en ROB! lo dsfrutamos todo siempre, no puede ser de otra forma. Sólo queda por tanto desear la mejor de las suertes a los esforzados muchachos y muchachas de los Men of Bronze Studios, que esperamos hayan tomado buena nota de todo. Seguiremos atentos a vuestras evoluciones, pero de algo estamos desde ya seguros: que hagáis lo que hagáis nos divertiremos.

Extasiado me hallo. Oh, ah, cuanta belleza.
La chica es Violet de «los Increibles» con unos años de más… A que sí.
La madre del magicmoneyaiwish en la viñeta del señor negro que viene por detrás ¿se está sacando una mamella (¡con flequillo!) a lo Rosita Amores? Es que se vé hasta el pezón…
Y yo perdiéndome su GL…
Liefeldstein, no es un pecho sino la cabeza de un bebé y no es un pezón sino…sino…vale, marco una cruz también en la casilla de «bebés con proporciones inquietantes»…¿valdría decir que es que salió con ventosa?
HARTE.
Esa portada de Noble Causes es de Fran Bueno, juraria