Ni lo sabemos ni nos lo dicen. Generación ni-ni de padres por tanto. Es un tema preocupante, no solamente por el lógico instinto paternal de protección a la camada, sino también por las consecuencias económicas, legales, penales…que puedan tener esos actos que no conocemos. Y sí, sé que con este alarmismo parezco Mario Picazo anunciando puertas blindadas por televisión. Pero es con el único objeto de haceros reflexionar sobre el tema, y que ya con antelación os preparéis para afrontar la cuestión debidamente.La segunda opción es mantenerles al día con el smartphone más chanante del mercado, que llevarán consigo voluntariamente a todas partes. Y como ese teléfono es más listo que ellos, que ustedes y que yo, descargándose una sencilla app podrán tener en su terminal la posición del del chiquillo en todo momento. Así podrá vivir libre de preocupaciones…siempre que al superphone del chaval no se le termine la bateria, claro, que eso pasa y mucho. O hasta que su retoño se baje la también sencilla app que anula a la suya.
¿Existe acaso el método infalible? ¡claro que si!
Sólo tenemos que hacer caso de la máxima que dice "Todo esto ha pasado antes" y echar mano de la lectura de los clásicos.
Y sin tonterías.

Y es que antes todo era mucho más fácil.

A ver si entendí, la cosa es ponerles pequeñas partículas de Uranio en las gorras, no? Total, incluso si se las quitan o las pierden, confiaremos en que hayan estado expuesto el tiempo suficiente para ser ellos mismos localizables por el contador…
Vale, creo que mejor sigo sin tener hijos.
Ah, los tiempos en que la radioactividad funcionaba bien: superpoderes, agricultura… No como ahora, que le da por ser peligrosa gracias a todos esos perroflautas del 68.
Joder, son patos semiantropomorficos que hablan ingles con un perro afeitado en camiseta y gorra, o ellos estan expuestos a Uranio o nosotros a altas concentraciones de toxicos.
Para eso quieren en Iran el uranio…
Es que antes sí que sabian, coño. No como ahora, que todo son «derechos». No te dejan atar con correa a tus hijos porque tienen derechos. No te dejan darle un cachete a tus hijos porque tienen derechos. No te dejan aplicarles la picana a tus hijos porque tienen derechos. ¿Y LOS DERECHOS DE LOS PADRES? ¿EH?
Todos somos el Pato Donald
Manifestacién en la Plaza Mayor el sábado a las 14:00
E. Martín: efectivamente, lo que lleva atado con una correa la señor de la primera viñeta es uno de sus hijos (en realidad lleva a los dos atados, pero en esa imagen sólo se ve una correa). Como debe ser.