Esta noche salid de fiestuqui.
Pasároslo bien.
Soltaros el pelo.
Pero si bebeis, no conduzcais.
No, no es por los accidentes. Es que con la excusa de la borrachera cuando uno vuelve a casa a saber dónde aparca.
Y si lo haceis donde no debeis podeis cabrear mucho a ciertos entes que luego van y te lanzan un feto gigante encima.
Y no, no me refiero a los provida…

Como este año no nos quiten el planeta Júpiter y pongan en su lugar a la mini-estrella Lucifer, buscaré la tumba de Clarke y le diré un par de cosas nada agradables…
Cuantas más películas fantásticas se hacen en Hollywood, mejor es ésta, pese a ser de los trágicos 80.
Feliz «las 8 y 10»!