Áspides y Arribaderas

(Mi querido y desconocido dibujante: déjame decirte que es un placer contactar contigo aunque sea a través de estas temblorosas y delirantes líneas que escribo a una hora en la que la gente razonable y mucha de la que no lo es hace horas que duerme. Es bueno para la inspiración, las ideas fluyen de una forma diferente. Seguramente ya conocerás mi método habitual de trabajo por rumores o por esos coloridos reportajes que me dedican en vuestras curiosas revistas informativas, y llevarás semanas asustándote esperando que llegase a tu correo algún grueso paquete con centenares de hojas mecanografiadas, que detallen con precisión quirúrgica los divertimentos para tardoadolescentes adinerados que te has comprometido a ilustrar. Antes de empezar debo decirte que no debes tomar al pie de la letra todo lo que aquí te escriba, siéntete con la entera libertad de enfocar lo que leas de la forma que creas más conveniente, no te veas cohibido por la abundante prosa con la que rodeo cada hecho trivial. Aún diría más, ni siquiera hace falta que lo leas por entero, basta con que lo mires por encima, te hagas una idea y empieces a dibujar, y luego cuando lo tengas ya le pondremos algunos bocadillos y textos por encima para darle el lustre y apariencia que una obra firmada por nosotros merece. La verdadera razón por la que elaboro entonces estos detallados y retorcidos textos es, sencillamente, para tener algo de material extra que aportar cuando suena la flauta y una de mis obras es recopilada en algún tomo de lujo. El texto puro, duro y en una fuente imposiblemente pequeña es algo que encanta al fan de las colonias cuando es servido con una tapa de cartoné y un precio considerable. Y lo mejor de todo es que dejan de leerlo a las cuatro líneas, pues de lo contrario ya me habría llegado alguna orden judicial por parte de alguno de los muchos que pueden sentirse potencialmente ofendidos por las obscenidades que suelo dejar aquí y allá a mitad de texto. De todas formas, si por la razón que fuera trabajando a tu ritmo vez que no puedes cumplir con los plazos de entrega que te habrá mandado algún editor desde su lujosa oficina y sin idea de lo duro que es invocar a la inspiración o la importancia de lo bohemio en la vida de un verdadero artista, siempre podrás decir que el retraso se debe a que estás dando lo mejor de ti mismo estudiando, subrayando, repasando y memorizando este texto que tienes delante y que el editor tampoco se atreverá a leer. Por alguna misteriosa razón el truco funciona.
Habiendo dejado entonces las cosas claras podemos empezar. Estamos en 1998 y ha venido a visitarnos mi buen amigo Eddie Campbell, un artista escocés afincado en Australia. Hemos compartido algunos proyectos (incluyendo uno que acabamos de terminar especialmente doloroso de parir, por lo que ignoro todavía si Eddie viene para celebrarlo o para estrangularme) y bastantes vivencias, nos conocemos bastante y estamos pasando un buen rato tomando algo en una terraza. Llevamos ya un rato allí, sentados en esas malditas sillas metálicas que debieron haber sido muy populares en muchos campos de concentración como instrumento de tortura y que a buen seguro fueron importadas en masa por nuestra Dama de Hierro a cambio de una buena comisión para obligar a los verdaderos británicos a seguir tomando sus bebidas encerrados en los verdaderos pubs con moqueta, dardos y cabezas de alce colgadas de la pared. Pero Ed ha insistido en tomar algo afuera, de forma que ahí estamos, él bastante relajado y yo tratando de contorsionar mi prematuramente avejentado cuerpo para encontrar una postura que no me resulte demasiado dolorosa. Llevamos ya un buen rato allí y Eddie está apurando su cerveza. Sobre la mesa redonda hay también una serie de elementos, que es importante que recuerdes y coloques siempre en el orden adecuado. Todas las piezas importan en este tipo de proyectos. Delante mío hay una botella de agua terminada, y tengo cerca un vaso también vacío con una rodaja de limón en su interior. Nunca he entendido la costumbre de meter limón en los refrescos ¿acaso alguien hace lo mismo cuando abre una lata de refresco de soda hiperazucarado en casa? ¿aporta algo al combinado? ¿Cuántos millones de hectareas de nuestro planeta se dedicarán al cultivo de limones para cubrir esta absurda costumbre? son ideas que la rodaja dibujada debe sugerir desde la soledad del fondo del vaso. Hay también en el centro de la mesa un gran cenicero azul, rectangular, casi cuadrado, con dos colillas que por la posición en que han sido dejadas no son mías ni de Eddie. Están al revés de como las dejaría yo fumando con la mano derecha, y si hubiera sido Eddie, el vaso que tiene delante no le hubiera dejado colocarlas en ese sitio. Con eso estamos sugiriendo que en la estampa hay alguien más pero que ahora mismo está fuera de escena, haciendo una fotografía…)

¡CLIC!

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-¿Ya está?

-Sí, Alan, ya puedes dejar tu pose de enigmático, algún día te haré una a traición riéndote y me haré rica.

-Mi apreciada Melinda, en este mundo de máscaras somos lo que parecemos y porto el manto que he escogido ¿Qué tal ha salido la fotografía?

-Bastante mal, ya que Leah ha salido al fondo. Tenía que haberse apartado más.

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Melinda, Melinda, ah, Melinda, sé que Leah y tú nunca llegaréis a ser las mejores amigas del mundo, pero ¿es pedir mucho que aparentéis no odiaros demasiado delante de nuestro invitado? estoy pidiendo el cumplimiento de una regla elemental de cortesía, tan sólo eso. Mis genes corren por sus venas, pero eso no significa que a ti te quiera menos.

-Ya, quien te quiere menos es su madre, que se largó nada menos que con tu amante.

-Ese es un episodio particularmente doloroso de mi vida, Melinda, y agradecería que hiciéramos lo humanamente posible por obviarlo. Lo que sí debo advertir, en consideración a nuestro invitado, es que esas dos rameras (aunque hable así ahora, Leah, cariño, ten por seguro que siempre quise y respeté a Phyllis, tu madre, tanto o más que a Deborah, la amante que compartimos) fueron además las responsables editoriales de Mad Love, lo que explica el fracaso del Big Numbers que empecé con Bill Sienkiewicz o los tropiezos iniciales con From Hell.

-A ver si lo he entendido ¿tenías a tu amante metida en casa con tu familia y dejaste a tu mujer al mando de la editorial de tus proyectos futuros? ¿los cheques que me mandarías por mi trabajo dependías de la cornuda madre de tus hijos? ¿en qué estabas pensando?

-Así es, Eddie. En aquel momento parecía una buena idea.

-Eso ha sonado muy académico.

-Una interesante asociación de palabras…¿pero sirve la fotografía o no?

-Diría que no, es que Leah sale fatal.

-Yo no diría tanto, es cierto que la última vez que nos vimos parecía que crecería siendo una hermosa rubita, pero de eso hace doce años ya. Ha pasado el tiempo y está…pues…más fuerte.

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-Dejaos los dos de puyas. Leah puede entrar en cualquier librería especializada del mundo, decir bien alto que es la hija de Alan Moore, y tendrá al instante a docenas de solícitos jóvenes para darle placer de la forma que ella desee. Eso descontando ya a los que habrán derramado su simiente de forma involuntaria nada más escuchar la noticia.

-Eso que dices me parece humillante ¿en serio Leah debería sentirse orgullosa de alcanzar sus metas sin esfuerzo gracias a tu influencia?

-Santo Cielo, querida, pero si tú misma estás labrándote un nombre en la industria gracias a tu incompleto trabajo en Lost Girls con un ilustre guionista…Uhm, tal vez debería contactar con Amanda Conner para que haga ese proyecto que te comenté de Cobweb, he visto algunos pictoriales suyos por la Red y son bastante…atractivos…seguro que podría invitarla a una próxima orgía chamánica.

-Uf, Alán, no veas la mirada que te ha echado.

-Cuando miras a Melinda, la Melinda te devuelve la mirada. Las Melindas Asesinas, así más o menos se llamaba un cortometraje que me envió una vez un aficionado, un perturbado mejor dicho, menudo elemento. Espero de todo corazón que haya encauzado su vida por otro camino.

-Y ¿qué tal va Lost Girls, por cierto?

-Va a buen ritmo, precisamente la semana pasada eché una apuesta con un artista español de narizones a ver si terminamos nosotros Lost Girls antes que él una novela. Cosa de dos meses, tres como mucho, según le dé a Melinda.

-Me sé de un barbudo, y no miro a nadie, que va a pasar la mano por la pared una buena temporada. Lo cual para mi no supondrá ninguna gran diferencia, todo sea dicho.

-Gloria venturosa, buena mujer ¿acaso conocerme no ha sido una revelación para tus chakras y un estallido continuo de energía tántrica en tu aura?

-Sí, sí, todo muy tántrico, Don Lo-siento-pero-creo-que-hoy-he-fumado-demasiadas-raices-querida… mis chakras están bastante desatendidos. Y no creas que no me he dado cuenta de que cuando hablas en sueños me llamas Abby.

-Se trata de un residuo de una etapa creativa anterior…de cuando…me sumergía…en el verdor…

-…

-…

-…

-¿Alan?

-Dale un golpe en la cabeza, es lo que suelo hacer cuando le sucede. O se le pasa o al menos te desahogas.

-¡UY! Constantine..¿qué..haces?…formas y luces..parad…no, tú…eres…¡Eddie! ¿estábamos celebrando algo? ¿empezamos o terminamos? ¿lío alguno?

-Acabamos de hacer una foto, pero no ha quedado bien porque sale Leah.

200px-Albion_comic_issue1.jpg -Escucha bien lo que voy a decirte, apreciada arpía, mi hija tiene un talento natural para la escritura mayor que el de todos los juntaletras que puedas encontrar en estas caducas islas. Espera… tengo una visión…algo…Glycon ¿eres tú?…algo…me está diciendo que en un futuro no muy lejano ella cogerá el mando de todos y cada uno los personajes que son o han sido algo en el imaginario popular de la historieta británica. Un enorme futuro para nuestra encantadora señorita ¿no es fascinante? Por cierto, Eddie ¿que tal el imaginario popular por Australia?

-Podría resumirlo en dos palabras, Alan: Paul Hogan.

-Australia debe ser algo frustrante para un historiador místico. Mira a tu alrededor, Eddie, cada una de las piedras que te rodea tiene una historia, gente ilustre o desconocida, pero siempre notable, paseó, vivió y murió por sus calles y rincones. En cambio ante un paraje australiano, de lo único que puedes estar seguro es que en algún momento en el sitio donde estás copularon dos ovejas.

-Si lo enfocas así, tiene un cierto morbo.

-Es que el señor Don Místico es muy ocurrente cuando quiere burlarse de los sitios de los demás, eso es lo que pasa, y con la tontería de las miles de cosas » fascinantes » que han sucedido en Northampton a lo largo de los siglos, no hay manera de que el señor se decida a hacer un viajecito a ninguna otra parte ni aunque sea un fin de semana. No, que hay mucho que estudiar aquí, y cada vez que va a la librería se vuelve con esos tomos polvorientos que dejan la casa hecha un asco, y una no es una criada sino una artista…

-Bondad graciosa, mujer, la Psicomagia es una disciplina muy exigente. Mira, estás aburriendo a mi hija con tu cháchara.

-Si se aburre pues que Leah algo.

-Eso ha sido sumamente cruel a la par que intraducible. Estimada pequeña Moore ¿te dignarías a tomarnos una instantánea con tu novedoso aparato de fotografías a color? Es que en verdad la tuya es un trasto, Melinda, déjala aquí. No, aparta, hazte hacia atrás y sal del plano, ahora la que no va a salir eres tú para equilibrar la Balanza Cósmica. Es lo Justo.

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-Vaya, así ahora tenemos una foto de cada lado, una a color y otra en blanco y negro. Que…simétrico.

-Sí, la simetría es fascinante ¿no es cierto? espero que todos los elementos se correspondan o me veré obligado a cortarle las manos al dibujante…

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– ¿Y tú que miras?

El material gráfico de los Extraordinarios Caballeros Campbell y Moore procede de Serpientes y Escaleras, una paja ment performance de Alan Moore adaptada por Eddie Campbell y que en España fue coeditada por

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Epílogo: un dormitorio en Northampton.

 
-No pasa nada, Alan, volveremos a intentarlo otro día. Pero tú me quieres ¿verdad?

-Sí, Melinda, claro que sí, Melinda, por supuesto, Melinda...

-Es que hablas así delante de todos, tan prepotente, y cuando estás en casa te encierras a invocar demonios del Otromundo sin siquiera probar la cena…¡y ya ni siquiera te arreglas para salir! que la última vez que te vi con un traje fue cuando vinieron a hacerte el reportaje los de la Wikipedia…Esa camiseta negra sin mangas te lo voy a tirar un día…

-Aja, Melinda, claro que sí.

-¡No me escuchas!

-Que sí, hembra ingenua. Mira, te prometo que un día de estos me pondré un traje bien elegante y saldremos por ahí ¿mejor así? ¿contenta? Aprovechando el paseo, hasta podríamos formalizar nuestra unión ante todos los habitantes vivos y muertos del orgulloso Northampton.

-¿Hablas de casarnos? oh, Alan ¿lo dices en serio? ¿y cuándo será eso, cuándo?

-Pronto, mujer, muy pronto. En cuanto termines de dibujar Lost Girls, que no te queda casi nada.

-Grrrr, te odio.

-Que sí, mujer, que sí, que me pondré bien elegante y nos casaremos, ya lo verás, jo, jo, jo.

¡CLIC!

-¡Eh, trae ese carrete!

14 comentarios en «Ãspides y Arribaderas»

  1. Debe ser la pera tener un viejo así. «Papi, cuéntame un cuento». Y hala, traumatizado para toda la vida.
    ¿Y cómo que presentar a Moore y a don Alejandro? Eso es como poner a Sylar y a Peter Petrelli en la misma habitación: no puede salir nada bueno.

  2. Eso significa (gasp) que en total existen (sudorfri) ¡¡¡21 fotos publicadas del barbas!!!
    No estoy seguro de que el tejido del espaciotiempo pueda resistir tanta tensión.
    (de la del encuentro jodo-barbas si estoy seguro: no puede)

  3. me quito el bombin del maestro Magritte, Sr. Calduch, excepcional.
    No conozco blog alguno tan surrealista y creativo, como este.
    No le llameis ADLO, llamADLO EL BLOG, lo demás son como los Cylon, copias, y hay muchas.
    Ah por cierto, yo también tapa blanda mejor, si ayuda a difundir más y con mejor precio.
    Lo del logo es cosa del que manda.
    Un honor que se pasara por nuestro foro.
    Sinceramente.
    Un afectuoso saludo. 😀

  4. «Leah puede entrar en cualquier librería especializada del mundo, decir bien alto que es la hija de Alan Moore, y tendrá al instante a docenas de solícitos jóvenes para darle placer de la forma que ella desee. Eso descontando ya a los que habrán derramado su simiente de forma involuntaria nada más escuchar la noticia.»
    ¿Esto quiere insinuar que Moore se plantea realizar una incursión en el hentai?. Por que debe ser el único género que le falta por abordar.

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