Siempre es complicado escribir en ADLO!
No porque nos paguemos el blog (¡5€ ha subido, qué locura!) o porque nos rechacen en la industria (¿qué industria?) y las instituciones (bobadas, rechazarnos implicaría reconocer nuestra existencia), ni nada de eso.
¡Es complicado porque los temas se AGOLPAN! Tú tienes una idea para un posteo y parece que los periodistas, la gente del mundillo y las editoriales conspiran para que no puedas escribirlo.
El tema para hoy, el Gradeo… Llevo para ponerme a ello como dos años. Tanto tiempo que hasta los «medios» de aquí han comenzado a hacer sus cosas.

Y lo suyo habría sido hacerlo esa misma semana antes de que llegara más lejos. Pero, claro, siempre tenemos algún fuego por medio y si uno mira qué es lo que se publicó en ADLO! ese mismo 31 de enero entiende a qué me refiero. También mi posteo hablaba de cosas ‘del momento’. Y, claro, las cosas se van retrasando, retrasando, retrasando…
Con deciros que cuando fuimos a abrir el blog una de mis ideas para los primeros posteos era hacer un breve repaso por ‘el incidente de los fideos’ y aquí seguimos, veintitantos años más tarde sin que haya salido.
Pero como lo del Gradeo es algo de lo que parece razonable hablar cuanto antes, porque tendrá un impacto y porque ya sabemos cómo va esto, estoy más que dispuesto a no hablar de alguno de los otros temas que nos han tirado a la cara durante estos últimos días como…

…el cómic hecho por IA de Iker Jiménez, o…

…el que un Salón decida que la gente a festejar es un actor o… lo que sea que sea Leo Harlem… que es una idea que diría que no sé de dónde puede haberlos salido pero es que…

… también hemos tenido noticias de la Comic-Con de Málaga, y es exactamente el mismo modelo de Salón, llevar a gente más o menos conocida de otras cosas y esperar que la gente del cómic pague, mientras arreglas las cuentas con las subvenciones.
De hecho, también es el modelo de La Sectorial.
Como os podéis imaginar, no es por falta de cosas que decir o de ganas. Es decir, no todo el día se recibe un correo de: ¡EL AÑO PASADO FUE UN ÉXITO! ¡Y HEMOS ECHADO A LA DIRECTIVA!
Igual que no es habitual ver a El País haciendo periodismo básico (aunque se explica en que no quisieran firmar la noticia) sobre el tema o ver la cantidad de gente que ha salido a defender al nuevo tipo al cargo haciendo de menos temitas como que no tiene relación con el mundo de los cómics o que nunca ha organizado una feria.
¿A quién no le ha pasado ir a comer a un restaurante mexicano que recibe varios millones de subvención al frente del que han puesto a un experto en fabricar macarrones? Y si alguien pregunta respondo lo mismo: Tiene buena pasta.
Tu escribe las cosas en condicional y ya con eso se ha hecho el periodismo un día más.
Así, quinientas palabras más tarde. Puedo decir que -además de haber logrado no hacer ninguna mención a lo estúpido de AENA lanzando un premio literario que quiera ser el Booker español- yo me empeñé en que hoy se escribía aquí de lo del gradeo… ¡¡¡Y aunque sea la última cosa que haga, es de lo que va a ir el posteo de hoy!!!
Tendremos, por tanto, que comenzar explicando lo más lógico:
¡¿Pero qué leches es eso del Gradeo?!
El problema es que la gente se empeña en usar idiomas. Y si ya es difícil comunicarse con alguien que se supone que está usando tu mismo idioma porque le está dando distinto significado a las mismas palabras -no hablemos ya del uso de un fraseo que tiende al caos de la transmisión informativa-, imaginad lo que pasa cuando se usa un idioma extranjero.
Pues pasa que acabas hablando de Gradeo.
Que tú dirás: Pero si en inglés se escribe Graded tampoco debería de ser muy complicado buscar una alternativa en español y hablar de Clasificar, Calificación, Categorizar… ¡¿Qué somos?, ¿salvajes?! Todo el mundo sabe que si en otro idioma se está usando una palabra lo sensato es buscar la manera de spanglishizarla. Nadie en su sano juicio te va a decir que ha Clasificado un cómic, que ha usado una empresa de Calificación o que su estado ha logrado una Categoría determinada. Aquí se Gradea.
Y sí, eso es a lo que se dedican. Ya sabéis cómo va esto: Estamos bajo el capitalismo.
Ah, quizá no haya sido muy claro con la frase anterior. Vale. Estamos en un punto del capitalismo en el que todo capitalistizable.
Tú tienes una afición y eso significa que tienes dos posibilidades. Si la afición es creativa, esto es si tú creas algo durante esa afición, entonces tienes que MONETIZARLA. Y eso si no te dicen PROFESIONALIZARLA. Que no significa hacer las cosas en serio o buscar una excelencia, que también, porque por lo visto las aficiones están para sufrirlas, no para pasárselo bien. Así que tienes que ver cómo puedes venderle algo a alguien.
Pero puede ser que tu afición no sea creativa. En ese caso solo hay dos posibilidades. La primera es que sea una afición que no incluya un bien físico. Sólo la recepción de un conocimiento o de una experiencia. En ese caso tienes que crear un espacio en el que hablar sobre ello, porque así te conviertes en EXPERTO y puedes usar tanto la ruta INFLUENCER como la ruta CHARLAS para cobrar sobre ello. También puedes optar por la GAMIFICACIÓN metiéndote en aplicaciones en las que batir el número de comentarios y reseñas. Pero eso al final es como abrirte un PODCAST. Más una side-quest que una finalidad en si misma.
Pero también puede ser que incluya objetos físicos. ¡Ahí es cuando está clara la ruta! Porque siempre va a ser la… ESPECULACIÓN. Da igual que compres cómics, videojuegos, cartas, juegos de mesa, figuritas o el formato físico en el que vengan las películas ahora mismo que voy a presuponer que es el pendrive. Tienes un bien y eso significa que PUEDES VENDERLO.
En teoría puedes venderlo INCLUSO POR MÁS QUE POR LO QUE LO COMPRASTE. El mismo tipo de ‘en teoría’ que se usa para ‘en teoría te puede tocar la lotería’. Y que, en realidad, surge del mismo sitio: Conseguir dinero. Conseguir MÁS dinero.
El capitalismo es así.
Por supuesto en un mundo que ha hecho que la primera librería de cómics sea una aplicación online de compraventa (al margen, por supuesto, de que así no te preocupas en pensar cómo la vida está pensada para que tengas que vivir en un habitáculo que no te permita acumular, como si volviéramos otra vez a la época en la que los tebeos -y lo que no son tebeos- se llevaban a puestos de intercambio) no es de extrañar que nos encontremos en una ola que puede llevar a que pensemos en aquel…

¡VUELVEN LOS NOVENTA!
Pero, como ocurre con todo, vuelven con un giro.
Porque aquella burbuja sirvió para que las empresas publicaran más (sobre todo más portadas alternativas con tintas extrañas) y unos pocos especularan mientras al resto se le vendía que aquello tenía valor intrínseco.
Es cierto que ha seguido existiendo de una u otra manera. Por eso aquellos NFTs de antaño que tanto en ADLO! dieron que hablar surgieron en la época de ponerle a todo blockchain.
Pero ahora lo que se llevan son las empresas intermediarias y las apps y todo eso. Porque ahí es donde está el dinero. Concretamente: Donde están los que se quedan el dinero de esto. Porque tú compras tu cómic (o tu libro, tu figurita, tu carta, tu blablabla) y ahí solo saca dinero la empresa que lo produce y la empresa que lo vende.
¿Pero en esto? ¡En esto saca dinero también la empresa que Gradea!
Que, además, tiene unas opciones morrocotudas, por supuesto.
La empresa que ha llegado a un acuerdo con Libertad Digital, por ejemplo, además de demostrar que sabe dónde hay gente a la que se le puede vender cualquier cosa, nos ofrece los siguientes servicios:


Sí, por lo visto lo de hasta el 2000 es vintage. ¿Quién no recuerda un evento vintage como Onslaught?
Pero, vaya, que por 22 € de nada puedes gradear tu cómic para que cuando luego lo vendas puedas sacar más dinero. Concretamente necesitaras sacar al menos 22 € más de lo que pagaste por él.
Aunque, claro, este es un caso. Por ejemplo, los que estuvieron en la Comic-Con de Málaga, tienen unas tarifas distintas:

Sí, pusimos la versión más barata. Así somos nosotros. ¿Y cuánto es eso? Pues no son 22 €, no…

58,50 € de nada, y luego ya te lo pueden poner con patatas. Perdón, quería decir con ‘prensado y limpieza’ (15 €) y ‘custom label’ (9€).
Ya puedes ir subiendo el precio. Aunque, claro. Este es el barato.
Si es pre-1975 (que es donde esta gente pone el Vintage) entonces es un poquito más…

Lo bueno es que si cuesta más de 400 $ te da lo mismo de cuando sea porque te va a costar…

..algo más. Aunque, claro, ¿cómo estableces lo que cuesta? Pero, vamos, que da igual, que tú puedes tenerlo lo mismo de 400 $ a 1000 $ como antes o de 1000 $ a 3750 $ (con la consiguiente subida)…

…que cuando lo subas a ‘esa web de compraventa’ vendrá alguien a ofrecerte ‘5 €, pero los gastos de envío por tu cuenta, eh’.
Porque ya sabemos que el problema está en que esa gente te puede asegurar que esto es una oportunidad de negocio. Pero tienes que conocer a alguien que quiera lavar dinrealizar una inversión en arte y esté dispuestos a pagar lo que pides.
Pero vamos con una más, porque la cadena con más tiendas -si el librero de La Sectorial no lo impide- se ha apuntado al Gradeo a su propia manera:


¡PRE-GRADING EN DIRECTO! Vaya, espero que no haya niños…
Qué tontería, ¿qué va a hacer en una tienda de cómics un menor de 19 años?
Total, que nos hemos ido a mirar cuánto costaba lo de los cómics aquí y… JAJAJA, ¡¿quién iba a querer hacer gradeo de cómics? No, hombre, no, aquí estamos a otras cosas importantes:

¿Para qué vas a meter cómics cuando la gente sabe que lo que hay que gradear son otras cosas… aparentemente por parte de un minion fumeta?
Un minion fumeta que, además, cobra lo que cobra…

Y así puedes pagar desde…

…los 24,90 € de un ‘sticker’ o una ‘carta’ hasta los…

… 60 € de un Funko, un ‘juguete’ o un ‘videojuego’.
Encuentra luego al que te lo pague, claro.
Pero parece que este es uno de esos ‘trabajos del futuro’, como hacker o faker. De ahí que podamos encontrar formas de iniciarte en ello como una entrada de wiki o un…

…curso en youtube para aprender a ser grader. JARL!
Aunque no sabemos si es solo el poner la notita del cómic en estado del papel, daños, arañazos, jugabilidad… o si también te enseñan a ponerle dos metacrilatos o una bolsita de plástico.
Y es que está claro que hacen falta ESTUDIOS para poder gradear, hombreporfavor, a ver si os creéis que con estar ahí y decir que sí que vale os va a servir esto.
Si eso fuera cierto entonces rápidamente saldrían los escánd…


Uoooops… Parece que tanto el primer como el segundo escándalo con CGC por medio son de esas cosas de… Vaya, ¿quién iba a pensar que esto podría pasar?
Es decir, tanto el escándalo centrado en el mundillo del cómic como el de cartas de Pokèmon –que ha hecho correr más ríos de píxel– apuntan a una cierta… laxitud.
Quizá no miraron suficientes cursos de youtube.
Así que, recapitulando, tenemos una subida de ‘empresas de gradeo’ que logran a la vez que lo que hagan no sea de mucha utilidad, ni muy riguroso, pero sí una pasta que, obviamente, habrá que sumar al precio si no quieres perderlo cuando lo vendes.
Y el problema, como siempre, es que esto impacta en el resto de las cosas del cómic. Igual que sucedió con la burbuja de los noventa, con todo eso sacar cómics a patadas con mil portadas y blablabla que hicieron que Marvel -pero también DC o Image– se pusieran como locos a buscar un crecimiento… xXxtremo. Y se llevaron por delante la idea de colecciones sin crossovers o eventos, además de a tanta gente que incluso Marvel acabó como acabó.
Podemos discutir si la cosa es empeorable, por supuesto, pero incluso aunque parezca que TRUMP! ha forzado que uno de sus amigos ped… millardarios se vaya a hacer con Warner -otra de esas historias de las que podría haber hecho el posteo pero me he negado-, ya os digo yo que todo es susceptible de empeorar.
Así que tenedlo en cuenta ahora que aún no se ha desbocado la cosa… en España. Que por eso las noticias son sobre ‘uy este Superman que hemos vendido por millones’ y no ‘la primera aparición de Pafman destruye todos los records en la venta de arte’.
Pero, sobre todo, para que nos hagamos a la idea de la verdad fundamental que está detrás de esto:
Da igual cómo te pongas, lo mejor es que no intentes calcular lo que llevas gastado en cómics. Porque el día que intentes venderlos para recuperar una parte… Con algo de suerte no te tocara pagar también para que se los lleven.

Yo quiero un gradeo, yo quiero un gradeo, si no me lo haces lloro y pataleo…
Osti, Calduch, no abras el cajón, plísss…
YO QUIERO UN GRADEO
Me cuentan mis papás que cuando yo nací
los cómics los leías y se acababa ahí,
pero todo cambió, cuando con tintineo
vinieron los 90 y floreció el gradeo.
Ahora todo el mundo intenta ese deporte:
vender el tebeíto, vivir sin dar ni golpe.
Muchos somos ya que pedimos sin parar:
¡Yo quiero un gradeo,
yo quiero un gradeo,
si no me lo haces lloro y pataleo!
¡Yo quiero un gradeo,
yo quiero un gradeo,
méteme entre plástico lo que no me leo!
(Oiga, ¿qué grado tiene este tebeo?… ¡Márquemelo!)
¡Yo quiero un gradeo,
yo quiero un gradeo
yo quiero un gradeo, señor!
Ahora somos ya tantos, que en esta situación
resulta imposible ya la especulación.
Si ese número uno lo compramos millones
acabará sin duda saldado en los cajones.
Pero tanto nos da, porque esto es más que ocio
y los medios nos dicen que ahí hay un gran negocio
Ahora todos ya pedimos sin parar:
¡Yo quiero un gradeo,
yo quiero un gradeo,
si dices que es absurdo encima me cabreo!
¡Yo quiero un gradeo,
yo quiero un gradeo,
méteme entre plástico lo que no me leo!
(Oiga, ¿qué dice que esto no vale nada?,¿no ve el numerito?)
¡Yo quiero un gradeo,
yo quiero un gradeo
yo quiero un gradeo, señor!
¡Yo quiero un gradeo (9 veces)
¡Bravísimo!
Trigger warning: funkos
A 60 € el gradeo. No sé cuánto serán los funkos (how much could it cost? 10 dollars?) pero ya veo complicado que le saquen dinero. Aunque, claro… 60 €… con eso te puedes comprar un Omn… un Gol.. un Lim… con eso te puedes comprar un manga.
Si esto depende de libreros españoles el prensado de los tebeos gradeados se realizará en talleres ilegales por trabajadores sin contrato a los que se les entregará para tal tarea un rodillo de amasar junto a folletos publicitarios de Mercadona para intercalar entre las páginas y que no acaben saltando las grapas de los Pumbys y los Dominguines.
Igual me meteré en el negocio si Santiago Segura y Alex de la Iglesia dan su aval en algún momento. O cuando aparezca el primer banner publicitario en Zona Negativa.
De momento los libreros se limitan a poner un hueco. Imagino que al lado de los casilleros de las empresas de transportismo.
Pagar por tebeos. TEBEOS. ¿Qué será lo próximo, pagar por ver la TV?
Peor, pagar por PLASTIFICAR tebeos. O METACRILATIZAR tebeos. O yo qué sé…
Desde luego no se GRADÚAN. Como las gafas.