Una vez tuvimos en el blog los turnos establecidos de guardia frente al monitor, cada uno sabiendo el día que le tocaba publicar y todo eso, no tardamos en idear algún sistema para sacarnos de la rutina. Y lo que se nos ocurrio fue contactar con un outsider, el Follonero, que nos había dejado muy buenas colaboraciones aprovechables en los comentarios más de una vez (¡aprended, malditos!), y le dimos las llaves del blog y completa autonomía, libertad y confianza para publicar lo que quisiera, cuando quisiera y cómo quisiera. Y no hubo denuncias ni borrados masivos ni hackeos de nuestros selfies íntimos a la nube (los teléfonos, que los carga el diablo ¡hacen esas fotos ellos solos!), sino que lo que conseguimos fueron flashes de calidad generalmente relacionadas con novedades editoriales o noticias frescas del mundillo. A esta última categoría pertenece la publicación seleccionada, aquella que generó tanto debate sobre si se referían a seis años más o si el sexto año sería el último. Como siempre, el tiempo termina poniendo las cosas en un sitio y un año después tuvimos la respuesta.
Éxito impresionante y prestigioso
Éxito impresionante y prestigioso

Esto no lo van a entender los adolescentes que se pasen por aquí a informarse un poco sobre su afición.