
Este póster promocional de la franquicia mutante sigue los patrones clásicos impuestos por los primeros dibujantes de la Marvel. En concreto aquí vemos un sentido homenaje a la obra de John Romita, Sr. con esa composición de caras flotando alrededor de las figuras de los personajes principales.

Pero Liefeld va más allá. Mientras que otros dibujantes se hubieran limitado a plasmar todas las caras de tamaños similares sobre un fondo plano, el artista californiano crea una compleja composición con caras de distintos tamaños creando una enorme sensación de profundidad. Cualquier espacio cerrado se quedaría pequeño para enmarcar esta atrevida distribución espacial, sólo el mismo universo, el vacío del espacio exterior, es capaz de contener a los protagonistas de la ilustración.
En primer plano, presidiendo la composición, Apocalipsis, la encarnación del mal, uno de los enemigos más peligrosos de los mutantes. Su siniestro rostro amenazante no muestra temor a pesar de estar rodeado de rivales. Sus profundos ojos rojos que nos miran con descaro y su boca en tensión nos hacen sentir un escalofrío, es el mal encarnado. El resto de caras contemplan al espectador con un sentimiento de responsabilidad, transmitiendo la promesa de que acabarán con el peligro al que se enfrenta la humanidad entera aunque saben que sus vidas están en juego.
La única figura de cuerpo entero, la de Cable, una de las creaciones más célebres de Liefeld, aparece en un escorzo que aporta dinamismo en contraposición a las caras sin cuerpo y su postura con la rodilla derecha casi tocando la cabeza recuerda una vez más a Spider-Man. Su brazo metálico, impoluto, brillante, representa la luz frente al rostro gris y apagado de Apocalipsis. Todo un ejercicio de contrastes que aporta riqueza a este fantástico póster que debería decorar los hogares de todos los lectores de este blog.

¿Soy yo el único que piensa que Apocalipsis está cabreado por tener el culo de Cable tan cerca de la nariz?