Como soy previsor, ya estoy pensando en lo que quiero para Navidad. Al principio de la semana creía tener claro lo que quería: unas tarjetas de visitas impactantes, como las que, según el
Rebels #27 USA, debe tener Lobo:
Un pack de estas tarjetas de visita sería, sin duda, un regalazo que me ayudaría en mi ascensión social y profesional. Un signo de distinción que me ayudaría a destacar de entre la plebe y hacerme sentir ser lo que todos ansiamos ser: especiales.
Así estaba yo a principios de semana, convencidísimo de qué pondría en mi carta a los Reyes, cuando viene Peter Tomasi y su Batman & Robin #22 y me envía los planes a tomar a saco. Y es que ¿quién en su sano juicio no querría tener…
… una capucha de Batman
CON OREJAS DISPARABLES?
Ya sabéis que si la encontráis en cualquier mercadillo (o, en su defecto, taller clandestino de fabricación de trastos para superhéroes y supervillanos), me tenéis que comprar una para mí. Y si sólo queda una, recordad que
YO LA VI PRIMERO. Que seguro que me dejáis sin ninguna. Buitres, que sois unos buitres.
Pues mira, yo me la pido para mi cumpleaños, que sólo faltan dos semanas (o así)… Seguro para navidades ya la he desocupado (y jorobádole los resortes), así que si quieres te la dejo para entonces…
Pídeselas a Owlman (el de los Outsiders), que fue el que las inventó. !Batman, taquionizadoooor!
¡Eh, para mi cumple también faltan dos semanas (o así)!