



















En un mercado en el que las novedades de hoy son los olvidados del cajón del fondo al mes siguiente ¿siguen importando tanto las portadas?
Es decir, comprendo que en su momento esas ilustraciones fueran el gancho para el muchacho que entra en el quiosco con su puñado de monedas en la mano y sólo puede comprar un ejemplar del algún título, uno solo. Pero en el momento actual en que el contenido de las historietas es anunciado con meses de antelación para que los libreros lo transmitan a sus clientes, éstos reserven y se pueda ajustar la tirada respecto a las estimaciones y poco más que eso se va a vender, el que el dibujo de la tapa sea uno u otro poco acabará importando. Es más, es posible incluso que por muy bonita que sea, seas incapaz de recordar cual fue la portada de tu tebeo preferido del mes pasado. Haz la prueba ¿recuerdas la de Thor? ¿la de Green Lantern? ¿la de Ultimate Marvel? ¿la de la Liga de la Justicia? ¿seguro?
Y llevando el razonamiento al extremo ¿son prescindibles las portadas?
Preguntas, tantas preguntas…
Lo planteo por varios motivos, uno de ellos el económico. Muchas de las portadas que tanto nos cuestan distinguir y recordar están realizadas por artistas distintos a los que hacen el arte interior de las aventuras de las series, algunos de estos portadistas son verdaderos especialistas en hacer estas ilustraciones de cubiertas, y se supone que el trabajo adicional que supone una portada bien trabajada debe estar bien cotizado. Un portadista bueno es caro, lo que repercute en el precio final de la publicación.





Vosotros ganais entonces, vale…
(y si queréis ver más cubiertas conectadas podéis hacerlo cada semana en la correspondiente sección del siempre imprescindible Comics Should be Good!)
Y ya no hablemos de los tomos, que más de una vez te escamotean alguna portada original o la usan para intercalar cuando hay que cuadrar páginas dobles.
Así pensaba yo, obviamente equivocado.
Y tuvo que venirme Geoff Johns a sacarme del error con su nueva ocurrencia: la portada múltiple definitiva.

Una portada-bandera que apelando al orgullo patrio parcelado consigue rendir decenas de variantes (concretamente 52, para seguir con ese chiste que sólo entienden ellos y tantos sudores les cuesta) que se venderán como rosquillas en cada nicho de mercado, una diferente para cada estado de la unión.
Y es que no puedo menos que imaginarme (y se queda en mero pensamiento por mi incapacidad para el manejo básico de manipulación gráfica)
lo bonita que puede quedar esta grapa en manos de los intrépidos chicos de ECC si se les ocurre sacar una edición diferente para cada una de las orgullas autonomías que conforman nuestra piel de toro. No lo petan, no, lo rompen.
Y son capaces de hacerlo, que ayer mismo nos demostraron que pueden mantener dos series del mismo título con menos de un año de diferencia, una en grapa mensual y la otra en tomitos cuatrimestrales. Como se les ocurra hacer eso con Green Lantern más de uno aparca la grapa un año. Si se diversifica mercado plantando una ikurriña, sea.
Se trata de colarnos diez o doce portadas alternativas dentro de cada grapa que saquen. Esa es la estrategia AHORA! de Marvel.
Vale, subir una ronda de LiGADLO! un día festivo es perder el tiempo, más que de costumbre. Así que concentrémonos en las dos cosas más importantes de hoy: Los Padres e Intentar trabajar poco. Pero tampoco es cuestión de limitarnos a hablar del próximo estreno en España – ¡JA, JA, JA! – de Casa de mi padre. [Título y versión original, me muero de ganas de ver cómo lo traducen y doblan]
En lugar de eso conviene echarle un ojo al concepto de Padre en los cómics. Sí, Lectores, en los cómic siempre ha habido un espacio para los padres. Para todas las veces que deciden ocuparse de los problemas de sus hijos…
y sustituirles incluso…
o para dar ejemplo de cómo tienen que hacerse las cosas…

al fin y al cabo ellos son los que saben mejor, los que saben perdonar…
y llevan años preparándose para la paternidad…
… de manera que la mejor forma de celebrar un día como este…


… es dejarse de hacer preguntas incómodas…
e ir directamente a lo que más preocupa y ocupa a los lectores de cómic, los jóvenes lectores de cómic, quizá también los mayores, lograr de una vez perdonar al Padre y, sobre todo, tener un arranaque de originalidad y perdonar los Pecados del Padre.




Y una vez logrado esto ya podremos decir: ¡Feliz día, Padres! ¡A todos vosotros, a todos los que vaís a serlo, a los que lo sois y no lo sabéis

Entre el cese de publicación por parte de Norma y el estreno por parte de Planeta parecía que iba a hacer una sequía de títulos DC en España. Afortunadamente, ahí estaba Dolmen para cubrir el hueco con su primer tomo de Starman
Aquí ofrecemos una parte del «cómo se hizo» de la edición de dicha obra (absolutamente inventada y sin nada que ver con ningún tipo de hechos reales, por supuesto)
