Alcaldes con mucha Mano

Bueno, esta historia comienza en 2010. Más o menos. No os acordaréis de lo que estaba pasando el el Universo Marvel en aquel momento, pero basicamente Norman Osborn era la mano derecha de Barack Obama y Matt Murdock era el líder de la mano. También alguien en las oficinas de Marvel había descubierto lo de dar apariencia de animación a imágenes estáticas en flash y el Nu Metal.

¿Cuál es la relación entre DD y el Nu metal? Lo dejamos para otro día.

El caso es que en el evento Shadowland, Matt Murdock se convertía en el líder de la Mano, la malvada liga de asesinos asiáticos que no tienen nada que ver con la Liga de Asesinos, la malvada asociación de origen asiático de la Distinguida Competencia. Tras la caída y aparente muerte de Murdock al final de Shadowland, Wilson Fisk, conocido como Kingpin, tomaba su asiento como líder de la mano (hasta que fue derrocado también por Otto Octavius cuando era el Spiderman Superior… pero esa es otra historia).

Saltamos un poco después, 2018, momento en el que Wilson Fisk llega a alcalde de Nueva York. Es entonces cuando Murdock entra como ayudante del alcalde, y, tras una agresión contra Fisk por parte de la Mano, brevemente Murdock se convierte también en el alcalde de la ciudad.

De lo cual solo pueden salir dos conclusiones.

O Frank Castle va a acabar siendo alcalde de Nueva York…

O J. J. Jameson fue, en algún momento antes de ser alcalde, líder de la Mano.

Viendo el historial de los personajes, lo de Jameson parece probable. Viendo las tendencias de voto, lo de Punisher parece inevitable.

Algo pasa en Barcelona

El post de hoy se iba a llamar “Sé lo que firmasteis en el último comunicado”, pero luego pensé que realmente no merecía la pena ahondar en lo que ya sabíamos: que para muchas personas en las industrias culturales las causas , las reivindicaciones y la justicia son solo pedestales en los que subirte para ganar unos pocos seguidores antes de malvender tu credibilidad a una editorial, un evento o unos gastos pagados. Lo del Salón Barcelona es tan flagrante que casi está distrayendo la atención del último exceso de chistes racistas que Ibañez ha publicado, no solo con total impunidad, sino sin que ni una sola de las personas que pedían su nominación a los premios Princesa de Asturias se dé por aludido. Total, si puedes pedir el premio para un autor que si ha destacado en los últimos años es por las crecientes informaciones sobre las infames prácticas laborales de terceros que sostienen sus ingresos…

Como veis, la cosa venía cargadita hoy, llena de cosas que comentar, gente de la que hablar, y ni siquiera he vuelto a mencionar lo del periodismo español, porque para qué. No obstante, en medio de toda esta trifulca, de este cúmulo de estímulos, algo ha llamado mi atención. Y no ha sido solo porque esta última semana me haya dedicado a la vida contemplativa desde una red social que no es propiedad de Elon Musk, sino porque, para variar, recientemente me ha vuelto a apetecer leer tebeos.

Ya sabéis, igual podemos hablar de tebeos, y no de las cosas que pasan alrededor de ellos. Volver a abrir unas páginas y ver qué ocurre en ellos, sumergirnos en sus historias, navegar entre las páginas, preguntarnos y preguntar por lo que en ellas mora y no por la maquinaria inhumana que opera tras las viñetas, que imprime los dibujos, que distribuye las aventuras que nos hacen soñar despiertos. De modo que esta vez no vamos a hablar de tejemanejes editoriales, ni de macroeventos que no llegarían ni a un One Shot en manos de alguien competente. No, vamos a hablar de qué está ocurriendo ahora mismo en el Universo Marvel. Y esto nos lleva de nuevo a Barcelona, porque al parecen ha llegado hasta oídos de Jason Aaron, guionista de la nueva cabecera del Castigador…

…lo que está pasando con Vox por aquí.

Déjà book

Hay cosas que salen una y otra vez en la cosa de las publicaciones. Ediciones tras reediciones del mismo material, las polémicas eternas, los mismos temas que vienen y van. Los famosos efectos del TiempoRiva que hacen que nunca esté claro cuándo estamos. Sólo piensas que todo esto ya había pasado. Con deciros que han pillado a Lucía Etxebarría plagiando.

En serio, mirad qué temas se tratan…

¡Como si esto no lo hubieran intentado ya!

Tanto se repiten las cosas que aquí tenemos todo un clásico.

Libros Disney/ Planeta/ Quién Sea decide sacar unas cajitas super monas para la chavalada. En la caja vienen un cuento y cuatro muñequitos.

Y como Disney es también Marvel, pues hay una caja de Marvel. Aunque me da la sensación de que…

Me da la sensación de que hay algún cambio. en el diseño de estas cajas, no sé… veamos…

Pues efectivamente. Parece que lo de Los Vengadores es sorpresa. Vaya. Los únicos en los que no se ve qué muñequitos… perdón, figuritas-no-articuladas… vienen en la caja. Me pregunto si…

A ver, en la portada salen Hulk, Thor, La Viuda Negra, Iron Man, el Capitán América y Thanos… pero sabemos que sólo vienen cuatro muñequitos así que…

Vale, exactamente lo que podíamos esperar…

Recordemos la portada, porque algo está claro:

En Disney no les gusta… el pelo largo.

Otra vez.

Recuerden: lo leyeron aquí primero

El mundo de la cultura es una cosa fascinante. El de la industria cultural, ni te cuento. El de la prensa cultural ya es otro nivel. Uno diría que con los nuevos retrasos en el estreno de las dos películas de superhéroes que tenemos más cerca (Black Widow y Wonder Woman vuelven a recolocarse en el calendario para evitar pegarse una hostia nivel Tenet… o incluso Nuevos Mutantes) alguien tendría que hablar DE ALGO DE TEBEOS.

Por supuesto, la prensa seria no defrauda nunca, tocando todos los temas desde las perspectivas y ángulos más relevantes e insólitos. Es curioso, por ejemplo, que con lo mucho que se ha hablado de Milestone recientemente gracias al anuncio de la DCFandome nadie esté escribiendo sobre lo que significó Milestone a nivel de derechos de autor para los creadores racializados, ni lo que supuso el cambio de estatus de los personajes y el editorial dentro del esquema global de DC en 2008. O de qué va a pasar ahora con dichos derechos de autor. Asumimos que esos temas no son interesantes. Ahora los derechos de autor solo importan para debatir sobre si está bien o mal piratear Mulán, o para bajarse de gratis un juego creado por un estudio independiente que lo tiene a 4€ en todas la plataformas (menos para móvil, que ya es gratis).

Estas son, ahora sí, la clase de debates sobre derechos de autor que importan en el Grupo PRISA. No sé de qué me sorprendo. Pero hoy vengo a hablar de otros tipo de piratería. Y es que repasando la prensa me encuentro con que en ElEspañol/Vandal/Sala del Peligro publican este artículo:

Un tema sobre el que ya habíamos hablado en ADLO! hace más de un año. Y es que nuevamente, en esta web vamos por delante de la “prensa de verdad”. Recuerden: lo leyeron aquí primero.

No Logo Para Bellum

Estamos entrando en territorio desconocido. Auténticamente desconocido.

No, no, claro que no lo digo por las protestas. Eso lleva tanto tiempo que estamos más habituados a ellas que a las pandemias. Y, sin embargo, aparecen menos en la ficción. Supongo que porque siempre hace más gracia cuando la premisa de la comedia es que los ricos deciden hacer huelga. Es un poco lo de siempre, cuando se escudan en la responsabilidad para justificar que si hicieran huelga nadie lo notaría. Da igual que sea la nobleza o nosotros en ADLO!.

Nah, llevamos tanto tiempo con esto de las protestas que ya hemos visto a Batman apoyarlas y a Spider-Man rechazarlas. Superman suele tener un número en cada ocasión, y últimamente coincide con los relanzamientos. Aunque ya sabemos que los superhéroes no se meten en política. Iron Man era un vendedor de armas perfectamente apolítico y el Capitán América solo es un básico. En su gusto por los colores, digo.

De modo que cuando las protestas de turno comenzaron no parecía que fuéramos a tener ninguna novedad importante. Es decir, lo hemos visto ya tantas veces que los cómics han predicho nuestro presente de manera constante en todo eso que llaman ‘distopías’.

Incluso la discusión de que los policías estaban usando material de Marvel (a.k.a. el logo del Castigador) nos recuerda a tiempos tan poco pasados que no hace un año aún.

¿Qué ha cambiado entonces? Pues que parece que esta vez está durando un poco más y lo mismo las empresas tienen que hacer algo. A ver, no mucho. Pero ya han probado a cambiarse el avatar de las redes sociales y a postear un cuadrado negro, incluso a poner texto blanco en el cuadrado negro. Vamos, que han recurrido a todo lo que está en su mano hacer como empresas zillonarias con contactos directos con… bueno… con todo el mundo.

Pero resulta que la gente les pide que hagan algo más, como, no sé… evitar que los policías jueguen a los vigilantes. ¿Podría Marvel/ Disney conseguir que dejen de usar el logo de Punisher? No sé, es como pedirles que dejen de usar simbología… ahm… Celta. No parecen muy por la labor. Así que la respuesta está siendo…

No digamos tibia. En el caso de la tibieza existe al menos un punto medio. Y aquí estamos más bien en un punto… muerto.

Supongo que a todos se nos ocurre alguna idea de esas disputas con la gente de Etsy, con músicos o con guarderías, con… bueno, hay un montón de locas historias al respecto. También algunos libros en los que se habla de ello…

Así que, de nuevo… ¿Cómo era eso de que Disney/ Marvel no puede hacer nada para evitarlo? Es decir, ¿no hablamos de la misma Disney que intentó algo tan lamentable como hacer que todos los tuits que usaran cierto hashtag significaran aceptar sus bases legales?

¿Cómo es posible que contra la policía no sean capaces de hacer nada?

¡Ah, el misterio de la vida!

Pero quizá no ha quedado claro, busquemos algún tuit resumen por si se me ha olvidado algo…

¡Ay, sí, cierto! Cómo he podido olvidar que entre movimiento y movimiento para eliminar el dominio público existió ese tremendo momento de impedir un Spider-Man en la tumba de un niño. Claro, fue hace tanto tiempo, lo menos… ahm… CASI un año.

Historia antigua.

Pero, claro, una cosa es un niño muerto y otra policías vivos. No porque haya ningún ejemplo de causa-efecto, por supuesto. Todos sabemos que los policías no discriminan… por edad. Sino porque, obviamente, son muchas las diferencias entre un policía y una tumba. Por ejemplo, las tumbas solo tienen un cadáver. Y se mueven menos.

Pero, al menos, ya sabemos lo único que es capaz de frenar a Disney/ Marvel: El fascismo.

Así que ahora solo queda por ver si, como en el caso de FOX, también decidirá combatirlo comprándolo e integrándolo en su marca.

Ya, ya sé. Me ha quedado el texto muy largo y no os lo vais a leer. No hay problema, os hago TL;DR en forma de meme:

Chicas, pistolas y chupas de cuero

Pues estaba yo leyendo el otro día, por recomendación de un tuitero, la breve etapa de Greg Ruck como guionista de El Castigador, allá por el lejanísimo 2011. El caso es que Rucka propone aquí un personaje bastante interesante, la sargento Rachel Alves, una exmarine cuya familia es asesinada en el mismo día de su boda por una banda de sicarios a sueldo del crimen organizado. Alentada por el propio ejemplo del Castigador, Racher, primero por separado y después como compañera de Castle, se dedicará a ejecutar y castigar a todos los criminales que se pongan a su alcance. Básicamente, una “Castigadora”, de esas versiones femeninas de personajes masculinos muy asentados que tan de los nervios ponen a los comicgaitas a un lado y al otro del Atlántico. Y que duró 15 números.

El caso es que a mí toda esta historia me quería sonar de algo. Esto yo ya lo había leído. Que no se me entienda mal, el tebeo está bastante bien y si la cosa hubiera logrado aguantar más de una docena de números antes de dejar de vender y que cancelasen la serie, pues podría haber seguido estando razonablemente guay. Pero yo esto ya lo había leído. Si recordáis, hace unos meses comentaba yo que lo de la continuidad es una cosa optativa en Marvel, pero aún así…

Total, que cojo mis cómics del Castigador y me pongo a mirar. Y me encuentro yo con Jennifer Cesare. ¿Quién es Jennifer Cesare? Creada en 2007 por Garth Ennis, se trata de una mujer casada con un jefe mafioso que la maltrataba hasta que el Castigador se lo carga en una de sus rutinarias misiones contra el crimen. Jennifer decide entonces convertirse en “la fan número 1” de Frank (crush incluído), salvarle la vida y ayudarle a liquidar a unas viudas mafiosas.

Pero yo ya había leído esto antes. Y no es porque hay un debate interno dentro del fandom de Marvel sobre si las historias contadas por Ennis en su Punisher de la línea MAX transcurren en la Tierra 616 o no. Es que yo ya había leído esto. La mujer con la cazadora de cuero, la calavera, el rollito fan-pirada. Yo todo esto ya lo había leído. Ya sabéis, amigos, que la continuidad es opcional. Pero aún así.

Total, que te vas otra década para atrás y me encuentro con Lynn Michaels. ¿Lynn quién? Creada en 1992 por Chuck Dixon en las páginas de Punisher: War Zone, Dixon la recuperaría en su continuación al cargo del justiciero de la calavera en Punisher: War Journal. Allí, esta agente de policía, admiradora (y con un crush) del Castigador acabaría dejando la labor policial y ayudando a Castle en su guerra mortal contra los criminales.

Y es en que en fondo, todas las buenas ideas de la Marvel de esta década se pueden rastrear hasta los 90. Solo hay que seguir el rastro de chupas de cuero.

Frank Castle, un policía diferente

En estos tiempos del Nuevo Periodismo Multimedia cualquier excusa es buena para enlazar un contenido audiovisual morboso en tu página de noticias, ganar unos cuantos clicks y sentarte a esperar que te hagan una película nominada a un Oscar. La última ocurrencia la ha tenido el diario estadounidense St. Louis Post-Dispatch, al que le pareció que enlazar un streaming de Facebook donde se veía agonizar a un policía asesinado en acto de servicio era una muestra de cuarto poder y de defensa de la democracia sin precedentes.

El asunto ha convertido la muerte del agente Michael Langsdorf en un asunto notorio en Estados Unidos, donde las fuerzas de seguridad ha estado teniendo últimamente algunos problemillas de imagen por unos quítame esos asesinatos con tintes racistas por allí y unos campos de concentración con niños muertos por allá. La más pintoresca de las ideas la ha tenido el sindicato policial de St. Louis, que ha decidido utilizar a un conocido personaje de la cultura popular para acercar sus reivindicaciones a la población. Normalización del cómic en estado puro, amigos.

El personaje que estos policías han decidido que representa mejor sus intereses y su defensa de la seguridad y los derechos de todos los estadounidenses es Frank Castle. El Punisher, vamos. Suponemos que la popularidad de la serie de Netflix ha hecho que les parezca mucho mejor opción que otras figuras del cómic como el Juez Dredd o RoboCop.

Para dejar claro su compromiso con los valores que todo cuerpo de seguridad del Estado debe defender, han añadido al logotipo de la calavera un diseño basado en la bandera estadounidense con la Thin Blue Line, un símbolo creado originalmente para mostrar que la policía es lo que separa el orden social del caos. Por desgracia, Netflix no ha sacado recientemente ninguna serie sobre la forma en la que la alt-right lleva usando dicho símbolo como respuesta racista al movimiento Black Lives Matters, como dando a entender que la policía es lo opuesto a la defensa de la vida de los afroamericanos.

Por supuesto, esto no lo podían saber los miembros de esta asociación de policías de St- Louis, que no tienen absolutamente nada de racista. Para muestra, han elegido un hashtag para sus movilizaciones que no tiene nada de raro: #BlueLivesMatter. Ningún racista haría un hashtag así. Este sindicato no tiene ninguna línea política, por favor, no vayamos a pensar nada raro.

Pero dejando de lado estas cosas sobre política que no interesan a los verdaderos aficionados al cómic, algunos han mostrado su desconcierto ante el uso del personaje de Frank Castle para defender a los cuerpos de policía. Algunas mentes malpensadas han llegado a insinuar que el Castigador no es precisamente un firme defensor de la ley y la justicia, y que se trata tan solo de un justiciero fuera de la ley, lo contrario a lo que un buen cuerpo de policía debería aspirar. Incluso de nuevo se ha insinuado algún tipo de relación entre la policía y la extrema derecha, algo sin ningún fundamento.

Por supuesto, nadie que haya leído un tebeo del Castigador defendería tales afirmaciones. Frank Castle siempre se ha caracterizado por encarnar los valores de servir y proteger y del respeto constitucional en los que cualquier policía del mundo se siente reflejada.

Otros han ido más allá en su atrevimiento insinuando que Frank Castle no solo no es un agente de policía ejemplar, es además un asesino en serie. Cualquier fan estará de acuerdo en que matar a gente de forma organizada cumpliendo siempre un patrón similar y seleccionando a las víctimas debido a causas que tú has elegido no es ser un asesino en serie.

Por supuesto, todo esto son lecturas políticas de un personaje de ficción que claramente no tienen cabida para un verdadero fan.

Para los aficionados al Punisher toda esta historia es motivo de celebración. Ojo, no por la muerte de un agente de policía, ¡nada más lejos!, sino por ser una muestra más de un mundo que camina hacia la perfecta normalización del cómic y los superhéroes en nuestro día a día. La semana que viene hablaremos sobre otro héroe incomprendido y al que las fuerzas armadas de Francia han querido homenajear: Norman Osborn.

Frakiemente, querida…

Finalmente nos llegó segunda temporada de El Castigador de Netflix y frente a las desdichas sin cuento que vaticinaban los agoreros, haters y trolls de siempre…

…ha sido tan modélica como todas las demás que han conformado el netflixverso. ¡Incluso más! Es cierto que quienes esperabamos nuevos y divertidos enredos y triángulos amorosos entre Micro, su familia y Tito Frank nos hemos visto decepcionados pero a cambio podemos decir que existe la adaptación definitiva del Castigador.

Si, amigos. Pocas veces hemos podido ver en la pequeña pantalla una inerpretación tan fiel y respetuosa con el original cuatricómico.

Todos y cada uno de los elementos que hacen del Castigador un personaje único e irrepetible han sido cuidadosamente plasmados.

Con una devoción y un tacto que hacen que The Flash parezca Teen Titans.

Es como si un mago hubiera convertido directamente las páginas del cómic en imágenes en pantalla.

Por fín tras décadas de frustraciones y tres películas con sus respectivos interpretes podemos decir que tenemos un Castigador como Zeck manda. Un justiciero implacable que no conoce el significado de la palabra «piedad». Una sombra letal y oscura en cuyo centro brilla una calavera blanca y pálida como la muerte que masacra narcotraficantes con un fusil de asalto M4 en cada mano.

Bueno, vale, sólo al final de la serie. Pero esto implica que se acabaron las dudas, los momentos de meditación, los diálogos de personajes revelándose sus anhelos y miedos, las miradas meditabundas al horizonte. A partir de la próxima temporada todo va a ser violencia desencadenada e irrefrenable y por fin…

OH ESPERA…

Semper Friki

Estimados amigos del Alto Mando del Ejército Español, debo decir que la reciente declaración ante el Senado del Coronel Amable Sarto no me ha sorprendido en absoluto.

Oh, mis compañeros de mundillo estaban convencidos de que la Normalización ya había alcanzado sus últimos objetivos. Que ahora ya todo el mundo sabe quién es Thanos, dónde vive Aquaman y hasta cómo se llamaban los padres de Bruce Wayne (bueno, al menos su madre). Que nuestras aficiones y hobbies se habían convertido en algo tan mainstream y aceptado como el fútbol. Que incluso los periodistas españoles controlaban lo suficiente del tema como para no volver a decir que Stan Lee era el creador de Batman.

Pero yo sabía que ese no era el caso.

Que siempre, SIEMPRE quedan aldeas de galos irreducibles en su desconocimiento.

Por eso no me ha pìllado de nuevas la afirmación de que «Dentro de las fuerzas armadas frikis no hay«.


Pero no deben preocuparse ustedes. Si algo somos en ADLO! es buenos patriotas y mejores españoles y antes la muerte que dejar a nuestra patria desprotegida ante los ataques de bos hackers trols rusos. Y de hecho el colectivo friki tiene tantas afinidades con el militar que lo extraño es que no hayamos aunado esfuerzos antes. Al fin y al cabo…

…a los frikis nos gustan más los uniformes que al Club de Fans Oficial de Tom de Finlandia. Y no es ya que nos molen los productos del Complejo Militar Industrial…

…es que algunos de nuestros heroes preferidos encarnan la rama militar, la industrial y hasta la política en su misma persona.

¿Puertas giratorias? ¡AFICIONADOS!

Eso por no hablar de nuestro extenso conocimiento sobre estrategia, táctica y armamento.

Que vale, que es todo teórico y no práctico, que no es lo mismo conducir un tanque de verdad que uno de videojuego pero los frikis al menos sabemos para qué sirve un designador de blancos por láser y hasta podemos diferenciar a simple vista un Colt Government de una Browing Hi-Power.

Los DJs esos que queire contratar Zoido no creo que lleguen a tanto ¿eh? Vamos, que no digo que no sirvan para hacer un mix guapo de El Novio de la Muerte pero para irse a pegar tiros a una trinchera no. Así que ya ven, estimados Altos Mandos, no creo que tenga ningún problema en… ¿Cómo? ¿Que entre los requisitos físicos del Ejército Español está correr CUÁNTO?

Uy, me temo que eso va a ser un problema insalvable ¿eh?

Pero no se preocupen. ROB! nos enseña que Cable prevenido vale por dos (X-Man y Dyscordia) asi que tenemos un plan B. Como con Mahoma y la montaña (¿ven ustedes como SÍ que nos atrevemos a mencionarlo?) si los frikis no vienen al ejército convertiremos al ejército en frikis. Y esa afinidad que antes mencionaba hace de ello una tarea extremadamente fácil. Desde la Jefatura de Recursos Humanos del EMAD ustedes mismos pueden llevarla a cabo. Sólo tienen que distribuir entre los mandos y tropas los tebeos adecuados.

Los de G.I. Joe, por ejemplo, llevan décadas publicándose con éxito de crítica y público. Dan una imagen positiva y optimista del estamento militar como una fuerza en defensa de la democracia y del Marco de Convivencia Constitucional™ y ademOH MIERDA… se me había olvidado…

También retratan una institución en la que las mujeres pueden progresar igual que los hombres y si alguno intentara acosar sexualmente a una lo echarian a hostias. ¡Hasta en la organización de los malos hay mujeres en puestos de responsabilidad!

Pasemos a la siguiente opción.

El Castigador. Un personaje que demuestra que el ejército es una profesión que te enseña habilidades que te serán imprescindibles en tu vida laboral posterior como civil. Y lleva más tiempo todavía publicándose que G.I. Joe. ¡Si ha habido toda clase de versiones, incluso una futurista!

El Castigador 2099, una serie adelantada a su tiempo. Con toda clase de tecnologías qOH MIERDA… Se me olvidaba…

Coches voladores. Ya ya, ya se que NI MENTARLOS. Tranquilos, que tengo otra opción. El Ártico.

Más concretamente, su prensa.

Porque Antarctic Press tiene una interesante linea de tebeos bélicos. Escritos y dibujados por gente que sabe de lo que habla. Donde hombres y mujeres colaboran en un esfuerzo común aportando cada uno aquello para lo que está dotado.

Nada de esas mariconadas de Garth Ennis con esas peligrosas veleidades progres, historias como Dios Manda.

Donde los buenos son los buenos (nosotros, claro) y los malos los malos. Bueno, salvo cuando ji ji ji son más bien amiguetes de uno que se han peleado entre ellos pero son buenos chicos, como los británicos y los argentinos en las Malvinas en el 82.

Como puede usted compr… ¿Qué? Ah, si, todo está en inglés. Ah, que lo de los idiomas sí que va a ser un problema

*sigh* ROB! me dijo que tendría días así…

No se preocupen. Hasta nuestro plan B tiene un plan B…

El clásico Hazañas Bélicas de Boixcar. Estoy seguro que esta lectura sera del agrado de sus subordinados.

Además ahora está disponible en un novedoso formato que los frikis conocemos como .EXE. Sólo tienen ustedes que abrir el correo que les estoy mandando ahora, hacer click en el archivo y darle «sí» a todo. En un periquete tendrán ustedes a su disposición una ingente cantidad de tebeos con los que adiestrar a sus tropas de élite hasta convertirlos en frikis temidos en todo el ciberespacio. Leyendas del frikismo que podrán despedirse como lo hago yo ahora de ustedes, con la característica despedida que usamos siempre los frikis…

DO SVIDANIYA, TOVARISCH!