Desde aquí repartimos ideas y conceptos para la manipulación creativa y el abuso cultural. Somos el diario de lo genial, y el pensamiento de lo imposible
Lo malo de tener ideas es que a uno le toca luego remangarse, así que de ‘vaya, debería hacer un repaso por los cómics dedicados a Sherlock y los Holmes‘ acabamos siempre en ‘se me ha ido de las manos’. Pero, claro, ¿no sigue siendo un tema interesante en una época de tanta versión y giro? Es decir, si en Sherlock Holmes en el Siglo XXII podíamos tener un Sherlock descriogenizado, un robo-Watson y una Lestrade no veo por qué los cómics no pueden habernos traído niveles semejantes de GENIALIDAD!
Y puedo deciros que, una vez revisado todo… Claro que lo hay.
Pero ya llegaremos allí. De entrada vamos por el principio. Las primeras tiras cómicas que salieron de Sherlock Holmes aparecieron en 1930.
La verdad es que casi parece un exceso llamarlo cómic, y lo cierto es que no duraría más que unos meses, para 1931 plegaría aquello. Pero bueno, el Bell Syndicate distribuía, Leo O’Mealia dibujaba. Y los guiones… pues os podéis hacer a la idea.
La primera tira era del 28 de julio de 1930 y Sir Arthur Conan Doyle había muerto el 7 del mismo mes. Así que es posible que estuviera en marcha ya y no fuera un ‘herederos en acción’. Al fin y al cabo hubo otros proyectos -como el proto Detection Club– que se quedaron dando vueltas.
Quién sabe. En cualquier caso el siguiente intento tardaría casi veinticinco años.
Es decir, si no contamos que en 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, el Captain Marvel Jr. 2 de Fawcett vería la aparición de un invitado especial.
(Si os estáis preguntando si después hubo cambios en la retrocontinuidad… ya os voy diciendo que sí y que claro. Esos mismos años ’40 Kid Eternity le tuvo de invitados unas pocas veces, y así se explicó su aparición en la de Marvel Jr.)
Y, bueno, si no contamos tampoco el Sherlock López (Y Watso de Leche) que Gabi comenzaría a dibujar en 1943 y seguiría siendo publicado con más o menos trompicones hasta los setenta.
(Y sí, antes de esto habían aparecido otros títulos ‘detectivescos’, igual que lo harían después otros. Pero lo del nombre ayuda, aunque es cierto que por esa década estaría también Pepe Carter, que luego pasaría a Pepe Holmes, que siempre es un lío porque por esas fechas hubo también un Pepito Holmes. Pero uno era de Puigmiquel y el otro de Castanys. De todas formas años después hubo un Sherlock Gómez y un Sherlock Pómez (de Palop). O, al menos, eso dicen que decía Cuadrado en The Stranded. Que yo voy a fingir que es algo que existe y no algo que se inventó Molina Fuet hace unas décadas.)
(Pero, claro, si a eso vamos la primera versión humorística fue en… 1893 con Chubblock Homes a la que seguirían Padlock Bones, Culock Holmes, Sherlock Guck,Sherlocko the Monk, Harkshaw the Detective y, por supuesto, Sherlock Holmes Jr. -de la que hablaremos más adelante-. Entre otros.)
(Y John T. McCutcheon le sacaría ocasionalmente en sus chistes gráficos, claro)
En los cuarenta los famosos Clásicos ilustrados se encargarían de alguna de sus historias. No serían los únicos, Hispanoamericana adaptaría también alguna aventura en sus cuadernillos -a manos de Ripoll-.
El primero de estos cómics (que tenga yo apuntado, ya sabéis: todo está sujeto a rectificación posterior, que una cosa es manejar distintoslistados y otra que estén bien, igual que no puedo/ quiero mencionar todo, aunque podéis echar un ojo a mis apuntes si os apetece verlos), el primero de esos cómics, decía, apareció en 1944 y, francamente,
yo habría puesto la misma cara.
(Por cierto que en el Batman 28 de 1945 Alfred conocería -y tendría una cita- con una policía, Shirley Holmes. La cosa no pasó de ahí. Al menos que sepamos.)
En 1946 sería en Flash Comics donde saldría, concretamente en el 69, en la historia de Hawkman. Y hay que decir que le calan desde el principio.
Eso sí, pronto encuentran un punto común para trabajar
Y así tiene otro ‘último caso’.
De 1954 a 1956 hubo una segunda tira hecha por Edith Meiser y Frank Giacoia
con dominicales incluidas,
aunque, como decía, no duró demasiado.
Por supuesto esto no impidió que en 1955 la Charlton intentara, a manos de Joe Gill y Bill Molno, sacar una colección.
Tres aventuras en cada número que duraron… dos números.
Pero eso solo supuso unos años hasta que alguien lo intentó de nuevo. Esta vez en 1961 fue Dell Comics con Frank Giacoia de nuevo y Bob Fujitani, pero no era reeditar tiras, estas New Adventures of Sherlock Holmes traían historias nuevas…
y duró, de nuevo, dos números.
Ese mismo año, por cierto, le ‘convocaron’ nada menos que al Action Comics 283.
Un lustro y un poco más tarde sería Look and Learn el que decidiera hacer su versión de los clásicos ilustrados, de nuevo un par de números. Y si creáis que la cosa no podría ir a peor es porque no habéis visto lo de Pendulum Press hizo en los setenta. Aunque no fueron los únicos, claro, porque en Alemania sacaron en 1971 otro cómic humorístico, Sherlock Holmes und das Geheimnis der blauen Erbse.
Mientras que Novaro comenzó su propia serie de cómics en 1971 que… bueno…
¿Qué podemos decir de Novaro que no sepamos ya? Desde luego su acercamiento al asunto fue…
particular. En fin, una fidelidad en las adaptaciones absolutamente indiscutible.
Y aún quedaba, porque en 1975, dentro de la revista Madhouse, de la Fawcett, se publicó una historia que demuestra que, en realidad, el tiempo es circular y los taquiones poderosos. Porque os puede sonar novedoso pero ahí apareció la obra de Marvin Channing y F. Thorne…
¡¡¡SHERLOCK HOLMES CAZA-VAMPIROS!!!
Por supuesto este mismo 1975 vio a DC decidirse a tomar cartas en el asunto. Si creíais que lo de Cazavampiros era Una Cosa esperad a ver lo que pensaron estos, que fue…
..enfrentarlo a El Joker, claro.
Y después decidieron darle su propio cómic.
Que esta vez no duró dos números.
Duró solo uno.
Pero ya sabéis aquello del Culo Veo, Culo Quiero así que para el año siguiente Marvel…
…se llevó a Sherlock Holmes a protagonizar algunos Marvel Preview.
¿Que cuántos? Pues cuántos van a ser…
Dos, claro. (Y no, no es un mandril. Es un sabueso)
Claro que DC estaba preparada. Con un disco. No os digo más.
(Bueno, os digo que el dibujo es de Jose Luis García López, que el 26 de este mismo mes de marzo cumple años. Por si lo queréis apuntar. O votar a algún Gran Premio aprovechando que sigue vivo y esas cosas)
(Y tranquilos que de Mylock Bloodstalker no vamos a hablar hoy)
(Aunque sí que podemos hablar de este Son of Sherlock Holmes de 1977
en el que, con pasmosa tranquilidad, se inventan a un detective que ‘podría’ ser el hijo de Sherlock. Y a tirar millas.)
De 1976 a 1977 tendría lugar la última de las tiras del personaje, Mr. Holmes of Baker Street de Bill Barry. De nuevo, sin mucho éxito. Aunque una década más tarde serían recopiladas y vendida como una… Graphic Novel. Hay cosas que nunca cambian.
Al año siguiente, en 1978, una versión de Holmes regresara a DC en el DC Special 8, un The Brave and the Bold especial con Batman, Deadman y el Sgt. Rock. Dándole pistas a Deadman para que ayude a Batman.
En 1979, aprovechando el estreno de la serie televisiva Sherlock Holmes and Doctor Watson sacaron una versión en cómic con cuatro historias nuevas y fotos de la serie en la portada. El cómic no tuvo continuidad, y la serie no llegaría a tener una segunda temporada. O quizá por ello mismo.
Ese mismo 1979 sería nada menos que René Pétillon el que publicaría una parodia, Le chien des Basketville:
Y así, mientras seguían las adaptaciones clásicas y seguían surgiendo curiosidades -como que en 1983 Bruce Jones decidiera montarse una historia para vender al cine junto con April Campbell, por aquello de que puedes publicar los storyboards y decir que son un cómic, eso sí, aunque la historia fuera ‘hitchconiana‘ el título era Somerset Holmes. Y, de alguna manera pasó de Pacific a Eclipse pese a ser una mini de seis-, aparecían aún en Eternity Scarlet in Gaslight en 1987, parte de unas aventuras inventadas por Martin Powell y dibujadas por Seppo Makinen que continuaría un par de años después con A Case of Blind Fear. Si la primera era contra Drácula y Moriarty la segunda sería contra el Hombre Invisible y Sebastian Mora. No sacaron más. Aunque, eso sí, fue reeditado en tomo.
[EDITADO: Por sugerencia de Pablo vamos a añadir aquí algo que ya habíamos sacado en ADLO!, la adaptación a cómic de la clásica serie de animación Sherlock Hound, perdón, Sherlock Holmes, aunque en realidad era Meitantei Hōmuzu…
…conocida también como ‘la serie de Hayao Miyazaki‘ pese a que él solo dirigiera seis de los capítulos, pero así nos entendemos. Al fin y al cabo para muchos fue la serie que les introdujo en su tema central:
El furrismo.
Ah, y también donde conocieron a Holmes, sí. ]
Aunque posiblemente aquí nos interese más una de las aventuras más memorables de Holmes, su aparición en un aniversario…
…porque con la excusa del 50 aniversario el Detective Comics 572 de 1987 nos traería un encuentro entre El Mejor Detective del Mundo…
y Batman.
Historia varias veces reeditada y recordada que nos llevaría, además, a ese punto de inflexión entre ‘unos pocos cómics’ que hemos visto hasta el momento y ‘una barbaridad de intentos’ que empezarían en los noventa. (Aunque es cierto que antes de eso hizo un ‘cameo’ como ficción que pasa al mundo real en Hellblazer). Tantos que vamos a dejar muchos sin nombrar -ahí tenéis los dos listados, y seguro que podéis echar un ojo al resto- para centrarnos solo en algunos destacables. Que si no nos ponemos a hablar de cosas como lo de Caliber de 1989 de Baker Streetpunk victoriano ucrónico contra el Destripador y esto no acaba nunca, casi mil quinientas palabras llevamos ya.
La década comenzaría con Eternity, que lo mismo reeditaba las tiras de Sherlock Jr. que Sidney Smith hizo de 1912 a 1914
(ya os dijimos que todo regresaba), que sacaban Sherlock Holmes in the Case of the Missing Martian, DC seguiría usándole de manera incoherente e inconsistente en la JLE o Eclipso, Adventure Comics (la editorial, en serio) contaría con Seppo Makinen para Return of the Devil (1992), Caliber tendría a Aldin Baroza para ponerle por medio contra el Fantasma de la Ópera (1994) y para final de la década Delcourt presentaría su Baker Street (1999) nuevo uso del título pero dirección completamente diferente -aunque iría de Holmes, no de Gerry Rafferty-, aquí moderadamente humorística y que duraría 5 volúmenes.
Vale, quizá en el recopilatorio no se aprecie del todo, por suerte tenemos también las portadas originales:
Aunque, claro, no sería el único título del cambio de siglo en el que aparecería.
Y no, esa imagen no es de la Liga de los Caballeros Extraordinarios. Por eso no apareció en la película.
El nuevo siglo también trajo una de mis versiones favoritas. Se trata de Martín Holmes -conocido en los países anglosajones como Zachary porque se ve que no entienden el concepto de Martín– que es una creación de Carlos Trillo yJuan Bobillo para la revista infantil Genios publicada a partir del año 2000 y recopilado tiempo después por Domus.
Que este cómic -y su continuación, que la tuvo, aunque es una lástima tener que decir que no pasó de ahí la serie- no haya sido publicado en España supongo que nos dice también algo de cómo están las cosas por nuestro país.
Por cierto, el que sí que se publicó fue el Walter, dentro de Les formidables aventures de Lapinot.
En fin, que mientras Moonstone sacaba títulos como Sherlock Holmes and the Clown Prince of London (2001) y Dark Horse sacaba The Irregulars (2005) -que acabaría siendo el clásico ejemplo de serie de Netflix que hace más mal que bien por el cómic- nosotros pudimos gozar en 2006 de lo que Morrison tenía que presentarnos de Holmes en…
WILDCATS: Nemesis. ¿Qué? Morrison es un apellido muy habitual, este es Robbie. Y el dibujo tan dosmilero es de Andy Smith.
Por supuesto no son los únicos momentos destacables de la década, daba igual que Moonstone le fuera mezclando con quien pillara –Kolchak, por ejemplo-, Posy Simmonds le dedicara una de sus historia, Alterna se animara con un dibujo… personal… para el Sherlock Holmes: The Painful Predicament of Alice Faulkner de Bret M. Herholz ilustrando el libreto de la obra de teatro de 1899, o que Dynamite empezara también con lo suyo en una serie de historias escritas por Moore. Otro apellido habitual, nos referimos a Leah Moore.
Por suerte Antarctic Press sabía lo que pedíamos y en 2009 nos trajo…
¡SHERLOCK NINJA!
Que solo durara un número demuestra los problemas que tienen las pequeñas editoriales para darse a conocer.
Lo cierto es que el final de la década estaría bastante animado entre Les Quatre de Baker Street (que, aquí sí, fueron publicados los 10 álbumes en España por Yermo… en 4 tomos), o el Dark Detective de Chimera -con un conjunto de portadas que hoy llevarían a múltiples discusiones sobre si las ha hecho un humano-,
Por supuesto la nueva década pisaría el acelerador, de ahí no solo la idea de Holmes Incorporated (2010-2013) de Ty Templeton
y que suena a trabajo de taller al que se le ha prometido unas prácticas que acabaran siendo publicadas. Que así, además, los que montan el curso pueden vender a Amigos, Familiares y Allegados de los novatos.
También lo que estábamos esperando desde el principio…
¡MUPPETS!
Porque todo es mejor con Muppets. ¿Que por qué Gonzo es Sherlock, Fozzy es Watson y Gustavo es Lestrade? Pues… ¡MUPPETS!
Pero, claro, si tenemos en cuenta que WildStorm le sacó dentro de una serie de títulos de Victorian Undead, AAM/Markosia presentó un The Young Sherlock Holmes Adventures…
…que, sorprendentemente, ni es ochentero ni se parece a Smallville… (Se pierden las tradiciones) pues ya vemos que iban a por todas. Y más que iban a ir.
Image presentaba Moriarty: The Dark Chamber (2011), Tidal sacaba Victorian Knights (2011), Dynamite seguía con sus cosas (incluyendo un Year One), Dark Horse le mezcla con cosas como el Necronomicon y, por supuesto,
llegaba el manga. Esta era Young Miss Holmes (2013-2014) de Kaoru Shintani. Pero también tenemos a
Sherlock Bones. Que también duró de 2013 a 2014.
Y es que aunque en esos años se nos presentaran obras peculiares como el Domino Lady/ Sherlock Holmes (2013) de Moonstone que llega con un buen par de…
crossovers.
Aunque no fue ni lo peor, porque en 2013 también llegó Deadpool Killustrated en el que el Holmes del Ideaverso reúne a un grupo de personajes para evitar que… bueno, da igual, ni lo del Ideaverso ni lo de Marvel merece mucha más explicación, así que mejor sigamos. Además, empezó Watson & Holmes, una versión más…
…urbana que con Bollers, Leonardi y Mendoza acabaría cerrando en un número 6 pese a anunciar el 7 al final del mismo. (Y que sería reeditado décadas después a ver si esta vez tenía más suerte).
Un año muy entretenido ese, que vio también la aparición en Marabout de Sherlock Holmes et la conspiration de Barcelone. Y no es que fueran a cambiar las cosas. Soleil sacó en 2014 Dr Watson y también Les Chroniques de Moriarty. Lo cierto es que en esos años Soleil sacaría multitud de series -que comenzaron en 1995 con Mycroft Inquisitor pero que podríamos decir que se lanzó a por todas en 2010 con Sherlock Holmes et les vampires de Londres, que sería seguida por toda una serie de series tanto de Holmes como de relacionados, incluyendo Scotland Yard– hasta el punto de que en 2015 sacaría Sherlock Holmes Society, serie que lograría el para mí culmen de la GENIALIDAD! en los cómics holmesianos de la editorial (que en gran parte podéis leer en Yermo) al llegar al volumen cuatro de los seis que tendría y ofrecernos esto:
A ver si os vais a creer que solo por ser francobelgas no pueden ser GENIALES!
Antartic Press sacaría ese mismo 2015 Sherlock Holmes, Steam Detective y en 2016 Titan empezaría con la adaptación al manga de la serie Sherlock. En 2016 hubo hueco incluso para la autopublicación de The Canny Cthulhu Holmes, no os digo más. Aunque, por supuesto, en 2017 mi favorita fue la publicación de la obra de Roger Langridge, Andy Hirsch y Fred StresingThe Baker Street Peculiars en Boom! Studios.
Y eso que el mismo año en Action Lab Comics se publicó el también notable Kid Sherlock
Sí, todo tiene sentido como siempre. Aunque lo más notable es que en lugar de los clásicos thrillers de correr de un lado para otro decidieran hacer algo más centrada en la deducción, aunque sea por el lado corto.
Aunque el éxito llegaría el año siguiente con Dans la tête de Sherlock Holmes (que ya ha tenido una segunda parte, aunque aún no la haya publicado aquí Norma. Pero ese es un hilo aparte que seguir.) y más historietas, que si Sherlock Holmes – Hiiro no Kenkyuu (2018) de Shoko Fukaki, que si una versión deEnola Holmes en IDW, que si Sherlock Holmes & Moriarty Associates e, incluso, en 2019…
un pequeño acercamiento.
En 2020 comenzaron con Moriarty El Patriota (que ahí sigue), además de Violet Holmes and the Agents of H.I.V.E.: Adventures of a Teenage Detective o Major Holmes & Captain Watson. Aunque lo más curioso sería Mr Doyle’s Class Presents A Study in Scarlet (Portsmouth City Council, 2020)
Que es un ejemplo tanto de como adaptar a obra un texto no-teatral, cómo actualizarla y, sobre todo, cómo jugar con la idea de transmitírselo a una clase.
Habría un Adler en Titan, también un Sheffield Holmes (2024), Nancy Peña le sacaría en la… peculiar… El gato del kimono, también saldría en Godzilla’s Monsterpiece Theatre, Gillian Goerz sacó en 2020 Shirley and Jamila Save Their Summer, que en España pasa Shirley a Sara. Pero, claro, Shirley Bones no queda igual en español. E, incluso, hubo oportunidad para Rick and Morty Presents: Finals Week: SheRick Holmes and Mortson (2024) en Oni Press y, por supuesto, las cosas de Zenescope que van… en su línea…
Eh, que tuvo una continuación crossover loquesea…
Y en 2025, en Delcourt, Pierre Mortel y Anaïs Dumas sacaron Le Lapin des Baskerville…
Así que está bien claro que vamos a tener más.
Pero, por supuesto, con esto podría terminar nuestro repaso si no fuera porque… siempre conviene dejar un par de cosas para el final. Fuera de la cronología.
Lo primero y más lógico es señalar que ha habido múltiples adaptaciones del personaje y sus alrededores pero, a veces, las más exitosas son las que tienen una relación más indirecta. Esto es…
Detective Conan lleva publicándose desde 1994, tiene adaptación al anime, series varias, OVAs y películas (de gran éxito) y, por supuesto, el nombre de su figura central es Conan… por Sir Arthur Conan Doyle. Así que ya veis, un ejemplo del impacto aunque sea lateral. Es decir, ha durado más de dos números.
Lo segundo es que he dejado de lado una historia porque consideraba que a estas alturas todos los lectores de Marvel la conocerían, aunque os dije que ya llegaríamos hasta aquí. Pero ahora que estamos casi en el final puede ser un buen momento para sacarla porque lo tiene TO-DO. Hay GENIALIDAD!, hay taquiones, hay personajes más que conocidos…
Y es que puede que en DC saquen al personaje y le usen con cierta constancia y no mucho sentido, pero en Marvel han tomado otro camino, en parte debido a una decisión
En el X-Treme X-Men 1 de 2001 pasó algo más que el Phuta phuta phuta y todo el resto de diversiones españolas. También se pusieron a leerse los diarios de Destino. Recordemos que se había dicho en distintas ocasiones que su nombre real era Irene Adler. Así que casi parecía normal que si nos decía que cuando conoció a Mystique era Raven Darkholme no nos extrañemos, pero cuando Claremont añadió que, además, era…
un ‘consulting detective‘… podía habernos llamado un poco más la atención.
Claremont repitió esto, por si no hubiera quedado claro, durante el especial de la boda:
Y en 2022, en Immortal X-Men 8, Kieron Gillen decidió ir un paso más allá.
La sutileza, por supuesto, es para los cobardes.
Eh, en el universo Marvel oficialmente Sherlock Holmes tiene una relación homosexual, tampoco debería de sorprendernos.
…otra cosa es lo que Doyle pudiera pensar de cómo se le retrataba.
Aunque, desde luego, me parece la mejor forma de acabar con este pequeño retraso. Mostrando que la realidad del propio autor era más fantástica que cualquiera de los cómics que hemos mostrado.
¡Un mes más, una letra menos! ¡POR FIN! Cuatro meses más tarde terminamos de una vez con la letra M. Una segunda parte bastante repleta -aunque no tanto, por suerte, como la primera-. Así que ya podemos ir empezando porque hay por delante muchos cómics y aún más… ¡MAJADERÍAS!
27) Miss Beverly Hills of Hollywood (1949—1950) / Miss Melody Lane of Broadway (1950)
Como hemos ido estableciendo en otras ocasiones, las decisiones creativas de intentar sacar cómics ‘para chicas’ lleva a tratar a las muchachas como seres extraterrestres con unos intereses desconocibles. Lo que llevaba a muchas de estas series, como esta sobre una aspirante a actriz que llevaba también a su novio y su -relativamente- traviesa hermana pequeña.
Además de eso teníamos también cómics humorísticos sobre Hollywood. Algunos de los cuales se podrían haber escrito ayer, debo decir.
Vamos, eso lo veo convertido mañana mismo en una peli protagonizada por Rhianna.
Por si acaso metían también breves ‘biografías en cómic’ -y luego también textos ilustrados, que es más barato- de distintas «estrellas» de Hollywood.
¿Que si todos los elegidos eran actores conocidos? Bueno, había de todo…
La sección, por cierto, iría ganando presencia en las portadas:
Publicada cada dos meses, alguien pensó que no era tan mala idea. Así que, a partir del número 6 -en febrero- los meses que no salía esta publicaban…
ahora con una nueva protagonista y una nueva localización. Pero no parece que la idea les fuera tan bien porque esta última terminaría su recorrido en julio, con su tercer número, mientras que la otra se quedaría en el nueve. De momento no han recuperado a ninguna de las dos pero siempre nos queda la esperanza de que retomen una nueva serie adaptada a los tiempos que corren… Miss Pantalla de Verde.
28) Mister E (1991)
En diciembre de 1980, en el número 31 dentro de la colección Secrets of Haunted House, se presentó de la mano de Bob Rozakis y Dan Spiegle, a un nuevo personaje.
Un aparente Detective de lo Sobrenatural de gafa con las lentes rojas, aparentemente ciego pero con ciertos conocimientos mágicos -o algo, la verdad es que tampoco parece muy efectivo- que se enfrentaría primero con un juez (que resulta ser un hombre ‘dos veces maldito’, como vampiro y como hombre lobo) llamado Kobold como antagonista, y luego con otra serie de casos de lo sobrenatural. De esta historia original ganaría una suerte de secretaria, Kelly O’Toole, que lo era del juez sin saber lo que este se proponía. Y seguiría con él bastante de fondo. Lo cierto es que la mayoría de las veces no parece estar haciendo gran cosa en la historia, la aparente irracionalidad, con la que jugaban en sus primeras apariciones, desaparece rápido. Hasta el punto de que dejaría de protagonizar las portadas de la serie en el 36. El 38 regresaría a ella, de nuevo con Kobold de enemigo, pero sin éxito de nuevo. En el 39 le darían un nuevo personaje secundario, David Neu, y tratarían de darle algo más de importancia a Kelly. Con éxito dispar porque Mister E seguía estando de fondo de las limitadas historias cortas, así que para el 41 veríamos su última historia. Aunque la cabecera duraría aún hasta el 45.
No volveríamos a saber de él hasta que en 1990, en The Books of Magic, se nos presenta una versión post-crisis bastante peculiar. Formaría parte de la Trenchcoat Brigade y no se parecería más que en parte del aspecto. Por supuesto los cambios son los esperables por Gaiman: Ahora es una persona a la que violaron y maltrataron en su infancia, su propio padre le dejó ciego y la religión causó que se convirtiera en poco menos que un fanático. Motivo por el cuál nunca conviene preguntar ¿Qué hay de autobiográfico en la obra? a los autores. En cualquier caso este grim’n’gritty noventero sería el punto de partida de la serie propia del personaje obra de K. W. Jeter y John K. Snyder III, con unas portadas de Merritt Dekle -lo único que haría para DC– que están bastante lejos del dibujo interior. Aunque es de suponer que la parte de Vértigo-antes-de-Vértigo esperaba que estas cosas funcionaran.
Durante la historia nos encontramos con otros dos personajes que resultan ser partes de su ser. Una de las cuales acaba muerta, claro.
Eso no impide que Gaiman saque lo que parece una versión alternativa, El Eremita, en Muerte: El alto coste de la vida. O que le recuperen para apariciones concretas como la de Underworld Unleashed en 1995 o Trenchcoat Brigade en 1999, ya llegaremos a esas letras. Además de las distintas secuelas del asunto.
O que durante el oscuro paréntesis de los New 52 apareciera como un enemigo de Constantine. Luego ya se les pasaría porque volver a lo de Los Libros de la Magiaera lo más sencillo. Al volumen 3 en 2018, en concreto. Aunque más adelante -en enero de 2022- volveríamos a verle en un anual:
En el que quedaba claro que volveríamos a saber de él… (Y que Constantine es bastante veleta). Exceptuado el asunto de que la serie regular llevaba cerrada casi un año para entonces y estaban apareciendo como complemente de la Justice League. No, yo tampoco sé por qué. Y dado que aparece solo como, digamos, una mención a una historia en curso que no se llegó a completar… Bueno, supongo que el universo DC es también eso. No sé si siempre o a veces.
29) Mr. Majestic (1999—2000) / Majestic (2004—2005) (2005—2006)
En enero de 1999 se hizo efectivo el acuerdo de compra de DC y Wildstorm. Mr. Majestic, creado en 1994 por Jim Lee y Brandon Choi para WildC.A.T.s #11 (1994), tuvo serie propia en septiembre.
Con guiones de Joey Casey y Brian Holguin y dibujos de Ed McGuiness los seis primeros números y Eric Canete -con Juan Vlasco– los tres siguientes… y últimos. Casi podríamos decir que es la puerta a un mundo nuevo. Los seis primeros son números casi-independientes, con un pequeño arco de fondo. Los tres últimos son una historia contada en tres partes, con una interdependencia muy clara y, a la vez, una dudosa necesidad de usar tres números para contar el asunto.
Esto terminaría con una metanarración en la que explica que va a explorar otros universos. Como parte de las decisiones de unir -o probar a unir de alguna manera- el universo Wildstorm con el de DC. De entrada como parte del multiverso. Lo que explica que pase a hacer unas visitas a Superman. Bueno, para que una tormenta temporal -o algo- le lleve a Metrópolis en lugar de Superman. Tanto da. El caso es que le tienen tres números y luego hacen lo esperable…
Darle una serie propia. Es un héroe que ha perdido su mundo (y el Míster de delante del nombre) y ahora se encuentra en Metropolis, sin saber cuándo volverá y teniendo que adaptarse. Así que establece unas nuevas reglas. Cambia algo su cabeza, le da un pueblo y algunos secundarios y deja preparadas las cosas para que quien quiera entender el cambio sucedido entre su vida en Wildstorm y lo siguiente pueda rellenar los huecos. Sí, lo siguiente, porque en realidad esta mini de Abnett y Lanning con Kerschl sirve, sobre todo, para organizar las cosas hacia:
La serie regular de Abnett y Lanning, y Neil Googe. Que, irónicamente, no comienza en esa nueva situación sino con Majestic regresando junto a Superman y Erradicator a la Tierra-Wildstorm para encontrarla vacía de personas y animales. Decisiones. Más aún cuando no parece que tengan muy claro tampoco qué hacer porque ese mismo año comenzarían una serie de eventos, primero con Captain Atom: Armageddon hasta llegar a 2008 con World’s End. La asimilación de Wildstorm estaría terminada y el relanzamiento de New 52 ya incluiría a su personajes dentro del Universo DC.
En 2012 aparecería Team 7 -el segundo volumen- en el que se presentaría el nuevo Majestic, James Bronson, un experimento para replicar a Superman. En fin.
Después de eso le hemos visto poco. Y con poco contexto detrás. Ahora mismo suele mencionarse dentro de ese Team 7 en el que estaba Deathstroke también, pero parece que no tienen claro qué más hacer con él. Así que será cuestión de esperar y ver.
30) Mister Miracle (1971—1973,1977—1978) (1989—1991) (1996) (2017—2019) / Mister Miracle Special (1987) / Seven Soldiers: Mister Miracle (2005—2006) / The Black Racer and Shilo Norman Special (2017) / Mister Miracle: The Source of Freedom (2021—2022) / Mister Miracle: The Great Escape (2022)
Con lo tranquilo que estaba yo y ya empiezan los follones…
Mister Miracle se presentó en 1971, en aquel momento en que dejaron regresar a Kirby a DC con absoluta libertad creativa. Y uno de los resultados fue la creación de este personaje, Scott Free, dentro de todo lo relativo al Cuarto Mundo (Y, por supuesto, pasando a saludar por alguna de las otras series). Bueno, su creación, y la de Oberon, de Big Barda, de Ted Brown. Os hacéis a la idea. De hecho, para el número 15 presentó también al que se convertiría en una especie de sidekick/ aprendiz de Miracle:
Ya sabéis, la famosa ‘inclusión forzada’ de… ahm… 1973.
Lamentablemente las ventas siempre han mandado así que para el número 18 tuvimos una reunión de villano, una boda de emergencia,
…pero muy de emergencia, una serie de despedidas no-muy-explicables y -a la vez- no muy comprensibles,
Para concluir con lo que solo puedo considerar ‘unas vi´ñetas icónicas’.
Esto era marzo de 1974… y para septiembre de 1977 Mister Miracle regresaba, con Steve Englehart y Marshall Rogers. Y en su número 19, por supuesto.
¿Qué es lo que había pasado entre medias? Más allá de una aparición en The Brave and The Bold ese mismo 1974 que parecía un genérico de aventura que no encajaba por ningún lado con la continuidad hasta el momento, y que es es de suponer que fuera un guion preparado anterior, quizá incluso de promoción, que salió en el peor momento posible. Lo que ocurrió fue que se hizo una prueba de relanzamiento.
En 1976, y dentro de la colección -casi podríamos decir que iniciativa- 1st Issue Special, en su número 13, Gerry Conway y Dennis O’Neil con Mike Vosburg a los lápices presentaban Return of the New Gods. Una historieta que servía, sobre todo, para presentar el nuevo aspecto de Orion.
El mismo título con el que retomaría la colección en 1977, continuando -eso sí- la numeración de New Gods. Algo similar a lo que ocurriría con nuestro Mister Miracle.
Los cambios fueron, eso sí, notables. Barda era secuestrada, Mister Miracle regresaba pero se reencontraba solo con Oberon, y juntos iban a rescatarla. Lo que nos lleva a tres números en los que Barda poco menos que está tumbada. Y luego otro en el que directamente no estaría. Para el 23 el guión pasaría a Gerber, que recuperaría a Barda y a Ted Brown y… poco más porque en el 25 la cancelarían de nuevo. Por supuesto eso que vimos en 1978 no sería lo último.
En octubre de 1980 los follones de los Nuevos Dioses pasaron por Justice League of America 183, la primera parte de su encuentro anual con la JSA. Y parte de lo que podríamos llamar los movimientos para establecer a Darkseid como enemigo de Superman y la JLA. Lo que, a su vez, favorece que personajes como Mister Miracle aparezcan por las páginas de sus cómics cuando hay sarao. En movimientos no siembre sencillos de explicar, he de decir…
El caso es que el personaje está claramente… integrado… dentro del Universo DC. Lo que favorece siempre nuevas etapas. La suya llegó en 1987. Es decir:
Efectivamente, en ese año logra ser parte de la Liga, lo que conlleva no solo más apariciones en otros cómics como parte de grupo, también visitas a los títulos que van logrando otros compañeros como Booster Gold o Blue Beetle. En 1987 tiene un especial guionizado por Mark Evanier y dibujado por Steve Rude.
Y, finalmente, en 1989…
Un segundo volumen de sus aventuras, esta vez con J.M. DeMatteis y Ian Gibson. La serie intentaba llevar el tono ligero y humorístico de la Liga contando los intentos de normalidad de sus personajes, y un cierto elemento de enemistad-cómica entre los personajes propia de la sitcom de la época. Para el 6 colaboraría (por vez primera, reaparecería más tarde en otro número) en los guiones Giffen -con aparición de G’Nort– y otro dibujante en lugar de Gibson, el inicio de unos cambios que concluirían en el número 8 con Len Wein de guionista y Joe Phillips de dibujante. Este aguantaría como dibujante -con algún sustituto puntual- toda la colección. Pero el guionista pasaría ser Doug Moench para el 14, quien para el 21 se trae de vuelta a Shilo Norman para continuar lo que Kirby inició.
Sep, entrenarle para ser el nuevo Mister Miracle. Y, por cierto, una demostración mediante la moda de que los noventa fueron noventeros de muchas maneras. (Y eso que no he querido mostraros la ‘barba sin bigote’ que se acabó dejando Free).
Durante estos años los personajes seguirían apareciendo aquí y allá, sobre todo por los títulos de Superman, pero también por la Liga, en donde Shilo Norman sería ‘descubierto’ y considerado un impostor. Una vez dadas las explicaciones necesarias de tan divertido equívoco se cimenta su condición de sustituto, algo que facilita el final de la colección en el número 28 a mediados de 1991. Curiosamente cercano al original de Kirby, con Miracle y Barda teniendo que volver con los Nuevos Dioses y dejando detrás a Oberon y Norman -que tomaría en teoría el manto de Mister Miracle-. Pero esta vez con tiempo de despedirse del resto de secundarios de la serie, y con una sorpresa, Barda conocería a su madre.
Después de esto volveríamos a las vueltas, en Eclipso (en 1994) aparecería como parte de la JLA, pero para lo que hace podemos pensar que era Norman el que estaba bajo el disfraz. O algo.
Pero estaba claro que tenía que regresar, y eso es lo que haría en 1996…
en la tercera versión de su título, esta vez con Kevin Dooley en los guiones y Steve Crespo en los dibujos. Dooley era más conocido como editor de DC, aunque había publicado algunas historias cortas, cerrado The New Guardians y tenido una corta estancia en Green Arrow. Crespo, por su parte, venía de la muy noventera Anima (y después de esto no haría mucho más, pasando a trabajar para Nickelodeon).
El punto de partida, con Free rechazando sus deberes con Nueva Génesis -incluyendo su ascensión y cambio de nombre y poderes- lleva a… de alguna manera: Secuestrar a Barda. No él, sino el Black Racer. Mientras las dos caras de los Nuevos Dioses se ponen en su contra. Ellos acaban en la Tierra y Barda se enfada con Scott y se va a vivir con las Amazonas. Que es lo que pasa cuando tienes autores que no saben escribir parejas. O quizá es porque lo de Mister Miracle era un papelón, y por eso le han vencido las tij… da igual. Pero eso explica que más de la mitad del número seis fuera un cuerpo entre Barda y Wonder Woman. Lo cierto es que para el 7 ya la habían cancelado, con un aviso de que habían desaparecido Apokolips y Nuevo Génesis. Y un rótulo diciendo que para seguir con el personaje se leyeran New Gods, que en ese momento iba a ser relanzado en el número 12 con John Byrne como dibujante y guionista.
(En medio de aquella serie se publicaría la mini The Final Night de Karl Kesel y Stuart Immonen, como parte de las fuerzas que intentaban parar a un Sun-Eater. )
Lo de New Gods duraría hasta febrero del ’97, para ser relanzado al mes siguiente con un nuevo título. De John Byrne, claro. Mucho. Byrne escribía, dibujaba, entintaba y rotulaba. Así que la nueva cabecera se llamaba, obviamente, Jack Kirby’s Fourth World.
En ella, por cierto, además de Scott Free se recuperaría a Shilo Norman en una extraña trama secundaria sobre una muchacha que les visita a él y a Ted Brown asegurando ser la hija de Oberon. Una trama de la que Byrne se iba olvidando y que acaba resolviendo casi de cualquier manera -y casi mejor con el melodrama que monta- en el 12. Y no volverían a salir, claro.
En cualquier caso la serie llegó hasta el 19, en septiembre de 1998. Por medio Byrne había sacado una mini llamada Genesis. Ese mismo año volvimos a verle por la JLA, luego por Day of Judgment en 1999, y, finalmente, por el Orion que sacaron en el 2000.
Curiosamente al año siguiente reaparecería Shilo Norman en Joker: Last Laugh. Que quizá facilitó que en 2005 Grant Morrison le convirtiera en uno de sus Siete Soldados oficializando por primera vez en un título el nombre de Mister Miracle para él aunque llevara ejerciendo desde los noventa.
Poco más en aquellos años. Menciones, recuerdos, flashbacks de compañeros de la Liga o de Barda, la reaparición en 2007 en Firestorm para Battle of the New Gods de Shilo Norman… Y entonces, a final de año, llegaría otro de esos eventos canónicos:
Death of the New Gods comenzaría, por supuesto, quitándose a Barda de en medio. Miracle moriría antes de que acabara la mini. Y luego hay una explicación final de Starlin. Así que en teoría se hubiera acabado allí lo suyo.
En 2008 sería Shilo Norman el Mister Miracle de la Final Crisis, y el que acompañaría en 2011 el que aparecería con la JLA durante Brightest Day. Y entonces, como suele pasar con DC, llegó The New 52. Durante el follón que fue ese lustro (recordemos, de 2011 a 2016) lo cierto es que si se llegan a descuidar Mister Miracle no aparece. De hecho Shilo Norman no llegó a aparecer, y Scott Free lo hizo con la fiesta a punto de terminarse. En el Justice League -volumen 2, claro- 40, en junio de 2015. Por si os lo estábais preguntando: Sí. Tiene que ver con Darkseid. Concretamente con lo que llamaron The Darkseid War. Y allí que aparecerá hasta el 50 para arriba y abajo, casi el cierre de la misma -de la colección y de la versión del universo, porque ya estábamos en 2016, y de verdad que pocas cosas cerraron- en una batalla sin mucho sentido en el que Barda acaba pactando con las Furias quedarse con ellas después de la batalla a cambio de su apoyo durante la misma. Lo hace también para tener vigilado al nuevo amo de Apokolips, Lex Luthor. Como decía, mucho tardaron en resetearlo.
¿Que si no hubo innovaciones por la cosa esta? Bueno, como siempre en esa época. De entrada Scott Free era su nombre para encajar entre los humanos, en realidad él era Scot. Sí, Scot. El Dios de la Libertad. En serio. No sabemos si de las Terracitas también, pero con la de años que pasó en Apokolips es más que posible. La historia del intercambio, con Metron por medio… vamos a dejarlo en que es una historia. Pero bueno, da igual, porque en realidad solo existió un año y algo.
Para el Rebirth de DC aparece como mención o representación, como un personaje ya existente, dentro de esa nebulosa continuidad en la que se ha abandonado la de los New 52 para casi todo mientras se usa también la post-Crisis y se decide cada vez qué es y no es Canon dentro de ese movimiento ‘Canon es lo que yo digo que es en ese momento y en cuanto de de estar aquí y ahora diciéndolo lo mismo deja de serlo‘. Ojalá alguien hubiera tenido la idea de que no sepas cómo es la continuidad de algo hasta que no abres y miras. Pero no se me ocurre ningún ejemplo, por supuesto.
Así que podríamos decir que sus primeras apariciones reales -o más reales- son en 2017 en Bug!. Lo que, supongo, tiene sentido. Algún sentido. En cualquier caso la aparición de Shilo Norman la hizo ese mismo año. Con su nombre.
Que podían haberle puesto el nombre de personaje, pero en fin. También le cambian el peinado. Ya habéis visto que aquí toca uno en cada momento.
Hablando de tocar, ese mismo mes salía la que es de esperar que fuera la motivación para no sacar el título, que ya podían haberlo sacado en otro mes, pero en fin… ¿quién entiende a DC? Se trata de
el cuarto volumen. ¿Y logra ser tan GENIAL! como el anterior? Pues no. Lo es más. Con la habitual ronda de reciclajes y de creerse muy listos por usarlo, si no os habéis aburrido ya de todas esas muertes, giros y dudas sobre la realidad que ya vimos en el anterior volumen o en Death of the New Gods es una suerte que podamos seguir con más de lo mismo. Aunque supongo que vender como novedad restos calentados es también un arte.
Normal que luego en 2019 tuviéramos Female Furies, que no tiene nada que ver con esto, aunque a estas alturas, ¿quién espera que haya alguna continuidad con tanto reboot?. Teniendo en cuenta que a la vez están las broncas con Atlantis, lo que quiera que fuera lo de Doomsday Clock, el follón de Dark Knights y Dark Crisis y Dark nosequé, que hay más góticos ahora que en los noventa.
Mientras Shilo Norman reaparece en 2018 en Sideways, como parte de los Siete Soldados de la Victoria. Dos años después aparece echando un ojo en el complemento Action Comics de Midnighter, por los títulos de los Titanes -por algún motivo- y como protagonista en 2021 de…
Por si os lo estáis preguntando, sí, le vuelven a cambiar el corte de pelo. Parte de la trama da vueltas sobre si Mister Miracle -este- debería de reconocer que es negro. Y también un enemigo que parece sacado directamente de los noventa. Que quizá penséis que exagero pero… Yo lo pongo y ya decidiréis.
Por supuesto la historia se monta un follón multiversal, que es a lo que estamos ahora. Os lo explicaría pero, ¿realmente es necesario? Digamos que este no es nuestro universo, al margen de que ya no sepamos en qué universo estamos.
Y la siguiente vez que Mister Miracle protagonizó un cómic, al año siguiente, sería en otro lado del multiverso.
¿Qué? ¿Os he dicho yo si es Shilo Norman o Scott Free? Pues eso. Un cómic juvenil que hace todo lo posible por acercarse a un manga, o algo.
Y como esto da tantas vueltas como el tambor de una lavadora, y con un sentido de la trama similar, para 2025 le hemos recuperado en The New Gods. Sí, otros.
Pero al final andamos siempre con las misas, parece. Así que ya veremos qué es lo próximo que nos toca.
Sí, he logrado escribir todo esto de Mister Miracle sin hablar ni una sola vez de Funky Flashman y Houseroy. Un prodigio de contención, eso soy.
31) Mr. District Attorney (1948—1959)
En 1939 se comenzó a emitir una radionovela, Mr. District Attorney, que se iba encontrando con distintos casos criminales. Siguiendo la famosa táctica de ‘sacado de los titulares’.
El éxito fue suficiente como para que en 1951 diera el salto a la televisión. No fue un gran éxito así que la cancelaron en 1952, pero en 1954 decidieron revivirla como serie en sindicación. Como si fueran Los Vigilantes de la Playa, vaya. Esa vez duró dos temporadas, hasta 1955. Para su final llevaba varias temporadas en la radio -terminó en 1953- y algunas películas (dos en 1941, otras en 1942 y 1947). Además de, claro, un cómic. Quede esto como testimonio, mínimo, de lo que puede olvidarse el éxito en unas décadas.
Pero bueno, volviendo al cómic, ya veis que no solo duró unos años, sino que terminando en 1959 fue lo último que desapareció del personaje. También publicaron un libro que tenía en la esquina una ilustración, de manera que podía ‘animarse’ manualmente. Pero aquí nos interesan los cómics, así que podemos decir que fueron 67 números, con distintas aventuras más o menos fantasiosas -hay algún scoobydoobismo, algo de disfraces, cosas que hubieran costado más en la televisión o no hubieran sido tan vistosas en la radio, claro- pero no tuvo expansión en ninguna dirección dentro de DC. Ni su personaje apareció en otros títulos ni -fuera de los anuncios- los personajes de DC aparecieron por aquí. Y eso que Dos-Caras apareció por primera vez en 1942.
32) Mister Terrific (2011—2012) / Mr. Terrific: Year One (2025—)
Si esperáis que os haga la ficha completa de Mister Terrific vais dados. Que podría, claro, pero que para qué. Hago un resumen y ya habrá oportunidades. El primer Mr. Terrific, Terrence Sloane, aparecería en 1942 en Sensation Comics. Y moriría, en teoría, en 1979. Lo que no le impediría regresar alguna vez como fantasma. El segundo, Michael Holt, aparecería en Spectre 54 -en el volumen 54- en 1997. Y por allí siguió, sobre todo en JSA aunque no solo. Y entonces llegó los New 52. Y sacaron esto que duró 8 números enteros.
Y eso fue antes de que el personaje -bueno, otro Holt, Curtis… con un estilo diferente, digámoslo así- empezara a aparecer en Arrow.
Luego tuvo follón con el Nth Metal, dio varias vueltas más (Quizá penséis que voy a hablar de The Terrifics, pero ya llegaremos a la T) y para 2025…
…volvieron a las andadas. Porque sale en la peli de Superman. Aunque hay que recordar que el que lo interpreta es Edi Gathegi, no Aldis Hodge (distintas películas). Es una historia en el pasado, que es por lo que el estilo de la parte del pasado es Hawkeye.
Pero, por supuesto, siempre hay viñetas a rescatar:
33) Mnemovore (2005)
Terror tentacular y horror cósmico, con una atleta retirada tras una lesión que se encuentra con que ha perdido recuerdos. Puede que sea por la lesión, o por el terror tentacular. A veces esas cosas es difícil de distinguirlas.
34) Mobfire (1994—1995)
Lo más sorprendente de este cómic es que es anterior a Los Soprano. Pero, bueno, siempre hemos tenido obras de Organización Criminal, sobre todo de mafias. Y no me refiero a los representantes de autores. Aquí, además, hay algo de magia -sección vudú diría yo- y hasta una visita de Constantine. Teniendo en cuenta que el último número además de zombies tiene varios bebés psiquicos muertos… digamos que es una obra al menos particular.
35) Monkey Prince (2021—2023)
En DC a veces intentan cosas. Entendiendo ‘cosas‘ como ‘conquistar el mercado chino‘. Con éxito… vamos a decir que desigual. El caso de Monkey Prince es bastante claro.. Quiero decir, su primera aparición la hizo en DC Festival of Heroes: The Asian Superhero Celebration. La sutileza.
Luego tuvo 12 números que claramente podrían haber sido muchos más pero parece que la cosa no acompañó. Es una lástima aunque algo comprensible, porque aunque Gene Luen Yang se encargara de los guiones para los guiones no buscaron a un Cliff Chiang o Afu Chan sino a un creador de estilo más genérico de superhéroes. Y les metieron en un crossover, claro que sí. Lazarus Planet.
Luego aparecería aquí y allí, reencontrándose con Damian Wayne y, claro, el Ape-ril Special de 2024. Porque, bueno… monos. Aparecería también por los líos de Absolute Power y en navidades para Batman/Santa Claus: Silent Knight Returns en el cambio de año. Y de momento no tenemos más, pero espero que alguien en DC le esté dando vueltas a lo mucho mejor idea que sería convertirlo en una serie de cómics autoconclusivos en la sección juvenil.
Con Gene Luen Yang a ser posible, que claramente tiene la idea de que esta versión del Rey Mono -quizá el héroe de la mitología asiática más conocido- que hace lo suyo adaptándolo a un nuevo contexto pero manteniendo la inspiración original aquí contraponiendo la historia clásica del Rey con la juvenil del Príncipe. Y es que incluso los claros intentos de sacar pasta de DC pueden hacerse bien con buenos autores detrás. Que, aunque no lo parezca leyendo sus cómics regulares, siguen existiendo.
36) Monolith (2004—2005)
Justin Gray y Jimmy Palmiotti debieron de pensar que podían usar la historia del golem para hacer una maxi. Lograron 12 números, sacaron una aparición en lo que estaban haciendo en este momento – Hawkman, concretamente- y, una vez terminado, decidieron ver dónde podían seguir sacándolo. Así que -aunque solo saliera fuera de sus cómics como cameo durante la Infinite Crisis-fue parte de la Battle for Blüdhaven durante 2006 y en 2009 los sacaron en su Power Girl. Y después… ya estuvo. Sobre todo porque Palimiotti y Gray lograron mantener los derechos del personaje… que ahora tienen en Image. Así que imaginaos las risas no ya para que lo fuera a usar alguien -quiero decir, es un golem, no es que sea muy complicado sustituirlo- sino para hacer las reediciones.
37) Monster World (2001)
Esta historia de ciencia ficción con personajes superdeformed y estética más allá de lo dosmilero es uno de esos cómics que sacó Wildstorm cuando ya era parte de DC. Es de suponer que Scott Lobdell tenía los contactos y las ganas de trabajar junto con Carlos Meglia. Y el resultado fue este particular cómic. No solo porque Lobdell no es Carlos Trillo, o porque la serie animada de Cybersix tuvo un recorrido que quizá no fue el esperado. El resultado aquí es un tanto similar. Teniendo en cuenta que termina diciendo que al final son 6 números -‘la primera miniserie’- y enseñando las portadas que podrían tener, para seguir diciendo que sus lectores tienen la posibilidad de que siga adelante y se hagan realidad. Que no, claro, porque… bueno, a veces hay ideas que simplemente parecen existir para poder señalarlas y decir: Mira, en este momento los cómics eran así.
¿Que cómo le funcionó? Pues cumplió su contrato con Marvel y publicó este cómic de 1985 a 1987… Y para los noventa estaba en DC… Y en cuanto pudo… ¡volvió a publicarlo! Esta vez en Vértigo, claro. ¿Cómo no valorar a un héroe que supo vender dos veces el mismo trabajo y, además, conservarlo?
Sí, porque conservó de nuevo los derechos, por si tenían que volverlo a vender.
¿Que si volvió a vender otra vez una tercera vez el mismo cómic? Eso es material para otro día.
39) Mostly Wanted (2000)
Está claro que Lobdell cada vez que podía hacía un cómic. Por lo menos en WildStorm. Esta vez el dosmilerismo lleva aún noventerismo residual en el ADN. Eso y fan-service.
No, no exagero. Quiero decir…
Ni un poco.
Podría poner más ejemplos pero para qué. Lo importante aquí es que Lobdell terminó el cuarto número en un cliffhanger -sacado de una película, claro- con la duda de si la serie seguiría tras estos cuatro números. Creo que ya sabéis la respuesta. Claramente no hicieron suficiente fan-service. O no era en DC donde tenía que haberlo publicado.
40) Motherlands (2018)
A veces los cómics van así, sobre mujeres, clones, relaciones maternofiliales, con una forma distinta que puede enseñar penes o pechos pero de una manera notablemente distinta a la de Mostly Wanted. Como se puede comprobar:
Aunque supongo que es la vieja frase. Cada uno tiene su propio kink. En cualquier caso Si(mon) Spurrier y Rachael Scott lograron un cómic ciertamente particular. Me pregunto cuánto influiría para que la segunda acabara dibujando una corta temporada de Supergirl.
41) Mother Panic (2017) / Mother Panic/Batman Special (2018) / Mother Panic: Gotham A.D. (2018)
A veces las editoriales se empeñan en cosas. Por ejemplo, en mover algo de un sello editorial nuevo, a ver si cae la breva.
Esa es la presentación que podemos necesitar para Mother Panic, o Violet Paige, una vigilante que sigue el clásico: La mandaron a una escuela experimental pero en lugar de ser Método Montessori, resultó ser Método Te-Convertimos-En-Una-Máquina-De-Matar. Uno nunca sabe qué le va a tocar en estas escuelas. Y, por supuesto, en cuando estuvo fuera se hizo un traje y equipamiento para acabar con la escuela y sus responsables. Que es, sin duda, un propósito loable para cualquier persona. Mucho mejor que montar un Sandy Hook por lo menos.
Así que primero presentaron al personaje dentro del número especial para presentar el sello nuevo –Young Animal, concretamente- en 2016 con DC’s Young Animal Ashcan Edition. Luego vendría esta primera maxi de 12 números que ocupó todo 2017. Incluyendo una aparición como complemento en el ejemplar de marzo de ese año en Shade, the Changing Girl. También del grupo, claro.
Al año siguiente lo que intentaron fue montar un evento, las Milk Wars. Y como Mother Panic era la de Gotham estaba claro lo que le iba a tocar:
Seguido de la aparición en el especial JLA/Doom Patrol. Una forma de que el resto de compradores -sí, mucho optimismo hay en llamarlos así- de Young Animals les conociera. Y, tras esto, lanzaron una segunda serie, intentando hacerla más atractiva a los compradores… es decir:
Que quede más clara la parte de Gotham. Esta vez solo le dieron seis números, eso sí. Y no pasó de ahí. Ni -de momento- apariciones en títulos de la Batfamilia, ni paseos por el resto de series -como el fin de fiesta de Doom Patrol-, ni nada de nada.
A veces las editoriales se pasan dos años intentando que algo funcione y luego… No diré que lo desechan. Simplemente lo guardan porque quién sabe qué puede ser de utilidad dentro de unos años. O décadas. O ya veremos.
42) My Buddy, Killer Croc (2022)
La colección de tomos autoconclusivos de infantil-juvenil es uno de los grandes éxitos del DC reciente. Como demuestra que se pueda hacer una historia sobre un chaval con una cicatriz -o algo- en la cara, que acaba de llegar a Gotham, y es fan de un luchador… Killer Croc.
y sí, el dibujo de este cómic es de los que envidiarían muchos de los ‘de adultos’.
Más aún si acaba siendo un cómic sobre matonismo -sobre que no siempre está tan claro quién está siendo ‘el malo’, además; o quiénes son tus amigos- y las dificultades de crecer. Otro ejemplo de la magnífica labor editorial que DC está haciendo en los sitios que no tienen compradores por inercia. O no los tienen… aún.
43) My Faith in Frankie (2004)
A Mike Carey las cosas religiosas le gustan. Y Sonny Liew es un gran dibujante. Supongo que no hacía falta mucho más para que montaran esta historia -contada en cuatro grapas- que hoy en día probablemente podría haber salido directamente como un tomo. Pero, bueno, que lo importante es ser consciente de que más allá de los follones de novios tóxicos y los líos sobrenaturales, con un final ciertamente avanzado y, como decía, Carey a los guiones y Liew a los dibujos. Hay cómics que se han reeditado hasta la saciedad con mucho menos.
44) My Greatest Adventure (1955—1964) (2011—2012)
La historia detrás de My Greatest Adventure debería de ser sencilla de contar. Así que podéis esperaros cualquier cosa. Lanzada en 1955 como título contenedor de historietas de Aventura, Acción y -si toca- Fantástico -más SciFi que Fantasía o, desde luego, Terror, que para eso tenían otros títulos, pero ya os hacéis a la idea-. El tipo de publicación que comienza con una historia llamada I Was King of Danger Island, que lleva en su portada la tercera historia, My Cargo Was DEATH! y cuya historia intermedia es I Hunted a Flying Saucer!. La idea era sacar historietas contadas en primera persona, de ahí tanto título con I y con My, daba igual que se tratara de cosas más creíbles como I Fought a Live Volcano o de I Was A Cop from Outer Space. Según pasaran los números las historias irían tendiendo hacia el lado fantástico -sin duda os sorprenderá- y también se irían abriendo hacia el We, que siempre es de agradecer. Parecía estar funcionando lo suficiente como para pasar de su inicial salida bimestral a cambiarla a partir de su número 23 por una mensual. Mientras seguía ofreciendo historietas de interés para sus lectores, claro.
Para su número setenta -en los años sesenta- parecía que los intentos de meter historias sin esa primera persona se iban haciendo más habituales. En el 78 no habría ya ningún pronombre entre los títulos de las tres historias. Y para el número 80 llegaría la sorpresa…
La Doom Patrol acapararía las tres historias. Bueno, en realidad dividiría la historia suya en tres capítulos titulados un poco al estilo de lo que venía siendo habitual en la cabecera. Pero lo cierto es que de la Doom Patrol ya hablamos en la D. Porque, a partir de aquí y hasta el número 85 sería La Patrulla Condenada la que se ocupara de llevar el título adelante, y tras la prueba de esos seis meses el nombre cambiaría, tras My Greatest Adventure 85 pasaría a ser Doom Patrol 86.
Pero, por supuesto, el peso histórico de las cabeceras se mantiene. Igual que la necesidad de renovar los derechos. Así que en 2011 DC decidió traerla -brevemente, 6 números- de vuelta.
Lo protagonizarían, eso sí, historias separadas. En la primera de ella tendríamos a Robotman -un guiño al final de la colección original-, obra de Matt Kindt y Scott Kolins. Las otras dos las protagonizarían Garbage Man y Tanga. Sí. Esos son los nombres. Dos personajes que habían aparecido por primera vez con un truco similar en Weird Worlds -ya llegaremos a la W– y que no volverían a aparecer después de este segundo truco. De Garbage Man se encargaría Aaron Lopresti como autor casi-completo (las tintas serían de Matt Ryan), mientras que la de Tanga sería Kevin Maguire como autor completo. Los mismos equipos que en el anterior intento.
Y poco más hay que contar aquí, salvo que ya volverá DC a necesitar renovar el título, claro.
45) My Name Is Chaos (1992)
Una nueva historia de Tom Veitch intentando darle una vuelta a la cosa superhumana. Lo hace, por supuesto, con un entorno distinto, en este caso las colonias de Marte. Con intrigas, guerras, seres fantásticos y dándole vuelta a lo que parece que él considera las dos ‘fundaciones’ de Lo Superhumano por delante. Un elegido por Seres Inmortales Casi-Fantásticos para ser el portador de importantes poderes. Una persona a la que un científico lleva con sus conocimientos más allá de los límites de la maravilla. Todo ello con un estilo que mira más a lo francobelga, así que supongo que es una pequeña rareza para DC. Y lo esperable en, digamos, la Heavy Metal. El contexto a veces tiene estas cosas.
46) My Name is Holocaust (1995)
Holocaust era parte del dakotaverso, la línea Milestone o como lo queráis llamar. Era algo así como el villano dentro del grupo. Luchando muchas veces contra Tech-9 hasta salirse para actuar directamente como un criminal. De hecho esta mini de cinco números salió durante la publicación de Blood Syndicate, sirve para explicar un cambio significativo y, además, para contar ese paso de miembro del grupo -o de un par ellos, si contamos Star Chamber– a jefe criminal a buscar la afiliación con el grupo de grandes criminales -jefes mafiosos, no supertipos- del momento. Que, además, irían llevando a la mini-serie y evento Long Hot Summer. No puedo decir que sea de lo mejor del dakotaverso pero, claro, el nivel era alto. En cualquier caso está claro que hasta para estas minis se lo pensaban.
47) Mysteries of Love in Space (2019)
Empecemos por el final, porque este número especial fue un intento de recuperar una serie de la que hablaremos a continuación. Pero lo hizo como especial para San Valentin. Y con bastante humor. Así que recuperaban la cabecera para contar particulares historias. Con los Nuevos Dioses y Superman y Lois, pero también con Kilowog, Bizarro, Hawkgirl, Space Cabbie y, por supuesto, Adam Strange. ¿Que por qué ‘por supuesto‘? Eso os lo cuento en el siguiente apartado.
48) Mystery in Space (1951—1966,1980—1981) (2006—2007) (2012) / DC Comics Presents: Mystery in Space (2004)
Comenzó a publicarse en 1951, con Julius Schwartz como editor, para dar cabida a historias espaciales. Más de aventuras que de misterio, pero como la otra se llamaba Strange Adventures era bastante lógico. Publico distintas personas y personajes, además de historietas sueltas. Pero solía haber una historia principal con algún personaje, comenzando por los Knights of the Galaxy los 8 primeros números, el 16 al 25 Interplanetary Insurance, Inc., del 21 al 47 aparecería con cierta frecuencia Space Cabbie, y… en el 53 llegó Adam Strange. Que venía del Showcase y se quedaría aquí hasta prácticamente el 102. Mientras seguía compartiendo cabecera con otros personajes como Star Rover -salteado del 66 al 86-, Space Ranger -92 a 103-, Ultra the Multi-Alien (103 a 110) y algunos que aparecieron solo unos pocos como Hawkman (87-90) o Jan Vern, Interplanetary Agent (100 y 102).
En realidad el estilo del cómic iría cambiando también. La primera versión, con los Knights of the Galaxy como decía, incluía también algo de divulgación en páginas y artículos. A partir de la aparición de Space Cabbie sería más habitual que se fueran añadiendo personajes recurrentes y no solo historias cortas más una recurrente. Sin contar, claro, con una disminución de la parte divulgativa. Para el 71 el número de historias habría ido disminuyendo hasta tener, en resumen, la de Adam Strange y ‘la otra’ -generalmente de otro de los personajes- que es lo que explica, por ejemplo, la prueba de tres números de Hawkman. De hecho en la primera aparición juntos la historia de Strange se mezclaría con la Hawkman. Además, claro, de lanzar la Guerra Rann-Thanagar. Como concepto poco claro, al que ya le darían mucho más tarde uso otros guionistas.
Para el número 91 hubo un cambio. Julius Schwartz dejó de ser editor para pasar a serlo Jack Schiff. Un editor que, sin duda, dejó su marca. Porque se trajo al Space Ranger de los Tales of the Unexpected que él editaba. Y, de paso, cambió el equipo de Strange, Gardner Fox y Carmine Infantino dejarían paso a Dave Wood y Lee Elias, sin el mismo éxito por algún extraño motivo.
Los cambios -y el editor- favorecieron que Strange acabara saliendo de la cabecera. Lamentablemente Space Ranger, que había ido ocupando su puesto, no tenía tampoco mucho tirón. Así que pese al intento de buscar otro personaje que mantuviera la cabecera para el 110 cerraron la serie. Eh, hay muchas maneras en las que un editor puede dejar su marca.
Por supuesto hablamos de DC, así que para 1980 intentaron continuarlo con el 111. Un intento de relanzarlo ahora que Time Warp (ya llegaremos a la T) había cerrado. La idea fue intentar regresar al estilo de historias cortas, sueltas, de guionistas y dibujantes de la casa. Algunos de los nombres más memorables que tenían entonces. Pero fuera por la extrañeza del número o de la propuesta lo cierto es que para el 117 había cerrado ya.
En 2004 se recuperó en homenaje a Schwartz como DC Comics Presents: Mystery in Space.
Tendría una primera historia, Crisis on 2 Worlds, de Adam Strange -junto a Alanna Strange y Elongated Man y Sue Dibny– a manos de Elliot S. Maggin y J.H. Williams III. La otra, Two Worlds, también de Strange, sería obra de Grant Morrison y Jerry Ordway.
La cosa debió de funcionar lo suficiente como para que en 2006 lo intentaran de nuevo.
La decisión esta vez fue darle la oportunidad a Jim Starlin para que se ocupara de ella, guionizando dos historias, una del Captain Comet que dibujaba Shane Davis y otra de The Weird que dibujaba el propio Starlin.
Starlin decidió que la primera fuera más policíaca. Lo cierto es que ni por esas (?) logró pasar del número 8.
Aunque eso no evitó que en 2012 se intentara una vez más,
esta vez como one-shot pero con más páginas y dentro de Vértigo. De nuevo la idea era dejar que hicieran historias de ciencia ficción algunos de los grandes nombres del sello. De nuevo la recepción no animó a que volvieran a intentarlo.
Al menos no hasta que en 2019… bueno, ya habéis visto lo que he contado en el espacio anterior.
Pero eso deja clara una cosa: Volveremos a ver un intento. La duda es sólo cuándo.
49) The Mystery of the Meanest Teacher (2021)
Los tomos de infantil/juvenil de DC no dejan de darnos alegrías. Por ejemplo, este en el que Kid Constantine -una persona particular- investiga junto a su nueva amiga Anna si su profesora oculta algo raro… ¡Cómo ser una bruja! Pero, por supuesto, no va de eso -o no solo de eso- el asunto. ¡También va sobre las amistad! Porque si de alguien quieres aprender sobre la amistad es de John Constantine. Perdón, Kid Constantine.
50) Mystik U (2018)
Ciertamente 2018 era un buen momento para presentar y ofrecer una obra juvenil en una escuela de magia. La Dark Academy es lo que tiene. En este caso se montaron un universo alternativo con Zatanna, un par de descendientes de personajes de lo oculto con representación más o menos directa en el universo tradicional DC (Sebastian Faust, hijo de Felix, y Davit Sargon, que es David Sargent que es el nieto del John Sargent –Sargon the Sorcerer– original), algún nombre conocido que sirve de anzuelo perfecto –June/ Enchantress – y un par de personajes más –Pia Morales o Plop– que están ahí porque alguien tiene que cumplir su cometido. Todo eso inventándose una universidad de las ciencias ocultas, junto a las casas de Caín y Abel y con estos y otros nombres bien conocidos –Dr. Psychic, Dr. Occult, Merlin, Mr. E,Madamme Xanadu…- en el claustro. Todo para contarnos una historia de jóvenes estudiantes con misterio, amor y humor. Es una pena que sacaran solo tres números de aparición bimestral, porque si esto se hubiera hecho directamente en un tomo con la posibilidad de contar cada año como un cómic nuevo creo que podría haberle ido mejor. Y, con eso y todo, no puedo quejarme mucho.
51) Mythos: The Final Tour (1996—1997)
John Ney Rieber tuvo una peculiar carrera en los cómics. Su primera aproximación fue un follón que incluía escribir textos para ilustraciones que ya existían. Su entrada en Vértigo tuvo también sus problemas, aunque acabara convertido en el guionista principal del segundo volumen de Los libros de la magia. Y su salto a Marvel para escribir al Capitán América coincidió con el 11S y acabó en un choque tan frontal con Joe Quesada que Rieber dejó Marvel con su etapa a medias.
Así que este cómic sobre una músico -con drogas, sexo y… bueno, se supone que algo de música- que en realidad tiene la facultad tanto de contactar con los dioses como de que su música recorra distintos planos, lleno de visitantes especiales -muchos de ellos del mismo Vértigo, claro- y en el que da la sensación en todo momento que nadie tenía muy claro de qué iba la serie. ¿De un músico autodestructivo? ¿De algunos dioses tratando de causar el final de los tiempos? ¿De que hay alguien matando a algo de alguna manera quizá?
Sea como sea sirve de ejemplo de lo que publicaba Vértigo en esa época de 1996-1997. Y como, también, algunos cómics pueden ser más o menos prescientes.
52) My Video Game Ate My Homework (2020)
¿Cómo acaba DC publicando un cómic infantil en el que no sale ninguno de sus personajes y que, en realidad, queda lejos del resto de obras de su sello? Es de suponer que porque Dustin Hansen decía -supondremos que es verdad, pero atribuiremos las responsabilidades a quien las tiene- que había sido responsable del diseño en The Sims o Madden Football, y luego había estado creando Street Sports, una aproximación más infantil, antes de pasar a convertirse en director de innovaciones para Hasbro. Y escribir un par de libros sobre videojuegos y su propia serie de libros infantiles. Así que presentar una historia sobre cuatro amigos que se ven envueltos en un videojuego mientras buscan los deberes desaparecidos de uno de ellos, con un estilo de ilustración que podríamos definir como entre Gumby y Bob’s Burguer y un estilo de narración claramente inspirado por los videojuegos -¿cuáles? Ah, las posibilidades- ciertamente resulta una rareza incluso para DC. Pero es de suponer que, a veces, esto de los cómics funciona también así.
Hasta aquí por hoy. Parece mentira pero tras cuatro meses por fin hemos terminado con la letra M. Espero que, al menos, os lo hayáis pasado tan bien como yo. Porque, desde luego, nos ha dado mucho… Material. Eso sí, aún nos quedan muchas letras por ver, que con esto hemos llegado… ¡A LA MITAD! Así que aún tenemos mucho por delante, empezando dentro de dos meses con la siguiente letra de DC que viene de lo más…
¡Un mes más, una letra menos! Bueno… ¡O DOS! Quién iba a pensar en la J Marvel no iba a tener gran cosa. Así que ahí se están separando otra vez de DC. ¡EN FIN! Lo cierto es que la K tenía un poco más de chicha, así que ha salido una cosa lo suficientemente variada, quizá podríamos decir que es incluso… ¡KAMIKAZE!
01) J2 (1998-1999)
Sí, en serio. DeFalco, Lim y Milgrom. ¿Quién podría tener algo en contra de este cómic? Dentro del spider-girl-verso y tratando de que este nuevo Juggernaut se pareciera a…
Toda la historia -los doce números que aguantó con serie propia- son como para montarle un posteo propio, así que supongo que ya llegaremos a eso otro día.
Por supuesto intentaron mostrar una mayor diversidad y así tuvimos a personajes como Y, desde luego, intentaron que hubiera secundarios variados, no solo esa versión del Capitán América pero es mujer, también
bueno… también otras posibilidades. Y es que cuando os decimos que hay cosas que podríamos hacer para su propio posteo no nos lo inventamos,
en absoluto.
Aunque supongo que ahora estará más que justificado el posteo.
02) Jack of Hearts (1983-1984)
Desde que en 1976 Bill Mantlo y Keith Giffen le presentaran en Deadly Hands of Kung Fu 22 -cosas de aquellos años- luchando contra el White Tiger -lo que os decía antes- y que el guionista le cogiera cariño y lo fuera arrastrando por títulos que estaba claro que en cuanto pudiera iba a tener su propia serie. O mini, en este caso. Aunque, claro, visto el éxito del único intento de darle seres propia tampoco creo que Marvel vaya a volver a probar hasta, por lo menos, que tengan que renovar los derechos.
03) Amazing Spider-Man Presents: Jackpot (2010) Jackpot (2024) Jackpot and Black Cat (2024)
En Marvel querían tener una superheroína llamada Jackpot y no sabían cómo conseguirlo. Primero fue la presentación de Alana Jobson en 2008 con el Brand New Day con Marc Guggenheim y Greg Land. Dos años después fue lograr intentarían lanzar a Sara Ehter, la segunda, incluyendo esa especie de mini de solo tres números. Que tampoco. En total otra docena de apariciones, como su predecesora. ¿Cómo intentar que la cosa tire?
Pues para 2023 decidieron ir a por todas y convertir en Jackpot a… Mary Jane Watson.
Una decisión -vamos a decir con benevolencia que- controvertida y que sirvió para que en 2024 saliera primero esto
y luego esto otro
lo raro es que Sony aún no haya anunciado película. Supongo que hará falta un par más de intentos para que se la den junto a La Gata Negra.
04) Jubilee (2004–2005)
Por ridículo que suene la única serie propia de Júbilo es esta historia juvenil de Kirkman en los años ’00s. Así que es posible que el truco para que se la dieran era que no se pareciera a ella misma. O que enseñara cacho con ese pantalón tan… tan… Tan.
05) Juggernaut (1997) (1999) (2018) (2020–2021)
Nada se puede comparar al Juggernaut. Y mira que tardó en tener serie propia, porque el personaje apareció por vez primera en 1965, pero no sería hasta 1997 cuando le dejaron hacer un One Shot a un tal… Joe Kelly. Pero debo decir que la auténtica estrella del número, es, sin duda, su dibujante: Duncan Rouleau.
No, yo tampoco sé qué tiene dentro de la boca.
La cosa debió de funcionar lo siguiente como para que dos años después -publicando en medio J2, por cierto- le dieran otro especial en mitad de otro sarao
y luego ya nada en una buena temporada. En 2018, nada menos.
otro follón que llevó a un nuevo intento en forma, esta vez sí, de mini.
Pero se ve que en 2020 no estábamos para que Nicieza y Garney nos dijeran nosequé. Así que aquí estamos… bueno, más o menso.
06) Jungle Action (1954–1955) (1972–1976)
Una historia curiosa. En los años ’50s iniciaron esta colección con cuatro personajes. Lor-Zas, perdón, Lo-Zar… y su águila Hako, perdón… ah, no, se llamaba realmente Hako. Bueno, cosas que pasan. También Jungle Boy, Leopard Girl y el simio -os juro que es un simio- Man-Oo. Sí, sí, Man-Oo… En fin, que no pasaron de seis números.
Pero en los setenta lo volvieron a intentar… más o menos.
Porque tiraron de reediciones de los títulos clásicos y alguno más como Lorna, Queen of the Jungle; Tharn y Jann of the Jungle. Sí, ha habido varias Mujeres de la Jungla en Marvel. El recorrido que ha tenido… bueno, eso ya es tema para otro día.
Sea como sea reeditar tebeos de hace 20 años no funcionó. Claramente no tenían a la prensa de su lado, o no lo llamaron Novela Gráfica o yo qué sé. Porque para el 5.
Y tras darle el espacio y poner bien en grande su nombre podéis imaginaros que, rápidamente, pasó a cambiar el nombre y el resto… No sé yo si es Historia… pero está claro que algo fue.
07) Justice (1947-1957) (1986–1989) (1994)
Justice, cuántos cómics se han cometido en tu nombre…
A veces las cabeceras viven aventuras. Tal es el caso de Justice, que comenzó en 1947 -sustituyendo a Wacky Duck– con FBI IN ACTION para comenzar, en el 4 pasaron a LAW IN ACTION y para el 7 se habían aburrido y ya era solo Justice Comics y para el 13 simplemente era Justice con el que llegaría hasta el 52.
Para el siguiente pasaría a ser Tales of Justice con el que cerraría finalmente en el 63. 10 años de cómics para arriba y abajo.
Casi treinta años más tarde, y con el lanzamiento del New Universe por delante, en Marvel decidieron aprovechar para sacar de nuevo un cómic con ese título.
Es un poco complicado hablar de él porque está claro que fue más interesante lo que pasó entre bambalinas que el título en sí. Y eso que el título duraría nada menos que 32 títulos. Lo que tiene más mérito aún teniendo en cuenta que nadie parecía tener muy claro qué era lo que quería hacer con él y que no había -de manera casi literal- nadie al volante.
Justice comienza con Archie Goodwin a los guiones y Geof Isherwood a los lápices, parecía un intento de hacer un Superman Edgy o algo así. Pero para el segundo el guionista ya había cambiado a Steve Englehart, que iría por otro lado y al que le cambiarían al dibujante por Joe Staton en el 4. El 5 tendría dos dibujantes distintos de los anteriores –Tony Salmons y Tom Morgan-, pero tranquilos que en el sexto volvería el dibujante original como autor completo del número. Y en el 7 Englehart e Isherwood se reunirían de nuevo… por un número, porque el 8 volvía a ser de Isherwood a solas. Lo que da un poco lo mismo porque el 9 tendría a Gerry Conway y Keith Giffen -este último como dibujante- que durarían 3 números en el título… hasta que en el 12 pasaran D.G. Chichester y Tom Grindberg. Si no estáis perdidos intentando seguir tanto nombre es que Marvel no lo ha logrado aún. Sigamos, porque tras este primer año volvieron Conway y Giffen para el 13, Sandy Plunkett y Dave Hoover para el 14 y, finalmente, Peter David y Lee Weeks el 15. Que parece una tontería pero que ahí, POR FIN, logró un guionista que aguantaría hasta el final. Lo que se notó, además, en que intentó establecer una especie de continuidad nueva… en la que no creo que muchos de los lectores estuvieran de acuerdo, porque en aquella enorme cantidad de cabos sueltos -tanto guionistas es normal que a ratos pareciera algún tipo de ‘cadáver exquisito’ editorial- tomó muchas decisiones que en el menor de los casos eran cuestionables. Salvo que quieras escribir un artículo sobre lo que le gusta a PAD matar a mujeres con papeles de secundaria en series. Pero bueno, que hasta el 24 no habría otro cambio, con Mike Gustovich ocupándose del dibujo. Y es que Weeks permanecería el resto de la coleccón, salvo el 28 -que sería de Gustovich de nuevo- y el 32, el último, en el que se encargaría Alan Kupperberg del apartado gráfico.
Dio igual que intentaran mezclarle con otros populares personajes del New Universe como Nightmask, Star Brand o Psi-Force. Pero bueno, PAD le había cogido cariño y se lo llevó, de entre todas las colecciones posibles, a… Spider-Man 2099. En donde más o menos aparecía. La verdad es que quizá deberíamos de hacer un posteo sobre el asunto. Sea como sea en 2006, dentro del ¿evento? de Untold Tales of the New Universe a David le dejaron que contara una nueva historia del personaje. Y lo hizo honrando su legado. Es decir, buscando a un dibujante nuevo: Carmine Di Giandomenico.
Y solo 5 años más tarde, ya en los noventa, llegaría…
Sí, el miembro de los New Warriors -o lo que fuera- tuvo su propia mini aprovechando el lanzamiento del número 50 de la otra colección. Sí, en tiempos había gente que se leyó 50 números seguidos de New Warriors.
La mini de cuatro números no pasaría de ahí, Justice no llegaría a tener cabecera propia, así que para sus fanses -de haberlos- tendrá que bastar esta obra de Fabian Nicieza y Craig Brasfield que podemos certificar como…
…indudablemente noventera.
08) Karnak (2015–2017)
Ese guionista del que usted me habla logró que alguien se leyera 6 números de uno de los Inhumanos en 2015. ¿En la época en la que Ike Perlmutter estaba empeñado en que se hiciera una película de Los Inhumanos? ¿Durante los intentos de relanzamiento de Charles Soule? No sé de qué me habláis.
Pero os diré que ya son más veces en las que ha tenido cabecera propia que Gorgon… O que Medusa.
09) Kathy (1959–1964)
Aprovechemos para señalar que no todas las protagonistas de cómics fueron recicladas. Y eso que Kathy llegó a aparecer en Patsy & Hedy. 27 números duró, que ya es más de lo que pueden decir la mayoría de títulos lanzados en 2024. Y sin decir ACK! ni una sola vez.
10) Ka-Zar (1970–1971) (1974–1977) (1997–1998) (2011) / Ka-Zar the Savage (1981–1984) / Ka-Zar: Sibling Rivalry (1997) / Ka-Zar: Marvel Tales (2021) / Ka-Zar: Lord of the Savage Land (2021-2022)
Otro del que habría que hacer un posteo. Y como no me apetece vamos a limitarnos a hacer el resumen de cabeceras. No porque yo quiera demostrar nada, que va. Simplemente para dejara constancia.
De ahí que no empecemos el cachondeo de series con Astonishing Tales que comenzó en 1970 con una sesión doble bastante peculiar…
antes de decidir que al que preferían tener de protagonista era a Ka-Zar, a partir del número 9
y ahí seguiría hasta 1973 que le cambiaron por IT! –El coloso viviente, no El payaso asesino. Que esto no es DC– pero lo importante es que ese mismo año le dieron serie propia. Así que…
Vamos contar como si fuéramos el Conde Draco. La primera vez fue en los setenta, tres números en la que aparecerían, además, los X-Men, Daredevil y Spider-Man.
Es de suponer que tiraría lo suficiente como para darle su propia cabecera dos años más tarde,
que lograría durar 20 números nada menos. Hasta 1977.
Lo que facilitó que 4 años después se creara una nueva serie, Ka-Zar the Savage,
que acabaría siendo la que más durara, 34 números, nada menos. Hasta el año ’84, con extraterrestres de por medio y más cosas.
Así que mucho cachondeo con La Tierra de los Héroes Cancelados o como la llamen, pero estaba cancelado estilo Famoso USA porque 13 años más tarde apareció un primer one-shot a ver si así…
y, efectivamente, la tercera serie llegó ese mismo año. Y sí, era tan noventero que le pusieron una perilla. Pero ya os digo que el posteo sería otro día, que hoy estamos contando.
Este tercer volumen lograría… otros 20 números. Que no está mal, supongo. Pero que le dejaría tirado en 1998. Eso sí, permitiendo ver la… situación como cápsula del momento también aquí en algún punto.
Pero bueno, que quizá penséis que ahí se cansaron… pero no porque en 2011 lo intentaron OTRA vez.
Eh, los ojos aquí. Una mini de 5 a ver con que nos encontrábamos… Pues con poco. Un par de recopilatorios más tarde y no volveríamos a saber de él hasta
su propio número de Marvel Tales en el que aprovechaban para anticipar que ese año saldría Ka-Zar: Lord of the Savage Land,
por 5 números. Como veis, no han parado de intentarlo. Así que vamos con el resumen del tanteo: 6 series y 2 one shots.
Y ahora vuelvo a recordaros que Medusa no ha tenido NINGÚN cómic propio.
Está visto que no todo el mundo se merece tantas oportunidades. Lo raro es que no haya tenido película, porque ahí habría podido competir con Punisher.
11) Kickers Inc. (1986–1987)
Lógicamente si sacas un New Universe tienes que meter un cómic sobre un equipo de Fútbol Americano con Superpoderes. Quiero decir, si eres Tom DeFalco. Por supuesto el equipo de gente con poderes y cosas raras se dedicaba a otros temas. El número dos, por ejemplo, iba de una señora que contactaba porque había un robot que le está estropeando el jardín, lo que les lleva a enfrentarse con unos pandilleros, terroristas libios y -obviamente- el robot. El siguiente número les enfrenta a otro equipo que se ha metido en la brujería y se dedican a invocar demonios… Por algún motivo le quitaron a DeFalco la colección.
En realidad DeFalco a solas solo hizo los dos primeros, tras el del robot tuvo que escribir el tercero -el de la brujería- con Jo Duffy, el cuarto junto a Terry Kavanagh y Ron Altaville, el quinto con Mark Gruenwald, el sexto lo harían a medias Terry Kavanagh y Ron Altaville y les metería -más o menos- en un secuestro aéreo. Debió de gustar porque pasaron a ser el siguiente equipo… por tres números. En el noveno el absolutamente nada inventado Dwight J. Zimmerman decidió cambiar el concepto y sacar la parte del fútbol, así que cuando en el 10 Maddie Blaustein -que lo firmaría con su dead name– los mandara a Centroamérica no debería de sorprendernos mucho. Pero bueno, solo quedaban dos, otro de Zimmerman y el último, que cerrarían Kavanagh y Altaville mezclado OVNIS y el bigfoot. No le sirvió de mucho PERO al menos terminó como quisieron. Excepto por aquello de que ya no eran un equipo de fútbol.
Pero bueno, creo que de todo esto podemos sacar algo. Y es que si alguna vez habéis querido por fin podéis decir…
¡CHÚPATE ESA, FUTBOLÍSIMOS!
12) Kid Colt (1949–1979) (2009)
Hay gente que no puede escapar a su destino. Por ejemplo Kid Colt que tardó solo cinco números de ser Hero of the West a ser…
Outlaw. De leyenda, supongo. Por supuesto por un malentendido, pero si se cruzaba en su camino podía contratarlo… o algo así. Tanto da porque su serie duró MUCHO. Pero mucho MUCHO. Y gran parte de ella la guionizó una persona: Stan Lee. Cierto. Y gran parta de ella firmó los guiones uns persona: Stan Lee. Hasta el 124, ya en 1965. Que mucho me parece esperar, pero entiendo que tenían que ver que la burbuja de los superhéroes no era más que una moda pasajera. Para el 142 dejaría de seguir el método que usaba hasta el momento -aventuras nuevas (a veces solo una) y reimpresiones, el Método Márvel de Algo Nuevo, Algo Reciclado– para pasar a ser todo reciclado -incluyendo 3 Giant Size que publicarían durante 1975-… y duraría así hasta su cierre en el 229 en 1979.
Seguro que podríamos sacar más posteos, pero lo cierto es que eso implicaría leerme cómics del oeste. Así que veamos qué fue después de Kid Colt.
Pues bien, en 2009 decidieron sacar un cómic -digital, claro- que, bueno…
supongo que se toma muy en serio lo de Kid. Cuatro números tendría esta especie de precuela. Que aparecería en papel en un solo volumen -o como one shot, lo que prefiráis- con un aspecto… diferente.
No debió de entenderse demasiado esto, porque no hemos vuelto a saber de él. Pero vamos a presuponer que para 2039 algo veremos.
Ah, y si os estáis preguntando quién le guionizó en este segundo volumen… Tom DeFalco. Claro que Tom DeFalco.
13) Kid Juggernaut (2024)
Yo no sé qué pasa con el Juggernaut, pero está claro que antes o después lograrán sacarle partido. De momento pensaron que podían intentar algo distinto así que este Juggernaut es el mismo Juggernaut pero no. Porque aquí se trata del nieto del Juggernaut al que Juggernaut arrebató el rubí de Cyttorak. Así pueden tener un nombre clásico con personaje joven, asiático y gay. ¿Qué? ¿Por qué no iba a ser gay? ¿Quién le iba a parar? Total, que le dieron primero una especie de serie suelta en el Unlimited y luego le metieron en los Queervengers. Perdón… en Avengers Academy. Y ahí sigue, de momento. Así que habrá que ver cuál de los tres Juggernauts es el primero en volver a conseguir serie propia.
14) Kid ‘n Play (1992)
Sin duda recordaréis al dúo Kid ‘n Play de temas como… ahm… Bueno, da igual. Pero de House Party seguro que os acordáis. ¿No? … Es una película. Bueno, da igual.. A principios de los noventa todo el mundo los conocía [citation needed] y salían en películas y cantaban sus canciones como… bueno… sus canciones… y les dieron una serie animada y… ahm… Bueno, eso. Un cómic en Marvel. Nueve números. ¡Los noventa!
15) Kid Venom (2024…)
Os juro que no me lo he inventado.
De hecho, el creador de Kintarō, este joven japonés del periodo Heian, llamado como el héroe tradicional -suponiendo que no sea el mismo en otra parte del multiverso- fue el autor japonés Taigami -que resulta que existe y es japonés, ¿ves cómo había interesados, Akira Yoshida?- a partir del segundo número de Death of the Venomverse.
Pero no os preocupéis por ellas, porque todas su páginas de aquello se reunieron en un cómic que, ciertamente, nos da una idea de lo que había dentro:
De momento la serie sigue abierta, probablemente porque solo llevan 3 números publicados. Pero ya os puedo decir que está siendo algo que… bueno, al menos ofrece portadas alternativas -como siempre-.
16) Killpower (1993)
Ah, los noventa. Pero sí, en Marvel UK siempre tienen alguna sorpresa para nosotros. Como darle mini propia a un personaje que empezó de secundario de Motormouth -ya llegaremos a la M– para lograr compartir título a partir del 6, aparecer también En Battletide e, incluso, en Hulk. Esto último a la vez que se lanzaba el primer número de esta mini -suerte de pseudoprecuela de sus apariciones posteriores, o algo-, por aquello de que si cuela, cuela.
A ver si para la próxima Revolutionary War, o como sea, logra un poco más de suerte.
17) Killraven (2001) (2002-2003)
Aunque a Killraven le presentaran en cuerpo y estilista en el Amazing Adventures 18 de 1973, en un follón que acredita a Neal Adams, Gerry Conway -y Roy Thomas, jaja, claro- como guionistas y a Neal Adams y Howard Chaykin como dibujantes.
Seguiría en Amazing Adventures durante poco más de veinte números y luego casi-desaparecería, como pasa siempre en estas cosas. Hasta que en 2001 llegó ese one shot. ¿Sirvió de algo? No. Pero por lo menos estaba entretenido y, bueno, sirvió para recordar las cosas antes del follón de Paradise X, donde volvió a aparecer. Animando a la tradicional reedición que cambia el nombre por si suena la flauta.
[Editada el siguiente párrafo: Gracias a Mr. Pachinko por la corrección]
De manera independiente a esto en 2002 Alan Davis tendría su propia oportunidad como autor completo con una min de seis números sobre el personaje. Con intención de recontar la historia. No pasaría de allá, eso sí.
Conste que no sería el único que se encontraría con algo así, a nada menos que ROB! le metieron en un embolado tras dibujar sobre 2009 los cinco primeros números de una serie -o maxi, o mini, o algo- sobre el personaje. Con guiones de Robert Kirkman, por cierto. Y de los que nunca se llegó a saber más, ni siquiera se intentó poner entre las ‘solicitaciones‘ de Marvel. Así que ya sabéis que si no hay más cabeceras de Killraven es porque en Marvel comprenden que no podríamos soportar su GRANDEZA!
18) Kingpin (1997) (2003–2004) (2016) (2017)
Inexplicablemente -para mí- Kingpin ha tenido su propio comic tres veces. Sí, la primera es esa, por mucho que parezca que los protagonistas son los otros. pero es que Marvel pensaba que en aquel momento que un villano necesitaba de los héroes para vender. Aunque co-guionizaran Stan Lee y Tom DeFalco y dibujara John Romita.
Claro que la siguiente vez fue en una mini…
que parecía querer probar suerte en la era de los antihéroes. Y después, primero con Civil War II…
… y luego con Running with the Devil…
no fue mucho mejor. De nuevo, ya ha tenido más oportunidades que Medusa.
19) Kitty Pryde – Agent of S.H.I.E.L.D. (1997–1998)
El pluriempleo tiene estas cosas. Un día estás en Excalibur, al siguiente Hama te guioniza como agente de SHIELD. Vale, es una mini de tres números, pero aún así. Lograba ser autoexplicativa desde sus portadas.
Ah, y ese Redondo… es Jesús.
20) Kitty Pryde and Wolverine (1984–1985)
Por contra este otro ejemplo de pluriempleo duró 6 números. Y sí, es otra vez una historia con demonios japoneses. Yo qué sé, se ve que tiene un tipo.
21) Kookaburra K (2010)
Lo importante aquí es ese SOLEIL… que no es la firma del dibujante -el dibujante es MUY CLARAMENTE Humberto Ramos– sino de la editorial francesa. Porque esto de aquí es un intento de trabajar juntos para sacar un spin-off de un título francobelga para el mercado americano.
Tres números duró, claro que sí.
22) Kull the Conqueror (1971–1973) (1982–1983) (1983–1985) Kull the Destroyer (1973–1978)
El éxito de Conan llevó a que intentaran repetir la jugada en Marvel con Kull. Aunque, más que eso, sirvió para que fueran cambiándole el nombre. Comenzando en 1971 por Kull the Conqueror, que en el 11 pasaría a llamarse
Kull the Destroyer, con muchas historias que contar…
pero que acabaría en el número 29 en 1978. Pero volverían a intentarlo, primero en 1982 con dos números
y luego ya relanzándolo de nuevo en 1983 por otros 10.
Kull ha seguido apareciendo en los cómics de Conan -el bárbaro, no el detective. Creo- pero de momento no ha vuelto a tener esa posibilidad de protagonizar su propia serie que vivió en Marvel durante década y media. O puede que sea cosa de Marvel. No seré yo quien lo investigue.
Hasta aquí por hoy. Pero ya sabéis que seguimos teniendo mucho abecedario por delante. Habrá que ver cómo responde DC el mes próximo, pero espero que volvamos a Marvel dentro de dos meses. Y que lo que tenemos por delante en la L va a ser una…
¡Un mes más, una letra menos! Aquí estamos a echar un ojo a todo lo que tiene que ofrecernos el Universo Marvel. Que ya os voy adelantando que es GENIAL! ¿Que cómo de GENIAL!? Pues veréis…
01) Galacta: Daughter of Galactus (2010)
¡CHAN! Hemos empezado por todo lo grande. Y lo mejor de todo no es eso. Lo mejor de todo es que ¡YA LE DEDICAMOS UN POSTEO EN ADLO! Es posible, incluso, que os encontréis comentando exactamente lo que estabais pensando en escribir ahora. ¡Porque la GENIALIDAD! es persistente!
Ah, ¡y un saludo a ELSEVILLA allá donde esté!
02) Galactic Guardians (1994)
El año era 1994. Por motivos que no contaremos aquí -porque siempre podemos estirarlos para un posteo, Marvel había decidido sacar su sello Marvel 3000 compuesto de… un único título. A partir del número 50 de la primera serie de Guardians of the Galaxy. La idea era que quedaba claro que iban a mostrarnos cómo sería el Universo Marvel en el año 3000 -que es un año mucho más redondo que el 2099, claramente- y que permitía hacer un lanzamiento de esos que les gustan, con dos portadas: Una de ellas con tintas especiales.
Que habrá quien diga: Pero, espera, ¿no estaban en el Siglo 31 desde el principio? Pues sí, pero estaba claro que había que intentar relanzarlo. Es cierto que de esa serie principal, que transcurrió entre 1990 y 1995, 62 números nada menos, podríamos hablar y postear largo y tendido. Pero quedémonos con ese cambio que fue acompañado por algo más, siendo ese algo más esta mini de Galactic Guardians
No, esos no, estos otros…
La idea era probar un Segundo Equipo -que ya había sido presentado en el segundo anual de la serie principal- por aquello de que lo mismo tiraba gracias a las estrategias de Marketing como crear ese sello nuevo, sacarlo en julio a la vez en la regular y en esta mini, y ya al mes siguiente en el cuarto anual de la serie regular. Un anual del que…
Bueno, quizá algún día tendríamos que hablar.
En cuanto a la jugada en sí… nunca vimos más de estos Galactic Guardians, tampoco hubo más anuales de la otra que, de hecho, en julio de 1995 cerraría. Un año después del lanzamiento de ese Marvel 3000.
De hecho, no veríamos recuperarse los Guardianes de la Galaxia hasta 13 años más tarde. Pero esa es otra historia. De momento quedémonos con esto que tenemos aquí:
03) Galactus the Devourer (1999–2000)
La serie que mostraba el brillante culo metálico de Silver Surfer -y su ausencia de nalgas, por cierto- es una de esas cosas de Tú pon ahí a Simonson, a Muth a dibujar y Sienkiewicz a entintar y a ver si suena la flauta.
Por supuesto uno pensaría que estaría centrado en Galactus. En realidad no, es más otra historia de Estela Plateada. Pero, de vez en cuando, aparece Galactus y dice TENGO HAMBRE. Un poco como en un sketch de Barrio Sésamo. Hasta el tercero no se encuentran y hablan, pero ha salido más Alicia Masters en armadura poderosa del microverso -sí, claro- que Galactus. A partir de ahí sigue saliendo mucho Alicia, pero sobre todo vemos como Silver Surfer vuelve a ser heraldo de Galactus y cómo Simonson aprovecha para atar algunos cabos sueltos del Universo Marvel. Para rematarlo… matando a Galactus.
En fin, una historia. No tengo muy claro a cuenta de qué. Pero al menos ha servido para algo.
Recordar la cosa esta de Alicia en armadura.
04) Gambit and the X-Ternals (1995)
No sé si habrá algo más noventero que La Era del Apocalipsis. Quizá Gambito. Así que la unión de ambas ideas, especialmente con un título como Gambito and the X-Ternals, que suena a que los X-Men contrataron una ETT, y tampoco está muy lejos, la verdad. Que a mitad de los cuatro números que duró cambiaran a Tony Daniel por Larroca os puede hacer una idea de la planificación que tenía el asunto.
Pero, por supuesto, nos permitió asistir a bellas estampas de extremo noventerismo,
hasta el punto de que el villano de turno tenía…
¡DOS COLETAS!
05) Gamma Flight (2021)
Vale, originalmente Gamma Flight era el grupo de refuerzo de Alpha Flight… Luego fue el de sustitución. Después fue el de ciencia e investigación… ¡Pero tiene MUCHA más gracia si decides montarlo mitad con gente de Hulk, mitad con Canadienses!
06) The Gargoyle (1985)
Es cierto lo que se cuenta de cómo se hacían tebeos en aquellos años feos que serían los ochenta. Marvel tuvo un secundario -casi, casi un terciario- que sacó en los Defensores, y al que unos editores decidieron con tesón convertir en protagónico de su propia narración, buscando que fuera icónico. Duraría solo cuatro esta mini limitada, esta sucinta charada, este pequeño teatro, que no decidía bien si lo suyo era terror, magia, aventuras, de amor, si ninguno, si también, o si cuánto o si qué. Pero pese a tanta fé del auténtico creyente… no lo compró tanta gente, y así se acabó el asunto de este extraño personaje -con ese peculiar traje- que carece de trasunto.
07) Gene Dogs (1993–1994)
¡UK IS IN DA’ HAUS! Siempre dispuestos a ofrecernos lo mejor de lo mejor del noventerismo, esta serie sería una de las tres que se sacaron con la idea de aprovechar una excusa llamada Gene Pool y que incluía cartitas de los personajes en su primer número.
Considerada desde el principio como una mini de prueba, lo cierto es que en cada portada que vemos
podemos rastrear la sublime GENIALIDAD! de la década,
incluso aunque no supiéramos que se trata de soldados modificados genéticamente.
Está claro que John Freeman sabía lo que se hacía y que Dave Taylor comprendió el encargo. Y si estas son las portadas imaginad lo que podría haber en los interiores si nos pusiéramos a hacer el posteo. Que lo mismo deberíamos, la verdad.
08) Generic Comic Book (1984)
En 1984 Larry Hama, alabado sea, decidió aprovechar el cierre de Crazy -el magazine de humor de Marvel del que había sido editor- para proponer esta idea. Se trajo a Steve Skeates -antes de que hiciera Spider-Ham– para montar esta historieta genérica en la que hay pura genialidad en la portada, pero en la que en lugar de dejar un interior en blanco con descripciones -o, incluso viñetas con descripciones- decidieron mostrar una historia genérica llena de momentos que todos conocemos
añadirle chistes sobre cosas como los trajes de superhéroes -y sus precios-
Y acabar con uno de esos finales marca Marvel en las que la heroicidad no se ve recompensada en absoluto.
Nunca supimos más de él.
Bueno… excepto en el Handbook.
09) GenetiX (1993–1994)
¿Os acordáis de lo de Gene Pool de Marvel UK? Pues aquí tenemos otra de las tres series que sacaron. Esta vez más en la experimentación científica con genes latentes y aprovechar cosas de series como Digitek, continuación de Codename: GenetiX, aunque lo cierto es que siendo noventera
no queda igual cuando la comparas con Gene Dogs, incluso en esa especie de crossover interno que tuvieron.
Lo que demuestra cómo sabe hacer las cosas Andy Lanning es que pese a la falta de molonidad son los que han aparecido en más sitios.
10) Ghost Rider/Blaze: Spirits of Vengeance (1992–1994)
Vale, todo Ghost Rider es merecedor de distintos posteos en ADLO! y la culpa de no hacerlo más es enteramente nuestra. Estuve decidiendo qué podía poner por aquí suyo, y la verdad es que decidirlo es complicado. Quizá lo más sencillo hubiera sido este magazine
pero, seamos sinceros, por mucho que nos guste no trabajar, o que esta portada nos muestre su noventerismo, no llega a los niveles de este otro Ghost Rider & Blaze: Spirits of Vengeance[EDITO:Del que ya hizo posteo Calduch en su día] en el que es casi imposible elegir la portada más noventera.
Cada vez que ves una piensas: No puedes serlo más.
Y entonces lo es.
No siempre de la misma manera, claro. Pero tenemos tintas. Algunas increíbles.
Mi teoría es que solo los elegidos pueden ver el dibujo de la portada.
Luego repitieron con metalizada roja, pero esta vez es más ¿fácil? de verlo.
Y luego ya estaría el asunto de que entre esa portada y la siguiente hubo cierto… CAMBIO
No, en serio. ¿Habéis mirado bien la portada anterior?
A veces la lucha por lograr superarse parece lo único que mueve a la colección.
Y no os enseño interiores porque no quiero quitar la posibilidad de hacer posteos. Bueno, y porque en muchos casos hace falta un murderboard para intenter entender la trama y los personajes. 23 números de pura genialidad fue esto. Desde el principio al final.
11) Giant-Size Chillers (1975)
Vale, es cierto, voy poniendo todos los especiales de terror posibles. Aunque solo duraran 3 números como esta. Pero, a ver, ¿es que esa portada no se lo merece?
12) G.I. Joe and the Transformers (1986–1987)
Vale, en IDW puede que tuvieran el Transformers vs. G.I. Joe de John Barber y Tom Scioli. ¡Pero los primeros que imaginaron algo así fueron los de Marvel! Y eso hay que reconocérselo.
13) Girl Comics (2010)
Allá por el final de los ’00s alguien pensó que quizá la manera de conseguir mujeres compradoras fuera poner GIRL en el nombre. Bueno, en realidad lo que hizo fue ver que Timely primero y luego Atlas ya habían tenido una serie con ese título durante 12 números -luego pasó a Girl Confessions, que no sé yo si es mejor o no, hasta llegar al 35 que cerraron- editados por Stan Lee nada menos. Así que, ¿por qué no recuperarlo? Por algún motivo el resultado fue…
Fue.
La parte buena es que no duró más que tres números así que no hubo un empeoramiento sustancial.
Y no, Tormenta no está embarazada en esa portada. En serio, los interiores están mejor, como esas antologías temáticas indies. ¡Y sólo hay una historia en la que las chicas deciden ir a la peluquería! ¡¡¡Y NINGUNA EN LA QUE SE VAN DE COMPRAS!!! Así que ya es mejor que Marvel Knights.
14) Godzilla (1977–1979)
Sí, hubo un cómic de Godzilla en Marvel. En realidad creo que lo sabemos todos porque no hace tanto que lo han reeditado. Quizá incluso recordemos todos esos personajes de Marvel que aprovecharon para ir dejando caer en la serie
casi cualquier personaje de Marvel podía aparecer por allí,
además de servir para intentar descubrir cuál es el tamaño del kaiju.
O intentarlo al menos. Porque casi se diría que cada vez
es uno diferente.
Y así cada rato hasta sus últimas consecuencias, claro.
15) Gorilla Man (2010)
¿Por qué Marvel decidió darle tres números a un gorila en 2010? Probablemente sea algún kink de los lectores de cómics nunca lo sepamos, pero aquí se recupera a Kenneth Hale. Uno de esos tipos de los cómics de los ’50 que acabaron siendo unos gorilas y que, claramente, no es Congorilla / Congo-Bill solo porque saliera antes. Que va. Para principios de los ’00s se acordaron de él primero en los Howling Commandos (ya hablaremos más de ellos en un par de meses) y luego en Agentes de Atlas, algo que le serviría para ir apareciendo en series como Lobezno o Hércules. Hasta llegar a esta mini. Que ofrecía esa historia de orígenes revisada más un complemento de -claro- cómics de gorilas clásicos. Que haya estado últimamente con los Agents of Wakanda supongo que significa que cualquier día le conceden otra, pero estas cosas de la Marvel siempre son difíciles de saber.
16) Gravity (2005)
Un buen ejemplo es este, se monta Marvel una cosa llamada Marvel Next en los ’00s a ver qué rascaban. Con X-23, Araña, Livewires (ya llegaremos a la L), Machine Teen (ya llegaremos a la M) o Spellbinders (ya lleg… bueno, os hacéis a la idea) -por lo visto también mencionaban a Runaways y Young Avengers, pero nunca llegaron a salir con el logo- y, por supuesto, este Gravity al que le dieron cinco números y del que no se volvió a saber. Por lo menos hasta que decidan venderlo para una serie de dibujos o algo. Que, al fin y al cabo, es para lo que se creó.
17) G.L.A. (2005)
Los Vengadores de los Grandes Lagos son otro de esos grupos que podrían merecer posteos regulares en ADLO! y… de hecho, los han tenido. Pero eso no significa que no vayamos a aprovechar esta oportunidad para recordar que los creó Byrne para los Costa Oeste, tuvieron una aparición memorable en el MuertoPiscinas de Kelly, algunas apariciones -en Thunderbolts, por ejemplo- y, finalmente, tuvieron su propia serie aquí. Después de esto tendrían varios especiales sueltos, y para 2016 otra mini. No es mucho, pero es suficiente. Aunque tengan que filtrar metraje de un proyecto nunca realizado, claro.
18) Green Goblin (1995–1996)
A veces el noventerismo es más complicado de explicar y, sin embargo, se nota. Tomemos por caso este Phil Urich al que han ido baqueteando de aquí para allá y al que dieron la primera serie del Duende Verde. Y es que pese a que el guión fuera poco menos que el relleno inevitable y el dibujo de McDaniel no refleje tan bien como otros esa década sí que podemos decir que hay una sensación
algún momento que deja claro por dónde iban los tiros,
y, qué puedo decir, momentos en los que se nota que McDaniel se esfuerza por ser contemporáneo.
¿Y de Urich qué decir? Pues que algún día habrá que dedicarle un posteo a uno de los personajes que cada vez que aparecen parece que es porque alguien ha tirado un dado en la Tabla de Personalidades Aleatoria y otro en la de puteos.
19) Gunhawks (1972–1973)
¡Malvada Marvel! Mira que intentar adoctrinar a los niños con un cowboy NEGRO, como si fuera una cosa histórica o algo así. Está claro que los intentos de lograr reescribir la historia y destruir la niñez harán que miles de niños de los setenta recuerden esta época como un momento de excesiva politización de los cómics.
Vamos, no hay más que recordar aquel número en el que
¡se les ocurrió decir que la matanza de niños no tenía sentido! ¡¡¡Y LAS AUTORIDADES LES ACUSARON DE TERRORISTAS!!!
De verdad. No sé a dónde vamos a ir a parar.
20) Gun Runner (1993–1994)
Efectivamente, aquello del Gene Pool de Marvel UK eran tres series. Y esta es la tercera. ¿Que por qué a todas les pusieron nombre que empezaba por G? Pues ni idea. ¿Qué por qué las otras dos eran como Mutantes Británicos Raros y en esta Dan Abnett y Andy Lanning decidieron que mejor una especie de postapocalipsis místico-mágico con manos cañón?
¡¿A quién le importa?!
A la gente lo que le importa es la molonidad máxima,
la GENIALIDAD!
Y el ofrecer un noventerismo tan desatado que ves la portada y puedes ir tachando elementos de la lista noventera.
¡Normal que lograra dos números más que las otras!
¡¡¡Y LARGA VIDA A MARVEL UK!
¡Hasta aquí para esta letra! Ya habéis visto que no es por falta de títulos. Y el mes que viene habrá más. Además, así podemos aprovechar mientras para ir pensando para dentro de dos meses, en las cosas que Marvel tiene preparadas para nosotros en la H. Y ya os podemos ir adelantando que os va a dejar…
Un mes más, una letra menos. Preparados para irnos de viaje por las cabeceras, esta vez en DC y, de nuevo, no ha habido forma de hacer más de una letra. Que yo pensaba que esta vez sí, pero no hay forma.
Lo bueno es que al menos esta vez van los 29 títulos que tenían que ir casi no se ha quedado nada fuera. Y eso que nos hemos limitado con Catwoman y no hemos puesto ni su cruce con Tweety &Sylvester. Pero entre eso y limitar lo Cosmic y lo Curse, hemos logrado un espacio razonable. Qué podemos decir, en esta editorial no son tan de Capitanes.
Pero lo mejor es que lo veamos, antes de que alguien decida hacerles una película. O, incluso, cancelársela. Que también es con C.
01) Cancelled Comic Cavalcade (1978)
Pocos cómics resumen mejor una época que esta obra… que nunca se editó. La DC Implosion, de la que hemos hablado pero no lo suficiente por aquí (convenced a Pablo), acabó con una notable cantidad de series canceladas. Algunas antes de empezar, otras a mitad de tramas y, sobre todo, varias de ellas… con trabajo ya entregado. Títulos ya dibujados, portadas ya hechas, guiones entregados… Hasta 31 series. De ahí que una serie de personas de la compañía decidieron montarse estas ediciones homenaje. Sí, dos números…
Qué os puedo decir, cayeron MUCHAS series. En ella, con dos portadas especiales hechas para la ocasión, se recogieron esos números ya preparados, portadas, algún texto… Para distribuirlos entre esas misma personas que los habían creado. Y un ejemplar para el Registro Legal. Pero no para publicarlo, claro. ¿Significa eso que no esté… encontrable? Bueeeenooooo…
02) CAPER (2003-2004)
En lugar de dejar que intentéis adivinar de qué va este cómic, os diré que es una historia criminal sobre la mafia judía. Ya sabéis. Undzer Shtik y todo eso. Dos hermanos, una evolución desde pequeños a la parte superior de etcétera. Detrás estaba Judd Winick, que si os preguntáis donde está ahora… En los cómics infantiles que publica Planeta.
03) Capt. Storm (1964-1967)
Sí, cómics bélicos en los años ’60. Eh, no es como si los USA tuvieran algún conflicto bélico que les fuera mal. Sea como sea, la idea de un marino con una pata de palo probablemente tuviera otro punto de partida. Sea como sea, y teniendo en cuanta que no hay mucho más apariciones… ahm… bueno, con su grupo The Losers… No, esos no. En fin. La más reciente es de 2017 y… Yo qué sé. En su momento parecería una buena idea.
04) Captain Carrot and His Amazing Zoo Crew (1982-1983)
Siguiendo una lógica que solo puedo definir como: Al lector de superhéroes le gustan los furries, alguien decidió que podían aprovechar para usar a Superman como presentación de esta… ahm… versión de funny animals. La cosa empezó en un inserto en el New Teen Titans, pasó a serie regular por unos 20 minutos, o números, y cuando fue cancelada aún tuvo la oportunidad de volver en los episodios que quedaron cortados que se recuperaron como una miniserie…
Sí, esta. Y, como todo pasa, con suficiente tiempo dando vueltas la gente acaba trayendo de vuelta las series del pasado. De ahí que reaparecieran en 2005 en el Teen Titans de turno tan metas como de costumbre…
Lo que acabaría en que lograran su propia mini…
Luego pasaron más cosas. Los convirtieron en animales normales. Los convirtieron en su forma anterior. Menos convertirlos en un éxito, de todo.
05) Catwoman Defiant (1992)
Os dije que al lector de superhéroes le gustaban los furries.
Es bastante lo que podría decir de este cómic si no fuera por dos cosas. Primero: Creo que con la portada tenemos suficientes. Y después… Todo lo que pueda decir de este cómic no llega ni a acercarse al siguiente.
06) Catwoman: Guardian of Gotham (1999)
¿Qué os puedo decir? Los años noventa fueron, por encima de todo, noventeros.
De ahí esa decisión de sacar una versión alternativa en la que Catwoman es el equivalente a Batman. Excepto porque su traje era… ahm… otro tipo de traje. Más…
Flexible. Flexible y… variado.
¿Qué os puedo decir? Estoy mirando los cocos. Pero bueno, que no es lo único de lo que se puede hablar. También se puede mencionar que se permitían algunos giros en personajes como Dos caras…
o su versión de Alfred.
En fin, qué os puedo decir. Todo esto fueron los noventas…
…aunque hubiera jurado que estaban un poco más codificados.
07) Cave Carson Has a Cybernetic Eye (2016-2017)
Creado en 1960, Calvin Cave Carson era parte de un grupo. Era una época de grupos en DC. Los Challengers de lo Unknown habían tenido gran éxito, Rip Hunter y sus Time Masters no iban mal, e incluso los Sea Devils habían logrado su propia colección. Pero no Carson y su equipo de espeleólogos. Ya, yo tampoco entiendo cómo no vieron lo sexy. En los ochenta acabaría unido a los Forgotten Héroes -que no llegaron a tener serie propia- y, bueno, iba apareciendo mencionado aquí o allá… hasta que en 2016 la línea Young Animal le dio esta serie. Co-creaba el propio Gerard Way junto con Jon Rivera. Y dibujaba Michael Avon Oeming. Duraría 12 números, luego 6 más con un pequeño cambio de título…
Eh, incluso, un especial junto a Swampy.
Y ahí se quedó. Porque salió en el evento de las Milk Wars, pero para finales de 2018 se acabó el asunto. Al menos hasta el momento, ya habéis visto que los personajes de DC tienen una cierta tendencia a reaparecer.
08) Chain Gang War (1993-1994)
No sé si tenéis muy en mente los noventa, pero uno de sus éxitos fue el Punisher. Por algún motivo eso hizo pensar a alguien en DC que podían ofrecerle a John Wagner que hiciera una de sus cosas en versión descafeinada para ellos. El problema, como siempre, es que incluso un Wagner descafeinado es una cosa a manejar. Y, claro, los manejos de DC son los que son. Recapitulando: Un trío de señores particulares -un millonario, un ex-militar, un… ¿timador psicopático?- deciden acabar con el crimen en Gotham. Para ello la solución más sencilla que se les ocurre es raptar a capos criminales y encerrarlos en una casa… de tortura, de trampas, de ‘reformatorio’… en fin. Por supuesto las cosas en el mundo criminal se van calentando pero, sobre todo, se van calentando entre los miembros del trío porque EN FIN. Y, por supuesto, las decisiones de DC fueron del tipo de ‘ahí tienes que meter a Deathstroke‘ o ‘tiene que salir Batman’. Teniendo en cuenta, además, que era el Batman noventero interpretado por Azrael. Doce números y lo único que quedó de ellos es… el olor de la tinta metálica de las portadas.
09) Checkmate (1988-1991) (2006-2008) (2021-2022)
Tener una organización secreta no significa que sepas qué hacer con ella. Bien es cierto que antes de Checkmate la crearon como La Agencia para usarla en Vigilante, y es posible que la idea fuera distinta. Pero para eso lo justificaron en Action Comics, se iba Valentina Vostok y Amanda Waller elegía en su lugar a Harry Stein para darle un lavado de cara. Así que Stein pensó en el ajedrez. Mira, manías. A partir de ahí dejaron a Kupperberg divertirse. Luego tuvieron lo de The Janus Directive, además de dar paso a personajes que, por algún motivo, acabaron teniendo cierta relevancia.
Kupperberg se divertía, ya os digo. Y la serie cerró en el 33, en 1991. Pero dejó suficiente poco como para que la mantuvieran dando vueltas o que tras The OMAC Project e Infinite Crisis alguien pensara en 2006 que era buena idea recuperarla.
31 números duraría esta vez en la que, como mayor cambio habían separado no solo en figuras de ajedrez a los operativos. También entre Blancas y Negras. Mira, yo qué sé. Pero duró una cantidad razonable de tiempo. Como para que decidieran recuperarla una tercera vez.
Sí, esta vez con Bendis y solo por 6 números. La excusa era todo ese follón de Leviatán. Y seguro que notáis una cierta diferencia entre esa portada y las anteriores. Y No me refiero a que el precio de la grapa fuera 3,99 $ desde los 1,25 $ de la primera. Ni a que tuvieran ahí al malo de Harry Potter. Y estoy casi seguro de que no se ha insertado ninguna ficha. Solo está sentada. Eso.
Sea como sea, llegaron hasta 2022. Así que es de suponer que ya tendremos más.
10) Christmas with the Super-Heroes (1988/1989)
Yep, durante dos años consecutivos fueron capaces de hacer especiales navideños. Aunque no iban sobre una joven y exitosa profesional que por un revés de fortuna tenía que volver a su pueblecito natal donde reconectaba con su antiguo amor que ahora es veterinario. Pero, bueno, ya habrá tiempo de sacar más cosas de aquí para hacer rellenos. Y, por supuesto, también habrá tiempo de que mi trama acabe convertida en un cómic de DC.
11) Chronos (1998-1999)
Tras ni sé el tiempo de Chronos como archienemigo de Atom alguien pensó que podrían meter otra versión del personaje que fuera un anti-héroe. Como lo de las cosas temporales es un follón siempre después de cancelarle la serie -en el 12, que ya es más de lo que esperaba- ha ido apareciendo bien para que le mataran o para aparecer como alguien en el limbo.
12) Cinder and Ashe (1988)
Dentro de las cosas que ECC aún no ha recuperado de lo que sacó Zinco y resacón Planeta y que cuentan con un autor con tirón como es José Luis García López una de las más sorprendentes es esta mini de cuatro números con guiones de Gerry Conway. Una obra muy clásica ochentera de acción que menciono aquí -donde supongo que en realidad la gente aún la recuerda- más por la sorpresa que como petición. (Excepto, claro, que la hayan publicado ya. Pero hayan puesto por fuera las tapas de La broma asesina y por eso no lo hayamos descubierto)
13) Cinnamon: El Ciclo (2003-2004)
Lo primero que quiero decir es que ese El Ciclo no va de lo que podría parecer, por muy de rojo que veáis a la protagonista. En realidad va sobre la venganza. Porque esto está ambientado en la actualidad. Un western en un mundo de superhéroes y operaciones especiales -sí, Checkmate tiene su parte por aquí- en el que las hijas de señores asesinados se persiguen entre ellas mientras intentan hacer el bien y son amigas pero son enemigas y… Mira, yo qué sé. Cinnamon reaparecería como Torre de Checkmate. Y poco más.
14) CLASH (1991)
La historia de un señor que encuentra una fuente de poder y la lía. Está Veitch, está Kubert y está Hornung -que no es tan conocido, pero vaya-. Y, sin embargo, fueron tres números que no recuerda hoy casi nadie. Quizá porque era un extraño revoltijo de cosas (Personajes y vestimentas de ese medieval de la tele, soldados de entre guerras, doncellas orientales) pero sospecho que más porque no supieron ni donde meter la obra. (Culpa suya por sacarla antes de que se inventaran Vértigo, claro)
15) Claw the Unconquered (1975-1978)
¿Taquiones? ¿Qué taquiones? No sé de qué me habláis.
Claw the Unconquered fue de aquella época en la que hubo una racha de Espada y Brujería: Warlord (al año siguiente y, con diferencia, el de mayor éxito) pero también Beowulf, Stalker, y Tor (las tres de este mismo año), Es curioso que no lograran que personajes que ya habían creado, como Nightmaster, tuvieran su propia serie. pero eso es tema para otro momento. Claw era un bárbaro con una mano… peculiar. De ahí el mote. Porque en realidad se llamaba Valcan. Yo qué sé, los padres cinmer… ahm… bárbaros, que son así.
Empezaron a publicarla a ver si rascaban algo, y no les acabó de funcionar. Así que para el 9 lo pararon a ver qué se les ocurría. Tenían a Michelinie de guionista y a Chan de dibujante. Hasta que le cambiaron por Giffen y entonces, por algún motivo, empezaron a meter elementos de ciencia ficción. Para el doce decidieron pararlo y relanzarlo con Tom DeFalco como nuevo guionista… pero no llegaron a ello. Porque los tres números que tenían preparados para ese tercer intento fueron pasto de la DC Implosion.
Como dos ya estaban publicados acabarían saliendo en la famosa Cancelled Comic Cavalcade de la que hablábamos hace un rato. Aunque al menos a este le dieron unas páginas en un par de números de Warlord para cerrar sus aventuras. ¿Significa eso que el personaje desapareció? No exactamente, pero a estas alturas imagino que os lo imaginabais.
De entrada, porque a mediados de los noventa lo recuperaron mediante un descendiente, John Claw Chan, para esa versión de los Guardianes Globales que fue Primal Force y de la que señalaré solo que comenzó cinco años antes del entreno de Mistery Men.
No, por nada.
Después… bueno… ese limbo en el que apareces aquí y allá, te enfrentas a los Creature Commandos, se te referencia cuando toca… Hasta que Dynamite, con su característico estilo… ahm… dinámico… lo rescató para un crossover con Red Sonja que DC utilizó para ver si para esto podía mover el sello Wildstorm.
Y, una vez, lanzado. Darle su propia colección escrita por…
Sí, Chuck Dixon. Decisiones fueron tomadas. Seis números duró, tras los cuales volvió a ese limbo en el que espera a que vuelta a salir su número. Como la última vez que apareció a saludar fue en Dark Nights: Death Metal tampoco creáis que se ha quedado tan olvidado.
16) Collapser (2019-2020)
Sí, otra de Young Animals. Una mina para esta sección fue aquello. Y mira que parecía responder a la pregunta: ¿Cuántos músicos necesitas para hacer un cómic? Aquí teníamos a dos guionizando: Mikey Way y Shaun Simon. No parece que la historia en general -o el dibujo de Ilias Kyriazis– hiciera pensar en ella mucho más allá de: ¿Se puede llegar tarde a Vértigo? Pero existir, existió.
17) Congo Bill (1954-1955 / 1999-2000)
Vale, mirad la portada y decidme: ¿Quién es Congo Bill?
No, no es el gorila. El gorila es ese Golden Gorilla de la caja amarilla. Ya hablaremos más de él. Tampoco es el niño-Tarzán. Ese es, claramente, Janu the Jungle Boy. Y, muy claramente, no es La Rubia. Ojalá, pero en los años cincuenta no estaban muy por la labor. Así que, sí, Congo Bill, el tipo que sale en el título, es ese señor de blanco al que casi ni se le ve.
Lo cierto es que tenía incluso más años. Apareció originalmente en 1940 dentro del More Fun Comics, como una de las historietas de relleno. Una en la que las malas lenguas decían que había inspiración al Jungle Jim de Alex Raymond.
Por supuesto no hay nada que nos haga creer que esa es la realidad. Que cosas tenéis. Pero mantuvieron sus cómics primero ahí y luego en Action Cómics. Ahí le metieron de sidekick a Janu. Y de ahí salió para su propia serie. Esa en la que decidieron poner un gorila (dorado) en la portada.
Como quizá suponíais por datos como… no sacar al protagonista en la portada… resultó que no tenía tanto tirón, así que para el séptimo estaba cancelada la serie y de vuelta Bill a Action Cómics. En la que volvió a cruzarse con el Gorila Dorado y luego con otro gorila, también dorado, pero un tanto diferente. Tanto que para 1959 la serie cambió. Pero ya hablaremos de ese cambio en unos minutos.
Porque a muy-finales de los ’90s le dieron una serie en Vértigo.
Pero de esta se acuerdan incluso menos. ¿Y por qué? Pues porque como decía antes, en 1959 pasó…
18) Congorilla (1992)
Efectivamente, Congo Bill cruzó sus pasos con Congorilla en 1959. Ya antes se había encontrado con El Gorila Dorado y con Kongorilla. Podemos dar por hecho que es el mismo o que es otro, tanto da. Lo importante es que en 1959 y por una serie de motivos que incluyen un anillo mágico, Congo Bill comenzó a tener la oportunidad de cambiar su mente con la del gorila. A partir de ahí sus historietas pasaron a tener otra dimensión. Una que incluía esta miniserie noventera en la que un Janu ya crecido le traiciona, ocupa la mente de Congorilla y se enfrenta ‘a muerte’ a Bill.
De ahí la portada.
Tampoco es que le hicieran mucho caso porque en teoría aquello acababa con la muerte de Congorilla y de Janu –¡SPOILERS!– pero faltó nada y menos para que reapareciera –Congorilla, a Janu no se han molestado (de momento) en recuperarlo- precisamente en esa mini de Vértigo.
Luego pasaron más cosas, claro. Fue parte de los Forgotten Heroes -sí, él/ellos también- , de la Liga de la Justicia. Tuvo un one-shot con Starman. Y en 2019 aparecieron en la serie de Damage. Pero bueno, eso es una historia para otro momento… Concretamente para la próxima letra.
19) Conjurors (1999)
Una constante tanto de Marvel como de DC, da igual la cantidad de personajes del lado mágico tengas que vas a estar moviéndolos para arriba y abajo, intentando crearles historias y que aquello cuaje todo el rato. Este Conjurors con, de nuevo, Chuck Dixon, entraba por el lado del Elseworlds enfrentando a los hechiceros de DC contra series de más allá de evos incontables. Efectivamente, horrores de Eldritch (¿no os acordáis de cuando ‘eldricht‘ era una palabra inglesa que significaba ‘misterioso’ y no ‘taquiones con tentáculos’? Ya, yo tampoco.) Y ahí estaba Barretto para hacer los dibujos. Nombres conocidos, nombres fiables. O algo.
20) Conqueror of the Barren Earth (1985)
¡Malditas editoriales, metiendo la política en sus cómics y sacando a mujeres a protagonizar títulos masculinos, ¿es que creen que la A significa Francia?! ¡Ahí van los… ochenta!
Sí, en 1985 y dentro de las cosas para las que usaban Warlord estuvo la presentación de esta serie, así como con nombre de banda de rock progresivo deathmetal finés o algo así, en la que se nos mostraba no el clásico spin-off de aquella sino las historias de un futuro posible -aunque no muy probable- entre lo distópico y lo apocalíptico pero que incluye a un sol muriente -el nuestro-, la exploración espacial, el mundo casi destruido y unos malvados alienígenas. Una docena de complementos que sirvieron como rampa de lanzamiento de esta colección.
Cuatro números duraron las aventuras de Jinal Ne’ Comarr, así que podemos suponer que la rampa de lanzamiento era de SpaceX.
Y no hemos vuelto a saber de ella -al menos hasta donde llega mi conocimiento-, pero supongo que será cuestión de tiempo. Porque he oído que en DC están intentando publicar más títulos protagonizados por mujeres y todo eso. Así que ya tiene que falta menos.
21) Cool World (1992)
DC logró los derechos no solo de la adaptación de la película Cool World, también de esta mini que servía como precuela. Y esto era en 1992, Roger Rabbit había sido un éxito solo cuatro años antes, contaban con Kim Basinger como gancho en un papel que podía recordar al de Jessica Rabbit. ¡Y de los dibujos se encargaba nada menos que Ralph Bakshi! ¡¿Qué podría salir mal?!
Ah, ya.
22) Cosmic Boy (1987)
Otro de esos personajes que llevaban a saber el tiempo por ahí -bueno, sí que lo sabemos, lo crearon en 1958 para para la Legión de Superhéroes en Action Cómics– y que tras treinta años consiguió su oportunidad aprovechando Legends. Pero, claro, una mini de cuatro no dio para mucho y las andanzas volverían a Action Comics y a la Legion de Superhéroes. Pero quede constancia que hubo intento.
23) Creature Commandos (2000)
De entre las diferentes posibilidades para aprovechar aquello del bélico ya hemos visto que en DC fueron exploraron distintas ideas. Como, por ejemplo, Weird War Tales que salió en 1971 y que en su número 93, ya en 1980, nos presentó a un grupo peculiar.
Lo de los Creature Commandos era una idea. Vamos a decir que peculiar. Al fin y al cabo era de J. M. DeMatteis (y Pat Broderick). Monstruos convertidos en luchadores anti-nazis. Quizá en esa idea de que para acabar con un monstruo hace falta otro, o algo así. La idea era ir creando series -o personajes recurrentes y etc- en las cabeceras de historias sueltas. En este caso un grupo compuesto por un hombre lobo, un vampiro, una criatura y una gorgona, más algún cambio que iría surgiendo. DeMatteis no duraría demasiado y la propia cabecera -en la que también estaba apareciendo G. I. Robot– acabaría cerrando en 1983.
Pero aquí no se tira nada, solo faltaría, y en el 2000 le dieron la posibilidad de protagonizar su propia serie. A la que añadieron, ya puestos, a una nueva versión del G.I. Robot, el enlace humano pasaría a ser el antiguo jefe de los Hunter’s Hellcats, además de Gunner Mackey, de The Losers, ambos grupos -y personajes- habituales de Our Fighting Forces. Y también personajes nuevos, claro, no hay que reparar en gastos. 8 números duraron.
Luego ya han ido apareciendo aquí y allá, de manera más regular en tres números de Frankenstein, Agent of S.H.A.D.E. de 2011. Y ahora mismo no tienen serie, pero algo me hace sospechar que no tardarán tanto en tenerlo. Al fin y al cabo de los multiversos se aprovecha todo. Aunque sea para hacer croquetas.
A veces las historias son más largas. Como es este caso de Creeper, que unas veces se llama The Creeper y otras Beware the Creeper. Según el día. Pero, bueno, empecemos por el principio.
El paso de Steve Ditko de Marvel a Charlton y DC sirvió para muchas cosas, incluyendo la creación de este Creeper en el Showcase #73. Con esa idea suya de crear algo que no fuera los típicos personajes de la época. Su idea fue crear un presentador televisivo, Jack Ryder, al que despiden por su capacidad abrasiva, que se mete a investigar y tras una serie de peripecias acaba inyectándose un suero. De todas formas para cuando le dieron la serie propia Ditko se limitó a la idea del primer número y a la parte artística, con Dennis O’Neil en los guiones. La serie duraría, eso sí, solo seis números. Luego volvió a la Showcase aunque precisamente uno de ellos no salió porque le pilló por medio -nunca lo adivinareis- la DC Implosion. (El número acabaría siendo recuperado, claro, pero esa es otra historia).
Después, en los noventa, decidieron darle un segundo intento con Kaminski y Martinbrough, esta vez llamándolo solo The Creeper. 12 números duró. Y es la más extensa. Aunque entre medias habían decidido que el suero se lo inyectara un aparato aquí se volvió al presentador broncas, una historia similar aunque con un aspecto un poco más… Vértigo. Por supuesto siguió entrando y saliendo en distintos cómics. Ah, y en algún momento pasó a ser un demonio que poseía al periodista. Qué os puedo decir, lo veo factible.
Para 2003 volvió a tocar una revisión y -sorpresa- esta vez ya lo metieron directamente en Vértigo. Ah, y la volvieron a llamar Beware the Creep porque estas cosas funcionan así, ya os digo. Un yoyo y un consejo editorial, distintas herramientas para el mismo uso. Y, como el… bueno, os lo ahorro: ¡Ahora Creep era una mujer!
Que diréis: Pues perfecto. Creep es lo que pienso cuando veo a las presentadoras de magazines de la tele. Pero no, es casi peor. Si antes era un periodista ahora estamos en los 1920s en París y la protagonista es Madeline Benoir, una dramaturga cuya hermana gemela era una pintora a la que un admirador violó y mató. Sí, yo estoy igual de sorprendido de que cuando el pintor es hombre a nadie se le ocurra violarle. En fin. ¿Había mencionado que el protagonista es una mujer pero guioniza un hombre? Sé que hoy no dejo de daros sorpresas. El asunto es Madeline decide disfrazarse como un personaje de los cuadros de su hermana para vengarse de la familia criminal de la que era parte -y que protegía a- el agresor. Cinco números duró, pero cerrando en el último como si hubiera sido una mini lo suficientemente peculiar.
Por supuesto eso no evitó que volviéramos arriba y abajo pero, sobre todo, que tres años más tarde le volvieran a dar una serie, bueno, ahora sí una miniserie.
Con la idea de que fuera más de terror se llevaron a Steve Niles – y supongo que también a Justiniano– y le dieron otra vuelta más. Esta vez estaba relacionado con experimentos con El Joker. Y ahora la transformación era física. Ah, y sale Batman. Es una cosa que en DC tiende a suceder.
Por supuesto después de esto ha seguido apareciendo y han seguido cambiando las cosas. Como hacer a Ryder un periodista alcohólico -ahm- cuyo cuerpo muerto era revivido por un demonio que ahora venía de los Onis japoneses. Que llevaba, además, cadenas que podía usar como armas. Yo qué sé. En cuanto te descuidas le cambian el pasado, lo mismo te meten una enfermedad mental previa que deciden que el personaje nunca existió, son dos entidades distintas, o lo que toque. Lo último que sé -de nuevo, puedo estar equivocado- es que apareció en DCeased como ejemplo de superser inmune a los zombies.
En serio, lo mejor es no preguntar.
25) Crimson Avenger (1988)
Allá vamos de nuevo. En Detective Comics iban creando personajes a ver lo que funcionaba. Uno de ellos se creó en el número 20 de la colección: Crimson Avenger.
Un enmascarado, Lee Travis, un joven editor en el periódico Globe-Leader, que acabaría teniendo un ayudante asiático, una pistola de cartuchos de gas y que blablabla. Cosas de la época. Logró su primera portada en el número 22 de la colección.
Lo que pasa es que sólo lograría tener otra portada más porque entre medias, en esa cabecera, pasaron cosas. Ya sabéis.
Por supuesto la llegada de Batman no impidió que siguieran apareciendo algunos complementos -varios, inclusos- pero sí que varios de estos personajes irían pasando a otras cabeceras. Por ejemplo, Crimson Avenger iría a More Fun Cómics y en el número 56, de nuevo como signo de los tiempos, pasaría a llevar traje -bueno, pijama superheróico, ya sabéis- de rojo y con una cosa amarilla con un punto negro que se supone que es una bala.
Una época en la que no parece que saliera en muchas portadas, pero sí en alguna. Por ejemplo, en Leading Comics.
Lo cierto es que iría quedando en el olvido más o menos. Hasta el punto de que en 1963 apareció un nuevo Crimson Avenger de muy corta duración.
Pero muy poca. Intentó ayudarles esa vez, salió mal, no volvió.
Para 1988 le dieron la mini que tenéis arriba. Esta vez con un equipo de marido y mujer en el que uno de los nombres seguro que os suena: Dann y Roy Thomas. Dann (Danette, de soltera Weikis) puede ser menos conocida, pero a Roy le conocemos todos. Supongo.
Su decisión fue intentar revivir al personaje con una nueva aventura en forma de mini que acababa con una llamada a que si los lectores estaban interesados habría más aventuras.
No las hubo.
Así que lo que hicieron fue crear una nueva. Una mujer. Negra. ¡Maldit… Bueno, ya sabéis cómo va esto. Se trata de algo así como un Espíritu de la Venganza menor con poderes sobrenaturales. Pero le sigue gustando el rojo, supongo. En abril de 2000 apareció en Stars and S.T.R.I.P.E., luego en la JSA,
y lo último que le he visto es en el Stargirl Spring Break Special en 2021.
26) The Curse of Brimstone (2018-2019)
Tras varias versiones diferentes de Brimstone con distintos orígenes y poderes -incluido uno que podía sentir la existencia de Tierra Dos– alguien decidió darle una oportunidad a Justin Jordan y Philip Tan para que hicieran su propia versión. Una especie de antihéroe en lugar de villano. Aunque con el fondo de una maldición tras un acuerdo más o menos fáustico. El dibujo de Tan sería deliberadamente raro en los primeros números hasta ir normalizándose y pasando a la clásica mezcla de superhéroes y vértigo. Y luego a su reemplazo. Pero tuvo doce números, un especial, y luego alguna aparición tanto él como su hermana melliza. Qué os puedo decir, algunas maldiciones corren en la familia.
La última aparición, de ella en concreto, es de 2021. En Dark Nights: Death Metal The Last 52: War of the Multiverses. Que, si algo he aprendido en esto de ver películas de terror, debe de ser algún tipo de parodia.
27) Cursed Comics Cavalcade (2018)
Una antología de historias de terror con distintos personajes superheróicos conocidos, una forma de probar autores -guionistas / dibujantes / etc- para ver qué tal se les da. Y también de probar ideas. Como meter a Batman en un slasher. Es una lástima -aunque pueda entenderlo- que no hayan repetido la experiencia. Pero si se animan de nuevo aquí estaré.
Pues aquí llega el último del día. Un personaje bien conocido pero que se quedó sin película como estaba claro que iba a pasar. Y es que si tienes un personaje cuya primera aparición es de 1980 (en un inserto en DC Comics Presents #26 para dar paso a su aparición en Teen Titans) pero no logras tu propio título hasta 2008, cuando ya lo había tenido antes…
hasta Cyborg Superman. El año anterior, y un One Shot. Pero anterior.
El caso es que le dieron una miniserie que aunque sea de 2008 a ratos parece fundamentalmente noventera.
Pero tras ello logró por fin una serie propia con un primer volumen… en 2015. Vale, habían pasado muchos años mientras tanto. Pero en medio habían sucedido cosas como… ahm… que había salido en una película. ¡Era el séptimo componente de la Liga de la Justicia! Y no porque alguien hubiera considerado que había que haber alguien de color, no valía que fuera de color verde y a los Green Lanterns no los querían ni mentar. ¡Sucias suciedades!
La idea era un poco la de siempre, el joven deportista, el accidente, el intento de reconfigurarlo, el ponerle bluetooth hasta en el pito,
todas esas cosas. Lo cierto es que la cosa había ido bien. Incluso aunque estaba claro que George Pérez se había inspirado en Deathlock -palabras de él, no nuestras- y aunque fueran probando estilos y portadas que llamaran la atención. Es cierto que eran ya los ’10s, pero había que intentar ver qué le interesaba a los chavales, y con esto de los roboces se podía probar hasta el amerimanga.
En cualquier caso los 12 números se acabaron y, además, llegó un nuevo evento. REBIRTH. De ahí que en DC decidieran darle primero un especial
y luego ya una nueva serie regular que parecía querer ir más de seria
incluyendo hasta aproximaciones más scifi-vértigo
el resultado tuvo sus más y menos -y no lo digo porque coincidiera con el lanzamiento en cines de la película de la Liga de la Justicia en edición colores apagados (mirad que genialidad de simbiosis por parte del portadista)- pero logró llegar hasta 2018 y tener 23 números. (En realidad lo cancelaron en el 20, pero llegó Marv Wolfman a convencerles de que le dieran tres más. Y ya. Estaban anunciados los números 24 y 25, incluso estaban puestos a la venta en Diamond. Pero nunca se supo de ellos.)
Pero como ya estaba asentado -un decir- era cuestión de esperar a la siguiente. Que, casualmente, es la actual. El Dawn of DC.
Que tiene confirmado hasta el número 6 para enero de 2024. (Y probablemente no más) Ah, sí, como esto funciona como funciona el número pondrá enero pero será de diciembre. Lo lógico sería que tuviera más, al fin y al cabo febrero ofrece dos posibilidades para ellos porque en DC han decidido celebrar tanto el Mes de la Historia Negra como el Mes de las Portadas Ligeras de Ropa.
Y en DC ya sabemos lo que le gusta la lógica.
¡Hasta aquí para esta letra! Todo termina siempre. Y así ya podemos ir pensando en el próximo mes. O en lo que puede ofrecernos DC para la próxima entrega. Que ya puedo ir diciendo que…
¡No pueden evitar que sea tan inesperado como de costumbre!
Un mes más, aquí estamos preparados para irnos de viaje por las cabeceras. Esta vez toca Marvel y, de nuevo, yo hubiera querido hacer más de una letra. Pero el archivo nos traía otra cosa. Porque lo que he logrado es reducirlo solo a 27 títulos, pero muchos más se han quedado fuera.
Entre ellos ha habido desde cosas que claramente no como Daredevil: Woman Without Fear (2022) o Daring Mystery Comics 70th Anniversary Special (2009). Pero también otros que quizá en otro momento o con otra organización hubiera podido. Bien porque podría haber entrado como Dances With Demons (1993) o Darkstar and the Winter Guard (2010), personajes más o menos recordables como Daken: Dark Wolverine (2010), la primera serie de Darkhawk (1991-1995), la versión de Daughters of the Dragon (2019) o el Dominic Fortune (2009-2010) de Chaykin. Además de extraños momentos de tie-ins de crossovers quizá olvidados como Dark Reign: Made Men (2009) u otras versiones posibles de personajes como Doctor Doom And The Masters Of Evil (2009). Eh, incluso, algunos títulos de los que hablaremos por su conexión más adelante.
En fin, que incluso con todo lo que tenemos por delante aún podríamos tener más. Más aún, muchos de estos títulos que vamos a ver podrían haber tenido su propio posteo… Y quién sabe si no lo acabarán teniendo al final, que hay cada cosa. Pero mejor vamos a ponernos con los títulos, con toda esa Dead y Death y múltiples Doctors, porque da la sensación de que va a ser más complicado que les hagan una película.
01) Daily Bugle (1996-1997)
En Marvel han intentado varias veces hacer algo con los periódicos, fuera esta mini de 3, fuera la también con la DDeadline (2002), o la futura The Pulse (2004 – 2006). Todo ello para acabar recuperado como pasquín de noticias aperiódico entre 2006 y 2016. Claro que también intentaron mezclarlo con los especiales Front Line (2006 – 2009) o Embedded (2010). Para acabar regresando en 2020 dentro de Amazing Spider-Man: Daily Bugle, una miniserie de 5 números de la que, hasta el día de hoy, se han publicado… dos. Los tres últimos se cancelaron -que tiene mucho mérito, porque normalmente hasta que no pasan tres meses no llegan los datos de venta, así que fue un claro ataque preventivo a cuenta de la pandemia- y no tiene pinta de que vayan a recuperarlos. Algo curioso porque, además, el no mostrar en ningún lado que fuera algún tipo de historia limitada parecía hacer creer que si hubiera funcionado se habría continuado con la cabecera.
En cualquier caso, este Daily Bugle fue una mini ciertamente peculiar, guionizada por Paul Grist -nada menos- y dibujada por Karl Kerschl, que tiene su gracia porque uno pensaría que si no querían a Grist dibujando se irían en otra dirección. No digamos ya el hecho de que sea un cómic en blanco y negro.
Como añadido, por cierto, en 2017 sería reeditada de nuevo, junto con los números de Deadline y algunos materiales más de Spidey, en un recopilatorio llamado Amazing Spider-Man: Daily Bugle.
¿Qué puedo deciros? Claramente todos estos cómics con el Daily Bugle y sus evoluciones y competidoras daban para un posteo más extenso, pero vais a tener que buscar a algún tipo de periodista fan de Spider-Man para escribirlo.
Yo me limitaré a señalar que está claro que no tienen intención de dejar de intentarlo. Aunque ya veremos cuándo será la próxima vez.
02) Dakota North (1986)
Creada por Martha Thomases y el dibujante Tony Salmons, a partir de una idea de Thomases -escritora freelance de textos cómicos que no había tenido que ver con los cómics antes- que salió adelante porque le pusieron a hacer una historia sobre cómics en High Time, una revista de cannabis, y gracias a eso conoció a Denny O’Neil y de ahí a Larry Hama. En aquel entonces editor de Marvel y la persona que insistió una y otra vez en que se le diera su propia colección a este personaje sin superpoderes y que no ‘deriva’ de ningún persona pre-establecido. En este artículo sobre la serie se habla de cómo Hama quiso que reflejara los fummeti «especially the Spanish soap-opera kind». Hama buscaba originalmente a una mujer para que lo dibujara también, pero acabó contratando a Salmons, un dibujante que casi no había hecho cómics y, desde luego, no de acción. Que durara 5 números ya fue una experiencia, que Christopher Priest -en aquel entonces James Owsley– lo rescata para meterla de secundaria de Spider-Man en una historia sobre un asesino de modelos llamada The Slasher y, a partir de ahí, fuera pasando como secundaria por otros títulos como Cage o DareDevil. Y por ahí sigue. Creo que la última vez fue en 2013 en Capitana Marvel. Lo que no ha vuelto a tener es serie propia. Y es una lástima, se ve que en Marvel no tienen tantas ganas de arriesgarse como en los años ochenta.
03) Damage Control (1989) (1989 – 1990) (1991)
De cuatro en cuatro números, así fueron las tres primeras minis de Damage Control que ocuparon de 1989 a 1991. Intentos de introducir algo como una comedia con superhéroes de fondo. La comedia no acabó de funcionar en ninguna de las ocasiones, por mucho que su guionista creador, Dwayne McDuffie, lo intentara, incluso cuando cambiaron para la tercera al dibujante que la creó, Ernie Colón por Kyle Baker, igual que no llegó a convertirse en serie de TV por mucho que se hablara -debido, probablemente, a que Powerless se estrenó antes… y nadie quiso tener que ver con ella-. Pese a lo cual Damage Control ha seguido apareciendo de fondo de cuando en cuando por cómics, películas y demás. Lo cierto es que ha llegado a tener incluso un cuarto volumen… el año pasado. Sí, en 2022 tuvimos de vuelta a Damage Control. Y esta vez no duró 4 capítulos. Duró 5.
04) Dark Guard (1993 – 1994)
Marvel UK fue todo un mundo. Este mes voy a intentar hablar lo justo de ellos, pero es que lo fue. Tómese como ejemplo este equipo de superhéroes que buscaban darle una cierta unidad reuniendo a algunos de los teóricamente mejor conocidos de ellos para ponerles a combatir ‘en el tiempo y el espacio’ a la organización Mys-Tech. Duró cuatro números -aunque tuvieron una aparición en otro de los de su rincón del universo. Y sí, esta obra guionizada por Dan Abnett es indudablemente noventera. No tenéis más que ver el fondo de la portada.
Ah, sí, ya sabía yo que algo olvidaba… esta fue la primera serie regular que realizó como dibujante Carlos Pacheco.
05) Darkdevil (2000)
Una entrega más, otra vez que nos cruzamos con el campo de juegos de DeFalco que fue el universo alternativo de May MayDay Parker como Spider-Girl. Esta vez con la versión de turno de DareDevil. Que era… ahm… el hijo de Ben Reilly y Elizabeth Tyne. Como a estas alturas probablemente no os acordéis de ella, se trata de una mujer a la que Ben conoció en Utah. Pero probablemente no la recordéis. Entre otras cosas, porque entonces usaba el alias de Janine Godbe. Sí, se suponía que después de lo de Kaine y la decisión de dejar de huir Janine había terminado en la cárcel. Pero cuando se inventaron todo el follón de Beyond se supone que la megacorporación la sacó para tener controlado a Ben. A partir de ahí el follón subsiguiente, los tratos con Madelyne Pryor y el paso a otorgarle poderes -claro- que la han llevado a convertirse en Hallows’ Eve. Lo que hace que de manera retroactiva DarkDevil sea el hijo de Scarlet Spider y Hallow’s Eve. Seguro que DeFalco lo tenía todo planeado. Sí.
06) Darkhold: Pages From The Book Of Sins (1992)
Lanzar una colección nueva con el número 4 de un evento de 6. Pocas cosas más noventeras se me ocurren. Aunque, por supuesto, no era lo único que sucedía. También se intentaba lanzar esos Midnight Sons con un estilo un tanto más… más.
Como los personajes conocidos estaban con sus propias aventuras esto lo protagonizaban los Darkhold Redeemers. Que suena a equipo de baseball aficionado, pero en realidad es un equipo de fantástico aficionado. Lo cierto es que logró durar lo suficiente -16 números- como para que esta decisión de hacer un cómic ‘a la Vértigo’ parezca hasta razonable.
Probablemente ayudado por estas portadas tan fáciles de distinguir entre ellas.
07) Darkman (1993)
Esta es la segunda vez que Marvel publicó un cómic de Darkman. La primera vez fue en 1990. Una adaptación de la película original. Y lo suficientemente exitoso como para que en Marvel hablaran con la gente de Raimi para proponerle un acuerdo de publicación con nuevas aventuras, que continuarían la película original y expandirían el universo y todas esas cosas. Los elegidos para llevarlo a cabo serían el dibujante Javier Saltares y un guionista emergente que tenía varios proyectos con la compañía: Kurt Busiek. Lamentablemente no cuajó y para el número 6 la estaban cancelando. Un par de años más tarde saldría la película Darkman II: The Return of Durant en Directo a Vídeo, y poco después Raimi se encargaría de algún proyecto para Marvel. Pero eso, como suele decirse, es otra historia. Igual que lo es los posibles parecidos con Hush o algunas posteriores versiones del Joker…
¿Qué os puedo decir? Son los taquiones, que lo enturbian todo.
08) Daydreamers (1997)
La historia comienza con Onslaught, con la aparente orfandad de Franklin Richards y su ingreso en la Escuela Xavier. Algo que permitió a Scott Lobdell tenerle en su Generation X -con Chris Bachalo dibujando- y juntarle con un par más de mutantes (Archie y Leech) para formar el grupo este. A partir de ahí fueron añadiendo a la alienígena Tana Nile, a Howard el Pato y a Man-Thing. Escapando de Black Tom por un portal hacia un ‘nexo de realidades’ y, por supuesto, a esta serie propia suya. Que duró solo 3 números porque los datos no acompañaban, no diré que porque cambiaran a Bachalo por Martin Egeland pero si necesitaban a dos guionistas, J.M. DeMatteis y Todd DeZago, lo mismo se lo habían pensado poco antes de comenzar. Así que en lugar de seguir explorando mundos los niños se fueron de vuelta a la escuela y el resto cada uno por su lado. ¿Qué puedo decir? Así se hacían las cosas en los noventa.
09) Dazzler: X-Song (2018)
Si estamos en la D alguna referencia Dazzler tenía que haber. La serie original, ochentera, duró 42 números. En 2010 lo intentaron de nuevo. Y en 2018 una tercera vez. En ambos casos con one-shots para meter el dedo a ver por dónde iban las aguas. Las aguas no iban. Supongo que también por intentar vender el personaje de alguna manera, al fin y al cabo ya en su momento hubo todo tipo de complicados intentos de vender su serie así que, ¿por qué no? En este caso el one-shot de Magdalene Visaggio y Laura Braga servía para volver a meterla dentro del círculo de los X-Men. Además de para hacer chistes, claro.
10) Deadly Neighborhood Spider-Man (2022 – 2023)
El intento de sacar más títulos de Spider-Man llegó hasta este mismo año. Bueno, comenzó el pasado, pero como si no. Y puestos a sacarlo de donde sea no se les ocurrió otra cosa que enfrentarle a alguien que pudiera ser conocido pero distinto… ¡Oso Demonio! Quizá el motivo de que dejaran esto es que, dentro de los distintos usos que se le iba a dar al cómic como, digamos, presentar a una nueva spider-persona llamada Dream-Spider, es que aprovecharon para poner como guionista a Taboo. No, no el juego de mesa. El integrante de Black Eye Peas. Que está bastante entretenido con sus colaboraciones con con Marvel, generalmente con B. Earl como co-guionista. Lo cierto es que entre el guion, el fondo y el dibujo de Juan Ferreyra casi podrían intentar colarlo como una obra perdida de principios de los dosmiles.
11) Deadpool / GLI – Summer Fun Spectacular (2007)
Es cierto que con MuertoPiscinas teníamos mucho donde elegir, y podríamos haber elegido algo como Deadpool The Duck (2013) o Deadpool & the Mercs for Money (2016) pero, claro, ¿quién puede resistirse a los Vengadores de los Grandes Lagos? Perdón, la Iniciativa de los Grandes Lagos. Podríamos decir que en realidad es un asunto de Squirrel Girl. No sé si aún os acordáis de ella. El caso es que desde 2020 casi no la hemos visto, aunque se supone que va a salir en Spider-Boy. ¿Qué? Bueno, ya veréis las risas cuando lleguemos a la S.
12) Deathlok (1999-2000)
¿Cómo no incluir este cómic si es algo así como un spin-off de Cable? Casey -que para algo era el guionista durante una veintena de números- creó esta particular versión del personaje, y después de haberle puesto a José Ladrönn -y más gente, ya sabéis cómo va esto- en la principal aquí decidieron ir a por Leonardo Leo Manco. Un sello que tuvo tres títulos en realidad: Warlock (9 números), este Deathlok (11 números) y X-51 (13 números). Del resto hablaremos cuando toque -aunque la W y la X sea un Cuán largo me lo fiais de manual- pero de esta podemos decir que es difícil resumirla en una sola viñeta… Pero no vamos a dejar de intentarlo, claro.
13) Death Metal (1994)
Esto podría ser un posteo en si mismo, así que en lugar de eso vamos a usarlo para marcar que TENGO (espera, no, mejor… ¡TENEMOS!) que intentar hacer un posteo con la cronología de Death’s Head y toda esa parte del Universo Marvel UK. A ver, estamos hablando del cómic que tuvo un crossover con Doctor Who. Pero es que, además, sean las series principales o Death³ (1993) o Death Metal vs. Genetix (1993) o la que sea, parece que iban intentándolo, cerrando series y abriendo a continuación la siguiente. Creciendo en noventerismo en cada una de ellas. Es decir, ¿habéis visto la portada? Y eso sin contar las cosas que iban poniendo en la propia portada entre tintas, repujados, holografismos y demás. Hasta el éxito de El Ojo Mágico podría rastrearse. Así que tomad esta entrada como la promesa de que ¡EN ALGÚN MOMENTO! hablaremos del gobi… ¡De Death’s Head!
14) The Death of Dracula (2010)
En algún momento alguien consideró que parte de la cosa esta de The Heroic Age podía ser montar un follón entre los vampiros del Universo Marvel como si fuera aquello La Mascarada. Hay clanes, hay hijos de Drácula, hay muertes y traiciones, pero, sobre todo, está la sensación de que alguien se ha dedicado a montar toda la gente que estaba de antes, desde La Tumba de Drácula, y ha decidido que en realidad lo importante era La Mascarada porque, bueno, de La Tumba de Drácula -y de su adaptación a película- ya nos acordamos todos. Así que mucho mejor este Drácula 2010. Que lo mismo os estáis riendo, pero esto acabó repercutiendo en la parte del Universo Marvel que es más lógico que lo hicieras: Los X-Men. Así que si teníais una duda de por qué Júbilo fue una vampiresa durante unos años -que lo fue, lo mismo hasta lo recuerdan en la escena post-créditos de Blade– ya sabéis por dónde empezar con la madeja.
15) Defenders of Dynatron City (1992)
Marvel ha publicado muchas cosas. Y cuando digo muchas cosas quiero decir MUCHAS COSAS. Así que, ¿por qué iba a extrañarnos que en plenos noventa decidieran adaptar un videojuego de superhéroes de Lucas Arts? Más aún si tenemos en cuenta cómo funcionan los Círculos. En 1992 Lucas Arts era independiente, Marvel era independiente. Y se celebrara el 30 aniversario de Hulk. 30 años más tarde (bueno, 30 años y 1 día. Digo, y 1 año) Lucas Arts pertenece a Disney, Marvel pertenece a Disney, y el 60 aniversario de Hulk… Bueno, ya llegaremos a eso también.
En cualquier caso, este Defenders of Dynatron City está pendiente de que alguien se acuerde de ellos y los rescate. Eh, la última vez además de los cómics hubo un piloto en el que intervinieron como dobladores Whoopi Goldberg, Tim Curry y Christopher Walken. Steve Purcell también iba a serlo, igual que fue el guionista del cómic, pero decidieron que su voz no era lo suficientemente cartoonie. No como la de los otros, supongo. En cualquier caso la cosa no llegó a la tele y acabó siendo sacada solo como VHS.
¿Qué más puedo decir?
16) The Destroyer (1989-1990) (1991-1992)
Es posible que nos os suene este nombre, pero es que fue el primero que tuvo. Cuando el pulp era pulp y todo eso. Una serie de libros llamados The Destroyer sobre un justiciero del orden. O algo así. Luego ya llegó el cine. Y ahí pasó a llamarse: Remo: Desarmado y Peligroso. Una superproducción con un presupuesto que afirmaron era de 40 millones de dólares en una época en la que el número uno en taquilla – Regreso al futuro– se hizo por menos de la mitad. Pero, claro, ellos no construyeron la cabeza de La Estatua de la Libertad -¡y un brazo!- en México. Ni tuvieron a un inglés disfrazado de chino. Sea como sea alguien en Marvel pensó, cuatro años más tarde, que era buena idea publicar una serie adaptando esas historias.
Más aún, alguien en Marvel pensó que era buena idea publicar una SEGUNDA serie adaptando esas historias.
La primera duró 9 números. La segunda se quedó en 4. Claramente tendrían que haber sacado una TERCERA serie. Pero no lo hicieron. ¿Tiene que ver con que la suma total sea de 13 grapas? Nunca lo sabremos.
17) Dinosaurs: A Celebration (1992)
¿He dicho ya que en Marvel han tenido una cierta tendencia a publicar cosas que no parecían tener mucha coherencia? Quizá no. El caso es que en 1992 pensaron que era un buen momento para publicar una serie de cómics de aspecto documental, a ratos fichas ilustradas, en otras auténticas historias sin personajes. Y sacarlo, por supuesto, en la línea Épic. Es cierto que solo fueron cuatro números lo que lograron que durara. Pero bueno, estoy seguro de que fue solo porque en 1992 todo el mundo estaba con otras cosas, con las Olimpiadas, con la Expo, esas cosas… ¿Qué podemos decir? Tampoco es como si al año siguiente fuera a estrenarse una película que hiciera repentinamente que se extendiera una dinomanía, ¿no? ¡¿No?!
18) Doctor Strange: What is it That Disturbs You Stephen? (1997)
Este volumen quiere responder a una historia fundamental del mundo del cómic: ¿Cuántas veces puedes vender la misma historia? Porque aquí tenemos a P. Craig Rusell dando una vuelta a una antigua historieta del Doctor Extraño que en su momento realizara P. Craig Rusell. Luego lo meterían en un recopilatorio con las dos historias y también otras obras de P. Craig Rusell para el Doctor que, casualmente, tenían elementos que se irían reaprovechando para las siguientes. Hasta llegar a esta última. Es difícil de saber si es un ejemplo de cómo se pueden destilar los taquiones o de que la práctica hace al maestro. Lo único que queda claro es que P. Craig Rusell es un maestro ante el que quitarse el sombrero. ¡Este son el tipo de ideas que nos gustan!
[Nota a todos: ¿Y si montamos una Sección Veraniega que cada día sea una de las entradas de la cosa esta de Los Secretos del Universo blablabla por el método de anarrosearlas?]
19) Doctor Voodoo: Avenger of the Supernatural (2009-2010)
En un momento determinado en Marvel se pusieron a buscar cosas que aún pudieran tener una vuelta y decidieron que a Doctor Voodoo le podían dar una vuelta aprovechando que tenían a Rick Remender por ahí. La idea era que fuera menos GENIAL! como personaje, que su aspecto y contexto pareciera menos racista y que, quizá, se pudiera vender para el cine, la tele o algo así. (Hacer un Steel, que lo llaman. Eh, ¿cómo iban ellos a saber que tendrían que haber apostado por el Hypno-Hustler?) Llegó a tener hasta una precuela -o algo así- Doctor Voodoo: The Origin of Jericho Drumm (2010). Creo que a estas alturas podemos culpar de muchas cosas a Marvel, pero entre ellas no está No Intentarlo. No dar los medios o no ayudar a la promoción o no confiar en sus propias ideas, todo eso vale. Pero intentarlo lo intentan.
20) Doom (2000)
Total, que en el año 2000 Manco había terminado con Deathlok y alguien pensó que lo lógico era ponerle en una mini con Chuck Dixon. Sólo porque fuera argentino. Para coger, además, un pedazo de la historia de Marvel y contarla con una particular mezcla de Robert E. Howard y Mad Max. Aprovechando que en el año 2000 estaban plenamente de… ahm… ¿moda? Sea como fuere, aquí hicieron esta obra para la que se esforzaron a tope. Y no lo digo yo, eh, lo dicen portadas como esta:
21) Double Dragon (1991)
Una vez más, en Marvel se ponían a adaptar cosas y se quedaban solos. En este caso le tocó a otro videojuego. No porque la gente que lo creó estuviera muy interesada, claro, sino porque Tradewest se había hecho con los derechos de explotación y así salieron los cómics igual que salió la serie de animación (aunque un poco más tarde en 1993-1994 y por asociación de cadenas… ¡incluyendo TeleCinco!) De ahí que hubiera una estatua de dragón que les diera poderes místicos y tuvieran toda una trama novelesca sobre un padre desaparecido y reaparecido. Porque lo fácil hubiera sido copiar algo del videojuego, o preguntar a los creadores si tenían algún tipo de historia en mente cuando la crearon… ¡Pero en Marvel no gustan las cosas fáciles! De ahí que les sea más fácil montar algo único. Que es, sin duda, el motivo por el que luego la serie de TV iba por otro lado completamente distinto también.
22) Double Edge (1995) Alpha / Omega
Estoy seguro de que todo el mundo recuerda cuando en Marvel decidieron montar Marvel Edge, y de cuando decidieron que Punisher mataría de un tiro a Nick Furia. Por aquello de que el Doc Samson le había hipnotizado con ayuda de unas drogas engañado por… Bueno, la trama ya sabemos que era ligeramente complicada. Igual que sabemos que luego Nick Furia se puso mejor. Porque en estas cosas lo importante es siempre el mayor de los poderes: El de que alguien de la editorial vea dinero en ello y deje que el guionista haga lo que quiera.
Lo cierto es que os podría contar muchas historias sobre Marvel Edge. Pero EmeA ya me ha recordado que se está haciendo tarde para el posteo de hoy. Y, además, eso significa que saco OTRO posible posteo de aquí. Así que vamos a centrarnos en lo importante.
¡ESAS PORTADAS!
¿Habéis visto toda la gloria noventera de papeles, tintas y otros juegos? Daba igual lo que viniera dentro, lo importante eran esas tapas gloriosas que pesaban más que su contenido y que probablemente aún hoy sobrevivan. (Dentro de una bolsa acid-free) No hemos vuelto a ver portadas como estas. Y cuando las volvamos a ver sabremos que el círculo se ha completado. Y asistiremos al relanzamiento de Marvel Edgy.
23) D.P. 7 (1986-1989)
¡Ah, el New Universe! Una universo completamente nuevo -claro- en el que podríamos encontrarnos todo tipos de personajes e historias. De ahí que decidieran montarle esta serie, que duraría como 32 números y algún anual y alguna cosa extra -entre las que supongo que podríamos meter The Draft (1988), aunque tanto el one-shot como todo lo de la destrucción de Pittsburgh. Creo que de este cómic de Mark Gruenwald y Fabian Nicieza con un Ronald Reagan con poderes paranormales también tendremos que hablar en algún momento.- que lo convirtieron en una de las grandes series del sello. Demostrando que la gente lo que quería eran historias nuevas, personajes nuevos, y unos Nuevos X-Men. ¡Ah, los ochenta!
24) Dragon Strike (1994)
De esta ya había hablado cuando comenté lo de Dungeon & Dragons pero nunca está de más recordarlo. En Marvel decidieron colaborar con ellos tras años de que la marca trabajara con DC. Lo primero que hicieron fue esta serie para el juego de tablero de D&D que tendría que haber sido el principio de una larga colaboración, y que como buen número uno lo que hacía era poner en marcha la narración. Lo hacía, de hecho, contando los sucesos ANTERIORES al juego. Una especie de precuela para dejar preparadas las fichas para que en números o series sucesivas se hablara de esos mundos, personajes y situaciones.
Excepto porque este fue el único cómic que sacó Marvel dentro del acuerdo. Que ni siquiera cumple lo que promete como adaptación oficial al ser precuela de lo que en el juego se cuenta.
No me canso de contar esta historia.
25) Dragon’s Claws (1988-1989)
Antes os decía que el universo Marvel UK no está suficientemente comentado y representado en este blog y lo digo por series como esta. Porque siempre que me la cruzo tengo algo que decir. Y ese algo es…
¡¿PERO QUÉ DRAGÓN NI DRAGÓN?! ¡Ese traje es de una mezcla de soldadito con ninja en un mundo en el que el verde es el color más barato!
El camaleón podrían haberle llamado…
Gracias por vuestra atención.
26) Dream Team (1995)
Si vas a hacer un crossover entre un universo nuevo que te has comprado como Malibú y uno que es el conocido lo lógico es que busques lo que la gente quiere Y SE LO DES. ¿Y qué es lo que la gente quiere? ¿Lo que la gente espera de verdad de una mezcla de Malibú con Piña? Digo, no… ¿Con Marvel? ¡Pues… MÚSCULOS! Muchos, por todas partes. Sombreados siempre que sea posible. ¡Darle a la gente lo que quiere, ese es el secreto de Marvel!
[Sí, vale, me apunto el universo Malibú también como cosas de las que hablar, ya…]
En realidad es un libro lleno de ilustraciones de distintos autores poniendo o proponiendo luchas -es un decir- entre personajes. Que sirve, además, para recordar el noventerismo de algunos personajes mientras intentas recordar qué les estaba pasando entonces.
27) Druid (1995)
Quizá no mucha gente recuerde al Doctor Druida. Marvel, por ejemplo. Otros sí que lo recordamos. Sobre todo porque no acabamos de entender cómo pudieron meter a un señor calvo con perilla como superhéroe. ¡Qué visión de futuro! Bueno, la excusa es que es una creación de Stan y Jack con Steve (Ditko) como entintador. Así que, claro, lo podían recuperar y hacer un Vengador. En absoluto queremos sugerir cosas. Aunque una cosa sí vamos a decir: Menos mal que decidieron tirar para ahí cuando cambiaron su nombre original: Dr. Droom.
Tras una serie de divertidas historias en lo que a veces parecía una mezcla de parodia y autoinserto alguien en Marvel decidió que 1995 era un buen año para intentar rescatarlo. Le dieron una serie a un tal Warren Ellis y un joven Leonardo Manco -que ya sabemos que es especialista en cómics que empiezan por D- y lo lanzaron al mercado. Momento en el que todos los implicados decidieron que había quedado demostrado que lo mejor que podía hacer el Doctor Druida era… estar muerto. Y hasta ahora.
[Edito: Me han hecho ver en los comentarios que no, que era de bromis. Le habían ido trayendo y matando varias veces pero la última -que no diré que es porque al guionista se le olvidó- está vivo. ¿Cómo? Pa ke quieres saber eso jaja saludos.]
Hasta aquí por esta vez, a ver si con algo de suerte tendremos menos problema. Porque ya sabemos que los títulos inesperados…
Seguimos con nuestro viaje por las partes más claramente oscuras, o quizá más manifiestamente desconocidas, o quizá solo las que he decidido que me hacían más gracia, en este paseo universal. Que también habríamos podido convertir en una sección semanal y estar durante diez años o más con la tontería. Pero ya sabéis por qué no lo hemos hecho: No se nos ocurrió a tiempo.
Así que vamos hoy con una entrega -quizá algo larga, pero intentaré contenerme, precisamente porque si sale mucha chicha siempre se puede hacer un posteo en otro momento- que cubra lo más notable que me he encontrado en el universo Marvel mirando por la C. Y ya, porque he tenido que pelear y recortar para que se quede en ‘solo’ 25 cabeceras. Imaginad si esta es la versión corta.
01) The Call of Duty / The Call (2002 – 2003)
Estados Unidos, año 2002. Alguien piensa que lo lógico es dedicarle una colección a todas esas profesiones que tanto hicieron durante el 11S. Así que ponen en marcha una serie de minis englobadas en el título The Call of Duty: La primera, The Brotherhood, dedicada a los bomberos, logró aguantar seis números. La segunda, The Precint, duró cinco. La tercera, The Wagon, sobre paramédicos, duró cuatro. Por supuesto la cosa podría haber quedado ahí, pero entonces tendrían que haber reconocido que no era buena idea. O que, quizá, Chuck Austen no era el mejor guionista posible para estas series (Bueno, Bruce Jones se encargaba de la de los polis, pero me entendéis). Así que decidieron hacer un último intento, mezclando a los tres cuerpos en una nuevas serie llamada, a secas, The Call. Con Austen aún en los guiones. Y convirtiéndoles en algo-más-que-humanos.
Un giro para la colección con el que consiguieron… que les cerraran a los 4 números. Quizá los estadounidenses estuvieran muy agradecidos pero no tanto como para comprar los cómics. Más para… no sé, esperar a que Dick Wolf se dedicara a sacar series temáticas en la misma ciudad o algo así.
02) Captain America goes to war against… DRUGS (1991)
Conocido también como Aquella vez que Marvel sacó a medias un cómic con el FBI. Bueno, el FBI, y un par de agencias más, claro. El mundo de los PSA es fascinante, con deciros que esto lo escribió Peter David… Pero lo es, sobre todo, para que al final los culpables del tráfico de drogas fueran extraterrestres intentando acabar con la raza humana. Como al Capi no se le ocurrió decir que si te ofrecen chocolate decid que ¡Naranjas! y a otra cosa, pues le tocó hacer un par de especiales más. Un segundo número saldría en 1994, esta vez con los New Warriors por medio. Y un poco más adelante ese año publicaron un especial con The Drug Wars en portada recopilando ambos números. Y cobrar de nuevo por lo ya cobrado. Por suerte esta vez sí que debió de acabar con esos problemas y ya no hubo más. Al menos hasta que decidan hacer un reboot.
03) Captain America: The Movie (1992)
Quizá podría haber prescindido de esta adaptación, con tantos títulos como hay en la C. Pero debo reconocer que el que el tebeo sobre la película de 1990 de Pyunacabara saliendo en 1992 -que fue cuando salió en vídeo en USA- tras haber tenido dos películas antes sin cómic -al menos que yo sepa- y con las claras decisiones de adaptación que hay con respecto a la película… ¡Había que incluirlo! (Y por si os lo estáis preguntando: En esté cómic a Cráneo Rojo le corta la mano un cacho de cohete que se cae. ¡No tuvieron valor!)
04) Captain America Corps (2011)
¡El Capitán América ha muerto! ¿Quién ocupará su lugar? ¿Será el Capitán América Robot, el Ca… Ah, no, espera. Que esto es una historia en el que el Contemplator decide reunir a diferentes versiones del Capitán América (esto es: American Dream, Commander A, U.S. Agent, James Barnes y, sí, Steve Rogers) de distintos momentos temporales y realidades para que se enfrentaran a los Americommand, que estaban destruyendo a los Capitán América de las distintas realidades. Una mini de Roger Stern que no acabó teniendo mucho recorrido, quizá porque ninguno estaba por la labor de pensar en quién podría ser El Único. Quizá porque no daba como para hacer un par de exitosas películas de animación con un concepto así. Pero existir ya os digo yo que este cómic existió.
05) Captain Savage and his Leatherneck Raiders (1968 – 1970)
Si una serie funciona, ¿por qué no intentar traer una variación a ver si cuela? Y, por extraño que os parezca, esta serie que seguro que no os recuerda a ninguna otra logró aguantar 19 números. Savage había aparecido por primera vez en otra cierta colección en la que el tipo titular no llevaba aún ni parche, pero la idea de que tuviera barba servía para distinguirlo. Y, de hecho, ha ido apareciendo aquí y allá por el Universo Marvel, que ya es más de lo que se puede decir de sus Leatherneck Raiders. Claro que hablar de ellos significaría pensar en qué condiciones decidieron ponerles ese nombre y en quién pensó que era buena idea llevar un arco y flechas a una batalla con metralletas.
06) Carnage: Mind Bomb (1996)
El primer cómic en solitario de Carnage tuvo tanto éxito que ese mismo año sacaron el segundo (It’s a Wonderful Life) y luego no volveríamos a tenerle con cómic propio en casi quince años. Para mí es obvio que el problema fue que no le pusieron suficiente tinta metálica roja en la portada del segundo. Que puede parecer que no, pero es algo que se nota. Ya lo creo que se nota.
07) The Cat (1972 – 1973)
Siempre útil para cuando ibas a jugar algún tipo de trivia sobre la Marvel, la historia de este The Cat es más entretenida que el tebeo en sí. Porque, claramente, sabéis quién es. Pero, en realidad, son dos respuestas distintas, igualmente conocidas. Porque esta serie duraría solo 4 números, el primero saldría en noviembre de 1972, y el último en junio del año siguiente. En Marvel estaban convencidos de que la idea era buena, pero no tanto de qué hacer con ella. De ahí que pasara lo que tenía que pasar, Greer Nelson, la heroína viuda de un policía a la que una doctora decide ayudar dándole poderes de manera consensual y pese a que el millonario que financiaba sus experimentos prefería que se le dieran a otro tipo de… ¿Qué? Si no me creéis a mí creed al cómic.
Pero tras esta historia de origen y enfrentarse a El Búho, el Comandante Kraken y Man-Bull parecía que, a excepción de un team-up con Spidey, se habían acabado las aventuras de Greer Nelson como The Cat. Lo que es completamente cierto. Porque para la siguiente vez que la viéramos, en el primer Giant-Size Creatures junto a El Hombre Lobo, nos encontraríamos con que la Doctora Tumolo en realidad era parte de la Cat People y que para salvarla de un ataque con radiación alpha por parte de Hydra lo mejor que podía hacer era ayudarla a cambiar, a convertirse en…
Qué podemos decir, primero The Cat y luego Chee… er… Tigra. Claramente en Marvel sabían de dónde sacar las ideas de la casa. Por supuesto el traje también podía seguir siendo de utilidad e interés, pero para eso la mejor idea era seguir reciclando, y así convertir a la antigua protagonista de cómics ¿románticos? Patsy Walker que se encontraría con La Bestia durante su estancia en Los Vengadores y acabaría encontrándose el traje y convertida en Hellcat.
08) Century: Distant Sons (1996)
Salido de las páginas de Force Works, Abnett y Lanning lograron un especial para contar la historia de Century. Con Jim Calafiore dibujando y Palmiotti como entintador. Más allá del noventerismo, que debería de sernos suficiente, en el dibujo, la rotulación y casi hasta los aliens, el impacto de Century fue -digamos- limitado, pero siempre podrá presumir de haber tenido un one-shot, que no todos los personajes pueden.
09) Chamber of Darkness (1969–1970)
Marvel intentó en varios momentos distintos que le funcionaran los cómics de terror, con éxito… desigual. Por ejemplo, esta Chamber of Darkness duró 8 números antes de que la cerraran y pasara a llamarse Monsters on the Prowl con el 9 y durar hasta el 30 en 1974. Entre medias en Marvel decidieron intentarlo una vez más.
Esta vez con Chamber of Chills (1972–1976) que duraría 25 números, que no está mal visto lo visto. Y no solo con ella, porque al año siguiente aparecería…
La más terrorífica que monstruosa Crypt of Shadows (1973–1975) que duraría 21 números. Qué puedo decir, hay ahí toda una serie de tebeos de la Marvel setentera pendientes de su Omnibus para que los youtubers puedan decorar su casa. Y que los que pagan se los puedan hasta leer. Diría que, incluso, pendientes de que Marvel los recupere, pero es que aún queda mucho posteo.
10) Chaos War (2010 – 2011)
Los eventos son… quizá no los padres, pero sí la familia extendida. Esa que te suena que alguna vez alguien ha mencionado pero un día en una boda, en un bautizo o en un funeral te lo encuentras y no acabas de tener claro quién es, qué hace, con quién está relacionado.
Por eso yo puedo deciros que existió en 2011 un evento llamado Chaos Wars en cuyo centro estaban Hércules y Amadeus Cho. Que duró 5 número y tuvieron spin-offs con títulos como God Squad o Dead Avengers. Y vosotros elegís si me creéis, si no, o si recordáis. No tiene por qué ser ahora, tenéis hasta la G.
11) Children of the Atom (2021)
Vaya, si el tebeo es de 2021 seguro que lo recordáis. 6 números, escritor por une autore no binarie y racializade, adolescentes usando tecnología alienígena para parecer mutantes, intentando que les admitan en Krakoa y poniéndose nombres graciosos como… Marvel Guy. ¿Quién podría haberles olvidado? Ya, exacto. Pero lo mismo en unas décadas el equivalente a Pixar les hace una serie, o algo.
12) Children of the Vault (2023-?)
¡Bueno! Esta es de 2023, así que CLARO que la conocéis. Vale, quizá solo hayan salido un par de números y se supone que va a ser una miniserie solo. Pero, vamos, tiene un futuro brillante por delante. No hay más que ver que les han puesto a Paquette a hacer la portada del primero. Vale, en teoría los del nombre son los malos y Cable y Bishop son los protagonistas. Y eso que no salen en el título. Pero es que Marvel es así. Con deciros que la idea es que usan un virus creado por ellos para doblegar al mundo haciendo que acepten su tecnología para pararlo. Menos mal que siempre hay alguien capaz de lugar contra el 5G. Además, son un grupo de villanos que se presentan ante el gran público como héroes aprovechando que los héroes (mutantes) de toda la vida han desaparecido. ¡Un concepto revolucionario! Total, que ya veréis como los planes de Miss Mart… Serafina triunfan. Qué puedo deciros, a veces hace falta recordar que todo tiene que cambiar para que todo siga…
GENIAL!
13) Children of the Voyager (1993)
Vale, suficientes niños por hoy. Pero escuchadme un momento con esta. Resulta que en Marvel UK decidieron sacar el sello Frontier en el que tratar temas con personajes más cercanos a lo oscuro y oculto, como Bloodseed. Y de entre ellos el primero fue este que nos ocupa y que, por supuesto, tuvo que tener algo especial para lanzarse. Una tinta especial… ¡Que brillaba en la oscuridad! Ah, los noventa, la edad de oro de ponerle tintas raras a las portadas de los cómics a ver si vendían. ¿La trama? Pues una de esas cosas de ser inmortal que va dejando hijos pero uno de ellos se rebela y blablablá… ¡Pero con tinta que brilla en su primer número!
14) Chili (1969 – 1973)
En lo más íntimo… sabes que te interesa saber más sobre esta serie spin-off de Millie the Model. A ver si creíais que solo los superhéroes tenían spin-offs. 26 números duró, que no hay tantas series que hoy día puedan decir eso. Y por ahí sigue, aunque para llegar a Models, Inc. aún nos quede un poco.
15) Claws (2006)
Es posible que conocierais esta mini -tres números, si se descuidan no sale- pero si es así… ¡Da igual que hubierais luchado para olvidarla! Limitaros a agradecer que solo os ponga la portada del primero. Podría poneros viñetas interiores…
Vamos que si podría.
16) Code of Honor (1996 – 1997)
Si creíais que The Call of Duty era la primera vez que en Marvel iban a darle a los policías, olvidaos. De hecho, esta tampoco es la primera, pero no quiero haceros demasiado spoilers. Code of Honor es, realidad, un intento de hacer una secuela de Marvels. Que lo mismo pensáis que esa era Marvels: Eye of the Camera pero, claro, Marvels era de 1994, esta de 1996 y Marvels: Eye of the Camera de 2009–2010. Vale, la última tiene a Busiek, pero esta tiene a Chuck Dixon. Que tiene su sentido, por otro lado, porque es lógico que Busiek decidiera que un observador es un fotógrafo mientras que Dixon pensara que una persona normal que observa hechos famosos del Universo Marvel es un policía.
17) Conspirancy (1997 – 1998)
Por supuesto, el siguiente intento de hacer algo como Marvels fue volver a un periodista. Esta vez con Dan Abnett guionizando pero con Igor Kordey pintando. Intentando contar una historia de conspiraciones y de un grupo detrás de grandes hechos de la Historia Marvel. La cosa fue tan bien que el grupo no ha vuelto a ser mencionado y el cliffhanger con el que terminaba el segundo número, así como los diferentes cabos sueltos -incluyendo un par de personajes de los que no se llegaba a saber la identidad- se han quedado… sueltos.
O quizá es que ELLOS no querían que se hicieran más cómics sobre su organización.
18) Contagion (2019 – 2020)
Durante 5 semanas, en octubre de 2019, se publicó este cómic que sería luego recopilado en enero de 2020. Para una historia sobre una extraña enfermedad que está acabando con personas normales y superpoderosas. Qué puedo deciros, a veces el manejo de tiempos es fundamental.
19) Conan 2099 (2020)
La decisión de hacer especiales de 2099 en Marvel tenía que acabar llegando hasta aquí. Que no haya habido más de Cyber-Conan creo que nos dice lo suficiente, aunque lo más destacable es esa decisión sobre la manera en la que una calavera puede servir como atuendo.
20) Cops: The Job (1992)
Ya os dije que Marvel llevaba mucho tiempo intentando que lo del cómic sobre policías les funcionara. Este duró cuatro números, y mira que Larry Hama y Joe Jusko podrían haber tenido más suerte. De hecho Hama decía que quería que esto fuera como The ‘Nam o The Temporary Natives que crearon Cindy Goff y Rafael Nieves –Hama, por lo visto, no tiene problemas recomendando cómics con autoras- pero con policías de Nueva York. Algún día les funcionará, pero no sé si yo llegaré a verlo.
21) Crazy! (1973)
De 1953 a 1954 en Atlas publicaron siete números de una serie que pretendía parodiar a los géneros más conocidos, los seis primeros el terror, el séptimo el western. Así que antes o después Marvel tenía que volver a intentarlo. En los setenta con tres números que intentaban eso mismo con superhéroes bastantes años antes de los What the… ? pero con Forbush-Man ya por ahí porque esto es posterior a Not Brand Echh. Que puedo decír, tenían que intentarlo. Eso sí, para la tercera resurrección en 2019 decidieron que era más sensato traerse de vuelta a Obnoxio the Clown. Y si has preguntado ¿Quién? vete haciendo a la idea de que quedan años para que lleguemos ahí.
22) The Crew (2003 – 2004)
Aprovechando que Christopher Priest había terminado en Black Panther intentaron darle un spin-off, y -ya puestos- tirar de Truth. Total, que acabarían siendo 7 números, los dos primeros serían Rhodey/ Máquina de guerra y Kasper/ Tigre Blanco y a partir de ahí un arco de cinco números –Big Trouble in Little Mogadishu– que significó su final, por muchas ideas que Priest tuviera para continuarla haciendo que sus personajes evolucionaran y, además, que fueran confiando entre ellos y creando una amistad. Tampoco tuvo mucha más suerte en 2017 cuando a Ta-Nehisi Coates le ofrecieron la oportunidad de continuar su estancia como escritor de Black Panther escribiendo Black Panther and the Crew que duraría… 6 números. Por muchas ideas que… No sé, yo empiezo a notar una pauta.
23) Cult of Carnage: Misery (2023)
Parece que en el Universo Marvel si estás relacionado con los Osborn acabas teniendo algún tipo de doble personalidad. En el caso de Liz Allen le ha tocado este 2023, siguiendo -es un decir muy decir- lo que pasa en Web of Venom: Cult of Carnage en 2019. Así que imagino que en unos años tendremos un Misery: Lo-que-sea. A estas alturas no sé si la historia de los Osborn, los Duendes, los Spider-Men y los Simbiontes tienen algún tipo de conexión lógica, mucho menos el intentar explicar los entramados empresariarles como Alchemax. Pero supongo que para eso están blogs como este. Igual que para decidir que Misery es un nombre estupendo y novedoso que seguro que se convierte en un éxito, está Marvel.
24) Curse of the Weird (1993 – 1994)
Como decía hace un rato, en Marvel intentaban de cuando en cuando recuperar los cómics de ¿misterio? ¿terror? ¿extrañeza? y en los noventa tocó intentarlo de nuevo con esta colección, con un giro. El giro es que en realidad reeditaban material antiguo pero hacían como que no para disimular. Algo que intentaron también en Book of the Dead and Monster Menace. Se suponía que también habría algo nuevo. Se suponía. Que solo durar cuatro números supongo que da testimonio de cómo de bien les fue la idea. Aunque quizá tuvo que ver también con unas portadas que parecían creadas mediante el método de ensayo-error.
25) Cyberspace 3000 (1993–1994)
Se que a veces es complicado decidir cosas como… ¿lleva perilla Galactus? Pero en realidad es un poco más complicado aunque, innegablemente, sea sobre todo… noventero. En serio, mirad esos músculos, esas cosas en las caras, los brillos, las armas, el… todo. Pero lo mejor es que esto se supone que era la idea de Marvel UK para explorar el universo. Concretamente el espacio. Ocho números con la capitana Jennifer Cabre-Rios llevando una nave con restos de la humanidad y distintos sospechosos habituales como Adam Warlock o Thanos apareciendo por allí. Otra cosa es lo que opinemos de esas apariciones, claro…
¡Y hasta aquí por este mes! Reducir la C a solo 25 títulos ha sido complicado, lo reconozco. Pero estoy seguro de que he logrado incrementar vuestras pilas de lectura. Al fin y al cabo, ¿quién podría no sentirse intrigado por estos tebeos?
Entre mis lecturas recientes ha estado “Marvel Comics: The Untold Story” de Sean Howe. Me lo he estado leyendo en inglés aunque me consta que por el doble de su precio hay una edición en castellano por si alguien tiene curiosidad. El caso es que algo me ha detenido y me ha hecho pensar en la Marvel de ahora aunque, por supuesto, habla de los tebeos publicados alrededor de 1992. Porque en los noventa estaba todo. Os reproduzco (traducidas de aquella manera por un servidor, que ya es más de lo que ofrece a veces el mundillo) las palabras, por ejemplo, de Peter David, escritor de X-Factor:
“Los editores estaban tan atrapados en esta mentalidad “Cossover Uber Alles” como el que más. Los accionistas esperaban beneficios inmensos de los títulos de los X-Men y los crossovers se mantenían como la única forma de darles lo que querían”.
Y yo no paro de pensar en los X-Men de los últimos años. Tras la llegada de Hickman a los mutantes se renumeró X-Men a su volumen 5. Sus primeros números pertenecen, claro, al gran Arco Dawn of X, que venía a sentar las bases del nuevo statu quo mutante. El número 10 entronca con otro evento, este mayor: Empyre. Tras librarse de Empyre llegó X of Swords en el número 13 de la colección. El evento de las espadas continúa hasta el número 15, cruzándose con el resto de cabeceras mutantes. Pero para el número 16 ya nos encontramos en un nuevo evento: Reign of X. La cosa siguió hasta el número 21, donde la cabecera mutante afronta el evento especial Hellfire Gala. Y ahí termina el Volumen 5 de X-Men, para comenzar una nueva numeración (el Volumen 6).
Un poco más adelante en el libre de Sean Howe se recogen las palabras de Lou Bank, quien fuera Director de ventas hasta el final de 1993 en Marvel. Howe le cita y yo sigo traduciendo:
“Cada vez que hacíamos una de esas estúpidas portadas [se refiere a las portadas especiales como la del 30 Aniversario de Spider-Man] aquello incrementaba el precio en un 33% -pongamos, el número #475- luego teníamos un bajón del 20% entre el 474 y el 476. Los números subían para el #475 pero la realidad es que perdíamos lectores del #474 al #476. Esto era constante en cada caso”.
Como aclara Howe, la preocupación de Bank no era la integridad artística en la que el cómic había dejado de vender arte y había pasado a vender coleccionismo. La preocupación era en el negocio a largo plazo: no sirve de nada vender mucho de un número si eso hace caer de forma consistente las ventas a futuro de la colección. A veces me pregunto si hay alguien haciendo seguimiento de lo que ocurre con estos eventos y renumeraciones. Si en Marvel queda algún Lou Bank preocupado por el negocio a largo plazo o si ya están todos resignados a que esto no tiene esperanza. Los más optimistas dirán que es complicado medir cómo le ha ido a esta colección teniendo el COVID de por medio. Los demás sabemos cuántas colecciones hemos dejado de seguir porque tenían una renumeración innecesaria, un crossover ridículo o, sencillamente, un par de números de relleno entre evento y evento.
Hoy se van ustedes sin chiste. Mañana espero que les hagan reír el doble.
Es lo que tiene fiarse de las reseñas sin indagar demasiado, que me entero de un título que ponen bien, por el nombre me suponía que debía ser como un fanfic de Superman y Supergirl, y tal como estaba la DC de entonces todo lo que esté bien apartado de la continuidad oficial me parece que valdrá más la pena. De manera que cuando me llega me doy cuenta de que se trataba ¡de una gafapastada! tenía que haberlo supuesto por el precio…
Gafapastada condecorada además con el Premio Haba de Oro de Angoulemia de 2014, que es como llaman allá al galardón a mejor álbum. Por aquí el haba es lo que si te sale en el Roscón de Reyes te toca pagarlo. Y bien que tuve que pagar esto, de Oro que era el Haba. 25 euros de pvp ¿los valía? sí, pero de eso ya hablan en otros sitios.
Y al leerlo resulta que no era ningún fanfic sobre los kriptonianos.
Era uno de Batman.
¿Coincidencia, decís? pues la cosa va de una road movie en la que van dos con el coche haciendo camino y…ah, que aquí All-Star Batman se comenzará a ver en Enero…
Con esto que me dio por pensar…dado que los públicos de gafapastadas, superhéroes, mangas…suelen, con honrosas excepciones, ser bastante estancos y no miran las otras cosas ¿es posible que los autores encuentren ahí un filón para poder ir fusilándose unos a otros de forma inclemente sin que se les note? un dibujante de Spiderman no se basará en una secuencia de Batman porque le pillarán en seguida, pero si se basa en alguna cosa rara europea seguro que tarda en descubrirse, si alguna vez sucede. Y lo mismo funciona al revés, con los gafapasters tomando inspiración de mangas y pijamas. Ey, si por aquí descubrimos una vez una swipe entre un Detective Comics y un Martin Mystère que llevaba 21 años ahí y nadie se había dado cuenta.
Todo es posible, pensAdlo! y entretanto mirad si este pedigüeño de comida sacado de una dominical de 1926 de una serie medio perdida de George Herriman (Us Husbands) no os recuerda a alguien…