Han dicho…

«Ni los músculos, ni los superhéroes se esconden entre los títulos de nuestra librería, en la que sólo hay espacio para las publicaciones que entienden la Historieta y la Ilustración como Arte» (Librero sin sentido práctico)

«Yo es que… casi me estoy enamorando…» (Conocido crítico de cómics rendido ante los encantos de la Charm Lydia)

«De todas formas debo confesarte que en los últimos meses estoy escuchando más grupos de rock sinfónico italiano que nunca, encuentro la comida italiana incluso más apetitosa que de costumbre (qué buena está la pizza calentita y qué me dices de los spaghetti) y, además, estoy a punto de ver una película titulada Italiano para principiantes« (Correero nervioso en su primer día de trabajo para el nuevo jefe)

Cosas que pasan

Imaginad, Madrid, 2004. Una tarde de Septiembre…

Atendiendo con la Librería atestada, con todo el follón de los libros de texto.

Unos chicos vienen a encargar un libro mediante el sencillo procedimiento de tener fotocopiada la portada.

Cuando llega el momento de rellenar la nota de pedido no hay forma de entender el nombre que dicen, así que tras varios intentos le pasamos la hoja de pedido para que lo apunten ellos.

El resultado.

Que no tendrá mucho que ver con los cómics, vale, pero como ser es ADLO! 100%