¿Qué es un Premio?: Una investigación sobre la Lógica Capitalista del Saló del Cómic Barcelona.

Sin duda leer este tipo de títulos lleva al lector de esta investigación a que considere que está ante lo único que puede tener un título tan largo: Un manga. Pero no, se trata de algo más serio. Porque ya sabemos que esta semana no había mangas en el TOP100 y sí que había un cómic de Mortadelo. Eso quiere decir, sin duda, algo.

Como que la gente ha salido corriendo a por él tras leer en el medio de la Asociación Católica de Propagandistas -que, por lo visto, es algo religioso y no un grupo de periodistas que ha decidido dejar de disimular- a por el cómic de Ibáñez tras leer a Toni Guiral diciendo verdades a la cara como:

«muchas de las cosas que publicó hasta el 75 hoy no se podrían publicar, por esa incorrección política que te decía. «

¿Que a qué tipo de cosas se refería? Pues, por supuesto, a

«También supo conectar con el sentimiento de la gente de la calle, con historietas que hoy llamaríamos «políticamente incorrectas». Con Rompetechos se ríe de alguien que no ve bien, con Pepe Gotera y Otilio, de unos que trabajan mal…»

Como bien sabemos, hoy en día si uno trata de hablar de ‘unos que trabajan mal’ les cierran el blog.

Lo de Rompetechos, además, queda muy claro porque:

«Hoy Rompetechos no existe –ese hombre de negro con una ideología tan marcada–, pero sí personas parecidas. «

Hombreporfavor, la ideología tan marcada de Rompetechos. Todo ideología. Pura ideología.

Pero está claro que hay cosas que durante la Dictadura se podían decir -gritando VIVA delante, generalmente. O generalísimamente- y ahora tienes que decir otras cosas, por ejemplo: ¡FRANCOBELGA, FRANCOBELGA, FRANCOBELGA!

Por supuesto no vamos a entrar en qué clase de público atraen las publicaciones sobre Mortadelo, ni sobre qué tipo de cómics son o dónde se publican, o sobre recordar que vemos las IPs de los comentaristas. Claro que no.

Mucho mejor pasar a temas menos delicados como…

En los últimos años, se acusó a Ibáñez de no dibujar todos sus tebeos y de contar con ‘negros’ no reconocidos. ¿En la exposición hacen referencia a ello?

–No hemos entrado en este tema porque queremos rendir un homenaje a su figura y su ingenio. Además, Ibáñez siempre ha sido guionista y dibujante de toda su obra, aunque sea a lápiz. Es cierto que hay otras obras apócrifas que no dibujó él, pero no cuentan y nunca se reeditan. Tampoco lo pudo evitar, porque los personajes no eran suyos, sino de la editorial.

Si algo se puede decir de Barcelona es que el Això no toca lo tienen interiorizadísimo.

A temas menos delicados, quería decir, como lo de los premios.

¿Lo de los Premios otro año? Raro es el que no. Vale, este año han sido capaz de premiar a una mujer en el Gran Premio –Marika Vila, para que quede claro en el Saló sí que premian a Marika-, y solo le han dado dos premios a cómics de Norma -vale, dos de cuatro, pero es mejor que cuatro de cuatro-, incluso han sido capaces de repartir los premios de Autor Revelación y Obra de Autoría Española, y así tenemos dos ganadores: El Autor Revelación que no ha hecho la Mejor Obra de Autoría Española y La Obra de Autoría Española que no tiene Autor Revelación.

La rutina de costumbre.

Pero lo que queremos es aprovechar para hablar de una cosa:

Pantallazo de la web de Cómic Barcelona en el que vemos:

Premio Miguel Gallardo al Autor/ Autora Revelación

Alicia Martín Santos
Bea Lema
Candela Sierra
César Sebastián
Marc Torices

El nombre de César Sebastián está en un tipo con un color y tamaño diferente, y más gruesa y oscura. Además, a su derecha hay un icono de una copa que lo señala como ganador.

No, no es de que le hayan dado el premio a un autor en un año en el que había más mujeres siendo finalistas. Eso entra en la lógica propia de darle el premio a las minorías.

Además, en el Saló ya saben que en ADLO! algo íbamos a decir. Vamos, si se lo llevaba Bea Lema habría sido porque un cómic publicado en gallego en 2018 lo ganaba en cuanto lo publicaban en castellano.

Pero bueno, en el caso de César Sebastián, que ha ganado, como en el caso de Marc Torices, que no, lo importante es que cumplen con la Lógica Capitalista del Saló. Que dejan muy claras sus bases:

Premio Miguel Gallardo al Autor/Autora Revelación

Premio a un nuevo autor o autora cuya primera o segunda obra haya sido publicada en España en el año 2023 en álbum, novela gráfica u otro formato de edición que no tenga carácter colectivo. Premio con una dotación económica de 1.500 euros.

Así que aunque Sebastián y Torices lleven publicando desde 2009 en revistas, antologías, fanzines y demás… lo que cuenta es 2023 cuando les publican en una papel, en una editorial DE VERDAD.

Porque, a ver, si -hipotéticamente- alguien hubiera publicado parte de esa obra en fanzines -digamos en Zángano Comix en 2018- o en autoedición -en 2019- sería toda una sorpresa darle un premio en 2024 a la edición de 2023. Hipócritamente. Hipotética, quería decir hipotética.

Motivo de sobra para que gente que lleva 15 años publicando pueda ser aún un autor revelación. Porque hacían cómic MAL.

¿Qué es todo eso de Revistas y Antologías y Fanzines y Webcómics y Autoediciones?

¡ESO NO SON PERSONAS DE BIEN! Editoriales que se visten por los pies, ¡Que siempre saludaban!

¿Cómo vamos a considerar que eso es cómic? ¡Si no lo hacen POR DINERO! Todos saben que eso es lo importante. ¿Cómo va a ser cómic si lo estás haciendo porque te gusta y te divierte y lo disfrutas? ¡SÓLO SI COBRAS ERES UNA PROFESIONAL!

LÓGICA CAPITALISTA, eso es lo que está en el Saló, detrás del Saló. Tanto en su trato a todo lo que no se adapte a ello como en lo que Es Importante. Porque, claro, si sale en otros idiomas o en otros formatos o… Pues ahí se dice: Es que cómo vamos a estar al tanto de todo, no se puede.

Y, sin embargo, ¿de qué SÍ se está al tanto?

Ah, vaya.

Por eso uno puede llevar quince años currando en esto de los cómics y haciendo obras tan interesantes que pueden acabar llevándose premios… Si convences a la gente de bien.

Al fin y al cabo hay un Premio a Fanzine. Vale, no lo hay a Antología, Autoedición, Revista o -por supuesto- Webcómic. ¡Pero lo hay a Fanzine! ¿Es que eso no cuenta? Vale, no es un premio que le hayan dado a la ganadora de Obra de Autoría Española. ¡PERO PODRÍAN!

Además, ¿qué es un Premio al fin y al cabo? Es cierto que habrá quien piense que es el reconocimiento de un trabajo bien hecho, de una obra interesante, de una exploración de las posibilidades técnicas o emocionales del medio.

¡PAPARRUCHAS! Claramente un premio tiene que seguir la Lógica Capitalista. Ser un medio de promoción -es decir de VENTA, ¡la divulgación es útil solo para la venta!- de una obra. ¡Un ardid comercial, un gancho para el público, el motivo para mandar un millón de notas de prensa!

Habrá quien piense que sería más lógico al revés: Si te dan un premio por una obra publicada en revistas, en fanzines, en antologías, en autoediciones, en webcómics, en… En fin. Si te dan un premio cuando estás publicando ahí sería más sencillo que luego una editorial se interesara por publicarte.

Pero, claro, eso sería más complicado porque… bueno, el Jurado tendría que conocer lo que se publica, por ejemplo.

Ya, ya sé que se empieza criticando al jurado y se acaba con una cocacola por sombrero. Pero dado que el jurado es lo primero que echa a los leones el Saló, y que lavarse las manos, mantenella y no enmendalla, es lo que pone en el blasón del evento… pues habrá que decirlo también.

Podemos hablar de muchas cosas, pero es innegable que muestran una consistencia que solo lo da tener una ideología como el capitalismo detrás.

Y gracias a eso se puede celebrar un evento que celebra todo lo que es el cómic: Desprecio por todo lo que no dé dinero, minusvaloración de sus profesionales, enquistación de actores, estructuras y personajes que ya sabemos cómo son y lo que buscan. Y cien mil asistentes eternos.

Para que luego digan que el Saló de Barcelona -ahora Comic Barcelona porque con esta gente los deadnames que hay que evitar son siempre los de pago- no es un fiel reflejo de El Mundillo del Cómic Español.