¡Un mes más, una letra menos! Más o menos. Porque como DC casi no tiene nada en la Q -hasta el punto de he decidido poner todos los cómics que les he encontrado que empezaban por Q– he pensado en ir comenzando también con la R, que con suerte podremos rematar el mes próximo. Tampoco es que sean muchos cómics, menos mal. Pero ya habrá tiempo de que os aburráis cuando lleguemos a la S. Así que vamos con ello que ya va siendo hora de ponerse con los… ¡QUEHACERES!
01) Quarantine Zone (2016)

No tengo prueba alguna de que esta historia sobre un mundo distópico en el qu hay una guardia que vigila que nadie se escape de una ‘zona de contención’ por una enfermedad contagiosa, pero que va dando vueltas sobre los soldados en su centro, la realidad de lo que nos cuentan, los órdenes sociales y todo lo demás… no fuera originalmente el guión de una película y acabara como cómic a ver si así lo lograban vender. No lo lograron -claro, era 2016, si esto llega a estar listo para estrenar en 2020 lo mismo Warner se hubiera puesto a la venta antes, más antes… da igual- pero vaya, que sí, que es un Original Graphic Novel y no como todas esas Graphic Novels que cuentan lo del día a día.
02) The Question (1987—1990,2010)(2005)/ The Question Quarterly (1990—1992)/ The Question Returns (1997)/ The Question: The Deaths of Vic Sage (2020)/ The Question: All Along the Watchtower (2025)

Vamos a tratar de ir rápido, a ver con qué nos encontramos.
La cosa comienza con Steve Ditko. Había creado Mr. A, un personaje Objetivista-Randiano-Radical. Y cuando le contrataron en Charlton para relanzar Blue Beetle pensó en llevarse… bueno, vamos a decir que una versión porque claramente la despepitada original creaba problemas para con el punto hasta el que en Charlton estaban dispuestos a llegar. Que, resumiendo, era ‘a ver si el personaje pudiera cumplir el Comic Code‘. Pero el caso es que logró vender en su lugar este The Question, y lo presentó en ese relanzamiento del personaje en 1967.

Para ello creo a un periodista que estaba entre Joe Rogan y Jiménez Losantos… ¿Que si estoy exagerando? Esto es de la historia de presentación:


Un angelito, vaya. Pero se supone que era el bueno. Sea como sea tan solo cuatro números más tarde la Charlton decidió dejar de lado los superhéroes. Hasta el punto de que una historia que Ditko tenía ya preparada (en tres partes) acabó apareciendo como Mysterious Suspense en 1968.

Y aún les dio tiempo de sacar un número más de Blue Beetle con lo que les quedaba en los armarios.
Así se podía haber quedado la cosa, pero en 1983 Paul Levitz había llegado a un acuerdo ‘para hacerle un favor’ a Dick Giordano y compró la mayoría del fondo de superhéroes. Lo primero que pensaron fue dárselos al tipo ese de las barbas. Pero, ¿quién iba a interesarse en un personaje que es un ultra que va por ahí diciendo que es detective? Con su abrigo y su sombrerito. Nada, nada, el barbas que se buscara un muñequito nuevo que ellos ya aprovecharían los personajes para eso que estaban preparando de las Crisis en Tierras Infinitas.
Y así, cuando en 1986 decidieron darle otra oportunidad a Blue Beetle decidieron traérselo de nuevo para el número 4 de la colección. Aunque en realidad ahí el que aparecía era Vic Sage. Que acababa el número diciendo que iba a tener que ir a hablar con Blue Beetle, pero, por supuesto, como…

THE QUESTION. Lo cierto es que Len Wein hizo solo un poco más agradable al personaje, en parte porque modernizó solo lo justo, en parte porque en esta primera aparición procuró hacer todos los homenajes posibles a Ditko.


Duraría en Blue Beetle un par de números más, hasta el 7 en diciembre de 1986. En parte porque ya le tenían preparada su propia serie.
La de ahí arriba de O’Neil y Cowan. O’Neil optaría por llevarlo a un terreno más pulp, más zen y hasta cierto punto experimental, la forma de realizar esta separación sería… moderadamente sencilla. En el primer número le daban una paliza al protagonista que le dejaba al borde de la muerte, y así a su regreso ‘renacía’. ¿Lo anterior? Anterior era. Ah, y también se llevaba a Batman a que le echara una bronca. (O quizá fue una ilusión, una ilusión de Batman) En ese número también explicaban que Richard Dragon le entrenaría y lo que Lady Shiva pintaba en todo el asunto. (Y usando por nombre alternativo Victor Szasz, no confundir con Victor Zsasz, al que aún le faltaban unos años para aparecer).
Total, que se convirtió en el terreno de juego de O’Neil que se permitió incluso… alguna licencia.


O’Neil estaba tan decidido a hacer las cosas diferentes que hasta recomendaba un libro en cada columna de correo. ¡Como si fuera eso Detective Conan! Podéis echarle un ojo por aquí y reconfortaros viendo cómo no recomendó a una mujer hasta el 19 (y era un libro de cocina) Aunque ya es más que los afroamericanos, que se ve que gente como Chester Himes o Ishmael Reed no entraban en su lista de lecturas. De todas formas aún lograría meter alguna co-escritora.
La serie duraría 36 números, hasta 1990. Antes que eso O’Neil había reescrito parte del pasado del protagonista con el segundo Annual. Y había estado dirigiendo la serie en una dirección que terminaría con un giro… digamos que cerraba una puerta.
Pero eso no impidió que el mismo año comenzara una nueva vuelta…

Lo cierto es que este The Question Quaterly tampoco logró estirarlo mucho más, de hecho el segundo número servía en parte para ‘romper’ con lo construido con el final de la serie regular. Y tras cinco números, la cosa no daría para más.
Por supuesto eso llevaría al clásico ‘iría apareciendo aquí y allá’ comenzando al año siguiente con un The Brave and the Bold en formato miniserie que tendría a Green Arrow como protagonista principal y en el que también saldría Butcher. Mike Grell y Mike Baron eran los responsables de esta historia.
Y tras eso hubo un especial: The Question Returns.

De nuevo con O’Neil pero esta vez con Barreto dibujando. Que se quedó simplemente en eso, un último hurra.
Lo siguiente importante ya sería en 1999 con L.A.W. (una reunión de personajes de Charlton de la que ya hablamos en la L) y, sobre todo, una serie de apariciones en 2000 por los alrededores de Batman, especialmente en la miniserie Huntress: Cry for Blood de Rucka

que iría preparando el terreno.
Lo que pasó es que en ese mientras tanto en 2005 tuvo una nueva miniserie, esta vez con Rick Veitch de guionista.

Que decide convertirlo en una especie de misterio chamánico, incluyendo lo que le interesa a la mayoría de guionistas de los elementos chamánicos: El ponerse bien colocados. Que la mini incluya a Superman y, más aún… que la mini incluya a Superman haciendo que Question deje Metrópolis porque nota que le gusta Lois Lane… bueno… a veces tenemos este tipo de tebeos.
Sea como sea, Rucka vuelve a sus andadas y al año siguiente en 52 lleva a cabo el reclutamiento y desarrollo de Renee Montoya como sustituta tras anunciar que va a morir de cáncer de pulmón. Este sería el Sage (bastante libre de filosofías) que regresaría con un último número de su serie original durante Blackest Night en 2009.
De ahí en adelante seguiría Montoya con el personaje, incluyendo momentos que, por algún motivo, parecen tener más gracia cuando el que los recibe es Nightwing.

Por supuesto el problema estuvo en que en 2011 comenzaron los New 52. Todo un ejemplo de descontrol editorial en DC que incluyó meterle dentro de la cosa Trinity of Sin junto con Pandora y Phantom Stranger. Se trataría de alguien sin memoria de su pasado, centrado en recuperarla a cualquier coste. Y con una serie de pistas sobre quién era que no iban a ninguna parte, hasta el punto de que para la última vez que aparece pareciera que Geoff Johns sacara un papelito de un sombrero para decidir quién era en realidad.
Y dos años más tarde, aún a tiempo para la etapa New 52, el intento de recuperar Suicide Squad hizo que apareciera otro Question. Que, este sí, es Vic Sage. No es que sea mucho mejor personaje, por supuesto, convirtiéndole en una especie de agente gubernamental burocrático que solo quiere usar al Escuadrón para… … no está muy claro para qué, la verdad.
Esto tampoco duraría mucho, claro, de hecho en 2015 se traerían de vuelta a la Question de Renee durante Convergence. Un par de números solo, eso sí.
Y como todo se mueve para el reseteo post Doomsday Clock de 2019 decidieron traer de vuelta a Question. A los dos Question. Montoya y Sage. ¿De quién había sido la idea? Pues de Bendis, claro. Que decidía también que Sage había sido miembro del Escuadrón y de Checkmate. Esta versión, como la de Montoya, se dedicarían a aparecer aquí y allá, más que otra cosa.
Lo que tiene especial gracia porque en 2020 sacaron una nueva versión alternativa para Black Label.

Esta vez el que regresaba al personaje era Denys Cowan, con Bill Sienkiewicz entintándole, mientras Jeff Lemire guionizaba una versión violenta hasta la parodia del personaje y de la etapa de O’Neil. Pero con viajes temporales. Es difícil de explicar porque tampoco parece tener más propósito que seguir esa idea, sobre todo porque se supone que es un homenaje al entonces recientemente fallecido O’Neil. Pero parece claro que el personaje tiende a estos… meandros.
Daría un poco lo mismo porque para 2021 parecería que Montoya había dejado a Savage el puesto (y también que había roto con su novia, de nuevo sin explicar nada porque explicar cosas es de débiles) para hacerse Comisionada de la Poli de Gotham. ¿Que si eso duraría mucho?
Pues en el All-In post Absolute Power llegó

que es una historia con Montoya como Question en la que también aparece Sage como Question.
Y es que al final, por muchos años que pasen, la historia de este personaje lo que nos deja, por encima de todo lo demás, son muchas… preguntas.
03) The Quitter (2005)

Pues sí, hubo un momento en que hacer películas servía para esto. Tú ponías a un tipo así en nombre grandes y luego a los que habían transformado la historia en un cómic. Por supuesto era una historia sobre su tendencia a dejar cosas a medias. Y si alguien esperaba que este cómic tuviera continuación… No lo tuvo.
01) Raccoon Kids (1954—1957)

Una vez más, a base de ir probando cosas en DC intentaron también a ver si los Funny Animals tiraban. Y uno de los títulos que usaron para ello fue Animal Antics, presentado en 1946

Dentro venían todo tipo de animales en todo tipo de situaciones. Además del conejo mago de la portada teníamos vaqueros, inventores, pescadores… y también a ellos:

Un par de traviesos y pícaros mapaches que aparecerían por primera vez en portada en el número tres para sustituir directamente desde el 6 al conejo mago. Para 1948 se sumarían al relanzamiento de Comic Cavalcade, que en su número 30 se había deshecho de los superhéroes para pasar a los funny animals, allí estarían hasta el 1952. Mientras, su cómic pasó con el número 24 a llamarse Movietown’s Animal Antics (que ninguno saliera en películas no era impedimento alguno) y con el número 50 en 1954 su nombre pasó a ser mayor que el de la revista. Algo que se confirmó cuando en el 52 pasó a llamarse directamente Raccoon Kids. Título con el que duraría un año hasta su cierre en 1954 en el número 64.
El final de los intentos de DC de vender funny animals llevaron a su casi desaparición, fuera de un cameo en el primer número de Captain Carrot and His Amazing Zoo Crew, un par de apariciones en los recopilatorios The Best of DC: Funny Stuff de los años ochenta y un guiño en un número del Hawkgirl de Jadzia Axelrod.
Así que ahí están, de ser estrellas de uno e importantes en otro a desaparecer. Y, peor aún, que exista la posibilidad de que si alguien les recupere sea… ¡TOM KING!
02) Ragman (1976—1977)(1991—1992)(2017—2018)/ Ragman: Cry of the Dead (1993—1994)/ Ragman: Suit of Souls (2010)

NANA NANA NANA NANA NANA NANA NANAAAAAA ¡RAGMAN!
Ragman apareció -alguna vez tenía que pasar- en su propio cómic por primera vez. En 1976 Robert Kanigher y Joe Kubert estuvieron pensando en crear un personaje distinto. La idea fue vestirlo de trapos. De manera que su traje resultara diferente. Una vez con un aspecto ya se pusieron a las tonterías esas de crearle una historia. Originalmente un descendiente irlandés que había combatido muy joven en la Guerra de Vietnam, y a la vuelta se había puesto a trabajar en una tienda de cachivaches viejos, evolución del negocio de trapero de su padre.
Y fuera de una aparición en Batman Family, un cameo en el Red Tornado de Busiek y la aparición obligatoria durante las Crisis pareció que la historia del personaje acababa ahí.
Y entonces llegaron Los Noventa.

Por si os lo estáis preguntando, esto se puso a la venta casi un año antes que Spawn.
Buscando algo moderno que recuperar Keith Giffen acabó por medio de Ragman, tan en medio que acabó haciendo la historia aunque lo guionizara Robert Loren Fleming, y por medio del dibujo aunque en teoría fuera cosa de Pat Broderick.
Giffen le cambio el origen y casi todo lo demás. Ahora se enfrentaría también a amenazas mágicas, y aunque sería un veterano de Vietnam todavía ya no era irlandés, ahora era un descendiente de judíos. Así que ya sabéis de quién era la franja. En teoría el traje era de la misma gente que había creado el Golem, de hecho, a consecuencia de él. Visto el follón pensaban que mejor lo intentaban con algo que un humano pudiera llevar. Y de ahí el Suit of Souls. El protagonista aprendía también que su padre lo había llevado durante la segunda Guerra Mundial para combatir a los nazis. Pese a esto el cómic no ganó un premio Pulitzer. Quizá porque pese a la portada el interior era fundamentalmente ochentero, con mucha página de tres por tres viñetas. Que dejen la aparición de Batman para el último número es una decisión, como lo de mandar al personaje a Nueva Orleans.
Pero dejó suficiente huella como para regresar en 1993, en otra miniserie, esta vez con Elaine Lee a los guiones y Gabriel Morrissette dibujando.

De nuevo, se tomaron decisiones como que el estilo de dibujo estuviera más cerca de un título de Vértigo que de… digamos… … … Spawn.
La historia se centraba en la parte mágica y como ahora el héroe vivía en Nueva Orleans su contrincante era… ahm… vudú.
La cosa podría haber terminado ahí, la verdad, pero más allá de los clásicos ‘aparecer aquí y allí’ el personaje fue siendo utilizado en las partes mágicas de DC como Day of Judgment o Day of Vengeance. Así, cuando en 2006 se puso en marcha Shadowpact él era uno de los integrantes, y con ellos estaría hasta el número 25 en 2008. Eso serviría también para algunos cameos del grupo. Incluso para que en el Trinity de Busiek en 2008 le sacaran en plan ‘universo alternativo’ con un sidekick llamado, claro, Tatter. Tras esto una nueva ronda de apariciones y en 2010 un nuevo intento, esta vez como one shot.

Decidir centrar una historia suelta en los problemas paternofiliales con la figura de su padre y en su judaismo fue… bueno… fue una decisión. Claramente no la adecuada, pero una decisión.
Eso sí, sirvió para que le dejaran un par de números como complemento de uno de los títulos de Batman.
Y entonces llegó los New 52, y con él una nueva versión. Regan tiene la tienda, un cliente le vende un amuleto celta, esto será el principio de una serie de apariciones como secundario en Batwoman que no pasaría mucho de ahí.
Aunque según terminó aquello, para 2017, le dieron una nueva miniserie.

Tres miniseries y un one-shot, la verdad es que no parecía como para llevar una serie propia, pero el año anterior le habían metido de secundario en Arrow y, mira, había que intentarlo.
Lo que pasa es que esta vez se inventan que es un veterano de guerra que había participado en un intento de rapiñar una tumba en el desierto de Israel (sic). Eso provoca una serie de comportamientos terroríficos y blablabla porque por lo visto el guionista Ray Fawkes no se había visto los cómics anteriores pero sí La Momia. Así que aunque volvemos a tener por medio al Suit of Souls también se crean unos villanos, le cambian los poderes y el aspecto… en fin.
De nuevo, no hay mucho problema porque cuando se vuelven a acordar de él para ir montando la Justice League Dark. Pero en uno de esos movimientos hilarantes de DC lo que sale en el cómic llamado propiamente dicho JLD son una serie de apariciones del personaje como cameos. Y no es esta 2021, cuando la JLD se convierte en un complement de que laJustice League del 60 al 75 que vemos cómo regresa al equipo con un aspecto alejado del de esa última miniserie.
Desde entonces le hemos ido viendo aparecer, una vez más, en más ocasiones como parte de un grupo que como su propia persona, así que es difícil saber cuál de las versiones y cuál de las historias es la que existe ahora mismo en DC -que es ahora mismo porque salía haciendo bulto el mismo 2025- pero al menos sabemos que ha encontrado su propia forma de existir como personaje de DC…
A retales. debió de acabar de convencerles porque no pasaría del número cinco.
03) Ravagers (2012—2013)

Los New 52… creo que nos perseguirán siempre. En este caso, además, con Howard Mackie de guionista. Entre eso y el dibujo de Ian Churchill uno podría pensar que estábamos más cerca del noventerismo de lo pensado.
Quizá más aún al tener en cuenta también que entre el 4 y 5 lanzaron…

…un número 0… así de pensado estaba todo.
Que usaran el nombre de Ravagers -habitualmente cercano pero muchas veces contrario a Deathstroke– ya debió de darnos una idea. Pero es que aquí pensaron que mejor que eso.
En 2012 Scott Lobdell y Tom DeFalco pensaron en hacer un evento interno, mezclado cosas que sacarían en varios de sus títulos (Superboy, Legion Lost, Teen Titans…) presentarían a parte de un grupo que Harvest -un villano ¿recuperado? y parte de la organización N.O.W.H.E.R.E.- usaría para ‘reclutar’ a seres de toda la galaxia para crear un ejército superpoderoso. De todo ese follón esta serie sería una especie de spin-off porque les encontraríamos primero como presos de esos experimentos para luego, claro, huir.
El grupo lo formarían Terra, Beast Boy, Caitlin Fairchild, Thunder, Lightning y Ridge y serán perseguidos por Warblade y… Rose Wilson. Teniendo en cuenta el desastre de continuidad de Wade Wilson en los New 52 tampoco vamos a tratar de entenderlo demasiado.

Lo cierto es que si me dijeran que estaban tratando de imitar el estilo de ROB! podría llegar a creerlo.
Cómo será la cosa que en el siete Churchill es sustituido por Pansica, y en el ocho el equipo pasa a ser Michael Alan Nelson e Ig Guara, que sería reemplazado a su vez por Bedard para el 10, hasta el final de la serie en el 12. Para entonces ya habrían decidido acabar con la mayoría del reparto, repartir muñecos y a lo siguiente que viniera. Que, total, para cambiar de color a Beast Boy siempre habría tiempo.
Y no cuento más de esta ¿serie? porque ya habrá tiempo de intentar liar a algún compañero ADLater para que trata de explicar esta ‘New 52 Encapsulados’ de cosa.
04) DC Special: Raven (2008)/ Raven (2016—2017)/ Raven: Daughter of Darkness (2018—2019)/ Teen Titans: Raven (2019)/ Renaissance of Raven (2025)

Jaja, no. No tengo intención alguna de intentar trazar un repaso de la historia de Raven. Aún no he llegado a ese nivel de desprecio por la vida. En su lugar voy a hacer una minúscula introducción y a seguir con los tebeos que ha logrado en todo este tiempo. Que ya es mucho.
Raven aparece por primera vez en el DC Comics Presents 26 de 1980 en el que Marv Wolfman y George Pérez presentaron a los New Teen Titans.

Una visión de futuro que no es exactamente el tipo de presentación de personajes que veremos en, digamos, el propio New Teen Titans 1.

Total, que ahí tenemos a Raven, hija de Trigon, visions de futuro, that’s so raven, yada yada yada. Raven está todo el primer volumen de losNew Teen Titans, pero cuando pasa a llamarse Tales of the Teen Titans dura hasta el 47, momento en el que pasa primero a apariciones puntuales y luego a ser olvidada… Hasta el segundo volumen de la serie, en 1984, que comienza con una nueva vuelta y que tras 5 números la ve desaparecer. Luego empezará una juerga con apariciones, desapariciones, una Raven Malvada que pone semillas en gentes, incluyendo Starfire, pero la semilla es la de la Raven buena… en fin, un follón. Y como esto es un no parar de apariciones y desapariciones y el padre que se va pero vuelve… pero prácticamente todas o en su colección o como parte de los titanes creo que lo más sencillo es pasar a cuando le dan su primera serie, bueno, miniserie… casi treinta años después de su primera aparición.
Es posible que por aquello de que en 2003 se había estrenado con notable éxito la serie Teen Titans y alguien debió de pensar que lo mismo se podían vender más cómics o algo. Sea como sea en el año 2008 llego esa Raven que hemos visto arriba. Bueno: DC Special: Raven, con ese dibujo tan dosmilero.
La mini -porque aunque pusiera DC Special era una mini de cinco números- estaba escrita por Marv Wolfman y dibujada por Damion Scott, y llevaba lo del chiste del ‘emo‘ a extremos….

… a extremos.
Lo cierto es que el dibujo llevaría a niveles de confusión propios de un anuncio de videojuegos de principios de esa década

para contar, en realidad, la clásica historia de ‘nueva en el instituto se ve metida en un complot sobrenatural’. Así que casi se agradece que el dibujo sea tan…

expresivo.
Pese a ello la historia no tendría continuación. Por suerte en 2013 llegó Teen Titans GO! a convertir a los personajes en incluso más conocidos entre el chavalerío. Así que para 2016, en pleno final de ciclo del follón aquel de los New 52 tuvimos la siguiente mini, esta vez de 6 números.

De nuevo con Wolfman guionizando, esta vez con Borges dibujando. No, Allison Borges. Una historia que colocaban entre Teen Titans 24 y Teen Titans: Rebirth. Y esta vez el estilo era más propio de aquella otra época, pero la historia volvía a ser que Raven iba a un instituto nuevo. Que para el número 4 sustituyeran a la dibujante por Diogenes Neves tampoco era la mejor de las indicaciones.
Tampoco esta vez pareció ir a ningún lado, pero en 2018 estrenaron la serie Titans y eso significó… que tenían que separarse lo posible de ella. O algo. El caso es que esta vez la mini era maxi: 12 números para Raven: Daughter of Darkness en ese mismo 2018.

Una vez más guionizaba Marv Wolfman, esta vez con dibujos de Pop Mhan. En la mini Raven es la… ah, no, espera, que sigue en el mismo instituto que en la anterior mini… ¡Que inesperado giro de los acontecimientos! Esta vez tendremos extraterrestres, el Baron Winters y… ah, sí, Trigon. En fin, algo parecía. Podríamos creer que es una historia nueva, pero la manera en la que la familia ultracristiana de Raven parece la razonable y a su madre se le echa la culpa de todo lo que pasa… claramente no es algo muy moderno. Lo raro es que el grupo de jóvenes practicantes de la magia o se acabe convirtiendo en los Dark Titans o algo así.
Tanto da porque ese mismo 2019, dentro de la corriente de DC de hacer dinero vendiendo cómics… quiero decir, ser conscientes de que había un mercado en el cómic infantil y juvenil. Y una de las puntas de lanza fue…

la primera de las historias de los Titanes que iba guionizando Kami García con dibujos de Gabriel Picolo, que iba -claro- sobre Raven.
En este tomo autoconclusivo Raven es… una adolescente… que llega nueva…. a un instituto…. ¡¡¡NOS ESTÁN HACIENDO IR EN CÍRCULOS!!!
En fin, esta es una historia que parte de cero y es la primera de las de los Titanes así que vamos a pasar por ‘no puedo creerme que otra vez estemos en lo mismo’ y vamos a lo que vamos.
La serie sería un éxito, en 2020 sacarían el de Beast Boy que se anunciaba ya al final de este, en 2021 sacarían Beast Boy loves Raven, y después de eso ha habido un hueco para sacar un Robin (con dos, pero ya hablaremos de ellos) en 2023 y en 2025 un Starfire. Y la siguiente que preparan es Teen Titans: Together, lo que significa que Cyborg no tiene la suya propia, supongo que hay cosas más difíciles que ser verde. Pero bueno, volviendo a Raven…
Los cómics digitales existen por un motivo, en 2024 comenzó el de Renaissance of Raven…

Que, resumiendo mucho, es un isekai.
Raven tiene un mal día, abre un portal y se va al reino de Galonia. En un medieval inventado en el que debe enfrentarse a malos mientras decide si volver a casa y blablabla. 26 entregas en los que Sina Grace no saca ni un solo instituto. Para que luego digan que no se puede soñar.
Y, como veis, el personaje Raven sigue haciendo sus cosas -en los Titanes, fundamentalmente- mientras que, por fuera, se le han concedido algunas posibilidades fuera del cauce general.
A ver si hay suerte y algún día no es como minis, maxis y especiales sino como una serie abierta.
A ser posible fuera de un instituto.
05) The Ray (1992)(1994—1996)(2012) / Justice League of America: The Ray Rebirth (2017)

A ver si logro explicar esto sin liarlo mucho.
Imaginad, 1940, una joven de grandes pechos. Efectivamente: Adolf Hitler. Dentro del auge de los cómics superheróicos durante la Segunda Guerra Mundial la editorial Quality inventa a un nuevo personaje para su cabecera Smash Comics: The Ray.

Langford Happy Terrill, un periodista que tiene uno de esos días qua acaban dándole poderes para luchar contra los nazis. Por supuesto esto es Quality y -como quizá recordéis- cerraron y fueron vendidos a DC y blablabla (pero no les confundáis con Charlton, esos son otros).
Con esas mismas aparece en la Justice League of America 107 como parte de los Freedom Fighters después de que en DC decidieran aceptar la idea de Len Wein de que la suya fuera una tierra alternativa, Tierra-X, en la que los Nazis habían ganado la Segunda Guerra Mundial. Esta versión aparecería por la JLA y, sobre todo, el primer volumen de los Freedom Fighters. En 1978 conseguiría convertirse en el complemento de Black Lighting…

que fue cancelado al número siguiente durante la DC Implosion. Reaparecería, de nuevo dentro del grupo, tanto por la All-Star Squadron y la Justice Society of America durante los ’80s…. y entonces llegaron las Crisis Infinitas. Lo de siempre. Tras ello aparecería una vez más en el All-Star Squadron para pasar a ser ‘olvidado’.
Al menos hasta que en 1992 apareciera la miniserie que vemos arriba.
En ella Jack C. Harris -el guionista- se reunía con un tal Joe Quesada -dibujante- para contar la historia de un joven, Ray Terrill, que descubre que tiene poderes tras el funeral de su padre. Más o menos. Entre otras cosas porque le había criado como Night Boy, un joven que no podía exponerse a la luz. En esos seis números lograban crear un héroe de legado, mediante una estupidez enorme -el Ray original había visto los poderes que tenía y sus problemas asociados y decidió dos cosas: decirle a su mujer que el niño había muerto ‘para que sufriera menos’ (?) y dárselo a alguien para que lo criara como si fuera su propio hijo: su hermano (?), que era ese ‘padre muerto’, sí, el Ray original sería uno de los secundarios de la serie del nuevo Ray– pero, sobre todo, adaptaba a los tiempos y estilos tanto el personaje como la galería de secundarios. Un trabajo ciertamente notable, especialmente con todas las veces que hemos visto una mini que no deja de ser un número estirado.
Pero el buen trabajo tuvo su recompensa… o algo. Así que rápidamente le metieron en los follones de la muerte de Superman, le ofrecieron un puesto en la JLA, lo que acabaría llevando a dos cosas, la primera es que durante las escisiones de aquellos años le acabaría tocando en suerte formar parte de la JL Task Force (y aún tuvo suerte, que podría haber sido Extreme Justice).
Lo segundo es que le dieron serie propia con uno de esos movimientos noventeros habituales…

…sí, efectivamente, tinta metalizada.
Por la época que le tocó entre el número 4 y el 5 salió un

número Zero (Hour). Pero, resumiendo, la mini le había puesto en el disparadero, así que además de su serie regular y sus apariciones con la JLA tuvo otra de esas épocas de ‘apareció aquí y allá’.
La serie sería dada a Christopher Priest con Howard Porter dibujando. Y duraría 28 números, hasta 1996. El mismo año en el que la JL Task Force ‘desaparecería’. Así que, una vez más, la novedad se pasó y con ello dejó de estar en todos lados para hacer solo apariciones esporádicas ‘aquí y allá’.
Eso sí, reaparecería brevemente dentro de los ‘forgotten heroes’ que Resurreciton Man trajo de vuelta… en 1999. Sí, la memoria veces funciona así. Pero, claro, para 2002 pasaría a formar parte de… Young Justice. La edad es un número.
Después de eso estaría entre los miembros de unos nuevos Freedom Fighters, como lo fue su padre en otro momento. Durante ella -además de morir casi todo el equipo- se descubre que Ray es un elemento clave de Luthor para lo que acabarían siendo las Infinity Crisis. Y ahí tendríamos el siguiente follón.
En 2006 veríamos aparecer muy brevemente un nuevo Ray, Stan Silver, en el Brave New World que se suponía que era un avance de lo que iba a venir. Apareció brevemente de nuevo en Infinite Crisis 7 y lo siguiente que supimos es que formaba parte de la siguiente versión de los Freedom Fighters… en donde resultó ser un agente doble de SHADE que tuvo que ser vencido por el segundo Ray.
Que volvería a la acción dentro de ese grupo en 2010.
Y entonces, una vez más, llegaron los New 52.
Lo hicieron, claro, con su propio Ray.

Esta vez su nombre era Lucien Gates, un coreano-estadounidense… pero lo cierto es que no duraría mucho, porque fuera de su mini -obra de Justin Gray y Jimmy Palmiotti, con Jamal Igle dibujando- sólo aparecería por un par de números en Human Bomb y en Phantom Lady. Y sí, esto es de la época en la que Gray y Palmiotti iban encargándose de sucesivas minis de los Freedom Fighters. Así que el primer The Ray racializado negro acabó siendo un traidor y el primero racializado asiático fue rápidamente desechado. Yo no digo nada, pero DC lo de la diversidad lo lleva reguleras.
En cuanto acabó la tontería esa del New 52 en DC se pusieron a recuperar héroes -aunque habría que ver en cuál de las dos realidades entra la ‘versión china’ de The Ray, Sunbeam, pero eso casi lo dejamos para otro día-, y uno de los que estaban ya preparados para 2017 fue…

que venía con algún cambio. Porque entre medias Russell Tovey le había puesto voz en unos especiales animados para la CW. Yo sé que siempre parece que hay más series de las que la gente recuerda, pero es que es cierto: Freedom Fighters: The Ray fue algo que se lanzó ese mismo 2017 y que podría no haber tenido más recorrido… de no ser porque Tovey también interpretaría a The Ray en un par de episodios del Arrowverso (durante el evento Crisis on Earth-X, concretamente) así que esa fue parte de la inspiración a la hora de traerle de vuelta. Y, de manera incidental, ahora era gay. Tovey siempre deja su impacto.
Además de eso ahora se supone que el padre de Ray, que también era Ray – porque, claro, este Ray volvía a ser Ray Terrill, igual que su padre volvía a ser Happy Terrill– estaba muerto. Se supone porque en 2018 lo volvieron a sacar en Harley Quinn, que se ve que no habían recibido el memorandum. Luego asomó por The Flash o un especial de Stargirl, poca cosa pero ya es algo para un personaje que se supone muerto. En fin, quizá algún día lo expliquen. Total, con tanto cambio de continuidad.
Sea como sea en ese cómic de 2017 de Orlando y Bryne (Steve y Stephen) tendríamos un nuevo Ray que pasaría a unirse a la siguiente encarnación de la JLA. Junto con otros personajes clásicos como Atom, Vixen, Killer Frost o Lobo… En fin, 2017. Y por allí estaría hasta el número 29 en 2018 -aunque le serviría para encontrar novio: Xenos– y luego… pues apariciones esporádicas, ya sabéis.
De momento sabemos que aparecerá una vez al año en el DC Pride de turno pero aún no le han dado ni serie propia, ni mini, ni formar parte de unos Freedom Fighters, ni nada. Aunque quizá lo más divertido fue cuando decidieron decir que Apollo -sí, el de Midnighter– era en realidad el The Ray de su tierra. En DC llevan algunas cosas de manera regulera, ya os digo.
Pero visto lo visto, y con un personaje que lleva ya más de 85 años de vida es de suponer que antes o después se acordarán de él. Aunque sea solo para renovar los derechos del nombre.
06) Razor’s Edge: Warblade (2004—2005)

Vale, es cierto que la primera aparición de Warblade fue en el WildCATs 1 de Cho y Lee, mucho antes de que en 1998 DC comprara Wildstorm y Alan Moore le metiera un Glycon en el bolsillo a Lee. También es cierto que si primera miniserie, Warblade: Endangered Species, tuvo lugar en 1995. PERO.
The Razor’s Edge: Warblade es ya de 2004. ¡Puro DC! Incluyendo la decisión de poner a John Ridley -que venía de ejercer de guionista de cine con Three Kings– a sacar una historia dibujada por Simon Bisley. Es difícil saber si pensaban que estaban haciendo el guión en serio. Porque toda la mini es lo que te esperarías de un cómic hecho por un par de adolescentes.

No os voy a contar mucho más porque para qué, si entre contar las escenas de sexo con una señorita cañón que lleva puesta medias de rejilla y las escenas de violencia, miembros amputados y ponerse profundos e intensos con cosas como… los miembros amputados… lo cierto es que hay más que suficiente.

Lo que supongo que explica que el proyecto según el cuál iban a ir saliendo distintos Razor’s Edge se quedara parado en este de Warblade. A veces el mercado es así.
En cuanto a Warblade, cuando DC decidió asimilar Wildstorm definitivamente acabó dentro del New 52 como uno de los villanos de Ravagers. Así que ya veis, siempre se puede ir a peor.
07) Real Fact Comics (1946—1949)

Efectivamente, ya en los años cuarenta había gente sacando dinero de los ‘facts‘. Al principio empezaron más tranquilos con historias como la de un torero de Brooklyn, pero según pasaron los números fueron viendo que aquello daba para lo que daba. Y no tuvieron problema en inventarse historias y decir que era una ‘anticipación de lo que va a pasar’ como ‘el primer humano en pisar Marte’. Por supuesto no fue la única historia que se inventaron

pero el caso es que para el número 21 parecía que por mucho hecho sensacional y personaje histórico aquello no daba para más y decidieron cerrarlo.
08) Red Circle (2009)




En 2009 Archie Comics llegó a un acuerdo con DC. El acuerdo era por la línea superheróica Red Circle, para que en DC vieran a ver si podían hacer algo con ella. Estos especiales se suponía que eran el punto de partida de un universo propio. En realidad sirvieron para ver cómo iban las cosas y demostrar que Inferno no tenía tirón alguno, que Hangman lo tenía pero poquito, y así solo The Web y The Shield tuvieron serie propia. En 2010 lo repetirían a ver con Mighty Crusaders y, al final, solo The Shield hizo un par de apariciones en el Universo DC. Y ya, porque total para qué más.
09) Red Herring (2009—2010)

Los cómics indies con todas esas cosas de siempre (humor, misterio, aliens) tuvieron un momento en los dos miles en los que podría haber pasado cualquier cosa. Pero, claro, cuando ves que esta vez a Tischman y Bond no se le ha unido Chaykin es cuando empiezas a sospechar que alguien ha tenido que ponerse a corregir cosas deprisa y corriendo.
10) Red Menace (2007)

¿Cómo acaba un cómic teniendo tres guionistas? Supongo que así. Jerry Ordway es el único dibujante pero para guionizar hacen falta Danny Bilson, Paul DeMeo y Adam Brody. Por si alguien no estaba al tanto, Bilson y DeMeo fueron showrunners de The Flash… la de los noventa. Y fuera de algunos cómics del velocista esto es lo único que guionizó para DC. Brody solo guionizaría esto… porque era un actor. Conocido sobre todo por The O.C., pero había hecho una aparición en Smallville y acabaría saliendo en Shazam como la versión superheróica de Freddy Freeman. Incluso lograría ser Flash… en la nunca rodada Justice League: Mortal de George Miller.
Así que si pensáis que esto fue un pitch para una película o serie que acabó convertido en cómic… muy probablemente sea cierto. Aunque tiene el encanto de partir de un punto bastante común –mcarthysmo contra los vigilantes superheróicos- y lograr llevarlo ‘un poco’ por otro lado. No solo evitando caer en el anticomunismo habitual de estas cosas sino acercándolo más a un asunto de gangsters que a una historia de persecuciones políticas. Pero quizá el asunto es ese, que también se podía publicar una obra pequeña y simpática como esta.
11) Red Thorn (2016—2017)

A veces uno ve las ruedas girar. No las de la historia, las de los ejecutivos que aprobaron la historia. Porque esta Red Thorn de David Baillie y Meghan Hetrick tenía tantas ganas de ser ‘el nuevo’ que el batiburrillo de mitología, leyendas, cuentos y señores del mundo más o menos normal de los escoceses queda clarísimamente a medias dentro de un primer tomo recopilatorio que, en realidad, es casi un segundo. Para el seis tienes un mini-final, para el 13 tienes el segundo -para eso han metido relleno por medio- en una historia que, como mucho, acaba de empezar a desarrollarse.
Pero en esto, como en todo, la gente tiene que acompañar. No solo en el hype de los autores de la casa y los medios afines, también los lectores tienes que querer seguir leyendo y, más aún, seguir pagando. Y cuando no pasa, como es el caso, te encuentras con uno de esos cierres de ‘el autor quería que esto fuera una septalogía pero paró tras el segundo libro’ como este. Lo que, supongo, es algún tipo de lección para… alguien.
Probablemente para David Baillie, que acabaría volviendo al 2000 AD del que había salido para seguir haciendo cómics allí y no probar más en ningún otro sello estadounidense, porque a veces el mundo de los cómics USA tiene su propia escala de peligro.
12) Red Tornado (1985) (2009—2010)

Empecemos por el principio, que va a ser lo que lleve más tiempo. En 1939 se publica All-American Comic, una de esas revistas de cómic con tantos personajes e historietas que incluso llevaban una sección que en lugar de a color iba a bitono rojizo. Seguro que las recordáis. Pero, sea como sea, uno de esos personajes era Scribbly de Sheldon Mayer. Uno de esos chavales metido -o metiéndose- en problemas que para el número 3 presentaba a Ma’ Hunkel, una secundaria humorística y bastante brutota. Para el número 11 las historietas humorísticas iban dejando paso a las más aventureras, para el 16 (en 1940 ya) presentaba a un nuevo héroe: Green Lantern. Estaba claro que había un giro en los vientos editoriales. Así que no fue tan extraño ver que en el número 20 las historias que ocupaban antes media página y que ahora ocupaban cuatro y ponían a los chavales contra unos malvados gangsters, aunque todavía de manera humorística. y para el final de la entrega llegaba la sorpresa:

En el siguiente número le ponían nombre:

y con ese estilo humorístico, casi propio de Popeye, a partir del número 23 la serie pasaría a llamarse Scribbly and the Red Tornado y permanecería en el cómic hasta el número 59 de 1944. Ma’ Hunkel volvería a ser part del universo DC en 2004, cuando -tras varias menciones en estatuas y fotos- aparece en el JSA 55 como Papá Noel y se queda como… ahm… ¿gobernanta? de los cuarteles de la JSA.

Algo que se repetiría en la serie de 2007.
Ma’ volvería a aparecer después de todo el follón del New 52 solo un par de veces, en Harley Quinn Road Trip Special, Stargirl Spring Break Special o mencionada en la JSA. Así que supongo que es cuestión de tiempo que regrese. Pero ella, no Red Tornado. Porque a veces la historia tiene estos vericuetos. Es decir…
En 1968 Julius Schwartz le sugirió a Gardner Fox traer de vuelta a Red Tornado… Sería en el número 64 de Justice League of America. Pero tendría un giro.

Porque claramente no era Red Tornado sino UN Red Tornado. Como bien explicaban los propios héroes.

Que, por cierto, eran bastante más gilipollas en los sesenta de lo que habían sido en los cuarenta. Pero ese es otro tema.
Al final resulta ser un androide de T.O. Morrow programado con las memorias de Ma’ Hunkel. ¿Que de dónde las sacó Morrow? Mira, no preguntéis muy fuerte. El asunto es que era el Morrow de Tierra Uno haciendo la prueba en Tierra Dos antes de ir a por la JLA. Por suerte Red Tornado va también de una tierra a la otra. Con estas va yendo de uno a otro mundo dentro del famoso ‘alguna aparición aquí y allá’, hasta que -en teoría- muere en una explosión en 1972.
Que dura un año, claro. En teoría la explosión le mandó al otro universo. o algo. Y, de paso, le permitió un rediseño, que para eso siempre hay tiempo. Precisamente uno de los intentos de Red Tornado de volver a Tierra 2 acabaría con el descubrimiento de Tierra-X y los Freedom Fighters.
Las aventuras deRed Tornado, generalmente con la JLA, además de ir unidas a sucesivos destrozos de uno y otro estilo de su cuerpo robótico, van también mostrando una ‘humanización’ progresiva hasta el punto de usar el nombre John Smith y trabajar como maestro, e incluso encontrar novia. Pero no como el John Smith histórico, con una mayor de edad, una mujer, Kathy Sutton. Para 1980 ha acabado teniendo incluso una hija adoptiva, Traya, blablalba. Y para 1985 tiene, finalmente, su primera mini.
Busiek siendo Busiek se dedica el primer número a contextualizar, hacer repaso y poner al día de la continuidad -de aquel momento- del personaje (aunque se salta lo del Tornado Champion de Rann y, mira, nosotros también así que empate), a la vez que presenta batallas y todo el resto de historias. Hasta llegar al villano, El Constructo. Una especie de Mente Informática Maestra. La aventura tiene todo el sabor clásico y amable esperable en Busiek, un cómic encantador… que llega justo antes de las Crisis Infinitas.

Sí, la de la portada del principio. Una miniserie de 4 números con Busiek guionizando e Infantino dibujando.
Tras ellas Red Tornado pasa a ser un elemental de aire encerrado dentro de un androide creado por el Profesor Ivo. Hasta cierto punto se convierte en un defensor de la ecología, y alguien al que la polución del aire daña. No sé si recordaréis lo de Primal Force de la P, pero si no tampoco os voy a hacer recordarlo. Después de eso volvemos al periodo de ‘aquí y allá’ hasta que en Young Justice empieza a servir como consejero de los chavales. Y, de paso, regresar con su mujer y su hija adoptiva, aunque poco a poco.
Durante 52 es destruido… otra vez… Pero para One Year Later regresa… como humano. Un plan de Felix Faust que está por medio de su regreso a laJLA. De ahí pasa a habitar el ordenador central mientras le reparan el cuerpo y, de paso, a pedirle matrimonio a su novia. Que acepta. Explícaselo tú al cura. Bueno, ¿quién casa a un androide? ¿Linus Torvalds? Tanto da, porque tras la boda llegó, por algún motivo, la decisión de darle otra oportunidad con otra miniserie.

En 2009 alguien pensó que era buena idea darle una serie propia. Una en la que buscaría a su familia. Su familia… robótica. Porque resulta que había un Red Torpedo, y un Red Volcano. Y cada uno iba con un elemento. El de Volcano era la tierra. Sí, ya. Pero es que hay un Red Inferno. Que es un adolescente… Mira, yo qué sé en qué estaban pensando. Y aunque Ivo fue la causa de Red Tornado aseguran que el cuerpo lo creó Morrow, así que le buscan para el lío este. La mini no daba para mucho -podía haber sido un one shot-, y tampoco es que fueran a aparecer mucho más. Salieron en un número de la JLA y… casi que ya está porque solo se volvieron a acordar un par de veces de Red Volcano, que para eso era el mano.
Porque, claro, lo que pasó a continuación es que, una vez más, llegó el New 52.
Red Tornado aparece durante los New 52 dentro de Red Hood and the Outlaws. De nuevo el creador es Morrow, de nuevo el nombre viene tras el de Ma’ Hunkel, colabora con la JLA, blablabla, y acaba hecho otra vez piezas, como de costumbre. En un momento determinado le vuelven a montar y por ahí sigue hasta la siguiente.
En el post-52 Tornado aparece como un aliado de Carter Hall y los Challengers of the Unknown, en mitad de todo el follón del Dark Multiverse. Luego le van pasando por la JLA, por Heroes in Crisis, por Doomsday Clock, por la nueva encarnación de Young Justice -incluyendo a Teen Lantern (sic)- y luego lo de siempre, le matan, le des matan, blablabla. En la siguiente versión, esto de Infinite Frontier, le meten dentro de One-Star Squadron. Ya recordaréis cómo iba aquello. Claro que también alguien pensó que lo mejor para un especial San Valentín era hacer que se separara de su mujer, que esta se fuera con Will Magnus y que Magnus le creara una IA para Tornado. De verdad que a veces me pregunto qué tienen en la cabeza en DC. Durante Dawn of DC parece que le matan otra vez y para All-In le han metido como ordenador en la Watchtower de la JLA. Otra vez.

Y en esas están ahora. Habrá que ver si (cuando) le vuelven a dar una serie, a meterla en otra, o qué. Y si hay suerte y alguien se acuerda de que tenía una mujer y una hija. Aunque visto el cacao general que tienen en DC casi me conformo con que no las maten.
13) Refrigerator Full of Heads (2021—2022)

Este es uno de esos cómics de la colección apadrinada por Joe Hill que se supone que son de terror pero que no tienen mucho más en realidad -bueno, este quizá tenga un tiburón que hace CHOMP-. ¿Y por qué os lo he traído aquí entonces? Pues para que veáis que en DC supieron evolucionar con los tiempos y para el post-2020 ya no solo de novias tenían los refrigeradores llenos.
14) Reign in Hell (2008—2009)

De vez en cuando a las dos grandes -más en DC que en Marvel, es cierto- les toca hacer la línea argumental «Batalla por el control del Infierno». Si hay suerte es como miniserie, si no… es como evento. Aquí toco como mini pero ‘con ramificaciones’.
Y, ya puestos, con un complemento de Dr. Occult.
Por supuesto si vas a hacer esto de Giffen aquí nada mejor que buscar a un dibujante super-recargado como Tom Derenick y poner a Sienkiewicz a entintarle. Total ya.
¿Que cómo es posible que una de las figuras centrales de esto acabe siendo Lobo? Supongo que la culpa es de Giffen.
La cosa termina con un par de muertes, fundamentalmente la de Neron, Sargon y Lord Satanus. Todos los cuales están vivos ahora mismo, claro. También dejaba a Etrigan libre de demonios, que ya no lo está… pero ellos mismos reconocían que no iba a durar mucho… A Black Alice rechazando sus poderes…. que duró un rato. Y al relativamente reciente Ibis the Invincible decidiendo dejar la cosa superheróica. No es que le importe mucho a nadie, pero ya ha reaparecido también. (Y sigue sin importarle a nadie).
¿Qué podemos decir? Los eventos que van a cambiarlo todo tienen estas cosas.
15) Reign of the Zodiac (2003—2004)

A veces en DC permiten también estas cosas, una obra de fantasía en su corte más o menos tradicional escrita por Keith Giffen y con dibujos de Colleen Doran. Lo suficiente como para que uno se pregunte los tratos que Giffen hace cuando renueva sus contratos. Pero al menos le da algo de variedad a la editorial.
16) Relative Heroes (2000)

Uno podría pensar que este es uno de esos cómics de ‘superhéroes pero humorístico pero dentro de continuidad solo lo justo’ que a veces creo que si las editoriales de cómics de supes no hicieran de cuando en cuando se extinguirían.
Pero no es eso, en realidad es de la subsección ‘adolescentes perdidos con poderes deciden huir’. Uno pensaría que podría ser la respuesta de DC a Runaways… si no fuera porque aún faltaban tres años para que debutaran. Y, con eso y todo, hay un algo de esa serie mezclada con Power Pack. Serán los taquiones, que lo enturbian todo.
Con guiones de Devin Grayson en este caso y con Yvel Guichet dibujando de una manera muy dosmilera. Sobre todo para ser del año 2000. En una historia que incluye a un descendiente de Invisible Hood -que decide llamarse Blindside– y con un personaje queer de manera… no exactamente discreta pero está claro que en los 2000 las cosas se manejaban de otra manera.
La serie duraría sus seis números, Greyson los sacaría en un número de Batman Chronicles y Peter David los aprovecharía en 2002 para tres de Young Justice… y ya está. Es una lástima pero, bueno, es DC. Quién sabe si no se acordarán de ellos en algún momento. Con un poco de suerte no será para matarlos.
17) Represent! (2020—2021)

No sé si hemos mencionado ya que en DC la Diversidad es algo que les gusta. Pero un poco desde lejos. No llega al nivel Mazagatos pero hay veces en las que tienen ideas… particulares. Una de esas fue sacar esta antología digital.
Represent! buscaba aumentar y mejorar la diversidad y darle una oportunidad a autores ‘diversos‘ de debutar o hacer CV en el cómic. La iniciativa comenzó con Christian Cooper, editor y escritor de Marvel que además de ser gay y negro tuvo un enfrentamiento en 2020 con una mujer blanca que se puso a decirle que iba a llamar a la policía porque había un afroamericano que amenazaba su vida. Él estaba en el parque… observando aves. Que es una amenaza a cualquier vida, obviamente. La grabación del asunto -y la comprobación de que ella llamó a la policía para denunciarle- se hizo viral. Y eso sirvió para que la editorial de cómics le contactada para un cómic y también para ponerle de cabeza de cartel de esta iniciativa. De ahí lo de It’s a Bird del primer número.
¿Que cómo fue en DC y no en Marvel teniendo en cuenta que era para ellos para los que había trabajado con Ghost Rider, Werewolf by Night, Vengeance, Darkhold, Excalibur o editando Swimsuits entre otros? Bueno, supongo que habría que preguntarle al jefe de Marvel: Akira Yoshida.
En cualquier caso fueron 14 cómics digitales con mayoría de representación afroamericana que al menos sirve para recordar que en algún momento alguien en DC pensó en intentar hacer algo un poco distinto.
18) Resurrection Man (1997—1999)(2011—2012) /Resurrection Man: Quantum Karma (2025)

Vamos con ello, que ya terminamos.
En 1997 Andy Lanning y Dan Abnett, con Jackson Guice a los dibujos, lanzan el primer número de Resurrection Man. Un personaje que, digamos, estaba al margen del asunto de héroes y villanos, aunque ayudara al bando del bien. Su giro era que no podía ser matado. Moría, sí, pero volvía a… digamos que recomponerse. Y con cada resurrección tenía, además, un poder extra -que era diferente cada vez y que perdía al morir… es el ciiiclo sin fiiin– además de que no siempre ‘regresaba’ igual. Esa ‘regeneración’ le podía hacer volver como un esqueleto, una sombra o como una mujer. Aunque de momento no como un pelirrojo.
La idea original salía de haber intentado montar una serie para los Great Lakes Avengers, querían darle algo más a Mr. Immortal. El juego este de ‘inmortalidad + un poder’. Pero la serie no salió, ellos pasaron a trabajar con DC y, bueno, reciclar es una parte importante del trabajo creativo.
El personaje era presentado, además, como un amnésico, que así es más fácil todo. Y su renuencia facilitaba que no se pusiera un traje ni se mezclara con otros héroes. (Bueno… tuvo un crossover con Supergirl porque estas cosas son inevitables. Y en cuanto al traje y lo de los héroes… a veces los guionistas proponen y los jefes disponen. Y de lo de los Forgotten Heroes ya hemos hablado.). Su idea es que fuera recorriendo américa y teniendo aventuras. Eso facilita, además, que sea perseguido por una organizaciones misteriosa, su jefe y un par de cazadoras a su servicio conocidas como las Body Doubles –y de las que ya hemos hablado un poco, claro-. El asunto es que la serie se convirtió en un Éxito de Culto. Es decir, la gente hablaba de ello pero no lo compraban. Así que acabó en el número 27 (o en el 28 si contamos también el especial Un Millón entre el 18 y el 19).
Tras esto pasó al clásico ‘de vez en cuando’.
Y entonces, una vez más, llegaron los New 52.
Alguien pensó que un buen título para ese relanzamiento era, precisamente, Resurrection Man.

Y allí que fueron de nuevo, esta vez con Dagnino a los dibujos.
Por supuesto en lugar de continuar aquella serie lo que decidieron fue pedir un reboot, que consistió en hacer una cosa parecida a la anterior pero esta vez meter a un ángel por medio. Lo cierto es que es una obra de mucho mérito. Porque parece mentira que después de tantos años y con los creadores originales los pocos cambios que hagan sean para peor todos. (Incluyendo el meterle en un crossover con Suicide Squad). Pero, claro, alguna característica general tenían que tener los New 52. Aunque una cosa hay que reconocerle, no tanto el decidir en los últimos números cambiar al dibujante por Jesús Saiz y Javier Pina como por cancelarlo en el número 13 que iría en realidad con el número…

…sí, el 0. En el que, además, dejan para el final a Ramón Bachs.
Y como las cosas siempre dan vueltas… resulta que en 2025 tuvimos…

Una mini dentro de Black Label, nada menos. Pero est vez a los mandos estarían Ram V (Ramnarayan Venkatesan) y Anand RK (Anand Radhakrishnan). Eso sí, se volverían a acordar de los creadores porque Jackson Guice dibujaría la página de recapitulación de cada uno de sus seis números (En uno de sus últimos trabajos, hasta el punto de que el último número -y, de paso, la mini entera- sería dedicado a su memoria).
Esta vez la historia sería diferente -menos mal-, un poco más filosófica -uh…- y con un dibujo… distinto. Muy apropiado para la… historia… cósmico-filosófica en la que se convertiría el cómic. Qué puedo decir, a veces tienen que recordarnos que esta es… la rueda de la vida.
Hasta aquí para esta letra! Bueno, para la Q ya veis que ha sido relativamente rápida -pese a The Question– mientras que el inicio de la R nos ha tenido más entretenidos, con muchas vueltas (no siempre sobre lo mismo). Pero el mes que viene habrá más, aunque será en Marvel. Que también tiene R por delante -ya veremos durante cuánto tiempo-. Mientras tanto podéis ir pensando en las cosas que DC tiene preparadas para nosotros en el siguiente tramo de la R. Y ya os podemos ir adelantando que van a ser unos cómics…

RECALCITRANTES!













































































































































































































































































![Portada de Powerhouse Pepper Comics en la que vemos al protagonista, un tipo con un jersey a rayas negras y rojas y pantalones azules de cuadros, está sujetando a un tipo, agarrado por el cuello y como si fuera a retorcerlo, como en un dibujo animado de la época. A la derecha leemos: Now shooting. Claude Honeysuckle in "Torn limb from limb". El protagonista dice: ...And now, McSnead, do i get the LEAD?
El director responde:
[insultos]Follow your script, drip... not the title...! [insultos]
Ah, también hay una rubia con corazones alrededor de la cabeza.](https://blog.adlo.es/wp-content/uploads/2025/11/890027-pepper_1.jpg)


















































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































