La muerte de Paul

He sido comprador de Spider-man desde el año 2002 hasta el año 2010. Durante casi una década compré mes a mes, en muchos casos con absoluto desdén, la colección arácnida dirigida primero por JMS en la cabecera principal, y luego por la endeble alineación de talentos dispares que tomaron los mandos durante la etapa de Brand New Day. La inconsistencia de esta última me hizo abandonar, y pasé algún tiempo sin comprar los tebeos. Eso es mucho decir sobre su inconsistencia, dado que mis tiempos de lector (y comprador ocasional) del trepamuros se remontan a la segunda mitad de los 90. No obstante, no podría decirse que dejara de leerlos. Con la etapa de Dan Slott ya afianzada decidí darle otra oportunidad al cómic impreso, regresando para Superior Spider-man hasta la práctica totalidad de la etapa del guionista. Después seguí leyendo, y comprando, la etapa de Nick Spencer, que disfruté enormemente hasta prácticamente 2021. Fue el siguiente paso dado por Marvel, con la insulsa idea de Spider-man Beyond, donde volví a darme de baja del tebeo. Pero no de la lectura, seguí leyendo durante meses en mi suscripción de Marvel Unlimited hasta que, más o menos a la mitad de Beyond, el tedio de pudo.

Y desde entonces, hace ya 4 años, no he vuelto a leer un solo tebeo de Spiderman. Desde que aprendí a leer en el verano de 1995 no había estado tanto tiempo seguir sin leer un número actual de la colección principal de Spider-man. Creo que eso es decir bastante sobre mi opinión sobre el estado de la franquicia arácnida en su momento actual. Después de casi 25 años, Marvel logró desgastar a un fanático que ha vivido con cierto regocijo los considerados como los peores momentos editoriales del personaje.

Pero esto también influye en mi completo desprecio por la comunidad de haters de Paul Rabin. Nadie con un conocimiento aceptable de la historia de Spider-man y de su lore podría enfadarse tanto por un personaje tan apropiado como inocuo, con un tío que solo es… un nuevo novio para MJ. Un personaje que no pretende ser un remplazo de ningún otro personaje popular, como hemos tenido muchos a lo largo de la historia de Marvel, ni ser un caramelito para el público, como hemos tenido otros tantos. Un personaje creado para provocar un poco de drama y de salsa a la insípida relación post-BND entre Peter y MJ. ¿He leído algún cómic en el que salga Paul? Os mentiría si os dijera que sí. No lo he hecho. No me interesa. Pero él no tiene en absoluto nada que ver con ello.

¿A qué viene esto? A que, SPOILERS, supongo, Paul ha muerto. Ha sido asesinado por el villano Torment en el mundo de los cómics y por el guionista Al Ewing en el mundo real, en una forma de dar algo de empaque al enésimo villano misterioso y muy violento al que se enfrenta Spidey en los últimos tiempos. Un tropo que se remonta a los tiempos del Duende y el Comepecados en los 80 pero que se volvió incómodamente popular en los 90, donde cada misterioso enemigo acechante era sustituido por un nuevo misterioso enemigo acechante. Y ahora ha vuelto, tras la etapa de Slott, en sucesivas encarnaciones que, como todo lo que están haciendo con Spider-man desde hace mucho, huele a refrito, sabe a refrito y anda como un refrito.

La celebración por cierta parte increíblemente tóxica y un tanto patética del fandom viene a recordarnos que hay pocos lugares con menor cabida para la madurez emocional que en un reddit de lectores de Amazing Spider-man, pero también que actualmente la tendencia parecer ser darle al público rancio todo lo que quiere en una vana esperanza de que les guste lo que siempre han dicho desear. Y casi nunca es así, porque en realidad los fans no saben lo que quieren. Solo saben lo que no quieren: absolutamente nada que sea mínimamente diferente.

La muerte de Paul es una nueva victoria, ficticia o real en función de las motivaciones que puedas creer que Ewing ha utilizado para venderle esta decisión a Marvel, para lo peor de un colectivo de fans realmente tóxico, alineado a la derecha y en el ala más explícitamente misógina del espectro. Es un triste recordatorio de que en esta Marvel que aún se jacta de liberal, inclusiva y diversa, cada vez son menos las cabeceras regulares con personajes o equipos femeninos, cada vez más retroceden los mensajes políticamente relevantes en beneficio de una ligereza vacua y neutral que se niega a afrontar la realidad porque los inversores y una pequeña pero ruidosa parte del fandom están en su época MAGA. La muerte de Paul, un emblema del lamentable estado de la franquicia arácnida, no es un camino en la dirección correcta sino un nuevo viraje a lo que llevamos años recibiendo: correcciones minuciosas a un canon histórico que nunca fue tal.

Qué aburrido es todo últimamente. No tanto como la segunda temporada del Daredevil de Disney +, pero casi. Y es por esto que he decidido que una vez al mes, empezando este mes de abril, voy a dedicar uno de mis miércoles a simplemente hablar de un tebeo de Spider-man que me encante. A uno que realmente me guste. Voy a hablar de lo que me hizo enamorarme del personaje, de las cosas que más me han marcado y también de las muchas, muchas rupturas con el statu quo editorial que han hecho de muchas de las etapas arácnidas grandes hitos del universo Marvel.

La semana que viene empezamos con una. Y os reto en los comentarios a adivinar qué número de Amazing Spider-man va a ser.

4 comentarios en «La muerte de Paul»

  1. Y por supuesto tenemos a Carlos Gómez celebrando en Instagram y alimentando aún a toda esta comunidad.

    Respecto al número, claramente vas a hablar de Ultimate Spider-Man #1 de Bendis y Bagley, tu guionista y dibujante favoritos del arácnido 🫣

  2. Pues yo digo Amazing Spiderman 229-230, porque mola, me flipó de pequeño y porque buscando el número que es he visto que los han sacado en un tomo con nosequé mas por 27 pavos, sinónimo de calidad.

  3. El mismo nombre que Paul McCartney y un apellido judío. Sospechoso, tomamos nota.
    Y diga «detractores», hombre, que es una palabra muy bonita; no es bueno pedir prestado en esta economía.

    1. Muy buen artículo. Yo tampoco conozco a Paul pero el odio visto me ha parecido desmedido. Una pena que el mundo de los fans esté atravesado también por esta ola de ultraderecha intransigente, lgtbiq+foba, machista, misógina, racista y penosa. Muy a favor de esos artículos contándonos lo que te ha gustado.

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