París bien vale una firma

Trato de entenderlo. Comienza el buen tiempo, apetece salir, se hacen ferias al aire libre, se acerca Sant Jordi, el público tiene ganas, el mercado lo necesita…

Mejor comienzo por el principio. Un año más es por casualidad que me entero de que se celebran en fechas próximas unas jornadas de cómic en mi localidad.

Debo reconocer que al menos la noticia ha aparecido a la vez en varios medios locales, cuando se han puesto las pilas lo han hecho bien. El cuerpo de la noticia es la misma en todos los medios, extraída de la nota de prensa, al igual que la foto de la presentación.

Conviene por eso recordar al personal encargado de difusión el que antes de liberar una nota debe comprobarse todo. Los números romanos los debería dominar tanto la gente de ciencias como la de letras. Pero el lugar y la fecha son los correctos, la gente llegará. Nos congratularemos de tener una editorial de cómics de autores nacionales establecida en la provincia y que además se atreve a sacar grapas, veremos qué nos traen esta vez Azagra y Revuelta, experimentaremos las nuevas estrategias de aproximación y venta de Grafito Editorial cuando te acercas a su stand. Lo habitual, uno se siente cómodo con esta repetición de patrones. Pero en esta edición hay un hecho diferencial. Estamos en 2024 e Ibáñez acaba de sacar un álbum.

A algunos nos costará a partir de ahora saber donde y cuando tocan los siguientes Juegos o grandes eventos futboleros sin este recordatorio. Y más que le costará a las editoriales, y a las librerías, y… Ya es meritorio que por parte de la familia del autor o de la editorial no se animasen a continuar de alguna manera, quizá tirando del oficio de asistentes previos, pero ya se sabe que el mérito estaba en los guiones, y en eso…yo, por si acaso, ya tenía en la libreta de temas posibles el título «Va la IA y se pone al día«. Supongo que con un bagaje de 65 años de aventuras acumuladas tirarán de inventiva con formatos y recopilaciones para todos los gustos con ese material y su mercado apenas lo notará. La risa es universal y la obra de Ibáñez abarca una generación completa. Siempre habrá alguien que descubrirá aquello por primera vez. A la editorial siempre le saldrá a cuenta.

Otra cuestión es qué harán en este tipo de eventos. Y en el caso que nos ocupa…

…preveo algún que otro infante decepcionado con el dibujito.

3 comentarios en «París bien vale una firma»

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