Todo es adaptarse.

¿Qué semana, eh? No solo empieza con la resaca de haber visto adaptado un cómic a los servicios de streaming sino que acaba creando la resaca de haber visto adaptado un cómic a los servicios de streaming. Claro que la anterior tuvo la resaca de haber adaptado unos personajes de cómic a animación y esta terminaba con la adaptación de una novela japonesa en la que han decidido que la mayoría de personajes no sean asiáticos. Se ve que Scarlett Johansson estaba ocupada en otra cosa. ¿Que esto último es un cómic? Pues porque Akira Yoshida aún no se ha puesto a ello.

Por supuesto, podría seguir hablando de Prey y de cómo consolida una idea que ya nos ha ido dejando caer Red, Baymax y las propias Paper Girls: «Si sangra, puede matarlo».

Así que vayamos a The Sandman, que ya sé que es de lo que todos queréis que escriba. Os voy a dar el gusto. Hablando, además, de la adaptación en sí. Mi primera idea era recomendaros que os leyérais un libro sobre el tema de las adaptaciones y las broncas arriba y abajo con ellas: Tales from Development Hell de David Hughes, pero pasan dos cosas. La primera y más importante, que el propio autor del libro colgó el capítulo correspondiente en su blog para que lo pueda leer quien quiera. Y segundo, que no sé yo eso de recomendar libros. Parece que leer no gusta mucho, es más fácil llamar ‘amarillento’ a algo sin habérselo leído. Hacer un Angosto, vaya.

Así que, en su lugar, voy a hacer un resumen general. Yo os recomiendo mucho más que le déis al enlace y pidáis a google translator que os diga lo que pone. No es tan bueno como Altavista pero logra que no lo ovidemos. Por lo demás os resumo el asunto.

El artículo empieza diciendo algo así como que The Sandman dió respetabilidad al género y ganó premios y robaba de muchas partes, perdón, tenía muchas tradiciones que continuaba, poco menos que inventó la Novela Gráfica en su variedad de 24 páginas, porque esto es como el Fandom, regularmente alguien lo crea. Y luego demuestra cómo son los periodistas hablando de que Warner se hizo con el control de DC. Que es algo de ya sabemos que es falso por lo de Kinney y tal. Pero bueno, periodistas.

Lo importante es que nos ponemos con las historias de la adaptación, primero con Elliott y Rossio (Aladdin, Men in Black y varias películas más hasta llegar a The Lone Ranger) que aseguraron que les echaron, pese a que el guión le había parecido bien a Gaiman, porque el productor quería que a Sueño le atraparan unos adolescentes de farra haciendo una sesión mágica. Por lo visto estos guionistas se creían mejor que Ghoulies.

Entonces llegó Roger Avary, que tenía a su favor conocer a Tarantino y en su contra aún no tenía la historia de Glitterati, y el proyecto se puso otra vez en marcha con ellos. Por supuesto adapta los dos primeros arcos, saca a El Corintio como gran villano y hay una trama romántica o algo con una Rose. Quien, de hecho, acaba teniendo dos. Platónicas, claro.

El problema es que estos guionistas tenían más cosas que hacer así que viendo que no terminaba pasaron a la siguiente y dejaron solo a Avary que, al fin y al cabo, conocía a Tarantino. Así que se puso a adaptarlo. ¿Cómo? Bueno, ahora El Corintio era el padre de Rose. Y salía la casa de Madonna. Pese a lo cuál no se entendía con el productor, porque el productor quería a Sandman ‘con mayas y capa golpeando a El Corintio’ como era el modelo del momento. ¿Que qué momento? 1997. Nunca fue fructífera la relación de los superhéroes y el cine.

Si os estáis preguntando quién era ese productor… Jon Peters. ¿El de la araña mecánica de Wild Wild West (1999)? Ese. Eh, no os riáis, sus últimos cre´ditos son Superman Returns (2006), Man of Steel (2013) y A Star Is Born (2018).

Según Avary lo que Peters quería era un nuevo Batman. Que en 1997 era Batman y Robin. Pero Batman con pezoneras encaja perfectamente en una versión de The Sandman que siguiera lo que Poppy Z. Brite o Clive Barker hubieran podido imaginar.

Pero bueno, que se tratjeron a otra persona. A William Farmer, porque les había gustado su guión para lo que acabaría siendo Jonah Hex. Que deja claro que considera que el problema de los cómics es que no tienen una estructura clara de tres partes -risas- y sigue diciendo que lo que querían en realidad era crear toda una franquicia alrededor de The Sandman. Con la película del mismo nombre en el centro. Supongo que estarían pensando ya en la posibilidad de una película para Madame Web.

Solo que Farmer -que, inexplicablemente, no tuvo una gran carrera en Hollywood siguiendo el estreno de Hex– se encontró con que él hacía lo que le pidieran, pero lo que le pedían eran cosas como que el cambio de milenio tuviera una importancia crucial, y que hubiera una escena en una rave.

El resumen de lo que se filtró es bastante inenarrable pero muy divertido, os animo a que vayáis a leerlo a la página original, pero os resumiré que saquean cosas de Terminator 1 y 2, que ahora El Corintio es el hermano de Sueño, y que la pelea entre los dos es porque el tercero de los hermanos, Lucifer, hizo una apuesta con el primero.

Por algún motivo cuando llamaron a Gaiman a preguntarle su opinión se pasó quince minutos gritándoles cosas.

Artistas.

Por suerte el guión -una versión de él- fue filtrado a una web y vilipendiado tan fuerte que uno pensaría que qué suerte tuvo Gaiman de que alguien filtrara ese guión de acceso restrictivo a internete. Sí. Una fortuna.

Así que se paró todo. Otra vez.

Incluso hubo rumores de que Gaiman se iba a llevar el material a algún sitio distinto de Warner. Algo que el propio Gaiman negó asegurando que era ridícula la idea siquiera de que la adaptación de Gaiman no fuera para Warner.

El siguiente en pasar por la picadora de guiones fue, ya en los ’00s, David J. Schow. Autor de splatterpunk -al fin y al cabo el horror es una parte importante del cómic, al menos en sus primeros números, y no podría ser algo que se dejara de lado con facilidad al adaptarlo- así que traer a Schow, que venía de adaptar The Crow. Que por lo visto era más importante que su guión para Critters 3, el arte nunca es comprendido. Por supuesto todo esto fue mucho antes de que hiciera guiones como el de The Texas Chainsaw Massacre: The Beginning. Pero eso es otro tema, centrémonos en este.

Su idea fue hacer algo que no fuera una historia de orígenes. Para lo cual decidió centrarse en cuatro personajes: Sueño, Muerte, El Corintio y Grace. Grace es un personaje que se había inventado él y que sería hija de la Rachel del cómic además de una descendiente sangínea de El Corintio. De paso mostraría las posibilidades de The Sandman llevándole a una aventura para recuperar sus tres posesiones. Lo cierto es que para no ser una historia de Origen daba la sensación de serlo.

Por supuesto se metió por medio Peters. Quería que The Sandman tuviera una trama romántica, que El Corintio fuera más fuerte y poderoso que él y que secuestrara a la chica.

Mientras, Gaiman se desesperaba y decía que ojalá lo convirtieran en una serie de televisión. Y que lo último que sabía es que le habían preguntado si The Sandman tenía un gran villano central como en Harry Potter y en El Señor de los Anillos. Y que él había respondido que no. Y eso era lo último que había sabido.

El texto termina ahí. Faltan los movimientos en los ’10s con David S. Goyer y Joseph Gordon-Levitt guionizado por Eric Heisserer. Que dijo que esto tendría que ser una serie de HBO y no una película o una trilogía. Pero al guionista del remake de Pesadilla en Elm Street y más recientemente autor de la adaptación de Bloodshot, no le hicieron demasiado caso.

Detrás de él vinieron James Mangold (Logan) o Eric Kripke (Supernatural, The Boys) que se encontraron con diversos problemas con HBO… Hasta que HBO decidió pasar.

Eso, unido a que Goyer contrató al guionista de series y cómics Allan Heinberg y a que el éxito de unos y otros, especialmente de Buenos Presagios, hizo que existiera una posibilidad de venta -aunque American Gods hizo que no en Prime– que nos lleva a la llegada a Netflix.

De la que Gaiman ha dicho que ha trabajado en The Sandman más de cerca que en American Gods pero no tanto como en Good Omens. ¿Cómo se dice en inglés Nadar y guardar la ropa?

Pero bueno, lo importante es que sabemos que la adaptación ha sido hecha de manera muy diferente a lo que teníamos hasta ahora: Nada de El Corintio apareciendo todo el rato y siendo el Gran Villano; nada de rebajar o eliminar la brutalidad del cómic, el horror noventero, la violencia, a favor de un tratamiento más Para toda la familia que permitiera venderlo mejor cambiando el tipo de violencia que se ejerce y es ejercida; nada de trasladar este daño a los animales; y, por supuesto, nada de extender innecesariamente las historias. Al fin y al cabo todos sabemos que 24 páginas no dan para una hora.

Todo es adaptarse.

3 comentarios en «Todo es adaptarse.»

  1. El truco es, NO ver cine y TV actuales. Esperar unas décadas antes de verlos y, si para entonces no has visto todos los clásicos, espera unas décadas más. De nada.

  2. Ahora entiendo cómo Gaiman sacó adelante lo de los juicios de Miracleman, ¡eso es una broma comparado con toda esta mierda!

    «El truco es, NO ver cine y TV actuales»

    Es triste pero es la verdad. Si es bueno dentro de diez años lo seguirá siendo, si es propaganda adiós muy buenas. Y los que estén metidos en la burbuja (guionistas, actores, consepdavelopers…) que aprovechen todo lo que puedan
    pero supongo que tienen claro que la música puede dejar de sonar en cualquier momento (porque lo de ahora no es normal, y Julito y vosotros lo sabéis). Se llama capitalismo: montar burbuja-pillar pasta-reventarlo todo y ya pagarán los pringaos que les toque, Brasil también iba a ser la ostia después de los juegos. Y en los motivos ya no voy ni a entrar.

    Lo de aprender a seleccionar material actual en vivo y en directo ya me tocó hacerlo con Vertigo, y esa pérdida de tiempo no la voy a repetir nunca más. Lo superbueno que era el House of Secrets del Seagle … y la prota se me pone a montar una banda de grunge enmedio del follón, con la subsiguiente caída del cómic de mis manos al suelo y dos números más. Never again. Y a según qué edad el tiempo ya vale mucho más que el dinero.

    Putada: las series buenas que pueden quedar fuera del radar. ¿Por qué Doctor en Alaska queda fuera de los grandes clásicos noventeros? Y estaba ahí, pero poco a poco, colada a colada, desaparece. Justo como el Shadow de Chaykin.

    Peters: on hi ha pèl hi ha alegria (donde hay pelo hay alegría, traducido del ibicenco, en spanish no me suena). ¿Clasista? No me jodas, pero a ver, ¿tú quieres que Tarantino te corte el pelo? ¿Con qué canción de fondo?
    Al final lo de hacer un Streisand hasta cambiará de significado, polisemia a full.

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