Esta mala imagen procede en gran parte de la utilización que se hizo de algunos de estos personajes por parte del régimen de Francisco Franco, que era un señor mediocre y lleno de complejos que hundió económicamente a España que se distinguía de otros muchos señores mediocres llenos de complejos que han gobernado España hundiéndola económicamente, por su afición fusilar a quien le llevara la contraria, y decidir cuales eran los argumentos que podían incluirse, y cuales de ninguna manera usarse, en las obras de ficción.
De esta manera El Capitán Trueno, Roberto Alcázar y Pedrín, El Guerrero del Antifaz, o El Jabato fueron usados de forma propagandística por el régimen militar. Curiosamente, el tiempo ha acabado reinvindicado la calidad de todas estas obras menos de una,la de Roberto Alcázar y Pedrín, los batman y robin españoles, que, a pesar de haber sido auténticas leyendas del ocio patrio, siguen considerándose un producto hijo de una España rancia.
Sin embargo en ADLO la D es de Defensa y si algo hemos aprendido de la Conferencia Episcopal, la Academia de Historia y nuestro amado gobierno, es que todo tiempo pasado es justificable, defendible e indistinguible del momento político actual. Por ello hoy empezamos a glosar las maravillas de la histórica primera aparición de Roberto Alcázar y Pedrín.



Aquí se descubren de nuevo las mentiras que se han vertido sobre la serie. Roberto Alcázar no sólo se opone claramente a las estructuras de poder establecidas al salvar a Pedrín del destino que le han preparado los uniformados, sino que en la última viñeta se ve claramente como es un tipo que no se casa con nadie cuando es el único que mira en dirección contraria a donde buscan el peligro todos los personajes.


En esta larga secuencia es donde Roberto Alcázar y Pedrín se revela como un cómic profundo, con una narración multinivel muy superior a todo lo visto anteriormente en España.
El ojo infantil ha visto una pelea de acción, el ojo más adulto se ha dado cuenta de que Roberto Alcázar ha provocado una pelea desalmada contra gente que le rodeaba con pistolas, pero quien tenga la visión análitica, casi clínica, que requiere la lectura de esta obra se habrá dado cuenta de que Roberto Alcázar no ha provocado un incidente gratuito que ha acabado con la muerte de dos marineros, sino que ha hecho una apuesta: El villano, en realidad, no quiere matarles.



Alojamiento en un paraje de ensueño





De esta manera la primera aventura de Roberto Alcázar y Pedrín, acabaremos de analizar la próxima semana, se erige como en un magistral tratado sobre el humano torturado que se oculta detrás de todo villano, y que nos lo ofrece sin la necesidad de recurrir a traumas de la infancia, amores perdidos y resto de trucos sensibleros que usa el guionista de Astrocity.
Volved la semana que viene para conocer más sobre las apasionantes aventuras de Roberto Alcázar y Pedrín.
AVIV OTREBOR RAZACLA Y NIRDEP!!!!

AVIV ONAC OTREBOR!
Lo curiosos es que, al contrario de otras producciones del Franquismo como el Cap. Trueno, Alcazar y Pedrín nunca vio la luz por esto lares… Por algo habrá sido…
EL Capitán Trueno iba de que los protagonistas llegaban en globo a una aldea/ciudad/país y encabezaban una rebelión para ayudar a los campesinos a derrocar al tirano de turno. Una vez instaurado un régimen más justo se largaban
Roberto Alcázar y Pedrín eran dos ciudadanos ejemplares que luchaban contra grupúsculos armados, terroristas y alteradores del status quo en general
¿Diferencia? No, ninguna…
Ponle un nombre de física cuantica: la semana del 16 de octubre uno estaba leyendo historietas de Roberto Alcázar y Pedrín. No son más reaccionarias que el resto del mundo del comic. Roberto Alcázar es una novela gráfica sobre un individuo enfrentado a unas situaciones inusuales para la mayoría de la población, razón por la cual se considera apropiado darlo a conocer. Esperamos aún el necesario tomo Absolute.
Lo nunca visto: un aficionado al cómic que resulta ser franquista…