Bueno, espero que la gente no se haya tomado una idea equivocada con el posteo de esta mañana, que bien me he preocupado de cantar las excelencias de las historias de Bonelli al principio del texto, que al final sólo se quedan con lo peor y con la genialidad del hombre pixelado y lo de la mente que estalla pueden llevarse a impresión equivocada de que son solamente una fuente de gazapos. Que son tebeos interesantes y a un precio insuperable. Que la gente es mala, y los hay que dicen que nunca nos metemos con Dolmen y los que creen que tenemos manía a Dolmen y los que…bueh, basta de darle vueltas, que al final pensarán lo que quieran, como siempre…mejor aprovecho que estos de El Hormiguero hacen un intermedio largo y me pongo al día con el tomo que me queda de Dylan Dog antes de que empiece la serie esa de los taquiones y los desmayos en la que buscan a un tal Dave Gibbons…

Donde está el problema? Dylan Dog se enfrenta a universos de pedasilla, a monstruos inerranables, a elementos incresdiptibles…
Y el guión es del Nardo (mente limpia).
peus yo no veo nnigun porblema en esta pgaina.
sios unos psaados.
Pues claro. Los cautro elementos: agau, feugo,teirra y iare.
¡es verdad! ¡FEUGO!
Se os ve un poco el plumero, no es por nada 🙂 el tebeo ése es de la época anterior a Dolmen, por lo que entiendo que es poco interesado el comentario. Ejem, ejem…
¿Qué tipo de interés puede haber? Calduch no tiene ninguna relación con Dolmen; ni él, ni ninguno de los colaboradores de este blog