Claremont, el raccord y las moléculas inestables

«La continuidad no debe ser obstáculo para contar una buena historia», suelen decir autores y aficionados cuando se pasan por el forro los datos vitales más elementales de un personaje. El argumento queda molón, aunque se podría rebatir si realmente la historia que se está contando es tan buena como para que merezca la pena pasar algunas salvajadas por alto. Sin embargo esta manga ancha en lo argumental no encuentra reflejo en lo gráfico. Si en un crossover el peinado de Pícara cambia de un número al siguiente, o si en una viñeta el anillo de Linterna Verde cambia de dedo, nos lanzaremos en críticas al dibujante que corresponda. Poco importa que la historia sea buena «Una buena historia no debe ser obstáculo para un dibujo continuista«, podría ser este otro razonamiento.

Precisamente para explicar por qué la ropa de Mister Fantástico se estiraba con él, o el que la ropa de la Antorcha no se quemara (y eso que seguramente un grupo de héroes que quedaran en pelota picada a la primera de cambio hubiera tenido también éxito) Stan Lee tuvo una gran idea, su mejor y tal vez única aportación al medio: Las Moléculas Inéstables. Un material para hacer uniformes de superhéroes que no se rompe, no arde, se vuelve invisible cuando su portador lo hace, se estira…en principio este material fue propiedad de Los Cuatro Fantásticos, pero Reed Richards cedió pronto su invento al resto de la comunidad superheroica Marvel. Unos de los agraciados más ilustres de este invento fueron los componentes de La Patrulla-X.

En esta serie pudimos ver otras particularidades de este material, como su presencia o ausencia dependiendo de si su portador activa su poder. Así, cuando Coloso está en forma humana lleva unas perneras de color azul, que desaparecen cuando adopta la forma metálica. Y es que un fornido ruso hecho y derecho no puede ir por ahí con las piernas al aire, parecería Robin (aunque igual en la línea Ultimate…).

Pero eso no es todo. La ropa de moléculas inestables puede también cambiar de forma. Así, un simple rayo le basta a Tormenta para cambiar su vestido de calle por el uniforme de batalla.
Se trata de propiedades bien conocidas durante años, aceptadas por los lectores y permiten a los autores evitar escenas haciendo que los héroes busquen cabinas para cambiarse. En el caso concreto de los mutantes, existe otro aparatejo, el inductor de imágenes, capaz de alterar la apariencia de quien lo lleve. Lo usaba Rondador Nocturno para no mostrarse azul y peludo cuando salía a la calle. Pero en cuanto vio lo que ligaba La Bestia dejó de usarlo. Sin embargo, en esta nueva etapa a cargo de los mutantes, Chris Claremont ha vuelto a usarlo para sus escenas made in Claremont. Tenemos a Tormenta tal que así:

y ¡ale, hop! Peinado, vestido y WonderBra instantáneo!


Aunque no todo puede explicarse con moléculas inestables e inductores. Pero Claremont es guionista viejo, y sabe más por viejo que por guionista, de forma que con dos líneas sale del apuro en el que le mete el artista: «¿dónde llevabas las gafas?» «es un secreto«. Sugerente ¿eh? Lo que sea con tal de mantener el raccord.

Un detalle importante es que el inductor de imágenes no altera las vestimentas, sino solamente la apariencia; así que cuando Logan decide con una sonrisa que un traje de noche no es cómodo para pelear

(actitud que ya ha mostrado más de una vez)

sucede lo que tenía que pasar

Pero no debemos confiarnos, pues el uso a destajo de las moléculas inestables y los inductores puede dar pie a situaciones cuanto menos curiosas. Tomemos por ejemplo una saga mutante de los últimos números de Claremont en castellano. Vemos que la Patrulla sale por Londres en trajes de noche.

Rachel también va, con zapatos nuevos.

Caen en la previsible trampa y ¡tachán! despiertan con los uniformes puestos.


Ordenes de arriba, vuelve la lycra chillona. Así que Claremont lo apaña con un diálogo «¿a que es fascinante la forma en que las moléculas inestables de vuestros trajes pueden ser reconfiguradas en vuestros uniformes?«. Sí, señor, no solamente se toma la molestia de usar una tecnología presumiblemente cara y complicada para cambiarles la ropa que llevaban por sus uniformes, sino que se las apaña para darle a Rachel unas gafas amarillas nuevas. Lo del cinturón de Bishop es más fácil de explicar, más de uno habrá ido de turista con un cinturón con dinero bajo la ropa. Mutante precavido vale por dos. Queda la duda de si los zapatos nuevos de Rachel eran de moléculas inestables o no, el caso es que vuelve a calzar sus botas. Surgen otras dudas (aparte de las morbosas de Víbora desvistiendo y vistiendo a los mutantes) al ver que nuestros héroes llevan siempre la misma ropa con distinto aspecto, como que si hacen lo mismo con la ropa interior.

Pero mantengamos la mente limpia y sigamos. Durante la pelea Víbora dispara a Sabia.


Pero tras la escena dramática pertienente, la chic
a vuelve con los vivos.

¿La explicación?¿una cabeza de moléculas inestables? No, algo más fácil, le damos al inductor de imágenes y opla.


Dejemos que su muñeca explique la situación.


¿Queda todo claro?¿seguro? vamos a repasar por si acaso.

Víbora secuestra a Sabia, altera las moléculas inestables de su traje y lo cambia por su uniforme habitual. Más tarde descubrimos que se trata de Lobezno usando un inductor de imágenes. Pero Lobezno aparece con su uniforme amarillo. Sin embargo no debería llevar ese uniforme, puesto que Víbora no sabía que era Lobezno cuando le cambió el uniforme. De lo que se concluye que en realidad Lobezno está todavía usando el inductor de imágenes, ya que ahora mismo (y durante el resto de la aventura) lleva el uniforme de Sabia. Pero no termina ahí la cosa. Cuando Víbora cambio las moléculas inestables del vestido de noche de Sabia no notó nada raro. Lo que da a entender que Lobezno salió del hotel con el inductor de imágenes conectado, pero llevando el vestido de noche que veíamos llevar a Sabia. Bishop lo intuye, de ahí que se lleve las manos a la cabeza.

Interesante ¿eh? Las moléculas inestables y los inductores dan para esto y más con Claremont. No perdáis de vista este escrito, que en el tebeo de la Patrulla de Febrero veremos una nueva utilidad del combo traje flexible-inductor juntado con telepatía para que los transeúntes te vean como quieras. Canela fina. Mucho cuidado ahí fuera y no os fiéis de lo que veáis ni os peguéis demasiado a las macizas en el metro. Podría ser Dientes de Sable.

21 comentarios en «Claremont, el raccord y las moléculas inestables»

  1. Absolutamente demencial. Hay tantas incoherencias, en esto y en mil cosas más de los superhéroes, que es imposible enumerarlas. «Suspensión de la incredulidad», dicen. Ya. Me puedo tragar por suspensión de la incredulidad que alguien pueda echar rayos por los ojos, pero no esto.

  2. Que gran post, me ha hecho recordar esos números donde Rondador salía a ligar por ahí con el aspecto de Errol Flynn debido al inductor de imágenes…

  3. «Un buen guión merece un dibujo continuista» ¿Donde coño está el buen guión?
    «Lee tuvo una gran idea, su mejor y tal vez única aportación al medio» ¿Hablamos del mismo Stan Lee? ¿El de maltratemos a Kirby y sus amigos?»

  4. uh, arrancando faldas y travistiendose? Este Logan es un cachondo degenerao.

    De lo que no habéis dicho nada es de la habilidad de las partículas inestables para crear cervezas de la nada, que al final de la batalla de ese mismo número Lobezno empieza a sacar botellines como si del muñeco de Cruzcampo se tratase.

    A ver donde las tenias escondidas ladrón

  5. Eso por no hablar de la multitud de trajes que lleva Lobezno últimamente. Hablando de él, entonces resulta que el tío está siendo controlado mentalmente por La Mano y es enemigo del estado, mientras lo envían a la Antártida (o bueno una zona con mucho hielo) con Kaos y los demás, lo travisten en esta serie, y dentro de nada con los nuevos vengatas…
    Me parece que Lobezno entero está hecho de moléculas inestables.

  6. >>al final de la batalla de ese mismo >>número Lobezno empieza a sacar >>botellines como si del muñeco de >>Cruzcampo se tratase.

    Sí, esa aventura en la que dice Víbora que tiene secuestrada a la Reina de Inglaterra, pero luego dice que no es la Reina, sino una de sus damas, y las pocas veces que sale se parece mucho bastante a la Reina de paisano. Vamos, como lo de X-Statix con la mutante aquella que se parecía a alguien.

  7. “¿dónde llevabas las gafas?” “es un secreto”.

    Por favor, que hablamos de la Tormenta que en un principio llevaba más ganzuas en su traje que una cerrajería. Con esa melena podría competir con Marge Simpson. Además ¿es que aquí nadie ha visto «Perseguido» de Arnold Schwarzenegger?. http://www.imdb.com/title/tt0093894/

    «Cuando Víbora cambio las moléculas inestables del vestido de noche de Sabia no notó nada raro.»

    Lo que puede indicar que la norma de la «L» no siempre se cumple, pero nadie se atrevería a decirselo a la cara, ¿verdad?

    -¿Siendo el mejor en lo que hace?
    -¿Dónde encuentra el tiempo o las energías?

    ¿Claremont crticando la sobreexplotación de la figura de Logezno?. Entonces que dirá ahora que le han sacado una serie nueva para explicar sus orígenes. Logan, el pluriempleado mas viejo del Universo Marvel.

    «arrancando faldas y travistiendose? Este Logan es un cachondo degenerao.»

    Preparate Karl Lagerfeld que aquí llega Lobezno, el nuevo número uno de la moda.

    «De lo que no habéis dicho nada es de la habilidad de las partículas inestables para crear cervezas de la nada,»

    Lo mismo que Richards extendió el uso de las moléculas inestables puede que Pym lo haya hecho con cartuchos de las particulas que llevan su nombre,o quiza las llevaba escondidas Tormenta, o puede que Logan le haya mangado su bolsa a Shaman.

  8. Muy bueno y muy documentado. Luego está cuando uno acaba de leer, echa 2 páginas p’atrás, 3 p’alante y piensa: «noto algo raro. Será que no he estado atento».

  9. Así que, según dice Tormenta en la primera viñeta, los trajes de moléculas inestables «se amoldan al cuerpo según convenga»…

    En efecto: como podemos comprobar, en esa misma viñeta está el profe-X mirando justo hacia lo que tiene delante de sus narices, que por el ángulo de la cabeza está claro que no son precisamente las caras de aquellos con los que habla. Un hábil uso de sombras y reflejos por parte del dibujante no nos permite ver qué está mirando exactamente, pero podemos deducir que el «efecto cameltoe» tiene que ser bastante… notorio.

    Y ya con esa información en la mano, se hace más sencillo comprender por qué Bishop se lleva las manos a la cabeza en la penúltima viñeta, cuando descubre que lo que él había estado tomando por Sabia durante todo el rato era en realidad Lobezno travestido. Probablemente el pobre Lucas se estaba preguntando si era mejor arrancarse los ojos con unas pinzas oxidadas al rojo vivo, o bien pegarse un tiro directamente y acabar con todo ahí mismo de una vez por todas.
     

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