Puntillismo de origen

Cuando le quedaba poco en el convento (es decir, en Marvel), Brian Bendis tomó las riendas de Iron Man. Gran parte de lo que le han pagado en DC puede deberse a cómo dejó despues de aquello a Tony Stark (gracias al cine, el vengador más popular del momento) y a Victor Von Muerte (el único personaje disponible entonces evocador de la grandiosidad de Los Cuatro Fantásticos, que estaban, ejem, deslocalizados). Para desfacer aquel doble combo, Marvel tuvo que llamar a Dan Slott para que cogiese a Iron Man y reabriera la cabecera de Los Cuatro Fantásticos.

Se habla poco de Dan Slott. Pero en ambos títulos, lejos de renegar de la herencia recibida, ha sabido cogerla y sacar algo con chicha de ella. En Iron Man ha creado un entorno coral en torno a Tony Stark que recoge las contradicciones e hiperbólicas vivencias y tira adelante con ellas. Hablaría más sobre el tema, pero me temo que al tratar sobre esos backups físicos y mentales a los que se ha sometido Stark en los últimos tiempos diría que guardan demasiadas coincidencias con asuntos que se están tratando en Altas Grapas Hickmanianas, y no quiero comparar una situación con otra…todavía. Además, esta serie no ha llegado ni a los veinte números y ya la han cerrado. Prefiero hablar sobre lo que hace en Los Cuatro Fantásticos.

En Los Cuatro Fantásticos ha creado un entorno coral…recoge las contradicciones e hiperbólicas vivencias…sí, también, ha hecho avanzar a casi todos los personajes a un nuevo status de manera brusca y al mismo tiempo natural, lo que es motor de nuevas situaciones que han convertido el título en una maravillos sitcom durante su primer año. Pero en el entorno hostil del mercado americano debes ser noticia SIEMPRE, y si no generas un bombazo cada cinco o seis meses se te comen. Es por esto que de cara al segundo año Slott arranca en la serie con la saga Punto de Origen, que nos llega ahora a nuestro país en el nuevo formato de cuaderno (¿o no os habéis dado cuenta de que han cambiado el material de las grapas por algún metal precioso?).

Cuaderno que por cierto Panini ha indexado como su número 14 #114, cuando en realidad debería ser 14 #114 Legacy #659, pero no creo que quede más gente leyéndolo a la que le importen estas cosas. Slott aprovecha una visita de los personajes a una exposición sobre el primer accidentado vuelo del cuarteto para meter el gusanillo al grupo de repetir la gesta e ir, esta vez con la adecuada protección contra los rayos cósmicos, a la lejana galaxia dónde pretendían llegar en sus inicios. El tiempo dirá si la saga será trascendente o si se terminará catalogando como una muesca más en la tradición que tiene el grupo de irse por el espaciotiempo de aventuras. Pero en el primer episodio se nos presentan a dos personajes cuya presencia se dejaba notar desde el primer episodio de la era Marvel:

Duke Duchman y Sandy Saunders, los astronautas que iban a acompañar a Reed y Ben en aquel primer vuelo experimental, aquellos cuyos asientos terminaron ocupando Johnny y Sue.

Visto en perspectiva, parece mentira que hayan pasado casi sesenta años y nadie hubiera caido en la cuenta de siquiera mentarlos.

Si no fuera porque alguien sí que los tuvo en cuenta antes.

Chris Claremont.

1998. Número 11 del volumen III (Heroes Return, para entendernos) de los Cuatro Fantásticos. Claremont y Larroca. El inglés hizo suyos (¡y de qué manera!) a los personajes, y tomó la costumbre de comenzar muchas veces los episodios con escenas inconexas de la trama principal, cuyo verdadero significado solía aclararse o en un futuro muy lejano o directamente nunca. En aquella ocasión volvimos a asistir a la mítica escena del despegue primigenio. Mucha atención al sexto globo de la segunda viñeta.

Burroughs y Hennesey.

Esos eran en aquel momento los nombres de los dos pilotos que no viajaron.

¿Qué ha sucedido? pues que una de las dos versiones debe estar equivocada, evidentemente.

El hecho de que Duke Duchman y Sandy Saunders sean el tipo de nombres aliterados que crearía Stan Lee (a menos que alguien diga ahora que Kirby también ideaba los nombres de los personajes) juega mucho en favor de esta nueva versión. Aun sin conocer los nombres de pila de Burroughs y Henessey, no parece el tipo de nombres que Stan sería capaz de escribir dos veces seguidas de la misma forma.

Tenemos que mirar con cautela pues, Los Cuatro Fantásticos de Claremont.

Y con esta nueva perspectiva se entiende mejor la escena random que abrió el número 16 de su serie.

Resumiendo mucho bastante, el grupo iba a embarcarse en una saga de esas en las que surcaban el espaciotiempo encontrando aventuras, y parecía que el detonante de ese deambular cósmico iba a ser la actuación en la sombra de Margali Szardos (madre adoptiva de Rondador Nocturno), Destino (compañera de Mística) y Legión (hijo de Charles Xavier), personajes que como reza la quinta sexta caja de texto, llevan en el alma cicatrices imposibles de borrar. Los Defensores, vaya.

Lo que pasa es que más adelante, Reed Richards aclara que el ir y venir dimensional de los siguientes episodios viene causado por…por lo que diga en el primer globo de la segunda viñeta.

Por un transceptor experimental doblador del espacio. Uno que apañó con cuatro cosas mientras unos kree habían transportado las ruinas de la torre de las cuatro libertades al area azul de la luna. Reed McGuiver. El primer viaje causado por los Defensores sería una coincidencia. Una coincidencia claremontiana, una de tantas. Al nivel de que cuando persiguen al grupo los Lobos de Guerra y la Tecno-Red (en misión encargada por Roma y Opal Saturnina), huyen por una discoteca, salen por la puerta de atrás…y en el callejón se encuentran con una banda de guerreras con la que al confrontarse contraen una deuda claremontiana de honor, un cabo que seguirá catorce números después cuando la misma banda asalta al cuarteto (para saldar la deuda de honor, obviamente) y resulta que son un ejército dirigido por nada menos el Dios Hares, tío de Hércules. Casualidades. Mi favorita es la forma en la que terminó aquel periplo, cuando recalaron en el futuro de la Zona Negativa. Los apresa el Annihilus del futuro, con la casualidad que en su nave se encuentran con cajas (rotuladas con un 4) de algún momento en que ese Annihilus del futuro robaría componentes del cuartel de los Cuatro Fantásticos. Justo los componentes que a Reed le hacían falta para calibrar bien su transceptor experimental doblador del espacio, del tiempo, y de las dimensiones. Casualidades todas. Si el Universo es un pañuelo, el Multiverso es una caja de toallitas (no tirar al wc).

Pero nada ocurre por casualidad.

Del trío de Defensores no se vuelve a saber nada y sin noticias seguimos de aquella alianza hasta hoy. De manera que revisitando la serie he acudido a Google para ver qué se sabía de aquello. Sí, he rebuscado para saber cómo acababa. Y me ha quedado claro.

¡Era la Margali Szardos de Tierra-99315!

Eso explica también cómo es que Margali Szardos vuelve a aparecer en Paris a la altura del número 20 de la serie y no se hace mención a lo de los Defensores. Era la Margali de Tierra-99315. Eran los Defensores de Tierra-99315. Y siguiendo la línea de pensamiento ¿podría ser que los Cuatro Fantásticos de Claremont y Larroca fueran los de Tierra-99315 o de otra paralela?

Una Tierra en la que entre sus adversarios y compañeros más habituales estarían la Tecno-Red, la sargento Jones, Margali Szardos, el cuerpo de Capitanes Britania, Opal Saturnina, el estado de Genosha…una en la que las piezas de los transceptores experimentales dobladores se buscan entre ellas por el continuo para repararse. Una tierra en la que los pilotos se llamaban Burroughs y Henessey.

Visto así, todo cobra sentido. Los Héroes Reborn ocurrieron en un Universo de bolsillo. Los de Claremont ocurrieron en otra Tierra. Con lo que los Cuatro Fantásticos-616 de Lobdell, Davis y Farmer empalmarían directamente con los de Loeb y Pacheco. Tengo que hacer la prueba de leerlos así y comprobar que no queda ningún fleco. Bueno, está el pequeño detalle de Valeria, pero como los gaditanos le cambiaron el origen seguramente no se notará mucho…

Y todo esto nos lo ha aclarado Dan Slott con sólo dos viñetas. Con Duke Duchman y Sandy Saunders.

Lo dicho, se habla poco de Slott.

Instagrameos de octubre

Porque si han colado una vez, por qué no dos

Tuiteos de octubre

¿Autobombo o pocas ganas de escribir? ¡Tú decides!

Los noventa son los nuevos setenta

La pasada semana apareció en las librerías el Marvel Limited Edition del mes, correspondiente en este caso a Los Años Perdidos de La Patrulla-X. Como corresponde al espíritu de esta linea, se trata de un material que de no publicarse de esta manera no podría hacerse un hueco en nuestro mercado…si descontamos la salida en grapas en su momento por parte de fórum, y la edición integral en tapa blanda de la propia Panini en 2013. Detalles. El título es un ejercicio de retrocontinuidad realizado por John Byrne, en el que quería con 27 números cubrir el hueco en el que el título de los X-Men ese mantuvo a base de reediciones (del 67 al 93). Narrar las aventuras que sucedieron a los personajes de la formación mutante clásica antes del renacimiento con Lobezno y compañía. A Byrne se lo vio ilusionado con el proyecto (ey, poder decir en un futuro que ÉL llegó al título antes que Claremont aunque hubiera sido con calzador era todo un aliciente), tanto que en cada portada escondía a modo de guiño el número que correspondería en la serie clásica: un 67 para el primero, 68 en el segundo, etc. Sin embargo, entró Quesada en la editorial y entre sus primeras actuaciones fue aquello de Abajo lo Viejo y lo de Hay Demasiados Títulos de Mutantes, con lo que este título fue de los primeros en ser cancelado a la altura de su número 22, cinco antes de su proyectada conclusión natural. Byrne, como es de suponer, se cabreó y desde entonces no ha vuelto a Marvel ¿si es como sus otros cabreos o si todavía le dura? pues para el 80 aniversario y el Marvel 1000 no se le ha visto.

El caso es que gracias a esta edición, los felices completistas que no la tuvieran ya gozarán de esa sensación de rellenar un hueco en la colección. Y eso no tiene precio, pongan el pvp que le pongan.

Excepto, claro, por un detalle.

Porque esas aventuras no se consideran canon.

Marvel está republicando el material de sus títulos más emblemáticos en lo que llama epic collection. Tomos de unas quinientas páginas a color y en tapa blanda con la serie principal más cruces y series relacionadas, con la particularidad de que aunque van numerados según el orden cronológico de la serie, no salen al mercado en orden correlativo sino como les parece que se venderá mejor. De la Patrulla, por ejemplo, salió el 1 en 2014; en 2015 salió el 12 (Uncanny X-Men #189–198, Annual #8; X-Men and Alpha Flight #1–2;Nightcrawler #1–4); en 2016, el 2; en 2017 el 5 con el renacimiento Claremontiano (Giant Size X-Men #1; Uncanny X-Men #94–110; Iron Fist #14–15; Marvel Team-Up #53, 69–70, Annual #1 and material from FOOM #10) y el 19, con la primera despedida del inglés (Uncanny X-Men #278–280, Annual #15; X-Factor #65–70; X-Men (1991) #1–3 and material from New Mutants Annual #7 and X-Factor Annual #6 ); 2018 fue el año para cerrar la Patrulla clásica en el número 3 (X-Men #46–66 and material from Ka-Zar #2–3 and Marvel Tales #30) y 2019 nos han brindado las salidas del 17 (Uncanny X-Men #248–267) y del 4.

En este número 4 se publica, lógicamente, lo que va entre los tomos 3 y 5, entre el 66 y el Giant Size que dió paso al 94. Se publican Los Verdaderos Años Perdidos.

¿Contiene pues este tomo el material de la serie del mismo nombre de Byrne? pues no.

Sale un material loquísimo, correspondiente a las apariciones aquí y allá de los mutantes (Amazing Adventures #11–17; Amazing Spider-Man #92; Incredible Hulk #150, 161, 172, 180–182; Marvel Team-Up #4, 23; Avengers #110–111; Captain America #172–175; Defenders #15–16; Giant-Size Fantastic Four #4 y material variado como portadas y pinups de los números con reediciones) de esta etapa oscura. Con gente como Englehart o Sal Buscema, el Hulk de Severin (¿John o Marie? no me he fijado) o Herb Trimpe.

Este es el verdadero material de los Años Perdidos, esto es lo que tenéis que reclamar en tapa dura, verdaderos creyentes, cualquier otra cosa será (¿osaré decirlo?) un hueco en vuestra colección.

Con esto de las epic collection, Marvel además mantiene vivo el copyright del mítico logo.

Y no os fijeis en el precio ¿conocéis ya las ofertas random de amazon Alemania?

Esto por una parte. Pero hablemos de Byrne, con el que pasa una cosa curiosa, que en sus inicios fue de lo más molón y vanguardista, pero un buen día y sin grandes cambios el material que producía comenzó a parecer viejo. Sucedió de repente, de veras ¿Cuándo sucedió? igual es subjetivo y depende de cada uno, pero yo me di cuenta cuando sus Wonder Woman (1995). A partir de entonces, fueran proyectos de retrocontinuidad (estos Años Perdidos, el Chapter One de Spiderman) o enclavados en la actualidad (Doom Patrol, Blood of the Demon, All-New Atom, sus últimos Next Men...), lo que antes era (y sigue siendo) modernidad comenzaba a oler a rancio.

Y es que de una forma u otra Byrne siempre ha sido un hombre fuera de su tiempo, bien por moderno o bien por antiguo. Sus inquietudes estilísticas le llevaron en los ochenta a hacer cambios en el look de los personajes que llevaba. Mucho hablamos de los looks ochenteros con Romita Jr (born in 56) de Tony Stark, Kitty Pryde o Coloso, pero durante sus estancia en los 4F Byrne fue variando desde su primer número el peinado de Sue Richards.

Y no me he visto con coraje de poner cuando llevaba mullet

Rediseñó también durante unos números el aspecto físico de La Cosa, haciéndolo más grumoso como en sus inicios, y aprovechó unas agresiones que terminaron en hospitalización a Alicia Masters para raparle el cabello. Su cambio más notable fue cuando en un viaje a la Zona Negativa (ahora se les denomina a esots personajes Imaginautas, pero la primera vez que se fueron de exploración científica por el puro afán de conocimiento fue esta)…

…sus uniformes se «negativizaron» en la reentrada.

Pero hubo otros cambios que demuestran la atemporalidad de sus diseños y sobre todo su cualidad de visionario. Fue en la saga de los números 271 a 273, la última enteramente dibujada por él, ya que a partir de entonces comenzó a tirar de entintadores como Al Gordon y Jerry Ordway. En ella visitan la mansión de su años desaparecido padre para coscarse de que en su laboratorio hay una máquina del tiempo, así que igual es cosa de ir a buscarle. Todavía era 1984.

Y un lector se dio cuenta.

John Byrne, un hombre realmente adelantado a su tiempo. O mejor dicho, desplazado. Nos adelantó los Noventa en plenos Ochenta.

Y cuando llegaron los Noventa se Setenteó. Así sigue desde entonces

Despues de la tormenta siempre llega la tormenta

Va de mutantes. Tras el arranque fustrado post-Bendis con Cullen Bunn y mutantes malotes sin un objetivo claro, llegó el arranque fustrado de la Patrulla-X Oro con Marc Guggenheim y un equipo con un sucedaneo de Lobezno que se deshizo como un azucarillo. Llegó luego el arranque fustrado con la terna Brisson-Rossenberg-Thompson, que se fueron repartiendo las culpas de lo que iba sucediendo. Total, que ahora en Marvel han dicho que ahora sí que sí, que esta vez es la buena y que van a relanzar la Patrulla-X de una vez por todas. Con Jonathan Hickman. Con un arranque potente.

Un relanzamiento que lleva más de un año cociéndose, aunque cuánto más lo dicen más patente queda que el penúltimo relanzamiento nació con fecha de caducidad. Según nuestras cuentas, esto convierte a Hickman en el noveno escritor en alcanzar la Triple Corona Marveliana (algún número en series regulares de Cuatro Fantásticos, Vengadores y Patrulla-X) tras Stan Lee, Roy Thomas, Chris Claremont, John Byrne, Tom DeFalco, Scott Lobdell, Fabian Nicieza y Mark Waid. Y como ya hizo las dos veces anteriores, ha sustentado los pilares de su edificio en dos títulos, miniseries esta vez: House of X y Powers of X. Dos series que él dice que en realidad son una y que los americanos las han agrupado bajo las siglas de HoX PoX. Sugerente abreviatura que suena a genética (Hox) y a enfermedad (Pox), ya que Hickman no pega puntada sin hilo. En nuestro país la magia de la traducción hará que suene más a ecuación enrevesada (Cedeequis Pedeequis). Dos miniseries quincenales que se van alternando formando una historia conjunta. Con sus diagramas y su orden de lectura en cada episodio y todo.

Dos series que son una, orden de lectura establecido, alternancia…¿no hubiera sido entonces más sencillo llamarlo «serie semanal«? pues no, primero por el motivo artístico de que así un solo dibujante se encarga de cada una al completo, cosa que de tratarse de una sola serie hubiera sido quejas de que no pueden dibujar más de dos episodios seguidos sin alternarse. Y el segundo motivo, el más importante: colocar dos nuevos números uno en el mercado a la vez. Que eso en ventas se nota y mucho, sobre todo lo que se ralentiza la caida con dos minis de seis en vez de una maxi de doce.

Sin espoilear nada, pues esta al caer por aquí, diremos que la cosa ha generado interés y ha estado muy movida, una historia tan sofisticada y madura que ha sido rotulada en minúsculas, que ha sido la comidilla de los tebeos de este verano, ha sido una historia intensa…que apenas ha durado tres meses. Ha estado bien, sí, pero se ha terminado. Y ahora llega…ahora…¿ahora que llega? debe llegar algo, la máquina no puede detenerse.

Pues una vez el Arquitecto ha dispuesto las piezas sobre el tablero, la epopeya continúa en X-Men.

No os metáis con el diseño del ´titulo, insensatos

O como a mi me gusta llamarlo «Casa Summers (ft. Lobezno)«. Por Hickman y Yu.

Y si esta ración mutante mensual te sabe a poco, o eres de los que quieres que también salgan personajes clásicos de toda la vida como Tormenta o Kitty, entonces también puedes seguir…

…los Marauders de Gerry Duggan y Matteo Lolli. O si echáis de menos a Coloso y la Bola Especial podéis refugiaros en…

…los X-Force de Benjamin Percy y Joshua Cassara, en la que también salen los que no son Summers de Casa Summers o un secundario interesante como Black Tom Cassidy. Ah, y Dominó, claro, que para algo es X-Force. Ya, Cable no sale, pero a Cable lo tienes…

…en Fallen Angels, de Bryan Edward Hill y Szymon Kudranski. Un clon, el hijo de una clon, y una ninja británica que… ¿mola o no? y si te queda un hueco en el bolsillo, siempre puedes optar por…

…la nueva encarnación de Excalibur, de Tini Howard y Marcus To. El del fondo es Rictor; no, el otro del fondo. Y la de la espada es británica, por supuesto, Betsy Braddock. No, no es Mariposa Mental, animales.

Si llegados a este punto lo que necesitas es la tranquilidad de un équipo estable con personajes estables, te quedan…

…unos Nuevos Mutantes que son casi como los que recuerdas, cortesía de Hickman con Ed Brisson y Rod Reis.

Nos espera por tanto una etapa apasionante ¿no es cierto?

Que ilusión ¿verdad?

No estaré captando un cierto desánimo…que todo va tan rápido estos días…que hace tres meses era un fracaso, luego una maravilla, ahora que si lo que viene se hundirá en nada…tranquilos, descreídos, que Hickman nos tiene preparada la forma para que todos estos títulos capten nuestra atención:

Con una guía de lectura al terminar el primer número de los X-Men.

Seis historias que son una.

Completistas, os han vuelto a pillar.

AVIV OTCËTIUQRA!

Lo Misterioso

En el mercado americano (es decir, en Marvel) algunos adjetivos están asociados indeleblemente a ciertos títulos. Así, Spiderman es Amazing, Hulk es Incredible, y Los X-Men, aunque les costó bastante años ganárselo, es Uncanny.

Atlas/Marvel ya había empleado ese adjetivo en Uncanny Tales, recopilación de historietas de misterio y terror con punch final, de grato recuerdo para los lectores de Vértice, aquellas historietas del final. Pero en poco tiempo quedó asociado al Universo Mutante. Lo del adjetivo les vino muy bien a los artistas hot menos imaginativos de los años noventa. Todd McFarlane, por ejemplo, pasó de dibujar Amazing Spider-Man a tener su serie propia llamada…Spider-Man. Y lo mismo con Jim Lee, pasando de los lápices de Uncanny X-Men a los de…X-Men. Ya hubo quien hizo la coña de apostillar ambos títulos con Adjectiveless. ROB! al menos se curró el título con X-Force, cualquier otro artista hot lo hubiera llamado The Mutants.

En 2010, en plena vorágine de mercadotecnia a todo trapo, mezclaron lo mejor de ambos mundos otorgando el adjetivo a otra serie mutante.

Y en 2012, tras el pelotazo de Vengadores vs Patrulla, lo emplearon para remarcar el componente mutante del nuevo grupo vengador.

Pero llegó la película de Los Vengadores y el equilibrio de poderes cambió en los tebeos. Aquellos títulos cuyos derechos audiovisuales se habían dejado en manos de otros se fueron descuidando dejándolos languidecer. Los Cuatro Fantásticos pasaron de ser la familia que inauguró el Universo Compartido a terminar tomándose un descanso de varios años para que no se generase hype de cara a futuras películas que hicieran los demás. Lo de los Mutantes era diferente. Dado que la primera película de los X-Men data del 2000, llevaban varios años haciéndoles judiadas: Casey, Austen, Fraction, Bendis… pero las ventas se mantenían. El factor curativo del superventas Lobezno es fuerte. De manera que con ellos se andaron con menos disimulos, declarando desde los despachos editoriales que iban a dejar de potenciar a los mutantes, y en su lugar todos los nuevos héroes que pensaban crear que salieran con poderes serían de origen inhumano. Las nieblas terrígenas aquellas mutaban ¿no? pues era cuestión de colar muchas nieblas de esas de refilón en algún evento y presto. Hickman estaba escribiendo una de sus cosas ¿no? Infinity con Thanos. Pues decidle que suelte nieblas terrígenas en alguna escena con diagrama. Que se enteren todos ¡los inhumanos molan!

Y es por esto que el único personaje nuevo reseñable de la editorial de la última década, una adolescente musulmana con todos los números para ser una mutante, resultó ser de origen kree. Para fastidiar a Fox y la Patrulla-X ¡porque los Inmhumanos molan! ¡y tendrán título! ¡y su evento! ¡mejor dos títulos! ¡y les haremos una serie de televisión que se va a cagar la perra!

Sucedió

Pero el público no parecía demasiado entusiasmado con los Inhumanos por mucho que la editorial los potenciara, no conectaban. De manera que en Marvel echaron el resto…

…con Uncanny Inhumans.

Un segundo título para la familia real kree en 2015, empleando el adjetivo que hasta ahora estaba reservado para los Mutantes. Ya veis, mutantes, cualquiera puede llevar el adjetivo, nos os pertenece, no os distingue, los Inhumanos son los nuevos Patrulleros ¡molad, malditos!

Uncanny Inhumans quiso por tanto ser el desprecio definitivo de Marvel hacia los mutantes. Pero pasa que las ventas son cabezotas, los mutantes siguieron, Inhumanos cerraron, los negociantes negociaron, los derechos volvieron, las acciones subieron, y todo es alegría y felicidad en los despachos de MarvelFoxDisney. Pero la afrenta del Uncanny sucedió.

Y ahora vamos a 1982.

Para que veáis la visión de futuro, la sutileza y la mala baba que se gastaba Byrne.

¿Resquemores con Claremont? apenaaaaasssss

Desinspiración

Hay días en los que no sabes qué escribir.

Es decir, sí, hay muchos temas, y la gente siempre está haciendo cosas -y, normalmente, cagándola- y no será por falta de posibilidades con los cómics.

Por ejemplo, «hablar de la actualidad española con portadas de Astérix«.

No, a mí tampoco se me ocurre cómo podría funcionar.

Así que en lugar de eso o de buscar la enésima historia sobre Batman y sus cosas de Batman, «oh, es un millonario así que en realidad todo lo que hace tiene una motivación siniestra«. Sí, Batman era Soros antes de Soros.

No sé, me parece un poco como vivir en el pasado. ¿Os imagináis estar aún a estas alturas haciendo los chistes de hace una década? Vale, podría ser peor. Podríamos estar como hace una década lamiéndole las botas a Planeta mientras ellos nos mandan al bot: – Sí. – No. – Es una coedición. – Ver respuestas anteriores.

En lugar de eso, aquí estoy, intentando encontrar una portada de Astérix para la situación política actual…

sin éxito, claro.

Pensaba que lo mismo podría hablar de los Emmys, por supuesto. Pero le han dado el premio a mejor serie dramática a Juego de Tronos, ¿cómo voy a superar yo ese chiste?

Por suerte en la gala de los Emmys estaban también las actrices de POSE. Que, por si os lo estáis preguntando, no es el acrónimo inglés para Lista de Esenciales. No, es algo completamente distinto. Con deciros que está lleno de mujeres y diversidad sexual y racial. Completamente distinto.

El caso es que una de estas actrices, Dominique Jackson, hizo la siguiente declaración:

Bueno, es lógico que Elektra hable de X-Men. Pero sí que me hizo recordar una cosa.

Y es que Patrulla X es mucho mejor que X-Men. Al menos más inclusivo. A veces hace falta que ocurra una de estas para darte cuenta de la suerte que es poder decir Patrulla en lugar de estar pensando si es X-Men, X-Women, X-People o qué…

En fin, quizá sea mejor regresar a lo de las portadas de Asterix.

Nada, imposible, ninguna posibilidad de unir estas portadas con la actualidad política española.

Mejor os dejo tranquilos mientras me pongo una película o algo…

¡Hasta el próximo lunes!

Tuiteos de verano

Concretamente del verano de 2019, no me he ido muy lejos a buscar

Tuiteos de primavera

De mi tuiter para el mundo, sin contextualizarlos ni nada

Y un instagrameo de propina

Ver esta publicación en Instagram

El Capitán América pre-Englehart #cap76 #1954

Una publicación compartida de Eme A (@emea75) el